Capítulo 13
Syaoran regresó después de un largo rato al departamento. Tomoyo y Sakura ya se habían ido y Eriol lo esperaba de pie en la sala frente a la ventana.
No sabía que pensar, que sentir. Las palabras de Sakura habían calado en lo más profundo de su ser. Tal vez tenía razón, tal vez eran personas distintas. Aun así, no se atrevió a decirle que no cambiaría nada. Que esos años buscándola habían valido la pena para ver sus ojos nuevamente, aunque fuera unos instantes.
La realidad es que nunca había sentido por nadie lo que sentía por ella, ni en su vida anterior ni en esta. Y aunque ahora fuera un amor no correspondido… Mientras supiera que ella estaría bien, tal vez sólo debería importar eso.
No quiso refutar lo que le dijo ella, aun sentía su presencia llena de confusión y lo que menos quería era asustarla más. Por lo mismo evitó decirle directa y llanamente que la quería encontrar porque la amaba. Era verdad, antes de todo aquello, cuando era más joven, él mismo nunca hubiera creído que se pudiera amar a alguien desconocido. Pero era algo que él no controlaba… su corazón. Desde que recordó tuvo esa sensación dentro de él que lo empujaba a buscarla y él interpretó que el motivo eran los deseos de ver a esa persona que había significado tanto para él. Aquella con la que no pudo compartir más que unos cuantos momentos en aquella vida, antes de que se la arrebataran.
"No preguntaré siquiera como estás porque tu cara lo dice todo" escuchó decir a Eriol y se dio cuenta de que se había quedado pasmado en la entrada de la sala.
Llevó sus manos al rostro frotándose los ojos mientras un largo suspiro escapaba de su boca. "No sé ni siquiera cómo reaccionar" confesó él. "Por un lado no pensé que tomara tan bien la información que le dimos sobre la magia y la reencarnación y por otro…"
"Y ¿por otro al parecer te ha roto el corazón su rechazo?"
"¿Quién ha dicho que me rompió el corazón?"
"Ya te lo dije, tu cara lo dice todo"
Syaoran gruñó frustrado y se sentó en el sofá.
Eriol se sentó en el mueble de a lado a su vez y lo miró a los ojos con seriedad.
"Me gustaría animarte de alguna forma Syaoran, pero hay otro asunto de suma importancia del que necesitamos hablar además de tus sentimientos."
Syaoran entornó los ojos, sólo Eriol podía ser tan directo para decirle que mandara sus sentimientos por el caño por un momento. "Y ¿eso es…?"
"Sakura…más específicamente su aura."
Syaoran llevó sus codos a sus muslos mientras de acercaba un poco a su amigo. "¿Qué quieres decir?"
"¿No percibiste algo extraño en el poder espiritual de Sakura?"
Syaoran frunció el ceño. "¿Quieres decir además del caos que es su magia? Me cuesta leerla, creo que la confusión que siente es lo que hace que su poder este por todas partes."
"Es más que eso. Sé que tú no tienes mi misma habilidad de ver físicamente las auras de los demás, y es algo sutil, pero …"
"¡Por todos los cielos Eriol, ve al grano de una vez!" repuso, su frustración iba en aumento.
"Sakura está rodeada por dos auras. La que predomina es, me atrevería a llamarla, la esencia brillante del alma de Sakura. Pero bajo ella, como escondida, pude notar un aura negra."
Syaoran se puso de pie en ese mismo instante. "¿Un aura maligna?"
Eriol asintió y Syaoran pudo ver detrás de la seriedad inusual en él, una chispa de genuina preocupación en sus ojos. "¡Maldición, este día no puede ponerse mejor!" refunfuño con sarcasmo. "Tienes razón entonces, no importa su rechazo, tenemos que averiguar el significado de eso, ¿has pensado en algo?"
Eriol asintió. "Syaoran, sí es lo que pienso, creo que es fundamental encontrar la historia o ubicación de los reinos Ikari y Miyojin. Esos lugares podrían tener la única respuesta a todas las preguntas."
Syaoran estaba de acuerdo. "Debemos recurrir a Tomoyo, mientras más pronto entendamos todo más rápido podemos asegurarnos de que Sakura estará bien. Confusiones y sentimientos a un lado, su bienestar debe ser prioridad."
"Estoy de acuerdo. Hablaré con Tomoyo" dijo Eriol poniéndose de pie a su vez y oprimiendo su hombro a modo de despedida.
