Sakura Card Captor y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de CLAMP, pero la historia es de mi autoría.
Muy bien, quiero decirles que si ven primero que escribo sólo de una pareja, no se enfaden, ya que una mitad está dedicada a una pareja y la otra mitad a la otra, y es que por la diferencia horaria de Inglaterra y Japón, los sucesos de una pareja tuvieron que pasar antes que los de la otra, por eso mismo lo hice así.
Liz Padilla: ¿Pensaste que era el final? Jejeje la verdad no, y no vayas a creer que estoy alargando todo como lo hacen otras personas jajaja, yo tenía pensado desde un principio todo esto. Si no tengo casi toda la historia en mente antes de escribirla, no podría continuar, y creo que ya lo había mencionado jeje. Pero también como ya dije antes, cuando empecé a publicar ya tenía gran parte de la historia hecha, solo que siempre debo "afinar" algunos detalles de ortografía y redacción (aunque todavía no soy una experta, doy mi mejor esfuerzo)
Sakurale 27: Jajaja no voy a hacer que el avión de Meiling se estrelle, así que lamento desilusionarte XD Por cierto… ¿No vas a decir nada sobre Eriol y Tomoyo porque viene algo "suculento" con ellos? Jajaja, ¿qué cosas piensas? En este capítulo no hay lemon, así que también lamento eso jeje. Pero falta poco para eso. Ya dije que no soy experta en eso, y para hacer dos lemon quiero hacer las cosas bien… solo espero lograrlo =_=U
Agradezco todos sus comentarios y saludos, ¿Me había tardado mucho? Vaya, jajaja, yo pensaba que no tardaba tanto ya que hay personas que tardan meses o años en actualizar. Pero bueno, quiero que sepan, que aunque no respondo todos los Reviews, leo todos y cada uno de ellos, y respondo a dudas que puede tener más de una persona. Si hay algunas que no respondo, no es por ignorarlas, es porque responderlas sería adelantar algo que no quisiera revelar tan pronto.
Bueno, sin más parloteo, les dejo leer lo que sigue.
Capítulo 15. No te dejaré
Tomoyo había empacado sus cosas y se había marchado de la mansión Daidouji. Tardó un rato en llegar al aeropuerto de Tokio, donde después de poner en orden sus papeles, pudo comprar un boleto a Londres, aunque el hecho de tener que esperar 10 horas con 6 minutos para llegar era un poco desesperante, ese tiempo a solas consigo misma le iba a ayudar.
Obviamente iba a tener que cambiar los yenes japoneses por libras esterlinas cuando estuviera en Inglaterra, pero en eso pensaría después. Faltaban unos pocos minutos para abordar el avión, cuando palideció por completo ante lo que sus ojos color amatista observaban detrás de un vidrio de una tienda para turistas. Unas cuantas personas que pasaban le miraban como si estuviera loca, pero a Tomoyo eso muy poco le importaba, ya que su cabeza solo tenía lugar en ese momento para lo que acaba de ver.
Pudo correr directo a ese sitio, tomando entre sus manos una revista internacional, y aunque no estaba en japonés, ella podía leer muy bien el inglés.
Solo que eso le hizo sentirse todavía peor que al principio. Y es que la portada de esa revista, tenía la noticia que a pesar de ya esperarla, le causaba rabia consigo misma. Así que fue a la página 11, indicada por el índice, viendo que todo empeoraba más de lo que podría haber imaginado.
"¿La pareja perfecta? ¿O la pareja disfuncional?"
"Según una entrevista personal con los magnates Hiragizawa, su único hijo se unirá en matrimonio con una mujer que es un poco mayor que él. Lo curioso es que Eriol Hiragizawa no ha estado presente en Londres para confirmar dicha afirmación, pero se dice que llegará en muy poco tiempo para que su boda con la señorita Kaho Mizuki se realice.
Algunos afirman que la noticia era de esperarse, mientras que otros dicen que la boda se adelantó dado que el señor Hiragizawa cayó enfermo de cáncer de pulmón, y quiere que su hijo se una en matrimonio antes de su partida.
No se había sabido nada del muchacho heredero de la fortuna Hiragizawa después del escándalo que hizo su ahora prometida con él en pleno restaurante teniendo una acalorada discusión, después enterándonos de que se fue a estudiar al extranjero. ¿De verdad esos dos son el uno para el otro? ¿Será que de verdad del odio al amor solo hay un paso? Estaremos pendientes de cada paso que den, y veremos cómo se mantiene la relación ante los medios de Londres."
-Ahora sí, soy una desgraciada – susurró después de haber estado 3 minutos sin decir ni hacer nada, para luego ir a la caja donde estaba una chica atendiendo – quiero comprar esta revista
Eriol estaba pasando por más dificultades de las que creía, ya que conociéndolo, era capaz de aceptar el matrimonio por la enfermedad de su padre. Si no lo detenía y lo sacaba de esto rápido, él iba a terminar atado a una mujer que solo le causaba problemas.
Según la revista, Eriol todavía no llegaba a Inglaterra, así que no era de ese mismo día, ya que él se había ido la tarde del día anterior. ¿Después de lo que está pasando, él le perdonará por haberlo dejado solo cuando más la necesitaba? Temía por la respuesta, pero no podía abandonarlo otra vez…
"Porque… creo que estoy enamorada de él. No puedo volver a decirle eso sí no estoy completamente segura de ello, ya que se lo prometí a Li, pero…
Por no haberle hecho caso a mi corazón, por cobardía, le rompí el corazón en el momento menos indicado. Tenía miedo de fallar en el intento, de que si me esforzaba podría no valer la pena… y terminé imitando a mi madre en las acciones egoístas y poco inteligentes. Conseguí lo que quería en ese momento; lo alejé de mí, y…
Ahora lo quiero a mi lado más que nunca. Quieras o no, volveré a tu lado, Eriol Hiragizawa. No volveré a dejarte ir."
