Jonathan

"¿Cuál te gusta más? Adoro esta."

"El color me resulta algo… tedioso. Pero elige lo que quieras."

"No, estamos aquí porque detestas las flores muertas en la casa, así que tu ayudaras a elegirlas para que tengamos algo de "naturaleza viva", como la llamas."

"De acuerdo. Siempre me gustó el lila y el naranja. ¿Crees que habrá una con ambos?"

"Bueno… no creo que… en esta, no. Pero podemos buscar."

"Si, me gustaría."

"También estaba pensando. Deberíamos comprar un árbol para la entrada."

"¿La entrada?"

"Si, siempre quise tener un árbol en la entrada de mi casa."

"Viviste toda tu vida en un departamento…"

"Lo sé, lo sé, pero creo que deberíamos tener una."

"Ninguna otra de las casas tiene un árbol en la entrada."

"En serio me darás esa excusa. Ninguna de las otras casas tiene un laboratorio en el sótano, o un congelador industrial o una bóveda bajo cemento O una fundidora a fisión nuclear."

"…"

"Entiendo la lógica de eso. ¿Qué tal un cerezo?"

"¿Un cerezo?"

"Bueno a ti te gusta la cereza desde siempre y…"

"Jonathan. Sabes que las cerezas son mi fruta favorita. Y sabes que nada me gustaría más que tener un cerezo en mi casa."

"De acuerdo. Entonces tendremos un cerezo y… ¿lilas para mí?"

"Ok, lilas. Pero ningún cerezo."

"¿Qué? ¿Por qué? Pensé que…"

"No lo quiero."

"…"

"No, hay algo más. ¿Qué pasa?"

"Solo… no lo quiero."

"Tienes que decirme. Por favor. Ahora tengo curiosidad, y sabes lo que me hace."

"…"

"Te parecerá raro."

"Nada de secretos, o mentiras."

"…"

"Quiero que me entierren bajo un cerezo. Cuando muera."

"Oh"

"Lo sé, es raro."

"Está bien. Ahora somos los dos raros."

"Ja, por fin hiciste un buen chiste."

"¿Chiste?"

Cansancio. Fue ese el diagnostico.

Ahora sé que tres días sin parar con cuatro horas entre medio no es una opción. Dormir mis ocho horas de sueño es aun la mejor alternativa, pero me enoja demasiado aun la idea de perder tanto tiempo. Mi cuerpo solía poder aguantar mucho más antes de que mi cabeza desistiera por el sueño, lo cual me hace pensar que por fin la edad me está alcanzando.

O posiblemente fue el esfuerzo adicional de perseguir a esos individuos y mantener Sanctuary. Todo el trabajo y las obligaciones me mantienen en un constante movimiento que requiere más descanso, lo cual me hace perder más tiempo. A decir verdad, mi cuerpo realmente no puede seguir aguantando el excesivo nivel de trabajo, pero el descanso se ha vuelto aún más insoportable de lo que era cuando vivía en mi época.

No puedo parar, cada segundo que paso es un segundo que pierdo en encontrar a Shawn, un segundo más para que me olvide a mí y a su madre, que jamás conoció, un segundo más sin que mi promesa se cumpla.

-Señor- Codsworth entro al comedor, cargando mi desayuno. Cereal del día con un omelet de tres claras y dos yemas, zanahorias y brócoli calentado. Clara en polvo y yemas congeladas, claro, pero aun olían bien, y la carne estaba cálida y olía bien. También había carne, posiblemente de lata, pero olía delicioso. - Su desayuno. - Podía oler café también.

-Gracias Codsworth. Pero podía ir a la cocina.-

-Nada de eso. A los enfermos hay que ayudarlos aun en el último día. ¿Cómo se siente? – Mi cuerpo está más relajado, mi mente más clara, mis músculos ya no duelen y mis articulaciones están más relajadas de lo que han estado jamás.

-Mucho mejor, creo que iré a hacer ejercicio. -

-El señor Timothy le prescribió descanso. No creo que sea prudente que salga. – Alquimista. El ha estado ocupado, pero al menos sabe repartir su tiempo para seguir siendo productivo. Al menos ahora el esta siendo útil y ya no traerá problemas para la gente que solía consumir sus drogas.

-E estado encerrado en esta casa por tres días, necesito salir y hacer algo de ejercicio. -

-Lo sé, y no lo detendré. El ejercicio es esencial para un cuerpo sano, pero solo le recuerdo que tenga cuidado. Perdió dos días por su falta de sueño. –

Pitido.

Dos días. Dos días de hacer nada mas que leer los inacabados ensayos de Reportera y oir las noticias de Codsworth. Dos días sin salir, ocupando mi cabeza solo con trabajo en mi taller, en mi laboratorio; mientras mi cabeza ardia ante la idea de no estar allí afuera, cumpliendo mi promesa con Cherry, con mi padre.

Pitido.

-Lo sé, aprendí del error, no se repetirá. –

"No puedo perder mas tiempo."

"Lo prometiste. Le prometiste que harias las cosas bien."

-Eso espero… Me preocupo mucho señor. Por un instante…-

-Lo sé. - Ya me lo dijo. Pensó que alguien me había disparado. - Descuida, tendré mas cuidado de no sobreexplotarme demasiado. No querría dejarte solo con la casa. -

-No, no querría, no quiero estar solo de nuevo. – El recuerdo de la conversación volvió, lo cual solo me hizo sentir mal.

-Descuida. Tendrás vecinos. -

-Hablo en serio. No quiero verte morir Jonathan, ni por una bala o por tu propia estupidez. Quiero volver a ver a Shawn, y quiero a mi familia de nuevo. –

Las palabras de mi amigo me alegraron. Me alegro saber que Codsworth aún está a mi lado y que el quiere encontrar a Shawn tanto como yo. Pero más importante aún, me alegra que sabe que es parte de la familia.

-Lo traeré de nuevo, pero por ahora, ejercicio y apurar a Alquimista por la información. Su tiempo se acaba pasado mañana. -

-Sí señor, su constante ausencia debe estar haciéndolo sentir mas liberado. –

Tranquilamente comí el omelet con la carne y con cuidado tome el café.

Pero nada en ese desayuno se sentía familiar. Sentir y recordar no es lo mismo. Codsworth jamás cocina de una manera diferente a la que disfruto, lo cual hace que esta comida sea igual a la que comía doscientos diez años atrás, pero, igual que en los últimos diez días, no se siente igual. Nada de esto se siente igual, nada.

Al mirar a mi alrededor, el comedor, la cocina, todos los recuerdos a mi alrededor, los cuadros, las fotos boca abajo, las hermosas historias, los recuerdos, pase por mi dolor nuevamente. Han pasado solo diez días desde la muerte de mi esposa, al menos para mí, y al fin comprendo porque no me gusta estar aquí. Todo en la casa me recuerda a ella, todo me hace viajar.

En mis dos días encerrado en mi habitación mi mente no paraba de viajar, viajar a mejores recuerdos. Recordaba mi tiempo

Ahora sé que se siente diferente porque ella no está aquí, porque Codsworth y yo estamos solos en una inmensa casa, de nuevo.

Fue en la cama, tras dos días de descanso y constantes inyecciones contra posibles patógenos que podrían darme, cortesía de mi último viaje a Ciudad Diamante, descubrí cuál era la razón.

"Mi pecera se achico."

Sin Cherry a mi lado para poner a prueba mis límites ya no podía expandir los limites de mi capacidad, y poco a poco, centímetro a centímetro, estaba nuevamente encerrándome. Mi reciente vuelta a malas costumbres y mi aislamiento me ha mostrado que tengo que volver a expandir mi pecera si quiero ser nuevamente la persona que fui, si quiero que la promesa que le hice a mi padre no se rompa, debo volver a salir allí.

Y todas esas personas allá afuera son mi forma de salir adelante, son mi forma de seguir creciendo como le prometí a mi padre y a mi esposa.

Termine mi café, el omelet dejo de estar allí hace un rato, las verduras y carne fueron comidas, así que comencé a prepararme para salir. Tomé mi 10mm rápida y comencé a salir usando ropa ligera. No vi la necesidad de usar una máscara de gas, si no estoy retorciéndome por la radiación significa que los niveles son mínimos y, por el momento, seguros.

Claro que entre más al sur voy, más radiación hay, pero no planeo ir a ninguna parte hoy. Además de eso, mi cuerpo parece no estar enfermo, aun cuando esperaba un amplio nivel de cualquier tipo de síntoma.

Me he estado preguntando sobre eso, y mi única teoría es que me hayan inyectado algo mientras dormía en el tubo. Tiene sentido: criogenia debe tener muchos efectos inesperados en el cuerpo humano y reforzar el sistema inmune sería una buena manera de evitar que la persona congelada muera apenas salga de la cámara criogénica por cualquier patógeno nuevo que podría aparecer.

