1 mes después
Marinette se sentó en su silla frente a la computadora después de una agotadora tarde de chicas con Alya. Ya había pasado un mes entero desde que pasó su cumpleaños, su noche pasional con Chat Noir, el que ahora era su novia.
Si hace unos meses le hubieran dicho que terminaría de novia con el héroe más famoso de París, le hubiera gritado que estaba mal de la cabeza y que su amor por Adrien era mucho más fuerte que otra cosa. Sin embargo, el destino decidió dar un giro inesperado de 180 grados, y no podía estar más feliz por esa situación.
Los días con el héroe habían sido los mejores, solo podían verse 3 o 4 veces a la semana, si es que un Akuma no interrumpía, pero aún así eran los momentos más preciados donde ella y Chat pasaban hasta altas horas de la noche conociéndose más, viendo series, jugando juegos de mesas, comiendo pasteles o inventando juegos estúpidos de palabras. Cada uno de esos momentos habían servido para que Marinette terminara cada vez más y más enganchada por el héroe felino, el darse cuenta que Chat Noir era un chico sensible, detallista y romántico, la habían hecho caminar por las nubes casi todo el tiempo que lo veía.
Además, Chat siempre era cariñoso y respetuoso con respecto al espacio persona y las muestras de afecto. No habían vuelto a cruzar esa línea desde que confesaron sus sentimientos y se unieron hace más de un mes.
Marinette aún creía que era demasiado pronto para convertirse en una de esas parejas apasionadas que no hacían más que pensar en seco a cada hora del día. Ella no era así. Y aunque más de una vez estuvieron a punto de iniciar nuevamente ese ritual amoroso, siempre se detenían a tiempo, terminando desaliñados y avergonzados de que no pudieran controlar sus hormonas a tal punto.
Pero Marinette era la que más enloquecía con esos días de abstinencia. Quería sentir su piel caliente junto a la de él nuevamente, quería que la besara de esa manera tan intensa com la vez en la que hicieron el amor por primera vez en ese cuarto frío del hotel. Cada roce que tenía con el traje del héroe era un bálsamo para su corazón y un revoltijo en su cabeza que no la dejaba estar en paz. No quería decirle a Chat a cerca de cómo se sentía... ¡Eso ni de broma! Quedaría cómo una pervertida total y necesitada.
Soltó un bufido y encendió la computadora para teclear la próxima gama de colores que usaría para el conjunto de Kitty Section. Había hecho un espacio en el protocolo para que pudieran tocar el día de la graduación, así que debía realizar un nuevo estilo, algo que gritara libertad y nostalgia a la vez. Era complicado, pero lograría que estos diseños quedaran excelentes, anotó algunas ideas en un espacio en blanco y guardó algunas imágenes que podrían servir de inspiración para crear la imagen principal del tema.
Mordisqueó la punta de su pluma tratando de concentrarse. El boceto ya lo tenía, pero faltaba algo que...
—¡Boo!
La chica brincó de su asiento soltando un gritito y mirando hacia atrás cómo su lascivo novio se reía de ella y de su reacción.
Marinette frunció el ceño y comenzó a golpear a su visitante furiosa pero a la vez contenta de tenerlo aquí.
—¡Miouch! De haber sabido que mi novia me recibiría así, lo hubiera pensado mejor antes de venir aquí. — dijo divertido atrapando a la chica en un abrazo.
—¡Tú tienes la culpa por asustarme! — se defendió asiendo un mojín porque su gatito no la dejaba soltarse de su férreo abrazo.
El héroe la miró con diversión y la comenzó a llenar de besos haciendo que ella girara el rostro fingiendo estar a la defensiva, lo que provocaba que Chat pusiera más empeño en sus acciones causándole risitas y luego carcajadas al sentir que sus besos se convertían en cosquillas.
—¡Basta Chat! — se rió — en serio, ya basta... y-ya no puedo...
Chat se detuvo por un segundo y luego le dió una sonrisa fanfarrona.
