Autoconvencimiento
Interludio III
-De repente todo se volvió tan silencioso... Se siente extraño.
Fue algo que no me esperaba. En un momento estaba escuchando a casi una multitud entera yendo de un lado para otro y al siguiente todo se volvió silencioso, como si algo sobrenatural estuviera ocurriendo a mi alrededor. Un pensamientos delirante, sin duda, pero aún así existente para mí, una persona que vive rodeada de decenas de personas todos los días a cada momento.
Se sentía antinatural estar en los suburbios. Como si fuera un mundo extraterrestre del que no debería formar parte. Claro que he estado en zonas así cuando era un niño, pero siempre era cegado por alguien más. Primero fueron las hermanas Yukinoshita, luego mis padres y finalmente mis nuevos amigos.
-Amigos... Je, que raro viniendo de mí.
No me resistí a soltar ese pensamiento. Pensar que yo de todas las personas tendría verdaderas amistades que no se romperán por algo tan frívolo como la distancia se siente inquietante cuanto más lo pienso. Claro que pensé y soñé muchas veces con estar en esa situación, pero siempre lo planteé como mera fantasía que nunca sucedería en la realidad.
En serio, si no hubiera sido por ese bastardo, nunca habría tenido todo esto.
-Ese bastardo...- Siento que todo mi mundo ha girado en torno a él desde que ocurrió el Segundo Impacto en mi vida personal.
Dios no quiera que esté a punto de generar el Tercero.
Mientras caminaba a paso normal por este vecindario algo bonito y con el sol ya acabando de perderse totalmente en el horizonte, no pude evitar hacerme una de las tantas preguntas que se me vienen a la mente cada vez que relaciono el número ocho con el hombre.
¿Qué es exactamente eso definido como 'lo genuino'?
Bueno, eso es algo que ciertamente no me importa y definitivamente no me quita el bello sueño reparador, pero es una pregunta a la que le termino dando vueltas de vez en cuando, en esos pocos pero existentes momentos en los que estoy solo con mis algo inquietantes pensamientos sin sentido.
Lo genuino... Siento que es una trampa. Una trampa cruel que busca atraer a incautos que creen con todo su corazón que eso de verdad puede llegar a existir. Siento, en mi humilde opinión, que son las cadenas auto-impuestas que un tal Hikigaya Hachiman se niega a reconocer como un problema.
Lo genuino para mí no existente y siento que tiene más valor como una manera fácil de darte un dolor de cabeza por sobre-esforzarse que como una verdadera manera de estar en este mundo. Es casi fantasioso cuanto más pienso en esa definición de genuino que cree mi compañero de clase al que todos parecen odiar con cada día que pasa.
Hikigaya-kun es muchas cosas y tristemente 'ser un buen actor' resultó ser una de ellas. El tipo prácticamente debería irse a américa con ese talento antinatural que tiene para hacerle creer a todos que de verdad perdió la cabeza y ya no tiene esperanza.
-O bueno... Al menos casi todos.
Tomándome un momento para prepararme mentalmente a lo que podría llegar a vivir, toqué el timbre poco después de sentirme listo para lo que estaba por venir. Esperé unos segundos que se hicieron algo más cortos de los que esperaba y finalmente alguien abrió la puerta. La abrió de forma claramente nerviosa si puedo agregar.
-¡Me alegra que hayas venido, Hayama-senpai!
Sonreí con una cordialidad que no es tan fingida como en antaño.
-No te preocupes, Komachi-chan. No es ningún problema este pequeño favor. Lo hago encantado.
Aunque Yumiko-chan no parece pensar lo mismo. Esa cara dice todo y más.
Mirando más detenidamente a Hikigaya Komachi, pude notar que se veía un poco menos cansada de lo usual. Definitivamente no está bien, pero podía notar una pequeña mejoría genuina en ella. No sabía qué pudo haberla hecho mejorar tan de repente, pero probablemente tenga que ver con lo que hablamos hace unas horas.
-¡Como se esperaba de Hayama-senpai! ¡Eres muy confiable! ¡Eres el mejor senpai de todos!
-S-Si...
Esta actitud es poderosamente similar a la de Iroha-chan, pero... al mismo tiempo se siente diferente. Podía notar en Komachi-chan una doble intención en sus halagos justo como nuestra Presidenta del Consejo Estudiantil, pero a la vez también sentí que el sentimiento que hay detrás es más auténtico... MUCHO más auténtico.
Una calidez extraña invadió mi cuerpo.
-Esto... ¿Hayama-senpai?
La burbuja reventó y pronto me forcé a olvidar el casi irresistible impulso de acariciarle la cabeza.
-¿Ocurre algo, Komachi-chan?
-... No, no es nada. Pasa, que está empezando a hacer frío. No quiero que te resfríes por mi culpa.
-Gracias por la oferta. La tomaré humildemente.
Con eso avance hacia la casa, ignorando cuanto mejor pude esa equivocada similitud con Hikigaya-kun que Komachi-chan murmuró no tan sutilmente. E hice un esfuerzo monumental para que no se dejara ver que sabía muy bien lo que significa ese horroroso término nacido del infierno que debería ser prohibido bajo pena capital.
Quitándome los zapatos una vez que entré a la casa Hikigaya, noté que era un lugar... acogedor, supongo. Sé que evidentemente tienen sus serios problemas de comunicación, pero solo el ambiente de esta casa ya me dice que por lo menos HAY comunicación. Todo en esta casa gritaba a todas voces 'corriente' y eso me llenaba de una sensación que no sabía exactamente cómo definir bien.
-... ¿Está bien, Hayama-senpai?
Esa pregunta me sacó de mi ensoñación ridícula. Como sentía que las palabras sobraban, tan solo me limité a girarme hacia ella y asentirle con una sonrisa estándar mía. Una sonrisa que ya no es falsa. O bueno, considerando mi historial, para ser Hayama Hayato quien la hace, no es falsa. Y que eso haya sonado asqueroso no me quitará la razón.
