Resumen: Ladybug y Chat Noir descubrieron sus identidades por accidente, pero las cosas no salieron para nada como lo habían imaginado. Notando la ruptura entre sus portadores, Tikki y Plagg temen que sean forzados a devolver sus Miraculous.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de la tercera temporada
4) Advertencia: Contiene muchos OC.
A TRAVÉS DEL TIEMPO
CAPÍTULO 15
Afueras de la ciudad
Esa noche
Tras despedirse de Sayida, Qat 'aswad se dirigió a las afueras de la ciudad, justo detrás del palacio del sultán. Con la oscuridad como cobertura, el chico miró a su alrededor buscando algo en particular. Pronto encontró lo que llegó a buscar, y se detuvo frente a un par de árboles.
-Detransformación-
Plagg salió del anillo y flotó cansado hacia el hombro de Ayan, dejándose caer en el para descansar. El chico llevaba la cabeza descubierta, habiendo olvidado su turbante en el interior de su palacio.
-¿Qué estamos haciendo aquí, chico?- preguntó Plagg- ¿no hay queso?-
Ayan no le respondió, y caminó en silencio hacia los dos árboles. Bajo las copas de ambos había un par de lápidas, un par de tumbas, una completamente cubierta de flores de todos colores, y otra más reciente, cubierta de tierra.
-'ami, 'abi- dijo en voz baja mientras se sentaba en el suelo- seguramente estarán decepcionados de mí-
Los ojos verdes de Plagg se volvieron a su elegido y luego a las dos lápidas. El viejo sultán y su reina eran quienes descansaban ahí. Ahora entendía lo que había pasado en la mente de Ayan.
-Soy un estúpido- dijo Ayan, su voz quebrándose- jamás debí confiar en alguien como Tanin. Ustedes no habrían cometido ese error, ¿verdad?. ¿Qué clase de líder soy, haciendo sufrir así a mis súbditos por diversión?-
Se abrazó a sí mismo. Se sentía avergonzado de haber usado sus poderes para atacar a sus propios súbditos solo para divertirse y pasar el tiempo. Su padre estaría decepcionado. El viejo sultán jamás había sido así, él había vivido toda su vida para servir a sus súbditos. Ayan casi podía ver a su padre mirándolo con esa expresión decepcionada.
A su madre no la había conocido, pero seguramente ella también se sentiría mal de ver cómo le agradecía el hecho de haber dado la vida por él, usarla para aterrorizar a los habitantes de la ciudad por diversión.
-Ayan…- dijo Plagg en voz baja al ver las lágrimas en sus ojos. Dejó caer las orejas tristemente, pero Ayan no lo estaba mirando.
-Todo esto va a cambiar, 'ami, 'abi- dijo el chico en tono decisivo- les prometo que de ahora en delante protegerá a mis súbditos, como sultán y como Qat 'aswad. Sayida tiene razón, es mi deber proteger mi ciudad-
Ayan se puso de pie y se limpió los ojos con una mano, antes de volverse a su kwami.
-Vamos de regreso a casa- dijo el chico en voz baja- te daré tu queso. Plagg, transfórmame-
X-x-x
Palacio del Sultán
Una semana más tarde
Hasan se había levantado más temprano que de costumbre, sintiendo la ansiedad apoderarse de él al caer en cuenta de lo que estaba sucediendo. Las cosas no estaban saliendo para nada como lo había planeado. Tenía dos opciones para aumentar su poder personal, y ninguna de las dos estaba saliendo como lo que tenía planeado.
Hacía un par de meses que el viejo sultán había fallecido, y su estúpido hijo adolescente había ascendido al trono. El nuevo sultán no era más que un mocoso que apenas tenía la edad suficiente marcada por la ley para gobernar el país por sí mismo, y al parecer se había obsesionado con la hija del vendedor de telas. A pesar de que una semana atrás había llamado a la mujer en cuestión y a su padre y había sido rechazado, Ayan seguía hablando sobre ella y diciendo que finalmente la haría su esposa.
