Rusia se ajustó su corbata mientras hacia una mueca. Odiaba tener que vestirse con esmoquin y tampoco le apetecía tener que ir a una fiesta solo porque a un actor de primera como Inglaterra se le había antojado que lo hiciera. Creía que lo único bueno de esa noche era que estaría viendo como Alemania y Chile les llegaría los reclamos del adelanto de su compromiso, y al menos ver como su hermana mayor vería a su amado con otra persona.

No sabía si tenía buena o mala suerte.

Por suerte, Moscú iría él, además de que Tokyo, el primogénito del japonés se llevaba muy bien con ambos, le agradaba la idea de llevar a uno de sus hijos pero sabía que era peligroso. No había sido su intención provocar aquella tarde a México para que se disculpase con él, pero el cerebro le había dejado de funcionar en cuanto lo vio allí de pie, mirándolo con gesto indignado. Era algo, bello... Cuando le había preguntado él porque estaba actuando de esa manera, simplemente perdió la cabeza.

Le había parecido ridículo que México pudiera pensar que no había pasado nada en esa habitación, además del beso inesperado afuera del restaurante, pero tenía que admitirlo. USA no estaba nada feliz. Le daba mucha felicidad ver como el gringo estaba más que enojado, confirmando sus sospechas más claras.

Él está enamorado de México.

No era nada del otro mundo, ambos tenían una historia juntos, pero no término en buenos acuerdos, aun así, el ver como USA se iba con la ira entre los dientes, le revivía aquella chispa de victoria en los tiempos en donde su padre pensó en conquistar el mundo sin ningún problema. Es algo que le había llamado la atención. Además de tener el hecho captado por los mismos periodistas.

Después de lo de la habitación, pensó que sería una buena jugada en confirmarle al gringo que México ya era de su propiedad, pero habían pasados dos semanas desde su "desafortunado encuentro" y tres días desde que ambos hicieron las pases, tenía que admitirlo. No fue una conversación muy sincera y aunque no se había sentido nunca cómodo con alguno de los demás, con el tricolor fue diferente, le había sentado un poco bien verlo tranquilo y con un leve nerviosismo al estar a su lado.

En cierto modo, le había parecido necesario hacerlo. No tenían nada en común, pero no era nada de que sentir culpas. Empezaba a ver que nuevas oportunidades se le iban presentando para poder hacer que USA pagara muy caro su traición y posiblemente, regresara a su lado arrepentido por sus acciones.

México era alguien tonto y muy distraído, no había problemas en que saliera con los daños, la única relación que tenían era un noviazgo ficticio y no tenía espacio en su vida y en su corazón para nadie más. Solo para USA. No confiaba en que el mexicano lo odiaría después de saber sus verdaderas razones pero aun así... No importaba.

-Hmp- el ruso quito sus manos y dirigió su mirada al espejo, tenía que verse espectacular

-Вы не из тех, кто носит элегантные костюмы для этого типа ветра, особенно для Японии (No eres de las personas que usan trajes elegantes para este tipo de eventos, en especial Japón)

-Не каждый день у вас есть возможность новых сделок (No todos los días se tiene la oportunidad de tener nuevos tratos)- Rusia miro a Moscú mientras este trataba de acomodarse su saco, además de guardar su teléfono y algunos dulces para el camino- ¿готовый? (¿Listo?)

-Да (Si)- Moscu salio del cuarto mientras su padre cargaba su saco y sus llaves- Cегодня будет интересно, ты не думаешь (Esta noche será muy interesante)

-Вы понятия не имеете, сколькO (No tienes idea de cuánto)

-ようこそ (Bienvenidos)- decían los empleados mientras recibían a todos los invitados del honorable Japón, una gran fiesta de gran categoría tenía que ser celebrado en el Castillo Edo, uno de los mayores centros visitados por el mundo. Además de que Corea del Norte le insistió que fuera en ese lugar, por alguna razón, le gustaba más que otra cosa.

Además de los países presentes, había políticos y ministros que hacían su participe político, era una excelente oportunidad para el financiamiento económico mutuo, los buenos tratos no debían faltar. Mientras todos los saludaban a la pareja y platicaban de manera amenazante entre sí, Cuidad de México comía sin parar un gran plato de sushi mientras su padre conversaba con Chile sobre lo que había pasado con USA en su casa.

