La hija del senador


Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.El resto de los personajes pertenecen a mí y a mi imaginación

Capítulo 15: una vez más

EMMETT POV

Aproveche que ella se había quedado dormida en mi cama para ir a la cocina y ponerme a preparar la pizza.

Si… se veía preciosa en mi cama, durmiendo de lado, a medio cubrir con las sabanas, descansando como si no lo hubiera hecho en mucho tiempo.

Terminando de amasar el bollo para la pizza, lo metí en un bolso y lo cubrí con una bolsa para que reposara por un rato antes de ponerme a cocinar.

Arrojando a la basura todo lo que ya no servía y guardando en la alacena las cosas que había sobrado, me detuve por unos segundos a pensar en lo que habías hecho.

Sabía que no se había tratado sólo de sexo, no como el sexo casual y sólo físico que buscas cuando quieres descargarte, sino del otro tipo. Del tipo que tienes con alguien que te gusta y te importa, y con el que estás más atento a que el otro disfrute tanto como tú en lugar de solo pensar en tu propia liberación.

¿Había sido una mala idea? ¿No debería haberlo hecho? ¿Haber sido el primero en… acostarme con ella?

No sé trataba de que yo tuviera miedo de que ella terminara enamorada de mi por eso. No, mi preocupación pasaba por otro lado. Por el hecho de que quizás se arrepintiera de haberme elegido a mí para eso. De que, después de todo, yo no fuera nada de lo que ella esperaba .

Que solo fuera un pobre idiota que había hecho lo que ella quería, pero con el que no tenía ningún futuro y que solo había usado a su conveniencia.

Suspirando, abrí la lata de salsa de tomate y la veri en una olla junto con algunas cebollas que había picado.

Solo tenía que esperar. Esperar y ver su reacción después de eso.

Quizás por eso había terminado en la cocina tan pronto como ella se había quedado dormida, temiendome que su rostro no fuera el que yo me habría imaginado al verme tendido en la cama a su lado.

Sin embargo, aún no podía entender cómo es que yo había terminado siendo ese tipo para ella, considerando hija de quién era. Sabía que no todo iba por el dinero y la posición social en su vida, no para Rosalie al menos, pero sí sabía que incluso aunque no se tratara de apellidos importantes, ella debía haber conocido tipos mejores que yo en su vida.

Ella era preciosa, probablemente los tipos debían andar encima suyo todo el tiempo el la universidad, pero ella, en su lugar, había terminado con su nuevo chofer.

Incluso su ex novio, que aunque se vestía como un pordiosero, era bien parecido y probablemente con unos padres que pagaban por su estancia en Yale sin saber qué es lo que hacía allí además de estudiar.

Haciendo a un lado esos pensamientos, revolvi la salsa en la olla y le agregué un poco de orégano, sal y pimienta.

Tenía que dejar de pensar en esas cosas y solo disfrutarlo. Si ella me había elegido, tenía que ser por algo bueno y debía estar feliz por ello en lugar de cuestionarme el motivo. Tuviera o no un título universitario o una cuenta en el banco tan grande como la de su padre, eso no iba a hacerme mejor o peor persona.

Y en cuanto a cómo había sido tener sexo con ella… yo realmente lo había disfrutado. Ver su rostro, sonrojado debajo de mí, mientras intentaba tomarme completamente, gimiendo y arañando mis brazos cuando yo había comenzado a ir más rápido, haciéndola gemir con fuerza…

Podía terminar duro de nuevo si solo volvía a pensar en ello con ganas.

Apagando la olla con la salsa, me dispuse a lavar los tomates y la albahaca, cuando unos pasos sonando en el piso de madera llamaron mi atención hacia la sala.

Pude ver entonces a Rosalie, metida en su vestido negro y con mi camisa puesta arriba, sin abotonar, colgando a ambos lados de su cuerpo.

-hola- dijo

-hola- yo no pude evitar sonreír al verla con esa pinta y el cabello revuelto, algo que realmente nunca había pensado que vería por mi mismo.

-¿ Estabas cocinando?

- más bien preparando las cosas- expliqué sacando de la pileta los tomates y dejándolos sobre un plato, junto a la albahaca- la masa aún debe descansar por otro rato, así que pensé en dejar todo listo para entonces.

Rose asintió con la cabeza y avanzó hacia mí, observando con cuidado todas las cosas que había sobre la encimera de la cocina, en su mayoría, trastos sucios que aún no había lavado.

-¿ Estás seguro que no es mucha molestia hacer pizza? Cuando te lo pedí no imaginé que…

- desde luego que no- dije- ha sido un buen cambio para variar. Salvó en la casa, llevaba un buen tiempo sin hacer algo tan elaborado para comer.

