Las lágrimas brotaban como el dolor que el pelinegro sentía luego de saber a su hermano perdido en brazos de un amante, y no cualquier amante, este era un amante con el que podía salir en plan romántico, un amante que le comprendía muy bien, con quien podía hablar sobre sus problemas y compartir pensamientos, un amante que no debía limitarse a ser una persona cercana por obligación de sangre, un amante que gozaba de un cariño que voluntariamente Itachi le otorgaba, un amante que podía reclamar el derecho de ser reconocido como una pareja y no sería juzgado tan duramente por sostener una relación amorosa con el prodigio de la familia. Este amante era Shisui... y a pesar de conocerlo y saber que era él quien le había arrebatado finamente el corazón y atención de Itachi no podía odiarlo, no podía odiarlo porque Shisui era una buena persona, era paciente, atento, hábil, inteligente para los estudios e incluso destacaba en su trabajo de medio tiempo, Itachi lo admiraba y Shisui trataba a este como a un hermano menor...justo como Itachi hacía con Sasuke... inlcuso podría decirse que fue por esa amistad que Itachi trataba de ser un buen hermano mayor, siguiendo el ejemplo de su pareja...
-El silencio reinaba en ese salón que no estaba del todo solitario, Naruto no quería ver lo que vió, no quería ver al chico frío y serio del grupo llorando tan amargamente, no quería ver un corazón tan roto, no quería recordarse a si mismo cuando lloró de la misma manera, no quería sentir empatía por aquel chico, no por ese que le recordaba al innombrable, no quería tener un vínculo de comprensión con ese pelinegro... no quería que su corazón latiera tan fuerte y ansioso por abrazar a alguien una vez más...
-Sa-Sasuke... -sin recordar que estaba "espiando" al pelinegro tartamudeó su normbre, sus orbes azules estaban tan inundados que en cualquier momento se transformarían en una cascada pero su arrebato de tristeza contagiada le impidió pensar lógicamente e irrumpió inmediatamente quedándose en el marco de la puerta.
-¿T-tú?...-Sasuke se sobresaltó, no contaba con que alguien entrara al salón, o que menos quería era ser visto en un momento tan íntimo, estaba cerca de gritarle como reclamo por espiarle pero se detuvo con sus propias palabras que se atoraron en su garganta al tiempo que recordaba dond estaba... -¿Qué...estas...haciendo aquí Naruto?...
*Pensamiento de Sasuke: Seguro viene a burlarse o preguntar que demonios me pasa...*
-...-el rubio trago saliva y mordía su labio inferior tratando de contener sus lágrimas, no podía llorar en esta situación, además de que prometió que ya no lloraría por cosas así, notó como apresurado el Uchiha limpió de una sola pasada sus lágrimas con su antebrazo al verse descubierto.
-¡Dije si se te perdió algo, sordo! -finalmente el pelinegro pudo decir una frase sin titubear.
Al no obtener respuesta procedió a levantarse, guardar los audífonos y dirigirse a la salida de emergencia, no estaba entre sus planes dar explicaciones, ni al rubio entrometido, ni a Itachi, ni a nadie, si quería algo o lo delataba simplemente lo negaría, él tenía más credibilidad así que no habría inconveniente.
Sus pasos ya estaban a escasos dos metros de la salida cuando sintió un roce cálido que apenas alcanzó a percibir en su piel fría de la palma, no sabía si era el viento cálido que inundaba ese vacío salón debido a sus recuerdos y la otra presencia (la de Naruto) o acaso él lo estaba deteniendo.
Dirigiendo su mirada hacia el origen del toque y topó con una mirada triste, un par de ojos cristalinos que brillaban en silencio pero fijamente a los suyos, quería ignorarlo, quería soltarse del agarre del que creyó ser prisionero sin embargo notó mirando hacia el suelo en espera de ver la mano de aquel chico inquieto sujetando la suya que ese agarre no era nada más allá de su deseo de ser detenido.
En realidad Naruto si había tomado su mano, si había corrido hacia él cuando vió que se estaba yendo, a pesar de que sus acciones fueron rápidas sus ideas se estaban tardando, por ende al momento de tener entre sus dedos los dedos del pelinegro y sentir que sus lágrimas también comenzaron a caer le soltó inmediatamente.
-No...no estás sólo...
