CAPITULO 16

Le agradezco a mi amiga por la hermosa portada de este Fic.

Es escritora de igual manera, si están interesadas en cualquiera de sus obras les dejo el link

u/5495087/Ali-Victoria

user/NatAlivic

Agradezco también a mi amiga Monserrat Vidal por el nombre que me ayudo a pensar para un personaje que será muy interesante "Mortum Kilgori"

Agradezco a Xerxes Eli, por ayudarme a pensar en el nombre de este nuevo personaje, muy importante también "Scatha Lezquebec"

Hermione caminaba por su habitación, le inquietaba esa actitud de Ginny, pero no se sentía amenazada ni celosa, solo aliviada por el momento, ya que había olvidado lo de Severus, malinterpretándolo con otro sentimiento.

Hermione salió a tomar aire, cuando percibió el sonido de alguien vagando por la oscuridad, conjuró su Lumus y se encaminó a averiguarlo, pero no podía ver nada, de repente una voz le habló a su espalda.

-. Buenas noches, señorita -. Hermione volteó y vio a un hombre alto, elegantemente vestido, luciendo débil a la vista. -. Esta es la Orden. ¿Verdad? -. Observó la casa, sonriendo, sin prestar atención a Hermione. -. Lo siento, apenas me entere de ustedes, sé que no es hora de presentarme -. Hermione no dejo de enfundar su varita, había una sensación sobre él que la inquietaba.

-. ¿Eres un vampiro, verdad? -. No sabía si su sensación era verdadera.

-. Ya veo -. El hombre sonrió. -. ¿Tú también eres una presa? -. El hombre se puso serio. -. Entonces quisiera que me dijeras algo -. Hermione se puso en guardia.

-. ¿Qué cosa? -.

El hombre no se inmuto, sólo sonrió.

-. ¿Dónde está tu amo? -. El hombre rio y la atacó, mostrando unas largas garras yendo hacia Hermione.

Pero se sorprendió de la velocidad del hombre que no pudo reaccionar, y mucho menos ver como Severus bloqueaba el ataque con su propio brazo.

-. ¡Severus! -. Se sorprendió Hermione.

-. ¿Qué quieres conmigo? -. Le habló molesto Severus.

-. Severus, ¿Eh? -. Sonrió el extraño. -. Por el pecado de asesinar a Scatha Lezquebec, una pura sangre, y por Orden de nuestro amo, debes de ser ejecutado -. Hermione se sorprendió ante eso. -. Nuestro grupo de Vampiros, se enorgullece mucho de los purasangre y trata de mantenerlos protegidos, pero tú te perdiste de vista, y pusiste las manos en Scatha Lezquebec -.

-. Espera, Severus no… -. Habló Hermione pero Severus se lo prohibió.

-. ¡Está bien! -. Le habló Severus, cuando vio al hombre incorporarse, empujando a Hermione para que se alejara.

-. Por este crimen solo será necesario que des tu vida -. Le habló el hombre tranquilo. -. Es un precio muy pequeño, ¿No lo crees? -. Severus lo observó con ira. Sujetó la mano del hombre y los ojos de Severus cambiaron a un rojo intenso, rompiendo así la mano del extraño, lo cual lo hizo dar un grito de dolor. -. ¿Cómo te atreves a romper mis huesos, maldito engendro sin control? -. El hombre se dispuso a atacarlo con sus otras garras, pero Severus sin reacción, lo tomó más firmemente del brazo y comenzó a levantarlo sin dificultad, bajándolo firmemente hacia el suelo, soltó al hombre por fin y lo apuntó con su varita.

-. Severus -. Le habló Hermione impresionada por lo que vio, al parecer la fuerza de Severus había aumentado.

-. Lo siento pero no pretendo pagar ese precio -. Le habló Severus.

-. No podrás escapar de eso -. Le habló el extraño con calma. -. Tu destino es que seas ejecutado -. Severus no murmuró ningún hechizo solo le lanzó un hechizo no verbal, haciendo que el vampiro expidiera una luz violeta y desapareciera.