No queriendo ver la expresión que no me pronostica nada bueno, cambié mi mirar hacia el frente y empecé a girar mi cabeza hacia los lados, buscando hacia dónde debo fijar mi atención. Aunque sé que Komachi-chan muy probablemente no se enoje si me tomo un poco de confianzas y exploro la casa para empezar esto, mis principios me prohiben hacer algo tan vulgar.
Cuesta mucho deshacer cosas de mí que son parte de mi persona y lo que me hacía Hayama Hayato hasta hace bien poco. Unos pocos meses con una revelación emocional no es ni será nunca suficiente para poder cambiarme desde la base.
-¿Debemos comenzar ahora o...?
-¿Oh? Oh... ¡OH! ¡Si, seguro! ¡No perdamos más tiempo! ¡Cuanto antes empecemos esto antes evitaremos que Ha... que Onii-chan empiece a lanzar sus rabietas molestas y que solo traen dolor a esta familia! ¡El tiempo vale oro y quiero platino!
Esa manera de referirte a las 'rabietas' de Hikigaya-kun es algo cruel, Komachi-chan. Entiendo muy bien por qué dices eso y sé que él merece un escarmiento, pero llamarlo así es demasiado cruel. Siento que debería decir algo para defender o aunque sea que se entienda los pensamientos de Hikigaya-kun.
Pero no lo hago. Me quedo callado. Porque sé muy bien que no es el momento para hacerlo. Cuando nuestro 'grupo de información' esté completo, entonces podré lanzar mi opinión sobre todo lo que los ideales de Hikigaya-kun representan. Si ellas terminan no cambiando su opinión sobre él será lamentable, pero no el fin del mundo. Yo di mis argumentos y subjetividad.
Dependerá de ellas qué hacer con mis palabras. Solamente doy mi propia opinión subjetiva sobre una persona que conozco hace medianamente no tan poco. No es mi deber exigir que acepten mi punto de vista cuando ellas lo conocen desde hace mucho más tiempo. Es totalmente absurdo.
-Guía el camino.
Y Komachi-chan lo hizo. Durante los pocos pasos que dimos, sentí que estaba a punto de enfrentarme a algo totalmente desconocido. A algo que probablemente no debería enfrentarme si las cosas hubieran salido bien. Si Yukino-chan no hubiera terminado queriendo 'lo mejor' para Hikigaya-kun y empezara todo este drama que solo me ha traído dolores de cabeza constantes.
-Esta es la persona que puede ayudarnos, mamá. Es el que mejor conoce a H... a Onii-chan después de todo.
Lo primero que se registró en mi mente sobre esta señora que se ve relativamente joven para tener dos hijos adolescentes es que ante la mención de Hachiman su rostro se agrió, aunque hizo lo posible para no demostrarlo. Tristemente, ser perceptivo ante los gestos faciales de los demás es algo fundamental para poder mantener una fachada perfecta.
Komachi-chan intentó actuar como si no notara ese detalle, pero indirectamente torció su sonrisa de una forma algo podrida, igual a las que suele hacer Hikigaya-kun cuando tiene sus típicos pensamientos cínicos sobre la juventud. De hecho eran casi iguales, haciendo que finalmente entienda por qué estos dos son hermanos. Me dan ese mismo ambiente que hace que me vuelva más frenético.
Por alguna razón, siempre que veía a alguien así y este me miraba, sentía que toda mi existencia estaba siendo juzgada como si fuera basura.
-Con que eres alguien que entiende bien a mi hijo, ¿eh?... No puedo ver por qué.
-Lo sé. Soy demasiado falso comparado con él.
Ante mis palabras duras pero justas, el rostro de la señora Hikigaya mostró sorpresa y pánico, como si ella hubiera dicho algo mal. A mi lado estaba bastante seguro de que escuché un resoplido divertido que sonaba poderosamente parecido a la voz de Komachi-chan, pero decidí ignorarlo por el bien de mi cordura.
-¡N-NO! ¡NO ES ESO! ¡NO BUSCABA OFENDERTE! ¡L-LO JURO! ¡Por favor perdóname!
Y se inclinó...
... Honestamente, cuando pensaba en la madre de Hikigaya Hachiman, se me venía a la cabeza alguien más... más... ¿con más carácter? La imaginaba algo más fría y metódica, como la madre de Yukino-chan o la mía, pero esto... Esto es...
-Es como Yuigahama-chan pero con otro color.
-¿Eh? ¿Dijiste algo?
-Si, Hayama-senpai. ¿Dijo algo?
Entre la confusión de la madre y la amargura poco disimulada de la hija, hice lo más inteligente y desestimé sus palabras con una negación con la cabeza. Y una cara en blanco. Eso es mucho muy importante. Sin la cara en blanco solo te puede esperar el peor de los infiernos. Sino pregúntenle a Tobe. Él lo sabe.
-¿Puedo sentarme? Es que no sé cuánto tiempo puede tomar esto y agradecería mucho si pudiera descansar las piernas.
La educación es algo que nunca faltará en mí. Está tan metido en mi sistema que es algo que me nace involuntariamente y sin que sea capaz de controlarlo. No es que esto este mal, pero Yumiko-chan a veces llega a creer que estoy volviendo a actuar 'como un príncipe falso' cuando actúo con clase.
E incluso cuando Yumiko-chan es la única que me dice estas cosas, sé que los demás también opinan lo mismo, aunque nunca lo digan. Eso es precisamente porque mi manía de intentar comprender a todos al completo sigue fuerte en mí. No soy muy diferente de Hikigaya-kun, que constantemente miraba lo que hacíamos todos para estudiarnos. Lo único que nos separa es un bello rostro y una buena actuación que me permiten salir siempre airoso.
