*ACLARACIÓN*
Los personajes de Masashi Kishimoto no me pertenecen, aunque Sasuke siempre será mi husbando uwu
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DaiEmi Fiction SasuSaku Presenta
"Akai hana no kiroku"
(Crónicas de la flor roja)
Sakura & Sasuke
Capítulo XIV
"Mi verdad"
Controló su respiración. Aunque sus pulmones dolieran de nuevo al estar respirando, y la sensación helada recorriera su cuerpo, en esa ocasión, el ninja se concentró en mantener la calma. Ayame había logrado enviarlo de regreso a ese punto de encuentro con su yo maligno, y sabía que era su turno una vez más. Lentamente, despegó sus párpados y de nuevo enfrentó aquel lugar en blanco. Muchas cosas en él habían cambiado, ahora, se sentía preparado. Era hora.
―Anda, ¿quién lo diría? Volviste. ―reconoció su propia voz tan pronto como rompió el silencio. Seguía siendo burlona, despectiva. Sasuke miró hacia aquella procedencia. Su Yo oscuro le estaba sonriendo, de pie, a unos metros de él.― ¿Finalmente te diste cuenta de que todo lo que te dije es cierto? Ah, no, no me digas… Las palabras de Sakura te han conmovido y ahora crees que todo será "como antes", que todos los días serán divertidos y que no te arrepentirás si te quedas a su lado… ―escuchó cómo reía, se carcajeaba. Tenía todo el sentido que lo supiera, de todos modos: Esa copia oscura era una parte de él. Era irónico, aún así, que estuviera referenciando al momento en que se había ido de la aldea, hace tantos años, en lugar que los acontecimientos del día anterior, cuando Sakura lo dio todo una vez más por él… cuando esa kunoichi intentó detenerlo. No lo había olvidado, nada de lo que ella le había dicho cuando abandonó Konoha por primera vez.
El Sasuke original se giró para dar la cara a aquella presencia maligna, manteniendo la compostura.
―Sí. Me han convencido. ―respondió, con calma. Eso bastó para que su copia oscura dejara de reír y en su lugar, lo mirase con una mueca despectiva y una sonrisa irónica, cruel.
―Ah, ¿enserio? Qué patético. ―en esa ocasión, fue su oscuridad quien atacó. En una de sus manos, el millar de aves comenzó a refulgir con intensidad. La estática se podía sentir por todo el ambiente. El Sasuke original percibió la clara amenaza en todo lo que a su rival concernía. Se preparó. Abrió el compás. El Sasuke oscuro lo atravesó con una mirada gélida y llena de odio.― En ese caso, te voy a hacer recordar por qué es que sigo aquí… ―declaró su copia.
Sasuke estaba listo. En cuanto su copia se lanzó hacia el frente, él hizo lo mismo. Activó el sharingan, imitó cada movimiento, aunque una parte de sí, sentía que no era necesario. Justo como la primera vez, sus ataques parecieron coordinados. Se cancelaban uno tras otro. La pelea entre ambos era veloz, e intensa, formidable. Su Yo oscuro atacaba con rabia y odio, pero eso no le hizo perder el temple. Debía ganarle, podía ganarle.
El sonido de un par de fuertes golpes llenó el ambiente. Ambos salieron despedidos hacia atrás. Los pies de los dos se aferraban al suelo y trataban de frenar la trayectoria.
―¡Eres débil! ―gritó su Yo oscuro, pese a que él también había salido proyectado hacia atrás. La sonrisa que le mostraba ahora estaba desencajada, su mirada, frenética― ¡Eres tan débil y tan patético que todo lo que has estado intentando por tu cuenta se te ha regresado en la cara! ―bramó. El Uchiha real se quedó mirando esa expresión, mientras jadeaba y se recuperaba. Todo lo que esa copia maligna le estaba mostrando… empezaba a tener sentido. El trasfondo… aún sin su sharingan, podría verlo.― ¡Nunca pudiste proteger a nadie! ¡Todo lo que hiciste fue una maldita broma! ¡¿Y ahora crees que será distinto?! ¡De verdad, eres tan ridículo…! ―el susanno rugió cuando la presencia oscura lo invocó. Sasuke se cubrió el rostro mientras ese viento mezclado con un chakra intenso y oscuro le golpeaba.
Esa presencia… esa acumulación de energía maligna, era demasiado fuerte. Aún cuando el color original de su susanno fuera violeta, aquella copia lo transformaba. El portador del sharingan fue testigo de cómo un manto más oscuro rodeaba esta vez a su copia maligna, y teñía ese ente de negrura. Todo el odio… ¿era esa su representación? De alguna forma, Sasuke presentía que todo eso no era suyo solamente.
