Capítulo 16: Los padres de mi novia
Han pasado dos semanas desde mi cita con Serena en el parque de diversiones. No hemos luchado en estos días, he podido pasar tiempo con mi princesa, Serena y yo aprobamos un examen sorpresa y hemos ido de compras un par de veces esta semana. Yo casi podría decir que he pasado una gran semana, de no ser por un pequeño detalle.
-"¿Por qué acepté?" Grité a todo pulmón intentando encontrar un vestido para ponerme escuchando las burlas de Rei.
-"¿No le habías dicho a Serena que estabas feliz de formalizar su relación?" Se burló Rei.
Si, hace dos semanas acepté reunirme a cenar con los padres de Serena y para mi infortunio Serena estuvo de acuerdo cuando sus padres dijeron que sería bueno que nos reuniéramos hoy.
Pasamos la primera parte del día en el centro comercial pasando el rato, pero tan pronto como Serena se fue para arreglarse, arrastré a Rei, Amy y Lita a mi casa y las obligué a ayudarme con esto.
-"Por supuesto que quiero formalizar la relación, pero eso no quiere decir que estoy lista para visitar su casa esta noche, presentarme como su novia y cenar con su familia". Me quejé mientras levantaba uno de los tantos un vestido que había en la silla. Se trataba de un vestido naranja largo sin mangas, con una apertura que dejaría a la vista mi pierna derecha. "¿Y este?" Pregunté.
-"Muy elegante". Comentó Lita.
-"No creo que causes una buena impresión mostrando tanta piel". Agregó Artemis y por primera vez le hice caso en algo relacionado con ropa.
-"Yo usaría algo más simple". Sugirió Amy y yo asentí.
-"Entonces mejor dejaré los vestidos de lado por esta vez. ¿Una camisa y una falda negra?" Pregunté y todos asintieron con conformidad. Después de probarme varios prendas, finalmente llegué a la ropa que decidí llevar. Un blusa naranja de manga larga con escote en V, falda negra pegada al cuerpo que llegaba hasta mis rodillas y zapatos de tacón negros.
Parecía lo suficientemente elegante para la ocasión, sin parecer excesivo y era cómodo.
A pesar de sus quejas, Rei terminó ayudándome a arreglar mi cabello, mientras Lita me ayudaba con el maquillaje y Artemis y Amy me daban consejos para tratar con los padres de Serena y causar una buena impresión.
-"No te preocupes Mina, seguramente te irá bien con los padres de Serena". Dijo Amy con calma.
-"Solo lo dices porque no estás en mi lugar". Murmuré y ella sonrió.
-"Yo conozco al abuelo de Rei y acepta nuestra relación". Respondió y yo no pude evitar rodar los ojos.
¿Realmente? Está comparando al amoroso, relajado y despreocupado abuelo de Rei con el sobreprotector Kenji Tsukino, quien llegó a amenazar al príncipe de la tierra con una escopeta por caminar cerca de su casa. Es imposible comparar a ese par. Lo único que podría compararse con Kenji Tsukino y efectivamente ser peor, sería…
-"¿Solo por curiosidad, el senador Hino te conoce?" Pregunté e instantáneamente ella palideció.
-"Honestamente, no es como si a él le importara alguien más que él mismo o me aprobara a mí". Comentó Rei.
-"¿Y cuándo vas a conocer a la mamá de Amy? ¿O ya lo hiciste?" Pregunté con curiosidad, esperando que la respuesta de Rei pudiera ayudarme. Sorprendentemente, Amy lució algo nerviosa.
-"Yo quiero que Rei conozca a mi madre, pero ya que ella pasa mucho tiempo trabajando, hasta el momento solo he podido decirle que me gustan las chicas. Ella no tiene problema con eso, aunque sigue bastante sorprendida y no se atreve a preguntarme más aún". Dijo completamente avergonzada al revés.
-"Oh, eso debe ser incómodo". Comentó Lita y yo me limité a asentir con solemnidad.
-"¿Y cómo le fue a Serena cuando le dijo a sus padres?" Preguntó Rei para cambiar de tema y yo lo pensé por un largo tiempo sin poder recordar.
