Lo genuino...

... Je, debo parecer un disco rayado, ¿verdad? Siento que en mis pensamientos no he parado de decir esa palabra una y otra vez, como si no conociera otra más en mi vida. Es sin duda tonto hasta el hartazgo... y tal vez Yukinoshita diga que es espeluznante, pero es que no puedo evitarlo.

No puedo evitar no darle vueltas a esa palabra para sentir validado todo lo que tengo. Para sentir que la relación con estas... chicas es lo genuino a lo que intenté aferrarme en mi peor momento.

No puedo evitar darle vueltas a esa palabra una y otra vez. Es un hábito malo, pero siento que es necesario para demostrar quién soy. Es como si esto fuera parte de quien soy yo, de alguna manera. Como si hacer esto de repente fuera hacer más real a ¨Hikigaya Hachiman¨.

Es como si este ¨Hikigaya Hachiman¨ nació para estar obsesionado con lo genuino a un nivel algo preocupante pero de todas formas deseable para mí. Me hace sentir que todo lo que he vivido hasta solo ha sido una mera preparación para esta vida ideal que mi yo de antaño solo puede soñar.

Y eso me encanta, porque gracias a eso ahora puedo cerrar esas etapas de mi vida que me frenaban. Siento que ahora puedo verdaderamente mirar hacia el futuro y prepararme para lo que está por venir en la vida. Estoy sintiendo que tal vez esté preparado para afrontar las mierdas de la vida adulta.

... Maldición, estoy sonando como un idiota con esperanzas, ¿verdad? Y uno que merece ser golpeado por todos los solitarios del mundo encima. He decepcionado a mi especie. Debería avergonzarme...

...

Cierto... Ya no estoy solo.

...

...

... Se siente raro pensar así.

... Pero no puedo evitar que se formé una sonrisa en el rostro cuando considero que esas chicas no me van a dejar solo. No puedo hacer otra cosa sino ser un optimista molesto cuando por fin he obtenido lo que es verdaderamente genuino.

Obtuve los lazos que antes solo podía fantasear.

Y no cualquier tipo de lazo, sino uno auténtico que escapa de toda falsedad impuesta por la sociedad y que reniega de aquellos valores mundanos del mundo; Eso es lo que he obtenido gracias a ellas. Es el regalo que me han dado que intentaré merecer de verdad un día de estos.

Me siento bien.

Me siento mejor que nunca de hecho.

Todo está en su lugar. Todo está perfecto.

Si... Todo va a ir bien. Ellas no me van a dejar solo.

Puedo confiar en ellas y ellas pueden confiar en mí.

Eso es hermoso...


Cómo llegó a autoconvencerse

Parte 1


-¿Te encuentras bien, Hikigaya-kun? Te ves algo pálido.

Las palabras en tono jovial de Yukinoshita Haruno me hicieron despertar de mi ensoñación. Junto con mi despertar lo hizo la molestia porque todo el ruido de adolescentes de mierda haciendo sus mierdas me llegó desde todos los angulos y direcciones, como si fuera algún tipo de virus.

Si... El virus del retrasado que no tiene cura.

-... Estoy bien.- Logré pronunciar con normalidad cuando no me sentía así ni siquiera un poco. -Solo... solo me gustaría hablar un poco con Yukinoshita... san antes de que se vaya. ¿Sabes si está aquí?

Haruno negó con la cabeza, sin perder esa sonrisa diabólica que tanto me dan ganas de borrar con un martillo si hace falta.

-A pesar de que en verdad amo a mi hermana con pasión, también soy capaz de dejarle su espacio, ¿sabes? Ella no tiene que sentirse acosada por mí ni tampoco quiero hacerlo para empezar. No es sano. Y más con la imagen que tiene de mí.

Si... Toda esta asquerosa y repugnante farsa ocurrió por la imagen que ella tiene de ti. Es enfermiza toda su relación.

Además, ¿de repente te quieres hacer la hermana modelo? Ni siquiera tú te crees esa mierda en el fondo. Estoy seguro de eso.

Estoy enojado... pero supongo que no tiene caso desquitarse con ella. No es su culpa todo esto.

... Al menos no directamente.

-... Es una pe-

-¡Stooop, Hikigaya-kun! ¡Para con esa falsa cortesía, que harás llorar a tu Onee-chan!

¿Por qué debes actuar tan linda, Haruno? No es momento para eso y ciertamente no estoy para aguantar palabras en inglés.

-... ¿Qué?

¿Cree que este es el momento para que estés tan feliz?

Todo lo que creía acaba de desvanecerse, ¿sabes?

-Aunque hay muchas veces en que no sigo la pista a Yukino-chan. Parece que estas de suerte; Ella se acaba de ir hace poco. Si te apuras, con suerte la alcanzarás.

¡!

...

-Graci-

-No debes perder tiempo conmigo. Si tantas ganas tienes de hablar con Yukino-chan, será mejor que te apresures. Ella se acaba de ir recién, si, pero está nuestro chofer esperándola para llevarla a reunirse con nuestro querido padre, así que corres contra el reloj, Hikigaya-kun.

Afilé mi mirada ante ese dato.

-... Mierda.

-Si te apuras aún puedes encontrarla antes de que sea demasiado tarde. ¡Ánimo, Hikigaya-kun!... ¡Y procura no hablar con ese vocabulario con tu querida Onee-chan!

-... Entiendo... Gracias por la información, Yukinoshita-san.

-Jejeje... ¿Cuando me dirás Haruno, Hikigaya-kun?

-... Me pregunto...

Ahí acabó la conversación.

No tuve nada más que agregar, así que giré mi rostro hacia la gran salida de este lugar hasta arriba de hormonas que simboliza tantas cosas.

-Trata de no hacer algo de lo que te arrepientas, ¿vale? Me gustaría que esto no terminara en un baño de sangre y lágrimas. Son difíciles de limpiar, ¿sabes? Tee hee~

-...

No importa nada más que esto. Eso te incluye, Yuki...

... Haruno...

Avancé a paso lento, empezando la marcha en busca de darle sentido a una situación que no lo tiene ni puede tenerlo.

Alejándome de Haruno e intentando procesar las palabras horripilantes que me acaba de decir, pensé en toda la mierda que había vivido el día de hoy. Y solo puedo llegar a la conclusión de que estoy demasiado jodido y de alguna manera todos terminaron igual por mis acciones.

Los sonidos estridentes de estos jóvenes haciendo sus mierdas adolescentes me hizo sentir aún más asco de todo este asunto transitorio de la juventud. Esta mentalidad resonaba como un eco extraviado de otro plano de existencia que parecía haber sido diseñado para atraerme.

Como si este mundo y yo estuviéramos en realidades opuestas. Realidades que nunca deberían haberse conectado.

-... Ah...

Un tipo cualquiera me empujó por ser un retrasado y no verme cuando debía por culpa de la juventud. Toda esta mierda es culpa de la juventud. Todos los males del mundo tienen que ver con la juventud. No es una opinión, sino una afirmación. No hay posibilidad de debatirlo porque es un hecho objetivo.