-. No sabía que podías matarlos -. Le cuestionó Hermione.

-. Es nuevo, lo cree para usarlo contra mí -. Le habló sin girar a verla. -. Pero no sé qué tanto poder tenga, quizá a vampiros más fuertes, no podrá detenerlos, sólo herirlos -. Pero fue tarde para darse cuenta que los hechizos de protección habían caído y se encontraban rodeados de Mortifagos, que comenzaban a quitarse sus máscaras, revelando su condición, ahora entendía que clase de criaturas reclutó Bellatrix. Severus le dijo a Hermione. -. Vete de aquí, a ti no te buscan -.

-. No puedo hacerlo -. Le dijo Hermione enfundando su varita.

Los Mortifagos se acercaron lentamente a ellos, pero antes de acercarse más, hechizos llovían hacia ellos, algunos lastimándolos y otros ahuyentándolos.

Lupin apareció en medio de la multitud, rodeado de Ginny, Ron, Harry, Arthur y Molly Weasley junto con George.

-. Scatha Lezquebec cazaba a Severus Snape. Era inevitable que eso pasara -. Habló Lupin.

Los vampiros lo observaron y retrocedieron con ligero temor.

-. Los magos de la Orden -. Susurró uno de ellos, asustado.

-. Pero, ¿Por qué Snape debe morir por el bien de proteger a los preciados purasangres? -. Cuestionó Lupin.

-. Si se interponen, no podremos completar nuestra misión -. Los vampiros lo observaban furiosos.

-. Conocen su final, yo les recomiendo que dejen de deshonrar este hogar y a estas personas con sus actos estúpidos -. Les habló Lupin, sus ojos brillaron de un rojo escarlata y los observó. -. Lacayos de Bellatrix -.

-. Deténgase -. Le habló uno de los Mortifagos, que había sido lastimado de su brazo, ante la impresión y duda de todos, a excepción de Severus que no dejaba de observarlo.

-. Desaparezcan -. Les habló Lupin con calma.

-. Reportemos a nuestro Señor -. Se trasladaron dejando sólo el sonido de la aparición en su lugar.

-. ¿Están bien? -. Se acercó Lupin a Severus y a Hermione.

-. ¿Qué crees que haces, Lupin? -. Le preguntó molesto, Severus.

-. No podía dejarles -. Le habló Lupin. -. Que mataran a un mago, por probar la fuerza de su ejército de Bellatrix -. Hermione sujetaba el brazo de Severus con temor, pero él se apartó y entró a la mansión.

-. Severus -. Hermione lo siguió, pero antes giró a ver a Lupin y con seriedad le dijo. -. Muchas gracias, Lupin -.

-. No… -. Remus habló.

-. Gracias -. Le interrumpió Hermione. -. Pero, no hay razón para que busquen ni desconfíen de Severus -.

-. Lo sé -. Le dijo Remus. -. No te preocupes -. Lupin se acercó a ella, queriendo acariciar su rostro, pero Hermione se alejó incomoda.

-. ¡No, no lo entiendes! -. Le recriminó Hermione.

-. Hermione, no culpes a Remus -. Le gritó Ginny a Hermione. Se acercó a ella para encararla, pero Arthur no se lo permitió.

-. Ginny, tranquila -. La detuvo. -. Vamos, levantemos los hechizos nuevamente -.

-. Pero, papá… -. Ginny no estaba de acuerdo.

-. Vamos -. La haló Harry.

Todos lo siguieron levantando nuevamente los hechizos caídos.

-. ¿Qué crees que no entiendo? -. Le dijo Remus a Hermione.

-. Me dijiste que Severus asesinó a Scatha -. Hermione lo observó molesta. -. Pero, Severus no haría eso -.

Remus le sonrió tranquilo.

-. Hermione, no trato de convertir a Severus en el villano -.

-. ¡Entonces admite que Severus no es un criminal! -. Le gritó Hermione.