Con esa actitud, abordó el vuelo, sabiendo que a pesar de lo que tardaría en llegar, si eran las 3:30 PM de ese día, y llegaría en 10 horas con 6 minutos, lo que en Japón serían las 12:36 AM del día siguiente, serían las 4:30 PM del día en el que estaba ahora al llegar a Inglaterra, ya que había 9 horas de diferencia horaria, siendo Japón el adelantado para Inglaterra. Sonaba complicado, pero a base de eso, si tenía algo de suerte, vería a Eriol poco después de llegar, ya que la mansión Hiragizawa no estaba muy lejos del aeropuerto.
OOOOOOOOOO
Miraba por el balcón de su habitación después de haber dormido un poco después de varias horas de intentarlo. Su vista estaba fija en el patio trasero de la propiedad de la familia Hiragizawa, para escuchar segundos después que la puerta de su habitación se abría, y detectando el aroma fuerte de un perfume caro, suspiró con resignación, antes de hablarle a esa persona que acaba de entrar.
-¿Qué quieres Kaho? No estoy de humor para discutir contigo – la mencionada le mira con una leve sonrisa, sentándose en la orilla de la cama algo desacomodada del muchacho
-Solo quería preguntarte si habías dormido bien – Eriol rodó los ojos, pero trató de contestarle lo más amable que pudo, a pesar de que no quería hablar con ella. Aunque… tal vez podría servirle de algo
-Pues tomando en cuenta la noticia sobre mi padre, no fue sencillo conciliar el sueño, pero unas pastillas para dormir son de gran ayuda en estos casos – le confiesa sin avergonzarse de tener que recurrir a eso, ya que tampoco era un fármaco dependiente o algo por el estilo
-Espero que no te vayas a exceder amor – una segunda vez diciéndole algo tan dulce fue el límite del joven Hiragizawa; no soportaba más esa actitud de Kaho
-Kaho, basta. Sé que no me estás hablando a mí – le afirma con seriedad mientras se acerca a ella, sentándose en la cama, solo que a un metro de distancia. No le gustaba hablar con ella si iban a discutir, pero era peor todavía que le trate bien, sabiendo de antemano la razón de ello
-Pero si no hay nadie más que tú – le comenta sin entender a lo que se refiere, y es que parece que Eriol no había dormido muy bien, pues decía cosas carentes de sentido
Pero para el muchacho si lo tenían, y mucho, así que decidiéndose por ser directo, comienza a aclararle su duda.
-Al principio no tuve interés de saber sobre tu vida personal, ya que creía que solo te importaba el dinero. Pero el día de ayer Nakuru me dijo algo muy interesante – la mujer le mira con curiosidad, pero a la vez no le veía el caso que le preste atención a la loca de su prima
-¿Qué se supone que te dijo? – Eriol esperaba esa pregunta, y se dispuso a contestarle lo antes posible y sin dudar de lo que le diría
-Discutieron hace unos días cuando ella llegó, ya que no estaba de acuerdo con los planes que tenían de la boda. Pero curiosamente, le dijiste algo que no entiendo – hizo una breve pausa, pero sin perder ningún detalle del rostro de la mujer, ya que quería comprobar si todo lo que le dijo Nakuru era verdad – dijiste que no ibas a permitir que regrese con Yūko Ichihara, cuando yo no conozco a nadie con ese nombre – Kaho abrió los ojos un poco más que antes, para luego fruncir levemente el entrecejo
-No sé de lo que estás hablando – Nakuru Akizuki se las iba a pagar algún día por haber hablado de más, pero claro que Eriol no debía saberlo. No iba a permitir que después de estar tan cerca de tenerlo a su lado, se lo arrebaten. Sin embargo, Eriol ya lo sabía, y estaba complacido de ver cómo estaban resultando las cosas
-Lo sabes, porque de lo contrario, no pondrías esa expresión. Yo no conozco a esa persona, y tampoco soy la persona que buscas – dijo con toda intensión de acabar con ese asunto de una vez, ya que si lograba hacerle confesar la verdad, podría ir con sus padres para detener la boda antes de su inicio
Pero Kaho no se la iba a dejar tan fácil como pensaba.
