Love Live no me pertenece, es de sus respectivos autores.
-No seas malo Tsubasa-kun, cuéntame que paso con Nico-san –pidió la cantante con una mirada de súplica.
El castaño de ojos verdes negó divertido, le gustaba esa actitud de la novia de su mejor amigo, le causaba gracia como Anju podía ser tan infantil en ciertos temas.
Ella lo había citado en su departamento solo para contarle cómo fue su relación con Yazawa Nico. Ahora ambos estaban sentados en el piso de la recamara de la cantante ¿Por qué no sentarse en una silla o en la sala? Eso se preguntó Tsubasa cuando ella le dijo que si se sentaban en el piso pensarían mejor.
-Ya te dije que no te voy a decir –rio levemente y se movió un poco- el piso es algo incomodo ¿Por qué estamos sentados aquí?
-No seas llorón, el suelo de mi habitación es bastante cómodo –hizo un leve puchero.
-Pero no es tan cómodo como una silla o algo así –intento persuadirla para que al menos pudieran acostarse o sentarse en la cama, le estaba doliendo la retaguardia y nada bueno salía cuando le dolía esa zona.
-Llorón, iremos a mi cama si me cuentas como fue tu relación con Nico-san –le sonrió de manera atractiva. Conseguiría su objetivo, eso estaba claro.
-Eso son muy sugerente –le sonrió con picardía y ella rio –pero bien, como un buen caballero no puedo negarte el placer de mi compañía tu cama. –se levantó del suelo y le extendió la mano para ayudarla a levantarse.
-Que sufrido –puso los ojos en blanco y le sonrió- ya sabes la condición por ir a mi cama –se levantó del suelo con la ayuda de su acompañante.
-Aparte de causarte placer no encuentro otra condición –Anju lo golpeo en el hombre- mujer agresiva, ¿así le pegas a Eren cuando no quiere hacer algo por ti? –le dijo con fingida molestia.
-No en realidad, con el uso otros métodos más… divertidos –dijo lo último con una atractiva sonrisa y se sentó en su cama. –anda, ¿no querías sentarte en algo cómodo?
-No te quejes si Eren me vuelve a perseguir por toda la cuadra otra vez –se rio y se sentó al lado de la joven con una sonrisa - ¿Por qué necesitas saber que paso entre Nico y yo? –pregunto curioso, aunque ya presentía cuál sería su contestación.
-Porque quiero saber más de ti y de tus relaciones pasadas –le dijo con una sonrisa- me inspiraste para escribir esa canción de infancia, quiero escribir otra con referente a tus relaciones.
- ¿Entonces dónde está mi dinero por ser coautor de tus canciones? –Le dijo bromeando y recibió otro golpe en el hombro –que agresiva eres, ya veo porque Eren esta tan domado contigo.
-Grosero –entrecerró los ojos y lo miro con fingida molestia.
-No te enojes, solo estoy jugando –intento calmarla pues él la veía molesta –te diré como fue mi relación con ella si eso te hace feliz –le dijo con una sonrisa que ella correspondió.
-Tenemos un trato –se puso cómoda en la cama –cuéntame cómo paso.
-Bien, pero tengo que decirte que la relación que tuve con ella era algo… extraña…
- ¿Por qué dices eso? –la chica ladeo la cabeza confundida.
-Porque yo había entrado a una preparatoria no muy conocida de Akihabara. En esos días y después del "evento" con Hanayo, termine saliendo con múltiples mujeres; altas, bajas, rubias, pelirrojas, planas o con mucho busto. El cielo era el límite, pero yo ya me estaba cansando de lo mismo. No eran Hanayo, pero las chicas eran tímidas y parecidas a ella… pero al final me cansé y decidí cambiar de aires y conocer otro tipo de mujeres.
Así comencé a salir con múltiples chicas con diferentes tipos de personalidades, pero un día conocí a Yazawa Nico. Alumna de tercer año de preparatoria y un año mayor que yo, una chica molesta, testaruda y bastante rebelde.
Te preguntaras como empecé a salir con ella, pues es bastante fácil. Yo ya sabía de la fama que se tenía la pelinegra enana, pero en verdad me valió un vil cacahuate, me llamo la atención desde que la vi peleando con unas compañeras, esa chica estaría en mi lista de conquistas.
