Capítulo XVI: Despierta bebé
Rachel cierra los ojos, sólo por un segundo, escucha dos disparos y ninguno es hacia ella, es ahí que decide abrir los ojos, sólo para ver a que Jack le ha disparado a Russell.
- Ya no le puedes hacer daño, jamás podrás hacerle daño¡ - le grita muy enojado y con mucha autoridad.
- Por fin hice lo que debí hacer hace mucho tiempo, proteger a mi bebé – concluye él.
Russell parece aceptarlo, se le cae la escopeta, y su cuerpo inerte cae hacia atrás desapareciendo cuándo llega al nivel del piso.
- Woahhh qué carajo – dice Rachel sin saber qué está pasando
Jack le da el alcance preguntándole a Rachel - ¿estás bien cariño? – ella asiente y él continua – me has dado un susto de muerte al oírte gritar, no lo hagas más por favor -pide y Rachel asiente otra vez.
- ¿Crees que Quinn regrese y qué pueda verla? – pregunta ella con muchas ansias que sí suceda, misma que siente Jack.
- Ojalá – añade él, sentándose junto a ella en el porche de la casa.
- Oh qué bonito huerto – dice mirándolo bajo la luz de la luna.
- Yeahhh lo hice en dos días – dice con orgullo y Jack sonríe al ver que esta pequeña a su lado tiene un gran corazón y un gran amor por su bebé.
- Quiero ver a Quinn, necesito verla – dice Rachel suplicante – me voy a quedar esperándola – dice con mucha firmeza.
- Yo también – asegura Jack – si ella tiene que aparecer, lo hará frente a ti. Así que nos quedaremos – anuncia y ambos asienten.
Y Rachel incapaz de quedarse tranquila, bajo la luz de la luna se pone a trabajar, cerca al huerto, a desmalezar esa parte, a limpiarla un poco más, sólo para ocupar su mente y no enloquecer.
Jack la ayuda reuniendo todo lo que esté roto, cómo madera astillada o ya no sirva haciendo una gran hoguera a distancia media de ellos, encendiéndola y así iluminando un poco más el lugar.
Él tranquilo que Quinn esté rodeada de tantos doctores y su personal, quién va a cuidarla mucho, hasta qué el pueda verla otra vez junto a Rachel.
Así ambos manteniéndose ocupados, esperan hasta el amanecer siempre con la esperanza de poder ver a Quinn.
…
Pasadas las 6am, ambos más sucios y cansados seguían trabajando ya a menor ritmo que el inicial metidos en lo suyo, Jack dentro de la casa y Rachel arrojando cosas en la hoguera.
Ahí, ella de espaldas aminora su ritmo para tomar unas respiraciones, está agotada.
- Buu – le dice una vocecita encantadora detrás de ella haciéndola saltar, soltando un gritito muy rico – Ahhh - asustándose para luego voltear y ver a la chica que sería posiblemente el amor de su vida.
- Quinn, mi vida – dice muy emotiva abrazándola muy fuerte, sentimiento que comparte Quinn, para luego darle un gran beso, muy apasionado, cargado de mucho sentimiento, separándose sólo por la intensa necesidad de respirar.
Rachel cogió el rostro de su Quinn con ambas manos muy delicadamente, pero a la vez lo suficientemente fuerte, para asegurarse que su Quinn es real, lo que siente es real.
- Rachel algo pasa – dice asustada ella
- ¿Qué mi amor? – le pregunta
- Siento algo aquí en el pecho – dice ella tocando con una mano su pecho – me siento rara – dice preocupada.
- No tengas miedo Quinn – dice Rachel llorando – te amo
- Te amo también, mucho Rachel – responde muy emotiva.
- Y te voy a amar toda la vida Quinn – contesta Rachel muy emotiva también
- Me siento cómo dispersa, no sé explicarlo – dice tratando de explicarlo tocándose el pecho – hay algo, aquí en mi pecho y mi cabeza que me hala hacia algún lado, tengo miedo – indica ella
- No temas Quinn, te amo mucho mi amor – sigue explicando Rachel cogiendo con ambas manos las manos de su Quinn – estamos nosotras aquí, en este pedacito de cielo, estamos en el limbo, y me has permitido estar aquí contigo – dice Rachel emotiva y llorando
- No entiendo – la mira confusa Quinn.
