Taiga jamás creyó estar en una situación como esa, ni siquiera en sus sueños más recónditos imaginó que sucedería algo de ese estilo, como fue que llegó a entrar a un baño lleno de chicas desnudas y salir ileso, esas son respuestas que solo dios sabe, lo importante ahora mismo es que estaba sentado de rodillas en la habitación, cabizbajo mientras tenía al frente a las chicas, ya fuera del baño y vestidas, obviamente algunas estaban molestas como Waka y Shinonome.
- ¿Tienes algo que decir? – preguntó Shinonome con obvio enojo en su voz.
- No tengo excusa alguna… - Respondió él. – Solo digo la verdad, no había ningún letrero de ocupado en la puerta, no miento.
- Es difícil creerle. – Respondió Waka, cruzada de brazos. – Sabía muy bien que era nuestro turno en el baño.
- ¿Cómo iba a saber que seguían al no estar el letrero? Yo igual soy la víctima aquí. – Buscó defenderse pero Shinonome plantó su pie con fuerza, asustando un poco al castaño.
- Al final revelaste que eres un pervertido, era de esperarse. – Comentó Shinonome, en ese momento Tsubasa se puso al frente. - ¿Qué haces Arihara-san?
- Espera un poco Shinonome-san, no creo que debamos juzgarlo de repente, debe haber una razón.
- ¿En serio vas a defenderlo? ¿Después de que nos viera a todos desnudas?
- Bueno… admito que sigo avergonzada por ello… - Sus mejillas se pintaron de rojo. – Pero sé que Shimazu-kun no haría eso, debió ser un accidente.
- Arihara-san… ¿Qué dice el resto? – Buscó preguntar a las demás, ninguna podía decir nada, si bien era cierto que Taiga entró al baño, el tiempo que ya lo llevan conociendo era suficiente para saber que no es un pervertido.
- Yo… no creo que lo haya hecho por su cuenta. – Respondió Ukita.
- Yo tampoco creo eso, confío en él. – Le siguió Nozaki.
- Shimazu-kun es una buena persona, si todos lo dicen, yo creo eso igual. – Asada también se puso de su lado.
- Esta sería una buena historia para el periódico, pero… no puedo desprestigiarlo de esa forma, estoy del mismo lado. – Soltó un guiño Nakano.
- Parece que Shimazu se ganó a todas las chicas, entonces lo hay razón para estar fuera. – Sonrió Iwaki, Tsukumo por su parte asintió demostrando que pensaba lo mismo.
- Si Tsubasa-chan cree que no es malo, yo la apoyo. – Asintió Tomoe.
- Yo… fue algo vergonzoso, pero… Shimazu-san ha sido una buena persona, no tiene malas intenciones… pienso lo mismo. – Kurashiki sonrió suavemente, Taiga observó con asombro como la mayoría confiaba en él, eso causó que se sintiera un poco mal, en ese momento hizo una reverencia para sorpresa de todas.
- Sé que es difícil volver a recuperar su confianza, por eso acepto cualquier castigo que tengan pensado, no voy a huir para nada. – Terminó de hablar, viendo su dedicación, hizo difícil para Shinonome y Waka responder.
- Shinonome-san, Waka-san, Shimazu-kun está siendo muy serio aquí ¿realmente creen seguir enojadas con él después de todo? – Comentó Tsukumo, las dos no sabían que responder, Taiga realmente las tenía de su lado.
- … Bien, lo dejaremos como una advertencia. – Respondió Shinonome, Taiga levantó la cabeza. – Que no se vuelva a repetir ¿entendido?
- Si… muchas gracias. – Terminó de agradecer, el resto de las chicas se vieron felices y aliviadas de que nada más ocurriera al respecto, de igual modo que no se le reportó a Kakehashi, dejándolo pasar como un simple accidente que quedará como un recuerdo solamente.
La noche cayó, las chicas se fueron a dormir temprano puesto que se levantarían de madrugada para seguir los entrenamientos; solamente alguien seguía despierto a esa hora. Taiga estaba sentado en la fachada del templo, observando la noche, la luna y las estrellas que brillaban en el firmamento, soltó un suspiro debido al largo y pesado día que fue aquel.
- ¿Hmmm? – Escuchó pisadas a sus espaldas, volteó a ver para encontrar de quien se trataba, era Kurashiki la cual salió debido a la curiosidad. - ¿Qué haces despierta?
- Quería ir por un vaso con agua… deberías estar dormido también.
- No logro conciliar el sueño, solo imaginando todo lo que ocurrió el día de hoy, parece una fantasía. – Soltó una pequeña risa, la pelirroja se sentó a su lado. – No pude decirlo anteriormente pero… gracias por defenderme.