-Entonces, ¿Cómo fue que hablaste con ella? –Lo miro confundida- si estaban en la misma escuela, ¿Por qué no se hablaron antes? ¿Qué provoco que salieran juntos? ¿Por qué terminaron su relación?
-Calmada preciosa, eso te lo diré en este momento –le sonrió y continúo con su anécdota.
Seis años atrás
Yo caminaba de una manera tranquila por los pasillos de la escuela, sin preocupaciones ni nada que temer, solo yo y mi guapura. Algunas chicas me saludan y otras me mandaban guiños coquetos, y yo como buen caballero les regresaba el gesto y a la más afortunada la llevaba atrás de las gradas para… "conversar".
- ¡Tsubasa-kun! –La chica le dio un golpe en el hombro en gesto de desaprobación - ¡Eres un pervertido!
-Gracias, gracias, muchas gracias, es un placer ser el pervertido que te divierta –se rio y le sonrió a la chica de manera divertida- No me culpes, era algo que no podía evitar, antes conocer y besar chicas era mi mayor vicio.
-Eso no te quita lo pervertido –se cruzó de brazos y lo miro algo molesta- ahora entiendo porque Eren no deja de quejarse de ti.
-Él siempre se queja, así que eso no es novedad –mantuvo su divertida sonrisa y abrazo a la chica- no te enojes preciosa, ese tiempo ya pasó para mí, ya no hago esas cosas desde hace años.
- ¿Enserio? –sonrió levemente y se alejó un poco del abrazo de Tsubasa.
-Es enserio –acaricio la cabeza de su acompañante- ahora déjame terminar la historia para que escribas otro éxito mundial. –vio como Anju asintió enérgicamente y decidió continuar.
Mi nueva conquista seria Yazawa Nico, la rebelde de tercer grado.
Debía ser fácil, una conquista y era todo. Algunas cartas y palabras bonitas… la verdad, no fue nada fácil…
En esos días había puesto en práctica la estrategia de "galán empedernido", la visitaba en su salón, caminaba con ella cada vez que podía, nos íbamos de clases juntos y cosas así… me comencé a ganar su confianza y desde ese punto la empecé a tratar de una manera más amorosa, cosa que no vi que le molestaba pues me correspondía e incluso se ponía roja… pero algo paso… dejo de hablarme por alguna extraña razón, no me dejaba acercarme a ella. Frustrado por no encontrarla y de que ella me evitara, decidí hablar con sus amigas… una en especial para ser exacto.
-Entonces, ¿Dónde se metió Yazawa-san? –le sonreí de manera galante a una de las amigas de la pelinegra. Una joven alta, pelirroja y de ojos azules, una completa hermosura y eso sin contar su cuerpazo de los mil dioses… con ella tuve algunos encuentros, aunque eran más fortuitos que amorosos.
A aquella hermosa chica, la había llevado al rincón más recóndito de la escuela, donde nadie nos observaría si pasaba algo más…
-Se fue a su casa temprano, no dijo porque, solo se fue –ella me acaricio con suavidad el pecho y me sonrió de manera coqueta - ¿Por qué tanto interés en Nico-chan? ¿Es tu nueva conquista?
-Eso está por verse –tome su mano y bese su dorso de manera suave - ¿Qué me estas ocultando, Akira? –acerque mi rostro al suyo, nuestras respiraciones chocaban en un cálido viento.
-Nada en especial, Tsubasa-kun –ella sonrió como hipnotizada- solo te digo que necesitaras mucha suerte con Nico-chan, ella puede ser algo… difícil –dicho lo último, mordió suavemente mi labio inferior.
-Eso es lo que me gusta. Si fuera fácil, no sería divertido –sonreí con picardía y bese esos deseables labios que gritaban que los tomara a mi merced.
Después de compartir ese apasionado beso, ambos nos separamos y cada quien se fue por su propio camino. Así era siempre, compartir besos apasionados con varias chicas y después dejarlas era mi rutina diaria.
Caminé por las calles de la ciudad y me encontré con la pequeña personificación de Nico, una niña no mayor de los diez años, su cabello castaño oscuro estaba sujetado con una coleta del lado derecho. Traía unos shot beige, camisa azul y una chamarra amarilla. Pese a esas leves diferencias, sus ojos rojos revelaban su parentesco con Nico.