Ese asunto con la chica que había flechado a Ayan lo hacía sentirse furioso porque desde que gobernaba el antiguo sultán, Hasan había intentado convencerlo de tomar a su hija Saira como su primera esposa, pero el joven sultán siempre se había negado.
Y su plan para que Qat 'aswad y Tanin crearan el suficiente caos en la ciudad para apoyar su argumento de que Ayan era demasiado joven e irresponsable para ser sultán, aumentando así su poder personal, se había arruinado por completo al tener la noticia de que el Gato Negro se unió a la nueva heroína, la catarina llamada Sayida, en contra de Tanin.
En la última semana, Tanin había intentando causar desmanes en la ciudad, pero tanto Sayida como Qat 'aswad siempre aparecían para detenerlo constantemente, y el poder de la Catarina regresaba todo a la normalidad, como si nada hubiera pasado. De haber sido enemigos en el pasado, la Catarina y el Gato Negros se habían convertido en un par de compañeros inseparables como si lo hubieran sido desde el primer día.
Hasan sacudió la cabeza para aclarar sus pensamientos. Solo tenía una opción, y esta era hacer entrar en razón a sultán para casarse con su propia hija y olvidar a la plebeya. Saira tenía que ser su primera esposa y la madre del futuro sultán. Si no, sus planes se verían arruinados.
Y justo en ese momento tenía su oportunidad. Vio que Ayan había salido de su habitación para dirigirse hacia la sala del consejo, y se apresuró a detenerlo antes de que entrara. El chico llevaba esa sonrisa de idiota que tenía y parecía ir por el pasillo hablando solo. Al contacto, Ayan dio un respingo de sorpresa, pero se volvió hacia su consejero.
-Ah, Hasan, eres tú- dijo Ayan acomodándose el turbante sobre su cabeza y sonriendo apenado- me diste un susto-
-No fue mi intención, señor- dijo Hasan inclinándose ante él- pero quería hablar con usted antes de entre al consejo. Estoy enterado sobre el asunto de la vendedora de telas-
-¿Qué sobre eso?- dijo Ayan, borrando su sonrisa y frunciendo el entrecejo.
-Me temo que es un error seguir persiguiéndola, señor- dijo Hasan sacudiendo la cabeza- parece que su padre no quiere dársela en matrimonio. Envié algunos espías a su vecindario y según la información que tengo, ella lo detesta- Ayan no parecía impresionado por ello, así que Hasan continuó- además, supe que le mintió sobre estar comprometida con ese otro chico. Creo que con eso puede saber que no es…-
-Ya sabía que mintió, Hasan- dijo Ayan con una sonrisa que el hombre no entendió- pero no te preocupes por ello, estoy seguro de que cambiará de opinión-
-Señor, mi hija es una mejor opción para ser su primera esposa que esa plebeya- dijo Hasan usando toda la paciencia que tenía- si aún desea a esa mujer porque es hermosa, podemos arreglar algo para incluirla en su harem. El reino está desesperado por un heredero, majestad. Estoy seguro de que Saira le podrá dar los hijos que necesita para asegurar su dinastía. Pero una vendedora no puede ser su reina-
Ayan borró su sonrisa.
-¿Qué estás diciendo?- dijo el joven sultán frunciendo el entrecejo. En ese punto no estaba dispuesto a negociar con él. Conforme pasaban los días, el chico se enamoraba más y más de Malika- yo ya tomé mi decisión. No quiero tener un harem, solo la quiero a ella-
Y diciendo esto, Ayan entró a la sala del consejo. Hasan frunció el entrecejo y respiró hondo para calmarse. Tendría que tomar cartas en el asunto inmediatamente o perdería su oportunidad. Y aprovechando que el sultán estaría ocupado durante algunas horas en el consejo, llamó a su carruaje para bajar a la ciudad.
x-x-x
Tienda de telas
Más tarde
Malika recogió las telas que había tendido esa mañana, las cuales ya estaban completamente secas. Ya casi terminaba el encargo que había hecho el sultán. Aliya, su mejor amiga, la acompañaba siguiéndola con la mirada.
