Título: Shota
Fandom: DxD
Rated: K
Shota
En una sala sin adornos, con una sola ventana, se encontraba Issei Hyodo y, frente a él, se encontraba en el anterior líder de los ángeles caídos, Azazel.
—Ehhh, ¿qué estamos haciendo aquí? —Interrogó confundido el adolescente, pues se suponía que estaba en otro lado, haciendo otras cosas.
—Verás, muy buen Ise, estamos aquí para demostrar una teoría tan antigua como la propia vida.
— ¿Eh?
—Que las mujeres están más salidas que los hombres.
Un parpadeo... Dos parpadeos... Tres parpadeos...
— ¿Eh?
—Salidas, cachondas, pervettidas, lascivas…
—Ahhh. Vale, vale. Pero, ¿por qué estoy yo aquí?
—Necesitaba sujetos de prueba y tú eres el primero.
—Ahhh, entiendo… Espera, ¡¿qué?!
Su rostro se volvió ceniciento de pronto, pues los proyectos de aquel cabronazo nunca salían bien, sobre todo en los cuales él mismo participaba. Malas experiencias.
—Eso, que eres ni conejillo de indias.
— ¡¿Pero por qué?!
—Eres el protagonista, es lo normal. Además, no serás el primero sobre el cual hago experimentos. Recuerda cuando hice trescientas personas tuyas.
—Siii, lo recuerdo… —Gruñó molesto.
— ¿Lo ves? Y ahora…
Para terror del adolescente, el ángel caído le apuntó con una pistola y disparó, dándole de lleno. Esperaba muchas cosas, pero no que le devolviera a su versión shota.
—… No me jo…
—Los niños no dicen palabrotas.
— ¡Soy un niño otra vez! ¡Vuelveme a la normalidad!
—Lo siento pero no. la prueba está a punto de dar comienzo. suerte.
Y sonriendo de forma burlona desapareció a través de un círculo mágico. al instante después ingresaron en la habitación todas las novias, prometidas y demás que el prota tenía en la serie, y no eran precisamente pocas. Issei se quedó totalmente petrificado, con una mala sensación recorriendo su espina dorsal.
— ¡Chicas, necesito ayuda! ¡ese cabrón de…! —Pero se detuvo al ver que de pronto todas ellas estaba sonrojadas con la respiración irregular y las pupilas en forma de corazones—. Em… ¿chicas…? ¿Por que me miráis así? ¿Por qué os estáis desvistiendo?
—Ufufufú…
Todas y cada una de ellas se reía de aquella manera, incluso la impasible Koneko. Su instinto de protagonista echii le hizo reaccionar de la única manera lógica a una situación como esa…, saltando por la ventana.
— ¡Mamiiiiiiiiii! —Chillaba Issei mientras corría a todo lo que daba sus piernas para huir de todas aquellas féminas alocadas y cachondas.
Desde una distancia segura, Azazel observa el desarrollo de su prueba con una sonrisa de satisfacción.
—Corre perra, corre. Corre que están a punto de… Oh, ya lo atraparon.
— ¡Yyyyyyyyyyaaaaaaaaa!
—Vaya, lo han violado más rápido de lo que esperaba. Esto tengo que anotarlo. Bueno, ya no hay nada más interesante que ver. vamos a por la segunda cobaya.
El ángel caído volvió a la habitación preparando la renta, invocando a su segundo sujeto de pruebas.
—Ehhh, ¿qué hago aquí? —Preguntó Yuuto consternado.
Hacía un instante se encontraba haciendo unos recados y ahora de pronto estaba en una habitación cuadrada con una sola ventana y frente a su profesor.
—Lo lamento, pero paso de repetirme.
Dicho esto cogió la misma pistola con la que había disparado a Issei, repitiendo el mismo acto que minutos antes. Como era de esperarse, Yuuto volvió a su forma shota y el caído desapareció en un círculo mágico, entrando justo después otro buen número de mujeres, desde lolis hasta milfs, siendo comandadas por Shinra y Tosca. Todas y cada una de ellas había deseado o imaginado en algún momento follarse al Caballo Gremory.
Nuevamente desde la distancia, Azazel observaba satisfecho como un niño rubio corría a todo lo que daban sus pequeñas y cortas piernas para huir de otra manada de mujeres alocadas y con ganas de hacer cosas nada santas con dicho niño. Incluso pasaron justo al lado de dónde se estaba llevando a cabo la violación de su mejor amigo, Issei, pero nadie hizo caso de los otros. Al final, como era de esperarse como fue atrapado y violado al instante.
—Hum, tiempo record, y eso que es más rápido que Ise. Interesante. Veamos ahora al tercer conejillo.
Firma
El enamorado
Moraleja: que bien come el