-¡Tú eres la persona con la que voy a pasar el resto de mis días! Así que deja de ser tan terco – le alza la voz buscando que él se distraiga del asunto y comience una discusión con ella. Esa era su única oportunidad de zafarse de lo que el joven Hiragizawa estaba tratando de causar. Pero no imaginó que Eriol sonriera levemente, como si esas palabras fueran precisamente lo que estaba buscando
-¿Terco como quién? ¿Tu ex-novio Reed Clow? – ella no dijo nada, completamente impactada, lo cual solo significaba que había dado en el clavo – Kaho, según lo que averiguó Nakuru, él y su novia murieron 4 años antes de que me conocieras. Solo porque viste mi parecido físico con él, comenzaste a creer que él y yo éramos el mismo – dijo completamente seguro de lo que decía. No le gustaba para nada tener que saber algo así, pero después de este día, seguramente Kaho debía ir con un especialista
-¡Cállate! – le alza la voz a la vez que se levanta de la cama, completamente furiosa – no me tomes por loca, que eso no te va a funcionar para deshacer el compromiso a estas alturas del partido. Tú y yo ya estábamos comprometidos años antes de lo que dices, así que no me vengas con esos disparates
-Pero casualmente te interesó el matrimonio cuando me conociste directamente. ¿No es verdad? – le cuestionó con una ceja alzada, observando que ella se alejaba de él y se dirigía a la puerta
-En algo tienes razón; te pareces a él, pero solo porque ambos son igual de desesperantes. Yo solo quise ser amable, pero como veo que no estás de humor, te dejo por hoy – dijo dispuesta a irse y no hablar más con él por el momento, siendo algo que por su puesto, no le convenía al peliazul
-Espera, ahora que viniste, debemos dejar claro este asunto – no debía permitir que ella se fuera como si nada; ahora que estaba tan cerca de la libertad, no iba a dejarse vencer por ese encierro
-¿Ahora quieres hablar conmigo? Te tengo noticias; yo no quiero en esta ocasión – se alejó al ver que le estaba siguiendo, saliendo de la habitación y caminando por los pasillos. Pero al ver que él insistía, se estaba hartando de su presencia, más no iba a ceder tan fácilmente
-Kaho, no me evites, que detesto que me hagan eso – le reclama con una combinación de molestia y melancolía, ya que incluso Kaho por unos segundos, le estaba recordando a Tomoyo
-Tú me evitaste por años, así que no me vengas con ese reclamo tan ridículo – se burla de él en otro intento de iniciar una nueva discusión con él, pero antes de que el joven le conteste, una sirvienta de la mansión se acerca a ellos, con un poco de timidez
-Disculpe joven Hiragizawa – el mencionado voltea a verla, pero nota que Kaho aprovecha eso para seguir alejándose de él
-¿Qué? – pregunta con impaciencia, tratando de acabar con esa interferencia rápido
-Lo buscan
-¿Quién es? – no conocía a casi nadie de Londres a pesar de que era su hogar, ya que realmente antes no hablaba con nadie que no fueran Nakuru o sus padres, y no fue hasta que llegó a Tomoeda que comenzó a hablar un poco con Yamazaki, para después hacerse el mejor amigo de Shaoran, hasta que también se hizo amigo de Sakura tiempo después. Y claro, también contaba...
-Me dijo que le reconocerá al verle – la chica interrumpe sus pensamientos, logrando sacarle un suspiro de resignación, para luego ver que Kaho ya no estaba en su rango de visión
-Más le vale a esa persona que sea importante, porque acaba de quitarme tiempo valioso – se queja mientras se dirige a las escaleras para bajar al primer piso, justo a la sala principal, con una velocidad que demostraba su poca paciencia en este momento
Pero al pisar el último escalón, todo su cuerpo quedó petrificado en ese sitio, mientras que sus ojos no podían creer lo que veían. Frente a él estaba una chica de cabello negro y ojos color amatista que lleva puesto un vestido lila, con la falda a la altura de las rodillas, y con unas zapatillas del mismo color, combinando perfecto con una bolsa lila que reconoce muy bien… era la que le había recomendado comprar cuando la siguió al centro comercial. Su corazón casi se detiene al terminar de bajar las escaleras por completo, admirando a esa persona cada segundo.
-Hola Eriol – le saluda con una leve sonrisa divertida, y es que verlo en esas circunstancias casi le hizo reírse; el joven estaba algo despeinado, vestido con lo que obviamente era una pijama que consiste en una camiseta blanca y un pantalón de tela del color de sus ojos, además de que estaba descalzo. Era la primera vez que veía a Eriol de esa forma, pero eso no le quitaba su atractivo
-Tomoyo… ¿Qué haces aquí en Londres? – ella al ver que él estaba serio, decide confesarle desde el principio la verdad de su estadía en Inglaterra. No iba a dejar que sus temores se apoderen de ella, ya que él no merecía más dolor de su parte
-Eriol… vine para pedirte que no cometas el peor error de tu vida. Sé que te fallé, pero después de lo que pasó, no pienso abandonarte, incluso si no me quieres cerca de ti, no te dejaré solo otra vez
-¿Qué? – apenas y reacciona ante esas palabras tan llenas de seguridad y seriedad, observando con asombro que las amatistas que son sus ojos, no estaban evitando su propia mirada como antes
-Estoy al tanto de tu situación, y créeme que estoy pensando en cualquier solución que sirva para que la locura del compromiso se acabe, pero necesito tu ayuda para poder ayudarte a ti – continúa con su explicación al ver que él ya no le decía nada, pero eso solo le intriga más que antes
-¿Por qué te interesa tanto eso ahora? – le pregunta al estar en silencio por unos segundos, esperando que ella le responda con sinceridad. Cuando fueron novios ella nunca quiso hablar de eso, y él respetó su decisión para no incomodarla. Pero ahora, Tomoyo estaba demasiado enfocada en ese tema, buscando una solución para ayudarle. Por más que ese cambio le agradó, también era un poco inusual que fuera tan rápido, porque… ella le dijo que no era suficiente hace pocos días…
Ella por un momento baja la mirada, pero no se deja llevar por su temor de ser rechazada por él ahora. Si quería recuperarlo, debía admitir su estupidez. Por no haber sido sincera antes, ahora estaban en esta situación, y francamente, ya estaba lista para comenzar desde cero.