Indra.
Tenía que ser eso. Aquel susanno llevaba consigo todo el odio de sus antepasados, de aquel a quien había reencarnado.
El Sasuke maligno comenzó a reír nuevamente, descontroladamente, casi con locura.
―¿Lo ves? ¿Ahora sí te das cuenta? ¡Este es nuestro verdadero poder, Sasuke! ―declaró su adversario, poseído por completo por esa malignidad. El Uchiha respiró profundo, tenía que mantenerse calmado. No podía dejarse llevar por nada, ni siquiera por la impresión que le daba ser testigo de algo como aquello. Él también invocó el susanno, que refulgía en el auténtico violeta. Sí, tenía que recordar eso, no debía olvidarlo: Él era el verdadero.
Lo que estaba viendo, no era más que una parte de sí.
―Si uno de los dos va a desaparecer… ―las miradas de ambos colisionaron. La sonrisa torcida del Sasuke maligno creció de un modo casi desencajado, como si fuera una serpiente― Serás tú.
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Una gota de sudor bajó por un lado de su cara. La mano de Ayame tembló mientras seguía dirigida hacia el ninja. Todo su ser se estremeció y sintió en su interior un profundo miedo. La energía que Sasuke estaba transmitiendo era tan abominable que incluso podría ser más oscura que el cúmulo de energía maligna que había emergido del Shiroi no Sakura. La sacerdotisa hizo lo imposible por mantenerse calmada. No debía cometer ningún error… si por cualquier motivo de pronto su energía se interrumpía… podría causar que todo se fuera al traste y quizá… incluso provocaría que esa energía maligna en el interior del ninja se desbocara y emergiera con todo su poder. No podía permitirlo.
Ayame inhaló lento y profundamente. Se obligó a concentrarse el doble de antes. Por más que detestara la idea… lo único que podía hacer en ese momento era poner su confianza en que Sasuke lo lograra. Sino… debería actuar de otro modo. Si por cualquier motivo el ninja fallara en controlar su energía entonces no tendría de otra más que eliminarlo. No podía correr riesgos. Ni cometer ningún otro error. Por Saku-machi.
Incluso si hacerlo significara que Sakura la odiara después.
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"¿Qué es… esto?"
Todo lo que había estado viendo… parecía cosa de una ilusión. La familiaridad que todo le daba, la forma en que las cosas habían estado sucediendo, aunque por momentos se sintieran lejanas, o quizá un poco ajenas… era como si ya lo hubiese visto antes. Estaba suspendida en algún deja vu, ¿o era solamente lo que su mente quería mostrarle?
"Momo… ¿estás tratando de decirme algo?" por más increíble que pareciera, tal vez, esa era la más grande posibilidad. Las imágenes cambiaban sin control, de ver rostros conocidos, cambiaban a ser personas distintas. Algunas veces, se repetía en bucle algún momento. Luchaba por entenderlo.
Sakura sentía algo en su pecho, que le estaba llamando. Era un presentimiento… ¿alguien? ¿Quién?
En su interior, sentía una extraña urgencia.
Los párpados de la kunoichi temblaron aún cuando seguía sumida en la inconsciencia.
"¿Sasuke-kun?"
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El feroz ataque se escuchó como el colisionar de un par de montañas. La potencia fue tal, que ambos cuerpos salieron despedidos sin control por aquel lugar donde no había nada. La onda de choque estaba cargada de electricidad. Rayos oscuros y azules entrechocaban y se mezclaban.
Tratar de frenar se veía entorpecido por la falta de una de las alas del ente que lo estaba resguardando. Sin saber su funcionaría, llevó la gran espada del susanno hacia abajo y esperó que actuara como un ancla al clavarse en el suelo. Funcionó. Aún así la trayectoria que arrastró fue grande hasta que finalmente logró detenerse. Sasuke jadeó. Su ojo comenzaba a sangrar del uso que había puesto en él. Si esa brutal batalla se prolongaba mucho…
"No. Tranquilízate."
El ninja cerró los ojos un momento y se concentró en respirar profundo para calmar lo más posible su agitado pulso. Hizo caso omiso a las risas de su adversario. Sabía que seguía ahí, por supuesto. Pero no debía dejarse llevar. No estaba perdiendo realmente. El daño que había recibido, era equiparable al que había causado.
