Nuevo miércoles, nueva entrega. Esta vez no os abandonaré como hace dos meses, tengo reservas para luchar contra los contratiempos que puedan surgir y así podré publicar cada miércoles, al menos durante tres semanas más.

Sus dejo leer.


"Soy lo que te mantiene despierto toda la noche. El mal que acosa cada rincón oscuro de tu mente. Nunca descansaré, y tú tampoco."

-Slade.

Cromo

-¡Héctor! ¡Espera!-Llamó, mientras su hermano caminaba por los pasillos de la torre en silencio, rumbo a su dormitorio. Lo alcanzó cuando se detuvo ante su llamada y ella esperó en silencio una negativa por su parte, pero el chico no habló, esperó tal y como ella había pedido.-N-no tienes que irte.

-No lo entiendes, ¿verdad? No he servido de nada desde que vine, y ni siquiera he sido sincero con vosotros- Naomi parpadeó, aturdida.-Vine hasta aquí porque sabía que habrías llamado a Rush, y porque quería volver a verte. Era una excusa tonta, y me engañé pensando que me perdonarías en cuanto entrase por la puerta, y que Wally me habría echado de menos. Quise creer que Ryan no me odiaría por haberle dejado tirado. He venido por puro egoísmo, no es que no tuviese intención de ayudaros, pero sabía que no era capaz de hacerlo, y va siendo hora de que lo asuma; Wally trabajará mejor sin mí, podrá empezar a salir con ese tal Heat y no seré una carga.

-Puedes quedarte controlando la misión desde la torre, eres tan bueno como yo con los ordenadores. Y puedes proteger la torre como lo hacía papá- mientras hablaba con tono desesperado Héctor negaba con la cabeza.-No puedo dejar que te vayas otra vez.

-Estás siendo egoísta tú también- puso una mano en su hombro.-Hazme caso, todo irá mejor si me voy.

Naomi no encontró ningún otro argumento para convencerlo, Héctor tenía razón: estaba hablando por sí misma y no pensaba en el resto ni en el propio Héctor. ¿Cómo debía de sentirse después de todo lo que había pasado, del rechazo por parte de sus antiguos amigos y de seguir enamorado de Wallace tras haberle hecho tantísimo daño? Naomi suspiró y dio media vuelta para terminar de preparar lo necesario para la misión final.

Tratando de no llorar por la nueva pérdida de su mellizo, Naomi se mentalizó acerca de lo que estaba por ocurrir: habían encontrado a Arachnido, iban a darle caza por fin, a ponerlo entre rejas si todo salía como esperaba. No sabía si la temida bomba existiría o no, pero también podrían desactivarla si le vencían, y todo gracias a Feral, Rook y Robin. Otra vez había fracasado en algo: la líder había sido incapaz de detectar al villano y había tenido que pedir refuerzos, uno de sus miembros más jóvenes se había jugado la vida por una ciudad en un planeta en el que ya no vivía, mientras ella se dedicaba a preocupar a otros con sus problemas. Una vez que dejó de castigarse recogió todas las herramientas del taller que pudiera utilizar para mejorar sus gadgets, los de Robin por si aparecía y los de Kano. Depositó unas cuantas cosas sobre el banco de trabajo que había improvisado en su dormitorio y se puso a trabajar, concentrada, sabiendo que no poseía demasiado tiempo.

-¿Estáis preparados?-Preguntó X Negra, con la máscara en la mano, al resto del equipo que esperaba una señal.-Cuando recibamos la llamada y la ubicación debemos ser rápidos y discretos.

-Con lo primero no habrá ningún problema- bromeó Rush, tratando de destensar el ambiente. Heat le dedicó una sonrisa amable y él la devolvió.

Bluefire flotaba por la sala de estar, nervioso, a fin de cuentas eran su hermana y su mejor amiga quienes estaban junto a la guarida del villano, y si algo se torcía, él no llegaría lo bastante rápido para ayudarlas. Trató de calmarse mientras se recordaba que su hermana no era otra que Robin, y que Feral había conseguido hacerse un cinturón con un diente de cada criatura que había derrotado en Tamaran, tras un ataque de otro planeta. Sonrió al recordar cómo se había puesto la chica verde cuando echaron abajo las puertas del castillo. Por su parte, Kano estaba sobre la encimera de la cocina, sentada con los pies colgando, mientras afilaba una de sus armas ninja, despreocupada, con el pañuelo atado tras la cabeza para cubrir su rostro. Heat se mantenía en forma humana, charlando con Rush, que parecía fascinado con su sola presencia. Tim Drake no quiso opinar al respecto, pero estaba claro que Wallace había ido a poner el ojo en un chico demasiado parecido a Héctor en algunos aspectos físicos y que le había parecido poco discreto delante de su cuñado, pensó que había sido la gota que colmaba el vaso y que hizo a Héctor marcharse. Se quedó mirando la máscara con la equis negra en la frente, como si temiese volver a convertirse en el héroe que alguna vez fue, temiendo sobre todo volver a sentirse bien con aquello y no poder dejarlo.