—No hasta que me saludes como tiene que ser, mon amour — su tono de voz indicaba que no detendría su ataque hasta que lo hiciera.
—E-Esta bien, esta bien, pero para Kitten, ¿De acuerdo? — logró decir — vamos, sé un buen minino...
Chat se detuvo al instante y cuando la soltó de su abrazo, fue ahora Marinette quién lo tomó del cuello y unió sus labios ladeando la cabeza para tener más acceso a su boca. Se besaban con tanta pasión que fue cómo si todos los recuerdos vividos hace un mes, lograran agazaparlos y se mezclase con sus toques enardecientes y arrulladores.
La aspirante a diseñadora envolvió una de sus piernas a la cadera del muchacho y pronto se vio envuelta en un mar de caricias y besos húmedos que recorría desde su mejilla hasta su cuello. La mente nublada de ambos, no pensaba en otra cosa que no sea complacer al otro, suaves besos de pluma, mordiscos y una que otra caricia atrevida eran la droga que invadía sus venas y que no podían dejar de consumir.
Luego de un rato, un anuncio publicitario apareció en la computadora separando bruscamente a los amantes por tan repentino sonido.
Ambos se miraron completamente abochornados, mientras que Marinette se separaba respirando agitadamente a la par con Chat. Lo habían hecho de nuevo... sucumbir al deseo latente que anhelaban sus cuerpos al fusionarse.
La pelinegra evitó mirar de lleno a su novio y se acercó a la computadora para deshacerse del anuncio que les había de vuelto a la realidad. Un tenso silencio surgió después de que la chica cerrara el anuncio. Otra vez esa tensión sexual atacaba.
Después de estar tanto tiempo en silencio, Chat se hartó y tomó la palabra para aligerar el ambiente.
—Y entonces... ¿en que estás trabajando, hermosa?
Marinette se sonrojó por ese apelativo cariñoso, aún no se acostumbraba a esos apodos bonitos que Chat le decía, el que la llamara, princess, cuando aún no eran pareja, fue difícil de aceptar, pero ahora se sentía cómo una niña pequeña.
—P-Pues... ya sabes, diseños y esas cosas — explicó — el baile de graduación esta cada vez más cerca y con Alya debemos agregar un evento más a la lista de pendientes.
—¿Ah si? ¿Cuál otro pendiente?
—¿Recuerdas a Kitty Section?
—¿La banda a la que Bob Roth intentó pasar como suya?... Como olvidarla, fue el día en el que casi pierdo mi prrrreciada voz.
Marinette rió de manera sarcástica.
—A puesto a que Ladybug debió sentirse aliviada ese día — bromeó haciéndose la desentendida, no debía dar alguna pista de que sabía lo que había pasado.
—De hecho, ella fue la primera que perdió la voz cuando atrapamos a Silencer, si no me equivoco, la víctima akumatizada era un, amigo tuyo... ¿cierto? — utilizó un tono cuidadoso y sutil.
—¿T-Te refieres a Luka? Pues... si, él es... es un buen amigo mío. — admitió con los nervios atenazándola.
Chat se acercó bastante a su rostro, tanto que sus narices se rozaban y temor de Marinette aumentaba.
—Estas nerviosa. — afirmó.
—¿Y-Yo? ¡Que bah!
—Te conozco — expresó con una sonrisa socarrona — cuando algo te preocupa muerdes adorablemente tu labio inferior y pones un mechón detrás de tu oreja — señaló.
Marinette dejó de morderse distractoramente su labio y lo miró como si fuera una niña berrinchuda mientras se cruzaba de brazos. No pensó que conociera tan bien sus gestos.
—¿Me lo contarás?
—¿El qué?
—Lo que te molesta de este asunto... te pusiste algo incómoda cuando mencionaste a ese tal... ¿Luke? — dijo equivocándose apropósito. — ¿Pasa algo malo con él, princess?