-"Creo que ella nunca me lo dijo. Lo último que me dijo es que me quería presentar a sus padres". Comenté y Rei, quien ya había terminado de peinarme me miró con suspicacia.
-"Si ella no te dijo nada de eso a ti, ni a mí, ¿Crees que Serena tonta podría haber olvidado decirles?" Preguntó con cuidado y me sentí horrorizada ante la idea.
Eso es una posibilidad.
-"Oh, vamos ¿Cómo pueden pensar eso? Puede que Serena sea algo distraída, despistada, inocente y… no tiene sentido común". Instantáneamente la defensa de Lita cayó y Amy suspiró.
-"Tampoco ayuda que casi todas las sailors salgamos con otras sailors y pase casi todo el día con nosotras, ella ya debe verlo como algo normal, sin mencionar el hecho de que eso realmente era algo normal en el milenio de plata, vida que ella está recordando. No me sorprendería si en este punto recuerda mejor cosas del Milenio de plata que de esta sociedad". Explicó Amy y yo asentí a sabiendas de a lo que se refería.
Últimamente Serena ha recordado más cosas sobre el Milenio de plata y hace comentarios extraños. Como que le encantaría ir a Andrómeda para ver joyas, escuchar a la orquesta de Neptuno, algo sobre unos helados de asteroide y otras cosas. También menciona eventos que compartimos durante el Milenio de Plata.
-"Tampoco ayuda que pase tanto tiempo en el Milenio de plata". Comenté y ellas asintieron de acuerdo. "¿Creen que debería llamarla para que le avise a sus padres?" Pregunté con algo de duda y ellas negaron con la cabeza.
-"Tal y como están las cosas, es mejor que tú te encargues del desastre que ella causó". Respondió la sailor del fuego sin siquiera dudarlo y yo me limité a asentir.
-"¿Y qué pasa si sus padres reaccionan mal?" Pregunté con algo de nerviosismo.
Ya me puedo imaginar a sus padres gritándole por mi culpa, a mí contestándoles y reprendiéndolos por atreverse a insultar, y a ellos dándole un ultimátum. Todo frente a la atónita mirada del hermano menor de Serena, quien sin duda alguna huirá, cuando Serena grite que ella no cambiará por ellos, tome sus cosas y huya a la Luna.
-"Nosotros los golpeamos". Dijo Lita.
-"Y Haruka y Michiru tienen dinero suficiente para mantener a la tonta de Serena sin problemas". Habló la sailor del fuego.
-"Y en caso de que el problema pase a mayores, podrían contratar a un abogado para ayudar a Serena a emanciparse" Respondió Amy.
Emancipar…
Espero que Serena no tenga que llegar a eso.
-"Les avisaré si las cosas se ponen feas". Prometí, rogando a todos los dioses porque los padres de Serena fueran lo suficientemente comprensivos o que por obra y gracia del cristal de plata una fuerza sobrenatural le hubiera otorgado a Serena el sentido común suficiente como para haber tratado este tema con sus padres antes de mi visita.
Una vez terminé de arreglarme y noté que se acercaba la hora, reuní todo mi valor para ir a la casa de Serena en compañía de mis amigas y Artemis, quienes me guiaron casi hasta la entrada. Lita me entregó una caja con galletas caseras que cocinó por mi pedido, Artemis por su parte me entregó un pequeño regalo que compré para Serena ayer y respiré profundamente viendo la casa de mi novia.
-"Gracias por la ayuda, las llamaré si necesito ayuda". Dije sosteniendo ese par de paquetes con fuerza, para empezar a caminar hacia la casa de mi princesa. Respiré profundamente antes de tocar el timbre, para ser recibida por la madre de Serena.
La madre de Serena vestía una camisa rosada de botones y manga larga, con una falda azul oscura larga, sin su delantal característico. Ella me sonrió como siempre.
-"Oh, Mina, es bueno verte ¿Necesitas algo? ¿Serena olvidó algo en la escuela?" Preguntó con una sonrisa y yo no pude evitar reir nerviosamente.
Oh, ella ni siquiera se lo imagina.
-"No, yo vengo a ver a Serena". Respondí con timidez y de la nada se acercó el señor Tsukino, vistiendo un traje con una corbata azul.