Estaba sorprendido, era como ver a Nico, pero más pequeña. Entonces me acerque a ella con cuidado, ella me miro confundida y yo le sonreí de manera amable para que no pensara que era algún tipo de violador o algo así.
-Hola pequeña -le dije de manera amable. Ella parecía más confundida.
- ¿Te conozco? –Saco la paleta de su boca y me miro de una manera algo seria –te advierto que puedo gritar muy alto y corro a una velocidad bastante alta, así que no intentes nada malo contra mí.
-Tranquila pequeña, no soy ningún violador –una pequeña gota de sudor corrió sobre mi frente- es que te pareces mucho a una compañera mía –le dije de manera sincera.
- ¿Eres compañero de mi hermana? –Me miro confundida – dime tu nombre y edad –me ordeno mientras colocaba de nuevo la paleta en su boca.
-Soy Kira Tsubasa y tengo 16 años –le dije con una sonrisa.
- ¿Por qué alguien de curso menor serio compañero de mi hermana? –arqueo la ceja con duda. A esta niña no se le va una.
-Somos compañeros del club de mecatrónica, por eso nos conocemos –le dije de la manera más creíble que pude. Yo no era de ese club, pero Nico si pertenecía a ese club.
-Ya veo –pensó un poco y después me sonrió abiertamente- Soy Yazawa Kiko, un placer en conocerte, Tsubasa-kun –me dijo de manera tierna y extendió su pequeña mano hacia mí.
-El placer es mío preciosa –tomé su mano y la sacudí suavemente- ¿Qué haces por aquí sola? No deberías estar sola, te podría pasar algo.
-Solo fui a visitar a un amigo que vive por aquí, ya voy a mi casa –dijo con inocencia- ¿me quieres acompañar?
-Claro que te quiero acompañar –le sonreí y ella comenzó a caminar, yo solo me limite a seguirla.
En el camino ambos conversamos de cosas bastante tontas y graciosas, conocí algunas cosas de Nico a través de su hermana Kokoa. Al llegar a la casa de Nico, encontré otra personificación en miniatura de Nico. Ahora era una niña de cabello negro sujetado con una coleta del lado izquierdo con un listón amarillo. Tenía como roma una camisa blanca y una falda larga de color naranja.
- ¡Kokoro! –Kokoa-chan la abrazo.
-Hola, Kokoa-chan –le sonrió a la niña y después se separó de ella - ¿Cómo te fue?
-Me fue bien, encontré a un compañero de onee-chan –me señalo y yo salude con una amable sonrisa.
-Hola, soy Kira Tsubasa y estoy en segundo año de preparatoria. Estoy en el club de mecatrónica junto con Yazawa-san –le dije aun sonriendo. Ella sonrió complacida, tal y como pensé, me iba a preguntar lo mismo que su hermana.
-El placer es mío, Tsubasa-kun –me sonrió amablemente - ¿quieres algo de tomar? ¿Té, agua, café?
-Con un vaso de agua está bien –pedí y me senté en la silla que me indico Kokoa-chan.
Antes de que pudiera preguntar algo acerca de Nico, alguien entro y ambas niñas salieron corriendo para saludar a la figura que había llegado. Con cuidado me acerque para poder ver y escuchar que estaba pasando.
-Nico Nico nii~ -dijeron a unisón las dos niñas junto con una pose algo extraña con las manos.
-Nico Nico nii~ ¿Cómo están las hermanitas más tiernas del mundo? –esa voz me era muy conocida. Esa voz era de… ¿¡Nico!?
La logre ver mejor, era Yazawa Nico, ella estaba haciendo una pose extraña con las manos. Ella me miro y su cara era de absoluta sorpresa.
-Onee-chan, este chico vino a visitarte –le dijo Kokoro-chan- Kokoa-chan se lo encontró en la calle y lo trajo aquí para que pudieran conversar –le sonrió.
Yo la mire de manera nerviosa, esa mirada confusa se había convertido en una molesta. En mi experiencia con mujeres, eso solo puede significar una cosa… muerte.
- ¿Qué haces aquí, Kira? -dijo molesta.
Ahora estábamos sentados en el comedor de su casa, sus hermanas estaban en otra habitación para darnos privacidad.
