Twilight no me pertenece, la historia tampoco, le pertenece a LyricalKris. Solo me adjudico la traducción.
Padre
Estaba teniendo el sueño de nuevo. Ese sueño en el que parecía que no podía hacer bien. Mike estaba acechándola por las orillas de su subconsciente. Vio su cara de burla. Sus manos empuñadas a sus costados. Sus ojos azul hielo brillando con enojo.
"Shhh. Shh. Está bien. Aquí estoy".
Las palabras no tenían mucho sentido para ella, pero las anhelaba. Normalmente en este sueño, el peligro la rodeaba. No había escape. Cada decisión que tomada solamente la hundía más. La voz era una promesa de que, si solo pudiera alcanzarla, podría llegar a tierra firme. La seguridad estaba ahí para que la tomara. Cerca.
"Abre tus ojos".
Bella obedeció. Tenía solo la conciencia necesaria para procesar que Edward estaba arrodillado y frente a ella, para aventar sus brazos alrededor de su cuello con alivio. Su alivio duró poco. Bella se sobresaltó cuando cayó de la cama a los brazos de Edward.
"Guau. Hey". Le acomodó el cabello, sus cejas fruncidas con preocupación mientras la miraba. "¿Estás bien?"
Estaban en el piso entre sus camas. Edward recargó su espalda en el buró. Probablemente debería estar avergonzada, pero a la mierda con eso. Apretó sus brazos alrededor del cuello de Edward, acomodándose en su regazo. "Estoy bien. He estado soñando más desde que me topé con… ya sabes".
Edward se quedó en silencio, pero pasó sus dedos suavemente entre su cabello. "Esto te está molestando, ¿verdad?"
Bella ladeó su cabeza, estudiándolo por unos pocos segundos.
La había provocado antes, pero esta vez se estiró hacia él. "No me molestas", dijo.
Tímida pero deseosa, cerró la distancia entre ellos y lo besó. Eran besos delicados. Como los besos que habían compartido unas horas antes, no estaban llevando a ningún lado. Le gustó lo que había dicho -que había una conexión entre ellos- y lo habían expresado físicamente. Incluso en un embrollo como este, había algunas respuestas simples. Esta era una. Esta atracción que sentía hacia él existía, y le gustaba besarlo. Eso era todo lo que necesitaba saber en este momento.
Cuando se separaron, la mirada de Edward era tierna pero conflictuada. Por unos pocos segundos, Bella se tensó, esperando a que dijera que necesitaban hablar. En vez de eso, pasó sus nudillos por su mejilla. "¿Puedes dormir? Aún es temprano".
Dormir. Se había quedado profundamente dormida más temprano en la tarde. Pero dios, no había dormido bien desde que había regresado a Forks, y nada desde que se había encontrado con el papá de Mike. Aún estaba muy cansada. "Dormiré, pero ¿te quedas conmigo?"
El sueño la había dejado un poco agitada, y no quería dejar la seguridad de sus brazos. No aún. Podía pararse por sí misma y pelear sus batallas en la mañana -solo no esta noche.
Cálida entre sus brazos, en la cama del hotel, Bella podía admitir para sí misma que había se había sentido solitaria. Era el tipo de soledad que hacía a todos extraños, o peor, demonios, para ella. Se movieron hasta que su espalda quedó contra su pecho, y el sentimiento de inquietud desapareció. Bella suspiró, sus párpados volviéndose pesados de nuevo mientras Edward la tocaba. Eran caricias reconfortantes, ociosas y sin segundas intenciones. Trazó la línea de cabello detrás de su oreja, por su cuello. La línea de su hombro, por su brazo.
Ahí dudó, pero después de un momento, dejó su brazo en su cintura y puso su mano en su vientre, con los dedos extendidos.
Bella puso su mano encima y se durmió.
~0~
"Oh, mierda".
Bella vio su teléfono, sin levantar la mirada cuando Edward entró con partes de desayunos continentales para ambos. "¿Todo bien?" preguntó mientras dejaba las cosas en la mesa de la habitación.
"Sí". Bella se levantó y se sentó frente a él en la mesa. "¿Recuerdas que te conté sobre Jacob?"
"Jacob, el mejor amigo".
"Sí. Bueno, su papá es el mejor amigo de mi papá. Charlie debió haber ido a contarle todo a Billy porque ahora Jake está explotando mi teléfono". Le enseñó a Edward las llamadas perdidas y los mensajes. Subiendo los pies al asiento, frotó su sien. "Todos van a saberlo pronto".
"¿Y qué va a pasar?"
Bella le dio una sonrisa desganada y agarró un muffin. "Igual que siempre, supongo. Creen que me conocen. ¿Sabes a quienes odio más? A los que sienten lástima por mí. Odio la manera en que me miran. Pobre niñita. No ha aprendido".