-Porque fui una idiota que no quiso dejarte en la calle por mi culpa, pero que tomó eso de excusa por miedo a que no valiera la pena – a pesar de que esa explicación no fue muy amplia, fue suficiente para causarle miles de sentimientos encontrados en el peliazul de lentes, solo que obviamente, no fueron más que negativos
-¿Qué no valiera la pena? – el joven Hiragizawa sintió un nudo en la garganta que casi le impide hacer esa pregunta, pero lo consiguió, aunque en el fondo, no tenía muchos deseos de que ella le respondiera sus preguntas, si eso iba a lastimarlo más - ¿Entonces qué haces aquí si piensas que lo nuestro no vale la pena? – no tenía sentido que ella vaya a verlo solo para decirle eso. No toleraba escuchar su voz en ese momento, cada sensación agradable y dulce que tiene al verla, Tomoyo la estaba matando con sus palabras dejando solo sensaciones desagradables que no quería tener ya
-Es que ya no lo pienso ahora… - intenta explicarle todo, pero él comenzó a alejarse de ella subiendo las escaleras, para gran sorpresa y temor de la pelinegra. ¿Por qué se iba de esa forma? - ¡Espera! – él no se detiene a pesar de haberla escuchado, pero decide continuar hablando, con un tono serio que no había usado nunca con ella… hasta ahora
-Perdóname por no ser lo que estabas esperando esa vez y tampoco ahora, pero no tienes que venir a ayudarme solo porque te sientas culpable de mi partida; esa ya debía pasar de todas formas. Buenas tardes… Daidouji – no quería tenerla a su lado solo por lástima; eso solo iba a dolerle más que antes
-¡Eriol, escúchame por favor! – el muchacho ya no le hace caso, y al terminar de subir las escaleras, se aleja por un pasillo, donde Tomoyo ya no podía verlo, cosa que le dio más miedo a la chica, ya no pudiendo más con su tristeza - ¡Yo Te Amo! – le grita con gran fuerza, esperando que él al escucharla regrese y que acceda a una explicación. ¿De verdad no quería escucharla? ¿Tanto era su odio hacia ella después de lo que le hizo? Debía decirle todo, si tan solo le diera una oportunidad para demostrarle que estaba cambiando, la tomaría sin dudarlo
Pero no recibió ninguna respuesta, así que no lo soporta más, ya no queriendo quedarse más en ese lugar, ya que ahora era Eriol el que parecía no quererla en su vida, salió de la mansión lo más rápido que pudo, dejando la puerta abierta.
Pero ella no había notado que… él le observaba a lo lejos, con sus ojos más abiertos de lo normal, completamente impactado, mientras que todo su cuerpo estaba agitado como su corazón estaba latiendo aceleradamente, causado por las últimas tres palabras que había escuchado salir de la boca de la chica. ¿Tomoyo lo ama? ¿Será que… ella fue a buscarlo para decirle eso? Era muy valiente de su parte enfrentarse a él, y tal vez… la habría aceptado nuevamente…
De no ser porque… seguía comprometido con otra…
Cerró los ojos al recordar ese impedimento, en un intento de calmar a todo su ser para que ya no reaccione de esa forma, solo porque el amor de su vida le estaba diciendo nuevamente que le amaba.
"Tomoyo… perdóname, pero todavía no soy libre. No cometeré otra vez el error de esperar que seas mi fuerza, la amatista que me ayudaría, ya que no quiero que Kaho sepa de tu existencia hasta que ya esté liberado del compromiso. Si supieras todo lo que me dijo Nakuru, solo te quedarías a mi lado, cuando debo alejarte por el momento. Te arriesgaste mucho el día de hoy, pero por fortuna, Kaho no está cerca. Lo único que temo es que pudo haber escuchado ese grito.
Yo También Te Amo, pero… por ahora debo callármelo. Porque si no… terminarás involucrada como Yūko Ichihara cuando se hizo novia de Reed Clow…"
Pero él no sabía que Tomoyo salió de la propiedad, pero no continuó alejándose de ella. Las lágrimas rodaban por sus mejillas, sus sollozos se hicieron presentes… pero su decisión estaba tomada. Su corazón estaba sufriendo, pero sentía que estaba bien, ya que seguramente, este dolor fue el mismo que le había causado a Eriol cuando le dijo que no era suficiente. Se lo merecía, así que no iba a quejarse de ello.
"Te dije que no iba a dejarte solo, y voy a cumplir con mi palabra, aunque no quieras tenerme cerca. Si lo que quieres es dejar de verme, está bien, pero te voy a ayudar en lo que pueda, para que dejes de estar atado a esa mujer."
OOOOOOOOOO
Ya era de mañana en Japón, y Touya junto con Yukito estaban esperando que Yue regrese del encargo que le hizo el joven Kinomoto. Por supuesto que el Tsukishiro de lentes sintió muy drástico el método que quiso usar, pero como fue por mayoría de votos y Yue estuvo de acuerdo, no tenía más remedio que apoyarlos.
Sentados ambos en unas sillas afuera de una oficina, cada uno estaba callado, solo que cada vez que Yukito veía impaciente a Touya, le decía algo para calmarlo.
Pronto vieron llegar al joven de cabello largo, quien tenía una expresión neutral como la mayoría de veces.
-¿Y bien? – le pregunta Touya esperando una respuesta favorable
-Después de que Kobayashi rastreó su celular, nos enteramos de que Sakura sigue en Tomoeda, y se localiza en un hotel que no está muy lejos de aquí – Yukito sonrió con alivio, mientras que Touya suspiró más tranquilo
-Perfecto, solo es cuestión de ir a buscarla y saber porqué no está donde se supone que vive, además de sacarle la verdad sobre su situación con el mocoso
-Entonces vamos – se anima Yukito mientras se levanta de su asiento, seguido por los otros dos. También quería ver a la pequeña Sakura, y saber cómo se encuentra. Si estaba bien todo con ella y con su esposo, iba a calmar las cosas con su hermano y con Touya
Pero de tener problemas con ese muchacho, tal vez apoye la causa de sus dos acompañantes. No le gustaban los conflictos, pero prefería eso a que Sakura sufriera si es que ese era el caso.
