- ¡Naofumi-sensei-desu!

Naofumi abrió los ojos con lentitud en lo que Raphtalia lo ayudaba a levantarse.

- Cielos. Raph, ¿Cuánto tiempo me desmayé?

- 5 minutos. Estamos en la entrada del castillo aún-desu.

- Ya veo... Eso quiere decir que ellos realmente me pidieron algo hace un momento. Lamento sonar ruin, pero, ¿Pueden repetirme su petición?

El héroe del escudo miraba a todos los aventureros que detenían su camino con una gota en la nuca. Raphtalia aprovechó la situación para que, mientras estaba desmayado en las escaleras, pudiera acariciarle la cabeza en lo que trataba despertar, así como manosear sus brazos y hombros.

- ¡Queremos que usted simbolice a los aventureros! ¡Que sea nuestro representante ante la corte de nobles y el rey!

- ¿Un sindicato? ¿Y eso es por qué...?

- ¿Sindicaqué?

- Naofumi-sensei usa una palabrería muy avanzada para nuestro entendimiento-desu. Seguramente es alguna palabra que representa a un grupo representante de aventureros, ¿No es así, Naofumi-sensei-desu?

- A-Algo así... Entonces, ¿Para qué lo quieren?

- ¡Su valentía y diplomacia pueden certificar que usted es óptimo para velar por nuestra representación! ¡Somos la burla entre los nobles! ¡Queremos que nuestros esfuerzos se noten!

- Ahora entiendo por qué nunca los ví burlarse de mí en el reino. Esperaban saber si todo esto era legítimo para aparecer...

- Lamentamos posicionarnos en una forma neutral, Tate no Yuusha-sama, pero, ¿Cómo podíamos confiar en alguien que desconocemos? El rey ha demostrado actos muy sucios desde su... "Incidente".

- Lo entiendo completamente. No hace falta aclarar más. Entonces... Si me hago representante de ustedes, ¿Deberé participar en juntas para discutir algo?

- Usted solo vendría para saber nuestros reclamos al reino, hasta pondría ideas que piense justas y favorables, para luego reclamar ante el rey y su corte.

- Mis honorarios no son costosos, pero quiero que entiendan que necesitaré todo en condiciones para esto. Necesito perder el menor tiempo posible... De esta manera, Raphtalia y yo podremos representarlos.

- Entiendo... ¿Unas 1500 monedas de plata estarán bien?

- Si es un desafío obtenerlas, no hace falta pagar tanto. Con tal de poder burlarme del rey en su cara cuando los reclamos se den óptimamente, yo aceptaré poco o nada.

- ¡Naofumi-sensei! ¡Eso es ruin! Quiero estar ahí-desu.

- Yo no te detendré... ¡Bueno! ¡Ya resuelto esto! ¡Mi alumna y yo nos debemos ir! ¡Nos vemos! - Declaró el héroe echando a correr con su compañera tirada de un brazo. Esta tuvo que sostener su lanza fuertemente para que no cayera de la fuerza de los jalones.

...

- Bien... Aquí estamos-desu.

- Sí. Creo que deberíamos pensar en sacar a varios esclavos concientes si llegamos a verlos... Es lo menos que podríamos hacer.

- Umu. Siempre muy bondadoso, Naofumi-sensei-desu.

- Andando.

Al entrar a la carpa, el par notó que el olor nauseabundo estaba casi desvanecido y que el lote de esclavos que el hombre tenía se hallaba casi desvanecido.

- ¿Qué ocurrió aquí?

- Ni idea, pero puedo suponerlo.

- ¡Ho, ho! ¡El héroe del escudo! ¡¿Ya disfrutaste de tu primera compra?!

Ambos voltearon y notaron al enano de sonrisa atroz acercándose a ellos con naturalidad.

- Sigue hablando, desgraciado. No tendré problemas con colgarte de un mástil luego.

- ¿Hmm? Su nivel a aumentado mucho. Sin embargo, al no estar virgen pierde valor. 16 piezas de oro.

- ¡¿Haaaa?! ¡¿16 monedas de oro por mi cuerpo-desu?! ¡Valgo más que solo eso-desu! ¡Además, soy virgen, enano desgraciado-desu!