Marinette resopló sintiendo sus mejillas arder. No quería tener una incómoda charla sobre los sentimientos de Luka con el que ahora era su novio, la idea simplemente era chocante, y hasta algo... peligrosa, en su opinión.
—N-No es nada, simplemente... n-no nada, olvídalo...
—¿Qué es? — insistió — vamos, puedes decírmelo. Soy tu novio después de todo — la tomó de los hombros a la vez que la acercaba más hacia él en un modo de confianza e intimidad — Para eso estoy, para escucharte y apoyarte...
El corazón de Marinette se detuvo por unos instantes, sintió cómo sus ojos se comenzaron a llenar de lágrimas que trató de quitar con su dorso para que él no lo notara. No sabía por qué le había entrado ese sentimiento de querer llorar cada vez que Chat le decía algo bonito, si no era muy diferente a las cosas amables que le había dicho Luka antes.
Quizás era porque Chat era tan diferente a Luka. Ambos eran amables a su modo. Pero Chat la protegía con tanta vehemencia sin que él mismo lo supiera cuando batallaban con un akuma, ese ardor en sus ojos cada vez que se besaban y terminaban susurrándose palabras dulces al oído, eran esos detalles de los que no podía evitar quedar aún más flechada de lo que estaba.
Y es ahí cuando se reprendió así misma. Chat había tomado un riesgo al querer iniciar una relación con su identidad civíl, pero lo hizo porque la amaba y confiaba en ella. Así que... ¿Por qué no podía hacer ella lo mismo?
Miró hacia arriba y observó el semblante tranquilo de su novio.
—¿Me prometes que si te lo cuento no actuarás cómo un gatito celoso? — preguntó mientras jugaba con la campana del adorno de su traje a modo de distracción.
—Pff... ¿Yo? ¿Celoso? Parece que no me conoces bien princesa...
—Justamente porque te conozco lo digo — rodó los ojos.
El gatito bufó y asintió de mala gana.
—Vale...
—¿Lo prometes?
—¡Ya te dije que lo haría! — reprochó.
—¡Pero no lo has prometido!
—Lo prometo, princess...
—¿Promesa de gato? — levantó su meñique cómo aquella vez él lo hizo con ella y lo miró a los ojos.
Él la miró enternecido y a la vez frustrado, porque la promesa de gato era algo a lo que no podía faltar, así que tendría que aguantársela. Levantó su meñique y lo unió con el pequeño dedo de ella.
—Promesa de gato.
—Bien... — comenzó Marinette jugando con sus manos — pues... Luka es el hermano mayor de mi compañera Juleka. Lo conocimos el día en que Madame Anarka organizó el concierto para el día del festival musical.
Chat Noir asintió afirmando que recordaba ese día.
—Y pues... yo... antes de que tu y yo... pues, ya sabes...
—Él es... ¿el chico del que antes estabas enamorada? — inquirió con un tono bastante tranquilo.
Marinette guardó silencio por un buen tiempo para finalmente decir.
—No.
Chat la miró confuso.
—El chico del que me enamoré fue mucho antes de conocer a Luka. — explicó calmadamente — Admito que sentía algo especial por él al principio pero, fue solo la confusión... yo jamás dejé que mi corazón sintiera amor por nadie más que no fuera él.
Chat la miró con ojos tristones tragando fuertemente saliva para hacer la próxima pregunta.
—¿Aún lo amas?
—Ya no... — admitió con voz segura — antes mi corazón saltaba ante la sola mención de su nombre pero... ya no puedo sentir más que un cariño especial por él, además... — tomó la mano del héroe entre las suyas y lo contempló con ojos brillantes. — Te tengo a ti... — sonrió — tú te encargaste de curar y crear un corazón nuevo que solo me haga sentir amor por ti — aseguró.
Cuando Marinette dijo aquello, el aura triste de Chat se transformó a una explosión de colores que lo envolvieron y lo hicieron dibujar una sonrisa en su rostro.