Si... Todo lo que creo es un hecho objetivo. ¿Por qué la gente no se da cuenta?

-¡Lo siento, hombre!

Este Kirito de manual solo soltó una irritante disculpa de rutina y siguió con lo suyo, ignorando mis problemas... como todos están haciendo, de hecho. Incluyendo los pocos que de verdad parecen conocerme un poco más que la mayoría.

Esta es la mayor prueba de que no soy nada especial y que fui un idiota por pensar diferente alguna vez.

Hayama no está por ningún lado. Su grupo lo llevó afuera por cuestiones personales que no me importan ni deberían hacerlo para empezar.

Isshiki está de los nervios y está alejando a todos los pobres incautos que quieren consolarla para ganar puntos de afecto con ella. Está demasiado temerosa de la charla que recibirá cuando este baile terminé.

Kawasaki se fue de aquí hace mucho tiempo... en lágrimas. Y todo por haber hecho algo incomprensible por razones que escapan a mi comprensión.

El idiota de Zaimokuza se veía realmente afectado por todos los problemas en los que yo le metí.

Totsuka... Me pregunto dónde está él. Lo perdí de vista en medio de todo el escándalo que hizo por mi culpa.

Todo porque no calculé que Sagami podía llegar a ser más que una perra idiota que ladra pero no muerde.

Una parte de mí quería ir con todos ellos para comprobar si estaban bien o si podía ayudarlos. En parte por responsabilidad, pero también por algo más inexplicable pero a la vez mucho más poderoso.

Pero cuando pienso en lo que me está haciendo alejarme de todo eso, me ayuda a comprender que a comparación nada de esa mierda adolescente importa.

Nada es más importante que esto.

-... Yukinoshita...

Avancé con más ganas, dispuestos a obtener respuesta a como dé lugar. Es lo menos que me merezco luego de todo este fiasco que ha resultado ser este miserable baile de graduación que me quitó gloriosas horas de procrastinación.

Poco a poco fui agarrando velocidad, ignorando el mundo a mi alrededor y olvidándome de la perra mayor de esa familia endemoniada. Ella no me detuvo pese a que había una posibilidad de que todo terminara mal para su hermana, pero su inacción tal vez sea por la sencilla razón de saber la rata cobarde que soy y la imposibilidad de cambiar algo.

Sin importar mis palabras, no podré cambiar nada. No es que tuviera el poder de elegir el camino de Yukinoshita. Y aunque lo tuviera, el daño ya estaba hecho. A estas alturas de la película todo lo que creí merecedor de protección se fue al deshuesadero. No tiene caso aferrarse a un barco que se va a hundir

... Aún así...

-... Yukinoshita...

No pienso acabar esto hasta tener mis respuestas.

-¡H-Hikki!

Una mancha rosada se estaba acercando a mí con velocidad, queriendo detenerme de seguir con esto. Ella era igual de culpable que Yukinoshita por traicionar mis expectativas, pero Yuigahama Yui no tiene las respuestas que yo quiero...

-No me estorbes, mentirosa.

-¡!

... así que es una molestia...

-... Kuuh...

Aparte de soltar un pequeño quejido, Yuigahama no hizo nada más. Ella se quedó ahí, quieta, como si mis meras palabras la hubieran convertido en una estatua. Su rostro transmitía muchas cosas; Algunas me hacían arrepentirme y otras validaban mi actitud... pero al final todas son irrelevantes

La miré con un asco bien fingido para asustarla definitivamente. Funcionó en extremo bien y ella humildemente retrocedió unos pasos, como si estuviera asustada de mí, a pesar de que ella debería saber que nunca me atrevería a tocarle un dedo.

-... No te preocupes por TU amiga. Prometo que no haré nada estúpido.

El dolor se vio reflejado en su rostro, pero no me importó más allá del pequeño fantasma de un dolor momentaneo que ni siquiera vale la pena tener en cuenta; No cuando ya no tenemos ningún tipo de relación. Ellas lo quieren así y yo ahora ya no las quiero.

Es tan sencillo como eso.

-Adiós.

Aún así... Supongo que por lo menos merece unas palabras de despedida por todo lo que hemos vivido juntos este año.

Con todo dicho y hecho, me dispuse a avanzar hacia el final definitivo de esta comedia romántico que siempre estuvo equivocado, como no quería aceptar.

Lo último que vi de ella, la chica que confesó que me amaba, fue una expresión dolorosa y que parecía estar a poco de llorar. Era un espectáculo desgarrador hecho para conmover el corazón de cualquiera que la mirase. Más si esa persona era el culpable de ese rostro que no debería existir.

No me importó.

O no me importó tanto como las respuestas que merezco.

De cualquier manera, el punto es que así es como acabé mi relación con Yuigahama Yui. Ya no hay nada que rescatar y no tengo derecho a decir o hacer nada más.

Mi papel en su historia ha terminado.

-Je...

Me reí de forma leve por un momento antes de alejarme de todo este teatro que las Yukinoshitas montaron para mi sufrimiento.

Literalmente.

-Yukinoshita...

Salí de ese lugar infernal al que llaman ¨salón de baile¨ y me saludó un silencio polar que me habría dejado descolocado si no estuviera tan metido en poner a Yukinoshita en el lugar que le corresponde.

No había nadie a la vista. Todo estaba desierto.

La luz del sol pasó a ser naranja, dándole a esta escuela un aspecto realmente hermoso.

Todo estaba en su lugar para una confesión... y lo irónico es que eso es lo que iba a pasar... pero a la vez no...

-Yukinoshita.

Dando un fuerte paso hacia adelante, comencé a adentrarme en la vacía Sobu High, dejando atrás de mí un mundo al que nunca pertenecí; el de los ganadores, los raijuus de mierda que deberían explotar. Un mundo al que estas dos chicas decidieron abrazar con ternura mientras me dejaban en el olvido.

A pesar de todo lo que hice por ellas... ellas... esas putas hicieron...

-Yukinoshita.

Avancé y avancé. Y en algún punto que me perdí por estar metido en mis pensamientos, estos pies míos comenzaron a hacer un ruido de impacto espantoso contra la cerámica mientras mis zapatos hacían un chirrido que sonaba muy parecido a un ganso siendo ahorcado por alguna razón.

Mi respiración era más errática de lo usual y mis pulmones se sentían calientes.

Me di cuenta al fin de que estaba corriendo.

-¡Yukinoshita!

Corría tan rápido que mi pecho comenzaba a doler. Sudor caía como gotas por todo mi cuerpo por la falta de buen ejercicio.

De repente obtuve una epifanía.

Toda esta situación ya la he vivido antes; Cuando sucedió esa jodida carrera en la que intenté perseguir a Hayama por más inútil que fuera al final porque me dejé llevar por mi impulso de idiotez. Fue la única vez en la que que intenté de corazón estar a su altura porque sentía que debía cumplir las expectativas de alguien imaginario.