"¿Por qué se abrió la puerta? Cuando ellos entraron los oí hablar de que mi capsula se abrió por accidente. ¿Entonces porque se abrió de nuevo? Me había convencido de que había sido porque el sistema fallo, pero porque no se abrió la de Cherry también.

"Supongo que debería alegrarme de que lo hicieran. Si no habría estado al menos dos semanas luchando con quien sabe qué tipo de enfermedades."

Pero también me hizo pensar algo. Principalmente, ¿porque estoy aquí?

Abrí la puerta, cuatro golpes, y caminé afuera. El día apenas empezó, y ya podía ver a los robots moverse y seguir con el trabajo, mientras que otras personas se movían, pocas y la mayoría parecían estar cansados.

Pero después del comunicado de ayer, espero haber calmado los temores de estas personas. Fue simple de hecho, solo querían saber si seguía vivo y si aun podían quedarse. Posiblemente temian que mi mala salud de alguna forma afectara mi decisión de dejar que se queden. Lo cual me parecio un raro razonamiento, pero de nuevo, no soy la mejor persona juzgando a otros.

La realidad es que no quiero pensar en las posibilidades.

Frente a la casa comencé a estirar, preparándome para una sesión de ejercicio.

El aire del día es frio, como lo es comúnmente en estas mañanas, lo cual me resultaba extraño y fuera de lugar. Las mañanas tienden a ser frías, pero no tan frías.

Mire el pip-boy, y decía que era una mañana de casi 8 grados centígrados, lo cual hacia esta mañana una mucho más fresca de lo que he vivido.

El sol a lo lejos apenas estaba comenzando a emerger, y el naranja cubría el cielo. La vista es de lo más similar a tantas otras n toda mi vida, y aun así siento que es extraño. La temperatura, el color del azul del cielo, incluso el brillo del sol se ve diferente.

Mi cabeza viajo a nuestro lugar en la playa, cerca de Salem a solo trescientos metros del Faro. Siempre me gustó el silencio que ese lugar tenia y a Cherry le gustaba la vista.

- ¿Admiras el cielo? - Al girar pude ver a Rubia, usaba un pantalón holgado, y una camisa blanca ajustada que ella compro cuando me acompaño a la ciudad, su hermano apareció cerca de ella, no iba armado y llevaba ropa tan sencilla como la de ella.

-Solo mirando, la mañana siempre es tranquila. -

-Solo si tus guardias hacen bien su trabajo. – Cierto. Mi cabeza comenzó a viajar a Alaska y la masacre de Port Alsworth. Trecientos soldados muertos porque los vigías hicieron mal su trabajo.

-Supongo que es cierto. –

Ella me miro seria y luego extendió la mano.

-Me alegro de que te sientas mejor. Realmente nos diste un susto allí.-

-Innecesario. Aun si hubiera muerto, Codsworth los habría dejado quedarse siguiendo el acuerdo que hicimos.- Algo en su cara que no reconocía cambio, pero luego hizo algo que note como una sonrisa.

-Con todos estos robots, realmente me sorprende que nos necesites. -

-Los robots siguen un patrón sencillo. Necesito gente que le ayude a encontrar y ver los agujeros que la gente del Commonwealth podría usar. En eso, ustedes deberían tener mucha experiencia. -

-Eso explica todas sus preguntas. – El hermano se veía cansado, ojeras en los ojos medio abiertos y un pelo ligeramente mas desalineado de lo normal.

-Si.- Los dos permanecieron allí parados, en silencio.- Si no les ofende la pregunta, ¿Por qué están aquí? - Ella me miro extrañada.

-Dijiste hace unos días que no te molestaría que te acompañáramos en el ejercicio. - Es verdad. Dije eso.

-De acuerdo, pero les pido que no hablen durante el ejercicio. Me gusta disfrutar el silencio del ejercicio. -

-De acuerdo, silencio. Entendido. -

-Es más una petición que una orden. – Espere a que los dos hermanos terminaran de estirar.

Mientras hacía eso comencé a ver a mi alrededor, solo para ver a una mujer corriendo hacia mi. Parecía tener entre cuarenta y cincuenta años, y su ropa era practica pero sucia como pocas.

-Hey… tu…- Se detuvo un segundo a retomar su aliento. –Tu eres ese muchacho… Jonathan.-

-Tengo treinta y cuatro años. No soy un muchacho. - Ella solo sonrió y rio.

-Ja. Bien dicho. - Ella se irguió. - Yo soy…-

-Trashcan- Ella sonrió.

-Sip. "Trashcan" Carla. Así me llaman, la mejor transportadora de todo lo que no sabías que querías. - Algo en su sonrisa me fastidiaba, se parecía a la de Jonny y la de ese alcalde.

-Codsworth me dijo que quería. - Eso la hizo sonreír aún más.

-Ya veo. ¿Y? ¿Le interesa?-

Alquilar mi vehiculo a caravanas por un pago.

Realmente me es mas fácil simplemente usarlo para vender lo que necesito y llegar a mi objetivo con velocidad. Pero supongo que si en alguna oportunidad estoy viajando de un punto A a un punto B, no habría problema con eso.

-Cuanto seria el pago.- De nuevo esa sonrisa, pero ahora esta acompañada de una hoja de papel. En este habia un mapa de Boston y las áreas periféricas. Cada ruta tenia números. Habia varios que me llamaban la atención incluyendo dos de los que habia oido, peor no de mi informadora. Vault 88 y El Rascacielos. Tambien habia puntos en negro que decía "profundos".

-De aquí, todo este recorrido, hasta aquí, me toma casi trece días. Asumiendo que no hay un bloqueo, nadie me asalte, que Robin no se lastime una pata o que nada salga mal. Trece días es mi record. Todos estos números son los gastos…-

-Gastos aumentan el costo. -

-Exacto, y mas gasto nos perjudica, excepto para los barones que dominan los diferentes rublos de bienes, tienes uno que se especializa en armas, otro en protección, otro en comida, otro electrónicos, otro en basura, pero todos tienen en común que dominan el mercado. -

-¿Y tu?-

-Yo y un par más somos independientes, pero se vuelve difícil. En los últimos años los ataques de asaltantes se han vuelto muy frecuentes y muchos están comenzando a venderse por la protección de los barones. Ahora, si tuviéramos tus vehículos, podríamos movernos en horas, no días. Lo que antes tomaba dos semanas o más podría tardar nada más un par de días. -

-Lo cual reduciría costos. -

-Exacto. Sería mucho más barato en comida y gastos, en protección, y a cambio la gente preferiría comprar a ti, y a las caravanas que tengan tus vehículos. -

Esa idea podría ser útil. Operación Paraíso requiere de la reconstrucción de la logística del viejo mundo, pero dejarla en manos de esos barones suena a una mala idea. Por el otro lado, ponerme en una competencia comercial suena a una buena forma de tener más conflicto, y más conflicto es más pitido. Ya tengo suficiente conflicto para mantenerme al borde. Mi pecera ya es lo suficientemente grande.

-Lo siento, pero no me interesa mucho formar una caravana. Tengo cosas más importantes que hacer. - La mujer me miro confundido

-Escucha, no quiero sonar maleducada, porque sé que eso es malo en todos lados, pero tienes aquí algo que más de un caravanero mataría por tener. Estoy seguro que la razón que tienes debe ser muy importante, pero me gustaría que consideraras venderme este vehículo. - Miré el mapa de nuevo, y me di cuenta de que aparecían más marcas que señalaban obstáculos, peligros, nidos de animales, todo posible obstáculo.

La mujer lo guardo, posiblemente porque le molesto que lo mirara tanto, pero ya era tarde, ya estaba en mi cabeza y lo revisaría en el futuro. Aun así, que ella hubiera adquirido tanta información de los caminos la hacía alguien de utilidad.

-Lo siento, pero necesito el vehículo para lograr lo que espero hacer.- Ella miro adelante.

La mujer se mostro desilusionada ante mi respuesta, pero no intento convencerme mas alla de eso.

-Pero me interesa conseguir contactos con las caravanas independientes y hacer negocios con ellos.- El rostro de la mujer cambio, una sonrisa apareció.

-Eso es lo que me interesa oir. Veo que por aquí tienes una operación muy interesante, puedo buscarte un par de contactos. ¿Hay algo que necesites?-

-Equipo de sintetizacion de drogas, concreto, partes de maquinaria, vehículos, robots, casas, electrodomésticos, y comida.- La mujer volvió a cambiar su cara, poniendo su mano en su barbilla.