―¿Estás seguro? ―abrió los ojos de golpe. ¿Incluso podía leerle la mente…? Delante de él, su Yo oscuro se acercaba a pasos firmes, aún con el enorme susanno negro que poseía. Sonreía― ¿Cuándo vas a entender que nuestros niveles son completamente diferentes? El odio es la fuerza más grande del mundo. Recuérdalo. ―dijo su contraparte. Él frunció el ceño y exhaló.
―Si lo que dices es cierto, ¿por qué nunca logramos nada odiando? ―repuso el original.
La mueca de su Yo maligno se crispó unos segundos. Pero luego, de nuevo, rió.
―¿Necesitas que lo ennumere para ti? Ah, qué fastidio… ¡Sólo tienes que dar una mirada a tu pasado! ―respondió el ser. Se lanzó de nuevo al ataque. Ambos susannos chocaron espadas otra vez. Y en el interior de ese cristal en la frente de cada uno, ambos Uchiha enfrentaron nuevamente las miradas― El odio te impulsó a volverte más fuerte. El odio te hizo enfrentarte con Itachi, como querías. El odio te hizo ganarle. Y aunque al final hubiese sido todo un engaño, también fue el odio el que te hizo matar a Danzo y vengarte… ¿sabes cuál fue tu error? ―la presencia oscura realizó otro ataque y de nuevo, ambos chocaron entre sí― Tu error fue ser un maldito blandengue con Naruto y con Sakura. Si tan seguro estás de que ahora eres más fuerte, dime ¿qué has logrado sin mí? ―preguntó la presencia maligna.
Sasuke rechistó.
Ambos se empujaron nuevamente. Aterrizaron lejos. Flecha contra flecha de nuevo y a retroceder una vez más.
―Nada. No has logrado nada, Sasuke. ―respondió por él su yo maligno. El original sintió una gota de sudor deslizarse hasta su barbilla. Su copia soltó otra risita― Sabes que tengo razón.
No podía dudar. Estaba prohibido dudar. Y aún así, vaciló. Maldijo por ello. Se miró la mano y luego la apretó. "¿Qué he logrado?" se preguntó.
El haber vacilado y perdido de vista a su objetivo le salió caro. Jamás vio el momento en que un nuevo ataque llegaba justo hacia él. El susanno violeta se rompió y quedó solo en huesos. Sasuke fue lanzado hacia lo que actuaba como "suelo" en esa nada en la que estaban y aunque se supondría que no debía chocar contra ella, lo hizo. El aire se le escapó de los pulmones y rodó sin parar. El último vestigio de la armadura desapareció.
"Maldición."
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―Esto no es bueno… ―musitó Ayame, mientras su expresión se crispaba un poco más. Seguía intentando mantenerse tranquila, pero no podía hacerlo cuando los niveles de energía en el ninja comenzaban a ser cambiantes. La energía maligna le estaba ganando terreno con demasiada velocidad. Las manos que la sacerdotisa mantenía en oración temblaban.
"Si lo hago ahora…" por su mente pasó aquella idea, veloz. Si sacaba su katana… si en ese momento en que estaba vulnerable aprovechaba y terminaba con todo, podría evitar lo peor. Sería cuestión de un par de segundos. Un movimiento preciso, y todo habría terminado. La energía oscura perecería con él y estarían seguros. Sólo tendrían que lidiar con el problema restante.
No podía permitir que las cosas tomaran otro rumbo. Se arrepentiría si no lo hacía en ese momento. Abrió los ojos. La expresión del ninja reflejaba todo el esfuerzo que estaba poniendo y también, cómo perdía terreno de a poco en esa lucha interna. Sólo tenía que bajar la mano…
―Ayame-san, por favor, continúa. ―aquella voz le hizo respingar. De pronto, Sakura caminaba hasta ponerse a espaldas del ninja. La sacerdotisa no supo en qué momento la kunoichi había despertado y llegó ahí. Los ojos de Ayame se toparon con el par de jades que poseía la ninja médico. Vio en ellos confianza… decisión. La vio asentir.
―Bien. ―respondió la mujer, finalmente. No confiaba en Sasuke. Pero en Sakura… ella se había ganado su confianza.
Ayame contempló en silencio mientras Sakura se arrodillaba a espaldas del ninja. Vio cómo pasaba los brazos a los lados de su cuerpo y se pegaba a él. La kunoichi abrazó su cuerpo y apoyó el mentón en el hombro del Uchiha.
La sacerdotisa sintió una punzada en su pecho. Decidió cerrar los ojos. No era momento de otra cosa más que seguir su parte. Lo demás no le incumbía, por más que doliera.
La kunoichi acercó los labios al oído del ninja.
―Sasuke-kun… Gambatte.
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¿Qué había logrado?
