Angel miraba el techo de su habitación mientras acariciaba a Fat Nuggets, cortesía de su amiga Cherri que de alguna manera se las arregló para ingresar en las instalaciones de Valentino y rescatarlo; lo cual agradeció internamente, sabía que con ella siempre podría contar tanto en las buenas como en las malas y que se supone, debía de ser de las pocas personas por las cuales se debía dar el lujo de sentir algo. Suspiro pesadamente y miró a su pequeña mascota que dormía plácidamente sobre su abdomen, simplemente no podía dejar de pensar en todas las cosas que estaban ocurriendo últimamente.

Y Alastor era el culpable de la gran mayoría de ellas.

Gruño molesto dándose cuenta que estaba comenzando a sentir cosas innecesarias por personas innecesarias; una parte por culpa de Charlie y la otra por la fresa con patas.

—¡Estupidos sentimientos! —grito al aire frustrado. En medio de aquella oscuridad en la cual estaba sumido, comenzó a reírse mientras acariciaba a su mascota—, ¡Oh, Fat Nuggets!, ¿qué se supone que haga con esta mierda? Desde que vine aquí mi asquerosa vida se ha puesto de cabeza. Quiero decir, no es malo, ¿es bueno? No sabría decirlo, ¡agh! Es tan confuso, al menos antes solo debía preocuparme por Valentino, pero ahora...

Volvió a reírse, esta vez en voz baja, un suave nudo se estaba formando en su garganta. Había pasado tanto tiempo desde que había sentido algo por alguien, que la sola idea de tener que estar mendigando amor una vez más, le partía el alma.

—Ya no se si pueda seguir manteniendo las putas apariencias, Fat Nuggets —murmuró deteniendo sus caricias, un par de manos se fueron a su rostro—, ni siquiera se porque mierda me gusta Alastor, ¿será porque luce como un caballero? ¿por lo imponente que es? ¿por qué es un hijo de perra con el resto pero juega amablemente conmigo? Diablos, en serio me gusta la mala vida, él jamás vera nada en mí más allá que una sucia puta, no se atrevería a tocarme... nadie me tomará en serio para una relación... ¿cierto Fat Nuggets? —suaves lágrimas resbalaron por su rostro, las cuales limpio con enojo, no podía creer que se estaba rindiendo a sus preocupaciones—, diablos, solo sirvo para abrir las piernas... y chupar penes jajaja.

Una tenue risa se escuchó en medio de la oscuridad, poniendo alerta a Angel.

—Una vez un sabio dijo que lo más difícil del mundo era conocerse a uno mismo y que lo más fácil era hablar mal de los demás —aquella voz le hizo incorporarse de golpe dándose cuenta que no había sido su imaginación, haciendo en el proceso que Fat Nuggets rodará por su vientre hasta la cama—, es obvio que te conoces bastante bien. Debe ser realmente duro perder tanto tiempo con tus propios pensamientos

La silueta de Alastor en medio de aquella penumbra hizo que cada pelo en su cuerpo se crispara, ni aunque su instinto de supervivencia le dijo que debía tomar a su cerdito y salir de ahí, pudo moverse.

—¿El gato te comió la lengua? —la voz de Alastor causó que una corriente eléctrica recorriera toda su espalda. Ni siquiera lo estaba viendo pero podía sentir como este si que le veía a él.

—Pensé que tú-

—Estuve un poco entretenido las últimas horas, veo que me viste —comentó y de pronto la habitación se iluminó, Angel cerró los ojos ante la luz y tuvo que parpadear un par de veces para acostumbrarse al cambio de luces, para cuando abrió los ojos se dio cuenta que no estaba en su cuarto y no estaba seguro siquiera de que siguiera en el hotel—, pero dejando eso de lado, creo que tu y yo tenemos un tema pendiente que discutir, sweetheart.

Angel miró la ropa de Alastor llena de sangre, su enorme cornamenta y aquella sonrisa de maniaco; todo él en ese momento ponía sus sentidos a mil por hora, pero ni siquier así alguna parte de su cuerpo podía moverse.

Estaba aterrado.


Realmente estuve pensando muy bien en las posibles acciones que ambos pudieran llegar a hacer bajo ciertas situaciones, las que creo encajan más con la personalidad de cada uno son las que se quedan. En este caso, dado que Alastor es muy imprevisible cualquier cosa se puede ir a la mierda cuando se trata de él; Angel parece que no tiene un patrón pero realmente si que lo tiene, sabe que sus acciones tendrán una consecuencia, le vale madres, lo hace y al rato es regañado; aprende un poco de ello pero no dudaría en hacerlo otra vez, porque bueno, así es él jaja.

Nos leemos luego uwu