- Esto… yo no creo que seas un pervertido, si dices que no estaba el letrero… te creo. – Respondió mientras se sentía un poco nerviosa de estar a solas con él.
- Me alegra que confíes demasiado en mí. – Sonrió, Kurashiki se estaba poniendo más roja en cada momento.
- E-Esto… cuando entraste, espero no hayas visto demasiado… da vergüenza…
- Realmente no vi mucho, la neblina estaba cubriendo, increíble ¿no? – Expresó soltando una pequeña risa. – Yo debería ser el avergonzado, debieron verme. – El solo recuerdo hacía que Kurashiki se pusiera totalmente roja, sobre todo cuando vio sus músculos.
- N-No sabía que tuvieras esa musculatura…
- Es algo que formé en mis años de jugar béisbol, aunque lo abandoné, seguí ejercitándome para mantenerme en forma, al final es un hábito que se quedó grabado en mi mente.
- Entiendo… - En ese momento sintió como Taiga empezó a caer a su lado, reposando su hombro en ella, eso hizo que su corazón empezara a latir fuertemente. – S-Shimazu-san…
- Lo lamento, parece que ya me está entrando sueño… y realmente esto se siente cómodo, estar en tu hombro… - Escuchar eso la ponía feliz pero igual nerviosa. – Espero no te moleste…
- Para nada, si te ayuda a relajarte… puedes hacerlo… - Apartó un poco la suciedad en su regazo, sus mejillas se pusieron rojas. – E-esto… puedes recostarte aquí, si quieres…
- Gracias, lo haré… - Taiga aceptó la oferta, recostando su cabeza en el regazo de la pelirroja, ella estaba muy avergonzada pero igual bastante feliz, viendo el rostro relajado de Taiga, su mano estaba temblorosa pero se obligó a acariciar su cabello. – Se siente bien…
- Me alegra… - Kurashiki empezó a sonreír mientras continuaba, quedando así durante un rato. Afuera, justo en la puerta se vio otra figura que observaba todo, Nozaki estaba ahí, viendo con algo de asombro a los dos, pero de igual forma una sonrisa suave se formó en su rostro, decidió no molestarlos, alejándose de ahí lo más silenciosamente posible.
La mañana llegó, los entrenamientos continuaron de forma normal bajo la supervisión de Taiga, el monje anciano también observaba e instruía a algunas de las chicas como Ukita, Iwaki y Nakano, ya entonces que salió un rato para ver otras cosas vio la llegada de Kakehashi.
- Shimazu-kun, necesito un favor. – El castaño enarcó una ceja. – Ya nos estamos quedando sin ingredientes para la cena de esta noche, si pudieras ir a comprar, por favor. – Pidió de forma amable, ya que las chicas seguían ocupadas, no deseaba interrumpirles en ese momento.
- Claro, no hay problema. – Respondió, en ese momento alguien más apareció.
- Kakehashi-sensei, me gustaría saber si…
- Buen momento, Arihara-san, acompaña a Shimazu-kun a ir por las compras.
- … ¿Eh? – Fue todo lo que exclamó debido a lo repentino. – Un rato después, ya los dos estaban en camino hacia el mercado para comprar los ingredientes que tenían apuntados en una lista.
- Lo siento Arihara, te viste arrastrada en esto e interrumpe tus entrenamientos.
- Para nada, me habría sentido mal si ibas solo. – Expresó la castaña con una pequeña risa, la realidad era que dentro de ella se sentía nerviosa de estar a solas con él, más no iba a permitir que esos pensamientos invadieran su mente.
- ¿Pasa algo? – La castaña dio un sobresalto al escuchar la llamada repentina, empezando a sudar frío.
- N-No es nada, solo pensaba en que otros entrenamientos podríamos hacer hoy… mañana es el último día de nuestro campamento ¿no?
- Es verdad, puedo ver que todas se esfuerzan bastante para mejorar.
- El torneo de verano… debemos de ganarlo, me gustaría hacerlo… - Respondió ella con una sonrisa suave, Taiga asintió.
- Pondré mi mejor esfuerzo para que lleguemos lejos. – Expresó con una sonrisa, en ese momento un sujeto en bicicleta pasaba cerca de ellos, casi yendo al mismo al mismo nivel de la acera y por chocar con Tsubasa, Taiga se dio cuenta. – Cuidado Arihara.
- ¡Ehh! – Tomó a la castaña del hombro para acercarlo a él y protegerla, Tsubasa solo podía sentir su rostro completamente caliente al estar tan cerca de él.
- Eso estuvo cerca, casi choca contigo… ¿Arihara?
- … - La castaña estaba totalmente en las nubes en ese momento, sintiendo el calor y protección de Taiga, estaba totalmente embobada.
- Arihara, despierta.
- … ¿Eh? ¡Wuuuuaaah! – Saltó a un lado, asustando también a Taiga por la repentina reacción. - ¡Lo siento!
