Contexto: un bebé en camino y la gran sorpresa que trae. Beth de quince años, Harper de quince años, Luke de 5 años, Misho un pelín ya de edad y Toby de un mes.

La Gran Sorpresa

Quinn y Rachel tenían una vida espectacular, eran muy felices, junto a los amores de sus ojos, su adoración Luke y Beth Fabray Berry, junto a su familia y amigos.

Ambas con casa propia, con exitosas carreras, Rachel cantante y actriz, Quinn escritora de Betseller, ambas con el mejor trabajo del mundo, mamás de dos adorables e inteligentes pequeños de enorme corazón.

Ambas no pensaban que la vida podría ser mejor, ellas ya tenían lo mejor y eran muy felices debido a ello.

Quinn desde siempre al igual que Rachel siempre habían deseado una hija o un hijo muy sanita(o), que tengan salud, era lo mejor del mundo.

Beth, la primera hija de Quinn, la primera hija de la pareja, rubia, ojos avellana, tez clara, alta, atlética, con una sonrisa traviesa (la de Puck) con un gran corazón, inteligencia y generosidad, que mejor combo que ese.

Luke, el segundo hijo de la pareja, Rachel lo llevó en su vientre, eligiendo un donador que tuviera las características de Quinn. Rachel quería que se pareciera a Quinn, en cambio ella, deseaba que se viera como Rachel, así una miniatura demasiado adorable.

Rachel ganó.

Su bebé, Luke, era rubio, ojos café, tez clara, con hoyuelos muy adorables, amante de los deportes y actividades físicas, con modismos de su mamá Rachel, con el carácter combinado de ambas. Un nene muy lindo, muy adorable, tan inteligente cómo noble. La adoración de sus mamis junto a Beth.

Quinn y Rachel creían que ya tenían todo y por eso eran muy felices.

Salvo que la fantasía de Quinn, de tener una mini Rachel, jamás se cumpliría, pensó Quinn en su momento y lo aceptó cómo tal. Rachel no, porque, aunque disfrutaba y deseaba que sus hijos sean toda una miniatura de Quinn, así tal cuál, demasiado adorables, Inteligentes y nobles, quería cumplir la fantasía de Quinn y por que no la suya también que habitaba muy, muy profunda en ella, la de tener una mini Rachel.

Así Rachel le daría una gran sorpresa a su esposa.

Y qué sorpresa, ufff.

Ocurrió un día en la tarde, Harper estaba con Beth en su cuarto con la puerta muy abierta, directiva de Quinn, Luke jugando en el jardín con Toby qué ya tenía un mes, y Misho.

Rachel y ella estaban en la cocina, preparando unos aperitivos.

Rachel juguetonamente empujó a Quinn contra la encimera, ella de espalda y Rachel aprisionándola con sus brazos para después con las manos, sujetarla de la cintura, con una sonrisa muy traviesa y feliz.

- Ohhh bebé, casa llena – Quinn susurró en su orejita mordiéndole el lóbulo.

- Te amo – dijo Rachel besándola apasionadamente, para después volver a decir – te amo.

- Te amo mucho - replicó ella – con locura bebé – añadió mirándola muy enamorada.

- Te tengo una gran sorpresa – dijo con gran sonrisa y una mirada muy enamorada cogiendo con ambas manos la cadera de su esposa.

- ¿Así, debe ser impresionante no? – contestó coqueta y con gran sonrisa y Rachel asintió muy feliz, demasiado feliz.

- ¿Y cuál es? – preguntó finalmente Quinn

- Estamos embarazadas¡ - anunció en voz alta y levantando ambas manos al aire, demasiado feliz cómo para contenerse.

Y sólo tomó un segundo para que Quinn se conduzca con locura, quién empezó a llorar profundamente. Eso confundió a Rachel.

- ¿Amor? – le preguntó Rachel cogiéndola de ambos brazos, Quinn seguía llorando - ¿Amor? – volvió a preguntar.