- ¡Hu, hu~! ¡Que acento! ¡Que lengua tan audaz! ¡22 piezas!

- ¡AÚN UN PRECIO BAJO! ¡MALDITO HIJO DE UNA-!

- Raph, tranquila y sonriente te ves más bonita. No vengo a vender a Raphtalia, esclavista. ¿Qué ocurrió con los que estaban aquí antes?

- Murieron. Las infecciones que tenían en sus heridas y demás problemas solo facilitaron sus pérdidas.

- Ya veo...

Raphtalia notó el enojo de su maestro y sostuvo su mano con suavidad y firmeza. Este entendió el gesto y la apretó suavemente, acariciándola.

- ¿Hmm? Mano suave y fin-. ¡Ugh!

- ¡N-N-No diga esas cosas pervertidas, Naofumi-sensei-desu!

- ¡¿Acaso tienes un concepto de la perversión invertido?!

- ¿En qué puedo servirte entonces, héroe?

- ¿Eh? Oh, lo olvidaba. Te explico. Raphtalia aparentemente descubrió algo que pensabas ofrecerme y vine a verlo.

- ¡Así que tú eras el mapache que hurgaba por los alrededores con tu invisibilidad! ¡Maldita mocosa impertinente! ¡Perdí mucho tiempo por culpa de esas tonterías que hacías!

- ¡UMU! ¡Eso te ganas por burlarte de mi especie, Beloukas-desu! ¡Así será todo el tiempo que molestes-desu!

- ¿Beloukas?

- Oí su nombre cuando exploraba una vez-desu.

- Ya veo... Por cierto, también llevaré tinta de esclavo.

- Para esclavizar gente por tu cuenta, necesitas a un mag-.

- No es para esclavizar. De hecho, no viene mal mostrártelo...

Naofumi tomó un tintero lleno y lo volcó en la gema de su escudo. Entonces, repentinamente, su escudo obtuvo un brillo.

- Escudo de esclavitud.

Frente a todos, el brazo izquierdo de Naofumi se volvió una especie de escudo lleno de cadenas y con un collar encadenado sobrevolando a su alrededor.

- Ahora, necesito alrededor de 13 tinteros. 6 monedas de oro deben servir.

- ¿Hmm? ¿Y dónde pagarás?

- Ya está pago... No lo olvidaste, ¿Verdad?

- ¡Ha, ha, ha! ¡Me agradas mocoso! ¡Vuelvo enseguida!

Raphtalia se sentó en la silla, enfrente de Naofumi, observando al héroe con bastante fijación.

Con su torso fornido expuesto, el escudo de esclavitud, y un rostro casi hostil al ver a este, ella imaginó algo bastante siniestro. Pero que solo la avergonzaba.

- C-Chico malo-desu...

- ¿Hmm? ¿Dijiste algo, Raph?

- ¡¿C-CÓMO SE VE MI CUERPO-DESU?!

Silencio. Raphtalia se hallaba cerca del héroe, deslumbrándolo con su escote.

- Bien... Está bien.

- Oh... Gracias por su opinión-desu.

Vergüenza. Él se sostenía la naríz mirando a otra parte con un sonrojo innato por la presencia del escote; ella se abrazaba su escote, algo decepcionada por la respuesta vaga de su maestro.

- ¡Aquí! ¡Chico, aquí tienes! ¿Hmm? ¿Interrumpo algo?

- ¡Llegas tarde para ello-desu!

...

Finalmente, tras usar más de 18 tinteros, Naofumi obtuvo el mayor nivel en el escudo de esclavitud.

- Posibilidad de esclavizar a cinco personas y genera el sello de inmediato a base de consumo continuo de magia. Esto no servirá con monstruos, ¿Verdad?

Entonces, algo más apareció.

[ Escudo de esclavitud: Bono de mascota y apoyo de equipo.

[ Mascotas: Aumento en progreso de nivel/Otorga beneficios base del portador/Concede conciencia y obediencia/Reduce periodos de enseñanza.

[ Esclavos (sin sello): Collar sostenido/Otorga y bloquea aumentos de nivel/Concede conciencia y obediencia/Enlace mental.