La pregunta no dejaba de repiquetear en su mente una y otra vez. Se redimió, sí. Decidió ayudar a la aldea al final. Ayudar a Naruto. Proteger lo que era importante para él. Pero ¿qué había logrado, en realidad? ¿Por qué era tan difícil verlo?
No estaba sangrando. Pero sentía como si así fuera. De nuevo, ese agujero en su pecho le estaba agobiando. Maldijo otra vez, mientras intentaba ponerse de pie, aunque sus piernas le temblaran. No podía rendirse. Estaba seguro de que podía ganarle… antes estaba seguro de que podía hacerlo.
―Te lo advertí, Sasuke. Lo que te dijeron no es más que un espejismo. ―sentenció de nueva cuenta el ente maligno frente a él. Lo veía desde las alturas que le proporcionaba el gigante ser oscuro que lo envolvía. A esas alturas, la oscura presencia estaba segura de su victoria. Cargó nuevamente una flecha y la apuntó al original, que parecía no más que una hormiga para él.― Sin odio, no eres nada.
La flecha descendió con una fuerza inmensa y colisionó. El resplandor negro fue intenso y cargado de relámpagos. Los cabellos azabache del Sasuke maligno se sacudieron y la sonrisa en su cara desapareció.
―Yo me haré car… ¿qué? ―la expresión del Sasuke oscuro se frunció. Comenzó a ver una luz, una luz intensa que resplandecía justo en el lugar en que la flecha había colisionado. ¿Cómo? Estaba seguro de que había conseguido la victoria. Y aún así, ahí estaba el Uchiha, rodeado de un campo de energía que brillaba de una forma tan blanca… tan pura, que era completamente ajena a ellos.―Tsk. ―el ser maligno apretó el puño al entenderlo.
Al igual que el Sasuke auténtico enseguida lo entendió. Esa calidez… ese calor que sentía en su alma, tenía nombre. El Sasuke auténtico cerró los ojos y se dejó envolver, respiró en calma, se llenó de esa aura pura e incluso, notó cómo es que el frío alrededor desaparecía. Era paz lo que experimentaba. Seguridad.
Sasuke esbozó una sonrisa y llevó la mano a su pecho, comprobando que el agujero había desaparecido. Sentía ahí el contacto de unas manos que lo aferraban y protegían. En su espalda el peso de la mujer, el aroma de ella cerca. Giró levemente el rostro a un lado y vio su hombro. Casi podía ver ahí el rostro de Sakura. La sentía.
"Sasuke-kun, gambatte"
La sonrisa de Sasuke creció un poco más.
―Sakura ¿eh? ―musitó, olvidándose por un momento de todo lo demás. Ni siquiera advirtió el siguiente momento en que la presencia oscura había vuelto a atacar. Miró hacia arriba y contempló como si estuviera dentro de una burbuja cómo aquella energía oscura se despilfarraba alrededor de esa luz blanquecina, sin llegar a alcanzarlo. Ya no tuvo miedo.
―¿Y? ¿Piensas que sólo porque ella esté aquí tú no vas a perder? ¿Ah? ―la voz del ser maligno volvió a sus oídos, pero ya no hicieron mella en su corazón, que se mecía tranquilo.― ¿Y qué pasa si ella se muere? ¿Ah? ¡¿Qué vas a hacer entonces?! ―gritó. Un nuevo ataque estremeció todo, a excepción de él, inamovible en el interior de esa luz.― ¡¿Qué crees que pasará contigo si ella desaparece?!
Vio claramente el centro del personaje que tenía enfrente, que lo atacaba desesperadamente y con furia. Lo comprendió. Podía ver la verdad.
―Yo… sé la respuesta. Lo que he conseguido. ―dijo, con una voz clara. La presencia maligna volvió a golpear. Tal como antes, no tuvo éxito. Los pies del Uchiha se levantaron y el ninja saltó hasta llegar justo frente a su yo maligno.
―¡ALÉJATE! ―gritó nada más lo tuvo ante él. Intentó apartarlo usando toda la fuerza del odio, pero el ataque atravesó a su copia sin dañarla. Fue el turno del Yo oscuro de jadear.
―No estoy solo. ―reveló el ninja, sonriendo con levedad a su copia maligna.
El susanno negruzco perdió fuerza.
De pronto, delante de él, vio la imagen del Sasuke que había peleado en el valle del fin con Naruto, antes de perder su brazo. Pestañeó ante el cambio. Pero de cierto modo, no le sorprendió.
―¿No estás solo, dices? ―respondió el contrario, mientras le temblaban los hombros y apretaba los puños― ¿Y qué clase de destino te va a traer eso? ¡Sólo encontrarás dolor al final! ―bramó, con la mirada desesperada. El original guardó silencio un momento.