-"No creo que sea un buen momento para pasar el rato con Serena, no sé si se le olvidó decirte, pero ella invitó a su novio hoy". Dijo la señora Tsukino con tranquilidad.
-"No lo aceptaré, mi niña es demasiado joven para andar con ese viejo que bien podría ser su padre, cuando llegue sacaré mi escopeta y…" Dijo el señor Tsukino en medio de un ataque de ira, solo para ser detenido por la mirada asesina de la señora Tsukino.
-"Kenji, ¿Qué fue lo que te dije anoche?" Preguntó con seriedad la señora Tsukino y el señor Tsukino murmuró como un niño regañado algo sobre no sacar la escopeta durante la cena. No pude evitar palidecer ante tales comentarios.
-"¡Mina!" Gritó Serena bajando las escaleras en el momento oportuno, antes de que cerraran la puerta y me abrazó con fuerza. "Te extrañé mucho". Dijo con ternura para darme un beso en la mejilla frente a sus padres.
-"Lo mismo digo, princesa". Dije entre risas recuperando mi valentía, besé su mejilla y luego recordé el regalo que le traía. "Por cierto, te traje algo". Dije abriendo frente a ella una caja con unos aretes y una pulsera. Se trataba de unos aretes de plata con dijes con forma de lunas crecientes y una pulsera de con dijes de lunas crecientes y Venus, intercalados por pequeñas piedras rosadas. "Las piedras rosadas son cuarzo rosa, la vendedora me dijo que si le regalabas un cuarzo rosa a alguien, estarían juntos por la eternidad". Dije observando la felicidad de los ojos de mi princesa.
-"Oh, Venus, eres tan romántica… ¿Me puedes poner la pulsera?" Pidió y yo me limité a asentir para tomar la pulsera con lentitud y ponerla en su muñeca derecha, aprovechando para observar su ropa por primera vez desde que llegué.
Serena lucía una camisa una blusa rosada de manga larga con la cintura fruncida y una falda blanca corta, con zapatillas rosadas y listones rosados en sus odangos, con maquillaje sencillo.
-"¿Se van a quedar ahí todo el día?" Preguntó el hermano menor de Serena, regresándome a la realidad y Serena me llevó a la mesa. Me senté al lado de Serena y Sammy se sentó frente a Serena, aún no había respuesta por parte de los padres de Serena. "¿No podías haberle dicho antes?" Preguntó Sammy en voz baja y Serena lo miró sin entender.
-"¿Decirles qué?" Preguntó sin entender y el niño suspiró antes de verme con compasión. "¿Por qué mamá y papá no vienen? Creo que iré a llamarlos". Dijo y yo la detuve antes de que se levantara para ir donde ellos.
-"Serena, creo que deberías darles algo de tiempo". Dije con nerviosismo y ella me miró con confusión. "No creo que ellos estuvieran esperando verme a mí, deben estar algo sorprendidos". Dije intentando calmar a Serena, quien asintió con comprensión.
¿Quién puede culparlos? ¿Cuántas veces se preparan para recibir al novio de su hija y descubren que en realidad se trata de la novia de su hija? Claro, sin mencionar que se trata de una chica que ellos creían que solo estaba interesada en hombres y jamás les dio pistas de estar interesada en una mujer.
Dirigí mi mirada hacia la entrada, notando que los padres de Serena se habían ido del lugar y no aparecieron por unos 5 minutos más, cuando llegaron el señor Tsukino se sentó en silencio al lado de Serena, viéndome fijamente y la señora Tsukino se dirigió a la cocina.
-"Papá, ella es Mina Aino, mi novia". Dijo Serena con una gran sonrisa que parecía iluminar la habitación.
-"Buenas noches, señor Tsukino". Dije con timidez y el señor Tsukino asintió.
-"Buenas noches". Murmuró él sin apartar su mirada de mí, dirigiendo ocasionalmente su mirada hacia Serena.
-"Aquí está la cena". Informó la señora Tsukino, luciendo visiblemente incómoda cuando nos miró, mientras dejaba en la mesa un recipiente con puré de papa y lo que parecía ser un lomo de cerdo.