-En realidad no tenía planeado venir a tu casa –dije algo nervioso pero sincero- yo solo estaba caminando y me tope con Kokoa-chan, platique con ella y me trajo a tu casa.
-Ya veo –me miro de manera analítica- si es eso, entonces ya puedes irte –dijo de manera seria y se levantó de su asiento –te acompaño a la salida –se encamino a la puerta.
- ¿Disculpa? –La seguí por detrás- no me voy a ir a si sin más –la tome de la mano y ella me miro molesta- he estado intentando hablar contigo todo este tiempo y tu solo me evitas, ¿Qué explicación me das? –le dije de la manera más seria que pude.
-No tengo por qué darte explicaciones –intento alejar su mano de la mía, pero no se lo permití, la sujete más fuerte para evitar que se separara de mi –suéltame –me ordeno.
-No te voy a soltar, me debes una explicación y no me iré sin tenerla –la arrincone y la mire decidido, nadie me haría un desplante así y mucho menos ella.
- ¿Quieres una explicación? –Dijo molesta –pues te la daré. Tu solo eres un patán que busca su "nueva presa", ¿crees que no me di cuenta como besas y manoseas a las demás? ¿Tan idiota me crees?
Me quedé callado ante sus palabras, ¿tan obvio fui?
-Anda di algo, quiero ver cómo te escapas de esto –se rio de manera irónica.
-Yo… yo… -comencé a balbucear.
-Como lo supuse, no sabes cómo justificarte. Pero, ¿sabes algo? –Ella sonrió de una manera extraña- tal vez pueda funcionar
-Espera, ¿Qué? –pregunte atónito, no entendía que me quería decir y aun todavía sigo sin entenderla.
Lo que hizo fue lo que me dejo más sorprendido… me jalo del saco escolar y beso de una manera pasional. Y como buen niño que soy, le correspondí ese beso, les agradezco a todos los dioses que sus hermanas no estuvieran viendo como la fiera de su hermana me estaba devorando…
La falta de aire nos hizo separarnos, la mire confundido y ella me sonrió pícaramente. Estaba a punto de comentar algo, hasta que una voz me interrumpió y me dejo helado.
-Nico, hija, si te vas a besar con tu novio que sea en un lugar lejos de la casa –mire a la mujer que estaba hablando... ¡otra personificación de Nico! Pero una mucho mayor… a diferencia de Nico…. Ella si tenía un busto bastante aceptable.
-Lo tendré en cuenta~ -sonrió suavemente y se alejó de mi –él es Kira Tsubasa.
-U-un placer –la salude con nerviosismo. No todos los días te cacha la mamá de tu "novia".
-El placer es mío jovencito -me sonrió de manera amable- te quedaras a cenar. Nico, enséñale donde está la mesa y ayuda a tus hermanas a poner los cubiertos, yo hare la cena –se fue a la cocina con una sonrisa autoritaria.
-Tu madre sí que sabe mandar –una gota de sudor recorrió de nueva cuenta mi frente. Vi a mi acompañante que estaba sonriendo - ¿Qué pasa?
-Lo que pasa es que…~ tengo novio hasta tiempo indefinido –camino hasta la cocina dejándome confundido… otra vez.
- ¿Eran o no eran novios? –pregunto la cantante a su amigo que se había recostado en su regazo.
-Hasta donde yo sé, si éramos novios, aunque ella lo niegue –se encogió de hombros.
El tiempo pasó y nuestra "relación" fue creciendo. En aquellos días había conocido a su hermano Kotaro. (No lo había visto porque se había ido a visitar a una tía o algo así)
Aprendí que no solo de besos y caricias una relación funciona, al tratar a Nico comprendí como estar con una mujer tsundere. Ella se sonrojaba cada vez que la besaba en público o la tomaba de la mano, pero en privado era una fiera.
Ella había conocido a Hanayo y a Rin, el chico que le roba los suspiros…
-Tsubasa-kun… -la joven lo miro algo triste.
-No es nada preciosa, ya paso –le sonrió levemente y continuo.
Se llevaron muy bien y a veces salíamos en citas dobles, claro que me era difícil ver a mi pequeña niña con el niño gato, pero… al estar con Nico, mi tristeza se había ido y mi picardía había disminuido, por más que fuera la tentación, yo no me deje caer… aunque a veces lo lamento… Akira se puso tan, pero tan buena…
- ¡Tsubasa-kun!