- Te amo – vuelve a decir dándole muchos besos cortos a toda su carita – y te voy a amar siempre – mirándola con demasiado amor en el corazón – permítete sentir todo lo que sientas, no tengas miedo, el amor no da miedo, voy a estar junto a ti, te lo prometo – dice muy emotiva abrazándola muy fuerte y debido a la diferencia de altura Quinn mira sobre el hombro de ella para ver a su tío Jack.
- Tío – dice incrédula por poder verlo y ahí. Jack se queda de piedra, y empieza a llorar.
Ahí frente a ella su bebé, su pequeña, su amor, y le está hablando ahora un poco más grande que cuando ocurrió el accidente, exactamente igual que cuando estaba tendida en esa cama. Recordar eso, lo hace llorar más e ir a su encuentro.
Y cuándo llega le toca su rostro, tan delicadamente cómo si fuera de cristal y ante un movimiento brusco se fuera a romper.
Es Quinn la que cierra la distancia llorando también y abrazándolo muy fuerte.
- Te amo tío – dice ella muy emotiva.
- Te amo más mi corazón – le responde él - te amo, te amo, te amo, te amo – le repite él abrazándola muy fuerte, perdiendo el número que repite lo mismo una y otra vez, levantándola del piso hasta que Quinn desde la seguridad de sus brazos, cierra sus ojitos y con la voz de su tío, desaparece en sus brazos – te amo – seguía repitiendo su tío hasta que su niña desaparece en su presencia.
Rachel cae al suelo llorando, y Jack al ver que su bebé ha desaparecido también rompe a llorar más fuerte, yendo al encuentro de Rachel, consolándose mutuamente, ambos sentados en el suelo cerca a una fogata que ya se está apagando.
…
Una hora después, ambos más tranquilos aún sentados ahí, ambos tomados de la mano…
- Voy a traer un sacerdote después de esto – dice Jack y Rachel asiente - ¿Qué ha pasado? – pregunta él.
- Creo que Quinn y Russell estaban en el limbo, en este bosque, elegido por ambos por recuerdos felices – dice taciturna – Quinn recreando sus mejores recuerdos, y Russell sólo intentando hacerle daño, matarla. Creo que han convivido por 5 años así – Rachel suelta un gran suspiro, una gran exhalación – creo que ambos se han ido, Russell al infierno y Quinn deseo con todo mi corazón a su cuerpo.
- Yo sé que así es – dice muy seguro Jack
- ¿Cómo lo sabes? – pregunta ella
- Porque al abrazarla sentí paz ¿tú lo sentiste? – pregunta curioso
- Sí – dice ella – sólo, estoy muy triste – sobándose un ojito con su mano para no llorar otra vez.
- Awww pequeña niña – abrazándola Jack – yo creo firmemente que nuestra Quinn está en el hospital, no sé si recuerde todo lo vivido aquí, pero mientras halla vida, todo es posible, podrán recrear todo nuevamente o crear nuevos recuerdos juntas, mi amor – dice asintiendo y Rachel le cree, ya que un amor, tan puro, tan bonito, no se va así sin más.
- Vamos Rachel – parándose le estira la mano para que ella se pare, ayudándola – a ver a nuestra Quinn, ya después puedo traer personal aquí, y reconstruir esta cabaña, tal cual era antes con la casita en el árbol, con una antena para que haya internet y telefonía. Ustedes podrán recrear todo de nuevo y generar nuevos recuerdos aquí o dónde estén juntas – repite y finaliza con una gran sonrisa que contagia a Rachel – y de paso a ducharnos, cambiarnos, ¿te parece? – Rachel vuelve a asentir, sonriendo.
Esta vez Jack conduce alejándose de ahí con la gran esperanza que su Quinn despierte y si es posible que recuerde todo. Esperanza que comparte Rachel, ya que no sabe si Quinn la reconocerá al despertar o si despierte.