La señora Tsukino empezó a servir las porciones de comida en los platos, hablándome únicamente para preguntarme sobre mis porciones de comida, recibí una mirada tranquilizadora de Serena en todo momento y una vez empezamos a comer, alguien rompió el silencio.
-"¿Cuántos años tienes, señorita Aino?" Preguntó el padre de Serena.
-"Tengo 17 años, yo voy en el mismo curso de Serena". Respondí con nerviosismo y él asintió un poco más relajado.
-"¿Hace cuánto tiempo se conocen?" Preguntó nuevamente.
-"Cuando teníamos uno años, aunque Serena no lo recordaba, luego nos volvimos a encontrar a los 14 años". Respondí, esta vez causando la curiosidad de la señora Tsukino.
-"¿Realmente? Yo no recuerdo haberte visto antes ¿Cómo fue que se conocieron?" Yo simplemente respiré hondo antes de contar mi historia.
-"Fue la primera vez que vine a Japón, había venido con mi madre para visitar a unos familiares y fui a una especie de guardería. Conocí a Serena después de que algunos chicos me molestaran por no poder hablar bien japonés y nos volvimos amigas, pasamos algunas semanas juntas antes de que tuve que volver a Londres". Expliqué con algo de nerviosismo. "Por esa época, ella me dio este listón". Dije señalando el listón en mi cabello.
-"¿El listón de Venus?" Preguntó la señora Tsukino con intriga y yo me limité a asentir. "Y asumo por lo que la escuché decir hace unos minutos que ella sigue llamándote Venus". Yo me limité a asentir.
-"Cuando nos conocimos ella me llamaba así y bueno, ella volvió a hacerlo después de volvernos a encontrar, incluso si no recordaba haberme llamado así". Dije riendo levemente.
-"¿Y tú guardaste ese listón todo este tiempo?" Yo me limité a asentir viendo la diversión en la mirada de la señora Tsukino. "Eso suena a una buena historia de amor". Dijo y yo me limité a asentir con una sonrisa.
-"Fue mi primer amor". Dije con orgullo.
Desde ese momento el ambiente sin duda alguna mejoró y la horrible tensión que había, desapareció. El señor Tsukino continuó evaluándome, aunque ya no parecía estar tan incómodo por mi presencia. Durante mi interrogatorio le dije al señor Tsukino que era capitana del equipo de vóley, sobre mi destreza en los deportes, sobre ese concurso que gané y mis planes de ir a Londres para estudiar actuación.
-"Veo que ya tiene algo planeado, aunque me gustaría saber cómo encaja mi hija en tus planes". Dijo con dureza y yo sonreí.
-"Serena necesitará ir a algún lugar para aprender inglés, ya que ella es más alguien que aprende con la práctica. Y luego podría estudiar algo relacionado con política o conseguir un trabajo de modelaje". Respondí con facilidad.
-"¿Política?"
-"Puede que Serena no sea buena con los números o la ciencia, pero ella inspira a quienes la rodean incluso sin darse cuenta, es una líder natural y le gusta ayudar a los que lo necesitan, ¿No sería bueno que alguien de tan buen corazón estuviera en la política?" Dije con decisión causando la sorpresa de los padres de Serena y Serena me dio una sonrisa de agradecimiento.
-"Si, no lo había dicho antes, pero Mina y las demás me han estado ayudando a decidir qué hacer después de graduarme. He estado pensando en estudiar en Inglaterra, Francia o Alemania. He pensado en relaciones internacionales, ciencias políticas, derecho y sociología como posibles carreras, aunque aún no me he decidido". Dijo con tranquilidad.
Si, hace poco cuando surgió el tema de los planes a futuro, Serena admitió no tener la más remota idea sobre qué hacer y bueno, tras una lluvia de ideas a Amy se le ocurrió lo de la política y a Serena le gustó la idea.
-"¿Realmente?" Preguntó la señora Tsukino con incredulidad y nosotras asentimos. "Yo siempre pensé que no querías seguir estudiando después de graduarte. Esta es una gran noticia".
-"Una excelente noticia". Dijo Kenji Tsukino con una gran sonrisa. "Cariño, estudia lo que quieras donde quieras, el dinero no será un problema. Estoy tan feliz que no tengo palabras para describir lo que siento. Mi niña irá a la universidad". Dijo con felicidad.