-Claro. No hay problema. Eres un invitado, y en la casa Hikigaya siempre tratamos bien a los invitados.- Una sonrisa agraciada escapó de la señora Hikigaya. -Iré por algo de beber. ¿Quieres algo?
-Muy amable, pero vengo de una salida con amigos que les encanta mucho el café. Siento que si bebo algo más pasaré un mal rato. Aunque gracias, señora Hikigaya.
-Hitomi está bien. Cuando me llaman señora siento que soy tan vieja como mi madre. Además de que yo soy la que egoístamente te sacó de tu vida para cumplir este pequeño capricho mío. Lo menos que puedo ofrecer es no forzarte a ser tan cortés.
Un calor extraño se formó en mi pecho ante esa sonrisa tan maternal.
-Yo... Lo tendré en cuenta, señora H... itomi-san.
-Gracias por cumplir este capricho mío de nuevo, Hayama-kun. No sabes cuánto te lo agradezco.
Me sonrió para intentar calmar mis nervios y yo respondí en consecuencia. Aunque yo no estaba particularmente molesto por hacer esto debido a mi relación con Hikigaya-kun, entendí que para Hitomi-san puede parecer que estoy siendo forzado contra mi voluntad. Gracias a Komachi-chan sé que su mamá sabe muy poco sobre todo el drama que fue nuestro segundo año y que no sabe la magnitud de sus ideales.
Antes de venir aquí creí que Hitomi-san podría haber sido una mala madre, justo como nos tocó a Yukino-chan y a mí, pero viéndola en persona, esa idea se ha vuelto ridícula. No puedo imaginar a esta amable mujer que se siente mal porque su hija no llame 'Onii-chan' a Hikigaya-kun pueda ser una mala madre. Sé que debe haber algo detrás. Algo muy grave.
... Pero no es mi tarea meterme en eso. Es algo que esta familia debe resolver por si misma. Así como Hikigaya-kun tuvo la amabilidad de no preguntarme sobre mis problemas familiares cuando me obligó a al menos intentar reparar el vínculo que tenía con mis en ese entonces poco más que conocidos, yo haré lo mismo. Solo lo ayudaré con lo que no le ayuda a avanzar y nada más.
Que no se diga que Hayama Hayato no cumple sus promesas o devuelve favores.
-De acuerdo... Entonces pueden comenzar cuando gusten.
Y con eso vino un cruento silencio que mató cualquier buena atmósfera que teníamos los tres. Komachi-chan se sentó al lado de su madre y ella de repente puso una expresión bastante conflictuada. Sabía muy bien que esto no sería sencillo. No sé exactamente qué es lo que sufrió Hitomi-san para estar tan afectada. No es algo que Komachi-chan compartiría tan fácilmente después de todo.
El Hikigaya Hachiman que ellas ven probablemente es muy diferente del que yo veo.
-... ¿Qué ves en él? ¿Por qué estás dispuesto a ir al punto de alejarte de tu feliz vida por el bien de mi hijo?... N-No te confundas, por favor. No es que no aprecie lo que haces. ¡A-Al contrario! ¡Estoy agradecida! De verás que sí... pero...
Cualquier cosa que ella iba a decir nunca se dijo. Parecía que hasta ahí podía llegar a abrirse Hitomi-san conmigo en estos momentos. Komachi-chan puso su mano en el hombro de ella y con un cariño casi maternal. Por un breve momento dudé seriamente de quién era la verdaderamente 'madre' en esta casa.
Mientras ellas estaban en su pequeño mundo yo preparé mentalmente las palabras que iba a decir y de qué manera decirlas. Preferiblemente de una forma no homosexual dattebayo. Tomando un largo suspiro, finalmente me decidí sobre cómo expresarme. Ellas dejaron de actuar de forma entrañable y ahora me miraban con suma seriedad.
De verdad que tienen la misma intensidad que Hikigaya-kun. Me pregunto cómo será su padre entonces.
-Yo... al comienzo lo veía como todos los demás. Lo veía como alguien sin valor o trascendencia. Alguien promedio que muchas veces incluso pasaba de largo... Podría decirse que no era muy diferente de la gente que lo hizo sufrir en el pasado. El yo de antes era un verdadero idiota.
-¿Era...? ¿Ósea que cambió?
Asentí levemente y me preparé para soltar lo que siempre he tratado de no decir para evitar las risas de los demás.
-Su hijo es muchas cosas, Hitomi-san, pero 'genérico' no es una de ellas. Debido a que sufrió derrota tras derrota en el pasado, fue capaz de aprender de sus errores para obtener buenos resultados comparables a los míos. Como siempre estuvo en lo más bajo, fue capaz de pensar soluciones despreciables que a mí nunca se me hubieran ocurrido... Personalmente detesto sus métodos, pero no puedo negar que dan buenos resultados.
Komachi-chan estaba intrigada. Ahora que lo pensaba, creo que Komachi-chan no sabe todo lo que pasó en el Festival Cultural y el viaje a Kyoto. Y ya que me ponía a pensar en esto, no recuerdo que ella tuviera una reacción adversa luego de que el plan de Hikigaya-kun para ayudar a esa niña que sufría acoso saliera espantosamente bien. La Komachi-chan que conozco habría desaprobado con pasión esos métodos.
Su familia parece no saber nada sobre sus probablemente aún vigentes 'métodos más eficientes'... Mierda, debo cambiar el tema pero para ayer.
-No creo que haga falta expandirnos mucho en mi historia personal con Hikigaya-kun. Solo hace falta decir que... yo lo respeto mucho. Creo que en un modo algo bizarro siento admiración hacia él como una persona que no se deja amedrentar por el pensamiento de los demás y avanzar hacia adelante en base a lo que cree sin importar las consecuencias.
