Anya
Ciclo vicioso
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—Hace no mucho, estuve comprometido con una chica llamada Anya —comenzó hablando con una sonrisa en los labios—, ella era perfecta en todos los sentidos, era todo lo que necesitaba y más, la amaba mucho. Nosotros nos íbamos a casar este año, en junio.
Pichit le escuchaba detenidamente, mirando a Mila tomar posición.
—Yo no puedo tener hijos, ¡soy infertil! Es muy triste porque ambos queríamos formar una familia, cuando me lo dijeron los médicos, pensé en convencerla de adoptar un bebe, ya sabes, para que ninguno de los dos nos quedáramos con las ganas de tener un hijo —dijo divertido—, pero vaya sorpresa que me lleve cuando una tarde Anya volvió y me dijo que estaba embarazada —una expresión desolada apareció en su rostro.
En un principio, pensé que estaba jugando conmigo, pero cuando me enseñó la prueba de embarazo junto con aquella puta sonrisa, en serio me sentí el hombre más estúpido del mundo. ¡Había confiado ciegamente en ella!. Anya no entendía porque yo estaba furioso, cuando le dije que ese hijo no era mío, enloqueció. Le dije la verdad, pero no me creía, ¿sabes que decía? ¿¡Cómo es posible que quieras negar a tu hijo?!, !hazte responsable!. ¿Responsable exactamente de qué? ¿De una mierda que no era mía? ¡Ella debía estar loca si pensaba que me tragaría esa estupidez!
Pichit contuvo la respiración durante un instante, sorprendido de lo que acaba de escuchar.
—¡Te juro que la amaba! Hubiera dado mi vida por ella, pero en se momento... —sobrevino un silencio largo en el cual solo se sostuvieron sus miradas—. A veces, las personas hacen cosas que no quieren hacer, sin embargo, yo quería matarla, quería sacar esa mierda que tenía adentro, quería que ella y ese bastardo desaparecieran, pero cuando ella ya no estuvo, nada fue igual, siempre estaba ese vació dentro de mí, venir al trabajo, ir a la casa, acostarme con ella, que me ignore, todo se volvió una rutina, hasta que la miré ese día.
Espera, ¿de que rayos esta hablando? ¿Ignorarlo?
—¿A quién? —preguntó Pichit totalmente perdido. En su mente solo podía pensar en una cosa cuando dijo lo de volver a casa con ella y no era nada bueno.
—A Anya, juró que no podía creer la perfección de mujer que estaba delante de mí, pero entonces la historia se repetía —se llevo una mano al rostro y la paso por este—, estaba colgada del brazo de alguien más, esa puta se volvía a ir con alguien más, tenía que hacerla pagar, pagar por lo que me estaba haciendo.
—Tu... ¿qué fue lo que le hiciste? —cuestiono con miedo en sus palabras. Realmente no quería saber la respuesta pero si eso servía como evidencia, le sacaría la mayor cantidad de información posible.
Georgie por un momento le miro y no dijo nada.
—Aún recuerdo esa sensación, el cómo me miró cuando la tome por el cabello y el hermoso sonido de su voz gritando, mientras la arrastraba al cobertizo —dijo mirando a Pichit—, recuerdo ese hormigueo y el como su voz no me hacía desistir ni un poco. La recuerdo perfectamente bien, como me araño, grito y golpeo. ¡Aún tengo marcas de ella!
Cuando la solté, me preguntó qué estaba mal conmigo, ¡Conmigo! ¿Puedes creerlo? Algunas personas si que son sinicas. Y aún así, traté de calmarme, de solo dejar todo en un mal recuerdo, pero cuando ella dijo que era un poco hombre por no querer al bebé, explote, aún recuerdo el hormigueo en mis manos, el cómo temblaron cuando la sujete por el cuello, el ardor de las marcas que ella dejaba en mi piel con sus uñas, sus ojos llenos de lágrimas volviéndose rojos lentamente... era una escena maravillosa.
La sonrisa en el rostro de Georgie había crecido tanto hasta formar una mueca, de sus ojos caían lágrimas y su cuerpo temblaba.
Buda, ayudadme por favor
—Georgi, no lo entiendo... tenías un futuro brillante, tanto por delante ¿por qué lo hiciste?
Pichit noto como la mueca iba desapareciendo hasta formar una línea recta en aquel rostro sereno, cuyas lágrimas habían parado de caer.
—Él tenía razón, ninguno de ustedes jamás lo entendera.
Pichit iba a replicar cuando de la otra mano, advirtió que sostenía un cargador. Al darse cuenta de lo que era retrocedió por inercia.
—¡Georgie!
El disparo de Mila le dio en el hombro. Georgie soltó un grito adolorido, sus ojos demostraban la furia y el dolor que sintió en ese momento, giró sobre sí para encarar a Mila, quien mantenía el arma en alto.