-Sera difícil… honestamente no creo que pueda conseguirte la tecnología que pides. El concreto seria muy difícil, pocos comercian con algo tan especifico, y la mayoría solo rompe paredes y roba ladrillos de los edificios derrumbados, ya sabes "Cemento de escombro"…- Dijo con una risa, lo cual me hizo pensar que ella cree que entiendo a que se refiere, pero solo sonreí y asentí. –En cuanto a las cosas de partes, por aquí lo llamamos basura y… creo que un par de amigos mios trabajan con eso… veré que puedo hacer. – Pero tras decir eso miro detrás de ella, a uno de los Mr. Gutsy, y algo en su rostro cambio. Fue rápido.

-¿Sabes hackear equipo? Computadoras y cosas asi?-

-Eso es un termino muy amplio, pero soy bueno encontrando espacios de código vulnerables a reescribirse, o conecciones de sistema sin la defensa adecuada para defender la información que posee. Entrar en sistemas con firewalls tiende a ser cuestión de tiempo para mi.- A eso la mujer solo mostro una sonrisa.

-¿Quién diría que un chico tan apuesto como tu es un cerebrito? En fin, conozco un lugar, virgen de prospección o saqueo, que debe tener todas las partes de tecnología, robótica y computadoras que quieras.-

-¿Dónde?-

-Espera, espera. Esto es un negocio. Si quieres que te de el lugar, primero necesito algo de salsa para que valga la pena.-

-No tengo salsa.- La mujer arqueo una ceja…

-E-es… estas siguiendo mi metáfora o lo tomaste literal…- Eso me aclaro y enojo. Odio las metáforas.

-Di lo que quieres decir, sin metáforas, sin juegos de palabras, sin vueltas. -

-Ok, ok. Wow, muy sensible. Quiero dinero, específicamente, una parte de lo que encuentres en el lugar. -

- ¿Qué porcentaje? -

-Bueno… ¿que tal… 40%?.-

-Eso depende de qué lugar estás hablando. Podría no valer la pena. -

-Descuida bebe. Lo valdrá. -

Cualquier lugar que ella este mencionando debe ser grande, por lo que debe ser un complejo industrial o de investigación. De una empresa, o del estado, pero me apunto más a lo primero. Si tiene las partes y el equipo que necesito es de una de las grandes empresas del Commonwealth.

Pero hay demasiadas. Si quiero ubicarlo necesito más información.

Dijo que no fue tocado, y que haría todo el trabajo, lo cual sugiere defensas que no cualquiera puede pasar.

-¿Qué clase de defensas tiene el lugar?- Sorpresa.

-Nunca dije…-

-Lo dejo implícito. -

-Torres laser… alguno que otro seguritron. Pero el problema es que, si logras pasar las primeras defensas, las puertas no te dejaran pasar. –

Tecnología laser de defensa, puertas de alta seguridad… muchas posibilidades. Pero no tantas como antes.

-20%- La mujer me miro, sus ojos eran unos que ya habia visto en otras personas, esta haciendo números en la cabeza.

-35%-

-30%. Ultima oferta.-

Silencio por un momento, y luego sonrió.

- Un cerebrito, pero que puede negociar. Sabes donde queda el edificio de pruebas de Arcjet.-

"Arcjet. Se donde esta… Pero no recuerdo que tuviera defensas tan grandes. De nuevo, no fui ha ese lugar desde que volvi de Alaska. O incluso un par de años antes."

-Si.-

-Entonces ya tienes la localización, puedo darte un boceto de donde hay torretas laser en el lugar.-

-Muy bien, cuando explore el lugar le daré su parte. -

-Excelente. ¿Tienes una radio? -

-Si. Frecuencia 102.9.-

-Excelente. En un par de días te contactare, tengo que terminar mi circuito, y… si algún día decides dedicarte a la vida de caravana o quieres hacer más negocios… frecuencia 97.7. podemos hacer negocios. -

Tras eso guiño el ojo y se fue caminando, lo cual solo me confundió. Solo me di vuelta y volví a alongar solo para ver a los hermanos mirándome.

- ¿Paso algo?-

Ellos solo sonrieron.

-No te imaginaba como un don juan. -

Se lo que esa palabra significa, lo cual solo me confundió.

¿Por qué esa mujer estaría interesada en mí?

- ¿Qué crees que vio en mí?-

-Tienes cerebro, un gran físico, eres atractivo y recientemente te volviste rico. Al menos la mitad de las mujeres del país quiere tener un pedazo de ti.-

-Pero soy tu esposo. -

-Descuida. Si alguna intenta algo contigo se que no te interesara; si alguna te toca, le romperé la nariz.-

Saque pronto ese recuerdo de la cabeza. Camine a las gomas de auto y las levante, dejando a un lado ese recuerdo y enfocándome en mi presente.

Seis vueltas alrededor de la isla, 12 km en total, cargando dos neumáticos de cuatro kilos en cada hombro. Correr me gusta, el viento en mis oídos, el viento en mis oídos, el corazón latiendo con fuerza. Mis hombros pesan mucho, pero mantengo con fuerza el peso en mi cuerpo. Entrenamiento estándar de súper armadura es preparar el cuerpo para el dolor y el peso de la maquinaria.

Al mirar detrás de mi podía ver a ambos hermanos, manteniendo el paso, sin peso, pero a mi velocidad.

Mi cuerpo comenzó a arder después de la segunda vuelta, y mis brazos se sentían duros, mis piernas arden, y mi espalda suda gracias al peso adicional. Quiero todo mi cuerpo en llamas, necesito que todos mis músculos estén en movimiento. Mi cabeza se enfocó, más y más, y mi cuerpo arde más y más.

Segunda vuelta. Mi cuerpo se mantiene en buen estado, mi espalda derecha y fuerte. Pero el aire se mantiene igual de fácil, mi corazón se mantiene estable y mi respiración se mantiene ligera aún. Años de entrenamiento me ayudan a la hora de poder mantener mi velocidad, y mi pecho se mueve constantemente y calmadamente.

Días de entrenamiento me mantienen en buen estado, y ahora puedo sentir la diferencia. Mi cuerpo ya no esta tan rígido como lo estuvo cuando salí del Vault, mis músculos están mejor, más flexibles y más ligeros. Mis articulaciones están relajadas, y ahora ya no pierdo el aire cada vez que me muevo más rápido que lo normal.

Tercera vuelta. El aire comienza a faltar, mis hombros ya arden, pero aún estoy en la zona. Mi cuerpo se resiste, pero aun colabora. El ácido láctico comienza a emerger en mis piernas, y mis músculos comenzaran a doler tras la cuarta puerta.

Mientras corria me puse a pensar en la gente que me rodea. Los hermanos son útiles, saben seguir órdenes y parecen felices de tener el trabajo que tienen ahora. Sus personalidades son agradables también, al menos en la medida que me recuerdan a mis compañeros de pelotón. Tal vez pueda comenzar a confiarles más libertades, claro, si Codsworth opina igual que yo. Sin Cherry, e es mas difícil distinguir personas que buscan manipularme.

Por otro lado, Vaquero parece revigorizado por alguna razón. Es decir, sigue aquí, ayudando. Ya no tanto en vigilancia, pero si con las huertas de todos aquí, parece que tiene experiencia cultivando, lo cual es útil ya que yo no.

Cazador y el otro minutemen se mantienen ocupados, y el primero es esencial en alimentar a las personas. Tal vez deba conseguirle mas equipo, solo en caso de que necesite mas presa, o tal vez hacerlo traer a mas cazadores, tenemos un bosque a menos de trece metros del rio después de todo.

Luego esta Reportera.

Tendré que lidiar con ella.

Cuarta vuelta. Mis músculos, como predije, comienzan a doler, pero aun puedo seguir. Mis articulaciones se mantienen bien al menos, nada se rasga o duele. Por ahora no me llego el segundo aliento, pero pronto comenzare a sentir el aire faltarme, sentiré mis pulmones en llamas y mi cuerpo comenzara a dolerme. Todo depende de mi cuerpo. Si mi cuerpo decide que necesita el aire, mis pulmones se expandirán, mi baso dejara de arder, y poder seguir las otras dos vueltas.

Para cuando termine la quinta vuelta, llegue a la conclusión de que esta sería la última vuelta. Mi cuerpo no durara más, y la adrenalina no alcanza, mis piernas comienzan a ceder y creo que estaba a punto de caer.

Entonces mi cabeza se aclaró, mi espalda y hombros se relajaron, y mis pulmones se llenaron de aire. La endorfina y el segundo aire llegaron juntos. Rápidamente comencé a correr con todas mis fuerzas, aprovechando mi segundo aliento lo mejor que pude, con toda mi energía. Las endorfinas latiendo con mucha fuerza en mi pecho y mi cabeza, dejándome sentir el placer que solo el chocolate y el sexo te permite sentir.

Fin de la carrera. Mi espalda y piernas sudan profundamente, mis hombros y brazos tiemblan por el esfuerzo. Todo mi cuerpo ardía, el latido de mi corazón me retumbaba en todo el cuerpo, y mis hombros arden un poco.