Descansó la cabeza en su rodilla y se meció, mirando a la nada. "Cuando salí del hospital después de que pasó todo, mi papá me dijo que mantuviera mi cabeza levantada. Dijo que había sobrevivido, y que no había nada de qué avergonzarse". Respiró con fuerza por la nariz. "Pero espera. Incluso cuando los moretones desaparecieron, todavía cojeaba con las muletas, y todos sabían por qué. No mantienes tu cabeza levantada cuando alguien te convierte en una víctima. No puedes evitar sentir vergüenza cuando la gente te mira con lástima o como si hubieras hecho algo para merecerlo".
"¿Así te sientes ahora?" Preguntó Edward.
La cabeza de Bella se movió rápidamente. "No". Se estiró por sobre la mesa, dejando la mano hacia arriba cerca de él. La vio y luego a ella, poniendo su mano sobre la de ella. "Lo que dijiste sobre la conexión entre nosotros -eso era verdad. Pero tú y yo sabemos que yo fui la que lo inició". Se ruborizó, escondiendo su cabeza, pero sonriendo. "Te lo dije. Tú fuiste mi elección. Fue mi elección quedarme al bebé. No es fácil, pero no soy la víctima de nadie".
Edward movió su pulgar por su muñeca. "Pero la buena gente de Forks va a hacer sus propias suposiciones", concluyó.
"Sí". Suspiró Bella y arrancó la parte de arriba del muffin que había agarrado. "Pero realmente no importa. La manera en que las personas me miraban fue una de las millones de razones por las que me quería ir lejos de aquí, cuando finalmente entré en razón. Forks es lo suficientemente pequeño como para que mi papá sea una celebridad, y eso significa que estoy marcada".
"Bella…"
Bella levantó la mirada para ver indecisión en la cara de Edward. "Está bien", dijo. "Estoy desahogándome. Eso es todo. El verano se terminará eventualmente".
~0~
Había estado mal que Bella haya salido de la casa tan rápidamente el día anterior. Pudo haber usado sus botas de plataforma. Pudo haber usado el atuendo completo que la hacía lucir como una chica de tres metros que podía patear traseros. Como una princesa de rock que podía adueñarse del escenario y golpear a un chico en las pelotas por mirarla de la manera equivocada.
Deseaba poder ser esa chica en vez de simplemente vestirse como ella.
"¿Estás segura de que no quieres que vaya contigo?" Preguntó Edward mientras se estacionaban frente a la casa de su papá.
Bella tomó una respiración profunda y trató de sonreír con seguridad cuando lo miró. "Sí. Va a ser mejor si hablo con él primero a solas". Suspiró. "Espero que esté listo para platicar en vez de regañar".
Canturreó en voz baja. "¿Sabes que es lo bueno de tu pequeño pueblo?"
"¿Mío?" Bufó. "¿Qué es lo bueno?"
"Puedo estar aquí en cinco minutos sin importar a dónde vaya".
Sonrió. "Te veo en una hora o así. Espero".
Cuando salió del carro, la puerta principal se abrió. Charlie se quedó parado en las escaleras, inclinándose en el barandal. Bella se irritó cuando su padre no la miró, sino que su atención estaba completamente en Edward. No levantó la mirada hasta que Bella estuvo parada frente a él.
"¿No se va a ir?" Preguntó Charlie, finalmente viéndola.
Bella tomó una respiración. Aquí vamos. "Se va a ir cuando esté segura de que realmente vas a escucharme. Porque si solo vas a sermonearme de nuevo, quizás lo mejor sea que me regrese al carro con él".
Los ojos de Charlie brillaron. "Pero no es lo suficientemente hombre para venir a enfrentarme".
"No es así". Bella entrecerró los ojos y se obligó a pararse derecha, viendo a su padre a los ojos, aunque su corazón latía fuera de control. "Quiero hablar contigo a solas. Esa es mi decisión, y Edward solo está honrándola. Le di una lista de compras. Va a ir a la tienda por mí para darnos la oportunidad de platicar".
Por unos momentos, se quedaron mirando. Luego la expresión de Charlie se suavizó. Agachó su cabeza y asintió, aclarando su garganta. "Estoy listo para escuchar", dijo.
Bella lo estudió otro rato y asintió. Viendo sobre su hombro, sacudió su mano hacia Edward, sonriendo cuando le dio una mirada tranquilizadora.
Cuando se volteó, todo el enojo había desaparecido de las facciones de Charlie. La miró, como lo hacía seguido, como un padre con el corazón destrozado, sin idea de qué hacer. Bella, aún insegura de sí misma, hizo algo arriesgado, sacándolo de la guía de Edward. "¿Qué tal un abrazo?"