OOOOOOOOOO
Una castaña estaba sentada en una banca que se encontraba en el patio trasero del hotel en el que se hospeda, porque desde que se había levantado, había ido a ese lugar a pensar en todo lo que le ha ocurrido últimamente. La fresca brisa de la mañana mueve lentamente sus cabellos, de una forma tan delicada que combinaba perfecto con su rostro al cerrar sus ojos, aspirando el aroma de los cerezos que estaban frente a ella.
Estaba completamente sola en ese sitio, libre de las discusiones de esos dos chicos… o eso es lo que ella pensaba, ya que desde la ventana de su habitación, en completo silencio y admirando cada detalle de su amada, Shaoran se había percatado de que Sakura estaba allí, y es que casi no poder dormir no fue solo algo que le pasó a ella la noche anterior, si no que él apenas y pudo conciliar el sueño.
"Sakura, me sigo sintiendo un imbécil al no haberme dado cuenta que tú amor por mí no era mentira. Quiero decirte que no te quiero cerca de ese mujeriego, porque Hiromi Tsuzuki ya me contó todo sobre el tal Kōtaro Hishinuma. Voy a salir, voy a hablar contigo, y te diré lo mucho que te amo y lo mucho que me odio a mí mismo, porque a pesar de todo, a ti jamás pude odiarte. Ni cuando empezó nuestro matrimonio, ni cuando recuperé la memoria…
Tal vez… siempre estuve destinado a amarte, y por eso nunca te odié, aún cuando no sentía nada por ti."
Se dirige a la puerta por donde iba a salir, abriéndola y no dudando de nada… hasta que vio frente a sus ojos a la persona que menos esperaba…
-Hola Shaoran – le saluda esa chica de pelo negro y ojos rojos como los rubís, con una sonrisa leve, viendo que el mencionado apenas estaba reaccionando ante esta situación repentina, y demasiado inoportuna
-Meiling, ¿Qué haces aquí? Precisamente en este lugar es donde menos deberías estar ahora – salió de la habitación y cerró la puerta, sabiendo que sería peor meterla allí para que no la vieran, y es que sería mucho peor si Sakura o ese tal Kōtaro la veían dentro de la habitación. Lo mejor sería sacarla del hotel inmediatamente
-Vine a decirle a esa mujer que deje de engañarte – el joven Li frunció el entrecejo, observando que no muy lejos de ellos, estaba Kōtaro con una expresión burlona, haciendo que le hirviera la sangre. ¿Cómo es que contactó a Meiling? ¿O es que ella fue la que viajó a Japón para verlo? Cualquiera de las dos posibilidades no importaban, ya que estaba allí, y no debía estarlo
OOOOOOOOOO
Touya, Yukito y Yue llegan al hotel que buscaban, llegando a la recepción, donde la verdadera recepcionista no estaba más que perdiendo el tiempo, así que Hiromi los atendió.
-Disculpe… ¿Puede decirme en qué habitación se hospedan Sakura Kinomoto y Shaoran Li? Somos conocidos suyos, y queremos visitarlos. De hecho, el castaño de allí es el hermano mayor de Sakura – dijo a la vez que señala a Touya, con una sonrisa que nada tenía que ver con las caras del mencionado y del otro acompañante
-¿Eh? – ella tragó saliva, algo nerviosa, pero no podía negarse a la amabilidad de ese muchacho, además de la seriedad de los otros dos. Así que, resignada, revisó lo que le pidieron – Habitación 56 y 57, en el piso… - no termina de decir cuando los otros dos se alejan rumbo a uno de los dos elevadores que habían, haciendo suspirar pesadamente a Yukito
-Perdone, es que son algo impacientes… - trata de decir el joven de ojos color miel, pero es interrumpido al momento
-¡Yuki, si no vienes, te dejaremos atrás! – le llamó Touya con seriedad, así que Yukito no tiene más remedio que seguirlos, por supuesto, después de haberle preguntado en qué piso estaban esas habitaciones
Entraron al elevador, y después de que Yukito indicara el piso donde debían ir, Yue se cruza de brazos como acostumbra, pensativo.
-Lo curioso es que no se hospedan en la misma habitación cuando se supone que están casados – menciona de la nada, solo que Touya le mira con una ceja alzada
-¿Curioso? Yo diría que es lo mejor – dijo como si nada, y Yue asintió con la cabeza después de ese comentario
-Tienes razón – Yukito suspiró nuevamente al escuchar a su hermano, pensando otra vez en cómo es posible que tengan una mente tan cerrada a veces. ¿No era lo más normal que estando casados, estuvieran en la misma habitación? Sea o no una situación extraña, esos dos dirían eso de todos modos
-No tienen remedio – murmuró mientras se recargaba en la pared del elevador, esperando que lo que sea que esté pasando, se resuelva pronto
OOOOOOOOOO
Shaoran seguía intentando razonar con Meiling, cosa que al parecer, era imposible. Con cada argumento que le daba, ella se quejaba y decía su opinión, lo cual le estaba cansando y preocupando. ¿Qué pasaría si Sakura llegaba y Meiling decía esas cosas frente a ella?
-Entiende que Sakura no me está mintiendo más; ella me ama tanto como yo a ella, así que no puedo permitir que le digas algo que empeore las cosas – la pelinegra le mira con molestia y frustración, pero a la vez con algo de confusión
-¿De qué estás hablando?