-Tiene que ser una mala broma weon

-Te lo juro por mi madrecita santa cabron- México desvió la mirada al recordar las palabras del gringo- Si intenta quitarme a mis pequeñas, lo matare

-No te desesperes- el chileno tomo del hombro a su hermano- Tienes que pensar bien las cosas antes de ir por el lobo. No vale la pena

México sonrió, Chile podríaser un estúpido y despistado, pero aun así sabía que contaría con su apoyo enlos casos más difíciles.- Gracias wey

Chile sonrió y solo soltó un suspiro al ver al tricolor más tranquilo, rápidamente ambos latinos escucharon como Australia y Bélgica los llamaban mientras tomaban una copa de sake por cortesía de su invitado, Chile camino detrás de su hermano cuando sintió su teléfono vibrar, lo saco rápidamente, era un mensaje de Alemania, el mexicano se dio la vuelta al ver que su hermano se quedó estático de repente, se acercó a él y noto un leve sonrojo en sus mejillas, México se sorprendió e intento sacar a su hermano del trance, lo tomo de los hombros mientras lo movía de un lado al otro, sin éxito el tricolor le dio un golpe en la cabeza y Chile por instinto le dio una patada, tirando casi a México por el dolor.

-¡Así me consientes pendejo!

-¡Tú me pegaste primero!

-Tu eres el que esta embobado en ese aparatito- el mexicano se sobo el costado derecho de su muslo mientras murmuraba para sí mismo que Chile si se había pasado de fuerza- A la otra ya no te ayudo wey

Chile se disculpó y le pidió a México que le disculpara con Bélgica y Australia, pero tenía que regresar a la casita de campo que Alemania había rentado para ellos aquel fin de semana, cuando México le cuestiono si todo estaba bien, el chileno muy penoso y rojo le contesto que todo estaba de maravilla pero tenía que ayudar al alemán en algunos asuntos de suma importancia.

México solo suspiro y rio. Chile es un ser inocente a sus ojitos.

-Ya vete wey- Chile sonrió y emprendió la huida casi corriendo- ¡Te va a matar perro!- grito el mexicano dejando a todos con la duda, Chile solo lo insulto y salió sin vacilar del lugar. México solo estaba tomando su vientre mientras sus carcajadas llenaban el salón, dejando a otros sorprendidos y a los políticos muy indignados. No era posible que un país se comportara de esa manera.

Era algo infantil. Pero a México no le importaba, por él podían ir a jugar a la hipocresía a otro lado. Hoy se iba a divertir.

-¿Qué onda jefe?- pregunto la capital mientras veía a su padre secarse las lágrimas y tratar de regular su respiración- ¿Por qué Tío Chile salió corriendo como chiva loca?

-Alemania lo invito a ver Neflix a su casa

-¡Ahh!- Cuidad de México sonrió maliciosamente- Ese vato lo va a partir en dos

-Eres grande hija mía- Ambos mexicanos estaban riendo y fueron con Bélgica a platicar un buen rato. La noche transcurría con tranquilidad, Argentina había llegado unas minutos después y pregunto a sus hermanos por Chile, Brasil serio le había dicho que salió muy deprisa al recibir un mensaje de Alemania. El argentino solo se limitó a sentarse en el mini bar que se había colocado y desde entonces no dejaba las botellas de sake al alcance de los demás.

Tenía que eliminar su ira de una u otra manera.

México se disculpó y fue a buscar un aperitivo al buffet, cuando vio a Rusia. Estaba espectacular, siempre lo estaba, pero llevaba un traje color azul marino y una camisa negra que hacia juego con sus bellos rasgos, además de que la prenda se moldeaba con perfección a su cuerpo. Se le fueron los ojos a su tonificada espalda, sus músculos bien levantados...

Volvió a levantar la mirada y se dio cuenta que el ruso le sonreía con picardía

-¿Ya has terminado?

-No aun no- respondió sin pensar, segundos después reacciono y se disculpó por ese mal momento. Rusia se limitó a reír mientras sacudía con incredulidad la cabeza

En algún punto se dio cuenta de que estaban coqueteando y no lo estaban a beneficio de la prensa. Parecía que su relación había pasado a un nivel superior, sin embargo, el ruso al ver que USA entraba en compañía de Canadá y Francia, decido empezar con su nueva mano.

-Estas precioso México- le dijo él

México movió la cabeza de manera sorpresiva y se dio cuenta de que España su padre, estaba observándolo en todo momento ¿Por qué no aprovechar este momento? Si tenía que fingir ser novio del comunista, lo haría bien.