-Has estado inusualmente callada este último par de semanas- observó Aliya, ajustándose su hiyab sobre su cabeza. A diferencia de Malika, su mejor amiga era muy observadora y se había dado cuenta inmediatamente de su cambio de conducta- ¿dónde te has estado metiendo? He venido varias veces a verte, y nadie sabe donde estás-
-A veces me siento encerrada y salgo a estirar las piernas- dijo Malika encogiendo los hombros- no me digas que no has hecho lo mismo-
Malika sonrió al recordar sus aventuras la última semana con Qat 'aswad. Si al principio le había desagradado un poco por haber sido un ladrón, ahora que lo conocía mejor se había encariñado con él. Además, todas las noches llegaba al techo de su casa a charlar con ella como Malika y a comer bocadillos. Su corazón se había ablandado hacia él.
FLASHBACK
Techo de la casa de Malika
Unos días antes
La chica subió con una bandeja de bocaditos tan pronto como el sol se puso y ella terminó de preparar las telas para ser teñidas. Cuando subió las escaleras, sonrió al ver que Qat 'aswad ya estaba ahí, llevando consigo una pequeña caja cuadrada y portando una sonrisa tímida.
-Salam- sonrió él.
-Salam- repitió ella- ¿porqué te ves tan sospechoso, gatito?-
Qat 'aswad caminó hacia ella y le mostró lo que tenía en su caja. En su interior llevaba varias frutas frescas, sumamente difíciles de conseguir. En el desierto era mucho más fácil conseguir dátiles o frutos secos, no uvas ni granadas. De hecho, Malika jamás había probado eso.
-Pero… ¿dónde conseguiste esto?- dijo ella mirándolo sospechosamente.
-Tengo mis medios- dijo Qat 'aswad sonriendo travieso.
-¿Los robaste?-
-No, por supuesto que no- dijo él, fingiendo estar ofendido- prometí que no lo volvería a hacer, ¿recuerdas? Digamos que tengo algunos contactos en interior el palacio, y conseguí que me obsequiaran esto. Creí que te gustaría probar estas frutas-
-¿Tienes un conocido en el palacio del sultán?- dijo Malika mirándolo sospechosamente.
-Ah ah, no creas que no sé lo que estás haciendo- dijo Qat 'aswad sacudiendo la cabeza y sonriéndole travieso- si están tan desesperada por saber mi identidad, primero tengo que confiar en ti-
-¿No confías en mí?-
-Por supuesto, pero no quiero ponerte en peligro- dijo el chico borrando su sonrisa- si Tanin llega a sospechar que alguien conoce mi identidad, por supuesto que va a intentar atacar a esa persona para llegar a mí-
Malika lo miró con una sonrisa triste y pensando en cambiar la conversación tomó una de las uvas, antes de ponerla en su boca y masticarla. Sus ojos casi brillaron de emoción.
-Esto está delicioso, gatito- dijo ella- muchas gracias-
-Sabía que te iba a gustar- respondió Qat 'aswad con una enorme sonrisa. Sus orejas estaban alertas, como si estuviera satisfecho de sí mismo. Ladeó su cabeza para acercarla a Malika.
-Además, te has comportado como un héroe en la última semana- dijo ella, acercando su mano a sus orejas y rascándolas suavemente, haciéndolo ronronear de contento- escuché todo sobre ti y Sayida. Mereces los pastelillos que preparé para ti-
-Mmm…- dijo el chico sin dejar de ronronear mientras que tomó un pastelillo y lo probaba- podría comer esto toda mi vida-
-Te aburrirías-
-Jamás- dijo él, sonriéndole a Malika- si eso significaba pasar el tiempo cerca de ti-
FIN DEL FLASHBACK
-¡Malika!-
La voz de Aliya la sacó de sus pensamientos. Parpadeó y volvió a sonreír.
-Lo siento, estaba pensando en que pasaré las siguientes semanas trabajando en el pedido del sultán, tan pronto como llegue el resto del pigmento púrpura- dijo ella en voz baja.