Esta situación es parecida... pero solo hasta ahí. No son la misma

Esta vez puede que esté persiguiendo a alguien incluso más perfecto que él, pero no es por querer demostrarle algo a alguien ni mucho menos dejándome llevar por impulsos tan banales.

Es para tener respuestas.

-¡YUKINOSHITA!

Las respuestas de toda la revelación que he pasado en estos días.

Respuestas.

Las necesito.

Necesito cerrar este ciclo de engaños e hipocresía de una vez por todas y para siempre. Para poder pasar página y luego pensar si debería suicidarme o convertirme en un hikikomori de verdad. Ambas opciones son igual de malas para mí e igualmente negativas para esta maldita sociedad japonesa.

Pero no hasta acabar con toda la mierda disfrazada de arcoíris que es la juventud.

Esa fue la clave de mi determinación cuando vi una figura solitaria alejarse de la escuela a paso tranquilo, inconsciente de toda la mierda que estoy pensando. Esta mentalidad de cerrar un capítulo en esta historia fue la que me dio fuerzas para avanzar con seguridad hacia esa figura que estaba siéndome negada hasta por el puto sol.

-¡DAME RESPUESTAS, YUKINOSHITA! ¡DÁMELAS AHORA!

Fue lo que me inspiró a gritarle con toda la rabia que he estado acumulando a través de todo el inhumano esfuerzo que hice por ella. Esfuerzo que al final fue recompensando con una arrogante despedida que ni siquiera se molestó en hacer personalmente.

Y aunque podría entender que ella me quisiera usar hasta que lo vea conveniente para después arrojarme a la basura, el capricho que hizo a mi vida no tiene perdón.

No puedo estar calmado cuando me ilusionó por razones que no entiendo y con resultados que no la benefician de ninguna manera.

Todo lo hizo por divertimento.

Avancé paso a paso, asegurándome de que mis pisadas se escucharan lo más poderosas posibles. Me daba igual si después me dolían los pies con tal de que ella sintiera de primera mano lo furioso que estaba.

Este atardecer iluminaba toda Chiba con su color anaranjado que me recordaba mucho a un anime romántico que disfrutaba hace unos dos años, antes de que cometiera el mayor error de mi vida y que una tal Orimoto Kaori tuviera que pagarlo caro.

Mi última pisada fue más fuerte de lo usual ante el recuerdo de su repugnante risa.

-... Así que el triste y asqueroso lobo disfrazado de oveja finalmente está mostrando sus sucias ansias carnales, ¿eh? Debería sentirme sorprendida, pero la verdad es que me esperaba esto de ti, Hikigaya-kun.

Ni siquiera volteó a verme y no aflojó el ritmo. A pesar de mis demandas justificadas y con todo el peso de mis ideales, ella no veía esto como algo que mereciera su atención. Ella estaba menospreciando mi existencia como lo suele hacer, pero esta vez no hay una diversión sana en esto.

Esta vez ella está siendo una sencilla puta conmigo.

-No estoy para tus juegos, Yukinoshita. Ya sabes a lo que vine y no me alejaré de ti hasta conseguirlo.

Una carcajada pedante fue la respuesta que recibí.

-Por favor, Hikigaya-kun. ¿Crees de verdad que tienes el poder para ir en contra de lo que yo quiero? Basta un chasquido para mandar a toda tu familia a la ruina. Si quisiera, con una simple llamada podría comprarte y venderte al mejor postor.

Fue mi turno de reírme.

-Por favor no andes afirmando cosas que no puedes cumplir, Yukinoshita. Daña tu imagen de perfección calcada a la no perfección de tu hermana.

El sonido de un cuervo graznando en las cercanías fue el toque de suspenso que quería. Muchas gracias, MAXX-sama.

-...

¿Oh? Parece que compararla con su hermana sigue siendo una fibra sensible para ti, ¿eh?

... Mal. Muy mal, Hachiman. No deberías sonreír así.

-¿Esperas que crea de verdad que pasarías todas esas molestias para arruinarme la vida? Eres mejor que esta débil pero resistente plaga, Yukinoshita. No estarías dispuesta a gastar tanto esfuerzo en mí. No tienes tiempo que perder cuando tienes que acercarte aunque sea un poco a tu hermana.

Un pequeño silencio surgió entre nosotros.

Ella siempre aparentó una seguridad perfecta y sin aberturas con una perfección que resultaba irreal... porque así era.

Pero es ahora que creo que finalmente estoy presenciando a una Yukinoshita Yukino segura de si misma y sin depender de nadie para caminar en la vida. Siento que esa imagen que intentaba venderle al mundo ahora está aquí, pero sin querer rendirle cuentas a nadie; Todo es por y para sí misma.

Diría que me alegro por ella... pero no es cierto.

Pero tampoco me enfurece.

Me da igual.

-Siempre supe que en el fondo eras una bacteria con forma de humano, pero que tú mismo llegaras a admitirlo demuestra que tal vez haz superado a la bacteria común... Y eso es asqueroso. Por favor deja de respirar, que infectas al mundo con tus gérmenes.

-Ja, muy chistosa.

Nunca dejamos de caminar a un ritmo de calma falsificada. Quizás se deba a que, incluso si su afecto era falso, la actitud que teníamos el uno con el otro nunca fue amistosa, por lo que podíamos mantener el statu quo.

... De verdad que fui un tonto por creerme todo ese cuento de la amistad...

-Si, de verdad lo soy. Ahora si me disculpas...

...

...

...

...

-¡No me vengas con esas mierdas! ¡No huyas de esto y dame las malditas respuestas que me merezco, mujer! ¡Dámelas o sino me lo pagarás muy caro!

Exclamé con frustración mientras me vi forzado a seguir el ritmo de su caminar a pesar de que mis piernas me están matando. Tomé una larga respiración antes de intentar seguir su ritmo. Toda una proeza para alguien que acabó siendo golpeado en el estómago... tres veces... todas en esta tarde.

Ella siguió su camino, sin dedicarme su mirada, como si de alguna fuera algo que no me merezco; Ese pensamiento que puede ser verdad solo hace que hierva más la sangre.

Y me aseguré de dejarlo bien en claro con mis pisadas estruendosas.

No hubo ningún cambio visible.

-¿Respuestas? ¿Qué respuestas te mereces?

Su genuina confusión me enervó los nervios e hizo que no hacer una estupidez fuera algo mucho más difícil.

-¿Me estás jodiendo? ¿Acaso quieres seguir jugando?- Me tragué todos los insultos que planeaba lanzar en medio de mis palabras. No es momento de complicar las cosas con un placer pasajero.

-¿Jugando? Tú eres el único que trata esto como un juego de adivinanzas. Y uno malo, por cierto.

Maldita...

-... ¿Acaso esta es tu manera de evitar que esto vaya a cosas que te incomodan? ¡Pues te jodes! ¡La incomodidad es parte de la vida y hoy vas a prepararte para la vida adulta, Yukinoshita!