- Rach no quiero ser cretina – dijo entre sollozos, Rachel asintió, su esposa jamás lo sería – pero yo por más fantástica que sea, no puedo embarazarte – cómo diciendo que el bebé no era suyo, por eso lo de cretina. Rachel entendió.

- Amor déjame explicarte – anunció Rachel mirando con tanta adoración a su esposa, muy dispuesta de calmar y contener a su amor.

- Y no me has engañado, yo lo sé. Eso me destruiría – aún entre llantos

- NO, NO QUINN ¡ - gritó ella en voz alta aún conteniendo a su esposa, le tomó delicadamente con ambas manos su bellísimo rostro, no sabía cómo lo hacía Quinn, pero aun llorando, se veía muy hermosa. Rachel se sintió un poco culpable por confundirla.

- Amor déjame explicarte ¿sí? – le preguntó mirándola con adoración, por eso Quinn asintió, tratando de dejar de llorar. Rachel por su lado, con una manito la acariciaba y con la otra le pasaba de arriba hacia abajo por la espalda para confortarla.

Y dándole muchos besitos ricos en su cabecita dijo – amor, quise hacer tu fantasía real, la nuestra… - y Quinn la interrumpió - ¿dándome un infarto? – muy dramática y muy adorable.

- No bebé – contestó Rachel besándola – déjame explicarte – volvió a pedir y Quinn asintió – tú querías tener una niña que se pareciera a mí ¿verdad? – Quinn asintió – y yo también lo quería, así que hice el procedimiento que hicimos para Luke sólo que con un donador que se pareciera a mí… - y Quinn nuevamente la interrumpió – que sea inteligente, cante y sea sensible… - Rachel esta vez la interrumpió – sí mi amor a todo, estudia medicina y teatro, su papá es músico y escribe poemas, también es filántropo y alto amor… - Quinn la interrumpió ya un pelín más tranquila – tu altura me encanta – dijo Quinn con un gran puchero que Rachel aprovechó para besar muchas veces.

- ¿Vamos a ser mamás? – preguntó Quinn muy emocionada, Rachel asintió y Quinn empezó a llorar otra vez, pero esta vez de felicidad, al imaginarse una mini Rachel con todos sus modismos y sus manitos en jarra en la cintura y cantando a la una de la mañana a todo pulmón. Ella ya estaba muy enamorada de su bebé, independientemente el sexo del mismo.

Beth y Luke que habían oído a su mami gritar y llorar mientras más se acercaban, corrieron a verla, localizándola en el comedor, aún llorando en el pecho de su mamá, siendo contenida por ella. Al Beth ir, Harper por ser su novia y estar con ella también, mascotas incluidas.

Beth y Luke ambos se pararon en el umbral de la puerta hacia la cocina, ambos con los brazos en jarra y con una cejita elevada, preguntaron ambos - ¿por qué mi mami está llorando?

- Awww Quinn mira – dijo derretida de amor Rachel mirando a sus bebés. Quinn volteó a verlos muy encantada por tener bebés tan lindos – awww mis bebés – dijo antes de llorar otra vez, acurrucándose sobre su Rachel. Harper no pudo evitar verlos también muy enamorada de su Beth.

- ¿Mami? – preguntó Luke preocupado

- Mami está bien – contestó Rachel por Quinn - vamos todos a la sala – dijo con autoridad, y todos fueron hacia allá, no sin antes Rachel besar cada ojito de su esposa, dando besos ruidosos a sus mejillas haciéndola reír y limpiando su carita, ya un pelín más compuesta, la pareja fue a la sala con las manos entrelazadas

La pareja se sentó en un sillón y frente a ellas, Luke, Beth y Harper, las mascotas en el otro sillón, ya reconociendo que todo estaba bien, se pusieron a dormir.

- Y mamás, ¿qué ha pasado? – preguntó Beth preocupada de ver llorar a su mami, que no quebraba así nomás.

- No es nada malo, no te preocupes amor – pidió Rachel y Quinn asintió muy feliz y aún un poco llorosa – tenemos una gran noticia – dijo feliz.

- Eh talvez debo irme sí es algo familiar – musitó Harper.