Al mirar a mi casa, pude ver a los dos hermanos descansando allí. Estaban visiblemente sudando, y jadeando profundamente. Rubia me miro, y dedico una sonrisa.

-Me alegra ver que pudieron seguir mi paso. -

-No llegamos a terminar la quinta vuelta. -

- ¿No les llego el segundo aliento? -

-Si, en la tercera vuelta. ¿Cómo puedes durar tanto? – Kant parecía en cierta forma mejor y peor, meno sudor, pero más agitado.

-Llevo mucho ejercicio en mi vida. –

-Escucha… Jonathan, ¿puedo llamarte Jonny? -

-Solo Jonathan. No respondo a nadie que me llame de otra forma. -

-El robot lo hace. -

-Codsworth es mi amigo. -

- ¿Solo tus amigos pueden llamarte algo además de Jonathan? Es algo injusto, considerando que no llamas a nadie por su nombre. -

-Solo recuerdo el nombre de amigos. - Ella comenzó a reír.

-Usualmente la gente hace las cosas al revés. -

-No soy como la gente, soy… diferente. - Ellos se miraron y luego a mí, sus rostros confusos ante mi indiferencia.

- Quería decirte algo sobre el Alquimista -

-Que estuvo tratando de convencer a la gente de que si moría alguien lo defendiera. Y que ustedes deberían tomar cargo del pueblo si moría. -

Ellos me miraron sorprendidos.

-No sabíamos sobre los otros…-

-Codsworth mantiene vigilancia. El insistió que tenía que saber sobre eso, aun en lo personal no me molesta. Es un fastidio, sí, pero no me enoja. -

-Solo queríamos avisarte. - Rubia parecía genuinamente preocupada, mientras que el hermano solo me miraba seriamente, como quien espera un castigo por algo.

-Considérenme avisado. -

Rápidamente me tiré al piso y comencé mis flexiones. Seis series de veinticinco flexiones.

Los hermanos solo se mantuvieron en silencio, mirándome hacer lo que hacía. Estoy muy feliz de que por fin mi cuerpo este, al menos en cuanto a resistencia, al cien por ciento.

Pronto vi a alguien a mi derecha, y vi a Rubia haciendo lo mismo que yo. Espero que aguante más que yo, me da la impresión de que no están en las mejores condiciones físicas. Aunque ahora que veía sus brazos descubiertos, podía apreciar sus músculos en movimiento. Aun delgados, pero claramente trabajados. Su hermano la siguió, y a diferencia de los músculos más delgados y funcionales, los suyos son más fuertes, resultado de ejercicio y testosterona.

"Tal vez podría tener una practica. Ha pasado mucho desde que practico mi lucha mano a mano, y quiero saber que tan peligrosos son ellos sin un arma. Claro que Codsworth también querrá que practique con él en la unidad de entrenamiento."

Finalmente comencé a hacer flexiones pilo métricas, con sus altos de fuerza para mejorar mi resistencia. Los hermanos me miraban, al menos eso es lo que veía, y parecían sorprendidos. Rubia intento hacerlo, pero tras hacerlo tres veces, dejo de hacerlo y cayó al piso.

Tras seis series de quince flexiones y tres de diez flexiones pilometricas, me sentía lo suficientemente seguro como para ejercitar mis brazos de una manera más intensa. Me pare de manos de un salto, y comencé a ejercitar mi espalda y mis brazos. Arriba, abajo, arriba, abajo…

Tras diez minutos, mi torso ya está en llamas, mi espalda, pecho, y brazos están ahora agotados. Finalmente me pare, tranquilamente, y cerré mis ojos. Una parte muy importante del entrenamiento es relajar el cuerpo, dejarlo tan tranquilo que el dolor emerge, solo con el fin de que pueda prepararme para el estiramiento final.

En mi mente, los años de recuerdos de mi entrenamiento me vinieron a la cabeza. El cansancio real solo hacia el viaje más fuerte. El gimnasio Doledo es el lugar donde pasaba al menos cuatro horas de cada día de mi vida, ejercitándome, cardio, musculo, fuerza, velocidad, mi padre quería que fuera el mejor soldado de los Estados Unidos. Para lograr eso, necesite mucho más trabajo, mucho esfuerzo, mucho sacrificio. Ahora, mi cuerpo volvió a la condición que tenía antes de que me congelaran.

"Debieron haberlo hecho de tal manera que con tiempo el efecto sobre el cuerpo se desvanece. El ejercicio debió haberlo acelerado."

Es una teoría, y aun cuando carezco del conocimiento necesario para poder realizar un análisis de los efectos biológicos que la capsula causo a mi cuerpo, al menos es una posible explicación.

Mi estómago gruñido, no de hambre sino de un revoltijo por la comida. Es normal, pasaba muy seguido cuando pasas días comiendo comida congelada y carne enlatada. Mis constipaciones y diarrea van y vienen muy seguido, y solo fueron intensificadas por el estrés y el esfuerzo que me forcé en los últimos días.

Por el momento no molestare a Alquimista con examinar mi sangre, ya que ahora está ocupado, pero necesito saber si la carne extraña que la gente de este mundo come es comestible para mí. Necesito variar mi dieta o mi cuerpo sufrirá, pero no quiero tener que lidiar con el mayor dolor de estómago de mi vida.

Luego de las flexiones, seguían los abdominales. Giro ruso con piernas al aire, V-ups, crunchs con bicicletas y finalmente básicos. Dos series de quince de cada uno.

Ahora el abdominal arde, junto a piernas y brazos, pero aun debo trabajar las piernas, así que, una vez mi abdomen, torso y brazos están en llamas, debo calentar mis piernas. Cinco series de diez sentadillas con ocho kilos adicionales con las gomas, y algunos despegues.

Ahora mi cuerpo esta cálido, todo mi cuerpo suda y todos mis músculos están tensados, inflados por el ejercicio y preparados para el relajamiento.

El ejercicio tiene el fin de ser mejor a la hora de luchar y moverse y ese fue durante toda mi vida el fin del entrenamiento. Pero aun así necesito realizar el ultimo eslabón de mi entrenamiento, mi adquirido habito de estirar con yoga. Me recordaba a el pasado a los domingos y miércoles de mi infancia, estirando y descansando tras las sesiones dominicales de baloncesto, y antes del estudio.

Me encantaba el estiramiento, me daba una excusa para escuchar mis grabaciones favoritas sin que nadie en entrenamiento o el gimnasio me molestara. Tras media hora de esto mi cuerpo se sentía mas ligero, mas cansado y mas fuerte, fue una buena sesión sin demasiados problemas. A mi alrededor una pequeña tribuna se había formado, incluyendo a Reportera y Mecanico, mirándome detenidamente, algunos murmuraban y otros simplemente exclamaban wows por razones que no podía entender sin contexto. La dueña de la caravana, Trashcan, solo miraba de la misma manera, lo cual solo me ponía mas incomodo.

Creo que no están acostumbrados a ver a alguien hacer tanto ejercicio físico.

-Señor. - Al mirar a Codsworth pude ver también a Rubia y Hermano alongar. Tenían problemas en seguir mi paso aun en esto.

- ¿Qué ocurre Codsworth? - Pro mi amigo, lejos de responderme, solo se acercó mientras me hablaba.

– Los sensores captaron cuatro fuentes de energía aproximándose desde el suroeste por la carretera principal, están a menos de cinco minutos. Dos de estas señales coinciden con las generadas por dos P-A T-60.-

Me tomo un segundo darme cuenta cuan malo era lo que me acababa de decir. Las defensas aún no están en condiciones, y hay una importante chance de que estas personas salgan heridas si no hago algo ya. Al mirar a mi alrededor podía ver a algunas de las personas que me rodeaban aun mirándome.

-Toque de queda, nadie debe salir de las casas más alejadas de la dirección en la que se dirigen. Asegúrate de que los mr. Gutsy se mantengan en posición fuertemente en todas direcciones y prepara el Vigia. Todos ustedes, muévanse a las casas, no salgan asta que les den nuevas ordenes, ahora.-

Codsworth hizo lo que le pedi y pronto la gente comenzó a moverse, alejándose de mi.

Se que el Vigia aún no está en condiciones, el también, pero ambos sabemos que no podemos lidiar con dos T-60 sin un poder de fuego superior. Camine a los hermanos, allí, cansados y sudados.

-Pónganse su equipo, ya. Rubia, te quiero equipada para una operación comando. Tu, te quiero preparado con el rifle y vigilando el puente. Algo se aproxima. - Los dos no hicieron preguntas, y como capaces soldados, saltaron a la acción. -

- ¿Algo anda mal? - Al darme vuelta pude ver a Reportera. A diferencia de antes, ella no lleva una musculosa blanca y unos pantalones que parecen más grande que su talla normal.