Yukinoshita, si vuelves a suspirar, no garantizo poder controlar mis fuertes impulsos por encajarte un puñetazo. Estas avisada.

-Que seas tú quien me esté ¨enseñando¨ es tan irónico y triste que solo diré; Aléjate de las mujeres. Le harás un bien a todo el mundo

-¡Ja! Como si ellas no huyeran de mí con tan solo estar en la misma calle.

Conté un buen chiste.

Ella no se río.

-... Como iba diciendo antes de que me arruinaras el día con tu sentido del humor; No hay nada que hablar, Hikigaya-kun. Todo este asunto está arreglado, por más que odies mi incapacidad para fingir cariño hacia ti y haber traicionado tus fantasías de otaku de clóset.

-No me considero realmente alguien que se averguenza de mis pasatiempos. Y no tengo porqué. Digo, ¿has visto cómo está creciendo la industria del hentai? Si hay tanta gente que consume eso, entonces nadie debería juzgarme.

-... Enciérrate en tu mundo imaginario hasta poder resolver todo lo malo que tiene esa defensa.

-Si, como digas... Y ahora, en cuanto a mis respuestas...

-¿Qué respuestas?

Ya no aguanté más.

-¡No me vengas con esa mierda! ¡Sabes perfectamente a qué he venido aquí!

-... Si, supongo que es inevitable tener esta conversión. Hagasmolo rápido para poder continuar con nuestras vidas en paz.

-...

Yukinoshita se detuvo al fin y giró su cabeza hacia mí. Su expresión me era imposible de apreciar bien por culpa del todopoderoso sol, pero sí fui capaz de ver cierta... diversión perversa en ella.

-Tienes mi permiso para usar tu depravación sexual para imaginar que Yuigahama-san y yo somos tus esclavas sexuales. Será duro y aterrador, pero todo con tal de acabar con esto de una buena vez.

-¡!

...

Con eso dicho, Yukinoshita se dio la vuelta, creyendo que todo estaba arreglado.

Ella no era ninguna idiota.

Al contrario; Era la mayor genio que tuvo nuestra generación y seguramente en el futuro seguirá destacándonse como alguien sobresaliente.

Una persona así y que me conoce desde hace tanto sabe mejor que nadie qué es lo que buscaba de ella. Qué es lo que merecía al menos como recompensa por toda la mierda laboral que viví gracias a ella.

Y aún así trataba todo esto como un juego...

Como si no tuviera ninguna importancia.

... Eso me hierve la sangre.

-Bueno, con eso arreglado, si me disculpas, tengo que ir a hacer mis obligaciones.

Y así ella comenzó a avanzar hacia el futuro prospero que la vida le sirvió en bandeja de plata desde que nació.

Estaba actuando como si todo hubiera terminado.

Y pienso, en lo más hondo de mi ser, que tal vez actúa de esta manera para decepcionarme tanto que ni siquiera me molestaré en buscar respuestas.

Que con esa actitud me está diciendo todo y es algo que debería aceptar para seguir con mi vida.

...

...

...

-¿Por qué me engañaste?

Hice la declaración directa para cortar todo este relleno que solo me está desviando de lo importante.

Ya no estoy para estas divagaciones sin ningún sentido que han sido lo normal para mí desde que empecé este segundo año.

Solo vine por esa respuesta y es lo que voy a obtener, no importa de qué forma. Mucho menos me importa si le gusta a esta jodida princesa domesticada o no; Solo vengo a reclamar lo que me deben.

Te puedes ir de mi vida cuando quieras, Yukinoshita, pero no antes de que me digas porqué hiciste todo esto. Qué fue lo que ganaste con toda esta farsa.

Necesito saberlo.

Si no lo sé, nunca podré cerrar este ciclo.

-...- Dejó de caminar, pero no dijo nada.

-Incluso si hubieras sido honesta desde el principio y me trataras peor que a un insecto, aún así me habría vuelto tu perro faldero. Habría hecho todos los sacrificios que me pidieras y tú lo sabes.

Si con eso lograba demostrar la fortaleza que obtuve a través de la soledad, no me habría importado perder mi orgullo.

-¿Cuál fue tu razón para hacer todo esto? ¿Qué diablos ganaste?

Cuando di un paso más hacia adelante, me di cuenta de que estábamos frente a frente, casi invadiéndonos nuestros espacios personales. Tenía que agachar mi cabeza para poder mirarla bien.

Una corriente de aire movió su cabello, provocando que unos cuantos pelos suyos me llegasen a tocar la cara.

El sol seguía bajando, consiguiendo que el naranja puro que había cuando salí del salón del baile ahora fuera mucho menos saturado. Era más apagado, algo apropiado para este punto de nuestra historia.

La historia de una comedia romántica que siempre estuvo equivocada después de todo.

-... ¿No puedes dejar las cosas así, Hikigaya-kun?

No volteó su cabeza, como si ella fuera superior a mí. Y por más que sea verdad, el pensar que incluso en esta situación ella actuara como si dirigirme una palabra fuera un honor me hizo apretar mis puños hasta un punto doloroso.

Mis uñas dejarán una fea marca en mis manos si esto sigue así.

-¡Y una mierda que dejaré esto así!

¿Crees que mereces escaparte de esto impune? ¡Pues estás mal!

-...

Yukinoshita no dijo nada ante mi justa verdad y eso me ponía más inquieto, entendiendo que este silencio es a propósito porque se está divirtiendo mucho con mi estado nervioso, demasiado inusual en mí como para no aprovecharlo.

El viento acaricia mi piel descubierta con furia helada, pero no es suficiente para dejar de mantener mi atención fija en esta mujer que de alguna manera terminó siendo aún más incomprensible que antes; Lo típico que me ocurre con la familia Yukinoshita. Es como si estuviera en sus genes arruinarme la existencia.

Ah. y sobra decir que este viento ondeaba su cabello de tal forma que, vista desde atrás, parecía algo etéreo, como algo fuera de este mundo. Y tal vez incluso en mi furia me habría quedado maravillado... si un cabello suyo no me hubiera entrado en el ojo.

Fue un suplicio no apartar mi mirada de ella.

Incluso con ese golpe de realidad a esta escena de anime, esto sigue teniendo su encanto.

Como si este fuera el comienzo de una comedia romántica genérica.

... Solo que en este caso era en su lugar la escena previa a su cancelación definitiva.

Esto es uno de esos giros irónicos sin gracia que le fascinan a la vida real.

-¿Por qué te esforzaste tanto para engañarme? Por más que lo pienso, no puedo verle una razón lógica para jugar con mis estúpidas ilusiones. No tenías que hacerlo para que cumpliera tus objetivos.

-...

Respóndeme, Yukinoshita.

-Con la mentalidad que tenía en ese entonces solo tenías que pedirme algo así y yo lo haría encantado. Lo sabías muy bien y aún así... ¿por qué hiciste todo este drama?

Pregunté con una mezcla de sentimientos que se arremolinaban a ser comparables a una ira asesina que nunca antes había sentido.