- No, te quedas – contestó Quinn – eres familia – añadió muy feliz, eso sorprendió a ambas adolescentes. Ya que, de perseguirla con un bate a llamarla familia, el cambio era enorme.

Quinn estaba muy feliz y eso se notaba.

- Estamos embarazadas – dijeron ambas muy felices – estamos esperando un bebé – con grandes sonrisas.

- Ohh felicidades – las felicitó Harper, y Quinn asintió sonriendo – usted debe ser fantástica en… - ella se cayó al reconocer que lo había dicho en alto, Beth y Rachel enfocaron sus miradas en ella, entrecerrando sus ojitos, Rachel de manera burlona, Y Beth incrédula por la frase.

Ohhh vaya.

- Fantástica ¿en qué? – preguntó el inocente de Luke

Y Harper sintiendo las miradas sobre ella continuó – en lo que hace – Quinn se echó a reír libremente.

- Mami, pero yo soy el bebé – dijo con un gran puchero Luke al oír que ellas tendrían otro bebé.

- Awww mi bebé – se derritieron ambas madres por su nene.

- Luke, siempre vas a ser mi bebé – dijo Quinn – al igual que tu hermana. Ohhh me acuerdo cuando Beth era peque y usaba pañal, ohhh y calzoncito de entrenamiento – y mientras las mamás arrullaban al recordarlo, Luke se reía por la palabra "pañal" y Beth se quejaba mortificada – mami ¡ - decía en voz alta. Harper veía todo muy enamorada, derretida por lo adorable de su novia.

- Ohhh, pero eras una bebé muy adorable, aún ensuciando tu pañal – decía Quinn con las manos sobre su pecho enamorada de los recuerdos de su pequeña. Luke se mataba de risa y Beth se mortificaba más.

- Mami¡ - seguía pidiendo ella muy sonrojada.

Harper entrelazando sus manos replicaba – awww bebé eres muy adorable – dándole un beso en la mejilla - imagino a nuestras bebés y me enamoro más.

La última frase provocó una gran reacción en la sala.

Beth sonriendo de oreja a oreja en primer momento.

- Sólo cuando tengas cuarenta – la mentira de Quinn a sí misma. Harper asentía ante ello, lo que sea que Quinn dijera, ella diría que sí, sólo para tenerla en su lado.

- Mamá ¡ - Beth obviamente

- Quinn ¡ - su esposa sin creer lo adorable de su esposa.

- Yo soy el bebé ¡ - el peque Luke.

- Harper estás sumando puntos – Quinn asintiendo y Harper sonriendo por ello.

- Awww – Quinn arrulló pidiendo con los brazos a su peque que fue a cobijarse en ella – siempre serás nuestro bebé, al igual que tu hermana – anunció.

Rachel fue a la cocina para traerle una cerveza a Quinn para celebrar para ella, vino y dos copas para las adolescentes, sólo un dedo para cada una, y jugo de naranja en cajita y con pajilla para ella y Luke. Lechita para los animales, también, un poquito solamente.

Quinn sonrió feliz por la cerveza, hace ufff que no la tomaba y que su esposa que lo apruebe, que mejor.

- Señora Fabray Berry – pidió Harper, sí así es cómo Harper se refería a Quinn que asintió feliz, Rachel se rió a medias por la interacción, Beth resopló – qué le gustaría tener, ¿nene o nena?

- Qué tenga salud – contestó toda la familia, eso impresionó a Harper y la hizo sentir más orgullosa de toda la familia y en particular de su novia, asintiendo para sí misma, felicitándose por escoger una novia tan fantástica.

- Mami, yo quiero un niño – dijo Luke desde el regazo de su madre.

- ¿Para jugar a los carritos? - le preguntó Harper al peque.

- Nooooo – contestó él con su vocecita adorable – para que me ayude a cuidar a mis mujeres – dijo él haciendo sentir muy orgullosas a sus madres – y ahora a ti también, osea hay muchas – dijo adorablemente haciendo ademanes con sus manitas haciendo reír a todas en la sala, y a sus mamis sentirse muy orgullosas quienes aprovecharon para darle muchos besos ruidosos haciéndolo carcajear, y escapar hacia sus animales en el otro sillón, sentándose junto a ellos, jugando con ambos.