- ¿ No solías cocinarte cuando vivías solo?

- a veces, pero nunca pizza. Es realmente mucho trabajo para comer solo con uno mismo.

-lamento haberme dormido…- ella bajó sus ojos al suelo - juro que no me di cuenta que … - un suspiro salió de sus labios y yo me convencí de que no había forma de que encontrará una chica más adorable que ella- podría haberte ayudado con la comida y en su lugar solo terminé durmiendo.

-no te preocupes por eso- aseguré- ya me las arregle para hacer todo, ahora sólo tenemos que esperar un rato y ambos podremos almorzar.

- ¿Tu madre te enseñó a cocinar?

Esa pregunta si me tomo desprevenido

-no… yo aprendí por mi cuenta- Rose asintió con la cabeza- ella era buena cocinando, postres sobre todo, eso es lo que más le gustaba hacer- respondí, recordando entonces algo en lo que no había pensado en mucho tiempo- cuando era niño siempre estaba colgado de la cocina esperando que salieran sus pasteles o galletas del horno

-debe haber sido lindo- dijo ella- yo solía hacer lo mismo con Mary cuando era niña. Mi madre creo que no ha tocado un batidor en su vida.

Y por algún motivo, ella parecía molesta por eso. Quizás estaba decepcionada de no haber compartido cosas como esas con su madre, pero lejos estaba de ser su culpa.

-bueno, no es como si yo tampoco supiera prepararme comida tampoco- agregó- sólo se hacerme sándwiches, ensaladas y hervir pasta- ella se rió de sí misma- debes creer que soy un desastre para mí edad. Incapaz de cocinar para mí o para alguien más...

-todos podemos aprender- apunté- nunca es demasiado tarde para hacerlo

-¿Me enseñarias a preparar algo?

-bueno… me temo que ya he hecho la masa para la pizza, pero puedes ayudarme a armarla luego si quieres.

Con una sonrisa en su rostro, ella asintió con la cabeza.

-¿Hay algo que hacer mientras tanto?

-esto, yo…- abriendo el grifo del agua, me lave las manos mientras pensaba qué hacer- podríamos mirar la tv por un rato, o escuchar música…

-oh podríamos hablar- ella propuso- ya sabes, conocernos un poco más…

-pensé que ya sabías todo de mí, después de haber leído ese informe de tu padre

Rose negó con la cabeza.

-eso eran solo un montón de reportes del ejército y del hospital. Apenas había algo más y ciertamente no es lo mismo que tú me cuentes algo sobre ti, a que lo lea escrito por alguien más. A menos que tengas un diario el cual pueda leer…

Yo me rei.

-esta bien- saliendo de la cocina yo me dirigí a la sala y me senté en el sofá, esperando que ella hiciera lo mismo.

Unos segundos después, Rose se sentó a mi lado con ojos curiosos.

-¿Por qué no comienzas tu?- dije evitando la primera bola.- dime algo sobre ti y luego yo haré lo mismo.

- está bien- ella sonrió- bueno además de no saber cocinar, me gusta mucho bordar. Mis trajes de baile sobre todo, siempre que tengo la oportunidad de hacerlo, es algo que de verdad disfruto.

Y yo que pensaba que eso era algo que hacían las abuelas. Debía admitir que la idea de imaginarmela a ella bordando piedras y listones parecía algo extraña, pero no por eso menos realista.

-muy bien, qué hay de ti. ¿Algo que te guste hacer en tu tiempo libre?

-bueno, jugar al poker, mirar deportes, hacer ejercicio… lo regular. Nada extraordinario.- respondí

- siempre quise tener una hermana menor- ella admitió sin siquiera esperar que yo hubiera preguntado algo- ya sabes… para tener a alguien con quién compartir o a quien cuidar y enseñarle cosas. Ser hija única solo fue una decisión de mis padres.

-tengo un hermano- dije sintiéndome algo mal por no haber hablado con él en tanto tiempo- es menor que yo… por cinco años. En septiembre debería cumplir 24 años

-¿De verdad? Eso es genial. ¿Cómo se llama?

-Michael. Pero todos le decimos Mike.

-¿Y cómo se llevan? Es decir, son cercanos o…

-llevo un tiempo sin verlo. El está en la universidad de California, en la MIT estudiando ingeniería, siendo el cerebro de la familia y yo estoy en Nueva York, haciendo lo que puedo, así que … ha pasado un largo tiempo

De pronto, la mano de Rose se estrechó contra la mía mientras me miraba a los ojos con dulzura.