-. Claro, si lo dices, eso hare -. Hermione se avergonzó por su respuesta.

-. Hablo en serio -. Ignorando su comentario.

-. Siempre he tomado en serio tus palabras -.

-. Severus no es un criminal -.

-. Solo vamos en círculos, Hermione -.

-. Entonces, entiéndelo -. Le gritó Hermione. Ella giró hacia la casa ignorándolo. -. Hasta que lo admitas de verdad, no volveré a escucharte -. Hermione corrió hacia la casa.

Arthur que había visto toda la escena, rio ante lo que vio.

-. Fue como una pelea de niños, ¿No? -. Le dijo a Lupin. Remus sólo lo observó con ligera molestia, lo cual hizo que Arthur se disculpara, aun sonriendo. -. Ah, lo siento, lo siento -.

-. Esto va siendo muy peligroso, ni siquiera sabía que podían existir criaturas así -. Habló Ginny inquieta.

-. Son casi extintas, por esa razón se creían mitos -. Habló Ron fascinado.

-. ¿Cómo detener criaturas así? -. Preguntó angustiada Ginny. Todos discutían ese tema, temerosos de lo que se podía avecinar. -. ¿Cómo se le ocurrió a Lupin, enfrentarse con criaturas inmortales? -.

-. Eso no importa, debemos investigar sobre a quienes vamos a enfrentar -. Habló Arthur.

-. ¿Crees que…? -. Ginny preguntó ingenua.

-. Lo que hizo Lupin, fue advertirles que también podemos pelear, no importando las circunstancias. Debemos apoyarlo, solo eso. Además, deben de tener limitaciones, debemos investigar -.

-. ¿Papá? -. Cuestionó Ron.

-. Este es nuestro mundo, no se lo vamos a dejar a seres como ellos, no sin dar pelea antes -.

-. Estoy de acuerdo -. Habló Harry.

Ginny no comprendía como podían estar tan tranquilos, ni tampoco Ron.

-. Ya veo -. Suspiró Ginny. -. Debemos permanecer juntos -.

-. Está bien -. Habló Ron resignado.

Severus había dejado a Hermione sola, decidió tener guardia, y Hermione daba vueltas en la cama, sin poder conciliar el sueño.

Seguía dependiendo de todos, de Severus, de Lupin, y eso la hacía sentirse frágil, suspiró cansada y cerró los ojos esperando dormir.

…..

ADVERTENCIA: LEMMON

Lupin salió a caminar, fuera de los escudos, desde que había absorbido la magia de Scatha, podía controlar su situación, ya no le temía a la luna llena.

Caminó por el bosque, cuando sintió una presencia.

-. ¿Se te ofrece algo? -. Le habló Remus.

-. Al principio tenía mis dudas, quizá ella me mintió pero ahora lo tengo claro -. Le dijo Severus. -. Mataste a Scatha Lezquebec, después de que la hiriera. Escuché que la sangre de un purasangre tiene un gran poder. ¿Conseguiste apoderarte de eso? -. Lupin no dijo nada, en todo ese momento.

-. ¿Lo dedujiste? -. Habló por fin Lupin. -. Parece que hablaras de alguien más. Lo sabes bastante bien, ¿Verdad? -. Severus lo observó, ya no veía al amigo que compartía complicidad en la Orden, ahora veía a alguien como Dumbledore, deseoso de ganar sin importar los medios. -. Mi sangre no puede salvarte del todo. Siento pena por ti, Severus. Y aun así, envidió que puedas proteger a quien amas -. Ambos se observaron ya no tenía caso fingir que ambos estaban enamorados de la misma mujer. Lupin lo dejó caminando dentro del bosque.

-. ¡No hemos terminado! -. Le gritó Severus a Lupin. -. ¿Quién es el verdadero enemigo que veo entre mis sueños? -. Le preguntó.

-. No necesitas saber eso -. Le contestó cortante Lupin.