-Gracias cariño, pero la verdad es que no hay necesidad de decir algo que es obvio

Rusia no pudo evitarse echarse a reir, captando la atención del capitalista y de su madre, impresionado y sorprendido a la vez del porque el mexicana había logrado seguirle el juego.

-Esta claro que tienes toda la razón.

-Lo se corazón- el tricolor sonrió triunfante al ver a su papá arder en cólera mientras trataba de no romper su copa- Es uno de mis muchos talentos ocultos.

Ambos sonrieron ante sus acciones, sin percatarse que Francia y Estados Unidos estaban ya enfrente de ellos.

-Sin duda son una hermosa pareja- habló la francesa mientras le daba un ameno abrazo a México- Que bien que ambos lograrán resolver el mal entendido.

Rusia abrió los ojos ¿Acaso ella sabía lo que estaba pasando?

-¿Cuales malos entendidos?- habló México un poco nervioso- Rusia y yo estamos sumamente tranquilos disfrutándo la fiesta ¿Verdad?

-Por supuesto

-¡Vaya! Si que el tiempo se lleva todo muy rápido- Francia sólo sonrió mientras se sentía un aura de malicia a su alrededor- Siento la interrupción pero queríamos saludarlos

Tanto México y Rusia tragaron y decidieron que era mejor seguir normal, para no levantar más sospechas. Gracias a Francia, Estados Unidos miró con despecho a la honorable pareja, pero era bueno fingiendo con su ego y una altanera sonrisa.

-Siento la tardanza, pero la gente importante siempre llega tarde- dijo de manera automática.

-Sin duda...- dijo el tricolor- ¿Y donde está Canadá? No lo veo por aquí, pensé que podíamos hablar los tres acerca de nuestro Tratado de Libre Comercio.

-No se encuentra disponible en estos momentos- habló Francia- Ha estado mal estos días e Inglaterra tuvo que quedarse con el. Es muy raro pero aún así siempre tenemos que cuidarlos ¿no?

Rusia se dio cuenta que Francia pudo haber malinterpretado sus palabras y creer que tenía la intención de provocarla a ella y a USA. Aunque en realidad no sabía con certeza si en eran las verdaderas intenciones de la mujer.

-México, ven cariño- le dijo el ruso con una gran sonrisa y sin soltar posesivamente su mano- ¿No te estaba diciendo antes lo curioso de que Inglaterra no llegara? ¡Fue una gran casualidad! Además de lo bello que luces con ese espléndido traje.

-Rusia- el mexicano se sonrojo ante la mirada del ruso. Era una mirada sincera a su perspectiva.

Estados Unidos parecía tan perplejo que no pudo articular palabra, se limitó a asentir con rigidez. Estaba claro que no iba a perder la compostura durante la fiesta. Y menos para enfrentarse a un país de cuarta.

Aún asi, todo había quedado claro. Rusia se logró salir con la suya.

Después de unos momento de una incómoda conversación, USA les dio una excusa y se alejó. Francia tomo entonces una copa de champaña de una bandeja y se quedó mirando en como su hijo se alejaba hasta desaparecer entre la multitud.

-Disculpenlo. Ha estado muy estresado estos días.

-No te preocupes Francia. Yo he estado igual- habló México

-No me sorprende- la francesa tomo un gran sorbo del líquido espumoso que tenía en sus manos- Si me disculpan, tengo que ir con Suecia, debo hablar acerca de cómo ayudarla con su vestido. Una dama de honor debe ser perfecta.

La mujer se despido de ambos y camino en rumbo en donde Italia y Suecia platicaban felizmente y reviviendo buenos momentos antes de la guerra que cambio al mundo.

-Ahora si se emputo

-¿Porque lo dices?

-Conozco a Francia- el tricolor soltó la mano del ruso y la puso en su frente, tratando de poder relajarse- Y no estaba contenta para nada. Tal vez Inglaterra la hizo enojar.

Rusia sonrió, se imaginaba como el inglés era sometido por su esposa. Era algo que quería ver con sus propios ojos.

-Supongo que si- le dijo tranquilo- Tengo que reconocer que lo has hecho muy bien.

México abrió los ojos al recibir el halago y su boca se curvo con una sonrisa ligera que no mostraba muy seguido. Había pensando que Rusia sólo trataba de quedar bien sólo para mantener su fría y dura reputación, pero se había dado cuenta que no era así. No era tan malo después de todo.

Oh eso era lo que le daba a pensar el ruso. Si era un gran actor.

-Si, pero creo que me acabo de meter en un gran problema.