-Necesito que busques a tu amigo minutemen y vayan equipados al puente y que tome posición opuesto a Rubia.- Ella se veía alertada ahora.

-Si, en seguida. ¿Qué está ocurriendo? -

-Posible amenaza. Apresúrate. - Y salió corriendo. Trashcan, por el otro lado, solo me miro.

-¿Cómo sabes que algo viene?-

-Sensores alrededor del camino. ¿Tus guardias estarían dispuestos a ayudarnos? - La mujer formo una sonrisa mientras sacaba una pistola automática con cargador expandido de su cintura.

-Regla de oro de las caravanas. Si atacan al pueblo mientras estas ahí, defiende a tu cliente. No toleraría que nadie tratara de robarme, no pienso hacer nada mientras tratan de robarles. -

Tras correr a el garaje, ocho golpes, y equiparme con el traje salí corriendo de este.

Todos se colocarán en sus posiciones, preparados para un posible ataque, y en mi cabeza trato de pensar en cómo solucionar las posibilidades. Si aparecen con lanzamisiles o miniguns la situación escalaria a la destrucción de muchas de las unidades que pase mas de una semana tratando de conseguir. También acabaría con la posibilidad de muchas de estas personas muriendo, lo cual es malo para la operación paraíso.

Tengo que hacer las cosas bien, tengo que mover todo con cuidado.

-Señor Glass. - Miré a mi derecha y vi a una mujer, la madre de una de las niñas que trabaja con Piper creo. - Ocurre algo. Codsworth nos pidió que nos moviéramos a otras casas lejos del puente.

-Es una precaución. – Aunque se que con mi traje esa verdad podría sonar a una mentira. –No dejo nada a la suerte. -

-Si estamos por ser atacados podríamos ayudar. - La mirada de la mujer es… seria. Me recordó a la mirada de madres de Alaska.

-No es necesario. Ante todo, necesito que mantengan a los niños a salvo y calmados. - "No confió en ellos. No confió en nadie aún. No tengo la necesidad de armarlos. Los hermanos probaron ser mínimamente confiables, pero estas personas aún tienen mucho que probar y son poco confiables."

-De… De acuerdo. Tenga cuidado. - La mujer sonrió y se fue hacia donde tenía que ir. Lo cual me alegro. Lo último que necesito es gente causando mas problemas.

Ahora tengo que buscar a Vaquero y los hermanos y explicarles cual es el plan.

Todos estamos en la entrada de Sanctuary esperando el ataque. Seis mr. Handy están escondidos detrás de dos casas, listos para salir apenas aparezcan. Nuestro plan requiere de velocidad, así que tenemos que comprometer sus S-A en el puente, así que necesitamos que se acerquen lo suficiente, sin que nos traiga problemas.

Es un plan arriesgado, pero es el mejor sin que muera nadie.

Así que ahora estamos esperando, escondidos, esperando que se muevan de donde sé que están. Codsworth ha estado monitoreándolos con los sensores en los arboles alrededor de la isla a los intrusos, y está convencido de que escanean la isla, pero no parecen interesados en buscar otra forma de acceder. Solo se mantienen allí, esperando por algo.

"Es una lástima que no tenga audio, si lo tuviera podría espiar sus planes."

A su alrededor estaban mis "soldados". Rubia junto a su hermano a la derecha, listos para acompañarlo y ejecutar el plan, junto a Vaquero y su amigo minuteman; y Trashcan y uno de sus guardias. En la izquierda estaban los otros tres guardias de Trashcan, equipados y listos, junto a Reportera, Cazador, y Alquimista, armados y tan listos como civiles podían estar.

"No hay civiles en este mundo. Pero definitivamente tampoco soldados."

Ellos mantendrán todo mientras los hermanos y yo lidiamos con la retaguardia enemiga.

Ya pusimos nuestras cartas. Ahora hay que ver que harán ellos.

Tras varios minutos de calmada espera, pude ver la forma de lo que solo podía adivinar eran los intrusos. Las armaduras marchaban ruidosamente y cargando lo que parecían ser dos miniguns. Detrás de estas podía ver dos figuras, ambas armadas y equipadas.

Hay que esperar, es cuestión de tiempo a que empiecen lo que sea que estén planeando.

Era cuestión de esperar.

Aunque no tomo mucho.

Rápidamente comenzaron a avanzar hacia el puente, las dos armaduras adelante, seguidos por dos soldados en los bordes, probablemente protegiendo los flancos de los trajes. Mas una precaución que una necesidad, lo cual me dejo ver que se movían como una unidad, cuyos movimientos son cuidadosamente elegidos y controlados.

Y esperamos. Codsworth nos dará la señal para comenzar el ataque frontal, una vez estén al borde del rio.

Miré al otro extremo de la entrada, y vi a Vaquero y a Reportera. El primero estaba en contra de esta idea, el habría preferido que hablaremos el problema, pero cuando mencione las P-A su rostro y el de Reportera se transformaron. El salió corriendo a buscar su arma y ella, tras decir una oración, hizo lo mismo.

"Es la hermandad de acero."

El nombre no me generaba nada de aprecio, no lo hizo cuando lo menciono el hermano, y no lo hace ahora. Cuando lo interrogue sobre ese grupo que menciono, me dijo que estaban solo en Washington, a mas de cien millas de distancia, así que pensé que tendría tiempo para lidiar con eso.

"Nunca patees nada para después, o te morderá cuando menos lo esperes."

Mi padre siempre tiene razón.

-Algo anda mal. Se detuvieron a mitad de camino. - Codsworth parecía desconcertado y preocupado a la vez. Deben estar esperando o analizando la situación, lo cual solo me da más la impresión de que son personas con experiencia. Con cuidado comencé a activar el receptor de sonido de mi casco y a oír lo que podía.

Tras unos minutos de estática, comencé a captar sus voces.

-Creo que es una trampa. Dijiste que la señal venia de aquí. - Dijo una voz masculina, distorsionada por lo que debía ser el casco del traje.

-Venia y viene de aquí. La señal es aun fuerte. Así que el instituto debe estar aquí. - Ahora hay una voz femenina, no distorsionada. Hablan del instituto, esto podría ser interesante.

-Entonces no lo dejarían desprotegido de esa manera. Señor, creo que es una trampa. -

-En ese caso manténganse alertas. No sabemos que podrían estar planeando esos robots. -

"…"

"Ellos no son parte del Instituto, y por lo que veo son enemigos de este."

Eso me hizo pensar en miles de teorías, pero todas se reducían a lo mismo. Algo los atrajo aquí, lo cual significa que estamos ante gente con tecnología que supera lo que e visto en Ciudad Diamante. Lo cual significa que pueden tener información importante.

"Padre.

-Si hijo.-

- ¿Por qué la Unión Soviética no se alió a los EE. UU.? -

- ¿Qué? -

-Digo, los nazis invadieron su hogar y en todos los libros dice que la Unión Soviética y los EE. UU no son aliados en ningún momento de la guerra. Lo cual es un sinsentido, ya que tenían un enemigo en comun. -

-Lo es. Las dos naciones si se aliaron en la guerra…-

-Pero la profesora…-

-Te mintió. Le pagan por mentir. Escucha hijo. Los soviéticos y los nazis fueron malas personas…-

-Y eran comunistas. Porque nuestros países se aliaron si sus ideologías es el veneno de la sociedad civilizada occidental. - El rio.

-Porque el enemigo de tu enemigo es tu amigo. Al menos si te es útil. -"

"Mi esposa me mira. Sabe que no quiero ver a esos dos niños. Son familia, y la niña y el niño no son culpables de lo que hizo mi madre. Pero no quiero verlos.

Cherry me mira.

-Tienes que darle a la gente una oportunidad. -"

La fuerza de esas palabras impulsó mi decisión. El enemigo de mi enemigo es mi amigo, y si ellos buscaban pelear contra la hermandad, entonces tengo que hacer lo que pueda para generar una buena primera impresión. Me levanté, abandonando mi cubierta y les extendí la mano en un saludo desarmado. Pude ver a todos detrás de las vigas abrir los ojos como platos, pero eso no me genero extrañeza. Después de todo, estoy deliberadamente yendo contra el plan que idee.

-Hola, bienve…- Pero rápidamente lo vi. Los dos hombres con armadura se movieron a verme, un rápido movimiento de ataque, pero que se detuvo ante la duda, y el posible entrenamiento, la mujer, que parecía más una técnica o especialista en comunicación, mas sorprendida que nada mas, y luego sus ojos se iluminaron. El otro soldado hizo lo mismo, y a diferencia de los dos en traje, el no se detuvo. Me apunto y disparo, aunque por su velocidad y apresuramiento el disparo no me dio.

De un salto volví a mi posición, y me cubrí. Al disparo le siguió un grito.

