'Qui Sum' con Albus Severus Potter.
A sus veintiún años ya cumplidos, el joven Albus sabía lo que quería. Lo tenía muy presente desde que era un niño, pero habían rasgos en su vida que lo hacían sentir un ser inferior a los otros y ¿por qué?, ese era su tormento a cada segundo de su vida.
¿Por qué no le gustaba jugar con autos manejados a control remoto?
¿Por qué sentía más conexión hacia el ballet clásico? Hasta lo practicaba a escondidas.
¿Por qué se sentía incómodo ante el contacto físico de otra mujer que no fuesen su propia madre o su pequeña hermana?
Y ahí comprendió, en aquel instante, que pensaba y amaba diferente, que se sentía diferente.
Que era diferente.
En un segundo estaba frente a las puertas del Ministerio dispuesto a correr el riesgo, sin importarle lo que otros dijeran ante tan descabellada decisión. Pero recordó que a nadie le había revelado lo que tenía en mente ni sus padres lo sabían. Deseaba contarles toda la verdad, la sola idea hacía que su estómago se encogiera por completo.
Se sentía amarrado en su propio armario bajo unas escaleras. Igual que su padre cuando era un niño desconocedor de lo mágico.
No quería ser la burla de nadie y por eso guardo el secreto por más de diez años, pero ¿por cuánto tiempo más? No quería llevárselo hasta la tumba, pero su inseguridad le daba razones para fingir que nada le pasaba.
Si no lo intentaba, al menos, nunca lo iba a saber. «¡Al diablo las opiniones de todos! Solo me importa lo que piense mi familia.» Se lo repetía con cada paso, con cada respiración.
Varios golpes a la puerta y no se movió hasta ver la cara de su tía asomarse por el umbral de esta.
Le dejó entrar y al pasar los minutos, volviéndose horas o siglos en la mente de Albus, ambos salieron.
—¿Estas seguro? ―La sola pregunta no lo hizo volver a dudar, definitivamente lo estaba, la miró a los ojos y sonrió.
―Sí, tía Hermione.
Albus decidió contarle todo. Ella le prometió que de ese procedimiento se encargaría ella y le aconsejó hablarlo con sus padres con antelación.
Regresó a casa donde fue recibido por su madre. Ginny no paraba de abrazarlo hasta casi ponerlo pálido. Le bomardeaban de preguntas y él solo murmuraba palabras sin sentido.
Seguía inseguro, pero hizo caso al consejo de su tía. Dejó salir el humo de sus labios antes de revelar lo escondido en su ser. Ese peso finalmente se fue al momento de sentir los brazos de ambos rodear su cuerpo y oír palabras de aliento y motivación.
Desde ese momento, entendió ciertas cosas de la vida y se dio cuenta que no todo lo pintan de un solo color. El suyo era completamente ajeno, siendo gris entre un perfecto arcoiris.
Podrán preguntarle quién es y con soberbia, acomodándose la falda y peinando su larga peluca dirá: Soy Enora Potter.
Lo diferente es bueno y es bueno ser diferente.
"Ellos se ríen de mí por ser diferente, yo me río de todos por ser iguales"
Kurt Cobain.
1. Qui sum en latin significa "Quien soy"
2. El nombre Enora es celta y quiere decir "honor".
Este fic participa en el minireto de diciembre para la Copa de las Casas 2019-20 del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black" y los personajes pertencen a JotaKá.
Con un total de 499 palabras beteadas por Veronica Alejandra (Gracias otra vez)