-"Te felicito, Mina. Mis padres no hubieran logrado eso". Dijo Sammy y yo me reí un poco, mientras veía la mirada molesta de mi princesa.
-"No fui yo sola y fue Serena quien tomó la decisión, felicítala a ella". Dije con diversión e inmediatamente Sammy asintió obedientemente.
-"Felicitaciones Serena". Dijo él causando la sorpresa de todos en la mesa. "¿Qué? Debo tratar bien a mi cuñada si no quiero terminar como ese tipo en el parque de diversiones". Dijo con solemnidad.
-"¿Cómo sabes de eso?" Preguntamos mi princesa y yo simultáneamente.
-"Está en internet". Respondió con simplicidad. "Ya lo traigo por si no me creen". Añadió levantándose, para luego irse por un par de minutos y volver con un computador portátil con una ventana de YouTube abierta. El nombre del video era "No molestes a las rubias". Sammy puso el video en pantalla completa para luego reproducirlo frente a nosotras.
El video comienza con ese tipo del parque, ahora con rostro censurado, forcejando a Serena, el audio era malo pero se podía oír a Serena pidiéndole que la dejara en paz. Luego aparecí yo, y lo golpeé con mi patada de Sailor V para lanzarlo al suelo, la persona que estaba grabando eso se acercó, se escuchó parte de nuestra charla, al idiota molestándonos, mi beso con Serena, luego su ataque después de que lo insulté y bueno, la pequeña venganza que tomé. Y el video terminó cuando yo me dirigí a la multitud y dije con una voz algo amenazante: "Solo recuerden, nadie toca a mi novia"
-"Eso podría ser cualquiera. Los rostros de esas chicas están censurados". Dije con nerviosismo ante el video que mis suegros acaban de presenciar.
-"Si, como si hubieran tantas rubias con sus peinados y voces". Murmuró Sammy lo suficientemente fuerte para ser escuchado por todos en la mesa.
-"Así que golpeaste a ese chico". Dijo el señor Tsukino con tal seriedad que no pude evitar tragar saliva con miedo al verlo. "¿Lo lastimaste? ¿Rompiste su brazo y lo dejaste inconsciente?"
-"Yo… ¿Tal vez?" Contesté con vergüenza, preparándome para una fuerte reprimenda o ser echada de la residencia Tsukino, sin embargo en lugar de ello pasó algo impensable, el señor Tsukino empezó a reír con alegría. "Bien hecho, Mina. Es bueno saber que mi hija está segura contigo". Dijo aprobación con mi creativo uso de la violencia.
-"Señor Tsukino, gracias". Dije con algo de duda.
-"Puedes llamarme papá Kenji". Dijo con cariño sorprendiéndome. "Me alegra saber que mi hija tiene a alguien que la cuide bien cuando está fuera de casa, especialmente cuando se trata de una chica tan dulce y determinada. Me alegra que estén juntas".
¿Qué?
¿Realmente dijo eso?
¿Me aprueba?
-"Muchas gracias, señor Tsukino, quiero decir, papá Kenji. Esto significa mucho para mí". Dije con sinceridad sin poder creer lo que estaba sucediendo.
-"No te preocupes, soy yo quien debería agradecerte por defender a mi pequeña de ese patán. No sabes cuanto me alegra que mi pequeña no esté con otro patán lo suficientemente grande para ser su padre que solo busca corromper la pureza de mi hija". Dijo con una mezcla de alivio e ira ante el recuerdo de Darien.
-"Cariño, debes calmarte, eso es malo para tu presión". Dijo la señora Tsukino, antes de mirarme. "Muchas gracias por proteger a Serena".
-"Con mucho gusto, señora Tsukino".
-"Puedes llamarme mamá Ikuko, querida". Dijo con amabilidad y una sonrisa. "Debo decir que nos sorprendimos un poco al principio, pero ahora me alegra que mi hija te haya elegido a ti. Son de la misma edad, eres una buena influencia para Serena, se nota que se quieren con todo el corazón y hacen una pareja hermosa". Dijo la señora Tsukino, aprobando nuestro noviazgo.
