—Te odio Edward -dije intentando no gritar a todo pulmón, miro el techo mientras suena su teléfono a todo volumen, lo golpeo haciendo que se levante y me mire mal- tú celular querido
Rueda los ojos tomándolo y mirándome mientras contesta, me vuelvo a tapar para volver a dormir, todavía no salía el sol así que de seguro eran las cinco de la mañana.
—No, eso es totalmente falso -lo escucho decir con enojo, mmm quien será? Espero a que se despida para acostarme encima de él- perdón por levantarte temprano, al parecer mi ex secretaria está diciendo que está embarazada de mi.
—por qué no me sorprendería que tuvieras hijos regados por el mundo? -pregunte quitando mi cabello de mi rostro, besa mi mejilla negando- no qué?
—No puede ser porque ella no puede quedar embarazada, solo cogimos como dos veces y siempre con condon, tal vez suene extremo de mi parte, pero la hice tomarse pastillas del día siguiente por si las dudas
—que miedo contigo - murmure quedando en shock por un momento, se encoge de hombros volviendo abrazarme.
—vamos a dormir y olvidar esto -dice tomando mi mano y besando mi anillo, el dichoso compromiso cierto.
Desde las doce me dejo en mi casa para que me arreglaran y ademas para que él pudiera atender varios asuntos, vendría por mí a las seis ya que se hacían dos horas de mi casa al dichoso lugar.
Fue una tortura desde que llegue, unas chicas que sepa dios de donde mi madre las saco, me hicieron masajes en todo el cuerpo, me depilaron hasta mis zonas íntimas, vamos, me dejaron con la piel de un bebé como si hoy fueran a venderme al mejor postor.
En este momento me arreglaban el cabello unas estilistas, solo había tenido una hora para bañarme y comer, afortunadamente mis amigas se distrajeron con el anillo que me dio Edward ayer y así no me hablaron por todo el santo día.
—muy bien, es momento de que te pongas el vestido ya que Edward ya te está esperando -dice mi madre con algo de prisa, rió al ver lo nerviosa que está, era un vestido que parecía de cristales, me encantaba.
—Cómo me veo? -pregunto intentando no caerme con los tacones mientras me levantaba, alzo la vista para ver a las demás, sonríen en señal de aprobación. Genial, tomo mi bolso y salgo de mi habitación hacia la sala donde veo a mi al parecer otra vez mi cuñis, hermano y mi prometido hablando.
—Hermana te ves genial -dice en señal de aprobación, sonrío mientras miro a Edward tiene una mirada lujuriosa, no le mires el paquete Bella .
—Obvio hermano -digo acomodando mejor mi cabello, me acerco a saludar a mi cuñis- que alivio que controlas de nuevo a mi hermano, ahora con la boda ya no podré controlar sus estupideces
—que graciosa, es momento de irnos chicos -dice mi hermano tomando de la cintura a su novia, me encantan.
volteó a ver a Edward tiene los ojos cerrados, intento contener la risa, que hombre más ridiculo.
—Vamos Edward -digo tomando su brazo con cuidado, con los tacones no es necesario ponerme de puntitas, le doy un leve beso con una sonrisa- te llevaría arrastrando pero no puedo -señalo mis tacones.
Toma mi cintura ayudándome a caminar bien, en realidad podía caminar bien, pero me gustaba tener su mirada encima, era divertido. Al entrar a la limosina (una ridícula cosa de mi mamá) tomo su mano mientras miro mi anillo, me encanta, es genial.
—Edward que te pasa? -pregunto mirándolo, me mira y empieza a besarme dejándome en claro que le gusta lo que ve.
—No se como demonios voy a hacer para no quitarte ese vestido en la fiesta -murmura entre besos pasando sus manos por mis piernas, jadeo cuando empieza a ir debajo del vestido.
—tal vez cuando se termine la fiesta puedas quitármelo -digo divertida mientras le sigo el beso, sonríe de lado con la respiración acelerada.
—Te juro que si lo haré si me dices que no es broma-besa mi barbilla antes de apartarse, solo rio tomando su mano, empiezo a tomarle confianza, eso es bueno.
— y qué diremos cuando nos pregunten dónde y cuando nos conocimos?
—decimos que en una cena hace casi un año, para que no piensen que esto no va a funcionar y así -dice antes de morder mi dedo levemente- mi color favorito es amarillo, al parecer el tuyo es negro, eres algo tímida a veces, la mayoría de veces eres terca y haces que quiera comerte
—y si nos preguntan de la luna de miel?
—simplemente decimos que es una sorpresa, para mi no porque yo sé donde te voy a llevar
—y cuando me propusiste matrimonio?
—cuando estábamos cenando con nuestras familias pedí tu mano -dice jugando con mi anillo, me acuerdo a la única cena bien que tuvimos con nuestras familias juntas, el contrato.
—te imaginas que tú ex secretaria venga y diga que tiene un hijo tuyo? La prensa seria la más feliz del planeta.