Charlie nunca había sido muy bueno con las cosas emocionales, pero se veía aliviado mientras se abrazaban. Su agarre era apretado, y Bella estaba aliviada. Sabía que no era la solución a sus problemas, pero siempre había sabido que sus padres la amaban. Quizás no eran los mejores con las palabras o midiendo cuánto le afectaban sus acciones, pero la amaban. Había aparecido una voz en su cabeza que la mantenía preocupada con que quizás esto sería lo que finalmente hiciera que se rindieran con ella. Esa voz desapareció cuando Charlie la meció.
"Lo siento", dijo Charlie, metiéndola. "Dije muchas cosas que no debía, pero no sé cómo esperabas una buena reacción. Llegué a casa y te encontré con un hombre que nunca había visto antes". Ambos se sentaron en lados opuestos del sillón. "No solo eso, pero… ¿cuántos años tienes?"
Bella hizo una mueca. "Tiene treinta y siete".
"Maldición, Bella". Charlie frotó sus sienes.
"No es lo que sea que estés pensando, ¿sí? Lo que dijiste ayer sobre Edward no es verdad".
"Estoy segura de que eso es lo que te ha hecho creer".
Bella le lanzó una mirada. "No lo conoces. Yo sí".
"Como conocías a Mike".
Bella se encogió. "Bueno, mira. Esta es la verdad. Edward no estaba en el campus cazando universitarias. Tenía una clase esa noche".
"¿No se ha graduado?"
"Ugh. Deja de tratar de enredar las cosas, ¿sí? Edward es un ingeniero muy exitoso. Toma clases universitarias a veces, por entretenimiento".
"O porque están llenas de chicas universitarias".
"Papá".
Charlie levantó sus manos y se recargó, moviendo su mano para que continuara.
"No lo estás juzgando de la manera correcta. El profesor que lleva el club de poesía es su cuñado. Edward pensó que necesitaba un aventón. Se quedó porque le gustó el poema que estaba recitando".
Charlie levantó una ceja. "¿Recitaste un poema? ¿Frente a un público?"
Bella siempre había sido tímida, y no pudo evitar la pequeña sonrisa de orgullo que apareció en sus labios. "Sí. Por primera vez, de hecho". Suspiró. Habían pasado meses desde que no había pensado en poesía, y la extrañaba. "Como sea. El punto es, no estaba ahí tratando de levantar chicas. No trató de seducirme. Platicamos". Frotó la parte de atrás de su cuello. "Luego yo… como sea. Lo que trato de decir es, Edward no es un predador, y yo no soy una niñita. Es un buen hombre, y ha pasado por mucho".
"¿Te estás escuchando? Decías casi exactamente lo mismo sobre Mike. Mike es un buen chico. Mije está bajo mucha presión. Mike-"
"¡Deja de decir su nombre!" Bella, se levantó, haciendo un pequeño círculo mientras trataba de controlar sus emociones de nuevo. "¿Qué crees que estás tratando de hacer? Estás tratando de convencerme de que aún soy la misma estúpida chica que cayó por sus tonterías, ¿solo que ahora por Edward? ¿Crees que olvidé todo lo que ese imbécil me hizo? ¿Crees que diciendo su nombre voy a recordar y repentinamente voy a entender que Edward es la misma clase de monstruo? ¿Crees que no sé que puedo ser manipulada y controlada?"
"Bella, cálmate. Siéntate".
"No creo que entiendas los difícil que es para mí confiar en mí misma. No hay nada horrible que puedas decirme que sea peor que lo que me dije cuando descubrí que estaba embarazada". La voz de Bella se quebró, y para su horror, su visión de nubló con lágrimas. "Papá, necesito creer que puedo hacer esto. Necesito creer que Edward no me está mintiendo. Ha trabajado tan duro para ganarse mi confianza, y necesito confiar en mí misma, o me voy a volver loca".
"Bells". Charlie se deslizó a su lado del sillón y tomó su mano mientras caminaba, haciéndola detenerse. La miró. "Lo siento. No estoy tratando de hacer esto difícil para ti".
"Sí, no es por nada, papá, pero eres malo para no hacer las cosas más difíciles para mí".
La mirada de dolor genuino que pasó por la cara de Charlie hizo que Bella lamentara sus palabras inmediatamente. Abrió su boca para disculparse, pero lo pensó mejor. A la mierda con eso. Eran verdad incluso aunque doliera. Sacó gentilmente su mano y se sentó en el brazo de la silla que normalmente ocupaba, limpiando las lágrimas. "Casi aborté. Hice una cita".