-¿Rhys, que demonios haces…? – Al oir eso recuerdos de al menos cien soldados estúpidos que no siguen protocolo y hacen idioteces me vino a la cabeza. Pronto, sin embargo, vi a Vaquero y a su amigo listos, levantándose y disparando.

Tras eso el intento se acabó. Una lluvia de balas comenzó a destrozar el concreto de los pilares que cubrían su defensa y el acero que la reforzaba.

Miré a Rubia y Hermano y les hice un gesto, el gesto para que se prepararan. En cuanto comenzaran a avanzar, tendrían una apertura. Así que espere, espere, y dispare en cuanto pude tener un espacio, seguido de todos los demás, aunque lo hacían con más torpeza y menos precisión. En contraste, las minigun se movían con gran precisión, y solo disparaban como respuesta a nuestros disparos.

Pronto escuche el sonido de la explosión. Pisaron las minas. Solo había dos y eran las menos cargadas, su función era servir como una pantalla de humo para darles a los defensores una oportunidad de abrir fuego. Lo cual hicieron.

Una barrera de balas volaron en dirección a los trajes, lo que los forzó a frenar el avance y a los dos desprotegidos a esconderse detrás de estos como si de barreras móviles se tratara. Yo, Rubia y Hermano corrimos hacia la tercera casa, donde detrás está el puente que permite cruzar el rio. Pronto comenzaría la operación, mi cuerpo aún está cansado de todo el ejercicio, pero el traje absorbe bien el esfuerzo de moverme a esa velocidad.

Detrás mio esta Rubia y Hermano, al menos cinco metros detrás de mí, apenas capaces de mantener el paso. Antes de la operación les hice beber mucha agua y comer algo, con el fin de que estuvieran algo mas descansados para continuar. Espero que alcanzaran.

Los disparos continúan y se intensifican, soy incapaz de ver que está ocurriendo, pero por suerte Codsworth me mantiene informado.

-Disparan en ráfagas señor, cada vez que ellos intentan disparar son respondidos con al menos veinte balas en rápida sucesión. Son entrenados. -

-Mantén las cosas tranquilas, no liberes a los mr. Gutsy hasta que no termine la falsa retirada. -

Pero con minigun, ellos no podrán retroceder, lo cual hace que el plan sea dependiente del tiempo que les tomara gastar los cartuchos y recargar.

Al cruzar el puente, seguimos el pequeño rio hacia el suroeste, bajando por el arroyo. Espero que nos ganen suficiente tiempo, ya que este plan requiere de la velocidad de nuestro equipo de flanqueo, pero también que el yunque aguante.

-Señor, la situación está yendo mal, comenzaron a avanzar- Si no enviamos a los mr. Handy ahora, nuestros aliados tendrán menores posibilidades de retroceder. - No, necesito que todos retrocedan rápidamente, aun no llegue a la mitad del camino, y aun tengo que recorrer el agua. Necesitamos más tiempo.

Mire detrás, seguían siguiéndome, y luego mire al puente. Desde este lugar se puede llegar a la isla, y a las ligeras elevaciones de esta. Y una idea llego. Con todo mi esmero, me esforcé en recordar su nombre.

-Hermano, te quiero como francotirador en esa elevación, dispara a las articulaciones de las armaduras, pero no mates a los desarmados, los necesito vivos. - El no tenía tiempo para responder, y lo sé. El solo asintió y salió corriendo en dirección a la isla, cruzando el rio. Yo y Rubia seguimos corriendo.

-Codsworth… Hermano les dará fuego de cobertura, cuando de la señal comiencen a retroceder. -

-Sí, señor. Pero debe apresurarse, el fuego enemigo lo mantiene a cubiertos y algunos ya parecen querer huir. -

-Una vez comiencen a retroceder, prepara los mr. Handy y el Vigía. -

Estaremos un poco ajustados de tiempo. Pero no nos queda nada mejor ahora.

Tras solo un minuto llegamos al extremo donde cruzaríamos, 200 metros en un minuto sería un gran logro si no fuera por el hecho de que cada segundo cuenta. Desde allí no solo puedo oír, sino que también puedo ver el puente y el tiroteo. Los dos en traje, los más visibles, están comenzando a entrar al puente.

Peor no se mueven y ahora solo uno parece disparar al otro lado del puente, el otro dispara a una colina, desde donde Kant parece haber tomado posición. Eso es bueno.

-Codsworth, informe. –

-Ninguna baja, pero tienen que salir de ahí. Los soldados en traje están llegando a la mitad del puente. - Fue entonces que se dejó de oír el sonido de las minigun, posiblemente para recargar, y es en ese entonces que, considerando mi situación, la del enemigo, y la de mis aliados, tome una apuesta.

-Ya estamos a mitad de camino, comiencen la retirada controlada. Después de treinta segundos, suelta a los mr. Gutsy.-

-Enseguida señor. -

Ahora comienza el verdadero movimiento.

Tras otro extenuante minuto cruzamos el triángulo del arroyo, saltando de posición de tierra a posición de tierra, evadiendo una visualización directa del enemigo, preparándonos para el flanqueo.

Al llegar, al fin, al otro lado, note que todos retrocedieron, las miniguns, sin embargo, dejaron de rugir por completo, y entre más me acercaba, más me daba cuenta que habían tirado las pesadas armas de asalto por rifles más pequeños.

"Se quedaron sin munición. ¿Realmente atacaron una posición fortificada sin la suficiente munición?"

Los mr. Gutsy los mantienen en su lugar, incapaces de avanzar más que un par de pasos mientras el renovado tiroteo de robots y gente se intensifico. Desde nuestro lado del rio, los dos individuos sin traje estaban ahora imitando a la gente de Sanctuary de hace unos minutos, cubriéndose en las columnas del otro lado. Parece que a diferencia de los armados con un P-A, ellos no tienen la menor intención de avanzar bajo tanto fuego enemigo.

El hombre fue el primero, me apresure y, con toda la velocidad que el traje me permitía, pude estar sobre el antes de que el pudiera verme. Pero para entonces, el golpe en su rostro ya llego, en el medio de la cara. Voló casi un metro por el impacto, llegando a la mujer, aun pegada a la viga que ella usa como cobertura. Ella rápidamente se movió a dispararme, pero el traje ya no es el mismo que fue perforado por Vaquero, y su arma no es tan potente como la de él.

La cubierta y blindaje de mi traje recibe mucho mejor el impacto de lo que temía, una excelente prueba de su capacidad. Tras tres disparos pude tomarla del cabello y estrellar su cabeza contra el pilar. Tras ese corto intercambio otro sonido comenzó a emerger, el sonido de una minigun contra metal. Al mirar a la derecha, pude ver el Vigía avanzando lentamente junto al resto de las fuerzas.

Pero no había tiempo que perder.

-¡Haylen!- El hombre grito, y continuo disparando, lo cual hacia mi tarea de disparar a los trajes en el puente más difícil. Pero el esquivarlo se hizo más fácil cuando Rubia apareció y, con mucha destreza comenzó a dispararle, lo que lo forzó a no disparar y tratar de cubrirse.

Pude hacer los dos tiros con cuidado, y darles a ambos trajes en donde debía. El sistema hidráulico del traje es muy visible en la parte trasera, defendido pobremente por una placa de metal que mis misiles perforantes pueden destruir fácilmente.

Al impactar los dos trajes hubo una rotunda, pero contenida, explosión, una explosión que perforo hacía adelante. Uno de los trajes, el mas adelantado, exploto un poco mas y la parte de arriba, el casco, exploto en una mezcla de humo y sangre, el otro fue como esperaba. El primero callo completamente de frente, mientras que el segundo perdió la movilidad y cayó sobre el traje de su compañero.

Tras eso, fue dirigirme a el hombre que acababa de lanzar un grito que me pareció brutalmente familiar. El claramente trato de prepararse para el impacto de mi puñetazo, cubriéndose con los brazos, pero la fuerza de mi traje causo un fuerte sonido que lo hizo bajar la guardia, lo cual facilito dar un culetazo con mi pistola en su cabeza.

La sorpresa y la velocidad de mi traje fue suficiente para que no tuviera tiempo de prepararse. El golpe fue rotundo y certero en el lado de su cráneo, lo suficientemente fuerte como para sacudir su cerebro sin quebrar el cráneo demasiado. El movimiento involuntario de su cerebro chocando contra el cráneo lo hizo perder la capacidad de sostenerse en sus pies y, rápidamente cayo.

Pero no planeo darle la oportunidad de recuperarse, el es un soldado, no debe ser la primera vez que le sacuden la cabeza. Rápidamente le di un pisotón contra la cabeza, estrellándolo con todo el cuidado que pude contra el piso.