Con delicadeza, acercó una mano para acariciar la tersa mejilla de su adorada novia, y procedió a tomar sus labios en un beso que los descolocó a ambos. Terminando uno encima del otro sin despegar sus bocas y acunándose en los brazos del otro.
Estaban comenzando de nuevo a encender esa llama para luego descarrilar todos sus sentimientos y deseos, otra vez.
Lograron parar a tiempo, pero esta vez descansaron sus frentes para mirarse a los ojos, hablando con las miradas.
Ambos pensaban lo mismo.
—Creo que esta abstinencia no esta afectando a ambos por igual... ¿no es verdad, princess? — inquirió con su característica sonrisa lasciva.
La diseñadora evitó mirar el rostro triunfante del felino. La había descubierto.
—Tranquila, princess — la calmó acariciando su hombro con su pulgar — no tengo nada en contra de volver a repetirlo. Después de todo, yo también te extraño — susurró relamiendo sus labios y acariciando con la nariz el perfumado cuello de su novia — aunque, esto podría ser más divertido si lo llevamos a un nivel más... elevado.
La chica lo miró sin entender aún debajo de él y sus caricias calientes.
—¿D-De qué hablas? — preguntó algo confundida por su repentina reacción.
El felino disfrutó de la confusión plasmada en el inocente rostro de su novia y continuó preguntando mientras pasaba su lengua por la suave piel de su cuello.
—¿Estarías dispuesta a tratar algo conmigo, my prrrrrincess?
Marinette entrecerró los ojos mirándolo sospechosa. Algo se traía ese gato entre garras.
—¿Qué estás tramando pequeño gato pervertido?
—¿Moi? Yo no soy tan pervertido, ma belle — se ofendió — aunque... admito que esa palabra me caería purrfecta en este momento. — susurró en su oído.
Marinette enrojeció y se alejó unos centímetros de su minino.
—¿Q-Qué pretendes?
—Nada malo a excepción de un simple juego — se encogió de hombros — claro, siempre y cuando estés dispuesta a aceptarlo...
—¿Qué clase de juego?
Conociendo a Chat esto sería algo extremadamente loco.
—Uno muy simple... ambos hemos tenido algunos problemas para estar juntos desde la noche de tu cumpleaños — recordó — así que, pensé en un método que nos ayudará a unirnos más y saldremos de la rutina... ¿te lo imaginas? — su aliento chocó contra los labios de la muchacha — ya no tendremos que contenernos más...
—Aún no estoy entendiendo que quieres que hagamos — mencionó bisbiseando cerca de sus labios.
Chat amplió aún más su sonrisa.
—Debo admitir que desde que te hiciste mi novia, he tenido unas cuantas fantasías que me gustaría hacer realidad — confesó mordisqueando su barbilla.
La diseñadora se cimbró de pies a cabeza tanto por sus palabras cómo por sus acciones, estaban encendiendo algo en ella, algo que obviamente no podrían continuar debido a que sus padres descansaban en la planta baja.
—C-Chat... Ahh...
—¿Dejarías que cumpliera mis fantasías contigo, ma belle?
—Hmm... — la azabache apretó los labios reteniendo los gemidos que querían escaparse.
Estaba sintiéndose tan bien, de hecho se sentía en la gloría. Pero todo se detuvo abruptamente y dejó de sentir los labios de su novio en su cuello.
—¿Eh?
Todo lo que pudo ver al abrir sus ojos fue la sonrisa satisfecha de Chat y esa mirada gatuna atravesar su alma.
—¿Lo haremos entonces, my princess?
—Y-Yo...
—Me permito recordarte que... al ser un juego de ambos, tú también tienes derecho a cumplir tus fantasías... — informó.
Marinette se quedó de piedra.
—¡¿Q-Qué?! — chilló avergonzada.
Fue inevitable para Chat no reírse.
—¿Acaso no hay alguna cosa que desees hacerle a este gato, preciosa?
Casi podía apreciarse saliendo humo de las orejas de Marinette.