-. Tú -. Dijo Severus. -. Cierto, acabo de pensarlo -.

-. Pudiste proteger a Hermione porque mi sangre fluye dentro de ti -. Severus se molestó ante el comentario. -. No fuiste tú, sino que podría decirse que yo protegí a Hermione -. Lupin, desapareció en la noche mientras Severus observaba a la nada con ira.

-. ¡Que estupidez! -.

Severus entró ya tarde a la casa, vio a Hermione dormida y se acostó a su lado, abrazándola por la espalda, sin embargo, los mismos pensamientos pasaban por su mente.

El hecho de que la sangre de Lupin viviera dentro de él, se acercó más a Hermione y beso su cuello, de pronto el hambre comenzó a crecer dentro de él, no comprendía, como después de su transformación, aun necesitaba beber sangre.

Volvió a besar el cuello de Hermione, ella sólo gruño de satisfacción y no despertó, Severus no sólo sentía hambre sino un enorme deseo por hacerla suya, decidió descartar esos comentarios y poco a poco durmió.

Veía sangre, veía como su oportunidad de vivir se escabullía, y vio a Hermione en un rio de sangre, pero con ella, sus manos estaban impregnadas, sabía que él lo había hecho, y sin poder evitarlo, lloró.

Severus se despertó bruscamente.

-. ¡Hermione! -. Se levantó asustando a Hermione igual. Hermione se incorporó observándolo.

-. ¿Severus? ¿Qué sucede? -. Severus asustado la abrazó.

-. Hermione, estas viva -. Hermione no lo comprendía.

-. ¿Severus? -.

-. Creí que te había matado -. Hermione se dejó abrazar, pero Severus la sujetó más fuerte.

-. Me empieza a doler, Severus -. Pero él no la soltaba, Hermione reuniendo su fuerza lo empujó, logrando alejarlo, lo sujetó de su rostro. -. ¿Estás bien? -. Severus se calmó.

-. Si -.

-. Me alegro -.

-. Si -.

Hermione no muy convencida se subió a horcajadas sobre él y comenzó lentamente a desabrochar la camisa que traía puesta. Severus al saber lo que estaba a punto de ocurrir, el estómago le ardió y sus muslos se tensaron. Sólo Hermione lograba desarmarlo así, cuando Hermione terminó con el último botón, y abrió su camisa, y no pudiendo resistirse recorrió con uno de sus dedos el centro de su torso duro y bronceado.

Severus la observó y le siguió el juego. Colocó las manos a ambos lados de las caderas de Hermione y se abrió paso entre sus muslos.

Cuando Severus la observó, las comisuras de sus labios esbozaron una sonrisa y le brillaron los ojos.

Las pequeñas arrugas que se formaban en su rostro suavizaban la usual intensidad de su mirada.

-. ¿Puedo ser brusco contigo? -. Severus bromeó.

-. Contigo deseo que seas tan brusco como quieras -.

-. Bien -. Contestó atrayendo la mirada de Hermione hacia sus labios de Severus.

El dedo de Hermione ascendió por su pecho y su garganta hasta descansar sobre su labio inferior.

Severus abrió la boca y se lo mordió de manera juguetona. Sonrió y continúo subiéndolo hasta acariciarle el cabello.

-. Me gusta tu olor -. Recorrió la parte delantera del cuerpo de Hermione con la mirada.

-. Gracias -.

-. Aunque es embriagante a veces -. Dijo Severus mientras le quitaba con delicadeza la blusa por completo.

-. Al igual que tú -. Coincidió Hermione. La anticipación la estaba matando.

-. ¿Te la quitamos? -. Severus arqueó una ceja y sus labios empezaron a curvarse.

Hermione sonrió.

-. Si -.