No puedo creerlo, ellos simplemente aprobaron nuestro noviazgo.
Me sorprende lo bien que ha salido esta cena.
Yo le agradecí nuevamente a la señora y al señor Tsukino por aprobarme como novia de Serena y luego les hice la promesa de proteger a Serena y tratarla como una princesa.
-"Bueno y cambiando de tema, ¿Me puedes enseñar esos movimientos?" Preguntó el hermanito de Serena y yo me limité a reír un poco.
-"Por supuesto, si quieres mañana Serena y yo te enseñamos algunos movimientos. Claro, si tus padres están de acuerdo". Agregué con timidez para sonar un poco más responsable, viendo hacia los padres de Serena quienes estuvieron de acuerdo con las clases.
-"Y Serena también se podría unir". Agregó el señor Tsukino.
-"Yo ya sé los movimientos". Murmuró mi princesa con timidez causando la sorpresa de su familia.
-"Serena sabe cómo defenderse, aunque a ella no le gusta la violencia, así que nos toca ayudarle a nosotras". Expliqué sin problemas.
-"¿Y por qué aprendieron defensa personal?" Preguntó la señora Tsukino con cautela.
-"Yo aprendí a los 13 años porque tenía un par de amigos de la policía, Lita es cinturón negro de karate, Rei aprendió un poco de artes marciales de su abuelo, creo que Amy tomó unas clases extra de defensa personal, creo que Serena también aprendió cuando tenía 14 años, antes de conocerme".
-"Fue viendo videos de Sailor V". Dijo con timidez y yo no pude evitar sonreír un poco ante eso. "Aunque Mina y las demás me enseñaron movimientos reales".
-"Si, aunque fue después de que quedamos atrapadas en el caos de uno de esos ataques de esos monstruos que están apareciendo, decidimos practicar juntas lo básico para defendernos". Expliqué y los padres de Serena nos vieron con comprensión.
Cuando terminó la cena, el señor Tsukino se ofreció a llevarme a casa porque ya estaba tarde y como era de Serena nos acompañó en el carro. Una vez llegamos, Serena se bajó del carro conmigo y me acompañó a la entrada.
-"Yo no esperé que me fuera tan bien con tus padres". Confesé sin poder creer mi suerte.
-"Te dije que les gustarías y no tenías que preocuparte tanto". Dijo con una sonrisa victoriosa y yo no pude evitar sonreír y abrazarla con fuerza.
-"Me alegra mucho que todo hubiera salido bien. No sé cómo hubiera podido ir mejor". Dije con felicidad y mi princesa me dio una sonrisa traviesa.
-"Yo si conozco una forma de mejorar la noche". Dijo acariciando mi mejilla con su mano, mi corazón empezó a latir con fuerza al saber lo que me esperaba y en cuestión de segundos sus labios rozaron los míos, antes de depositar un beso casto en mis labios y yo no tardé en corresponder su beso. Cuando nos separamos no pude evitar sonreir ampliamente.
-"Parece que me equivoqué". Dije riendo un poco, sintiendo el deseo de empezar a gritar por la felicidad.
-"Si, eso parece, mi amada guerrera". Dijo con picardía para besar mi mejilla con cariño.
-"¿Princesa, obtengo algo por mi éxito con tus padres?" Pregunté con algo de diversión en espera de otro beso y ella sonrió.
-"Si mi guardiana lo desea, puedo hacer un portal a mi habitación para que podamos dormir juntas". Propuso y yo juro que casi grito de la felicidad y empiezo a bailar. No tardé en aceptar y luego nos despedimos temporalmente para que Serena volviera al carro con su padre.
Entré a mi habitación y lo primero que hice fue gritar con alegría y aplastar a Artemis, quien no paraba de gritar. Me coloqué la pijama y una vez apareció el portal no dudé en entrar para llegar a la habitación de mi princesa, quien ya se encontraba acostada en la cama y yo me acurruqué a su lado con alegría. Hablamos en voz baja, con cuidado de no despertar a sus padres y nos besamos algunas veces antes de que mi princesa dormilona se quedara dormida abrazándome.
Este sin duda alguna fue un bien día.