La chica volvió su atención a las telas que estaba doblando con cuidado cuando la chica vio a alguien entrar a la tienda. Al menos cuatro soldados del palacio, acompañados de un hombre que no habían visto nunca, pero estaba tan ricamente vestido como el sultán.
-Salam- dijo el hombre seriamente- he venido a ver a Muhammad Gadaff, de parte del sultán-
-Mi… mi padre está enfermo- dijo Malika en voz baja mientras que Aliya se ponía de pie y fruncía el entrecejo al ver la expresión del hombre. No le daba una buena espina- pero le diré que está aquí-
Malika también se sintió visiblemente incómoda con la mirada de ese hombre mientras que subía a avisar a su padre que alguien del palacio quería verlo. Pronto regresó con su respuesta.
-Mi padre lo espera- dijo la chica.
El hombre siguió a Malika escaleras arriba, hacia la habitación de su padre y entró en ella después de apartarla hacia un lado y cerrando con brusquedad la puerta prácticamente en la cara de la chica.
-Ugh… que tipo tan grosero- siseó Aliya, quien había subido detrás de ella, cruzando los brazos.
-Shh… estoy tratando de escuchar qué es lo que dicen- dijo Malika, apoyando su oído en la puerta. Aliya hizo lo mismo.
-Salam, Muhammad Gadaff- dijo el recién llegado- he venido con un asunto muy importante del que tenemos que hablar. El sultán está obsesionado con su hija y, sin importar lo mucho que lo hemos aconsejado para que no lo haga, está decidido a tenerla a como de lugar. Y por el bien del reino, eso no debe de suceder-
-¿Qué?- escucharon decir al padre de Malika, mientras que las dos chicas se cubrían la boca con la mano detrás de la puerta.
-Por ello he venido a ordenarle que case a su hija de inmediato- dijo Hasan en un tono que no admitía réplicas- con ese chico que le mintió al sultán o con quien sea-
Las dos mujeres se miraron entre sí detrás de la puerta. Así que sabían que Luwaih había mentido y, peor aún, el mensaje del hombre no era nada bueno para Malika.
-Mi hija desposará a quien ella quiera, cuando ella lo considere- dijo Muhammad Gadaff- no sé quien cree usted que sea para venir a amenazar…-
-¡Soy el consejero principal del sultán!- lo interrumpió Hasan- y si no hace inmediatamente lo que le ordena, me encargaré de que todo lo que tenga sea destruido y además, tendré que deshacerme de su hija para que no siga siendo un estorbo con el sultán-
Malika no pudo seguir escuchando más. Se llevó las manos a la boca y subió a refugiarse al techo, seguida de cerca por Aliya. ¡Si ella ni siquiera había considerado al sultán, al contrario! Y ahora que su corazón comenzaba a ablandarse hacia Qat 'aswad ocurría esto. No sabía que podía hacer para librarse de eso.
Se dejó caer en el techo y se cubrió la cara con las manos antes de echarse a llorar. Aliya no sabía que hacer para hacerla sentir mejor. Se quedó con Malika hasta que fue hora de regresar a casa, dejando a su mejor amiga sola. Tikki salió de bajo de su hiyab y trató también de consolarla.
-Oh no, no llores, Malika- dijo la kwami, dándole unas palmadas en la mejilla- para todo problema siempre hay una solución-
Pero la chica sacudió la cabeza. No parecía haber solución para ese problema.
x-x-x
Palacio del Sultán
Más tarde
Al caer la noche, Ayan corrió a su habitación para estar solo y se quitó el turbante para dejar salir a Plagg. El kwami se abalanzó sobre la bandeja donde estaba un enorme trozo de queso que el chico había ordenado traer a sus sirvientes.
-Ñam- dijo Plagg mientras que tragaba el queso- ¿a qué se debe esta ofrenda, chico? ¿Acaso planeas salir del palacio a ver a esa linda chica esta noche, como todos los días de esta semana?-
-Por supuesto- sonrió Ayan.