-¿Dónde estará Naomi?-Preguntó Kano, impaciente, sacando a Tim de sus pensamientos.

-Habrá ido a prepararlo todo, me ha parecido verla en el taller antes de volver aquí.

-Sí, pero también ha intentado impedir que Héctor se largue.

-No es por ser inoportuna, pero Héctor tiene razón, y hace bien en marcharse.

-¿Héctor se va?

-¡No esperarías que fuese a quedarse!-Ironizó Bluefire, deteniendo el vuelo.

-Pues sí, lo esperaba. Nunca ha sabido mantenerse al margen de las cosas.

-Pues ahora tiene clara la poca ayuda que puede darnos y ha decidido largarse.

-Y como ya he dicho, me parece bien. Aprecio mucho a Héctor- recalcó la asiática- pero tenerle en la torre o en el campo de batalla solo lo convierte en un cebo fácil, y no estamos dispuestos a correr ese riesgo teniendo en cuenta los pocos escrúpulos que tiene ese Arachnido, ¿no?

Nadie dijo nada, estaban de acuerdo en algo y era que daba igual lo mal o bien que se llevasen entre ellos, arriesgarse a que alguno saliese herido no estaba entre las posibilidades que barajaban a la hora de que el villano tuviese la ventaja.


-¿No lleva ahí demasiado tiempo?-Preguntó Rook, asomando su cabeza por encima de la roca tras la que se escondían él y Robin.

-Está bien- insistió ella, aburrida de sus constantes preguntas preocupadas y de que no parase de moverse, inquieto.

-¡Si le ha pasado algo no lo sabremos nunca!-Se quejó, en un susurro nervioso, agazapándose de nuevo junto a ella.

-Mantén la calma, no queremos que tus poderes revelen nuestra posición y se vaya todo a la mierda. Además, podrías descubrirla a ella- ambos miraron hacia la blindada puerta por la que Feral había entrado.

La pequeña arañita verde se había buscado un hueco en el techo, junto a la puerta, y desde aquella esquina podía ver toda la sala y a dos personas en el interior. ¿Dos? Aquello no lo había previsto. Una figura era el ninja encapuchado contra el que habían peleado en las alcantarillas, aquel al que le habían robado la bola de humo venenoso. Entonces, ¿no habían peleado contra Arachnido? El que parecía ser Arachnido llevaba una larga capa negra, cuyo cuello se elevaba tras su cabeza simulando una gran tela de araña, podía ver su cabeza por detrás y de frente tenía a la persona que seguía sus órdenes, pero no podía ver su rostro pues una celosía tapaba la rendija que quedaba a la altura de los ojos para permitirle la visión, mientras que desde el exterior no se podía ver nada. No podía escuchar lo que decían, pero cuando se acercó pudo captar algunas palabras del de ojos rojos y piel pálida.

-… y cuando esto termine, la ciudad será mía. ¡Estoy tan cerca! Casi me apetece salir sin más y exponerme al mundo, porque los Titans no llegarán a tocarme siquiera- aquello no le gustaba a Feral, en lo absoluto.- Los tengo totalmente pillados, un solo movimiento brusco y- mostró un pequeño botón rojo sobre un dispositivo que parecía un bolígrafo- la ciudad se irá al garete, y ellos con ella. Ha llegado la hora de enfrentarnos a los Nuevos Titans. Les citaré en el centro de la ciudad, que es dónde está situado el receptor de la señal que iniciará la explosión, esta guarida será destruida en cuanto estalle la bomba; yo, sin embargo, no apareceré por el centro de Jump City, me quedaré en la estación Acero, que está cerrada y alejada de esta zona. Voy a necesitar que vengas conmigo, a no ser que quieras morir- comentó, como quien advierte que va a llover y sugiere llevar un paraguas. Caminaron fuera de la guarida, uno detrás del otro.- El siguiente objetivo: Starling City- anunció, en tono triunfante, y rio a carcajadas mientras el eco de su voz se apagaba de forma repentina al cerrarse la puerta.

Feral descendió de su escondite y se transformó en un ser humano de nuevo, en silencio. Se acercó al panel que había junto a la entrada y apoyó la puntiaguda oreja contra el frío metal, esperando escuchar algo fuera. Todo sonido quedaba aislado y no había cámaras de vigilancia activas. En lugar de toquetearlo todo y provocar un accidente se dedicó a observar la estancia, improvisada guarida de villano con material bastante nuevo, aunque el entorno parecía antiguo. No sólo era una cueva subterránea, parecía haber sido con anterioridad otra guarida, o un búnker, y haber sido reutilizada. Pronto sintió una vibración en el bolsillo de su falda y de este sacó un comunicador, por el que escuchó la voz de Rook en un susurro.