Y con eso, se acabó. En el puente están los dos trajes, completamente paralizados, y comenzando a ser rodeados por los mr. Gutsy, luego están estas dos personas, la mujer inconsciente y el tipo tirado en el piso, con la escopeta de Rubia apuntándole a una buena distancia. Ella es lista, sabe la distancia óptima para una escopeta, demasiado cerca y el podría desviarla, demasiado lejos, y la escopeta perdería su letalidad.

El solo la miraba, tambaleándose en el piso mientras falla en levantarse.

-Codsworth, quiero a esas personas fuera de las P-A.- Tras un segundo, los mr. Gutsy comenzaron a desarmar las armaduras, destornillando espacios claves para que las placas fueran removidas sin comprometer el exoesqueleto.

Volví a ver al soldado, que miraba a la joven inconsciente mientras mantenía su mano en el torso. Lo cual es raro, ya que no golpee su torso sino su abdomen.

Algo en esa actitud me molesto.

Ruido. Al mirar nuevamente al P-A que cayó de cara, pude ver como la parte trasera se abría, dejando salir a una persona, que, rápidamente, aun rodeado por los mr. Gutsy, se lanzo a el nucleo, y, tras hacer algo, hurgo en su traje que parecía un mono, y saco algo de este. Codsworth no sabe que hacer porque le dije que los queria vivos y el soldado aprovecho la duda para rápidamente meter algo en su boca.

"El caos se calmo, los sobrevivientes están en un estado de pánico mientras tratan de recomponerse. Tres días sin dormir, 96 horas de constante vigilancia y paranoia esperando este momento, superando las molestias. Dos tercios de las fuerzas en esta posición, cuatro pelotones bajo el mando del Cpt. Malcon, son reclutas recién llegados de California. Jovenes, inexpertos, con solo 2160 horas de entrenamiento. Los pusieron en tareas de mantenimiento, limpieza y cocina hasta que estuvieran mejor acostumbrados, pero la necesidad pronto supero las precauciones.

Los veteranos estaban demasiado cansados, demasiado explotados en la vigilancia, y comenzaron a poner reclutas en mantener el perímetro. Eso es lo que los dragones querían, de eso se trato las 96 horas sin sueño. Un soldado con experiencia y entrenado puede notar la diferencia entre un recluta y un veterano con solo ver como se mueve, con solo ver como mira sus alrededores. Cuando los atentos veteranos se fueron, los Dragones saltaron. Los degollaron, se infiltraron y arrojaron todo el orden a la basura.

Había cuarenta y ocho soldados en esa posición, y esos cinco agentes especiales chinos los redujo a 17. De los cuales solo tres eran reclutas.

Lo más desmoralizante de todo es que nuestros prisioneros, dos agentes que fueron capturados, se mataron con pastillas de cianuro.

Morir antes que traición."

En ese entonces lo entendí. Eso es lo que el buscaba.

Al verlo pude notarlo, él la tenía en su mano, listo para consumirla. Pero algo lo detenía.

Sin pensar solo mire a la mujer inconsciente, y le apunte con el arma, llamando su atención.

-Si haces lo que se que planeas hacer. Ella será la única sobreviviente, la única que tendrá información, la única que será torturada por esta. Y lo hare extra especial si ese es el caso. - Su rostro se transformó, luego miro a su derecha. Desde este lado del rio, podía ver a sus dos compañeros. Ambos trajes abiertos, sus cuerpos caídos sobre estos.

-Señor. Parece que los dos soldados prefirieron suicidarse antes que rendirse. –

-Así parece. Pero al menos tendremos un prisionero. - Luego mire a el hombre. - O dos. -

-Señor, debería venir. Tenemos algunos civiles heridos y el hermano de la señorita Rubia está gravemente herido. - Eso no es bueno. –Debería traer a los prisioneros y hacer acto de presencia. –

-de acuerdo. Mueve los trajes del puente y que los mr. Handy aceleren el proceso de fortificación de Sanctuary. Quiero que todo lo demás sea aplazado. -

-Sí señor. – Pero rápidamente Codsworth volvió a comunicarse.

-Señor, algo le pasa al traje. Comenzó a hacer ruido. -

Al mirarlo mi cabeza volvió rápidamente a la forma en que el hombre se dirigía a el núcleo.

"Ningún prisionero y/o darle el arma al enemigo."

Había oído a soldados en Alaska que, antes de dejar su equipo caer en manos del enemigo, hacían que el núcleo se sobrecalentara y explotara, destruyendo el traje totalmente.

-No dejes que se mueva. – Rubia asintió.

Y corrí, usando toda la energía que mi traje me permitía hacia ese aparato. Si el núcleo de ese traje explota los dos trajes explotaran en cadena, llevándose todo el puente consigo.

-Todos salgan de allí, ahora. - Los robots comenzaron a retroceder, pero los idiotas no.

Tengo aproximadamente cincuenta segundos antes de que alcance nivel crítico. O menos, dependiendo de en qué mal estado haya sido tratado ese núcleo.

Llegue al lugar, tire el cadáver a un lado y pude ver que el tipo corto el flujo de nitrógeno líquido, rompiendo la llave regulatoria para que no pase nada. También aumento el nivel de presión y funcionamiento del reactor, acelerando el calentamiento.

"Por eso salió del traje, debí haber roto su posibilidad de hacerlo desde adentro."

También pude ver que sin el flujo el reactor comenzó a calentarse, rápidamente comencé a cortar los soportes del núcleo, con suficiente cuidado como para no romper el núcleo. Podría hacerlo seguramente en solo treinta segundos si estuviera en un espacio controlado y tuviera todas mis herramientas.

Un T-60 tiene siete uniones que sujetan el núcleo, y una conexión que rápidamente puede ser retirado en situaciones normales. Active al 100% de las fibras del traje y, con toda la fuerza que pude arranque el núcleo del traje, el acero de los guantes calentándose al contactar con el rojo vivo.

Mire los niveles del traje en el costado de mi visión, espalda, hombros y brazo al 100%. Y con toda la fuerza del traje y la habilidad de mi cuerpo, arroje el núcleo.

Siete metros fue lo que voló hasta que el hidrogeno en el núcleo de fusión se calentara lo suficiente para crear una grieta que rompiera las seis capas de cobertura, lo cual creo que todo el hidrogeno comprimido creara una fision en cadena, que creo una explosión. Trecientos kilos de TNT, ese es el equivalente de la explosión, cuya fuerza sinetica que genero me golpeo de seco y me hizo volar fuera del puente.

El agua debe tener entre un metro y uno y medio, lo cual hizo que tocara el fondo rápidamente. Pero al menos puedo ver que el puente se mantiene solido, o al menos en pie.

Deje ir un suspiro.

"Hora de lidiar con esto."

Todo parece solucionado. Cinco heridos, ningún muerto. El hermano de Rubia, el otro minutemen, Vaquero, y dos niños que permanecían escondidos en una de las casas más cercanas al puente. Al menos los niños solo recibieron heridas leves, astillas y porcelana que volaron cuando una descarga de balas destruyo los muebles del baño donde se escondían.

Vaquero recibió un corte en la pierna, el equivalente de un raspón de una bala calibre .50, a su amigo lo golpeo en la cabeza un pedazo de escombro de su cobertura.

El hermano de Rubia recibió un impacto directo de calibre .50 en su pectoral derecho. Según el, una bala atravesó el cumulo de tierra que el usaba de cobertura y le dio, esta y su armadura detuvo la bala un poco, pero está estancada entre sus costillas y tocando el pulmón. Le es difícil respirar y le duele mucho. Alquimista le dio suficiente morfina como para dormirlo, pero me informo que necesita una operación, la cual no le puede dar aquí.

Rubia esta con él en este momento.

Los demás siguen bien.

Miré adelante y vi a mis dos invitados. Reportera y Vaquero, quietos en su lugar. Ambos tienen un vaso con agua frente a ellos, pero solo reportera parece querer beberlo. Vaquero tiene un vendaje en su pierna, lo cual es bueno.

-¿Quién es la Hermandad de Acero? Rápido, y conciso. -

-Solo he oído rumores. - Vaquero me mira, al parecer, seriamente.

-Entonces no digas nada. Solo me interesa información confiable. - Mire a Reportera. - Reportera. -

-Son una organización que opera en la capital y las zonas circundantes. Están bien organizados, armados y equipados, operan como una sociedad militar, un ejercito con estado, con un código de conducta el cual desconozco y su principal objetivo es la acumulación de tecnología. -

Eso tiene sentido. Tras desarmar y analizar el equipo de esa mujer, llegue a la conclusión de que seguían señales de energía que se asemejan a la de mi generador.

-Entonces debo asumir que buscaban mi generador. -

-Sí, debieron creer que era algo de antes de la guerra o demasiado peligroso en manos de gente que no es ellos. -

-O el instituto. Ellos seguían señales menores en intensidad, pero iguales en tipo. Lo cual significa que hay otra fuente de energía similar a la de mi generador en alguna parte del Commonwealth. –

-Oh, eso no suena bien. Tal vez, si nos dices de donde sacaste el diseño de ese generador, podremos seguir alguna pista. -

Pensé un momento, mirándola fijamente.