"¿Por qué no lo hiciste?" Las palabras de Charlie no eran acusadoras, sino curiosas.
Bella jaló unos hilos del sillón. "Cuando entré la universidad, me seguías diciendo que ya había enderezado mi vida. Nunca entendí eso. Después de Mike, después de toda la terapia, después de todo, he tenido este sentimiento de estar a la deriva. Solo sobreviviendo. Mi futuro es solo algo sin sentido. Quiero un trabajo significativo, el respeto de mis compañeros. Quizás un compañero con el cual compartir una casa, mi vida. Quiero niños. ¿Ya viste como todo eso es tan común y prácticamente sin sentido?"
"El bebé es algo con sentido. He sabido por algún tiempo que quiero ser madre algún día. Este es el día. Y no soy estúpida. Sé que esta decisión no funciona bien para todos. Sé que no es planeado o lo ideal, pero yo tampoco lo fui, ¿cierto?"
"Eso es diferente", dijo Charlie. "Tu madre y yo quizás éramos jóvenes, pero estábamos enamorados. Queríamos una vida juntos".
"Y mírate ahora. Quizás Edward y yo éramos completos extraños cuando esto pasó, pero tú y mamá son completos extraños ahora. Extraños amigables, ¿pero crees que sabes algo de cómo es ella ahora? ¿Importa? Fui una niña feliz, e incluso aunque estuviste lejos la mayor parte de mi infancia, sabía que tenía un papá que se preocupaba por mí".
Charlie gruñó. "Obviamente, pudo no haber funcionado tan bien. ¿Si no, por qué terminaste con ese idiota cuando tenías dieciséis?".
Bella se levantó y se sentó a su lado en el sillón de nuevo. Palmeó su hombro. "No has hecho todo bien. Obviamente, yo tampoco".
Frotó sus ojos. "No es que crea que no puedes hacerlo, Bells. Eres mucho más lista… mejor que tu madre y yo. Es todo lo demás que quiero para ti. Escucho lo que estás diciendo sobre tu futuro sin sentido, pero eso va a cambiar. No importa lo que hagas, tener estudios te abre las puertas".
"No voy a salirme de la escuela. ¿Crees que ya estés listo para hablar sobre Edward y realmente escuchar? Creo que, si lo conoces solo un poco, verás que no estoy sola en esto. No estoy siendo inocente. No hay nada fácil sobre-"tosió"- nada en mi vida, pero Edward es bueno para mí".
Charlie gruñó, pero asintió. "Sí, puedo escuchar". Aclaró su garganta. "Así que, entonces… ¿voy a ser abuelo?"
"El 20 de diciembre", dijo Bella, repentinamente tímida y avergonzada. "Esa es mi fecha de parto".
"Guau. Así que lo sabes desde hace algún tiempo".
"Lo siento. Ha sido mucho con lo que lidiar, y no quería enfrentarme a mamá y a ti hasta que tuviera que hacerlo".
Charlie se quedó en silencio por un minuto. "Bella… soy tu padre. No quiero ser algo con lo que tengas que lidiar. Debería ser alguien con quien vayas cuando quieres ayuda para lidiar con las cosas".
Era algo que Bella había querido más que nada. Todo el tiempo que estuvo recuperándose de lo que Mike había hecho, hablando con terapeutas y tratando de lidiar con su culpa, su pena, su enojo, y con la voz en su cabeza que le susurraba que todo había sido su culpa, había necesitado desesperadamente que sus padres fueran personas en las que pudiera confiar.
Uno de los terapeutas le había dicho que no podía esperar que las personas fueran exactamente lo que necesitaba. Lo que podía esperar era que las personas que se preocupaban por ellas quisieran aprender. Era una idea que le sonaba ridícula incluso un año antes. Eran sus padres, y simplemente deberían saber cómo ser un apoyo.
Sin embargo, ahora, entendía que había sido una idea inmadura.
Golpeó el hombro de su padre de nuevo. "Podemos trabajar en eso. Comenzando aquí".
"Llevarme bien con el papá de mi nieto". No sonaba complacido, pero asintió. "Bueno. Puedo hacer esto". Señaló a Bella. "Pero si se mete con cualquiera de los dos. Si, aunque sea comienzo a pensar que te trata a ti o al bebé mal, voy a patear su trasero primero, y luego haré las preguntas. Eso es lo que debí haber hecho la primera vez. ¿Está bien?"
Los labios de Bella se torcieron. No le dijo que no necesitaba preocuparse. Bella ya había probado que podía patear el trasero de Edward si necesitaba. "Me parece justo. Solo tienes que saber que no es como Mike, y no soy la misma persona de antes".
"Trataré de mantener eso en mente".