Las caras de ambas mujeres me decían todo lo que esperaba de ellas y algo más. Admitiendo que tal vez esto podría sonar demasiado extraño para ellas, quienes no han conocido al Hikigaya-kun que yo veo. Para ellas es probable que solo esté exagerando las cosas y que Hikigaya obviamente no puede ser todo lo que dije.
Porque para ellas el chico que hace el berrinche del siglo no puede ser todo lo que estoy diciendo.
-Eso es... Es...
-Difícil de creer, ¿cierto?
Sin saber de qué otra forma reaccionar, Hitomi-san asintió mansamente. Komachi-chan siguió guardando silencio, dejando que lanzara todas mis fichas antes de hacer su movimiento. Si me cree o no es complicado de saber, pero al menos no parece querer replicar mis palabras. Probablemente ella puede ver todo lo que dije... aunque seguramente desde un punto de vista menos 'magnifico'.
-... Si. No te lo tomes a mal, por favor. No es que no pueda ver cosas grandiosas en mi hijo... pero es la primera vez que escucho a alguien fuera de esta familia hablar tan positivamente de él. Lo siento si parezco reacia a creerlo. Son solamente hábitos a los que tontamente he llamado 'verdades' hasta hace poco.- Hitomi-san inclinó levemente la cabeza en señal de disculpa, a pesar de que no es necesaria. -Por favor continúa, que quiero saber más sobre mi hijo.
Acepté con un asentimiento cordial.
-Con mucho gusto... ¿Entonces qué más quiere saber? Porque aunque estoy dispuesto a hablar de todo lo que opino sobre Hikigaya-kun, lo más probable es que solo quiera saber algunas cosas puntuales.
Con mis palabras Hitomi-san se puso a pensar en una respuesta, pero antes de que siquiera pudiera formularla en su cabeza, alguien interrumpió.
-¿Por qué Onii-chan está tan obsesionado con 'lo genuino'? ¿Y por qué tiene que lastimar a todos los que le rodean?
-¡K-Komachi! ¡Ese no era el plan! Se suponía que debíamos guiar la conversación poco a poco para entrar en calor y así poder entrar en calor...- El rostro de Hitomi-san era... endemoniadamente similar al que hacía Komachi-chan cuando estaba enojada. Esas mejillas infladas son idénticas en todo sentido.
-Mamá, estás subestimando a Hayama-senpai. Él no se sentirá abrumado si vamos directo al punto. ¿Verdad, Hayama-senpai?
Una sonrisa torcida cruzó mis labios.
-El parecido con Iroha-chan es casi espeluznante.
-¿Dijo algo, Hayama-senpai? ¿Y de casualidad ese algo fue un insulto a mi persona?
-Esto... ¿Komachi?
-Fue una ilusión auditiva, mi querida kouhai.
-Oh, entiendo. Porque definitivamente no me acaba de comparar con esa zorra del infierno, ¿verdad?
Una brillante sonrisa dentuda es lo que me dio Komachi-chan.
-En efecto.
Pero no era tan grande ni tan perfecta como la mía.
-... ¿Podemos continuar?
Miré el rostro incómodo de Hitomi-san antes de asentir con la mayor gracia que pude reunir. Komachi-chan tardó un poco más, pero finalmente resopló en frustración y se recostó salvajemente en el sofá. Sonriendo internamente ante mi victoria aplastante, noté que tal vez debería haber pedido un té. Me gusta el té. Y culpo a Yukino-chan por eso.
-Así que quieren saber mi opinión sobre los ideales de Hikigaya-kun, ¿eh?- Sinceramente lo sospeché desde un comienzo. Con todo lo que entiendo aquello que mueve a Hikigaya-kun, por lo general soy un conocedor promedio de sus otras facetas. Sus propios pensamientos cínicos sobre la juventud son algo que francamente encuentro divertido en un sentido irónico. Lo trato como algo que inventó un novelista frustrado pero a la vez inteligente.
Puedo entender sus argumentos y hasta llegar a compartirlos en algunos casos, pero me parece tan alejado de mi realidad que a veces pienso en eso como mera fantasía. Por no hablar de que esos pensamientos estaban tan sesgados por sus experiencias dignas de una película típica de drama que no son para nada la norma. En ese sentido veo a Hikigaya-kun como una especie de guía sobre 'cosas que tu hijo no debe vivir si no quieres que te levante el cuchillo'.
-Si... Me encantaría escuchar tu opinión al respecto, Hayama-kun.- Sin parecer notarlo, Hitomi-san se llevo una mano al pecho. -Me apena decirlo, pero no conozco casi nada de mi hijo. Y si lo que estás diciendo es cierto, entonces he pasado toda mi vida asumiendo lo peor de él sin darme cuenta. Creí que nunca habría alguien que de verdad pudiera ver algo bueno en él.
-Mamá...
Komachi-chan volvió a pasarle la mano por su espalda en un intento de tranquilizarla. Funcionó, aunque no tan bien como la primera vez.
-...
-Quiero saber... Quiero saber por qué mi hijo está tan obsesionado con esas creencias suyas. Quiero entender, porque sino lo hago, entonces nunca podré ayudarlo.
-... Entiendo, Hitomi-san. Si desea tanto saber mi opinión al respecto, con gusto se la daré. Yo también deseo su bien aunque no lo parezca.- Detuve este espectáculo penoso antes de que todo se nos escape de las manos.
-Créeme cuando digo que se nota a leguas que quieres lo mejor para él, Hayama-kun. Puede que no te conozca, pero por como hablas de él con tanta pasión, puedo sentirlo. Y me alegra mucho... Probablemente eres lo más cercano que él tiene a un amigo en estos momentos y él en serio necesita amigos.
Si lo que Kawasaki-san envió por correo es cierto, entonces eso puede no ser tan cierto de aquí a un futuro no tan lejano. Pero aún así no hace bien contarlo ahora y más cuando esta familia ya tendrá algo demasiado grande a lo que masticar.