Quería respuestas.

¿Por qué no quieres darme respuestas?

Es lo único que te pido.

-...

-... ¿Acaso es porque era divertido? ¿Acaso pensaste en que ilusionarme para después romperme las ilusiones sería un buen pasatiempo? ¿Estás tan desesperada por imitar la perfección de tu hermana que llegaste al punto de querer manipular emocionalmente a alguien sin ninguna necesidad?

-...

-¿Es eso? ¿Querías encontrarle un gusto a lastimarme?

Una pequeña parte de mí se sentía dolida por considerar eso como la verdad, pero no dejé que se viera. Ella no necesita verme afectado. Ella necesita verme furioso para saber que no saldrá sin ninguna mancha; Que si piensa que permitiré convertirme en juguete de prácticas con éxito asegurado, pues entonces ha soñado demasiado lejos y mal.

Autos pasaban cada tanto y entre ellos destacó uno que llegó hace cinco minutos que está justo en frente de la entrada. Demasiado caro para ser de alguien de esta escuela salvo por dos excepciones... Y Hayama no puede ser arrogante por el personaje que maneja, así que...

... No tengo tiempo...

En cualquier momento esto puede terminar antes de que empiece.

Justo cuando pensaba en todo esto, Yukinoshita al fin volteó a verme.

Su rostro reflejaba una diversión morbosa que nunca creí ver en ella; Eso me heló la sangre caliente en las venas e hizo que todo lo que planeaba decirle quedara en saco roto.

-Je, ¿crees que me importas lo suficiente como para hacer tanto por ti? Eres muy delirante, Hikigaya-kun.- La ira volvió. -Todo lo que hice no tiene nada que ver contigo. Deja de ver fantasías románticas donde no las ha-

-¡¿ENTONCES QUÉ MIERDA FUE?! ¡NO ME IMPORTAS! ¡TE ODIO! ¡TE ODIO TANTO QUE SOLO VERTE ME DA ASCO! ¡ASÍ QUE DIME LAS RESPUESTAS PARA NO TENER QUE VER TU CARA, HIJA DE PUTA!

...

...

Je... Al final no me pude aguantar más y exploté, ¿eh?...

... Bueno, al menos no fui a lo físico. Haruno no me puede mandar a asesinar solo por gritarle... espero...

Miré a Yukinoshita, cuya cara no traicionaba ninguna expresión en especial. Parecía en perfecta calma, como si lo que hubiera dicho fuera tan solo las palabras de una cucaracha... algo que en realidad puede no estar muy lejos de la realidad.

Después de todo, así es como siempre me ha visto esta familia, ¿así que por qué ella sería la excepción?

No lo es.

Nunca lo fue.

Apreté mis puños para controlar las sensaciones que esta verdad corroía todo mi ser con violencia. Involuntariamente di un paso hacia adelante con inseguridad, como si estuviera por hacer algo de lo que me arrepentiré en el acto; La consciencia de eso no hizo que fuera menos difícil esforzarse.

De repente, Yukinoshita suspiró. Bajó la cabeza y los hombros, como si de alguna manera fuera la manera de admitir la derrota en un juego.

-De verdad no quería decírtelo, pero al parecer no tengo opción.

Esas palabras calmaron mi ira de repente, pero a la vez despertaron otro sentimiento muy poderoso en lo más profundo de mi interior. De repente sentía que todo a mi alrededor salvo Yukinoshita perdía su importancia.

-... Eso es...

-Si. Por más molesto que seas, supongo que debo darte un hueso al menos al final. Hiciste un buen trabajo después de todo y eso te lo reconozco... Has sido un buen chico

-... Tch...

Deja de alargar tus frases innecesariamente y ve a lo que verdaderamente importa aquí, Yukinoshita. Y por favor no me trates como un perro faldero cuando esa relación ya terminó. Es demasiado denigrante soportar esa actitud tuya.

-... Mereces respuestas y por lo menos yo trato bien a mis herramientas.

...

Una herramienta, ¿eh?...

...

...

...Si; Una herramienta es como me ves en realidad, ¿o no? Soy solo una herramienta conveniente que podía manejarse sin esfuerzo debido a sus habilidades competentes que escasean en el 99% de la población.

Toda mi personalidad fue hecha para ser tu jodido perro leal hasta que te aburrieras, consiguieras un modelo mejor o ya no me necesitaras; Así es como debes pensar de mí. Lo ha sido desde siempre.

-... Dímelas...

Y eso no me importa mientras me digas la verdad...

Con es en mente, saqué de mi pecho esa palabra que tenía un peso que solamente yo podía sentir. Todo esto mientras un nudo se me formaba en la garganta por la expectación de acabar con este ciclo de mentiras.

La sensación era degradante y provocó que me agarrara el cuello por un breve momento antes de forzarme a bajar la mano.

Yukinoshita no mostró ninguna reacción ante mi obvia muestra de debilidad asquerosa, pero esto puede ser solo un acto para hacer que baje la guardia y atacarme con todo cuando menos me lo espere.

Ella es experta en eso al fin y al cabo.

Mi falsa amiga con la que nunca formé un vínculo de verdad liberó un chasquido de labios, dejándome en claro su molestia.

Y yo le deje en claro que eso me importa una mierda con una simple mirada.

Nos entendemos muy bien cuando se trata de las cosas malas del otro; Eso es algo un poco más verdadero que todas las mentiras que me dijo.

-... Antes que nada, debo aclarar que al menos al comienzo tenía deseos auténticos de salvarte para cumplir el objetivo del Club de Servicio. Mis interacciones hasta cierto punto fueron auténticas.

-... ¿Eh?

Yukinoshita ignoró mi monósilabo idiota y continuó en lo suyo.

-Llámalo simpatía o superioridad si quieres; Pero el punto es que mis intenciones fueron honestas hasta el festival cultural. Por favor tenlo en mente a la hora de juzgar nuestra relación. No quiero que tengas malentendidos, Hikilazy-kun.

La miré unos segundos de forma fija, tratando de darle un significado a esas palabras... hasta que me encontré con un gran muro de mierda sin explicación que me hizo poner una cara rara mientras el sol ahora me permitía verla más detenidamente.

Su rostro era igual de frío, lo que es extraño. Es muy extraño que ella me esté queriendo dejar intuir que nuestra ¨amistad¨ empezó de forma honesta cuando no gana nada de esto y sabe que es demasiado tarde para que eso me importe en estos momentos.

Ella sabe que no importa si me odia o ama con pasión; Ya es demasiado tarde para que eso me importe.

Siento que aquí hay algo raro... pero a la mierda todo eso. No estoy para aguantar otro de estos dramas familiares que solo entretienen ancianas.

...

...

A menos que...

...

...

... Je... Si piensas que voy a salvarte de nuevo solo por esas palabras que buscan darme la esperanza de que no todo lo nuestro está perdido... tienes dolorosamente unas bases sólidas para creer semejante estupidez, me temo.