-Ella ahora duda de mi amor, así que si me estuviera engañando, me hubiera aceptado en el momento en que llegué – le dice otro argumento que esperaba le ayude con esto, pero al ver que ella solo se ponía más enojada, supuso que lo tomó de otra forma
-¿Qué no entiendes que se está haciendo del rogar para que le creas? – Shaoran apretó los dientes, hartándose de su necedad
-¡Basta Meiling! No quiero discutir contigo, pero tampoco quiero perder a Sakura, así que debo pedirte que te marches
-¡No lo haré! Apenas pude dar contigo después dete fuiste – se quejó cruzándose de brazos, siendo su último comentario algo que intrigó un poco a Shaoran
-Hablando de eso… ¿Se puede saber cómo me encontraste? – miró a Kōtaro de reojo esperando que no haya sido él, aunque veía complicado que él supiera como contactarla si no sabía nada de ella
-Fácil, por el uso de tu tarjeta de crédito que es financiada por la empresa de nuestra familia. La usaste para pagar tu estadía en este hotel ayer, y apenas lo supe tomé un vuelo a Japón – le dice como si nada, cosa que sorprendió más y preocupó al joven castaño. ¿Tanto era su afán de tenerlo a su lado? Se sentía cada vez peor de no poder corresponderle, pero ella misma vio que él intentó mandar a su corazón, cosa que no consiguió
-Mei, por favor, si quieres podemos hablar en otro momento y en otro lugar, pero ahora no – intenta pedirle lo más amable que puede, haciendo uso de toda la paciencia que le quedaba, haciendo pensar un poco a Meiling sobre esa opción
-¿Qué te pasa Li? ¿Se te juntó el mandado? – pregunta Kōtaro con diversión, pero luego escucha pasos acercándose, observando que llegaban desde el elevador unos sujetos que no conocía, siendo sólo uno el que se acerca directamente al chico Li, quien seguía molesto con las estupideces de Kōtaro
-¿Dónde está Sakura? – le interroga Touya apenas llega con él, interrumpiendo la conversación que tenía con Meiling, y por supuesto, llamando la atención de los presentes
-¿Disculpa? – Shaoran le mira seriamente, cosa que también hace ese tipo, pero no tardó mucho en recordar dónde los había visto antes, siendo precisamente el día de su boda con Sakura – espera… ¿Tú eres el hermano mayor de Sakura?
-Sí, por eso te exijo que me digas en donde está mi hermana, como también quiero saber el porqué no están en ese departamento donde se supone que estaban viviendo – Shaoran se sorprende al escucharlo, entendiendo al instante que ellos ya habían ido al departamento cuando Sakura y él se habían marchado
¿Cómo diablos le va a decir todo lo que ha pasado? Dudaba mucho que le creyera ese tipo, ya que Meiling teniéndole confianza tardó en creerle sobre su amnesia. Aunque tal vez Sakura podría convencerlo, pero… mentir no es una especialidad de la chica, y decirles la verdad del trato que hicieron en un principio fue algo que prometieron no decirle a nadie más que a Daidouji, Eriol, y a Meiling…
Palideció un poco al pensar en la última persona que lo sabía, sin saber que hacer ahora.
"Maldición, Meiling. Que no se le ocurra decirles, porque su versión no me va a ayudar en nada."
-Es complicado, pero te lo explicaremos después. Ahora debo arreglar un asunto con mi prima – le dijo mientras toma a Meiling de la muñeca derecha, comenzando a alejarse de ellos, pero ella se soltó al no tener un agarre fuerte, regresando a enfrentarlos
-¡Nada de eso! Ya que sé que es el hermano, debo decirle las verdades sobre su hermana – empezó a hablar, extrañando a los tres recién llegados – esa mujer todo lo que ha hecho es lastimar a Shaoran, le mintió por mucho tiempo y ahora se hace la víctima para que Shaoran se deje engañar otra vez
-¡Ya no digas eso! – le calla el castaño cada vez más alterado, observando después las expresiones incrédulas de esos tres
-¿Se puede saber de qué habla está chica? Sakura sería incapaz de hacerle daño a alguien – pregunta Yue sin cambiar su expresión de seriedad, incluso Yukito estaba con esa misma expresión, ya que no le gustaba para nada que hablen así de Sakura
-Esta chica tiene nombre, y es Li Meiling, así que respeta. Además, estoy hablando solamente con la verdad. ¡Esa mujer solo quiere separarnos a Shaoran y a mí! Él va a casarse conmigo apenas se separe de esa mujer, y te aseguro que no será cuando se cumpla el plazo de un año como acordaron
El chico Li por primera vez quiso que la tierra se lo tragara, ya que ver la expresión furiosa del hermano de Sakura, la molesta del peli plateado, la sorprendida del de lentes, incluso la incrédula de Kōtaro, solo estaba aumentando sus nervios y desesperación. ¿Qué pasaría si Sakura estuviera allí y no en el patio trasero del hotel? Era lo único que agradecía de lo que estaba pasando, pero claro, a él le tocaba resolver todo ese embrollo si no quería involucrarla a ella.
Pero, justo en ese momento, ella subió por el otro elevador del edificio y se quedó observando desde la esquina de un pasillo donde no se notaba su presencia, en un completo shock. ¿Cómo es que estaba pasando esto? Su hermano Touya, Yue, Yukito… y Meiling estaban hablando de ella, mientras que no se daban cuenta de que ella estaba a pocos metros de ellos.