-Parece que a tu consejero no le gustó mucho la idea de que te enamoraras de ella- dijo Plagg alzando las cejas repetidamente.
-No me enamoré, Plagg- dijo Ayan sacudiendo la cabeza mientras que se sonrojaba- yo no hago eso. Es lo que solo que… Malika me interesa-
-Sí, claro- dijo el kwami riendo al ver la expresión enamorada de su portador- vamos antes de que se haga tarde y tu amada se vaya a dormir-
El chico rodó los ojos.
-De acuerdo, démonos prisa- dijo Ayan, tomando la canasta llena de uvas que había pedido a sus sirvientes para llevarle a Malika, sonriendo ante la anticipación- Plagg, transfórmame-
X-x-x
Techo de la tienda de telas
Más tarde
Qat 'aswad salió del palacio por el balcón de su habitación llevando consigo la canasta y corrió por los techos de la ciudad hasta llegar al techo de la casa de Malika. Su corazón latía con emoción conforme se acercaba a la casa de la chica y sus labios mostraban una sonrisa.
Cuando se acercó a la casa, alcanzó a ver el colorido hiyab de la chica sobre el techo, y se apresuró hacia ella, pero tan pronto como puso sus pies en el techo, su cuerpo se tensó al escuchar que la chica estaba sollozando.
-No…-
Qat 'aswad dejó la canasta que llevaba en sus manos en el suelo para poder acercarse a ella y, tras arrodillarse a su lado, puso sus manos en los hombros de la chica. Malika se sobresaltó con el contacto, pero él la tranquilizó.
-Shhh… no te asustes, solo soy yo. ¿Qué sucede, Malika?- dijo Qat 'aswad en voz baja, pensando en voz baja que mataría lentamente a quienquiera que la hubiera hecho llorar. ¡Le partía el corazón verla así!
-Nada, estoy bien- dijo ella, sacudiéndose sus manos- por favor, gatito, déjame tranquila-
El chico se alarmó ante esa respuesta completamente inesperada para él. No sabía quien había osado intentar quebrar el espíritu de una mujer como ella y peor aún, parecía haberlo logrado. No sabía porqué Malika estaba llorando, pero quería solucionarlo.
-Hey- dijo el chico, sentándose a su lado y rodeándola con sus brazos- está bien. No sé que es lo que te pasa, pero cualquier problema que tengas, yo te ayudaré a solucionarlo-
-No hay solución…- dijo Malika abrazándose y sacudiendo la cabeza- no vale la pena, no lo entenderás…-
-Dime de todos modos- dijo Qat 'aswad en tono de súplica, sus enormes ojos verdes de gato sobre ella- por favor, Malika. No me gusta verte llorar-
Los ojos húmedos de Malika se volvieron hacia él, y Qat 'aswad limpió sus lágrimas con su dedo índice con cuidado.
-Te escucho- dijo el chico en voz baja.
-Poco después de mediodía vino el consejero del sultán a ver a mi padre- dijo Malika, apoyando sin pensarlo su cabeza en el hombro del chico. Éste no dijo nada, y la rodeó con su brazo para acercarla a él. Se sorprendió de que Hasan hubiera ido a ver a la familia de Malika, sobre todo después de esa conversación que tuvo con él en el palacio- le dijo a mi papá que el sultán estaba obsesionado conmigo, y que por el bien del reino tenía que…-
-¿Tenía que…?- dijo él.
-Tenía que casarme con Luwaih o con cualquier otro chico, porque el sultán está obsesionado conmigo y causará mucho daño si continúa así- dijo la chica- y amenazó a mi padre si se niega.
-¿QUÉ?-
Qat 'aswad frunció el entrecejo furioso. ¿Cómo se atrevía Hasan a hacer algo así? Recordó su conversación con él esa mañana, pero jamás se imaginó que llegara tan lejos para evitar que se casara con otra chica antes de con su hija Saira.