- ¿El instituto secuestra científicos? -

- ¿Qué? -

-Tiene que hacerlo. De lo contrario su diversidad genética se estancaría después de tres generaciones. Ellos deben estar llevándose a todo aquel que tiene un mínimo conocimiento de ciencias, lo cual les permitiría traer nuevo conocimiento y nuevos enfoques. - Esa sería la decisión lógica, pero según la experiencia de toda la gente no siempre hace lo lógico. –Posiblemente pensaban que este era un punto de contacto exterior o algo por el estilo. -

-Entonces crees que ellos pensaban que este era uno de sus… ¿puestos? ¿laboratorios? -

-Posiblemente. Los escuche hablando antes de que comenzaran a dispararme de que ellos buscaban atacar al instituto. –

Ambos se miraban acomplejados, pero finalmente fue Reportera la que hablo.

- ¿Tienes algún plan? -

-El hecho de que dos de ellos se hayan matado es bueno. Significa que tenerlos vivos no es lo que querían, lo cual podemos usar. –

- ¿Perdón? -

-Si sus órdenes son morir antes que captura, no debieron haberlos preparado para soportar tortura física o psicológica. -

-Interesante. - Codsworth eligió ese momento para entrar en la conversación. - ¿Qué clase de trato cree que deberíamos tener en esta situación? -

-El hombre parecía ser el más dispuesto en morir, pero no lo hizo cuando su compañera claramente iba a ser capturada. Lo cual me da a entender que el teme que, sin su presencia, ella hable sin detenerse. ¿Ella ha estado en contacto con él desde que despertó? -

-Sospecho que lo ha visto, pero no han hablado. -

-De acuerdo. - El comienzo de un plan se formaba en mi cabeza.

- ¿Planeas torturarlos? - Claramente fue Vaquero el que dijo eso, y claramente su mirada era antagónica.

-Tengo una persona al borde de la muerte en mi cuidado. Alguien que merece más de mi afecto que ninguna de esas dos personas. –

-La hermandad de acero es conocida por su brutalidad a la hora de adquirir la tecnología de la que buscan defender a la humanidad. Creo que es importante no olvidarse del detalle de que muchos de sus miembros no son distintos a saqueadores con mejor equipo. - Reportera tomo un segundo, cuya razón no comprendo, y volvió a hablar. - Dicho esto, nunca e defendido la tortura y nunca lo hare. Creo que lo mejor ahora sería rastrear las comunicaciones en su equipo y tratar de…- Pausa, se detuvo mirándome y no entiendo por qué.

- ¿De? -

-No… n-no soy una técnica. Tu deberías saber qué hacer con todo eso. -

-Sus sistemas de comunicación ya fueron analizados. Tengo los destinatarios de sus últimos mensajes, el contenido de esto y mucho más, pero sería un error dar a conocer que tenemos a sus prisioneros. – Codsworth, como de costumbre, es el único que habla con cierta razón.

-Estoy de acuerdo. - Algo más se une a mi idea. Ellos no saben, por lo que se, que fueron capturados. Lo cual significa que tenemos poco tiempo antes de que comiencen a sospechar. Otra idea.

-Codsworth, necesito que destruyas todos sus radios excepto una y quiero que sea la más dañada. -

-Sí, señor. ¿Por qué? -

-Porque tengo un plan. Los quiero a esos dos atados a una silla, separados por un muro muy delgado. Ya sabes, interrogatorio de par estándar. –

-Enseguida señor. - Y con eso salió volando.

-Reportera. Necesito que separes a Rubia de su hermano unos minutos y la traigas aquí, necesito hablar con ella. - Ella me miro.

-De acuerdo. Veré que puedo hacer. - Y se fue.

Luego quedaba Vaquero.

-No requiero nada de ti. Puedes retirarte. -

- ¿Qué planeas hacer? -

-Planeo romper un par de dedos y conseguir más que información, planeo conseguir al resto de sus compañeros. Puedes ayudarme, o puedes no hacer nada. Pero por ahora necesito que me dejes solo. -

Con eso, se levantó de la silla y se fue, sin decir nada.

Me resulta extraño que le importe tanto estas personas. No solo no los conoce, sino que activamente trataron de matarlo, lo cual es muy extraño. Codsworth insiste que debe ser por el simple hecho de que encuentra la tortura desagradable.

Al esperar en la casa comencé a pensar en lo que vi hoy. En mi cabeza reviso los movimientos que vi, las decisiones que esos soldados tomaron, las palabras que dijeron.

Más allá de emociones o relaciones intrapersonales, entiendo la jerarquía militar y lo que paso fue clara insubordinación.

Una conclusión.

"Fue una acción irresponsable de un soldado que actuó fuera de lugar."

¿Por qué? No lo sé, pero se ahora que lo que estas personas hicieron fue seguir a la respuesta del ataque de la gente de Sanctuary.

Entre al garaje, cuatro golpes, y me tome un momento para admirar las reparaciones en los dos trajes, el vigía y los cuatro mr. Gutsy.

"Tiene sentido que hayan atacado a los robot primero."

Pero no es eso lo que necesitaba. Necesitaba mis herramientas para poder lidiar con los prisioneros. Todo en el depósito de mi laboratorio esta alfabéticamente organizado y guardado en contenedores. Codsworth asegura que los mantuvo en buen estado, pero espero que este en un estado operativo.

Entre y salí del laboratorio, ocho golpes, maletín de metal con todo mi equipo en mano.

Al salir de la casa, cuatro golpes, pude notar que todos en las calles de Sanctuary trabajan con menos tacto y velocidad que antes. Por un lado, mi cabeza me repetía que podían moverse más rápido, por el otro la voz de mi padre me decía que lo dejara pasar, que el peligro y la posibilidad de muerte genera muchas cosas en la gente.

Las batallas generan mucho en la gente, genera importantes efectos que los hacen actuar de diferentes maneras que los puede endurecer o destruir.

Mi día se volvió mucho menos productivo de lo que podría haber sido.

Camine calmadamente hacia la casa del alquimista, esperando que tuviera lo que le pedi solo media hora después del ataque. Con algo de suerte, lo tendrá listo.

Toqué la puerta y me encontré con Drogadicta en la puerta.

-Ah, hombre robot. ¿Necesita algo? -

- ¿Quién? -

-Hombre robot. Así lo llama Tim.- No tengo tiempo para esto.

-Estoy buscando a Alquimista. ¿Dónde está? -

-Él dijo que iba a verte en la casa donde las malas personas estaban. Que tenía que darte algo. -

Excelente.

-De acuerdo. Que tengas un buen día. -

-Gracias. Usted también. - Ella solo se alejó y volvió a la casa.

-Jonathan.- Reportera y Rubia aparecieron detrás de mí, y rápidamente les hice señas para que caminaran conmigo.

-Reportera necesito que estés conmigo cuando interrogue a el soldado…-

- ¿Por qué el? La chica se ve más asustada. - Ni siquiera yo sé porque diseñe mi plan alrededor de él, pero tuve un extraño presentimiento cuando lidie con él. Algo en la forma en que hizo lo que hizo me dio una extraña impresión. Algo en la forma que la miro me hizo recordar otras muchas miradas, pero solo una hizo una conexión.

"Ella tiene suerte. Cuatro costillas rotas, la mandíbula dislocada y el ojo casi arruinado. Si no la hubieran salvado en ese momento, ella habría muerto.

Al menos eso decían, pero solo me tomo un segundo entenderlo.

Alguien iba a pagar.

Miré el vidrio de la sala de operaciones, y pude ver por un segundo mi reflejo."

"Preocupación."

Por ahora solo necesito que el tipo hable, y para eso necesito a Rubia.

-Por ahora espera en la casa, que no te vean y que nadie entre o hable con ellos. -

- ¿Qué planeas hacer con ellos? -

-Necesito información que su equipo no me dará. Los puse en distintas habitaciones por varias horas, pero sospecho que tienen un entrenamiento para esta clase de situaciones. -

-La hermandad de acero son entrenados desde la niñez, al menos la mayoría. Todo soldado que ves tiene al menos diez años de servicio. -

-Eso no responde cuál es tu plan. ¿Los torturaras? ¿Cómo piensas sacarles la información que necesitas? –

-Con tu ayuda. - Acto seguido le di el martillo, mi daga curva, y la grabadora. –Tu hermano dijo que no lastimaría gente que no represente una amenaza contra él. ¿Tú tienes el mismo código? -

Ella miro las herramientas que le había alcanzado y me miro de nuevo, su rostro tan serio que no me costó nada distinguirlo.

-No, no lo tengo. No hoy. No con ellos. –