―Sólo hay que confiar. Dar una oportunidad y ver qué pasa…
Delante, un cambio más llegó. Ahora veía al Sasuke que no pudo ganarle a Itachi cuando fue a la aldea a capturar a Naruto. Su copia seguía temblando.
―¡Nunca vas a poder proteger a nadie! ¡Alguien llegará un día y los matará a todos y entonces…!
―Tengo a Sakura y a Naruto. Ellos también son fuertes. Sé que por más fuerte que sea un adversario, por ningún motivo nos dejaremos ganar… ―respondió. El susanno se había extinguido por completo. El Sasuke que tenía delante ahora era más pequeño. Era el niño que había perdido a su clan, a su familia. Ese Sasuke lloraba delante de él, con rabia… No, no era rabia, eso era…
―No quiero… No quiero perder a nadie importante otra vez… No quiero estar solo…
El Sasuke original sintió, para ese momento, que estaba justo delante de su centro. Delante del sentimiento más real que siempre tuvo aunque fue tozudo en ocultar. Sintió compasión por sí mismo. Esa compasión que tanto necesitaba sentir.
Dobló una rodilla. Estiró el brazo y rodeó con él a su yo infantil. Lo estrechó contra sí, sintiendo también lo que él. Lágrimas silenciosas bajaron por los rostros de ambos. El Sasuke maligno sintió también la calidez. En sus ojos, desapareció el rojo. Ambos se estrecharon un poco más.
―No tengas miedo. No estarás solo nunca más.
FIN DEL CAPÍTULO
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WAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH *INTENSE FEELINGS EXPLODING*
DIOS, TUT Aunque yo haya escrito todo esto, les juro que me ha hecho llorar :'D realmente estaba deseando llegar a este punto. Aunque quizá sea que el playlist que escogí para escribir es de los más tristes de Naruto x'D Sólo como dato, diré que la última parte del capítulo la escribí mientras escuchaba el clásico Sadness and sorrow de Toshiro Masuda en su versión de music box ;D Ay, espero que les haya gustado tanto como a mí este momento TwT! ¿Esperaban que acabara así la purificación?
Enserio ME MUERO por leer sus reviews!
¡Muchas gracias a todos los que han seguido comentando!
Liv
¡Hola hola hola~! *w* Waaah qué comentario más largo ¡genial! No te preocupes, me encanta que te extiendas de ese modo *3* Tal como lo prometí, acá vengo con un nuevo cap intenso y lleno de emociones ;D Estaba ansiando mostrar esta parte de Sasuke, realmente me parecía justo que tuviera también un momento como este para sanar ;D ya sabes lo que dicen, si no te amas a ti mismo ¿cómo vas a poder amar a alguien más? ¡Ya quiero saber qué te ha parecido!
Ojalá nos animen el retsuden *3* los fans lo merecemos. Ahora más que nunca pienso que el relleno de Boruto vale la pena! x'D ¡2020 sorpréndenos!
Espero leer tu próximo review ;D
Margarymoon
¡Hola nuevamente! *3* ¡Qué gusto iniciar también el 2020 con los comentarios de mis queridas lectoras! Ojojojo~ Los sueños, los sueños son muy importantes acá ewe Aunque esta vez vamos a centrarnos en lo bueno y en nuestro queridísimo husbando. Claro que se puede llamar de ese modo ;D ¿qué te ha parecido la confrontación? ¡estoy ansiosa por saber tu opinión!
CinthKitty
Oww :c lamento mucho que no hayas tenido un buen inicio, ¡ánimo! El año tendrá 366 días más por aprovechar. Espero sinceramente que todo mejore para ti :3 Mientras tanto, espero también que este nuevo episodio te haya hecho pasar un buen rato también ¡ojalá te haya gustado! Estaré feliz de leerte nuevamente muy pronto *3* ¡abrazos!
Mara1451
¡Jelou! ¿Qué tal nos está tratando el 2020? :3 ¡espero que todo bien!
Siiii el inicio es una mezcla de sueños y recuerdos ;D fue a propósito que sea tan confuso, más adelante tendremos algo más de luz en este asunto. ¡Espero ansiosa leerte otra vez! ;D ojalá te haya gustado.
Guest
¡Muchas gracias por leer y comentar! *w* Tenemos nuevo capítulo en la mesa, ¡ojalá te haya gustado mucho también! Saludos y espero leerte nuevamente ;D
Minna, como siempre ¡hasta muy pronto!
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GRACIAS POR LEER
Dai Emi