-Si, pero que no se entere él, ¿de acuerdo? O sino se le subirá a la cabeza y tal vez me apode con algo sumamente cruel para sentirse mejor consigo mismo y de paso darse unas buenas risas a mi costa.- Quería decir que el seguramente me llamaría 'su putita', pero siento que si me atrevo a hacerlo estas dos mujeres me mirarán muy feo.
O al menos Komachi-chan lo hará con muchas ganas y encantada de poder atormentar finalmente a alguien porque Hikigaya-kun, aún con su bondad muy interiorizada, sigue pecando de poner a la gente de los nervios como si fuera parte de su esencia. Ella es así de controladora cuando se trata del lenguaje, no perdiendo la oportunidad de remarcar lo mala que es una persona por hablar subido de tono.
Y con eso dicho, probablemente explique porque Hikigaya-kun aprendió a insultar de forma tan sutil como si fuera una mujer de alta clase estándar. Era eso o directamente no hablar por temor a soltar algo que no le guste. Y como es un siscon entonces cortarse la lengua era una salida que él veía viable pero nada placentera.
Procrastinador hasta que te obligan a no terminar una buena oración.
-Para empezar, no sé muy de dónde nació su idea de lo genuino actual. Aunque si les ayuda en algo, una profesora nuestra le quiso enseñar a buscar lo genuino con otras personas y gracias a ella él fue capaz de juntarse de forma más cercana con sus amigas por un tiempo... Pero algo salió mal hace unos meses y él terminó recayendo la otra variante que le contó alguien cercano a él hace muchos años. Seguramente era un niño.
-... ¿Dijiste amigas?
-¿Eh? Si, dos eran sus compañeras de club y una era Presidente del Consejo Estudiantil. No conozco muy bien a la Presidente, pero soy amigo de una de sus compañeras de club y la otra me medio puede tolerar cuando está de buen humor.
-... ¿Amigas?- Parecía que Hitomi-san entró en alguna especie de trance por una razón que no alcanzo a entender
-Menos mal que papá no está aquí. Le habría dado un infarto.- Komachi-chan se veía amargada por esta situación que intentaba por todos los medios aplacar. Yo solo me quedé viendo esta situación con una indiferencia que claramente es fingida.
Todo este intercambio ya se estaba poniendo muy raro para mí. La mirada perdida en los ojos de Hitomi-san eran extrañas y para un sin sentido. Digo, claro, probablemente no tenía la mejor imagen de Hikigaya-kun, pero honestamente no creyó que él no podía acercarse al sexo opuesto, ¿cierto?
¿Cierto?
-Um... ¿Puedo saber por qué está tan impactada, Komachi-chan?
No me resistí a preguntar. Estaba muy curioso al respecto. Curiosidad que Komachi-chan vio de mala manera a juzgar por su mirada en blanco. Aún así no retrocedí porque ella se gastó mis ahorros del mes en sus cosas de chicas y me lo debe. Este intercambio ocurría en paralelo con la recuperación de Hitomi-san.
-L-Lo siento mucho, Hayama-kun... Es que saber que se relacionaba intimamente con el sexo opuesto me... me trajo algunos recuerdos no gratos de mi juventud.
-... Entiendo. No se preocupe. Todos tenemos nuestras cosas sensibles que no nos gustan recordar ni que nos recuerden.
En realidad no, pero no es mi deber preguntar algo que no me incumbe ni me afecta en lo más mínimo. Probablemente Hitomi-san vivió una experiencia similar a las 'ex pseudo-amigas' de Hikigaya-kun y tal vez quedó marcada de alguna manera. Es una suposición mía, pero creo honestamente que tal vez su padre haya sido un Hikigaya-kun calcado en su juventud.
Ahora tengo curiosidad por saber cómo es su padre. Me lo imagino como un Hikigaya-kun pero mucho más imponente e intimidante.
-Gracias.
Asentí nuevamente y procedí a seguir con mis interpretación de la a veces retorcida de Hikigaya-kun.
-En fin... Como iba diciendo, él intentó aplicar lo genuino a través de la convivencia e intentó abrirse hacia los demás. Intentó ser una mejor persona y dejar atrás el pasado pero... Bueno, es complicado, confuso y a veces estúpido, pero en resumidas cuentas una de sus amigas terminó abandonándolo por causas que no me siento capacitado para decir y raíz de eso las otras dos terminaron haciendo lo mismo.
Hubo un silencio tenso entre nosotros tres. El rostro de Komachi-chan era indiferente ante mis palabras, ya que ella lo sabía desde el comienzo, pero su madre... Bueno, ese rostro de sorpresa, incredulidad y algo de indignación ya me está dejando claro a dónde fue que llegó sus conclusiones.
-¡¿Ósea que todo esto es porque Hachiman está despechado?!
-No. Eso no es así.
Lo corté desde sus bases antes de que ella empezara a asumir cosas sobre él. No creo que Hitomi-san tenga una mala intención detrás de sus pensamientos. Probablemente le sea difícil comprender que su hijo tiene crisis existenciales del tamaño de Jupiter y se quiere aferrar a lo que ella entiende de los adolescentes. No me sorprende que crea que Hikigaya-kun está despechado o incluso deseoso de perder su virginidad y por eso actúa con tanto veneno.
Eso triste, pero no menos cierto.
-¿Qué más podría ser entonces, Hayama-senpai?
... Oh, así que Komachi-chan también piensa igual, ¿eh? Supongo que no se puede evitar. Ambos han vivido realidades opuestas con lecciones opuestas, después de todo. Es natural que ella no entienda sobre los ideales si nunca tuvo que pensar en cuestiones más allá de lo mundano.
-... Hikigaya-kun está distorsionado.
Sus caras ya dicen todo.