-que no estudies ingeniería, no te hace menos listo- dijo casi como si hubiera leído mis pensamientos- mi padre odia que haya estudiado historia del arte. Dice que no servirá para nada y solo ha sido una pérdida de tiempo y dinero, casi tanto como mis clases de danza. A veces los padres solo piensan en lo que ellos quieren y no en lo que sus hijos quieren o les gusta.

-si…

-¿Tu familia no aprueba que vivas de esto?

-ya soy un tipo adulto, Rose- contesté- no es como si aún necesitara la aprobación de mis padres para todo, pero si. Mi padre está enfadado conmigo desde que elegí meterme en el ejército, después de eso, todo solo ha ido cuesta abajo. Pero no lo necesito a él ni a sus críticas para hacer mi vida. Quise seguir mi sueño y lo hice. Pague sus consecuencias y aquí estoy.

-¿Qué hay de tu madre?

Mi madre era todo lo opuesto a mi padre. Una mujer amorosa y dulce, tanto que yo nunca había podido entender cómo había te robado con un tipo como él durante tantos años. La extrañaba, pero me rehusaba a decírselo. Ella me convencería de volver a casa y trabajar con ellos en algo respetable, solo para que mi padre estuviera conforme con su otro hijo.

-ella es muy buena- dije- estuvo conmigo mientras estuve en el hospital y durante la rehabilitación. Siempre me apoyo en lo que hacía, pese a las opiniones de mi padre. Creo que te agradaría, así como sus galletas de chocolate.

El resto de la charla se diluyó en temas más triviales como gustos musicales, películas, series de televisión o comidas preferidas.

Pese a lo que cualquiera podría haber pensado de nosotros dos, resultó ser que no éramos tan distintos como se podría haber esperado. Si bien no veíamos o escuchábamos lo mismo con regularidad, ambos teníamos una mente y un gusto bastante amplio.

Y para cuando llegó la hora de preparar la pizza, Rosalie se mostró más que animada y predispuesta a trabajar.

No era una gran ciencia, quise decirle, pero me contuve. Ella parecía tan feliz de poder hacer algo como eso que no quise pinchar su burbuja y hacerla sentir como una cocinera mediocre o principiante.

Desde luego cuando llegó la hora de comer y yo puse la mesa, bien, con lo poco que había para poner sobre ella, me di cuenta de cuántas veces había comido alguien más allí conmigo y cuánto tiempo había pasado desde entonces.

Mucho tiempo y muy pocas personas, concluí.

Y ciertamente ninguna de ellas estaba ni cerca de parecerse a Rosalie.

-lamento si la mesa es muy sencilla- dije imaginando como sería el comedor de su casa, luego de haber visto apenas una vez la cocina, donde los adornos y flores no faltaban.

La mía en cambio, apenas tenía dos platos, sus respectivos cubiertos, dos vasos de vidrio verdoso, servilletas de papel y dos botellas de cerveza, además de la pizza que ella había cocinado con mi ayuda.

-oh…- ella me miró como si ahora que yo lo hubiera dicho ella se hubiera percatado de eso- tenemos todo lo que necesitamos, no se por qué lo dices.- ella me sonrió- no necesito flores o manteles bordados, si es lo que estás pensando. Siempre he creído que lo único que importa a la hora de comer es que la comida esté buena y la compañía sea agradable, sin importar como luzcan ninguna de las dos.

-¿Así que si yo luzco mal o la pizza se ve como un desastre no importa?

Rosalie se rió con ganas antes de tomar una porción y ponerla sobre su plato.

-la pizza se ve increíble y tú también. Sobre todo vestido de esa forma- ella mordisqueó sus labios y entonces centró su atención en su plato, cortando un trozo de pizza antes de llevársela la boca con el tenedor.

-¿ De esta forma?

- como un tipo normal…- yo la observé aun confundido- nunca te había visto con otra cosa que no fuera tu traje, salvó una vez que te vi corriendo por la mañana en el patio. Así que no tenía idea de cómo te vestías o que cosas te gusta usar normalmente. Y me gusta lo que veo.

Bien hecho, McCartney, me felicité a mi mismo en silencio. Al menos le gusta tu estilo, lo que significa que se acostaría contigo, incluso si no estuvieras usando ese bendito traje. Aunque solo te hubieras puesto un amor de jeans y una camiseta que sacaste apresuradamente de tu armario antes de ponerte a cocinar.

-bueno también me gusta mucho como te ves ahora mismo- dije dándole una larga mirada mientras ella masticaba su comida, haciéndola que contuviera la risa

- oh, esto está increíble…mmm- replicó en cuanto se terminó su primer trozo de pizza y poniendo un segundo trozo en su plato - de verdad que sí.