-. ¿O te la dejamos puesta? -. Severus esbozó una amplia sonrisa al tiempo que la levantó en brazos y la colocó contra la pared. Severus deslizó sus manos por la espalda de Hermione. -. Aunque, bien pensado, yo ya sé que se esconde bajo esta bonita blusa -. Severus comenzó a quitársela lentamente, y le susurró al oído. -. Y es mucho mejor que cualquier prenda -. Respiró con desesperada dificultad. -. Creo que será mejor que nos deshagamos de ella -. Concluyó.

Severus la hizo bajar, le quito la blusa y la dejo caer también. La apartó a un lado con el pie sin quitarle los ojos de encima a Hermione.

Severus se encogió de hombros y volvió a tenerla contra la pared, levantándola y colocarse entre sus muslos.

Presionó su cuerpo contra el de Hermione y le tomó del trasero para atraerla hacia él, hasta que estuvieron bastante cerca.

Severus balanceó la cadera sin dejar de mirarla. Las palpitaciones del sexo de Hermione rozaban lo doloroso y creía que iba a perder la cabeza si continuaba haciéndole sólo eso.

Quería pedirle que acelerara. Le costaba controlarse. Le pasó las manos por detrás y le desabrochó el sujetador.

Deslizó los tirantes por sus brazos y lo lanzó detrás de él. Hermione se inclinó sobre la pared, dejando los pechos expuestos frente a él.

Severus mirándola a los ojos, levantó una mano y colocó la palma debajo de su garganta.

-. Siento los fuertes latidos de tu corazón -. Afirmó en voz baja. -. Te pongo muy nerviosa -. Severus siguió deslizando la palma entre sus pechos hasta llegar a su estómago mientras le observó, ardiente y dispuesta. -. Eres demasiado hermosa -. Dijo con rotundidad. -. Creo que no soy capaz de dejarte ir -. Hermione arqueó la espalda y le acercó más su pecho.

Severus sonrió y bajó la boca para chuparle un pezón con fuerza. Cuando subió una mano para masajearle el otro pecho, emitió un gemido y echó la cabeza atrás contra la pared.

Hermione sentía su erección dura como el acero y como le apretaba entre las piernas obligándola a trazar círculos con la cadera para calmar la palpitación con un prolongado suspiro de placer.

Severus deslizó la mano entre sus muslos hasta dar con el borde de sus bragas.

Uno de los dedos de Severus traspasó la barrera y acarició ligeramente la punta de su clítoris.

-. ¡Merlín! -. Gritó Hermione al tiempo que se incorporó, lo tomó de los hombros y le clavó las uñas en los músculos definidos.

-. Con calma, sabelotodo -. La reprendió antes de pegar sus labios contra los de ella y hundir dos dedos dentro de ella.

Sus músculos de Hermione se aferraron a él mientras los metía y los sacaba.

Hermione sentía que iba a morir, literalmente, de placer. Sentía la rápida evolución de un orgasmo inminente y sabía que iba a estallar.

Hermione se agarró a sus hombros como si no hubiese mañana y gimió en su boca mientras Severus continuaba con su asalto.

-. Córrete -. Severus le ordenó mientras aplicaba más presión sobre su sexo.

Hermione se deshizo en una explosión de estrellas. Severus le liberó la boca y dejo caer la cabeza hacia atrás en un absoluto frenesí.

Hermione lanzó un grito. Severus la tomó de la cabeza y la inclinó hacia adelante para aplacarle la boca y atrapar sus últimos gritos.

Hermione estaba completamente extasiada, jadeando, temblando y sin fuerzas.

Hermione se desintegró entre sus manos, totalmente desinhibida y sin sentir vergüenza por lo que consiguió con ella.

Hermione estaba loca de placer. Su beso de Severus se relajó y su presión disminuyo; le devolvió poco a poco a la realidad mientras posaba tiernos besos por toda su cara caliente y mojada.

Había estado demasiado bien. Demasiado bien. Hermione notó que le apartó un mechón de pelo de la cara y ella abrió los ojos.

Al hacerlo se encontró con una mirada oscura y satisfecha. Severus le plantó un beso en los labios. Hermione suspiró. Hermione notó como si toda una vida de presión acumulada se hubiese extinguido, así, sin más.

