Contexto: Ocurre un deceso entre los amigos de la pareja Berry Fabray, ellos van, Luke de cinco años y Beth de quince se quedan solos en la casa de noche, la niñera nunca llega, Beth sale un momento dejando sólo a Luke.
Sólo
La llamada telefónica había sido inesperada, el padre de uno de sus mejores amigos, había fallecido de noventa y dos años, muerte natural.
Ellas al querer apoyarlo y confortarlo en su dolor, aunque la muerte había sido esperada al deteriorarse la salud del señor, acuden al velatorio, a la casa de su amigo, saliendo de noche, no sin antes llamar a la niñera quién acude rauda a cuidar a los peques, prometiéndole más plata de lo normal debido a la misma hora de la noche, 8pm.
Le dicen que sólo será una hora máxima, ellas no quieren dejar a sus pequeños solos por la noche, aunque esté ahí la niñera. Más deben y quieren apoyar a su amigo, al menos presentarle su respeto por lo menos, aunque sea sólo un momento.
Rachel y Quinn dejan a su Luke en su cama, acurrucado con sus mantitas, pero aún sin dormirse con Beth sentada en una silla anexa a la cama, dejando saber que ellas van a venir pronto. Asegurándoles que el sistema de seguridad es muy bueno y que la niñera está en el piso de abajo por si acaso.
Los dos peques asienten, ellas se van colocando un besito en la cabeza de ambos, Beth se retira a su cuarto a chatear con su novia por el celular, Luke se acurruca más en su camita, intentando dormirse.
Sin saber que una hora se convertiría en dos y en tres, recién en ese momento la pareja volvería.
…
Habría pasado veinte minutos talvez cuando Beth se acerca a la camita de su hermano y despertándole le dice – Luke, despierta bebé – susurrándole a su orejita y acariciando su carita.
Él se despierta, moviéndose en su cama mirando a su hermana responde – Beth, sueñito.
- Lo sé amor, pero ocurre algo – dice presurosa
- ¿Qué? – dice él estirando sus bracitos hacia atrás, intentando despertarse más.
- Harper está en problemas – dice preocupada Beth y Luke la mira un pelín más despierto, a él no le gustaba Harper del todo ya que le quitaba mucho de su tiempo con su hermana, pero no le gustaría que le pase mal tampoco.
- ¿Herida? – pregunta con miedo
- No bebé – dice Beth intentando que no tenga miedo su hermanito tampoco – sólo ha discutido con sus padres – Luke asiente, él en su corta experiencia sabe que no está bien discutir con sus padres.
- ¿Acaso han intentado que coma su brócoli? – le pregunta levantando una cejita interrogante, el brócoli no le gustaba, así que pensó en toda su adorabilidad que de repente a Harper tampoco y por eso había discutido.
- No Luke – dice ella sonriente, encantada porque su hermano sea tan dulce – son otras cosas, voy a ir a verla, muy rápido mi amor ¿sí?, te quedas con la niñera.
Luke asiente, alguien debía salvar a Harper de ese infame Brócoli.
Beth besando la cabecita de su hermano, lo acurruca en su camita con sus mantitas y se va a su cuarto, coge una chaqueta y se va a escondidas de la niñera saltando la cerca del jardín trasero y corriendo hacia su novia, con la idea en mente de confortar a su novia, pero a la vez de volver rápido por su hermano.
Luke se queda en su cama, tapado con su mantita favorita, llena de elefantitos de Dumbo.
Pasado talvez media hora, Luke se despierta con sed, y no estando sus mamis o su hermana, él se levanta de su cama con su pijama de ositos a por la niñera, para que le dé un vaso con leche caliente.
Baja las escaleras despacio y agarrándose del barandal tal cuál le había enseñado su mami, y a la sala de estar por la niñera.
Y oh sorpresa no está.
- ¿Dónde se metió? – se pregunta rascándose su cabecita suavemente.
Él camina alrededor de todo el primer piso llamándola, pero ella parece que no está.
- ¿Se habrá ido? – se pregunta
- Tal vez se fue a comprar – se responde a sí mismo.
- Misho ¡ - le llama levantando la voz a su gatito, que oyéndole sale de su camita y va hacia él – Misho – le dice él acariciándole su cabecita – vamos Misho – le pide al gatito que lo acompaña a la cocina a por leche.
El peque coge su leche y el plato de su Misho, se va a la sala, prende la tele y coloca la mitad de su vaso de leche en el plato de su amigo y la mitad para él, quién se sube al sofá a sentarse a ver algo en la tele, mientras su gatito toma su leche en su plato en el piso de la alfombra.
El Misho cuando se acaba su leche se sube al sofá de un salto, sentándose al costado de su amigo qué al verlo lo acaricia haciendo que él ronronee.
- Lindo Misho – dice él y el gato ronronea aún más, muy contento y agradecido por la leche que le ha dado su bebé humano.
Ambos ven la tele un largo rato.