—Ya solucione eso, no me mires así, no hice nada malo, solo la demandé por difamación y tengo contactos y bueno, está en la carcel por no cumplir el contrato de confidencialidad que hizo con la empresa
—No quisiera ser tú enemigo por nada -murmure mientras recargo la cabeza en el respaldo, por una extraña razón me siento nerviosa, creo que apenas me estoy tomando en serio el compromiso, tan pocos días para la boda, me aterra.
—Que piensas ? -pregunta mirando mis ojos, niego con la cabeza intentando dejar de pensar en el futuro
—Entonces lo de ayer en la noche fue por...?
—Agh, me gustas, en serio me gustas, no lo decía de broma Bella -acaricia mi mano jugando con mis dedos- podemos casarnos y también conocernos mejor, tal vez esto no es práctico como a ti te gustaría pero es lindo no?
—Lindo casarme por un contrato que yo no firme? Claro -murmure alzando la ceja, sonríe por mi sarcasmo- en realidad a mi no me dañaría si me voy, solo a mi familia, y creo que me caen demasiado bien para dejar que salgan mal parados en algo, por ejemplo esto.
—si me e dado cuenta que amas demasiado a tu familia, en especial a tu hermano, darle esa aprobación a esa chica -pasa su brazo alrededor de mis hombros, recargo mi cabeza en su pecho- mi hermana las anteriores chicas las odiaba, y ahora por una extraña razón te acepta y no deja de mandarme mensajes pidiendo que tengamos muchos hijos, creo que es por que tienes su misma edad
—que se siente comprometerte con una chica que podría ser tu hermana? -pregunto alzando mi cabeza para verlo, sonríe negando- eso es muy raro no crees?
—En realidad no, porque a ella la veo como si fuera mi hija, siempre la cuidare -dice sentimental, intento no reír rodando los ojos- y a ti te veo con ganas de siempre besarte y cuidarte, eres tan distraída y tan sincera, que siento que podrías ocasionar la tercera guerra mundial si estuvieras en la ONU -empiezo a reírme pegándole en el pecho
—La ONU, no seas exagerado Edward -digo entre risas, él se empieza a reír también conmigo.
La limosina se detiene y puedo ver por los espejos que ya llegamos al ver los árboles.
La fiesta de compromiso sería en la casa que tenia mi familia afuera de la ciudad, para no ocasionar tanto tráfico, los autos estarían estacionados en el sótano donde estaban los carros de la familia.
Salimos de la limosina, los flashes salen por todos lados, tomo el brazo de Edward con una sonrisa, que emoción que estén ustedes aquí.
Empezamos a caminar por el pasillo que está entre los árboles, llegamos a la entrada de la casa y aparece la asistente de mi padre para guiarnos hacia la sala de prensa.
La casa era de madera de roble, aunque gran parte de lo que eran las paredes eran de cristal, así que podías ver a tú crush con todo gusto.
Después de una aburrida rueda de prensa y preguntas muy estupidas, salimos hacia dónde están los demás, sonrió a ver a mis amigos bien arreglados,gracias Dios por hacer que se arreglaran decentemente.
—tengo que hablar con mis socios, puedes esperarme con tus amigos -dice haciendo que voltee a verlo, ruedo los ojos fingiendo disgusto, besa mi frente con una sonrisa- siempre tan linda
Lo veo irse hacia una bolita de más bien socios parecían sus amigos, al llegar empiezan a golpearse, que estupidos.
Camino hacia mis amigos intentando no correr, la costumbre.
—Por qué demonios no sabíamos que tenías una casa aquí? Sabes que hermoso sería ponerse una pedota aquí? -pregunta Jasper mirándome mientras tiene agarrada por la cintura a Alice, ruedo los ojos recordando lo de ayer.
—Tal vez si no supiera como son al momento de estar ebrios, los hubiera invitado con gusto -dije riéndome, tomo una copa de las meseras que pasan por el lugar, le doy un sorbo y luego me lo tomo de fondo- esto de estar con ancianos no me gusta -les confieso fingiendo llorar, ellos empiezan a reírse.
—la mayoría será tu familia dentro de una semana, así que acostúmbrate -dice Emmet con su novia a lado, ruedo los ojos con una sonrisa.
—bueno cuñada, te ves muy bien, te dejo a tu futuro esposo aquí antes de que me golpee -dice Alfred con una sonrisa antes de salir hacia sus amigos, Edward me abraza antes de saludar a mis amigos.
Una chica al parecer la organizadora, anuncia que ya podemos pasar al comedor,
—que alivio que ya no me presentes a tu familia -le murmuro en el oído, empieza a reírse a mi lado caminando hacia el comedor.
Había mesas circulares con elegantes centro de mesas, las paredes tenias luces led, y oculto estaba las bocinas de sonido, había una pista de baile espaciosa, una mesa en forma rectangular donde supuse que debía sentarme.
La organizadora nos llevó a esa mesa con una sonrisa, nos sentamos tomados de la mano, enfrente de mi esta un plato blanco. Veo como la prensa también están sentados, genial, no podré comer a gusto sin que me tomen fotos.