-bueno, entonces mis felicitaciones a la chef

-oh, no. No ¿Que dices? - ella me observó como si no pudiera creerlo- Tú hiciste todo, yo solo lo arme, como dijiste y lo cocine, por el tiempo que dijiste. Así que básicamente todo ha sido cosa tuya, yo solo he sido tu ayudante, es todo.

-bueno, ¿que dices si nos llevamos el crédito 50-50?

-más bien como un 80-20- ella fue realista, negándose a tomar crédito por lo que no había hecho.

-estoy seguro de que podrías hacerlo sola a la próxima y sería casi tan bueno como ahora.

-oh quizás a la próxima podamos preparar otra cosa…- ella me observó con duda y yo sentí con la cabeza - puedo hacer una de mis ensaladas y...tu puedes enseñarme a hacer algo que la acompañe.

-seguro- respondí sin que una sonrisa se asomara en mis labios. Aún no terminamos con nuestro plato actual y ella ya estaba pensando en el siguiente, por no mencionar que eso había sido casi una indirecta para asegurarme de que lo haríamos otra vez.

Y si bien después de la comida, ella me ayudó a ordenar todo el lío de la cocina y yo lave los tratos, lo que nos dejó con un tiempo libre antes de tener que salir de regreso al centro para su clase de baile, no volvimos a hacerlo.

No porque yo no quisiera, y ciertamente no porque ella tampoco lo quisiera siendo que parecía más que dispuesta a repetirlo, pero yo fui el que en su lugar le ofreció darse una ducha y que guardara algo de energía para más tarde.

Aceptando lo a regañadientes, ella se ducho mientras yo le daba una planchada a mi camisa y volvía a meterme en mi traje y sacaba la basura, haciendo una nota en mi teléfono de las cosas que necesitaba comprar para la próxima vez que volviéramos allí.

La verdad era que podría quedarme con ella allí todo el día follando, pero apenas había sido la primera vez y no quería sobreexigirla.

Incluso cuando ahora no lo pareciera, sus piernas podían fallarle más tarde, sobre todo sus rodillas.

Además… no sabía si estaba dolorida o no. Quizás no lo estaba o quizás solo estaba haciéndose la valiente y estaba soportándolo. De cualquier forma le dije que lo mejor sería esperar un par de días antes de hacerlo de nuevo y ella estuvo de acuerdo.

Así que luego de que ella se bañara y vistiera ya con su ropa de ensayo, poniéndose encima el vestido que más temprano yo me había encargado de quitarle, ambos partimos hacia su estudio en una travesía de casi una hora.

Y no fue hasta la noche, cuando ambos volvimos a su casa que ella me dijo como realmente de había sentido sobre ese día.

-gracias por lo de hoy- dijo en cuanto yo apague el motor frente al porche de su casa- de verdad.

-Rose…

-si, lo sé- ella sonrió mientras me interrumpia- se que no lo hiciste como un favor, y mucho menos por qué es tu trabajo, pero aun así, gracias. Por dejarme experimentar algo como esto por primera vez y por dejarme hacer algo más de lo que solo me dejan hacer.- su sonrisa sin embargo, se torció en un gesto de amargura- y gracias por ser tan bueno y paciente conmigo.

Estirandome, alcance su mano y la estreché entre la mía sin saber exactamente qué decirle.

-no estoy acostumbrada a que los hombres me traten así, Dios… ni siquiera mi padre me trata asi- ella negó con la cabeza casi resignada y por un momento yo me sentí triste.

Ella aún era joven y que ni siquiera su padre la tratara bien no podía concebirlo. Quizás por eso se había comportado de esa manera apenas nos habíamos conocido, con desconfianza y casi poniéndome a prueba, esperando que la decepcionará como la mayoría de los tipos en su vida.

-Así que quería darte las gracias y… bien, me gustaría si pudiéramos volver a hacerlo de nuevo antes de que termine la semana.

Yo sonreí.

-tambien a mí- dije

Sin embargo, nuestros planes tuvieron que esperar algunos días más.

Esa semana su estudio estuvo cerrado por remodelaciones, por lo que teníamos que volver a casa después de sus clases en la universidad, no permitiéndonos ninguna otra escapada durante la mañana, hasta que sus horarios volvieran a la normalidad.

Lo que sí me permitió hacer, sin embargo, fue salir a tomar algo con Edward por la tarde a uno de los bares del centro.

Inicialmente habíamos pensado también ir con Jacob o Mike, pero entonces Marco los había hecho quedarse para cubrir la entrada de la casa.

Subidos a una de las motos, ambos terminamos en un bar a unos 10 minutos de la casa y dónde el ambiente era tranquilo y relajado.

Después de todo, no eran más de seis de la tarde cuando fuimos, y considerando que estábamos a mitad de semana y que incluso así mucha gente iba por algo de beber después de la oficina, el sitio que habíamos elegido no estaba abarrotado de gente.