Syaoran sacudió su cabello en frustración. Que Sakura estuviera rodeada de un aura maligna… ¿Podría aquello significar que su alma estaba siendo envenenada por sentimientos negativos? ¿O acaso era algo ligado a su vida pasada? Por algún motivo en su mente sólo podía verse así mismo sosteniendo el cuerpo de Sakura, su pecho manchado en sangre, sus ojos cerrándose para no volver a abrirse.
Sakura se encontraba sentada en una de las bancas en el patio de la universidad. Aun había días soleados, quería aprovechar todo el tiempo que pudiera disfrutándolos antes de que comenzara el invierno.
Aun se sentía inquieta por la plática del fin de semana anterior, pero cada vez que se percataba que estaba pensando el ello, en las palabras que le dijo a Syaoran, en sus ojos tristes, intentaba de inmediato pensar en otra cosa. No quería sobre pensar las cosas o entender esos extraños sentimientos en su pecho. Quería un poco de normalidad.
Sakura miró el reloj reflejado en la pantalla de su celular y se puso de pie. Colocando su bolso en su hombro comenzó a caminar. Tras algunos pasos paró en seco.
Un joven caminaba distraído en dirección opuesta. Sintió su corazón nervioso. Él aun no la veía. ¿Qué debía hacer? ¿Saludarlo casualmente? ¿Pretender que no lo había visto? Tal vez él no la vería.
Borró el último pensamiento de su mente al momento en que los ojos castaños se encontraron con los suyos. Pudo sentir la sorpresa de él al verla, tal vez su rostro reflejaba lo mismo que probablemente se mostraba en el de ella. Aunque vio su paso disminuir de velocidad, Syaoran no paró su caminar.
Ella retomó el suyo, siendo consciente al fin que ella sí se había detenido hasta que se encontraron de cerca.
"Buen día Li" dijo ella sintiendo como un sonrojo trepaba por sus mejillas.
"Buen día Kinomoto" contesto él con una media sonrisa.
Que él dijera su apellido por alguna extraña razón la había hecho sentir como si le hubieran dado una bofetada. Ahora que lo pensaba, creía que no había escuchado al hombre pronunciar su nombre antes, fuera de sus sueños. ¿Se sentiría así él cada vez que lo llamaba Li? "¿Tienes clases?" preguntó ella.
Syaoran negó con la cabeza y desvió su vista hacia un lado. "Acabo de terminar, voy de salida" repuso.
¿Por qué no la miraba a la cara? ¿Acaso era por lo que ella le había dicho ese día? Era verdad que ella fue la primera en poner distancia, entonces porque sentía este malestar en su pecho. "¿Harás algo en especial?" No pudo evitar preguntarle, por alguna razón aun no quería que terminara la conversación.
"Voy camino al trabajo." Contestó él retornando su mirada hasta ella con un brillo curioso.
"¿En qué trabajas?" ahora que lo pensaba, había sentido tanta familiaridad que en su subconsciente sentía conocerlo. Pero era verdad lo que ella misma había dicho. No se conocían. No realmente.
"Trabajo medio tiempo en el corporativo de mi familia."
"Ya veo. Disculpa…"
"¡Sakura!"
Escuchó una voz llamándola y olvidó lo siguiente que le diría al joven de cabello castaño. Tanto ella como Syaoran voltearon a ver a quien se acercaba. Era Aoi.
"Ya iba a encontrarte cuando te vi, podemos caminar juntos hasta allá" dijo él sonriente. Por esos minutos había olvidado que había caminado para encontrarse con el chico para comer. "Oh, disculpa, ¿interrumpo?" repuso Aoi mientras notaba a Syaoran.
Sakura se sonrojó. "No, perdón, déjenme presentarlos. Aoi Yoshioka, este es Syaoran Li."
Aoi sonrió mirando con sus ojos negros al joven frente a él y le extendió la mano. ¿Qué tal?"
Syaoran tomó su mano y asintió sin decir nada.
"En fin, no es que los presione, pero muero de hambre. Vienes ¿Sakura?" dijo Aoi colocando un brazo alrededor de su hombro como lo hacía algunas veces.
"Sí…ehm… nos vemos Li" dijo ella sin saber porque se había puesto nerviosa notando la mirada de Syaoran en su hombro. Su media sonrisa había desaparecido de su rostro y Sakura alcanzó a ver un extraño brillo en sus ojos antes de que parpadeara.