Y es después de ello que Luke se da cuenta que está sólo en la casa junto a su gatito, la niñera se ha ido y parece que no está pronto a regresar, su hermana ha salido y sus mamis también.
- Oh vaya – dice él un tanto asustado acariciando a su gatito – estamos solos Misho – dice con un poco de temor al estar sólo en su enorme casa, apretando más a su gatito contra él.
Dándose cuenta que efectivamente está sólo, le da miedo que alguien pueda entrar, al escuchar la casa vacía y ver todo oscuro.
- Misho – le susurra él – tengo miedo – le dice mirándolo. Y para su sorpresa el Misho se queda mirándole para luego apegarse a él y confortarlo, pero también se queda mirando a todo alrededor dispuesto a protegerlo, muy encariñado con su bebé humano.
El Misho entonces empieza a maullar y caminar hacia la entrada llamándolo y Luke por la curiosidad lo sigue. El Misho entonces se estira con ambas patitas hacia la puerta en dos patitas, tratando de señalarle "el seguro" al peque.
Luke lo entiende rápidamente, sí la casa está con seguros y aparentando mucha actividad, nadie extraño va a venir.
Él acompañado de Misho, coge una banquita plástica y colocándolo en el suelo se sube sobre ella, y así puede alcanzar el seguro de la puerta, poniéndolo.
Ya una puerta asegurada, su Misho camina hacia la siguiente, y Luke lo sigue con su banquita haciendo lo mismo con las otras puertas, todas ellas.
Después el peque haciendo uso de su banquita, prende todas las luces del primer piso, así cómo la tele, el radio, todo lo que haga bulla.
Misho viendo que el primer piso está asegurado y ruidoso, sube las escaleras maullando para que Luke lo siga, caminando despacio acompañado a su bebé humano.
Luke y el Misho prenden todas las luces de todos los cuartos y la tele también de todos los cuartos sin importar el canal, sólo importando que sea ruidoso.
Con el objetivo logrado, se sube a su cama con su gato al costado, tapándose, intentando estar cobijados y calientitos, hasta que sus mamis o hermana lleguen. Ya que él sabe que es muy posible que la niñera no llegue.
Así pasa media hora más talvez, hasta que se oye un ruido fuerte parecido a llantas en el asfalto quemándose, alguien o algo siendo arrojado y después un lastimero llanto.
Luke se asusta mucho saltando del susto y el Misho se pone muy alerta, teniendo mejor audición que su bebé humano, puede percibir el llanto de una criatura pequeñita, eso lo altera.
- ¿Misho qué hacemos? – pregunta Luke asustado. EL Misho le maúlla y lo acaricia para que Luke se relaje un poco, cosa que logra pasados minutos, más el llanto de alguna pequeña criatura sigue.
Luke muy decidido a que no se puede quedar en su cama ignorando el sonido, decide que va a ir a ver qué hay.
- Vamos Misho – le pide y el gatito asiente cómo diciendo que sí y lo sigue.
Ambos bajan la escalera despacito y con un poco de miedo hacia el primer piso.
Misho se adelanta, dispuesto a saber que hay, pero también de cuidar a su bebé humano.
Ambos recorren el primer piso intentando descifrar de dónde viene el ruido, Misho por delante, y es él, quién detecta que viene del jardín trasero, maullando se lo hace saber a Luke que aún asustado sigue a su gatito que lo llama y lo incita a seguir.
Ambos por la puerta del gato, se arrastran hacia el jardín trasero muy iluminado gracias a Luke, detectando que el ruido y el llanto viene de un saco que se mueve sobre el jardín.
- Misho ¿puedes verlo? – le pregunta a su gatito y él asiente. El saco se mueve evidenciando que hay algo adentro y que está llorando con un ruidito inquietante.
- ¿Podrá ser? – se pregunta Luke imaginando algo chiquitito moviéndose dentro, qué es lo mismo que está llorando y haciendo ruiditos.
Misho se acerca y lo huele, rodeándolo, maullando para que Luke se acerque a ayudarlo.
El peque lo hace, se acerca al saco y con mucho cuidado saca la pequeña criatura dentro del saco.
Un perrito, un cachorrito, un cruce de una raza pequeña, patas de color blanco, pecho blanco, la punta de la cola blanca, sobre su cabecita una flecha de color blanco, trompita blanca, el resto del cuerpo negro. Algo así cómo si fuera un perrito con esmoquin al que sólo le falta su corbata michi. Un perrito muy guapo.
Un cachorrito que está herido, que, al ser arrojado por un hombre cruel por encima de la cerca en un saco, se ha quebrado su patita, y se ha golpeado todo, por eso el llanto.
Un cachorrito herido y magullado.
- Ohhh Misho, mira, está herido – le dice a su gatito y él lame al pequeño cachorrito tratando de confortarlo.
- ¿Qué hacemos? – le pregunta y el Misho, tanto cómo Luke, sabe que necesitan ayuda, de alguien adulto o por lo menos más grande.
