Lavender Brown — Sonrisas
Not heartbroken.
Ella es todo sonrisas. Ilusiones, esperanzas, buenos deseos. Le encanta dejarse llevar por los impulsos, por las primeras ideas.
La noche anterior, todos fueron testigos de ello.
Con un beso al que considera el amor de su vida, selló su despegue a la fama y rellenó el vacío en su corazón, ocasionado por aquellos a quienes la sociedad obligaba a llamar «familia».
Las vacaciones son prueba de su tormenta. Sentada en una silla, vestida y peinada como una muñeca de vitrina, con la comida puesta en porciones «perfectamente balanceadas», se convierte en una marioneta del show de títeres de la familia Brown.
Sale de su habitación, de nuevo con sonrisas de verano. El perfume de lavanda que usa desde que tiene memoria, deja su rastro por las escaleras hasta llegar a la Sala Común de Gryffindor.
Ronald ya está allí.
Los ojos de Lavender parecen querer gritar de alegría, llorar de ternura, murmurar de enamoramiento.
Cuando en su mente solo está él, en la de él existe otro nombre que todavía no se atreve a mencionar porque su orgullo es más grande que cualquier cosa.
Lavender Brown, una vez más, se convierte en el monigote de la historia; de él, de ella, de sus amigos, de sus compañeros, de sus padres, de ella misma.