[ Esclavos (con sello): Collar capaz de aislarse/Otorga y bloquea aumentos de nivel al duplicado/Concede bono de 0.5 de beneficios base del portador/Concede obediencia absoluta/Enlace mental.

~ La madre de Dios... Rompí el escudo otra vez.

- ¡Arruinarás mi negocio así, mocoso! ¡Es increíble!

Despertó de sus pensamientos ante las palabras del esclavista. Este sonreía con increíble sorpresa, mientras que Raphtalia seguía observándolo con un sonrojo y timidez notorias.

- Solo quería el escudo, ni siquiera pienso usarlo. Necesito que sigas consiguiendo esclavos para poder rescatarlos.

- ¿Eh? ¿Acaso estás pensando rescatar demi-humanos?

- Pienso comprar todo tu negocio a futuro.

- ¡¿Estás demente?!

- Sí, pero tengo posibilidades... ¿Y bien? ¿Qué es lo que Raphtalia dijo que tenías que mostrarme?

- ¡Oh! ¡Ví tu batalla contra el héroe de la lanza y pensé en acercarme y mostrarte algunas cosas como recompensa por tu victoria! ¡Ya lo traigo!

- Raph, ¿Me podrías dar una gota de sangre tuya luego?

- Umu. Si quiere, saque tanta como guste... Con sus dientes-desu...

- ¿Hmm? Sí, luego lo haré. - Bromeó ante las últimas palabras que llegó a oír, pensando que era un chiste.

- ¡Debo irme un momento-desu!

La pobre demi-humana avergonzada se levantó de su silla, casi tropezando al escapar del lugar, y se retiró por el momento, intrigando a su maestro.

- ¿Y ahora qué le pasa?

- ¡Aquí está! ¡Le presento esta caja de huevos de monstruos! Son de la mejor calidad de la tienda.

- ¿Tienda? Ya veo... Tu faceta es la de una tienda de monstruos.

- Como era de esperar de Naofumi-sensei. Se dió cuenta al momento-desu.

Al voltear, el héroe notó que la muchacha había vuelto casi agotada, con su armadura de acero casi en pedazos, su peinado desarreglado y un sonrojo más controlado.

- Fui a golpear algunos soldados. Estaba aburrida-desu.

- Y-Ya veo...

- ¡Jo, jo! ¡Así que estabas exc-!

Lanza. El impacto de la lanza de Raphtalia dió justo al lado del rostro del esclavista, que mantenía su sonrisa un poco nervioso.

- No debería decir esas cosas si busca mantenerse con vida, Beloukas-desu~.

- C-Como decía antes. ¿Ha visto las aves que transportan carretas?

- Sí. ¿Tienes una acaso?

- No, pero en esta caja yacen 250 huevos. Uno tiene la probabilidad de sacar un huevo de dragón volador montable y hay 30% de chances de obtener uno de ellos...

- Ya veo... 1/250 y 75/250. ¿Costo?

- 100 monedas de plata por tiro. Se otorga la probabilidad de obtener un Firo Rial, un dragón, o partes de estos.

- Hmm... Un riesgo de derroche o un milagro que duplica el dinero gastado. Tengo tres mascotas ahora. Sin embargo, una bestia no vendría mal en algún momento. Además, se ve más rentable que comprar un esclavo.

- Comprendo. Comprar huevos predilectos es más rentable. Espere un segundo.

- ¿Hmm? Raph, ¿Dio, Joseph y Jonathan acaso no están muy mimosos contigo?

Los tres iban en brazos de la muchacha, sonriendo tranquilamente en lo que tomaban una siesta. Era interesante ver como esos tres podían hacer algo así al ser simplemente domados y educados.

- ¿Hmm~? Supongo que les caigo bien...

- ¡Bien! ¡Acá está la selección de los mejores 3 huevos que disponemos! ¡Uno de estos es un Firo Rial o una criatura varia!

- Entiendo. ¿Cuánto cada uno?

- 150 monedas de plata. Evade el juego, paga más.

- Me parece aceptable. Quiero el último de la derecha.

- ¿Obediente o salvaje?

- Prefiero ahorrar tiempo. ¿Cómo lo hago obediente?

- Sangre sobre el huevo. Una gota, por favor.