*FLASHBACK**********
-No es algo que quisiera que hubiese ido así, no sé como se supone que te vea a la cara, yo... siempre he estado con Sai, me refiero como mi hermano, y él desde muy pequeño también ha estado cerca mío, no tenemos demasiados años de diferencia sólo un par, y sé que hubo cosas entre tú y él, sé que hubo algo entre tú y yo pero, me di cuenta, o mejor dicho nos dimos cuenta de que había algo más allá de una relación o un cariño de hermanos justo aquel día que llegaste a casa y bueno, viste lo que estábamos haciendo... -Shin parecía apenado, parecía tener los cachetes enrojecidos, no me estaba mirando, estaba jugando nervioso con sus manos sobre sus piernas y yo como un idiota ansiaba cada palabra que me daba tras hacer pausas extensas y ver mi rostro que segundo a segundo se iba descomponiendo más y más...
-Entonces... tú y él... ¿han estado...haciendo eso desde entonces...? -mi miedo crecía tanto que me dificultaba respirar, tan sólo ver esa imagen tan...asquerosa al cerrar mis ojos me atormentaba mayormente que sus palabras...Shin... la persona en que tanto confíe, quien me motivó a aceptarme como era, quién me daba su mano para caminar sobre un sendero desconocido no era más que... alguien que... me engañó acostándose con mi amigo... Sai... que para colmo era también su hermano. Su cuerpo pálido encima de la piel casi grisácea de mi amigo... la forma en que se miraban... los ojos de ambos brillaban tan intensamente... creí que sólo a mi me veía de esa forma especial, creí que era especial... saber que siguen haciendo eso...incluso si ya pasaron casi 4 meses desde que los vi y me confesaron que fue un error y no pasaría de nuevo... ahora sé que también era mentira.
-Si...pero... por favor... no, Naruto, por favor no llores...
El eco de la última frase que oí de Shin esa última vez que nos vimos resonaba ahora en mi mente, recordaba cuán doloroso se volvió todo a partir de ahí, recordé como el alma se me rescabrajó en cuestión de segundos y como no pude contener las ganas de llorar y tuve que hacerlo en el parque a unas siete calles de mi casa... no podía llamar a nadie para contarle que estaba saliendo con el hermano mayor de uno de nuestros compañeros y que este me habia estado engañando con su hermano menor... no podía pedirle ayuda a Sai porque él era el implicado en esto, no podía pedirle consejos a Shin porque ya no podríamos hablar nunca más luego de esto, y Shikamaru no tenía idea de nada de este lío; estaba sólo, esto no era algo de lo que hables con tus padres o familia ni siquiera sabían que me gustaban los chicos, estaba sólo de verdad... desde las cinco de la tarde llegué corriendo y me fui de ahí hasta que ya no podía llorar más...
*Regreso a la actualidad:
-No llores por favor... -el rubio se acercó para eliminar la pequeña distancia entre él y Sasuke cómo si ello contribuyera a acercar sus corazones, quería darle el consuelo que sabía por empatía le hacia falta al pelinegro, vislumbró confusión en aquella apagada mirada, el brillo en esos ojos aunque fue poco en días anteriores ahora se encontraba muerto.
Sasuke sintió como analgésico esas palabras, no hubo ningún contacto físico en esos minutos silenciosos, una energía extraña similar a la gravedad envolvía sus cuerpos y parecía ambicionar un acercamiento mayor... un abrazo, eso era lo que ambos necesitaban, Naruto ya no pudo detener las lágrimas recordando todo lo anterior y Sasuke al ser observado fijamente se estremeció, estaba desnudo ante una persona que supo leerlo y cayendo en una inercia irreal avanzó también... ambos se detuvieron justo cuando milímetros evitaban un choque entre sus labios un tanto humedecidos por la melancolía y un tanto resecos esperando hidratación.
Intercambiaron suspiros, curiosearon los rasgos del contrario apoyados por la cercanía de sus rostros sólo para entregarse al "azar" de que pasaría si uno cerrara los ojos mientras el otro concluía la escena... "¿qué estoy haciendo?"... meditaban los dos...
...Oigaaaaan, ya terminó la hora libre, el maestro Guy esta por pasar lista... -Karin rompió el sueño extraño en el que ambos se estaban dejando caer y azotó la puerta.