- No es nada… exageraste demasiado. – Expresó enarcando una ceja.
- Parece que si… jeje… - Soltó una risa nerviosa. Siguieron haciendo su camino hacia el mercado donde ya entraron para comprar los ingredientes que faltan. Siendo que es bastante para todos ahí, ir entre los dos terminó siendo una buena idea, contando que cargarán bastantes bolsas.
- Arihara, tu ve a buscar la primera mitad de la lista, yo iré con la segunda, y procura escoger verduras frescas, al menos eso debes saber hacerlo.
- ¡Si lo sé! – Expresó con molestia mientras hacía un puchero, Taiga sonrió de forma burlona. De tal modo empezaron a buscar cada quien lo que le correspondía, dividir el trabajo lo hizo más fácil y rápido, tanto que no tardaron más de diez minutos en tenerlo todo e ir a pagarlo, aunque ahora iban con varias bolsas.
- Esto es un problema… - Expresó el castaño mientras se rascaba la nuca.
- Tengo una idea. – Expresó Tsubasa. – Podríamos cargar bolsas entre los dos, de ese modo las otras podremos llevarlas sin problemas.
- Eso parece bien, intentémoslo.
Hizo como dijo, ahora los dos llevaban un lado de cada bolsa para ir de esa forma mientras sus manos libres cargaban otras, de ese modo empezaron a ir de regreso al templo.
- Míralos juntos, deben ser una pareja muy unida para hacer eso. – Comentó una pareja de ancianos que los vio ir juntos, eso hizo que Tsubasa se sonrojara.
- Jaja… realmente parecemos una pareja de esta forma ¿no? – Comentó sin pensar mucho, Taiga enarcó una ceja.
- No es algo que me haga sentir cómodo realmente, debemos llegar rápido.
- Es verdad, jeje, lamento haber preguntado eso… - A pesar de todo ella seguía sonrojada, de ese modo finalmente hicieron su regreso hacia el templo. – Finalmente llegamos, pesó un poco ¿no?
- No tanto, gracias a que ambos cargamos al mismo tiempo. – Sonrió, Tsubasa se sonrojó en ese momento, no muy lejos de ahí alguien observó todo, Tomoe estaba ahí detrás de un pilar, escondió una risa para sí misma.
La noche cayó, las chicas hablaban acerca de un monje que les estuvo ayudando y resultó no estar ahí, lo cual podría clasificarse como un fantasma y asustando a algunas de ellas, más allá de eso, todo pasó con normalidad. Kurashiki estaba saliendo a la explanada del templo cuando llegó a ver a Nozaki ahí, practicando lanzamientos.
- Nozaki-san…
- Kurashiki-senpai. – Sonrió la rubia. – Tomé una decisión, voy a ser una pitcher de relevo, seguramente no sea muy buena ahora, pero lo intentaré, Shimazu-san dijo que lo vio en mí y estoy dispuesta a conseguirlo.
- Me alegra escuchar eso… - Sonrió suavemente la pelirroja.
- Pasando a otro asunto, vi algo interesante el día de ayer… Kurashiki-senpai, no estabas en los futones con las demás cuando me levanté por un vaso con agua, vi algo interesante.
- … ¿Eh? – El cerebro de Kurashiki tardó unos cuantos segundos de procesamiento para darse cuenta de las palabras de su kohai, entonces se sonrojó. – Un momento… acaso tu viste… - la rubia asintió, en ese momento ella sentía como todo el mundo se le venía abajo, quería que la tierra se la tragara.
- No te preocupes, no le diré a nadie lo que vi. – Expresó con una sonrisa sincera, aunque Kurashiki no confiaba en ella. – Lo juro, entonces, acaso tu…
- … No lo sé, todo esto es realmente nuevo para mí… nunca tuve este tipo de presión en mi pecho antes, pero estar con él… con Shimazu-san se siente…
- ¿Agradable? – Terminó de expresar Nozaki, Kurashiki asintió.
- Él fue quien me dio una mano cuando más lo necesitaba, me ayudó cuando tenía problemas y también habló por mí en ese momento… yo, no sé cómo puedo agradecerle todo lo que hizo por mí, no lo entiendo realmente…
- Si lo entiendes. – Nozaki se acercó, sujetando su mano. – Lo sabes muy bien, solo no te has dado cuenta a pesar de ser algo bastante sencillo de saber, intenta pensar en todo lo que ha pasado junto con Shimazu-san, recuérdalo todo…
En otro lado, Tsubasa se estaba recuperando un poco de la sorpresa sobre el monje, en aquel momento Tomoe apareció.
- Aquí estás Tsubasa-chan. – Expresó la pelinegra de cabello corto.
- Eso realmente fue una sorpresa ¿no lo crees Tomocchi?