-¿Distorsionado? ¿A qué te refieres, Hayama-kun?
Komachi guardó silencio, esperando mis palabras.
Tomé aire porque aquí es cuando viene lo complicado de explicar.
-Hikigaya-kun... Él... Bueno... Sufrió mucho en el pasado por cosas que no podía controlar. Debido a eso él no pudo confiar más en las personas y quería evitarlas... Jeje...- No pude evitar soltar una risa involuntaria al pensar en la vida de Hikigaya-kun. -... pero como si esto fuera una tragi-comedia, él deseaba más que nada interactuar con los demás. Él quería la aprobación de los demás a toda costa y sufría al creer que era imposible. Que eso estaba y estará siempre fuera de su alcance.
-...- El rostro de Hitomi-san de repente se volvió más lastimoso, como si de alguna manera mis palabras le estuvieran echando sal en las heridas que su hijo le inflingue por todo lo que ignoró de su vida. Komachi-chan lo manejaba mejor, pero aún así podía ver que su labio estaba temblando, como si estuviera intentando destrozar algo... como sus labios.
Incluso si no es mi intención, básicamente les estoy recordando que Hikigaya-kun sufrió rechazo por todos en el pasado y como nunca hicieron nada para ayudarla. Y no tienen porqué sentirse como si fuera su culpa. Hikigaya-kun nunca explicó nada de esto a nadie e intentaba por todos los medios ocultar sus problemas en una máscara de superioridad moral, como si él estuviera mucho mejor que cualquier otro humano.
Hikigaya-kun también tiene parte de la culpa en toda esta mierda emocional... pero supongo que ellas se sienten demasiado culpables como para notar eso. Incluso Komachi-chan que sigue herida por cómo la trató Hikigaya-kun no es capaz de evitar culparse por todo lo malo de esta situación.
Así como Hikigaya-kun hizo con un desagradable orgullo en el pasado, ellas quieren cargar con toda la responsabilidad sin ninguna protesta de los demás y creyendo que al hacerlo son mejores personas porque 'ayudan sin que nadie salga herido'.
Sin duda son familia. Parece estar en la sangre el complejo de mártir.
-Hikigaya-kun sufría sin nada que lo sostuviera y él quería cambiar eso. Él necesitaba algo para seguir adelante en un mundo . Algo que le impidiera despertarse una mañana con la determinación para tirarse de un puente. -Las caras que pusieron ante mis crudas palabras me hicieron sentir mal. Cuando ninguna de ellas protestó al respecto me hizo sentir aún peor. Peor porque dije algo que las lastimó pero que no pueden refutar.
Con la respuesta que le dio al mundo Hikigaya-kun cuando lo genuino estuvo en juego, creer que llegaría hasta el suicidio si con eso es capaz de defender su postura no parece algo descabellado. Casi puedo imaginar el lugar, motivo y circunstancia como si yo estuviera ahí e intentara detenerlo.
Je, qué locura. Definitivamente eso no va a pasar.
-...
-... Hikigaya-kun de alguna forma terminó encontrando lo 'genuino' como su salvavidas. Como el ancla que le impediría ser arrastrado hacia donde el mundo quería llevarlo. No sé de dónde vino esa interpretación totalmente opuesta a la de nuestra maestra o cuál fue la lógica que movió sus pensamientos para llegar ahí. Lo único que puedo agregar es que él está dispuesto a todo con tal de alcanzarlo. Para él eso es lo más importante.- Sonreí como señal de disculpa. -Aunque lo conozca mucho más de lo que debería, hay cosas que no entiendo de él. Lo siento por no poder dar una buena respuesta a eso.
De repente la emoción volvió al rostro de Hitomi-san en forma de preocupación.
-¡N-No! ¡No te preocupes, Hayama-kun, que no hace falta disculparte! C-Claro, sería realmente increíble que tuvieras todas las respuestas que busco, pero... eso no estaría bien, ¿verdad? Así que gracias, pero ya es suficiente con esto.- Le miré sin entender y así también lo hizo Komachi-chan, que de repente parecía llena de vida nuevamente.
-¿Qué estás diciendo, mamá? ¿Que no querías entender a Onii-chan para poder ayudarlo?- El rostro de Komachi-chan era de absoluta confusión.
-Bueno, si... p-pero eso estaría mal, ¿no crees?- Ante la mirada de su hija, ella se apresuró a aclararse. -Ya ves, pensemos por un momento que estamos en la escuela. El profesor te enseña a recitar de memoria datos para que tú los recuerdes de forma instintiva y puedas actuar en consecuencia. No digo que esté mal memorizar las cosas... pero a la larga hace que no entiendas el problema que hay detrás, sino que solo sepas dar la respuesta sin entenderla.
-Mamá...
-Sé que entre los estudios y entender a una persona es un mundo de diferencia, pero creo que se puede aplicar lo mismo, ¿no? Si yo sé todo de una persona porque me lo dijo alguien podré ser capaz de simular que la entiendo, pero eso es mentira. No me molesto en entender a esa persona porque 'ya sé todo sobre ella y no necesito hacer nada más'... Al igual que con la escuela, memorizas conocimiento pero no lo entiendes.
-Eso es...- Totalmente inesperado...
-No hay valor en que mi digas todo sobre mi hijo, Hayama-kun.- En algún punto una sonrisa fuertemente maternal escapó de sus labios al mismo tiempo en que una expresión tranquila pero a la vez singularmente decidida entró en mi visión. -Si de verdad quiero entenderlo para poder ayudarlo, debo aprender de primera mano sobre mi hijo... Creo que esa es la manera correcta de ayudar a Hachiman.
-...
-...
-¿Eh? ¿Por qué me miran así? ¡¿Acaso dije algo raro?!
-... Y usted es una Yuigahama casi perfecta.
-¿Eh? ¿Dijiste algo, Hayama-kun?