El Misho sale corriendo y maullando deteniéndose por su bebé humano para que lo siga y Luke entendiendo el mensaje lo hace dejando sólo un ratito al cachorrito.
- Espera un momento, ya vengo – le dice colocando una manito sobre su cabeza, para después seguir al Misho, arrastrándose otra vez por la puerta del gato.
Misho entra al comedor y trepa hacia la encimera, maullando cerca al teléfono, indicándole que debe tomar el teléfono para pedir ayuda.
Luke lo entiende rápidamente, pero la encimera está muy alta.
- Misho ayuda – pide él y el gatito entendiendo, empuja el teléfono inalámbrico hacia su dueño – gracias – indica él.
Luke coge el teléfono, y marca el único número que sabe, el de su hermana, sólo para notar que está sonando en el piso de arriba.
- Caray Beth – dice el pequeño, para luego subir al segundo piso e ir a su cuarto.
Ahí es dónde encuentra el celular de su hermana que no tiene código ni patrón para acceder al mismo. Él peque entonces accede al celular y busca el número de Harper marcándolo, su Beth está con ella.
- ¿Aló? – dice ella confundida sentada en un columbio en el parque junto a su novia, recibiendo una llamada desde el celular de su novia, y la confusión incremente al reconocer la voz de Luke por el celular.
- Hola, Beth ayuda – dice el peque y Harper preocupada de que pase algo serio le pasa el celular a su novia quien al cogerlo se da cuenta que ella ha estado ya dos horas fuera de casa, siendo la 10pm.
- Mierda – dice ella sonoramente y Luke desde el otro lado dice – lenguaje – o al menos eso es lo que oye Harper cosa que la hace sonreír.
- Luke, qué pasa bebé – le pregunta ella y el peque responde – la niñera no está, estoy sólo, y Toby está herido, se ha quebrado su brazo – dice el peque refiriéndose a la pata del cachorrito, cosa que al no saber Beth se alarma más, su hermano está solito y alguien está herido.
- Carajo, ya voy, no te asustes – dice presurosa y Luke vuelve a repetir – lenguaje – haciendo que Harper se derrita de lo adorable del pequeño.
No hace falta que Beth le diga algo a Harper sobre la urgencia, ella lo ha escuchado bien, al estar muy cerca, y ambas muy asustadas que Luke esté sólo y alguien esté herido, corren a por él, trepando la cerca del jardín, encontrando a Luke en pijama de ositos y al perrito herido.
- Mierda Luke ¿estás bien? – le pregunta asustada y él asiente diciendo – yo sí, pero Toby no – dice por el perrito, y la confusión que tenía Beth sobre quién era Toby y el porque se había rompido su brazo se aclara, pero no se disipa ya que el pequeño animal está herido.
Harper coge al pequeño perro en sus brazos y Beth al Misho en el suyo y junto a su hermano que ahora tiene sobre él, la casaca de Harper para que no tenga frío, todos se van al veterinario para que ayuden a Toby.
…
Es así cómo sus mamis por una llamada de Beth se enteran que todos están en el veterinario, muy asustadas sin saber el porqué.
- ¿Cómo que la niñera no llegó y después se fue para nunca llegar otra vez? – pregunta Quinn enojada, al pensar que sus pequeños estaban solos.
Sus pequeños se encojen de hombros, ya que ellos no saben.
- Cálmate amor – pide Rachel pasando su mano arriba y abajo en la espalda de ella – al menos estaban juntos – dice despreocupada.
Y antes que Beth confiese que no ha sido así y que Luke a estado sólo y más que Harper reconozca que llamó a Beth para que la ayude, Luke responde – sí mami, han estado conmigo, así no he tenido miedo – dice el peque cubriendo a ambas adolescentes.
- Bueno, al menos eso – dice Quinn aún enojada por la niñera y viendo su entorno a las 10pm, y su bebé en pijama de ositos, pero con una casaca que mitiga algo del frío.
- Gracias Harper – agradece Quinn a la adolescente por su bebé, Harper asiente, agradeciendo mentalmente más a Luke por ayudarlas y no delatarlas, eso sin duda, sería el inicio de su amistad.
Luke les contó cómo encontró a Toby, todos se enojaron con quién halla arrojado al pobre perro de ese modo y a la vez reconocen lo inteligente de Luke y lo suficientemente maduro al reconocer lo sucedido y actuar con responsabilidad ayudando y cuidando al perrito.
Innegablemente Luke le pide que conserven al perrito y sus mamis incapaces de negarle eso, aceptan.
Así Toby se convertiría en el primer perrito de la familia.
Beth coge después de aquello a su hermanito en su regazo, dándole un abrazo muy fuerte y varios besitos, reconociendo lo grande que había sido su hermanito.
- Muchas gracias – le susurra Beth a su hermano – nunca más te dejaré sólo bebé, te amo.
Él asintiendo dijo – te amo más.
...
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