- Lo fue, pero hay algo igual de sorprendente… lo bien que se veían Shimazu-kun y tu llegando de comprar~ - Expresó de forma cantarina, las mejillas de la castaña se pintaron de carmesí.
- ¡¿D-De que hablas Tomocchi?
- No hay necesidad de engañarme, los vi y te veías muy feliz de estar con él ¿acaso es que él te?...
- ¡Wuuaah, no digas más! – Buscó interrumpirla, Tomoe empezó a reír, lo cual hizo que Tsubasa hiciera un puchero. – Tomocchi, eres mala…
- Lo siento, debí imaginarme algo así, siempre pensé que solo tenías interés en el béisbol e ibas a crecer anciana y con cien cajas de pelotas como únicas acompañantes.
- Siento que me estás insultando. – Expresó con rostro inexpresivo.
- Pero, he llegado a ver que si tienes interés en otras cosas como chicos, supuse que Shimazu-kun iba a encantarte no solo por ser un gran jugador.
- Yo… no sé en qué momento empezó todo, realmente busqué a Shimazu-kun para ser nuestro entrenador, estoy que aceptara y todo, ahora que nos ayuda y he empezado a conocerlo mejor, he encontrado que tiene muchas cosas buenas, es muy dedicado a ayudarnos, ve por todas y siempre nos sonríe cuando más lo necesitamos, él… ha hecho que sienta cosas que no se pueden conseguir con el béisbol…
- Kurashiki-senpai, tienes que decirlo. – Nozaki veía fijamente a la pelirroja, esta tenía vergüenza de decirlo, lo sabía muy bien, lo tenía en su garganta pero no quería salir.
- Yo…
-Tienes que decirlo, acepta tus sentimientos.
- Tsubasa-chan… si realmente es lo que piensas acerca de él, solo hay una cosa que tienes que decir… - Tomoe veía con seriedad a su amiga, ella estaba sonrojada, sabía que decirlo la aliviaría pero le estaba costando más de lo que creía…
- Yo…
- Kurashiki-senpai.
- Tsubasa-chan.
Las dos observaban a sus respectivas amigas en cada lado, realmente observaban cuan preocupadas estaban por ellas, eso les llevó una sensación de felicidad y alivio, las dos tomaron un respiro profundo, volviendo a abrir los ojos.
- … Yo…
- Yo…
- Amo a Shimazu-san.
- Amo a Shimazu-kun.
Declararon ambas, Nozaki y Tomoe sonrieron al escucharlas, a pesar del trabajo que les costó, pudieron admitirlo.
- Kurashiki-senpai. – Nozaki se acercó a la pelirroja, posando una mano sobre su hombro. – Te estaré apoyando para que tus sentimientos sean correspondidos, el resto depende de ti para que pueda darse cuenta.
- … Si… - Asintió la pelirroja, estando su cara del mismo color de su cabello.
- Tsubasa-chan… como tu mejor amiga, haré todo lo posible para darte mi apoyo, espero puedas ser correspondida, sé que podrás hacerlo.
- … Si, gracias Tomocchi. – Sonrió Tsubasa a pesar de la vergüenza. Ambas chicas finalmente habían expresado lo que sentían, ya no había razón para esconderlo, todo ya dependería de que puedan hacérselo saber a Taiga, se esforzarían por lograrlo.
- ¡Achooo!
Mientras tanto, el castaño estaba en el baño, soltando un estornudo en ese momento.
- Que raro… espero que eso no sea el comienzo de un resfriado.
El campamento llegó a su fin y el torneo estaba acercándose cada vez más…
Comienza la batalla ¿quien ganará?
Ninja Britten 11: Si Taiga está bien desarrollado de abdomen, ni digamos como serán partes más privadas jaja, y si, la broma pudo ser pesada pero buena para él, ya seguro este cap te encantará por el desarrollo.
El Redentor 777: Pues como soy de Yucatán, aquí los Leones son quienes gozan de popularidad, puede decirse que por ese lado me voy. Ya respecto a Kurashiki, puedo decir que este cap tuvo buen provecho para ella, más concretamente hizo algo que le gustó.
Considero importante este cap por el desarrollo que me marqué, Kurashiki y Tsubasa finalmente hicieron lo que debía hacerse y aclararon sus sentimientos, las dos están completamente seguras de lo que sienten y no se quedarán de brazos cruzados al respecto, además de que el torneo de verano se acerca y ahí pueden suceder cosas, todo depende de quien haga el primer movimiento, tengo mis ideas preparadas para ese momento, ya solo digo que seguiremos lo visto en el anime, así que el siguiente cap tendremos otro partido, la aparición de la rival máxima pero además puede encontrarse una que otra sorpresa, ya lo verán, nos vemos en el próximo cap. Saludos.