Sonreí con un alivio que no es fingido.
-Dije que tiene todo mi apoyo, Hitomi-san. Si lo que le preocupa es no tener una comprensión propia sobre Hikigaya-kun, entonces haga lo que crea que los podrá conectar mejor. Mis palabras son simplemente una mera guía para usted. No tiene que tomarlas como una verdad absoluta.
Hitomi-san me dio una sonrisa de agradecimiento a cambio de mis palabras. Probablemente tenía miedo de que de alguna manera me sintiera ofendido. No tengo razones para hacerlo, pero entiendo que como es nuestro primer encuentro obviamente estamos mucho más pendientes de cómo se siente el otro por nuestras acciones. Es algo que yo también estoy haciendo.
Algo que probablemente Yumiko-chan desaprobaría.
-Ahh~... Onii-chan es básicamente una ametralladora de insultos, ¿sabes? No es tan sencillo acercarse a él. Si le pides que hablen, lo más probable es que de alguna forma se las ingenie para hablar de tu falta en... ciertas áreas.- No perdí de vista la mirada nerviosa que me envió Komachi-chan antes de acabar sus palabras ni tampoco el sonrojo furioso que tenía la madre de la casa Hikigaya.
-S-S-Sí, tienes razón. Hachiman es todo un desafío, pero vale la pena intentarlo incluso con mis... deficiencias.- Esa última palabra parece
Mientras convenientemente elegía prestarle más atención a este hermoso y cómodo sillón de muy alta calidad, pensé brevemente en lo que podría estar haciendo Hikigaya-kun a esta hora del día. Todo lo que pasó con Kawasaki-san lo debería haber agotado mental y físicamente, así que pensé al comienzo que podría estar en su cuarto, pero estoy seguro de que Komachi-chan no habría querido a arriesgarse a que Hikigaya-kun se meta en medio de nuestra conversación.
Quiero preguntar, pero probablemente no sea lo mejor.
-Si eso es todo, creo que debería irme antes de que Hikigaya-kun aparezca. No sé cómo explicarle esto sin terminar a los insultos.- Diciendo eso me levanté con normalidad, disfrutando el volver a estar de pie. Rápidamente fui seguido por Hitomi-san, aunque Komachi-chan prefirió quedarse sentada en la comodidad de ese sofá.
-Me alegra que hayas venido, Hayama-kun. No sabes lo mucho que me has ayudado el día de hoy.- Una reverencia algo marcada fue lo que siguió. Aceptando el gesto con una sonrisa gentil dejé que ella me guiara a la salida bajo la aún perceptible mirada de Komachi-chan. Cuando se lo proponía ella de verdad podía transmitir intensidad a sus pobres victimas.
No sé si esta conversación servirá para algo, pero al menos he visto que Hitomi-san y Komachi-chan parecen decididas a al menos no rendirse con Hikigaya-kun. Eso es bueno porque en su estado actual no sé qué tal le irá en la escuela ahora que salió de su zona de confort con ese personaje.
Luego de unos segundos en los que no hubo ningún intento de conversación, salí a la calle, sintiendo en toda mi piel el cambio brusco de temperatura. Un pequeño escalofrío recorrió mi piel pero no mucho más. Me acostumbré fácilmente al clima con el pasar de los segundos. Supongo que es una de las ventajas de jugar fútbol en invierno.
Dejé de mirar la gloriosa y hermosa luna para observar a la callada pero a la vez determinada Hikigaya Hitomi.
-Espero sinceramente que las cosas mejoren entre ustedes.- Me sinceré y conté mis deseos cuando podría no ser lo más apropiado. Esto es algo que Yumiko-chan sí aprobaría. -Si yo he sido capaz de romper parte de su caparazón y ganarme algo de respeto, estoy seguro de que su familia le hará cambiar su perspectiva para mejor.
Un silencio tenso se formó entre nosotros...
-... Sabes que si yo fuera una adolescente no comprometida eso podría interpretarse como cortejo, ¿verdad? ¿Haces esto con todos?
Una mueca apareció en mi rostro.
-Si y... si...
Una sonrisa burlona apareció en el bello rostro de Hitomi-san.
-Bueno, eres más educado que la media, inteligente, con dinero y por lo menos conmigo has sido sincero o fingido lo suficientemente bien. Es algo típico de un raijuu pero... - De repente la cara de Hitomi-san se oscureció al igual que el ambiente. -... no te aproveches de Komachi o sino mi esposo se encargará de ti.
...
...
...
... Tranquilo, Hayato. Es solo un juego. Ella está bromeando... Pero suponiendo que no lo hace, no tengo de qué preocuparme. Mi familia tiene dinero. Si, el dinero lo soluciona todo y yo tengo mucho dinero, ¡así que no pueden hacerme nada ilegal!
-N-No es mi intención en lo absoluto. Además, Komachi-chan ya me está explotando solo coociéndonos unos meses. Si me llego a casar con ella, temo que se haga con el control de la compañía de mi familia.
Eso generó unos segundos de intenso silencio antes de que Hitomi-san soltara una pequeña carcajada que parecía hacerle falta. Y a pesar de que quiero pensar que es de buena fe, me pregunto si se está riendo porque sabe algo que desconozco.
En fin... Creo que no es nada relevante.
...
...
...
Ahora que lo pienso, ¿cómo le irá a mi padre? Dijo que tenía una reunión de 'compra' con una familia muy importante, pero no estoy muy seguro.
Nunca he escuchado a la 'Familia Sumeragi'.
Finalmente volví de mis vacaciones... Si, he tomado vacaciones. Luego de que terminé este capítulo el plan era ponerme a escribir 'Sin escapatoria', pero como tenía mucho tiempo lo postergué un par de días... luego tres... cuatro... siete... y así hasta que llegué al 23 y no escribí ni una mierda hasta que me llené de voluntad para salir de mi retiro.
