Ha pasado un tiempo, y con el tiempo han pasado muchas cosas. Mi equipo y yo seguimos trabajando, cada día los comprendo más y soy menos cortante con ellos.

Aunque aún no me interesan lo suficiente.

Naruto y yo hemos forjado una muy buena amistad, incluso ya dejo que me abrace.

Bueno, solo aveces.

Tuve que decirle a Sakura por segunda vez que no me gusta Sasuke, pero esta vez, no quedó tan convencida.

Pero aún somos amigas.

Y con Sasuke, bueno, ya no hemos estado en situaciones incómodas.

Pero pasó algo, Naruto y Sasuke se pelearon, casi se matan y ahora la situación está tensa.

Estaba yo tranquilamente dando mi paseo nocturno, cuando escucho unas voces a lo lejy luego un grito.

Me acerqué sigilosamente, y asomé la cabeza para ver que pasaba.

Eran Sakura y...

Sasuke.

Estaban discutiendo.

Y si no puedes quedarte... entonces llévame contigo.— ledijo sacura con lágrimas en los ojos.

Sasuke la miró.

— Todavía sigues siendo fastidiosa.— le dijo con el tono tan frío característico de él.

¿Llevarla a dónde? ¿A donde vas Sasuke?

Entonces vi como el de un rápido movimiento se colocó detrás de Sakura.

— Gracias por todo.— lo escuché decir para después darle un golpe que la aturdió.

Él no la dejó caer, la sostuvo y la colocó en el banquito de piedra.

— ¿Ya te vas? ¿Y sin despedirte?— dije, saliendo de mi escondite.

El me miró asombrado.

— Keke.

— Responde.— demandé.

Me acerqué a él hasta quedar de frente.

— Ya e perdido mucho tiempo jugando al ninja feliz, tengo una venganza que cumplir, mi vida solo significa eso, mi hermano me dejó vivo para que lo mate y no lo lograré si me quedo aquí.

Es entendible.

— ¿Te vas con Orochimaru?

— Si.— solo se limitó a decir.

Lo miré fijamente a los ojos.

— Espero que logres tu venganza y que obtengas lo que quieres.— dije dándole la espalda.

— ¿No pensabas detenerme?— lo escuché decir.

— No, no me importa que te vayas.— me encogí de hombros, aún dándole la espalda.

El se puso en frente de mí con un movimiento, estábamos muy cerca.

— Estás mintiendo.

— No Sasuke, no lo estoy, te entiendo, se lo que se siente perder a alguien y que todo tu ser se llene de odio, querer vengarte y querer mas poder. Espero que cumplas tu objetivo, no te voy a detener, al final para mí eres solo un niño.

El se mantuvo mirándome de forma desafiante mientras hablaba, pero al final relajó su expresión.

Me sujeto de los hombros.

— No tengo tiempo para sacarte la verdad ahora, pero te diré algo, cuando termine mi largo camino de sufrimiento y dolor, cuando puñor fin pueda vengar a mi clan, cuando mi hermano ya esté muerto y arrastrándose en el infierno, yo te buscaré.

¿Cómo?

— Tu que...

— Te buscaré para decirte la verdad, pero hasta entonces, tendrás que esperarme. Es una promesa.— dijo dándome una media sonrisa.

Yo también le sonreí.

El me señaló a Sakura.

— Yo me encargaré de ella.

Entonces el cruzó por mi lado.

— Adiós Sasuke.

— Adiós Keke.

Y luego sentí un fuerte viento y cuando volteé, él ya no estaba.