Hermione se sintió relajada y saciada.

-. ¿Mejor? -. Preguntó Severus mientras extraía los dedos de su cuerpo.

-. Hmmm… -. Hermione murmuró.

Hermione no tenía fuerzas para hablar.

Severus arrastró los dedos por su labio inferior y se acercó más a ella. La observó de cerca y le paso la lengua por la boca, lamiendo los restos de su orgasmo. Sus ojos penetraron en su interior mientras se miraban en silencio.

Las manos de Hermione le tomaron el rostro como por instinto y le alisaban la piel recién afeitada. Ese hombre era bello, intenso y apasionado. Y podría romperle el corazón.

Severus sonrió levemente y se volvió para besarle la palma de la mano antes de volver a fijar la vista en ella.

Hermione sabía que estaba perdida.

De pronto alguien tocaba con insistencia la puerta y les arrancó cruelmente a ambos la intensidad del momento. Hermione lanzó un grito ahogado. Severus le tapó la boca con la mano y le miró con expresión divertida.

-. ¿Profesor? -. La voz de Ginny se escuchó del otro lado y por un breve instante, eso incomodó a Hermione, Severus la observó y la besó con intensidad haciéndole ver que no debía porque molestarse.

-. Silencio -. Severus la exhortó contra la boca al retirar su mano.

-. Al parecer Ginny, ya no te considera tan malo -. Se lamentó Hermione apartándose de sus labios y dejando caer la cabeza sobre su hombro.

-. Tengo interés nulo en esa jovencita -. Severus la observó con seriedad. -. No digas tonterías o me veré obligado a darte unos azotes en ese precioso trasero que has pasado por todo el muro -.

-. ¿Serias capaz? -.

-. ¿Lo duda, Señorita Granger? -. Sonrió con sorna. -. Deseo que esa chiquilla se aleje para darte lo que ambos deseamos -. Severus murmuró.

-. ¿No le has puesto un alto a Ginny? -. Dijo Hermione perpleja.

-. Hasta ahora solo es una molestia, ninguna diferencia que cuando era estudiante -. Severus la miró con expectación.

-. ¿No piensas hacerlo? -. Hermione escupió sintiéndose totalmente insultada. Severus se echó a reír y Hermione sentía ganas de abofetearlo. -. Si es una molestia, debes ponerle un alto -. Le espetó airada.

-. ¿Celosa Señorita Granger? -. Severus bromeó.

Las cejas de Hermione adoptaron una expresión de incredulidad ante lo que acababa de escuchar. Podía decir que Severus disfrutaba la atención de Ginny con tal de tener ese desequilibrio en Hermione. Jamás se había sentido tan insultada, ni tan enojada. Intentó liberar las manos, atrapadas debajo de las de Severus pero no la dejaba. Le lanzó una mirada asesina. Severus sonrió.

-. Relájate, Sabelotodo. No hay mujer que desee más, que a la que tengo frente a mí -. Dijo Severus, y la besó con fuerza. -. Eres mi presa -. Volvió a apoderarse de su boca con ansia, posesivamente.

Hermione no iba a darle demasiadas vueltas a ese comentario. Su libido acababa de reactivarse y no iba a intentar apaciguarla. Lo atacó con la misma fuerza. Le metió la lengua en la boca y empezó a jugar con la suya.

Severus le soltó las manos y estas se apresuraron de manera impulsiva hacia esos hombros firmes y musculosos que tanto le gustaban. Le rodeó la cintura, liberó sus labios, la bajó al suelo, la sostuvo contra él mientras con la otra mano buscó sus bragas y las arrastró de un tirón por sus piernas. Volvió a colocarla con las piernas rodeando su cintura.

Hermione se unió a él en la fiesta de la piel desnuda, estiró la mano y le quitó la camisa deslizándola por sus anchos hombros. Dejo su torso al descubierto en todo su esplendor. Era la viva imagen de la perfección. Quería lamer cada centímetro de su cuerpo. Hermione le quitó la camisa por completo y la arrojó también al suelo.