Yo por mi parte no tenía mucho para decir. A excepción de lo que estaba haciendo con Rosalie… de lo cual no pensaba decirle una palabra a nadie, no tenía mucha idea de que podría hablar con Edward.

Había sido su idea después de todo, y como yo no iba a negarme a beber unas cervezas después de estar varias horas tras el volante, había aceptado. No fue entonces hasta que lo ví bebiéndose más de la mitad de su cerveza de un solo trago, suspirando casi rendido después, que comprendí, que era él quien necesitaba hablar con alguien.

-¿Piensas que debería terminarlo?- preguntó

-¿Terminar qué?

-mi compromiso. Con Victoria- él me miró como si de verdad no supiera qué hacer- ¿Crees que sería lo mejor?

-¿Lo mejor para quién?

-exacto- acordó dándole otro sorbo a su botella- eso es lo que yo le dije a ella. ¿Para quién sería mejor terminarlo? ¿Para ella o para mí?

-¿Así que fue ella quien te lo pidió?

Asintiendo con la cabeza él miró sus manos como si estuviera avergonzado o quizás decepcionado de sí mismo.

Dándole un par de palmadas en la espalda me bebí un poco de mi cerveza y pensé en qué podía decirle.

-¿Nunca habías pensado en eso?- pregunté- ¿En qué en algún momento ustedes podrían terminar? ¿Que tú trabajo fuera mucho para ella, estando tanto tiempo sin verse…?

-íbamos a casarnos el año entrante- dijo- ese era el plan. No le habría dado un anillo sino lo hubiera creído.- él sonó sincero y dolido- ella dijo que podría esperar, que entre su trabajo y el mío, no notariamos tanto el tiempo separados y aunque se que he intentado verla tanto como puedo, se que no ha sido suficiente.

-lo siento- Edward negó con la cabeza

-no, yo lo siento- dijo- no pretendía volverte mi psicólogo. Te traje aquí con la excusa de beber y en realidad solo quería hablar con alguien. Si quieres irte…

-tonterias- yo le sonreí- estamos bebiendo cervezas juntos. Además… no me importa escucharte. De vez en cuando todos necesitamos a alguien que lo haga y nos den algún consejo. Solo espero que los míos te sean útiles.

Volviendo a beber otro poco, ambos permanecimos por un rato en silencio hasta que yo ofrecí que compramos una pizza de las que servían en ese lugar, solo para no terminar con el estómago vacío y lleno de alcohol, considerando que aún uno de los dos debería conducir de regreso.

-estoy pagando nuestra casa- el me dijo entonces- se supone que terminaría con la hipoteca a finales de este año y entonces íbamos a mudarnos.

Así que eso iba realmente en serio. ¿Una casa? Eso era mucho dinero, además de un compromiso realmente grande. Ahora entendía por qué él se veía de esa forma y por qué necesitaba tan urgentemente desahogarse con un poco de alcohol.

-le prometí que dejaría este trabajo en cuanto terminara con eso.- él negó con la cabeza- Marco ni siquiera lo sabe. Solo… quería terminar de pagar ¿Sabes? Y entonces le hablaría sobre mi partida.

-¿Compraste una casa para ambos?

-me ha llevado los últimos tres años pagarla-dijo- si todo sale bien para cuando lleguemos a Diciembre ya debería haber acabado con todos los pagos.

-pero si te vas…

- he estado hablando con algunos viejos amigos míos en la policía. - Edward sonó serio y seguro al respecto- dijeron que podría volver si dejaba este trabajo. Desde luego tendría que comenzar desde abajo, pero entonces no sería un esclavo de mi trabajo y podría estar más tiempo con Victoria y disfrutar de nuestra casa. Quizás pensar en formar una familia…- él suspiró y se pidió otra cerveza en cuanto se terminó su botella.

- de verdad lo siento. - dije- no sé si sirva de mucho mi consejo, siendo que nunca he estado comprometido con nadie, pero imagino que no debe ser fácil que después de haber planeado todo eso, que ella solo quiera terminarlo antes de que puedas conseguirlo realmente.

-si tuviera el dinero…- él me explicó- me iría ahora mismo y ella no tendría que esperar por nada. Pero no lo tengo. Y no quiero pedirle nada a mis padres o los suyos. Solo serían un par de meses más… pero claro, ella ya está harta de esperar. No es algo nuevo. Solo que hasta ahora me lo ha dicho directamente.

-¿Crees que haya otro tipo?

Él se encogió de hombros.