"Hasta luego" se despidió Syaoran distraído y siguió caminando.
Escuchó a Aoi que le decía algo, pero no pudo prestar mucha atención. ¿Por qué sentía una fuerte opresión en el pecho al recordar los ojos tristes de Syaoran?
…
"¿Y bien?"
Volteó y viendo la mirada expectante de Aoi se sonrojó por enésima vez en el día. "Lo siento, estaba distraída ¿qué dijiste?"
Aoi la miró risueño. "Pregunté si has pensado en el reporte que hay que entregar para la clase de cibercultura."
"Ah, ¡cierto!... podríamos enfocarnos en algo de la historia de China, o tal vez de Japón" respondió recordando el reporte que debían entregar para la semana siguiente. Debían escribir una nota periodística del tema de su elección obteniendo la información desde dos enfoques distintos. Usando las nuevas tecnologías de información y usando las viejas y comparar que ventajas y desventajas presentaba cada enfoque.
"¿Se te ocurre algo específico de Japón?" preguntó él dando otro bocado del ramen en su plato.
"Aun no realmente, pero podría ser algo como… de la cultura samurai, o alguna cultura de tiempos antiguos, eso sería interesante, aunque… desde el enfoque antiguo necesitaríamos libros específicos del tema."
"¡Eso suena bien! Podemos acordar que cultura o periodo de tiempo y le preguntaré a mamá si tiene libros al respecto o bien buscaremos en la biblioteca."
"Tu mamá tiene libros de culturas antiguas?" preguntó interesada.
"Algo así" contestó él sin dejar de comer. Aoi le recordaba un poco a su hermano, si Touya fuera veinte veces más sonriente. "Convirtió el sótano de la casa prácticamente en una biblioteca. Le encanta recolectar libros. Es historiadora."
Libros… a Sakura le encantaban los libros. "Me gustaría ver eso alguna vez y conocer a tu mamá." Le dijo sonriente. Los libros siempre la ponían de buen humor y seguramente la madre de Aoi debía ser una persona encantadora para tener un hijo tan amable… aunque bastante curioso.
"Seguro… ¿de que te ríes?" preguntó el después de pasar el bocado.
Sakura le sonrió. "Nada en especial"
"Hola Tomoyo" dijo Syaoran haciéndose a un lado. "Pása por favor."
Tomaron asiento en la sala de Syaoran después de que le ofreció un té a la joven.
"Eriol me dijo sobre la búsqueda" decía Tomoyo. "Hace un rato recibí los resultados, temo decír que los Reinos Ikari y Miyojin no se encuentran en ningún registro histórico del planeta. Al menos no con esos nombres."
Syaoran pasó las manos por su cabello distraído. "Ya veo."
¿Qué le pasaba? Debía enfocarse en esta búsqueda y aun así, todo el día había estado distraído. No podía dejar de pensar en Sakura y en ese sujeto abrazándola.
"Lo mismo le dije a Eriol, pero quería venir a verte" continuó Tomoyo. "Quería asegurarme de que estés bien."
Una risa irónica escapó de los labios de Syaoran antes de que la pudiera contener. "Lo siento, no sé cómo estoy, no sé como estar bien… en fin, no me hagas caso."
"Sakura me contó sobre la plática que tuvieron" repuso Tomoyo mirándolo. Syaoran le prestó atención. "Syaoran, ponte en su lugar. Y no me malinterpretes, no te estoy diciendo que te olvides de ella y sigas con tu vida. Sólo que te pongas en sus zapatos. Los recuerdos para ella no son tan claros como los tuyos, por lo que me has contado. Tal vez debes considerar que la mejor forma de acercarte a ella no es la que estas tomando."
"¿Qué quieres decir?" preguntó, la realidad era que no sabía cómo acercarse a ella. No sabía cómo evitar que le doliera su rechazo, aun si sabía que lo más lógico era eso mismo.
"¿Te has puesto a pensar que tal vez lo que Sakura quisiera es conocer a Syaoran Li, no a Syaoran Ikari? Después de todo esta es su realidad ahora."
Syaoran parpadeó. Recordando las palabras de Sakura. Una sonrisa se abrió paso en sus labios. Tal vez sí eran personas distintas. Tal vez lo importante había dejado de ser el pasado y se había convertido en el presente. Un largo suspiro salió de él. "Tienes razón, gracias Tomoyo."
Tomoyo sólo sonrió.