Severus la observó con una ceja enarcada.

-. Demasiada espera -. Dijo Hermione encogiéndose de hombros.

Severus sonrió con picardía, la acercó hacia él, se apoyó en el muro y le besó los labios con mucha ternura.

Hermione alcanzó sus pantalones y empezó a bajarle el pantalón lo mejor que pudo debido a la altura.

-. ¿Desesperada Señorita Granger? -.

-. Mucho -. Respondió Hermione.

Severus la bajó nuevamente, para que Hermione pudiera terminar su tarea, Hermione deslizó la mano entre sus firmes y estrechas caderas y la cintura de sus pantalones.

Hermione tiró de él hacia ella para tenerlo lo más cerca posible.

-. ¿Desesperado Profesor? -.

-. Se lo puedo demostrar si tiene alguna duda -. Contestó con una media sonrisa.

Con los ojos fijos en los suyos, Hermione rozó su sólida erección provocándole una sacudida.

Severus cerró los ojos con fuerza.

Hermione deslizó sus manos por dentro de sus bóxeres y le abrió paso y se abrió paso a través de su vello.

Severus se estremeció y levantó la mirada hacia el techo.

Los músculos del pecho de Severus se contrajeron y se relajaron y no pudo evitar Hermione inclinarse hacia adelante y pasarle la lengua por el centro del esternón.

-. Hermione, deberías saber que una vez que te posea, serás mía para siempre una vez más -.

-. Hmmm… -. Hermione murmuró contra su piel mientras dibujo círculos con la lengua alrededor de su pezón y sacó la mano de sus calzoncillos. Agarró el elástico y los hizo descender por su perfecta cadera.

La erección de Severus se liberó como un resorte.

Hermione siempre olvidaba su tamaño, era enorme. La punta hinchada y húmeda, la estaba señalando. La exclamación involuntaria que escapó de su boca delató su sorpresa. Fijó sus ojos en los de Severus y descubrió un atisbo de sonrisa formándose en sus labios.

Eso demostró, para la vergüenza de Hermione, que su reacción no le había pasado inadvertida. Severus retrocedió, y apartó los pantalones y los bóxeres de sus tobillos. La atención de Hermione se centró en sus muslos fuertes y definidos.

Hermione empezó a babear ante la imponente magnificencia que se erguía ante ella en todo su esplendor. No pudo evitarlo. Hermione haciendo acopio de lo que le quedaba de confianza, se inclinó lentamente hacia adelante y empezó a acariciarle la cabeza con el pulgar mientras observaba como lo exploraba su mano.

Hermione cuando le envolvió la base con la mano, vacilante, vio que el contacto hizo que se estremeciera.

-. Merlín, Hermione -. Severus resolló, y entonces le tomó los labios y la boca con vehemencia mientras Hermione empezó a acariciar su erección a un ritmo lento y constante, aumentando la velocidad cuando sintió que su boca se apretó cada vez más contra la de ella. La mano de Severus se ocultó entre las piernas de Hermione y, con un leve roce de su pulgar sobre su sexo, Hermione se vio catapultada de nuevo al séptimo cielo de Severus. Hermione dejó escapar un gemido en su boca. Severus le mordió el labio. -. ¿Estas lista? -. Severus le preguntó con urgencia. Hermione se limitó a asentir, porque su capacidad de hablar le había abandonado. Severus despegó la mano de entre los muslos de Hermione y se apartó de su palpitante excitación. Con un movimiento estudiado, le colocó las manos en el trasero, se levantó y la penetró con su ansiosa prolongación. -. ¿Estás bien? -. Jadeó Severus. No había sido brusco antes con ella, y esa nueva violenta intromisión debido a su tamaño la hizo sentir incomoda.