-Para mantenerme a salvo, papá llamó a la familia de Luwaih- continuó Malika entristecida- estamos comprometidos y en una semana nos casaremos. No tengo ninguna opinión en el asunto…-
-¡No puedes hacer eso!- dijo Qat 'aswad.
-No es tan malo- dijo la chica tristemente, más para converse ella misma que a él- Luwaih siempre ha sido mi mejor amigo, y sé que quiere que sea feliz. Se casará conmigo a pesar de que sabe que no lo amo, para mantenerme a salvo-
Qat 'aswad tembló de furia.
-¡No puede…!- dijo el chico sacudiendo la cabeza- ¡no puedes hacer eso, Malika!-
La chica se volvió hacia él, poniendo su mano en el turbante de Qat 'aswad y acariciando sus orejas con una expresión cariñosa. El chico no pudo evitar inclinar su cabeza hacia ella para que tuviera mejor acceso.
-No te preocupes por mí, gatito- dijo Malika limpiándose las lágrimas con una mano y esforzándose por sonreír- sé que estaré bien. Luwaih es un buen chico-
Qat 'aswad no parecía nada convencido. Aún estaba abrazando a Malika, pero tras escucharla decir eso la estrechó más fuerte contra su cuerpo, haciéndola sobresaltarse de la sorpresa.
-¡No!- dijo el chico en un tono obstinado. No quería dejarla ir. No le iban a quitar a la chica que lo quería por él mismo, sin saber quien era en realidad. ¡Eso jamás!- no voy a dejar que te hagan eso. Tú mereces ser feliz con la persona que tú elijas, no la que te impongan-
-Es dulce de tu parte decir eso, Qat 'aswad- dijo ella sin dejar de acariciar sus orejas de gato- pero ya no hay nada que puedas hacer. Te voy a extrañar cuando…-
Qat 'aswad la tomó de las manos.
-No, 'amira, no lo permitiré- la interrumpió el chico sacudiendo la cabeza- yo me voy a encargar de arreglar esto. Todo estará bien…-
-Qat 'aswad…-
-No, no entiendes, Malika. Yo tengo el poder para solucionarlo. Yo puedo hacer que todos tus problemas se resuelvan con una plabra- dijo el chico sin soltar sus manos- Plagg, detransformación-
-¡No, Qat 'aswad, no lo hagas!-
Demasiado tarde. Una luz color verde recorrió al chico de los pies a la cabeza. Como reflejo, Malika se cubrió los ojos con las manos para evitar verlo. Casi de inmediato sintió unas manos sobre sus mejillas.
-Abre los ojos, Malika- dijo él en voz baja- está bien. Quiero que tú sepas quién soy yo. Confío en ti completamente, y es importante para que entiendas porqué puedo arreglar tu problema-
Malika retiró sus manos de su rostro, y poco a poco separó los párpados. Después de ello, abrió los ojos desmesuradamente al ver de quien se trataba. Horrorizada al ver al sultán en el techo de su casa, la chica cayó de rodilla e inclinó su cabeza al suelo.
"¡Por Alá!" pensó la chica alarmada "¡golpeé al sultán en la cabeza con una escoba!¡Me burlé de él una veintena de veces!"
-¡Su majestad!-
Ayan se ruborizó al verla hacer eso y se apresuró a su lado. Se arrodilló junto a ella y la hizo levantar la mirada.
-No, no hagas eso, Malika, no es necesario- dijo Ayan apenado por la reverencia de la chica- lamento haberte engañado así. Y lamento todo lo que hice antes. Debí haber adivinado que Tanin me estaba manipulando. Sé que mis dos facetas te dieron una terrible primera impresión. Pero Ayan y Qat 'aswad son la misma persona. Al principio quedé prendado de tu belleza y de tu valentía, y durante las últimas semanas me he enamorado de ti-
Malika lo observó sin saber qué decir al respecto. El sultán y Qat 'aswad eran la misma persona, y el chico le había revelado su secreto. ¿Ella se atrevería a revelarle el suyo? Pudo sentir a Tikki agitándose en su hiyab, como si le estuviera tratando de decirle algo. ¿Le diría a la verdad a Ayan, que ella era Sayida? ¿Podía confiar en él como él había confiado en ella?