- Positiva Rachel, positiva – se dice y se obliga a pensar en positivo.
…
Él la deja en su casa - ¿te recojo en 30 minutos? – pregunta
- Por supuesto – responde ella. Y él se va a su casa a bañarse y cambiarse para ambos volver al hospital.
…
Media hora después…
Jack y Rachel vuelven al hospital, ella es recibida por ambos de sus padres, cobijándola en un fuerte abrazo.
- Mi pequeña niña – dice Leroy llenándola de besos, le sigue Hiram haciendo lo mismo.
- Jack – le da la mano como saludo y él la toma, estrechando manos con la pareja
- Hola, mucho gusto, ¿Cómo ha ido mi bebé? – pregunta él y Rachel asiente muy atenta a lo que diría su papi, ella quiere saber.
- Antes que nada, Jack permíteme – pide Leroy y él asiente.
- Antes que nada, Jack – repite – Santana nos ha contado cómo ha ido todo, déjame agradecerte por cuidar de nuestra bebé – señalando a Rachel cobijada en el abrazo de su padre.
- Oh Leroy, fue, al contrario, ella me ha cuidado – dice con una amable sonrisa – y estaré para toda la vida agradecido que me halla podido devolver a mi bebé.
- Jack muchas gracias también – dice con una sonrisa - por no presentar cargo contra ella o sus amigos – Rachel hizo una carita graciosa al oírlo haciendo que los adultos se rieran al ver lo adorable de ella – y déjame disculparme profusamente por no mirar más allá del apellido Fabray – Jack asiente y dice – no hay problema Leroy estrechando su mano – eres un gran hombre Jack – añade él y Jack asiente.
- Déjenme decirles Leroy, Hiram, que su niña, me ha dado el regalo más grande de mi vida, traer de regreso a nuestra Quinn – dice mirando a Rachel qué asiente sonriente – y por eso ya somos familia – mirando a todos que asienten – resulte lo que resulte. Y bueno ahora sí, ¿cómo está nuestra bebé? – pregunta él refiriéndose a Quinn y cogiendo la mano de Rachel para tomar fuerza.
- Sí papi, por favor – pide ella con su lindo puchero. Hiram besa su cabecita y abraza más fuerte a su niña que no suelta la mano de Jack, todos mirando a Leroy por novedades.
- Hemos hecho muchos estudios en Quinn, para determinar su estado actual teniendo cómo referente los anteriores – Jack asintió a lo dicho por Leroy – esperamos aún algunos de esos estudios. Pero conociendo parte de ellos y teniendo una experiencia mayor a 20 años, te puedo decir que ella está bien, todo parece funcionar bien, su pulso es bueno y fuerte, puede respirar sola cómo ya lo has visto – Jack asintió, eso había sido muy especial – no obtenemos una respuesta de ella al consultarle por lo que sea. Y exceptuando eso te puedo decir que esperemos en cualquier momento obtener una reacción de ella. Tomando en cuenta que no hay plazo para eso, puede ser ahora, mañana, el otro mes, no se puede apresurarla, pero sí estimular su cerebro, hablándole, para tratar que reconozca su ambiente.
Todo estaba bien, dentro de lo normal, Rachel estaba feliz por eso.
- Todo este tiempo – dijo Jack con algo de pesar – la he sobreprotegido, aislado, esperando que despierte y no ayudándole con el estímulo que talvez necesitó – apesadumbrado confesó.
- Jack no has hecho nada malo – le confirmó Leroy – probablemente hubiéramos seguido ese ritmo también de habernos ocurrido a nosotros, todos saben que perdería mi cabeza al ver a mi bebé así – dijo él con susto deseando que jamás ocurra – has conducido a Quinn en excelente estado hacia cómo está ahora, eso es, - él se quedó pensando y haciendo ademanes con sus manos dijo – no puedo pensar en una palabra para expresarlo, sólo diré que es digno de celebrar. Has mantenido la esperanza a través de los años y le has dado esperanza a ella. Ahora vamos a darle los estímulos que necesite y esperemos todo vaya bien.
Los tres adultos asintieron y se abrazaron mutuamente en signo de gran agradecimiento.