Me pasé toda la noche buena y todo el festejo de navidad con deliciosa comida escribiendo para ustedes, así que quiero 6 comentarios. ¡Lo merezco! ¡Por cumplir sus deseos solo quedó pollo! ¡Y odio el pollo! ¡Tiene muchos huesos y siempre me lo dejan con ensalada de repollo!
Odio aún más el repollo...
Sobre la actualización de hoy, pues no hay mucho que pueda decir. Un Interludio para despedir el año probablemente no sea lo mejor para ustedes, pero como serán unos vagos que no me dejarán comentarios, pues es lo que tienen.
Escribir a Hayama ha sido un reto para mí. Esta fue la primera vez que quise intentar diferenciar a un personaje de otro y ha sido un reto. Hayama es definitivamente más educado que Hikigaya y eso se traduce también a sus pensamientos. Además de que a él sí le importa lo que pueda generar sus palabras en los demás, por lo que sabe cuando callarse.
Además de que no se exalta tan fácilmente. Creo que en este capítulo ni siquiera grito.
Fuera de eso, este es el cierre de lo que él Interludio 2 dejó abierto. Siento que esos dos podrían haber hecho perfectamente un capítulo especial ya que van muy de la mano, pero bueno. Esta es la límitante de escribir mis Interludios.
A partir de aquí es cuando el fic tomará un rumbo más interesante de leer pero jodidamente más complicado de escribir.
Y he intentando separar mejor mis diálogos. O creo que es lo que hice.
¿Creen que así es mejor? ¿Es más cómodo de leer o prefieren el otro formato? Agradecería si alguien me respondiera esta duda.
Y una pregunta...
... ¿Hay una chica leyendo esto? Es que según el consenso popular fanfiction es más usado por mujeres, pero siempre he sentido que todo el que me ha comentado es hombre en esta historia. Ni hablar en las otras que fácilmente pueden dar la imagen de un 'típico harem de pubertos'.
No creo que alguien conteste, pero valía la pena el intento.
Ahora a los comentarios.
Guest Tyranyus:
Adoro esa referencia. Me parece una analogía perfecta a la pelea de Bell contra el Minotauro en Danmachi.
Si, seguir tus propias creencias en este mundo es casi imposible. Con la gente constantemente intentando amoldarte a lo que cree que es correcto y queriendo encasillarte en un bando solo porque tienes una idea que va en contra de un cierto sector no me sorprende que muchos de mi generación no tengan ningún rumbo en la vida.
Y gracias a Fate siempre he pensado que quienes siguen este camino son dementes, soñadores infantiles o las dos juntas. Iskandar es básicamente lo que estamos describiendo y la serie lo trata como un soñador infantil que no despierta de su sueño. Luego tenemos a Kiritsugu, cuya recompensa por no abandonar lo que cree es morir lleno de arrepentimientos y perdidas, además de condenar a la única persona que pudo salvar en esa tragedia sin sentido que él provocó por querer 'ser un héroe justiciero'.
Y Shirou... Bueno, EMIYA es todo lo que está mal con ese pensamiento.
Pero aún así son de mis personajes favoritos en general. Supongo que es porque, al igual que tú, admiro a esa gente que se atreve a desafiar las normas si es por sus propios deseos, no importando que puedan terminar en el ostracismo. Es hasta de cierta forma inspirador ver hasta dónde son capaces de llegar.
Esta historia trata principalmente sobre lo genuino. Incluso si metiera una relación (que no lo haré), ocuparía un rol secundario. Hay quien podría acabar con todo esto si se lo mueve ligeramente lo 'genuino' hacia el amor romántico, pero no soy tan básico. Me enorgullezco de ser el fic de Oregairu en esta página que más se toma en serio lo genuino.
... Y no, no abandonará sus ideales... O por lo menos no de una manera tan cutre...
... Si... A mí tampoco me gusta HF Shirou.
Y respecto a sus antiguos 'amigos' pues es más complicado, pero puedo decir que si llega a pasar será después de que todo el drama de lo genuino haya pasado. Una especie de epilogo en el futuro.
... Si es que hay un futuro así para empezar...
nightcore 000:
Ah, si. Yo pensé que cuando terminara los examenes podría relajarme...
Creo que lo hice demasiado XD.
En fin, gracias por comentar. Aprecio los comentarios de cualquier tipo y espero que este capítulo por lo menos te haya entretenido.
Nhris:
Gracias por creer que es muy interesante. Y si, este fic trata básicamente de lo que viene después de que todo el drama romántico de Hachiman llega a su fin. En este fic lo genuino que vino construyendo la serie principal se fue a la mierda y nuestro prota termina yendo al otro extremo. Esta es una historia de conciliar el resultado de ese final más que de cambiarlo o una reconciliación entre personajes.
De nada.
Brosescuela:
Me alegra que te haya gustado el fic. Siempre me sienta bien ver caras nuevas por aquí. Y si, yo también me la cree así. Había un fic de Pokémon que me gustaba tanto que quería comentarlo bajo cualquier costo. Era una epoca en la que no sabía nada de los comentarios anonimos, así que me terminé creando una cuenta para que 'él lo viera'.
... Que epoca tan inocente fue esa.
Y oye, si algún día te apetece volver a comentar, quisiera saber qué opinaron tus amigos.
...
De acuerdo. Seré honesto al decir que DE VERDAD quiero superar los 100 comentarios. Sé que para muchos es una molestia, ¿pero les puedo pedir al menos eso? A cambio intentaré tener listo otro fic de Oregairu para su disfrute. Y esta vez uno que si pienso terminar y que no será un One-shot.
Lo siento mucho, Sagami, pero tu amor DEFINITIVAMENTE está mal en mi lista de prioridades. Es culpa mía por no crearte solo como un descanso de fics más complejos.
Bueno, nos vemos el próximo año.