Por más que eso sea mentira, entiendo por qué crees lo contrario; Ese pensamiento iba al ritmo de ese hombre salido de ese auto para gente rica que me estaba mirando feo.

El graznido de los cuervos volando por detrás de Yukinoshita daba a todo este ambiente un aire tétrico que me hacía sentir nervioso porque una parte pequeña de mí estaba dudando de esta conclusión.

Después de todo, siempre me he equivocado al asumir cosas de los demás y es plausible que lo esté haciendo aquí también.

Esa cara sin emociones ahora me pone nervioso en lugar de darme familiaridad; Todo el cambio ocurriendo en unos simples cinco días.

Tanto es así que sin quererlo terminé retrocediendo un paso, como si mi vida corriera peligro.

Y de alguna manera no consigo quitarme el presentimiento a pesar de que sé lo sin sentido que es.

-... E-Eh... Entiendo eso. P-Por favor sigue.- ¡Mierda! ¡¿Por qué tenías que sonar tan débil ahí, Hachiman?!

Ahora tu imagen de tipo centrado en su odio se fue a la basura.

-...

...

...

Su expresión no cambió pero... sus ojos por alguna razón se veían más... frágiles, como si estuvieran sufriendo de alguna forma inentendible. Casi como si le dolieran mis palabras...

...

...

Je.

Es mi imaginación; No puede haber otro motivo para esta escena.

-... ¿Y bien?

Esa fue la señal para que todo terminara.

-... Aunque es cierto que mi relación con usted empezó con intenciones honestas, con el tiempo me di cuenta de que al final nuestra relación nunca podría llegar más lejos. Abrí los ojos ante la realidad, desgraciadamente... para sus deseos sexuales reprimidos.

El viento se sentía más helado de lo usual, haciendo temblar mi cuerpo y estoy seguro que el de ella también porque a diferencia de mí que traía el típico uniforme de escuela, ella llevaba un vestido blanco de una pieza que le llegaba a las rodillas. Es natural que ella esté sufriendo por ser débil al frío.

Pero incluso así, ella era demasiado orgullosa para demostrarlo. No podría vivir pensando que se vio frágil frente a mí. Al menos ahora no puede.

De verdad que es demasiado falsa.

Fue mi culpa por no ver las señales

-... ¿A qué te refieres con eso? ¿De qué te diste cuenta?

Hacer esa pregunta me emocionó con una felicidad no disimulada. Y nadie me puede juzgar cuando estaba a punto de conocer las respuestas que tanto deseo para cerrar este nefasto capítulo de mi vida.

Tanto es así que si no fuera porque vi mi sombra por el rabillo del ojo al escuchar el gorgoteo de un cuervo comiendo yo qué sé, jamás me habría dado cuenta de que me acerqué a ella un poco más de un momento a otro, dejándome sentir su singular respiración tranquila que se sentía forzada para mí.

Era como si ella estuviera nerviosa pero se obligara a calmarse.

Lo mismo hacía yo.

Si... Algo llamado sed de justicia estaba queriendo obtener respuestas pero mi sentido común me retenía recordándome que puedo ir a la cárcel con solo una llamada de gente equivocadamente estúpida.

-... No quiero decirlo.

Su rostro se arrugó en desagrado.

Igual que el mío.

-¿Qué pasó con eso de que cuidabas a tus herramientas? ¿Acaso eso también fue falso? ¡Como tu marioneta, exijo una retribución justa por todos mis esfuerzos! ¡Me lo debes, Yukinoshita!

Tristemente, mis palabras

-Vaya. ¿Acaso Hikigaya-kun encontró un gusto pervertido en ser mi marioneta? Haces esta despedida mucho más fácil, así que gracias... pero sigue siendo asqueroso.

Ella se alejó unos pasos para después inclinarse de manera respetuosa y demasiado notoria de una forma que solo se puede ver bien ensayándolo hasta el cansancio.

Ella lo ensayó mucho.

Su altura y la mía eran ya desiguales, pero esta acción hizo que ni siquiera me pudiera llegar al cuello.

Era extraño y molesto.

La Yukinoshita que conozco nunca se denigraría tanto por alguien como yo.

-Jeje...

Ese pensamiento me hizo soltar una pequeña carcajada.

No sé qué cara habré puesto, pero de seguro fue asquerosa. Estoy seguro de eso.

-... Al final sigues siendo el mismo depravado espeluznante, Hikigaya-kun. No puedo creer que pude aguantar todo un año contigo.

Encontré un humor bizarro en sus palabras.

Ya en su posición normal, me aseguré de mostrar mi peor rostro.

-... No tengo un fetiche por las planas, así que paso.

Esa cara me hizo recuperar un poco de fe en este miserable planeta.

-... Asqueroso...

Esa palabra ha perdido toda importancia de tantas veces que la dijiste a estas alturas del juego, Yukinoshita. Mejor vete a leer un diccionario para volver a tener la misma fuerza que antes, que te estas oxidando.

-... ¿Podrías por favor dejar de desviar el tema? Temo que tu esclavo saque un rifle de su auto y cumpla el sueño húmedo de tu madre.

El sujeto en cuestión afiló su mirada mientras se acercaba no muy disimuladamente a su auto para sacar un objeto no muy cristiano si mi suerte tiene algo que decir al respecto. Cuando pensé mejor en lo que estaba viviendo ahora, me di cuenta de que esto bien puede ser algo sacado de una novela muy mala.

... O una ficción de un fan de esa novela que llevó las cosas a un rumbo muy equivocado.

-...

-Yukinoshita, como veo que no vas a decir nada que no quieras y que no me encuentro en la posición de exigirte nada, asumiré las cosas por los dos; Yo mismo me responderé esta respuesta, ¿si? Solo quiero que escuches.

Miré de forma grosera y lo más notoria posible a ese tipo que tenía todos los requerimientos para ser parte de la yakuza para insinuarle que no se acerque más al auto. Y no sé si él se compadeció de mí, pero me envió una cara de disculpa por un segundo antes de volver su rostro el culmen de la inexpresividad

Ese miedo que me estás generando no es natural, hombre horrendo.

-...

Esta chica no me dio una respuesta, pero no me importaba.

... De hecho, cuando acabe toda esta situación, supongo que nada más me importará.

Estaré vacío una vez que acabe con esto.

-... Tú deseas complacer a tus padres, ¿verdad?

-¡!

-Corrijo: Deseas complacer a tu madre más que a nada en el mundo. Eso es quien eres y lo que te ha impulsado a hacerme esto, ¿verdad?

Era una pregunta retorica. Yo ya sabía la respuesta. Solo me estaba regodeando en el conocimiento que toda esa familia cree que desconozco.

-... Eso...

Sonreí ante su tono dubitativo, divertido con toda esta situación.

Divertido, pero sobretodo enojado.

-No puedo negar que tu deseo de ¨ayudarme¨ fue ¨genuino¨ alguna vez, pero en algún momento lo que pensaba tu querida madre de ti importó más que cualquier cosa que tuviéramos, sea lo que fuera. Por eso cuando tuviste que elegir entre los dos, obviamente te quedaste con la opción obvia; La que más importa.