A partir de ese punto, Quinn con una cerveza en su cuenta empezó a hacer muchas preguntas a Harper, casi todas embarazosas.

- ¿Te has acostado con mi hija? – le preguntó

- Mami ¡ - gritó Beth muy sonrojada

- Quinn ¡ - Rachel añadiendo - ¿lo has hecho]? – mirando dagas a Harper que negó con la cabeza tal maniática

- Me gustas – dijo Quinn antes de seguir con otra cerveza, proporcionada por su esposa, rebuscándose los bolsillos encontró 10 dólares y se los dio a Harper – toma – dijo – cada vez que cuides bien a mi niña, tendrás recompensas.

- Mami ¡ - gritó Beth otra vez

- Quinn ¡ - Rachel otra vez

- Toby ¡ - gritó Luke feliz de poder gritar el nombre de sus mascotas – Misho ¡ - con mucha alegría.

- Y si te pasas, te destruiré – dijo señalándola con un dedo, pero sonriente debido al alcohol que tomaba.

- Y yo te patearé el trasero – dijo Luke

- Luke¡ - pidió Rachel

- ¿Qué? – se quejó el peque – no dije culo – después empezó a reír por la palabra "culo". Rachel hizo el amague de cogerlo y él haciendo esos ruiditos ricos que enamoraban a todas las Fabray Berry se fue corriendo con sus mascotas a seguir jugando, ahora en el jardín.

Y sin él en la sala, Harper contestó – jamás la trataría mal, eso me destruiría a mí – ganándose un coro de "awww" de Rachel y Beth

- Me gustas – admitió Quinn, Beth después le dio un beso a Harper en el cachete.

- No Beth – dijo limpiándose la mejilla Harper – me harás perder puntos – dijo aniñadamente haciendo reír a Quinn, voltear sus ojitos a Rachel y lanzar bufidos a Beth.

- Me gustas – repitió Quinn talvez un poco ebria pero muy feliz, Harper asintió feliz bebiendo su soda, misma que había traído Rachel para ellas.

Rachel se fue a la cocina y Beth fue tras ella, en la sala Quinn y Harper se quedaron conversando – y Señora Fabray Berry, ¿cómo era Beth de pequeña? – pidió ella encantada, mientras Quinn lanzaba historias de su bebé corriendo sólo con el pañal puesto por la calle, ambas riendo por lo adorable de Beth.

Ya en la cocina…

- Mamá ¿por qué mami está actuando así? – preguntó Beth con un bufido, brazos cruzados sobre su pecho y con un puchero muy rico.

Rachel abrazándola contestó – tú mami, está siendo sobreprotectora contigo, asegurándose que Harper sea la indicada y te trate con respeto lo que dure su relación y si se extiende a más, eso nos hará demasiado felices mi amor – colocando un beso sobre la cabecita de su Beth quién seguía con su lindo puchero – cuándo seas madre lo entenderás mi amor – dijo con mucha dulzura, Beth asintió - de grande lo entendería – se dijo - Vamos coge a tu novia y ve con tu hermano al cine o algo – animó su mamá, dándole 100 dólares – Beth aprovechó el dinero y cogiendo a su hermano y novia salieron por la puerta aún con la risa de Quinn en el ambiente y el de Luke por la palabra "pañal"

Rachel llegó con otra cerveza en mano y habiendo acabado Quinn la suya le dio otra.

- ¿Me quieres emborrachar Rach? – preguntó un tanto muy animada por el alcohol.

- Sí – dijo con toda claridad – sexo borracho es alucinante mi amor – dijo mordiéndose el labio y Quinn no pudo evitar sonreír más grande.

- ¿Y también haremos el amor? – preguntó adorablemente su Quinn.

-También haremos el amor, mi amor – respondió Rachel, más enamorada imposible.

Había sido un gran día y sería aún mejor, después de todo.