-Estamos solos, abre- pidió.

Feral miró el panel junto a ella y presionó el botón que había visto pulsar a Arachnido. La puerta se abrió hacia ambos lados, por el centro, y entraron a toda prisa Robin y Rook, nerviosos. Robin sonreía, orgullosa de su hazaña, mientras que Rook parecía asustado y la abrazó con fuerza, haciéndola sonreír.

-¿Estás bien?

-Claro que sí.-Rook la soltó y los tres se dispersaron, curioseando todo lo que había a su alrededor.

-No hay ningún botón en el que ponga "desactivar bomba letal".

-Me he dado cuenta- respondió Feral, y se dio la vuelta parar mirar a los otros dos-, pero he visto el dispositivo para activarla. Arachnido se lo ha llevado.

-¿Cómo era? Quizá haya alguno similar aquí, como un repuesto, y podamos desactivarla desde ahí.

-Sería más útil encontrar un rastreador para detectarla y asegurarnos de que está apagada.

-Aun así, teniendo un detonador en nuestras manos podríamos desmantelar su plan, haciéndole creer que hemos cambiado la bomba de lugar y que estamos destruyendo lo que sea que haya en la dirección que encontraron los demás.

-Quizá no haga falta un detonador, solo algo que lo parezca…-murmuró Feral, pensativa, frotándose la barbilla con los dedos.

-¿Te refieres a hacerle creer que tenemos uno aunque no funcione realmente?

-Sí, jugar con su mente.

-Quizá podamos apañar algo para hacerlo. ¿Cómo era ese dispositivo?

-¿Recuerdas la segunda temporada de Teen Titans?

-¡Claro!-Fingió estar ofendida la del antifaz, recordando que fue gracias a la serie basada en sus padres como descubrieron quienes eran.

-Cita con el destino, el episodio de Polilla Asesina.

-Ese en el que mi padre lleva a Gatita al baile.

-Cuando Robin rechaza a Gatita ella saca de la flor de su vestido un control remoto, ¿cierto?

-Al destruirlo tu padre, las polillas vuelven a ser larvas.

-Lo sé, te recuerdo que crecí con Silkie comiéndose mis deberes- recordó la morena.

-¡Chicos! Donde quiero llegar es a que es un dispositivo idéntico. ¿No lo veis? Arachnido trabaja igual que Polilla Asesina.

-Y el novio de Gatita era aquel tipo con cabeza de araña, Fang.

-¡Arachnido es el hijo de Gatita!-Los tres hicieron una mueca desagradable y Feral hasta fingió una arcada, para luego recomponerse y volver al tema que trataban.

-Si destruimos cualquiera de los dispositivos, ¿se desactiva la bomba?

-No creo- comenzó su hermano,- podríamos arriesgarnos a que explote, y quizá haya corregido los errores de su abuelo para que eso ocurra. No hablamos de polillas, hablamos de bombas.

-¡Tenemos que avisar a los demás! Arachnido va a citarles en el centro, pero tiene pensado ir a otro lugar.

-Dime dónde, los estoy llamando- pidió Robin.

-Va a ir a estación Acero, es el lugar más seguro. Tal vez deberíamos desalojar allí a los ciudadanos.

-¿Sabes qué ruta va a seguir?

-Probablemente se mueva por el subsuelo, debe conocer toda la red de alcantarillado, y como está cerrada podrá acceder por uno de los túneles.

-Hay que interceptarlo, así le pillarán desprevenidos.

-Dime.

-¿X Negra?-Los hermanos Logan se extrañaron.-Quiero hablar con Butterfly.

-No hay tiempo, Robin. ¿Qué ocurre?

-Estamos en la guarida de Arachnido- pudo ver unas cuantas cabezas asomarse al comunicador, entre ellas la de Bluefire,- tenemos información valiosa. Se dirige a estación Acero, va a hacer estallar la ciudad después de haceros ir al centro. Tratad de dar con él antes de que llegue allí, se mueve por túneles y alcantarillas.

-Está bien. ¿Qué se sabe de la bomba?

-Sólo que tiene un dispositivo para activarla. Es pequeño, con un botón rojo, muy parecido a los que trabajaba Polilla Asesina.

-¿Quién?

-Butterfly lo sabrá, y Dephector también.

-Dephector se ha ido, y Butterfly está trabajando en algo. Me temo que tendréis que contar con los que somos.

-Está bien, confío en Bluefire- dijo, mirando los ojos azules de su hermano para no ver la decepción de Rook al saber que Dephector se había largado.