-... ¿Cómo lo sabes?

... No lo estás negando, ¿eh?

-Por un largo tiempo no me enteré de nada, ¿sabes? Vivía en el desconocimiento total de tus mierdas y tal vez así hubiera continuado hasta el final... si no fuera por esas fascinantes palabras de tu hermana en ese café.

-¿Eh?

-¨Dejas que los demás hagan todo por ti mientras disfrutas los éxitos en la sombra... como tu madre¨

-¡!

-Oye, no es para que te sorprendas. Digo, puede que al comienzo parezca un acertijo, pero cualquiera que conozca a su familia puede sacar la misma conclusión que yo.

-... Eso no explica nada. Puedes haber sacado que el tema de mi madre es algo sensible, pero eso no es suficiente para que asumas todo.- Yukinoshita tenía una potente expresión de furia en su rostro, ofendida por mis ciertas palabras. El sol casi había bajado en su totalidad, dejando este lugar en un lúgubre negro con pequeños destellos morados.

-... ¿Por qué no lo haría? Si no fuera importante no habrías reaccionado de esa manera a sus palabras.- Argumenté en contra con el sonido de los autos en el fondo, actuando como un adorno en este clímax de la asquerosa obra que fue mi comedia romántica.

Los cuervos se estaban largando, batiendo sus alas negras en su mayor esplendor. Algunos dejaron plumas que fueron empujadas por el viento hacia nuestra dirección.

Una se quedó atascada en mi pie.

-Es verdad que me afectó, pero podría haber sido justamente por lo opuesto. ¿O no recuerdas cómo me asqueaba la idea de que me compararan con ella?

Carcajeé ligeramente mientras levantaba mi pie de forma leve.

La pluma se alejó de mí con velocidad, como si de algún modo quisiera escapar de todo este drama.

No la culpo.

-Admito que en verdad parecías odiar esa comparación. Es algo a lo que le di muchas vueltas, de hecho. Podría destruir con simpleza toda esta teoría mía... pero con lo poco que conozco a la verdadera tú, hay una explicación.

-¿Y esa es?

Las luces de la calle se estaban prendiendo, liberando a esta escena de su oscuridad y trayendo el color blanco a escena. Gracias a que de repente pararon de venir autos y a que los cuervos dejaron de hacer sus cosas de mentes inferiores, noté que a lo lejos se escuchaba un murmullo.

Más bien unos murmullos.

Había gente viniendo desde el salón de baile.

-Yukinoshita Yukino es demasiado orgullosa, ¿verdad?... Tanto que no puede tolerar la idea de que le valoren por algo que no ha hecho.

-... Qu-

-Es verdad que mis victorias se consideraban tus victorias a ojos de los demás, incluyendo a tu familia... ¿pero eso acaso importa cuando yo, el supuesto peón, hacía las cosas a mi manera, sin consultar o importarle tu opinión, y por ende, no dejándote hacer nada?

-...

-Y si sumamos que estaba usando métodos que tú veías como aborrecibles, ¿exactamente cuál era tu contribución a MIS victorias?

-...

-Ese insulto a tu orgullo no te habrá dejado dormir por las noches, ¿verdad? Seguro que te habrá comido la cabeza hasta límites inimaginables.

-... Tú eres un-

-¿Genio encubierto? Me halaga, pero la verdad es que esto no era tan difícil de descifrar. De hecho creo que quien es aquí el verdadero rey de las deducciones es Hayama, ¿sabes? Todo el drama de tu dependencia fue algo que supo desde quién sabe cuanto. El tipo es un verdadero dotado. Un genio total.

El sonido de la charla se hizo cada vez más fuerte... hasta que de repente se detuvo, al igual que esas fuertes pisadas para nada disimuladas. No hacía falta ser un genio para saber que ellos estaban mirando el espectáculo.

Un fuerte vendaval de viento me golpeó con potencia, desequilibrándome un poco, pero no demasiado como para ser importante.

Pero al contrario de mí, que se recompuso a velocidad sónica, Yukinoshita se veía afectada... y seguramente no por el viento.

Su expresión era una de ira mezclada con un sentimiento más... débil.

-No lo metas en es-

-¿Qué edad tuvo al captar las señales que le mandó tu hermana?

No vio venir esa pregunta. Y qué mal por ella, ya que con su decisión de no querer decir ninguna de las verdades que necesitó, me ha dado vía libre para decir todo lo que quiera sin dejarla contestar.

-¿Qué?- Ella se recuperó del schock. Ira es lo que me mostraba ese rostro cuya perfección es algo que ahora no me provoca ninguna sensación. -¿Qué necesidad hay de saber su ed-¡Eso no importa! ¡Todo lo que dices es falso!... Eso es lo que importa...

Aww~... Pobre e ingenua Yukinoshita; ¿De verdad crees que puedes hacerle creer al mundo que estás tranquila solo terminando tus palabras como si estuvieras hablando del clima?

Oh, pobre y tonta Yukinoshita.

Sigue soñando, perra.

-Ella podrá quererte mucho, pero seguro que no se lo puso fácil a ese bastardo. Debía sacarle todo el jugo posible a ese juguete antes de que dejara de ser suyo, después de todo.

-...

-¿9? ¿10? ¿Tal vez 12?

-... 11.

Parece que al fin alguien se puso cooperativa.

-¡Sabía que no debí saltarme un número!

-...

El sol casi se ocultó en su totalidad, solo dando ligeros brotes de luz que cada segundo se volvían menores. Y a pesar de que había farolas afuera de la institución, la luz no llegaba a darme a mí.

Curiosamente la luz llegaba hasta un poco más adelante de Yukinoshita, dejándome en la oscuridad absoluta.

... Poético, supongo.

-No he hablado con esa señora hasta hace tres días, así que no sé si ella tiene una mejor faceta o sencillamente es una incomprendida por ustedes que solo hace lo que puede para destacar en esta sociedad machista.

El rostro de Yukinoshita era afilado, como si acabara de escuchar palabras que merecieran su odio... y si es así, pues bien por mí.

Es tu recompensa por ser una jefa de mierda.

-... No la conoces ni un poco. Ella es un-

-Tienes razón; No la conozco. Y no me interesa conocerla, de hecho. Lo poco que he visto de esa mujer hace que quiera cagarme aún más en la alta sociedad japonesa y toda la gente que aspira a vivir en ella.

Parece que ella no se perdió que este era un insulto encubierto hacia el motivo por el que decidió hacer estas mierdas.

Para este punto el sol había bajado por completo, dejando con su partida nada que pudiera protegernos de este frío.

De verdad odio el otoño.

Y de verdad odio a los nuevos raijuus que están viniendo hacia aquí mientras estamos llegando al cierre de esta historia.

¿Que acaso no tienen una fiesta de mierda en la que deben estar, desperdicios humanos? ¿Una en la que tal vez desperdicié esfuerzo que nunca será invertido?