No podía estar más tiempo mirando, así que regresó por donde había venido, haciendo que se cierren las puertas del elevador, y recargándose en la pared apenas eso había pasado. Sus lágrimas no tardaron en salir, y sus sollozos fueron aumentando conforme bajaba cada piso. Miraba el suelo fijamente, mientras que gotas lo iban mojando poco a poco. Cada una de esas gotas representan cada momento feliz que se desvanecía con este suceso, solo que… en su interior, seguían siendo recuerdos que ya sabía que no iban a volver.
"¿Por qué huí de allí? Me siento una cobarde… pero no puedo creerlo… ¿Cómo te atreviste a venir por mí si después de todo, vas a casarte con ella? Quisiera regresar el tiempo, disfrutar de tus besos una vez más, de esa sonrisa que me llenaba de alegría el alma, y quedarnos congelados en ese momento, para que no sucediera lo que ahora hemos vivido. ¿Por qué no puede concederse ese deseo? ¿Por qué hay personas que deben ser felices a costa del sufrimiento de otras? Eso no es justo… no para los que sufrimos.
Ellos no sabían nada del trato que él y yo hicimos, pero ahora… todo se ha ido por el drenaje. ¿Qué voy a hacer ahora? Si ellos me encuentran, solo me van a hacer preguntas al respecto, y lo que menos quiero ahora es tocar el tema.
Solo quiero alejarme por un rato, y regresaré apenas deje de llorar, se los prometo."
Cómo nadie supo de la presencia corta de Sakura, todo seguía igual con ellos, pero quien se atrevió a romper ese tenso silencio, fue Touya, quien razonó mejor lo que escuchó. Comenzó a pensar en que realmente, esa situación era perfecta para lo que quería hacer. ¿Qué caso tenía enfadarse? Eso significa que nunca tuvieron noche de bodas, o que a excepción de la boda civil, no se han besado ni nada.
-Muy bien, entonces si lo que deseas es separarte de mi hermana, solo deben firmar unos papeles de divorcio y serás libre para casarte con esta señorita
-¡Vaya, eso es ser razonable! – exclamó Meiling con una sonrisa de satisfacción, volteando para ver a Shaoran - ¿Lo ves? Si el hermano está de acuerdo, solo debemos convencer a esa chica de que firme y serás libre para casarte conmigo
-Sí eso es lo que quieren… - comienza a decir Yue con su actitud de siempre, pero esa fue la gota que derramó el vaso dentro de la paciencia de Shaoran Li
-¡CÁLLENSE! – el potente grito del muchacho sobresaltó a Meiling y a Kōtaro, mientras que Yukito estaba impactado, Yue y Touya estaban algo impresionados. De solo ver la expresión severa y la mirada fría como el hielo dirigida a todos, nadie más decía nada, hasta que Meiling intentó hablarle para calmarlo
-Shaoran… - él no le presta atención, y ella no hace otro intento de hablarle, ya que tenía algo de miedo por esa mirada. Sabía muy bien que él no le haría daño a nadie, pero con esa sola mirada, era suficiente para entender que nada iba a detenerlo
-Ella y yo estamos casados porque nos amamos, ¡esa es toda la verdad! Al principio todo era un estúpido teatro, y ustedes lo sabían perfectamente, solo que ignoraban que ella y yo íbamos a divorciarnos apenas se cumpliera un año de matrimonio. Pero… esa farsa se fue convirtiendo en una realidad, por más cursi y ridículo que suene… ¡Así que solamente matándome van a conseguir separarme de mi esposa! – sonaba algo drástico decir algo como eso, pero esas eran las palabras adecuadas para expresar lo que estaba sintiendo en ese preciso momento. Incluso estaba completamente seguro de que ni la muerte iba a separarlo de Sakura Kinomoto
-¡Ella es mi hermana, así que tus estupideces no me van a convencer! – continúa alzándole la voz para hacerle ver que no le tiene miedo ni nada por el estilo, pero eso solo le dio el impulso que necesitaba para estallar por completo, harto de todo y de todos
-¡Me vale mierda si te convence o no, yo no lo dije para conmover a nadie! ¡Lo dije porque quien está diciendo la verdad soy yo! – ese último grito fue el definitivo, con el cual se alejó con rumbo a un elevador, poco importándole haber dicho una grosería frente a varias personas. No es algo que le guste hacer, pero ya estaba en su límite. ¿Quién diría que el correcto Shaoran Li iba a mostrar otra faceta suya que apenas conoce, y todo por Sakura?
Bajó por un elevador del hotel, dirigiéndose al patio trasero del mismo… pero Sakura ya no estaba allí.
-Si buscas a tu esposa, ella acaba de salir del hotel, ya que dijo que iría a caminar, y que regresaría pronto para aclarar las dudas de todos – escuchó la voz de Hiromi acercarse, volteando a verla y comprobar que no era su imaginación
-¡¿Qué?! – gritó aún más desesperado que antes. Si Sakura había dicho eso, significa que escuchó parte de la discusión, pero… no la había escuchado toda - ¡Si regresa, avísame a este celular por favor! – le toma de la mano y agarra un lapicero que ella tenía en esa misma mano, anotando su número, y con una mirada de preocupación y temor que le hizo sentir muy mal por no haberla detenido
-¡Sí, descuida! Te avisaré a ti antes que a nadie más
-Gracias. Regreso después – estaba listo para marcharse en búsqueda de Sakura otra vez, pero Meiling salía del otro elevador, alcanzándolo apenas lo vio
-¡Shaoran! ¿Por qué haces esto? – el castaño bufó con frustración al verla, viendo que ella se detuvo cerca de él
-Meiling, creí que ya te había quedado claro. ¿Por qué haces esto tú? No entiendo cómo insistes tanto, si ya te dije que ella no tuvo toda la culpa del enredo en que nos metimos – ella baja la mirada un poco al escucharlo, sintiéndose regañada por él
-Es que… no quiero verte así otra vez – le dice con preocupación y tristeza, cosa que le hace sentir mal a Shaoran. Era comprensible que después de haberla ilusionado otra vez se comporte así, ya que le había hecho tener esperanza nuevamente en esa relación. No podía culparle por ello, pero si quería arreglar las cosas con Sakura, tenía que hacerlo antes con Meiling para que no suceda algo así otra vez
-Mira, entiendo que los momentos que pasamos juntos fueron algo agradable y que no volveré a olvidar – ella alza la mirada con un pequeño brillo de emoción, pero él al ver eso, decide continuar hablando – sin embargo, debes entender que las cosas no son como quisiéramos que fueran. Sabes muy bien que yo quise regresar a lo que éramos antes, pero siempre terminaba recordándola a ella
-Lo sé, pero...