Trás la obtención del huevo, que aparentemente será incubado por si mismo ahora, el par se retiró del área rumbo a la armería de Oyaji. Si bien ya era mediodía, no perdían mucho tiempo al caminar con algo de lentitud.

La gente los miraba con miedo, más que nada a Naofumi, pues su apariencia salvaje era bastante abrumadora ahora.

- Raph, ¿Crees que deba cubrirme para no asustar a nadie más...?

- No. No. No. No. - Declaró en lo que las mascotas de Naofumi también negaban con desaprobación.

- ¿... E-Entonces sigo así?

- Yes! Yes! Yes! Yes! - Exclamó con la nariz sangrando mientras las mascotas asentían con aprobación.

~ Son demasiado fáciles de leer...

Sin más, el héroe continuó caminando sin preocuparse de su apariencia.

...

- ¡Yoh, Oyaji! ¡¿Has visto la pelea?!

- ¿Hmm? Oh, chi-. ¡¿QUÉ DIABLOS LE PASÓ A TU ARMADURA?!

- ¡Ja, ja, ja! ¡Es una historia divertida! ¡Pero el casco está intacto!

- ¡Es casi lo único quedó intacto!

- ¡P-Pagaré el doble por el trabajo!

- Maldición, chico... De todos modos, como prometí, la armadura de ella está en una pieza. Cuida tus cosas un poco más la próxima vez. Apenas 2 meses te duró.

- E-Entendido... Eso ya está. Falta encantarla. ¿Cuánto tardarás en reponer una de cero como la anterior?

- 3 días. ¿Quieres ropa?

- ¿Hmm? No. Puedo sonar exibicionista, pero me gusta estar así ahora hasta que concluyas la que hagas. ¿Podemos ver la armadura?

- Seguro. Está arriba, depuesta en un mostrador. Tienes la habitación si quieres proba-. ¡La niña creció!

- ¡Hola, Oyaji-san-desu! ¡Por eso le planteé mayor tamaño-desu!

- Maldita niña inteligente. Agradezco que hayas sido tan precavida... No como cierto maestro idiota a tu lado.

- ¡Oye! ¡Eso ofende! ¡Tú ve a cambiarte!

- Relájese, Naofumi-sensei-desu. No vaya a ser que le crezcan canas...

Mientras pasaba, Raphtalia se aproximó al oído de su maestro, que yacía algo agachado por su repentina depresión, apenas sosteniendo el huevo en sus manos, y río con sensualidad para susurrar unas palabras.

- ... De todos modos, me gustan los hombres mayores~.

El muchacho no pudo reaccionar a tiempo para verla pasar escaleras arriba, pero pudo asegurar que ella volteó para verlo de reojo con una sonrisa traviesa y un sonrojo enorme.

- E-Eso es nuevo...

- ¿Hmm? ¿De qué hablas, chico?

- Nada, Oyaji. Tengo que tener cuidado más adelante.

- Si tu lo dices... Eres un joven muy problemático.

- Para tener 23 años, es algo normal.

- ¡Oh! ¡Chico, buenos rumores han llegado a mis oídos tras la Ola!

- Eso es raro. Cuando se trata de mí oyes de todo, pero no buenos rumores.

- ¡Hablo en serio! ¡Resulta que salvaste a varias personas inconscientemente, por lo que quieren agradecerte! ¡Entre ellas, la encantadora del reino! ¡Está cerca de la farmacia, por lo que podrás pasarte por ambos!

- Hmm... Interesante. Gracias por esa información, Oyaji.

- Como gustes.

- Ya estoy lista-desu~.

Bajando las escaleras, una joven de cabello corto relució su armadura frente a la audiencia. No portaba un casco como su maestro, pero si portaba una armadura de cuerpo completo. Contaba con brazales de estilo samurái, hombreras altas de doble malla, sobrepasando las que su maestro tenía, un peto completo de estilo inglés, como una malla de plata en las piernas, parecida a las irlandesas o las nórdicas, portando botas pesadas al final que se asemejaban aún más a los nórdicos.

- ¿Cómo me veo~?

- Como una dama de guerra. Te ves preciosa, niña.

- Mooo~. Oyaji-san-desu, deja de tratarme así~.