-Bueno, ya, ya, mejor continúo.
Si bien todo había empezado como una conquista más, pero al final de cuentas ella se había ganado un lugar importante en mi corazón… la quería mucho.
Nuestra relación no duro más de 5 meses. El mismo día que íbamos a cumplir 6 meses ella me cito en el parque de la ciudad.
La espere por 30 minutos, ella siempre llegaba tarde. Cuando por fin llego, la salude como siempre; la bese suavemente y se sonrojo de una tierna manera, me llamo idiota y me sonrió.
La invite a sentarse en el pasto, pero se negó. Me miro con una sonrisa triste y yo quede confundido.
- ¿Qué tienes? ¿Paso algo? –le pregunte preocupado.
-Lo que pasa es que… -tomo aire y me miro- tenemos que terminar esto –dijo de una manera calmada.
- ¿…Qué? –La sorpresa era palpable en mi cara –estas bromeando… ¿verdad?
-No estoy bromeando, debemos terminar –su semblante cambio a uno serio.
- ¿Pero por qué? ¿Hice algo mal? –sentía el famoso nudo en mi garganta. No podía creer lo que estaba escuchando.
-No hiciste nada es solo… -sonrió triste- quiero ser una school idol en lo que me queda de preparatoria, quiero probar cosas nuevas y… tu eres un gran distractor para mí.
-No puedes hacer esto, yo te puedo ayudar –intenté convencerla lo más que pude, roce a mis ojos a no llorar, a no sentir tristeza en ese momento.
-No, Tsubasa, esto termino –se paró de puntitas y me beso suavemente. Que sabor tan amargo. –Espero que lo entiendas –se alejó de mi corriendo.
-Quería alcanzarla, quería decirle que la necesitaba, la quería cerca… -el chico suspiro- pero mis piernas no funcionaron, solo me quede ahí por no sé cuánto tiempo… la deje ir…
-Yo… lo lamento Tsubasa-kun… debe ser doloroso recordar eso –la chica lo miro en su regazo con una triste mirada.
-No te preocupes, ya lo superé –le dio una sonrisa reconfortante –después de algunos años nos volvimos a ver.
- ¿Y qué tal? –pregunto curiosa.
-Pues la vi cuando ella era ayudante en un restaurante de la ciudad, la invité a salir y hablamos. Me dijo que logro ser una school idol, sus hermanos me extrañaban, pero entendían la situación y que ahora estaba el proyecto de un nuevo restaurante. Cosa que ya cumplió –sonrió orgulloso.
-Me alegra que lo tomaras tan bien –acaricio suavemente la mejilla de su acompañante - ¿han pensado en volver a salir?
-Lo pensamos en un tiempo, pero… prefiero quedarme como su amigo por ahora, el tiempo dirá si logramos algo más –le dijo con una sonrisa algo somnolienta- me estas durmiendo…
-Ese es el punto –le dijo de manera suave mientras seguía acariciando con suavidad la mejilla del castaño- mereces un descanso por contarme todo eso.
-Tu novio… me va a matar cuando me vea aquí… -se acomodó en el regazo de su amiga y le sonrió de manera cómplice –nos veremos en el otro lado…
-Buenas noches, Tsubasa-kun –vio cómo se quedaba dormido- "Amar a un rebelde… no solo son besos apasionados ni caricias cálidas, en aquel romance la ternura sobra al igual que las palabras" –pensó la chica con una sonrisa. Después escribiría la canción, ahora su coautor necesitaba un descanso, aun le faltaba una historia que contar… y esa sería la última canción de su álbum.
No se ustedes, pero cada vez me da más pena el pobre de Tsubasa, el ama, pero siempre lo batean al final.
Ya casi se acaba el arco de Tsubasa con la última chica que será Kotori. Esta va a ser un tanto más extensa. Después de eso, seguirá el cómo pasaron Eren y Anju su separación de manera más detallada n_nU
Ya saben: dudas, críticas o alguna cosa por favor no duden en comentarlo. Sus reviews alimentan la creatividad de cualquier escritor, así que regalen, aunque sea un review a cada historia que lean en sus hermosas vidas.
Nos vemos en la siguiente actualización~ n_n