—¡Puta zorra! —inmediatamente presiono el boton pese al dolor y un fuerte retumbar les tiró al suelo.
—¡Mila, tenemos que salir de aquí! —grito Pichit al ver como esta pateaba lejos el arma de Georgie, que había soltado tras recibir el impacto de la bala.
Ella se inclinó para esposar a Georgie. Este les miraba y sin previo aviso, soltó una tétrica carcajada.
—¡No van a detener esto! —grito a todo pulmón retorciéndose en el suelo.
Mila intento tomarlo cuando escucho cómo crujía el techo, sujeto a Georgie por la muñeca pero este se echó hacia atrás dándole una patada en el hombro que la arrojó contra el suelo. Pichit rodeo rápidamente el escritorio y la ayudó a ponerse de pie cuando fragmentos del techo comenzaron a ceder.
—¡Georgie! ¡Se nos viene encima!
—¡No lo detendrán! ¡No parará hasta que Yuuri sea suyo! —grito seguidamente de una fuerte risa. Encima de él, un gran fragmento se soltó y le cayó encima.
Mila y Pichit al ver la escena se echaron hacia atrás, el suelo encima del laboratorio se estaba cayendo a pedazos, ambos pasaron corriendo detrás del escritorio y salieron por la puerta de emergencia. Subieron corriendo las escaleras de la salida trasera solo para ver como la totalidad de los pisos estaban en llamas y el humo salía por casi todas las ventanas.
Mila comenzó a ver en todas las direcciones pero la persona que esperaba ver ahí, no estaba. Al darse cuenta de eso miro hacia la estación y un súbito vacío se acomodo en la base de su estómago.
Pasaron varios minutos pero los esfuerzos de los bomberos por apagar el incendio eran inútiles, las llamas seguían subiendo en cada piso y la estructura con cada segundo que pasaba se debilitaba considerablemente.
El rechinar de un auto atrajo la atención de los presentes, del vehículo salieron Yuuri siendo seguido por Yura.
—¡Detente, maldita sea! —grito Plisetsky corriendo tras Yuuri que pretendía entrar en la estación.
—¡Jackson! —grito cuando fue detenido por Minami que había estado apoyando a los bomberos con la evacuación del edificio.
—Es muy peligroso, Yuuri —pidió Minami con lágrimas en los ojos. El también tuvo la necesidad de entrar tras escuchar el nombre de aquel hombre, pero hasta el entendía que poco podían hacer.
—¡No! Tenemos que hacer algo, tenemos que- —una segunda explosión, los obligó a retroceder, expulsó fuego por la totalidad de las ventanas y un horrible tronar marcó la caída del piso dos y tres, el cascarón del edificio luchaba por mantenerse en pie.
Yuuri dejo de luchar y se dejó caer de rodillas, aún siendo sujetado por Minami, que estaba anegado en lágrimas. Mila se acercó corriendo a Yura, mirando la escena. Inmediatamente comprendió lo que había ocurrido.
Jackson no había logrado salir.
Las lágrimas comenzaron a bajar por el rostro de Yuuri que ahora se aferraba a Minami, quien lloraba igual o peor que él. Yura se acuclilló a un lado de Yuuri, sin decir nada este se recargo en el chico rubio y lo dejó abrazarlo. Mila se mantuvo de pie, apretando los labios luchando por no llorar.
A su alrededor, los bomberos luchaban por contener el fuego, mientras una tercera persona observaba de lejos la escena. Con el ceño fruncido miró hacia donde Yura abrazaba a Yuuri.
Pronto, aprenderás a no meterte con lo que no es tuyo
Víctor se dió la vuelta y se perdió entre la multitud, dando por terminada la travesura del día.
Me he basado vagamente en un caso que miré en ID hacía ya muchos años, donde el chico cornudo (? asesino a la novia embarazada de otro tipo. Si se dieron cuenta hay tres cosas que debo recalcar en esta parte.
1. Georgie, duerme con el cadáver de Anya, en medio de su delirio, se enoja porque esta lo ignore, siendo muy obvio el motivo, el cerebro de Georgie entiende que esta muerta pero no comprende totalmente el mismo hecho. Esta como en un proceso de negación y su cerebro distorsiona demasiado la realidad.
2. Ahora, con Jackson fuera del ruedo y la mayor parte de la evidencia física destruida, es oficialmente una carrera contra el reloj para detener a Víctor, antes de que este haga su siguiente movimiento.
3. Trate de hacer lo más humanamente posible la escena de despedida, debo decir, que la escena de Yuuri corriendo hacia la estación me inspire mucho en Hiro corriendo hacia Tadashi en Big Hero -le hecha sal a la herida-
Hasta aquí mi reporte Joaquín.