El armero reía divertido por el rostro enfadado de la muchacha. Por otra parte, Naofumi veía dicha presencia con mirada plana. Era casi una imitación de su armadura.

~ No voy a preguntar de dónde se inspiró... ¿Acaso tiene casco?

- Por cierto, chico, puedes portar algo para verte más intimidante...

...

- Raphtalia...

- ¡¿Sí, Naofumi-sensei~?!

- ¿Podrías dejar de verme así, además de procurar soltar mi brazo para sostener bien el huevo?

- Hmm... No~. Mi brazo izquierdo puede sostenerlo si lo abrazo bien~.

- Me temía eso...

Naofumi suspiró profundamente mientras seguía caminando hasta la farmacia. Su apariencia no había cambiado mucho, pero ahora tenía anillos de prisión, rotos forzosamente en sus muñecas y tobillos. Sea lo que sea que quería lograr con esta imagen Oyaji, no funcionaba de manera correcta con Raphtalia.

- ¡Buenos días, Tate no Yuusha-sama!

Al llegar al lugar, Naofumi recibió un regalo de 7 medicinas más, así como casi obtiene un libro, pero fue rechazado por la evolución que el escudo obtendría en estos últimos avances, para poder ascender el escudo de medicina al máximo, así como aprovechó para renovar el escudo con la sangre de Raphtalia.

[ Escudos: General: Bono de equipo: Aumento de experiencia +50 (Total de +90 actualmente) (Sangre de compañero de equipo Demi-humano)

[ Escudo de Hoja: Medicinas consumidas obtienen doble de efectos. Medicinas elaboradas aumentan a calidad alta.

- ¡Al fin! ¡He pasado por tantas compras por ese escudo malnacido!

- De hecho, creo que sufrió más con el escudo de construcción o minado, Naofumi-sensei.

Para estos, él tuvo que romper martillos, picos, palas, azadas y hachas con el fin de obtener escudos al máximo de estas habilidades. Gracias a Raphtalia y sus hurtos nocturnos, se pudo evitar perder mucho dinero.

[ Escudo de Construcción: Mejora la calidad de una construcción al máximo/Resistencia y calidad de objetos aumenta a coste de magia.

[ Escudo de Minado: Mejora la calidad de objetos extraídos de mina/Distingue minerales/Permite mejor utilizado en forjado/Probabilidad de 5% de obtención de mineral raro.

[ Escudo de Excavación: Facilidad extrema al realizar excavaciones/Permite distinguir superficies aptas para construcción, arado, etc.

[ Escudo de Trabajo de tierras: Mejora la calidad de tierra trabajada/Repone la tierra de cero para poder repetir huertos a base de magia/Mejora la calidad de las extracciones/Probabilidad de 30% de obtención de doble plantación.

[ Escudo de Talado: Mejora la calidad de madera obtenida/Facilidad extrema al realizar talado/Distingue maderas a talar/Reduce a 5% la obtención de madera en mal estado.

Sí. Esos habían sido un verdadero martirio. Recordaba haber estado destrozando alrededor de 40 martillos y picos. Del resto, perdió la cuenta.

- Este escudo de mierda me exige un martirio auténtico.

Luego obtuvo el escudo de papel, de cerámica y demás objetos poco relevantes en combates, pero prácticos en utilidad doméstica.

Naofumi se estaba volviendo un ama de casa realmente impecable con estas habilidades. Sin embargo, para obtener muchas cosas, era poco sanitario. Muchos de sus escudos fueron evolucionados con basura.

- Naofumi-sensei. ¿Dónde hay que ir ahora?

- ¿Hmm? La librería. Allí está una mujer que nos ayudará con el encantamiento de armaduras y armas.

Mal no estuvieron. La mujer ayudó a descubrir las afinidades que ambos no sabían de cada uno. Así como les permitió visualizar su estatus nuevamente.

Iwatani Naofumi (Héroe del Escudo) (####)
Nivel 38.
Equipamiento: Dos escudos indestructibles. Armadura en piernas y pies sin encantamiento.
Habilidades: Diversidad de escudos.
(*) Habilidades del mundo paralelo: Resistencia mejorada. Aptitud ante batallas cuerpo a cuerpo (Experiencia lúcida (Falta pulir)).
(*)Paquete de experiencia: Imaginación 2 (Comic "Capitán América") (Juego "Dark Souls") Fuerza, Agilidad y Resistencia 3 (Conocimientos de artes marciales, práctica, desempeño)
Magia: Curativa/Apoyo.