Sin saber lo que estaba pensando la chica, Ayan la abrazó de nuevo, interrumpiendo la batalla interna de Malika.
-Lo siento, todo esto que te sucede fue mi culpa- dijo el chico en voz baja- nunca imaginé que Hasan fuera a llegar tan lejos como para amenazarlos a ti y a tu padre-
Malika no sabía que decir. Estaba aún sorprendida de que Qat 'aswad fuera nada menos que el sultán, y más aún que declarara amarla. Al verla dudar, el chico puso su mano en el mentón de Malika para hacerla levantar la mirada, y le dio un beso casto en los labios. Al separarse de ella, vio que estaba ruborizada. Se quitó uno de los collares que llevaba alrededor de su cuello y lo puso en el de la chica. Era de oro y tenía una pequeña esmeralda del color que los ojos de Qat 'aswad tomaban cuando estaba transformado.
-Toma esto como señal de mi amor por ti- dijo Ayan en voz baja- no temas nada, yo arreglaré todo con Hasan para que no tengas que hacer nada que no quieras. Si no tengo ninguna oportunidad contigo dímelo enseguida, y me casaré con Saira para que Hasan no te moleste…-
-No tienes que hacer eso, gati… digo…- dijo ella nerviosa, ni siquiera sabía cómo dirigirse a él. ¡Era el sultán, por Alá! Como respuesta, Ayan ladeó la cabeza como solía hacer Qat 'aswad para darle acceso a sus orejas de gato.
-Si aún… si crees que aún pueda tener una oportunidad de entrar en tu corazón, mañana vendré a hablar con tu padre para decirle que el asunto de Hasan está resuelto- continuó Ayan.
La chica lo miró. Sus ojos olivo irradiaban cariño como nadie más la había mirado antes, ni siquiera Luwaih, haciendo que sus mejillas se encendieran de rojo. Malika tenía que admitir que, en esas últimas semanas, su corazón se había comenzado a ablandar hacia Qat 'aswad. Su cabeza y su corazón eran una maraña en esos momentos.
Como respuesta a la pregunta de Ayan, Malika tomó sus mejillas con sus manos y lo besó de nuevo.
-Está bien, Ayan- dijo Malika en voz baja, haciendo una pausa sin poder creer que había llamado al sultán por su nombre, y cerrando su pequeña mano alrededor de la pequeña esmeralda- consideraré cuidadosamente tu propuesta-
El sultán sonrió tan ampliamente que parecía que su corazón iba a explotar de alegría. Apoyó su frente en la de ella.
-Tengo que irme, pero nos veremos mañana- dijo él en voz baja- todo estará arreglado-
-Te estaré esperando- dijo ella.
Con un último beso en su mejilla, el chico se volvió a su kwami y, tras transformarse, salió corriendo por los techos de la ciudad de regreso al palacio.
Mientras que veía a Qat 'aswad alejarse, Malika se puso una mano en el pecho para recuperar el aliento mientras que Tikki salía de su escondite bajo su hiyab.
-Vaya, eso fue muy interesante…- dijo Tikki, mirando a su portadora caminando en círculos nerviosamente.
-Tikki, Qat 'aswad es el sultán- dijo Malika en voz baja, llevándose las manos a la cabeza sin dejar de caminar en círculos- Qat 'aswad es el sultán… Ayan. ¿Cómo puede ser esto?-
-No tengo idea- dijo la kwami encogiendo los hombros- tal parece que el destino tiene sentido del humor. Pero tienes que admitir que es muy apuesto-
-Lo es-
-Tiene buen corazón y te ama, Malika- dijo Tikki con una sonrisa- me alegro por ti. Pero hay algo que no entiendo-
-Quieres saber porqué no le confesé que yo era Sayida- dijo la chica.