-no me extrañaría- admitió- llevamos varios meses pelando y reconciliándonos. Yo solo esperaba llegar a fin de año y entonces comenzar de nuevo. Pero quizás sea eso. Quizás haya alguien más y por eso no quiere esperar. - el bufo, ahora exasperado- quizás sea alguien que no está casado con su trabajo

-¿Vas a volver a hablar con ella?

-el domingo tengo el día libre. El plan era vernos y hablar sobre esto. Ayer estuve más de una hora esperándola después de su trabajo y en lugar de alegrarse al verme, me salió con todo esto.- él negó con la cabeza y recibió con gusto su nueva cerveza por parte del cantinero- quizás sus amigas le están llenando la cabeza o sus padres … o solo quizás se ha cansado de tener una relación a distancia.

Tenía sentido. Por un segundo intenté ponerme en su lugar e imagine lo duro que debía ser eso para ambos. Para él, trabajando día tras día para conseguir lo que quería, pensando en su futuro, aunque en su presente no le dejara mucho tiempo para disfrutar, él creía que entonces todo valdría la pena. Pero también debía ser duro para ella, esperando para verlo y que apenas tuvieran tiempo juntos, pensar que él prefiriera su trabajo que a ella, no estando segura de querer un futuro con un tipo que quizás apenas conocía.

-ya veremos si esto se termina o no en un par de semanas - Él continuó- Dudo mucho que nos tome más que eso. O lo resolvemos y seguimos adelante o se termina definitivamente.

-¿Qué harás entonces con la casa si eso se termina?

-mudarme- dijo mientras reia- Ha sido mucho trabajo y esfuerzo durante los últimos años como para solo tirarlo a la basura por su culpa. Quien sabe, quizás también deje este trabajo de todas formas. Empezar de cero después de siete años de conducir para la Sra. Hale… conocer a alguien nuevo… quizás sea para mejor después de todo.

-¿No has estado con nadie más en todo este tiempo?

-¿Crees que soy un imbécil, no?

-no, claro que no- dije

- se que podría haberlo hecho… más de una vez - me dijo- aún podría… pero no quise hacerlo.

Yo asentí, comprendiendo a qué se refería. No se trataba solo de sexo. A cualquier tipo le gustaba follar, pero solo tener eso no eso que todos queríamos. Quizás, al igual que él, yo solo quería un poco más. Incluso cuando hubieran pasado meses desde la última vez que había tenido algo así.

-¿Y qué hay de ti? - está vez él fue quien preguntó- ¿Tienes a alguien allá afuera?- yo negué. - bueno, debe ser difícil con Rose a tu cargo, de todas formas. Tienes aún menos tiempo que yo libre, pero quizás algo más casual...

-no me importa realmente- dije- Llevaba un tiempo sin trabajar en algo tan estricto antes de aceptar ese puesto y aunque me ha costado al principio, me he acostumbrado más rápido de lo que imagine. Quizás para mí ha sido un cambio bueno.

-eso y quizás tener a Rosalie todo el día contigo también te ha ayudado ¿eh?- y por primera vez en mucho rato él sonrió- he visto cómo la miras…

-solo es eso- mentí- sabes que va contra la reglas. Yo firme un contrato y…

-ella te esta volviendo loco- dedujo- esta bien, McCartney- el palmeo mi hombro casi en un gesto de comprensión- sería raro que ella no te gustara. Y aunque no se parece en mucho a su madre, creo que tienen un carácter bastante parecido …- él bebió otro poco de cerveza y me observó aun sonriendo- ah… las mujeres de esa casa van a volvernos locos.

Esta vez yo tambien me reí.

-así que si vas a tener algo… con quien sea que lo tengas… no hagas este trabajo por por más de tres años- esta vez fue él quien me aconsejo- por mucho que el dinero suena bien… tu vida social y tus relaciones comenzarán a sufrir después de eso, tómalo de alguien que lo ha vivido en carne propia.

Y casi como si se tratara de una señal, ese viernes mientras nos deteniamos en el tercer semáforo luego de salir de su casa, ella volvió a pasarse al asunto delantero, dedicándome una mirada cómplice.

-crees que… ¿podemos ir a tu departamento de nuevo?

Si. Si. Si, dijo mi voz interior.

-después de todo, hoy es el último día de la semana…. Mañana solo tendré ensayo en el estudio- agregó como si yo necesitara realmente algún motivo para llevarla conmigo a otro lugar y poder tener sexo, mientras su mano se posaba sobre mi muslo, presionandolo ligeramente entre sus dedos

-bueno, si lo pides así… seguro- respondí, fingiendo ser un tipo cool, aunque la verdad era, que no podía estar más lejos de serlo.

Mordiendo sus labios, ella subió su mano desde mi rodilla hasta la entrepierna de mi pantalón, haciendo que ésta se sintiera repentinamente ajustada.