-Dijo algo…- murmuró Feral, mirando la guarida.- Algo sobre la bomba, sobre dónde estaba el receptor… ¡Sé dónde está!-Se golpeó la palma de la mano con el puño de la otra.- ¡Sé dónde está la bomba!

-Os dejo, tenemos trabajo.

-Vale, en cuanto Butterfly esté libre la mando a ayudaros.

-Recibido-cortó la comunicación y se volvió hacia Feral.

-Dijo que el receptor de la señal estaba en el centro, por eso quiere traernos hasta aquí. Hemos estado al lado todo este tiempo.

-No sabemos qué pinta tiene, podría estar en cualquier parte.

-Si la ha creado aquí, tiene que haber algún plano o material restante- sugirió Rook, observando en derredor, agudizando la vista.

Los tres registraron las mesas hasta que un fuerte estornudo llamó la atención de Rook y Feral. Otro más que provenía de Robin, y ambos se acercaron con curiosidad. La chica estaba frente a una mesa sobre la que había un plano azul como los que solían usar Naomi y Héctor, con números, anotaciones, medidas y demás información. Junto a este papel se encontraban otros más con diseños del alzado, el perfil y la planta del artefacto y finalmente unas cuantas herramientas y unos tantos trozos de metal. Robin volvió a estornudar y se alejó de allí a paso rápido.

-¿Qué pasa?

-S-soy mitad tamaranea, ¿os acordáis?

-Sí, ¿por?

-Los tamaraneos somos alérgicos a-

-Al metal de cromo. Es muy común en vuestra raza.

-Exacto, Rook. Ese metal es cromo.

-Eso significa…

-Que puedes detectar la bomba-ambos hermanos miraron a Robin con ojos de admiración, como si fuera la salvación del universo.

Salieron de la guarida y deshicieron el camino andado hacia el punto donde ambos habían aparecido, un lugar dónde Robin había estado estornudando ruidosamente y no se detuvo hasta que se alejó de Rook. Cuando se alejaron de la guarida, Robin había dejado de estornudar, lo que les serviría de referencia para saber cuándo se acercaban otra vez a dicho metal; Robin empezó a estornudar cuando llegaron al punto dónde el cuervo los había transportado y allí se dedicaron a buscar, aunque no habían visto nada a su llegada, y empezaban a desesperarse.

-¿Por qué habrá utilizado metal de cromo? No sé, es poco habitual, y sabiendo que podías detectarlo… Porque imagino que nos ha estado estudiando.

-Seguramente se deba a que había mucho metal de este en la guarida.

-¿Crees?

-Era la primera guarida de Slade, ¿no la has reconocido?

-Pues no.

-Pues te digo yo que lo era. He admirado a Robin toda mi vida, he visto sus episodios una y otra vez y probablemente haya utilizado el metal de aquel aparato que Slade construyó para convertir a mi padre en su aprendiz, metiendo sondas en el cuerpo de los titans.

-¿Ha usado una máquina vieja para eso?

-Piénsalo bien- dijo, y estornudó nuevamente,- la función es casi la misma: dispositivo a control remoto que destruyen desde dentro hacia fuera. Es lo que va a hacerle a la ciudad. Le habrá hecho modificaciones, estoy segura, pero habrá aprovechado la máquina porque Arachnido no es del tipo de villano que crea sus propios artilugios. El cree que es un ser superior y que sus poderes y artimañas pueden destruirlo todo a su paso, mientras que nuestra absurda amistad y trabajo en equipo solo son distracciones y debilidades.

-¿Has estado estudiando?-Preguntó Feral.

-No, soy muy experta en héroes y villanos- se encogió de hombros.- Además, recitar todo eso me ayuda a tolerar mejor el cromo.

-¡Eh! ¡Por aquí!-Llamó Rook, que se asomó a un borde oscuro que descendía varios metros, y al fondo vio un haz de luz rojizo.

-¿Crees que es eso?

-Estoy casi seguro- observó a Robin, que estaba de pie junto a Feral, mientras él seguía en cuclillas, y ella estornudó nuevamente.

-Sí, lo es- aseguró la chica. -¿Cómo va a destruir la ciudad desde ahí?

-No quiero ni imaginarme la magnitud que puede alcanzar eso- murmuró Rook, abatido.

-Sea como sea, vamos a bajar ahí y desactivarla- anunció Feral, decidida.


¡No me vengas con que es escueto, o corto, porque es más largo que el último del que te quejaste! (Sí, te hablo directamente a ti)

Se hace más corto leerlo que escribirlo, así que tengo la sensación de que está sobrecargado y no me gusta meterle mucho relleno a las cosas. A veces pasa que tampoco da para más, que quieres que un hecho sea el protagonista del capítulo y que se corte en determinado punto, y ya no puedes escribir más.

A mí me pasa.

¡Nos leemos!