...

Odio a la gente.

De verdad la odio.

-...

-No sé cómo o porqué fue que llegaste a semejante pensamiento, pero en algún punto de tu reflexión llegaste a la conclusión de que debías seguir los pasos de tu madre. Y aunque no sé muy bien el motivo, estoy asumiendo que ese objetivo tuyo de alcanzar a tu hermana mayor tiene algo que ver.

-... ¿Y si así fuera?

...

...

...

...

...

...

-No lo estás negando.

-...

-¿Todo lo que digo es verdad, Yukinoshita?

-...

-...

-... Si...

...

...

...

...

...

...

...

yA pUeDo aCaBaR eL aCtO, ¿vErDaD?

-Je... Jejeje... Jejejejeje...

-¿Hikigaya-kun?

-Jaja... Jajajajaja... Jajaja...

-... Esto...

-Jaja... jajahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahah ahahahahahahahahahahHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHA...

-Hikig-

-Cállate...

-¡!

-¿Te crees que puedes ir por la vida ilusionando a pobres ilusos solo porque eres una cara bonita con dinero? ¡PUES ESTÁS MAL! ¡ESTÁS MAL, YUKINOSHITA!

-... Hik-

-Está bien que quieras aprovecharte de los demás. Digo, eso es lo que suelen hacer los poderosos, ¿no? Usan al débil a su conveniencia hasta que ya no les sea útil; Si todo hubiera quedado ahí, puede que hasta me sentiría halagado de que me consideraras alguien capaz de hacer tus mandados.

Si toda nuestra relación quedara ahí, no me molestaría haber seguido siendo tu herramienta incluso después de la secundaria.

-... Eso e-

-¡PERO TENÍAS QUE ARRUINAR LO NUESTRO AL METERTE CON MIS IDEALES! ¡TENÍAS QUE ARRUINAR ALGO TAN HERMOSO CON TUS ESTÚPIDOS COMPLEJOS!

-...

-... Todo en lo que creía ahora ya no tiene valor. Lo que usaba para seguir en este mundo ahora no existe, y por ende yo tampoco. Por eso me mataste, Yukinoshita.

-Señorita, por favor entre al auto.

-R-Ryuji-sa-

-¿Lo entiendes, Yukinoshita? Por tu culpa morí.

-No hace falta escuchar más a est-

-Hikigaya Hachiman ya no existe; Ya no puede existir en este mundo. Y todo porque tú lo mataste.

-A-Aahh...

-¡Señorit-

-Me mataste, Yukinoshita. Por tus caprichos infantiles, ahora me voy a suicidar.

-¡¿Qué es este escándalo?!

-Ya nada vale la pena. Todo a lo que me podía aferrar en este mundo ahora no existe. Todo por tu culpa.

-Hik-kigaya-kun.

-¡Por favor salgamos de aquí, señorita!

A pesar de que no puedo saberlo a ciencia cierta, sé que ese fue el momento.

... El momento en que perdí esperanzas.

El momento en que mis irises ahora apenas llegaban a ser dos particulas de polvo...

Y en el que ya nada tenía sentido o valor alguno.

-Todo esto es tu culpa...

Pero ante todo...

-¡YUUUKIIINOOOSHIIITAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

... Es el final de una comedia romántica.


...

...

...

De acuerdo... Sé que este capítulo tardó demasiado, pero les juro que yo estoy más frustrado aquí que ustedes. ¡Tuve que reescribir este capítulo TRES veces! ¡Y la segunda vez llegué casi a las 5.000 palabras!

¡¿Tienen idea de lo que es tirar tanto esfuerzo a la basura?!

Aaah~

En fin, ya no puedo volver atrás para cambiar mis errores. Ahora solo puedo mirar hacia el presente.

Este es el que siento debería ser el mejor capítulo del fic hasta ahora... pero honestamente siento que apenas puede llegar a ser un poco mejor que el promedio. Mi idea inicial era volverlo algo mucho más errático y sobretodo dramático, pero sentí que eso habría reducido el capítulo a Hachiman lanzando insultos a una Yukino que actúa como toda una perra.

No quería eso.

No soy el tipo de escritor que sea capaz de escribir de forma tan asquerosa a un personaje que me gusta; Al menos aún no.

Todavía me falta mucho por madurar.

Este capítulo es el más largo que he hecho hasta ahora... pero de alguna manera siento que es el más cojo en contenido a la vez.

No estoy seguro de si salió bien o mal. Quisiera su opinión al respecto.

Por cierto... hay algo que he estado planeando con el pronto lanzamiento de Oregairu 3. Algo para celebrar que esta gran historia está llegando a su último fin. Es una especie de incentivo para que dejen más comentarios.

Si esto recibe muchos comentarios, ya sean buenos o malos, me comprometeré a hacer mi pequeña ¨Oregairu Fest¨.

¿Y qué es eso?

Bueno, pues básicamente traeré un nuevo capítulo CADA SEMANA el mismo día que salga el anime HASTA QUE TERMINE ESTA SAGA.

Si, esto no es un capítulo único; Este es el origen de todo lo que llevó a Hachiman a terminar obteniendo esa mentalidad.

Es la historia de cómo fue que llegó a autoconvercerse.

Es la precuela a la verdadera historia.

...

Si, sé que me está saliendo todo muy intenso, ¡pero no puedo evitarlo!

¡Finalmente llegamos aquí! ¡Esto es lo que siempre quise contar pero que no me animé por no tener las capacidades para hacerlo bien!

Ahora siento que puedo hacerlo bien.

De verdad quiero hacerla... pero también es cierto que estoy más emocionado que nunca por mis otros dos proyectos, a pesar de que no reciben ni un cuarto de atención comparado con este.

Por eso les pido que por favor comenten; Si lo hacen me darán el empujón que necesito para dedicarle toda mi atención a este fic por un mes.

Si esto te emociona al menos un poco de lo que me emociona a mí, ¡entonces comenta, que no cuesta nada!

Si recibo muchos comentarios y alcanzamos el tope que diré para que no dejen de comentar cuando vean que falta poco y piensen que ¨alguien más lo hará¨... cosa que les puede parecer tonta, pero es algo que suele pasar mucho con estas cosas.

Si cumplimos la meta, me aseguraré de escribir al menos un par de capítulos más de mis otras historias mientras me preparo para este festival.

Pero claro; Todo depende de si recibo la suficiente cantidad XD.

Y si, sé que esto puede compararse a mendigar comentarios (cosa que es cierta), ¡pero vamos! ¡Ustedes me conocen, ¿no?! ¡Ya he demostrado antes que yo SÍ cumplo mis promesas cuando de verdad quiero!

Y quiero esto.

...

...

En fin, es en este momento en que pasaría a responder a los comentarios, pero no creo que quieran esperar otro día para leer esto. ¡De verdad lo siento! ¡Prometo que cuando tenga tiempo editaré el capítulos para responder sus dudas!

Con todo esto dicho, nos vemos en un gran evento si es que quieren.

Adiós.