-No, ya no hay pero – le interrumpe al ver quería decirle algo para convencerlo – te dije que te quiero, eso es verdad, y a quien amo es a alguien más. Estás cometiendo el mismo error que yo, por eso no estoy enojado contigo. Lo único que puedo ofrecerte es mi amistad y el cariño de primos que siempre te tuve. Alguien más llegará a tu vida y ocupará ese lugar que yo quise ocupar, y vas a ver que a quien realmente le corresponde estar a tu lado, no es a mí
La pelinegra quedó anonadada al ver esa madurez de Shaoran, ya que a pesar de que siempre fue muy maduro desde pequeño, ahora era maduro en otros aspectos. ¿De verdad esa chica estaba haciendo tantas maravillas en él? Cuando él estaba contento solo de probar comida deliciosa, cuando se reía de que a su amigo tampoco le gustaba el chocomenta... ¿Será que sus cambios causados por ella si eran para bien?
-Veo que ya elegiste tu propio camino, ¿No es así? – por más que le costaba admitirlo, debía respetar su decisión. Al principio había viajado porque ya no quería que siguieran lastimando a su adorado Shaoran, pero... tal vez ella misma estaba impidiendo su felicidad, y eso es lo que menos quiere
-Exactamente – responde con una sola palabra, que decía todo, y que bastaba para entenderlo al fin
-Creo... Que ya lo entendí... – murmuró después de unos segundos de no decir nada, y él sonríe levemente al ver que era sincera. Esto era lo mejor para ambos, simplemente esa relación era algo que no olvidarán, pero solo debía quedarse así; como un bonito recuerdo que no debía arruinarse
-Gracias, ahora debo irme. Nos vemos, Meiling – fue lo último que escuchó que le dijo, para ver después cómo se iba corriendo, solo que a un par de cuadras lejos del hotel, tuvo que detenerse, recargando su mano derecha en la pared de una casa, con dolor en su pierna izquierda
"Si antes consideraba que el Karma era justo, ahora pienso que se desquita con la persona equivocada. Una cosa es que esa Ley Universal que me haga sufrir a mi, y otra muy distinta es que le haga daño a ella. Sakura ya no merece más dolor del que le causé, y sin embargo, todavía siguen haciéndole sufrir las circunstancias.
Sakura… ¿En dónde te has metido ahora? ¿Y por qué mi corazón me transmite una enorme sensación desagradable de miedo y preocupación?"
Justamente como lo ha hecho en estos últimos días, hizo lo posible para no enfocarse en el dolor de su cuerpo, si no en el del corazón, así que comienza a dar pasos lentamente, ignorando por completo todo, menos su determinación. ¿Por qué se esforzaba tanto en encontrarla? ¿Qué le hacía ser tan descuidado con su propio cuerpo si se trataba de una chica solamente? ¿Por qué tenía esa infinita desesperación por encontrarla?
"Porque ella forma parte de la única etapa feliz de mi vida, y no quiero que eso se acabe. Por unos días creí tontamente que al perder la memoria había dejado de ser yo mismo, pero la realidad es que… eso me dio la oportunidad de demostrarle al mundo quién era Shaoran Li en verdad. El mundo en el que me había encerrado me impedía ver la realidad, pero con Sakura, descubrí el gran valor del verdadero amor. ¿Ridículo? Así es el amor siempre.
Ya no te alejes Sakura, por segunda vez no. No lo soporto. El único consuelo que tengo es que no te llevaste ninguna maleta, pero debo hablar contigo sin interrupciones de una vez por todas.
Seguiré adelante, no permitiré que me detenga un dolor sin importancia. Ya no volveré a abandonarte… ya no te dejaré sola, Sakura."
Continuará…
Por favor no me critiquen por las estupideces que ahora comete Eriol XD ni tampoco porque Sakura volvió a irse, ya que como dijo Shaoran, no se llevó maletas esta vez. La verdad es que hay adolescentes peores que ellos, solo que tampoco justifico sus acciones.
Sobre lo de Kaho… Ejem… se verá después, no diré nada más al respecto por ahora.
La verdad es que este capítulo me salió muy largo y tuve que partirlo a la mitad, razón por la que lo veo mal. Parece como si se me estuvieran acabando las ideas y que la escapada de Sakura solo es eso como la primera vez… pero… ¿Se dan cuenta del porqué Shaoran siente ese miedo y preocupación? No saquen conclusiones apresuradas, es todo lo que diré por ahora, aún no llega "El Momento" XD creo que soy mala al imitar a las CLAMP en eso de la incertidumbre, pero no me tardaré mucho en continuar.
¡Hasta la actualización!
Sakurita de Li