-No pienses en ello, por lo que vimos, tanto Estados Unidos como tu papá están en decadencia por lo que está pasando entre nosotros. No debes preocuparte

-Eso espero

Rusia suspiro, se dio cuenta de que estaba disfrutando este momento, ya se había desviado de sus planes iniciales. Estaba claro que Estados Unidos no los molestaría por el resto de la noche, ya no tenía motivos para quedarse, podría irse y dejar al mexicano sólo sin ningún problema, pero no era suficiente para el ruso. Tenía que hacer que el gringo se retorciera de dolor.

Y que mejor manera que fingir una diversión mutua con el latino.

-¿Te apetece bailar?- le preguntó el más alto.

México lo miro con sorpresa. Después sonrió y tímido asintió con la cabeza. Era la primera vez que Rusia le pedía algo con amabilidad.

-Me encantaría

-¡No manches! Esto está muy bueno

-Eres una tragona hermana

-Tu no hables puto- habló la capital mientras comía unos camarones- Si tu te tragaste tres bandejas de ese extraño guacamole, y todavía con totopos. ¡Ya ni la friegas carnal!

Estado de México sólo miró mal a su hermana y decidió que lo mejor era ir a ver que habia de nuevo en la fiesta, ya estaba más que aburrido y decidió a explorar el lugar. Unos minutos después, Cuidad de México termino de degustar su aperitivo y giro en sus talones para buscar a su hermano menor. No le gustaba estar entre tanta gente.

Caminaba entre la multitud, cuando chocó con otra persona, alguien más alta que ella. Sin duda esa acción no le gustó al otro presente.

-Lo siento de verdad.

-Que tonta...- habló el más alto, dejando desconcertada a la mujer.

-¿Que dijiste estúpido?- dijo entre dientes, mientras se subía la tela de su suéter hasta los codos

-¡¿Estas sorda?! Eres una tonta

Cuidad de México perdió la poca paciencia que tenía, y sin duda se abalanzó hacia el susodicho, importarle que Tokio la intentará persuadir que no era correcto, mientras que sus tíos sólo le daban ánimos.

Jamás es bueno hacer enojar a la capital mexicana, sin importar que haya sido el mismo Moscu quien la provocó.

-¡Sueltame!- dijo la capital rusa mientras trataba de no lastimar a la mujer que estaba encima de él- ¡Estas loca!

-¡Ya sacaste boleto cabron!

Cuidad de México estaba a punto de darle un golpe en la cara cuando alguien la tomó de la cintura, ella trataba de salirse de los brazos que le impedían darle su merecido a ese hombre.

-Cuidad de México tienes que controlarte chavala

-¡Dejame abuelo! ¡Que ha este le enseñó a respetar a las damas!- España apretó más su agarre y su nieta no tuvo más remedio que tranquilizarse. Moscu por otro lado, también tenía ganas de darme una lección a la mexicana, pero Tokio y Berlin llegaron y lo detuvieron antes de que hiciera una locura.

Cuando se calmaron las cosas. España le pidió a su nieta que se disculpara con el hijo del ruso, cosa que no le agrado a la muchacha y sólo le mento la madre a quien estuviera enfrente de su camino y salió del lugar, no sin antes lanzarle una mirada fría a Moscu, quien respondió con la misma acción.

Berlina sólo ladeó con la cabeza. De verdad su amiga estaba loca, pero era muy grato de su parte darse a respetar. El dote que admiraba mucho de ella.

*****************
La oscuridad cubría toda la habitación, lo único que se oía eran las respiraciones profundas e intensas de dos seres que sucumbían al sueño carnal.

-Chile...

-Creo que es algo repenti... ¡Ah!- dejó Chile escapar un gran gemido, mientras trataba de sostenerse en el respaldo de la cama. Sus piernas temblaban pero como lo disfrutaba. Alemania era muy bueno estimulando su punto G. Aunque este sólo lo hiciera sólo con sus dedos.

Chile sentía en su interior como el alemán fingía dar pequeñas estocadas mientras buscaba más contacto.

-Si asi lo fuera, jamás hubieras respondido mi mensaje- el alemán estaba tan concentrado en dilatar la entrada del más bajo que olvido tratar de controlar su propia detección.

Después de mandar el mensaje, Alemania estaba preparándose para ir a la fiesta pero una intensa oleada de placer y sentimiento de lujuria empezó a corromperse en su cuerpo. Tenía que desahogarla y porque no ser Chile el protagonista.