Iwatani Raphtalia (######)
Nivel 40.
Equipamiento: Espada de plata, Arco de roble, Lanza de plata. Armadura de plata completa sin encantamiento
Habilidades: Ocultación y distracción.
Magia: Negra/Luz.

Bono de equipo: Aumento de experiencia: +90 de progreso.

Fue cuando notó el asterisco que lo acarició con sus dedos, activando un informe.

(*) "Habilidades físicas del mundo paralelo" y "Paquete de experiencia" brindan soporte a los compañeros de equipo y desempeñan evolución en sus paquetes hasta la disolución del grupo.

Entonces, sus ojos se abrieron brutalmente al ver el análisis de Raphtalia nuevamente.

Iwatani Raphtalia (######) (#########)
Nivel 40.
Equipamiento: Espada de plata, Arco de roble, Lanza de plata. Armadura de plata completa sin encantamiento
Habilidades: Ocultación y distracción.
Magia: Negra/Luz.
(*) Habilidades de aprendizaje: Resistencia Demi-humana mejorada. Aptitud ante batallas cuerpo a cuerpo (Experiencia Desarrollada (aún cumple posibilidad de mejoras)).
(*)Paquete de experiencia: Imaginación 5 (Enseñanzas y habilidades observadas, imitación a gran escala) Fuerza, Agilidad y Resistencia 5 (Conocimientos de artes marciales, práctica, desempeño con práctica progresiva)
Bono de equipo: Aumento de experiencia: +90 de progreso.

Él no se equivocó en absoluto. Ella había progresado brutalmente cuando menos lo notó.

La observó. Ella sonreía mientras prestaba atención a las palabras de la señora que la sonrojaban y la hacían sonreír mientras negaba, aparentemente le estaba dando ocurrencias extrañas.

- He oído las cosas que pasaron en el castillo, héroe.

- ¿Hmm? Olvídelo, señora. Ahora tengo a Raphtalia y quiero que ella tenga todo para poder sobrevivir a futuro. Quiero que crezca siendo fuerte y bella, capaz de detener a todo aquel que quiera hacerle algo malo. Ese es mi objetivo en este mundo.

La mencionada se sonrojó, mientras la anciana río divertida.

- Ya que estamos en eso... He hecho unos pedidos hace unos días. Ahora los tengo, pero creo que es perfecto para ustedes...

La anciana sacó una caja de abajo del mostrador, sorprendiendo al par por la cantidad de libros y las dos esferas mágicas en esta.

- Esta caja solo sale 3 monedas de oro. Contiene todo conocimiento mágico de sus estatus en este reino. Les será útil.

Naofumi vió a Raphtalia con una sonrisa, mientras que ella sonreía traviesa en lo que lanzaba una pequeña bolsa de monedas al aire repetidas veces.

- ¡Tenemos un trato, señora!

...

- Ufu, fu, fu~.

- ¿Por qué ríes así?

- Se ve muy fuerte transportando la caja así, Naofumi-sensei~.

Raphtalia sonreía divertida mientras los tres globos estaban sobre su cabeza y hombros, observando a su cuidador con atención. El héroe trasportaba la caja con una mano, desde su hombro. En la cima estaba el huevo bien protegido. Todo esto denotaba la musculatura de dicho brazo.

- ¿Tú crees? Creo que debería pensar en pedirle a Oyaji-.

- ¡Un restaurante! ¡Al fin! ¡Tenía hambre!

La muchacha no dudó en llevarse todo el dinero rumbo a un predio alimenticio, dejando el intento de persuasión de su maestro en el aire.

El estómago le gruñó en el silencio, avergonzándose ya que dos mujeres se rieron por lo bajo al verlo.

- ¡Raph! ¡Tráeme algo a mí también!

...

El par salía del reino con la caja, comiendo albóndigas con palillos punteados.

- Diga "Aaaah~"

- A-Aaaah~.

Albóndiga a la boca. Naofumi mascó con sumo apetito el alimento. De vez en cuando le daban a los globos que estaban hambrientos.