-. Un segundo. Necesito un segundo -. Lo rodeó con las piernas mientras grito de placer y de dolor. Hermione sabía que ni siquiera había llegado a metérsela entera. Pero era enorme. Hermione se movió un poco y se apoyó contra la pared.

El frio del muro no le molestaba a Hermione lo más mínimo intento adaptarse a la enormidad de Severus. Severus apoyó su frente en la de ella. Hermione deslizó las manos por la espalda de Severus empapada de sudor mientras el permaneció quieto unos instantes para darle tiempo a acostumbrase a la intrusión.

Severus jadeó y se retiró de su cuerpo muy despacio para volver a entrar a un ritmo pausado y constante. Esa vez se adentró más en ella y su inmenso tamaño hizo que la cabeza le diera vueltas.

-. ¿Crees que ya podrás con más? -. Preguntó Severus con ansiosa necesidad. Hermione empezó a besarlo lentamente, arqueó la espalda y alzó los pechos contra su tórax. Entonces Hermione empujó hacia adelante, haciendo más profunda la conexión. -. Hermione, dime que estas lista -. Susurró sin aliento.

-. Estoy lista -.

Tras su respuesta, Severus empezó a salir y a entrar de ella con más fuerza.

Hermione suspiró y movió las caderas hacia adelante para aceptarlo mientras Severus gruñó de agradecimiento y repitió sus rápidas embestidas una, y otra, y otra vez.

-. Eres mía, Hermione -. Suspiró Severus mientras se hundió deliciosamente en ella. Hermione inclinó la cabeza hacia adelante para apoyarla contra la de Severus. -. Toda mía -. Con un movimiento rápido, se retiró y entró del todo. Hermione gritó. Ya no le dolió y estaba disfrutando de cada segundo. Lo tomó de los hombros mientras aumento las embestidas, se estrelló contra ella y le golpeó el cuello del útero. Gritó de placer cuando reclamó sus labios y se metió la lengua en la boca con avidez mientras nuestros cuerpos, empapados de sudor, colisionan y resbalan. Estaba a punto de estallar en mil pedazos. -. ¿Vas a correrte? -. Jadeó Severus en su boca.

-. ¡Si! -. Hermione exclamó y le mordió el labio inferior.

-. Espérame -. Severus le ordenó embistiéndola con más fuerza. Hermione gritó y se tomó a él desesperadamente en un intento de retrasar el orgasmo, pero no funcionó. Después de tres ataques más, Severus se lo gritó: -. ¡Ahora! -. Y Hermione estalló ante su orden, echó la cabeza hacia atrás y gritó su nombre mientras sentía que su líquido caliente se derramaba en su interior.

Severus la tomó hasta que sus cuerpos quedaron totalmente juntos y hundió el rostro en su garganta.

-. ¡Hermione! -. Severus gruñó contra el cuello de Hermione. El largo gemido de satisfacción que escapó de los labios de Hermione expresó a la perfección como se sintió en ese momento. Estaba totalmente satisfecha. Severus ralentizó las arremetidas para que ambos comenzaran a descender de sus maravillosas nubes y Hermione lo retuvo con fuerza. Los músculos internos de Hermione se contrajeron a su alrededor mientras Severus trazo círculos suaves con la cadera. -. Mírame -. Severus le ordenó suavemente. Hermione inclinó la cabeza para mirarlo y suspiró de felicidad mientras Severus analizó sus ojos. Severus volvió a mover la cadera y le plantó un beso en la punta de la nariz. -. Hermosa -. Se limitó Severus a decir mientras la tomó de la nuca y la acercó hacia él para que la mejilla de Hermione descansara sobre su hombro.

La espalda de Hermione se separó de la fría pared y Severus la trasladó hasta la cama nuevamente, todavía dentro de ella, palpitando y dando sacudidas.

Severus salió de ella y la colocó sobre la cama. Le tomó el rostro entre las palmas de las manos y se inclinó para besarla.

Sus labios permanecieron pegados a los de Hermione en una muestra de afecto absoluto.

…...

CONTINUARA... NOX

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