Treinta minutos después, el chileno llegó con la respiración agitada pero con un sonrojo notorio. Alemania al ver la cara de su prometo, se abalanzó hacia el como un león en busca de su próximo alimento.

El alemán saco los dos dedos ya bien lubricados de Chile y se concentró en atender el miembro de su prometido, pero sintió como lo apartaban y lo giraban, ahora quien yacía sobre el era Chile. Mostrando una cara llena de deseo y un fuerte sentimiento en el pecho.

-¿Pero que?

-Oh Alemania- Chile bajo hacia la pelvis del alemán, mientras tocaba y masajeaba con cautela el gran bulto que su pareja tenía en los pantalones- Te ayudaré con esto...

Chile bajo de manera sensual el cierre del pantalón color vino y dejó a la vista el miembro del alemán, que ante los ojos de su persona, era extremadamente grande. Sin más comenzó a introducirlo en su boca, bajaba y subía la cavidad bucal, como si estuviera saboreando un rico dulce.

Tomo con su mano derecha ambos testículos y empezó a apretarlos como si se trataran de gomas, cosa que Alemania disfrutaba al máximo. Si algo le agradaba de su prometido por interés, es que tomará la iniciativa cuando se trataba de sexo.

Alemania tomo el cuero cabelludo de Chile y pego más su boca buscando más sensación, el más bajo aumento los movimientos de la gran felacion. Ambos países estaban gimiendo del gran placer que se estaban dando. Sin previo aviso Alemania se corrió en la boca del menor, mientras trataba de regular su respiración, escuchó como Chile había tragado aquel líquido seminal. Sin importar otra cosa.

-Adoro esto...- sin ninguna duda, el chileno había cedido ante la lujuria, la cara rojiza, el sudor corriendo por su rostro y los restos de semen en sus labios lograron que Alemania volviera a evitarse, tomo de las manos a Chile y lo recostó bruscamente en la cama.

-¿Puedo?

-Ale...- Chile tocó el rostro de su prometido- Hazlo

Sin más, Alemania se adentro al interior del pequeño latino, dejando escapar suspiros pesados por parte de él y gemidos poco intensos. Se quedó estático unos minutos, pero al sentir que Chile buscaba más contacto, empezó a dar estocadas lentas pero profundas que volvían loco al latino.

La temperatura de la habitación estaba aumentando poco a poco. Ambos países estaban entregándose uno al otro, cada vez que pasaba más adentro de su novio, Alemania aumentaba la rapidez de las estocadas, Chile trataba de aguantar pero los movimientos eran tan fuertes que el sentimiento en su pecho se intensifico más y más.

Alemania paro de repente, tomo al latino y lo coloco enfrente suyo, volvió a adentrarse en su ser, aquella posición sólo aumento que Chile sacara su lado más pervertido, los gestos y gemidos eran más agudos y notorios. Sentía que en cualquier momento, el alemán lo rompería en dos.

-Ale... ¡Alemania!- el chileno gritaba a los cuatro vientos mientras intentaba no morir por todo lo que estaba pasando.

Sólo había gruñidos por parte de Alemania, pero este sin previo aviso le beso, para Chile fue como una nube de felicidad bañándolo. Desde que estaba juntos era la primera vez que Alemania lo besaba en el acto sexual.

Sus labios se abrían tan bien, el alemán empezó a explorar su cavidad bucal con la lengua, Chile quiso hacer lo mismo y empezaron hacer una batalla de lenguas mientras el punto G estaba siendo estimulado.

El climax estaba cerca y ambos lo sabían, Chile de inmediato empezó a saltar en el miembro de si novio quien aumentaba la fuerza para lograr su cometido

-¡Mas, más!

-¡Ah, Chile!

-¡Yo ya no aguanto!- Chile estaba rojo de la vergüenza pero también porque estaba cerca del final- Creo que yo...

-Hagamoslo juntos.

Alemania sintió como su corazón se detuvo al sentir el cariño sincero del chileno en su mirada. Después de unas fuertes y profundas estocadas, ambos se corrieron, Alemania dentro del chilena y este salpicó algunos muebles que si tenían un valor económico alto.

-Ah...- Chile trago de levantarse de la cama pero no podía, una punzada empezaba a mostrarse en su espalda baja, además de que Alemania aún no salía de su interior.

-Aún no hemos acabado

Chile sonrió- ¿Una segunda ronda?

Alemania saco detrás de la almohada unas esposas y una venda color negro, dejando al latino con mucha sorpresa.

-Mi amado Chile. No podrás caminar por un tiempo.