Mierda…

Y ese día ella tenía que haberse puesto un vestido. Uno corto, de jean y con botones al frente, que se ceñía a su cuerpo y se ajustaba a la mitad de sus muslos, tentándome a poner mis manos sobre ella.

El sonido de una bocina me hizo volver los ojos hacia el frente, notando entonces que él semáforo ya había cambiado de color y que los dos autos detrás de nosotros querían pasar.

Rápidamente puse el auto en marcha y continúe manejando, esta vez, intentando cortar camino por la s entrecalles hasta llegar al puente.

Pero claro, a diferencia de lo que yo esperaba, Rosalie no se detuvo ahí, haciendo que yo solo me quedara con las ganas.

Oh, no. Ella continuó tocándome y acariciándome durante todo el camino hasta mi departamento, arrancándome suspiros ahogados y por poco haciéndome perder el control del volante una o dos veces.

Haciendo que para cuando llegaramos a Brooklyn yo estuviera duro como una piedra e impaciente por quitarle la ropa en cuanto la tuviera en mi alcoba.

Oh y eso es lo que ella quería, siendo que se lanzó sobre mí tan pronto como estuvimos en la sala, besándome y enredando sus brazos detrás de mi cuello.

-si vuelves a hacer eso, nos meteras a ambos en problemas- dije entre beso y beso y mientras mis manos disfrutaban acariciar su trasero, colándose bajo su vestido.

-¿Estuvo tan mal?- ella me puso sus ojos de cachorrito y yo supe entonces que ella había disfrutado más de lo que debería haber jugado conmigo.

-¿Qué debería hacer contigo,eh? -pregunté acariciándola sobre sus bragas y haciéndola gemir

-bueno, puedes hacerme lo mismo que yo te hice a ti- ofreció

-¿Ponerte caliente al límite, pero no dejar que te corras? ¿Eso quieres?- ella negó con la cabeza caminando hacia mi alcoba.

-yo quiero correrme- dijo

Ah y que lo pidiera, solo me hacía ansiara con más ganas dárselo.

Volteandola para que ella quedara de espaldas a mi, me apoyé contra ella e hice la falda de su vestido hacia arriba mientras la tocaba solo queriendo provocarla.

Solo queriendo darle un poco de su propia medicina.

Ah.. pero estaba tan caliente, que aunque en otro momento hubiera disfrutado haciéndola rogar, ahora mismo solo podía pensar en metérsela.

Llevando mis manos a sus pechos, la toque, antes de dirigir mi atención a su centro, colándose bajo sus bragas y haciendo que ella comenzará a gemir.

Empujando mi cadera contra su trasero, yo jadeé al sentirla retorcerse entre mis dedos y entonces me detuve .

-¿Son a presión?- pregunté sosteniendo entonces el cuello de su vestido entre mis manos y refiriendome a los botones del mismo

-si, lo son…- ella sonrió

Tomando ambos lados de este, lo estiré hacia mi y los botones se abrieron de un solo tirón hasta la mitad de su estómago.

Mierda …

Ahuecando sus pechos entre mis manos aún sobre su sostén, volví a hincarme contra ella, ya sin soportarlo más.

Poniéndome de rodillas por un segundo, le quite sus bragas, con ella aún de espaldas a mí y bese y chupe su coño, solo queriendo ponerla más caliente.

-oh… Emmett- ella gimió volteandome apenas para verme y mordió sus labios mientras sus dedos se apretaban contra la pared .

Volviendo a ponerme de pie, abrí mis pantalones y volví a restregarme contra ella, está vez, besando su cuello mientras la veía observarme por encima de su hombro.

-¿Vas a dejarme follarte así?- pedí sobre su oído mientras mis dedos taladraban su centro más que listo para mí.

-si…- ella gimió

-¿Si…?- oh, ¿De verdad?

Sin esperar que ella se arrepintiera, tome un condón y luego de hacer mis boxers hacia abajo, me lo puse antes de empujar mi dureza contra ella

-separa las piernas- pedí y como una niña buena, ella lo hizo.

Hundiéndome poco a poco en ella mientras me recargaba sobre la pared con Ian mano y con la otra sostenía su cintura, ella gimió con fuerza hasta que yo estuve por completo en su interior.

Oh, mierda…

Comenzando a moverme lentamente, adentro y afuera de su coño deje que mi cabeza se fuera hacia atrás por un segundo al disfrutar de la sensación de estar en su interior mientras ella gemía suavemente.

Sintiendo cómo poco a poco podía moverme más rápido, lo hice, sosteniendo con ambas manos de su cadera y consiguiendo que Rosalie subiera el volumen de sus gemidos.