Atacó a Chat con un cojín y este lo atrapó justo a tiempo inmovilizándola, besando su frente y respirando pausadamente mientras Marinette se dejaba llevar por esa tranquilidad que emanaba.
—No olvides traer pastillas anticonceptivas, porque ni de broma me acercaré a una farmacia a pedirlas — la escuchó decir.
—Dalo por hecho, prrrrrincesa.
Marinette negó con la cabeza al estar más tranquila y dispuesta a seguirle la corriente a su novio con aquella locura que más que todo, le resultaba interesante.
—¿Tenías esto planeado desde el principio? — preguntó Marinette a su novio.
Chat se encogió de hombros dándole la espalda escondiendo su sonrisa lobuna.
—Tal vez.
—Eres incorregible, Kitten. — rió la chica.
—¿Siquiera podrías decirme cuales son tus fantasías? — cuestionó haciendo un puchero.
—Ah-Ah — negó con la cabeza — eso lo descubrirás mañana, princess... — dijo guiñándole un ojo y tomando su mano para besarla cómo de costumbre. — hasta mientras, bien podrías hacer una lista de tus fantasías más anheladas — sugirió — porque las cumpliremos todas — prometió.
Marinette solo sintió los labios de su novio besar rápidamente los suyos y luego desapareció por la trampilla de la chica a la espera de un nuevo día para estar con su amada.
El juego acababa de iniciar.
...
Hola a todos!
Jaja, ¿véis? No me he tardado tanto esta vez, incluso a mi me sorprende :3 pero... supongo que para los que siguen esta historia, es una buena noticia... ¿cierto?
Tal y cómo venía diciendo, después de este capítulo se vienen las fantasías UwU.
Y ahora si, los comentarios U.U disculparán que no he tenido tiempo de responderles en mis anteriores capítulos :"3 he estado con el tiempo y me dolió no responder sus comentarios, pero ahora que ando desocupada aprovecharé para agradecerles a todos los que comentaron.
Muy bien, gracias a...
Cherry Love: ¡Gracias! Espero hayas disfrutado mucho mi lectura hasta ahora, y si fue así, espero leerte más en los comentarios ¡Un beso!
Sonrais777: No sabes lo feliz que me hace que estés disfrutando mi historia :"3 sé que aún me falta mucho por aprender en el arte de la escritura, pero me esfuerzo en grande por hacerlo bien. Gracias por tomarte la molestia de leerlo.
Karen Agreste: ¡Gracias en serio! Eres una de mis más fieles lectoras aquí en fanfiction y te agradezco mucho que sigas mis historias y comentes.
y por último.
manu: si, amigo, si leí los comentarios que dejaste ' así que te los responderé ahora que puedo... Hmm, me gusta Felix, es un personaje masculino muy atractivo a mi parecer, aunque yo también prefiero al del PV, y con respecto a la pareja Felinette, la verdad es que tengo mis gustos bien puestos y mis ships favoritos destacan en: Marichat, Lukami y Feligette... ahora con respecto a lo que me has preguntado si me gusta el Nathloe... Obvio, me encanta desde la primera temporada :3 bueno, lo que si te pediré es... que dejes de darme trabajos con respecto a tus gustos y lo que quisieras que pasara en una historia, son cómo órdenes, y en lo que a mi respecta, no me siento cómoda recibiendo mandatos de alguien que se dedica a comentar lo mismo a otras escritoras, creo que hablo por ellas al decir que incomoda un poco el que alguien se dedique a hablar de ideas para historias en lugar de hacer un comentario con respecto a su fanfic. No lo digo de mala manera, pero por favor, pide ayuda para hacer una cuenta y crea tus propios relatos, no esperes que alguien más lo haga por ti, porque a veces las escritoras a penas y tienen tiempo para hacer los suyos propios... se que es complicado, pero lograrás hacerlo, te lo digo cómo amiga porque eres uno de mis lectores y te aprecio.
Bueno, supongo que eso sería todo...
Me despido, los quiero un montón... y nos vemos en las fantasías!
¡Bye, bye!