-Era la ocasión perfecta para decirle quien eres- dijo la kwami en voz baja- él te había revelado su secreto. ¿Porqué tú no revelaste el tuyo? No que yo esté a favor de revelar sus identidades, pero me extrañó que no lo hicieras-
-Algo me dijo que… no debía hacerlo- dijo Malika caminando de un lado a otro- fue como un presentimiento. No sé, Tikki. ¿Y si me odia cuando sepa?-
-¿Crees que Qat 'aswad te traicionaría?-
-No, no sé como explicarlo- dijo la chica- quizá mañana cuando regrese a ver a mi padre se lo diré…-
De pronto, escuchó algunos gritos. Malika y Tikki se volvieron hacia un lado, y vieron que nuevamente Tanin estaba atacando cerca de los cuarteles de los soldados del palacio.
-Tendremos que reservar esta conversación para más tarde- dijo Tikki con una sonrisa traviesa- al menos verás a Qat 'aswad más pronto de lo anticipado-
-Calla- dijo Malika apenada, sus mejillas tiñéndose de rojo- Tikki, transfórmame-
Y con eso, Sayida se dirigió al sitio de la pelea.
X-x-x
Cuarteles de los soldados del palacio
Más tarde
La pelea contra Tanin se llevó a cabo en los cuarteles de los soldados del palacio, y ambos habían logrado protegerlos antes de que el dragón cobrara alguna vida. Finalmente Tanin había huido del lugar antes de que pudieran quitarle su Miraculous.
-Miraculous Sayida- dijo la chica, volviendo todo a la normalidad.
-Por fin esto se terminó- dijo Qat 'aswad, sacudiéndose el polvo de su traje. La heroína había notado que su compañero no había dejado de sonreír durante toda la pelea- gracias por salvarme, sayidati. Esa última estuvo cerca-
-No sé porqué estabas tan distraído, gatito- dijo Sayida sonriendo traviesa en su dirección- ¿porqué estás tan feliz?-
-Digamos que conocí a la chica más maravillosa del país- dijo Qat 'aswad bajando los ojos mientras que se ruborizaba levemente- y creo… creo que finalmente considerará ser mi esposa-
Sayida se sonrojó también con una leve sonrisa, pero agradeció que el chico estaba distraído y no lo alcanzó a ver.
-Me alegro por ti, Qat 'aswad- dijo la chica dándole la espalda- nos veremos en el próximo ataque de Tanin-
-Hasta luego, sayidati- dijo Qat 'aswad antes de saltar y alejarse hacia el palacio.
x-x-x
Templo de los Guardianes
Época actual
Marinette y Adrien sonrieron tristemente al escuchar el destino de sus predecesores como portadores de los Miraculous. Parecían haber librado la adversidad y finalmente se habían aliado, al menos hasta ese momento.
-Bueno, ese es un buen argumento para haber revelado nuestra identidades en vez de mantenerlas ocultas y pasar los últimos meses sufriendo por ello, ¿no?- dijo el rubio tristemente, mirando de reojo a Marinette- aunque ella no le dijo la verdad-
-Entonces, ¿esa es toda la historia? ¿Vivieron felices para siempre?- preguntó Marinette.
-No exactamente- dijo Tikki.
-Ayan cometió un grave error- dijo Plagg cruzándose de brazos y sacudiendo la cabeza- cuando regreso al palacio después de la pelea, fue a buscar y confrontar a Hasan sin ninguna ayuda-
-No estoy seguro de querer seguir escuchando- dijo Adrien volviéndose preocupado a Tikki.
-Esa es la parte de la historia que yo no conozco muy bien- admitió la kwami, volviéndose por un momento a su contraparte- Plagg, ¿puedes hacernos los honores?-
El aludido se aclaró la garganta y continuó con su relato.
X-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Las cosas entre Malika y Qat 'aswad evolucionaron muy bien, el problema es que Ayan irá a enfrentar a Hasan por sí mismo, sin saber que no es de fiar. Muchas gracias a todos por seguir leyendo y por sus reviews. Nos leemos pronto.
Abby L.