- 27 albóndigas por 20 monedas de plata. Menos mal que seducir al mesero fue pan comido.

- Era un joven como tú. Deberías sentir un poco de pena por él.

- Hmmm... umu. - Declaró vagamente mientras ingería 3 albóndigas juntas, mascando con la boca terriblemente llena ahora.

- ¡Oye! ¡Eso es injusto!

- ¡Ka, ka, ka! ¡Usted es muy despistado, Naofumi-sensei!

- ¡Ya verás cuando te... Agarre...

- ¿Hmm? ¿Naofu-? ¡Nuestro hogar!

Asomada en la distancia, el par podía ver como su rincón boscoso había sido ultrajado, así como las cosas ocultadas que aparentemente habían sido descubiertas.

La muchacha fue más rápida, tirando su mochila en el proceso, preocupada por el estado de todas las cosas que tenían, siendo un techo de hojas para evitar tormentas ahora devastado, una cocina con fogata improvisada, ahora desmantelada y saqueada. Incluso los materiales de creación de medicinas de Naofumi estaban destrozados y desparramados.

- Ya veo... Fue inevitable que lo supieran si íbamos siempre por el mismo camino...

Naofumi trataba de mostrarse tranquilo, bajando la caja sobre un tronco que usaban de asientos.

- Esa princesa...

Al entender que ocurría, las mascotas se mostraron furiosas.

- ¿Raph?

- No pasa nada, Naofumi-sensei... ¿No está enojado?

- ¿Yo? No... En absoluto...

Los ojos de él se volvieron un rojo intenso, así como sus escudos base comenzaron a desprender una estela oscura. Raphtalia se preocupó de inmediato, aliviando su enojo, para saltar en apoyo de su maestro, abrazándolo.

- Tranquilo... No te enojes. Ya pasó... Empezamos de nuevo, ¿Sí? Naofumi-sensei... ¡Naofumi! ¡Mírame!

Lágrimas. Él no pudo ocultar sus lágrimas de dolor ante todo el horrible atentado en su contra, aún sin explicación. Ella sintió como algo se partió en su interior al verlo así.

- Se mi caballera fuerte hoy... Porque yo no puedo soportarlo más...

Sin más, lo abrazó con fuerza, siendo devuelvo con un inmenso dolor.

- ¿Por qué yo, Raph? ¿Qué cosas hice para merecer esto? Yo soy un héroe también... Entonces, ¿Por qué a mí me hacen esto? ¿Por qué...? ¿Por qué...?

Ambos cayeron arrodillados, siendo que él se aferraba a la reluciente armadura de ella buscando confort. Ella solo acariciaba su cabeza, besando su frente y oídos cuando podía.

- A veces... Solo los más nobles son los que enfrentan las peores desgracias... Es por eso que hay que sostenerlo firme, hasta que se queme tu mano, y decir "Nadie. Nadie, nunca más, pasará por esto. No en mi guardia, hijos de puta...

- Lenguaje. - Declaró él mientras moqueaba y se limpiaba el rostro de las lágrimas.

- Perdón. Ke, ke, ke. Me dejé llevar... Debemos pensar otra cosa para que no vuelva a pasar.

- Tengo algo, pero tendremos que trabajar toda la noche si queremos que sirva.

- Si eso permite que ellos no se acerquen a nosotros otra vez, lo que sea.

- Toma la caja bien. Segura. Ustedes cuiden el huevo

Se levantó y tomó la mano de la muchacha, para luego comenzar a tirar de ella con suavidad a la profundidad del bosque en la que comenzó a caminar hasta correr. Sus escudos cambiaron al de construcción y talado.

- ¡¿Tienes el set de construcción que compramos hace unas semanas?!

- ¡Umu! ¡Incluso seguimos comprando clavos ya que no sabíamos que hacer a futuro en cuanto consiguió el escudo de clavos! - Declaró confundida, al igual que los tres globos que miraban confundidos a su cuidador dentro de la caja, de la que procuraban velar por el huevo para que no se cayera o se sacudiera.

Sea lo que sea que fuera a ocurrir esa noche, Naofumi y Raphtalia harían algo más que sobrevivir a las criaturas de los alrededores en esa noche.