-oh… se siente tan bien….- ella giró su cabeza para verme y yo solo me puse más caliente- más… solo...hazlo, más y más rápido- pidió con su voz entrecortada

Acariciando su cabello, la bese en los labios con deseo antes de darle lo que ella había pedido.

Empujando rápidamente dentro y fuera de su coño, yo contuve el aire mientras me obligaba a mi mismo a resistir un poco más.

LLevando una de mis manos hacia su pecho, jugueteé con uno de sus pezones entre mis dedos, apretando y retorciendolo mientras seguía follandola sin parar.

-Oh Emmett…- ella gimió mientras hacía su trasero hacia atrás y yo veía cómo su cuerpo comenzaba a ponerse más tenso a medida que se acercaba a su orgasmo.

-vamos, preciosa…- la alenté- ¿no es esto lo que querías?- pregunté empujando un poco más rápido dentro de ella y sin detenerme- ¿no querías correrte?

-si, si si, si….- clavando sus uñas contra la pared, ella gimió con fuerza y sus piernas y su estómago temblaron mientras su centro se apretaba contra polla con fuerza.

Sosteniendola contra mi pecho, temiendome que de otro modo ella fuera a desplomarse, ella jadeo y recargó su cabeza hacia atrás, mirándome casi fuera de si misma, pero con una sonrisa de satisfacción en sus labios.

Aguardando a que ella se recompusiera, la voltee para que quedara frente a mi , viendo entonces su rostro acalorado y complacido

-¿Estás bien?- ella asintió, aún demasiado agitada como para contestar.- ¿Debería continuar o necesitas un minuto más para recobrar el aliento?

Sonriendo juguetonamente, ella me besó, obligándome a andar hacia atrás hasta terminar sentado en mi cama.

-quítate la camisa- pidió y yo lo hice. Al mismo tiempo, ella acabó de quitarse el vestido e hizo lo mismo con su sostén y sus bragas, terminando desnuda frente a mí y más que lista para continuar.

-¿Ahora qué?

-¿Crees que pueda ir arriba esta vez?- preguntó con su voz de niña buena que me ponía a mil mientras sus dedos acarician mi pecho

-oh, claro que si- contesté

Viéndola separar sus piernas, ella paso una a cada lado de mi cuerpo, apoyando sus rodillas sobre la cama y quedando sentada a horcadas sobre mi.

Ah puta madre…

Sonriendo, ella me empujó hacia atrás, para que yo terminara acostado y entonces, apoyando sus manos en mi pecho, ella restregó su cadera contra mi dureza solo haciéndome desear.

Llevando mi mano hasta mi polla, yo la guíe hasta su entrada, dando ligeros golpecitos sobre está, llamando su atención.

Rosalie gimió con suavidad, dándome a entender que le gustaba esa sensación.

Empujando entonces mi punta contra su centro, me deslicé en su interior lentamente al tiempo que ella abría su boca y soltaba un sonido gutural de lo más caliente.

Supe entonces que no había mejor sensación que esa.

Cerrando mis ojos por un segundo, me acomode debajo de ella y tomando una bocanada de aire, me prepare para comenzar de nuevo.

Esta vez no me detendría hasta hacerla venirse de nuevo.


Un nuevo capítulo!!!!

muy bien, aqui les dejo un poco del pubyo de vista de Emmett despues de su promerq vez juntos y algo mas. ¿que les parece? ¿no lo he hecho muy deprimente o si?

Ahora respondiendo a algo que vatias ya vienen pteguntabdome hace un tiempo: si alguna vez voy a terminar la historia de "una vida sin ti". la verdad es que he perdido la copia original de la historia que tenía en mi computadora cuando esta se rompió el otro año. Además de eso, no se si alguna de ustedes ha visto la fecha cuando fue publicada, pero ya hace casi 10 años cuando comence a escribirla. Dios... no yo puedo creerme que llevo tanto tiempo aqui publicando cosas. En ese entonces yo tenia la misma edad de Rosalie en la historia y ahora me temo que ya los años me han padado y me cuesta un povo escribir desde el punto de vista de una adolescente. Aun asi, eso no es un no rotundo. pero fe momento no tengo planes de hacerlo. ahora mismo estoy centrada en terminar esta historia, de la cual aun quedan muchossss capitulos por delante y ya yengo una o dos mas en mente entre las que me estoy debatiendo y otros proyectos en los que quiero embarcarme.

en fin, solo quería aclarar eso, espero sean comprensivas y aun sugan leyendo mis actuales historias y lo sigan haciendo en el futuro.

espero con ansias sus reviews sobre que les ha parecido este capitulo!

que tengan un buen fin de semana todas!!

saludos

Bella Mccartney Darcy