- ¿Rachel? – preguntó Jack
- Sí – dijo ella
- Vamos a ver a nuestra Quinn – dijo dándole la mano para que ella lo coja, cosa que hizo y ambos fueron hacia su bebé.
…
Ambos fueron hacia el cuarto de Quinn, cogidos de la mano, cómo familia, cómo lo acordaron ambos, dase el resultado que se dé.
Deseando claro, que Quinn despierte.
Ese era el objetivo número uno.
Quinn yacía en la cama, recostada, con una imagen impoluta, parecía un ángel, con mucha paz, mucha tranquilidad, su pechito subiendo y bajando con cada respiración, una imagen hermosa para ambos que dieron gracias por que así sea.
- Hola bebé – dijo Jack con mucho cariño – hola mi amor, soy tu tío Jack – acariciando su carita dulcemente – te amo mi amor con todo el corazón. Despierta bebé – le pidió – estoy aquí con Rachel - añadió y Rachel cogió la manita de su Quinn – te voy a dejar con ella, ya vuelvo mi amor – y con eso le dio un beso en la cabecita a ambas y se fue dejando algo de privacidad a ellas.
Rachel acarició a su Quinn, besando su cabecita, su carita, sus ojitos, su nariz, sus labios con un beso muy dulce. Besó también sus manitas, cogió su mano derecha cobijándola con ambas manos y se sentó junto a su Quinn en la silla anexa a su cama.
Ella dio una plegaria agradeciendo por la vida de ambas, a pesar de todos los acontecimientos y también pidiéndole por la vida de Quinn.
Después dijo – te amo Quinn, mi bebé, luces tan dulce, cómo la bella durmiente, cómo mi ángel, te amo bebé con toda mi vida. Así que más vale que despiertes ¿entiendes? – le preguntó con mucho cariño, besando su manita – no puedo esperar a que despiertes mi amor – mirándola, diciendo internamente que necesitaba tener paciencia por si no sucede – voy a enseñarte lo que necesites, y si no soy yo, van a ser tus amigos, tienes muchos, eres muy querida y amada, no lo olvides. Te lo recordaré todo el tiempo – muy segura de eso – y ahh ohh – se acordó ella de lo importante – te mostraré muchos musicales y obras de teatro, puro talento Quinn, lo vas a adorar – por supuesto que sí – tu tío Jack es genial, ya no me da miedo – le confesó – osea, él me canto un verso que sonaba amenazador en el voluntariado. Yo hago voluntariado, bueno él me cantó y yo creí que me amenazaba, pero hablando con él, resulta que le gusta tanto la música de 1950 cómo a mí, y las obras de teatro y operas ufff, imagínate bebé – dijo mirando a su bebé, imaginando que Quinn sonreía por ello – te va a encantar – concluyó – te amo bebé y Ahhh – a lo importante, se dijo Rachel – a lo importante – le repitió – vamos a reparar la cabaña del bosque y va a haber internet y llamadas para celular. Haremos barbacoas, y tendremos un futuro juntas, crearemos muchos recuerdos juntos. Sólo recuerda que tienes que despertar bebé – mirando a su bebé - Santana y Brittany te caerán bien mi amor, tienen un gran corazón y ese algo especial que las hace destacar, te van a caer bien y quién quita que puedan formar un trío de amigas, algo así como la "Unholy Trinity", suena loco, pero muy chévere ¿verdad? – le preguntó a ella y se imaginó que ella asentía y se reía.
Rachel siguió hablándole a Quinn esperando que algo resuene en ella y la ayude a despertar.
- Por favor despierta bebé – le pidió ella – el mundo es maravilloso y mágico, puedes apostarlo.
Después de eso, ella cayó dormida por el agotamiento del día y noche anterior. Jack y su papá vinieron a verla después de un tiempo, encontrándola dormida, así que ambos pusieron una cama junto a la de Quinn y Leroy puso a su princesa ahí muy despacio para que duerma junto a ella, cubriéndolas a ambas con la misma sábana, quién al sentirse más cómoda tomó la manita de Quinn y así juntas durmieron.
...
Nota:
- Próximo cap el final
