Capitulo 14: La escuela nunca ha sido fácil
La alarma alejó a Akane de sus dulces sueños, apenas sintió el cuerpo de Ranma a su lado recordó que debían ir a la escuela y que él tenía que irse. Le daba un poco de pena pues se veía muy tranquilo y sabía que la noche anterior a esa había dormido mal, pero era mejor que no los descubrieran durmiendo juntos aún, sino, probablemente sus padres acelerarían la boda o empezarían con sus comentarios incómodos.
- Ranma despierta… - dijo la muchacha mientras mecía levemente a su prometido, en el pasado era más brusca pero con todo lo que habían pasado, intentaba ser más amable con él. Lamentablemente el susodicho ni se inmutó por lo que tuvo que moverlo con más fuerza – Ranma ya despierta… debes irte a tu habitación! – continuó, esta vez se lo dijo directamente en la oreja para que la escuchara sin tener que gritar.
- Akane no quiero… sigamos durmiendo – respondió Ranma revolviéndose en la cama sin abrir los ojos y apretándola más fuerte, había descansado muy bien esa noche al tenerla cerca y no quería perder ese contacto, sobre todo si lo hacia para ir a la escuela.
- Hay clases ¿Qué no lo recuerdas?... ya anda a tu cuarto, no queremos que te encuentren aquí… - dijo la peliazul intentando zafarse del fuerte abrazo en el que su prometido la envolvía, le gustaba estar así pero no era el momento.
- No vayamos a la escuela, de seguro todos estarán pendiente de nosotros – dijo el muchacho ya con los ojos abiertos, había soltado solo un poco a su chica pero seguía abrazándola.
- Algún día tendremos que ir, no seas cobarde… a parte habíamos quedado de que todo continuaría igual en la escuela, por Ukyo – respondió ella ya sin intentar zafarse.
- No soy cobarde, solo no quiero ser el rumor del día… como siempre!
- Lo sé… no es fácil para nadie, pero nosotros ya estamos acostumbrados, siempre somos el rumor del día de alguna u otra forma… ya anda a tu cuarto!
- Ya me voy… aunque no sé ni para qué, de seguro mi madre ya se dio cuenta que estoy aquí – dijo el chico de la trenza haciendo berrinche mientras se levantaba, el día había empezado bien al despertar junto a su marimacho preferida pero lo que seguía, todo el caos que es el Furinkan, no le motivaba para nada.
- Mientras solo sea tía Nodoka está bien… ella no dirá nada, creo… - dijo Akane mientras se levantaba, aprovecharía el haber madrugado para retomar su rutina de ejercicios que había quedado pospuesta desde que se habían ido al torneo.
Ranma siguió haciendo berrinche hasta que se fue por la ventana, aunque cada vez en menor grado ya que su prometida le dio un par de besos para contentarlo. Llegó a su habitación y tal como lo pensó, su madre ya no estaba, en el lugar solo estaba su padre transformado en panda emitiendo extraños sonidos mientras dormía, suspiró y se recostó en su futón para esperar del desayuno.
Apenas su prometido se fue Akane salió a correr, era una de las pocas cosas que extrañaba de su vieja rutina. Estaba nerviosa por lo que podía ocurrir durante el día en la escuela así que su pequeña maratón le ayudó a calmarse y eliminar la ansiedad que le provocaba pensar en todo eso, no tenía idea de si sus compañeros sabrían del cambio su relación con Ranma, ella solo le había contado a sus amigas y no estaba segura de sí ellas le habrían dicho a más personas, o si Nabiki les habría vendido la noticia a los chismosos del salón.
Cuando volvió ya se sentía más tranquila y fue directo a darse un baño, al pasar por la sala pudo escuchar el ajetreo de Kasumi y su tía preparando los alimentos. Tras bañarse y prepararse para la escuela bajó, ya estaban todos los demás en la mesa excepto Ranma. Como vieja costumbre, le pidieron que fuera a despertarlo pero pudo darse cuenta de la mirada cómplice que le dio su tía Nodoka, ella sabía que eso de que Ranma estuviese durmiendo era una puesta en escena así que antes de que el resto viera el rubor que el intercambio visual le provocó, fue corriendo hacia la habitación de su prometido.
El desayuno transcurrió con normalidad, las típicas peleas de Ranma y Genma por comida, los chicos atrasándose para ir a la escuela y los reclamos de Akane por la tardanza de Ranma, había cosas que no podían cambiar.
Cuando salieron del dojo Ranma estiró su mano para dársela a su prometida, esta vez no pensaba ir a la escuela por la barda, iría junto a ella como hacían todos los chicos con sus novias. Akane lo observó confusa.
- Dijimos que actuaríamos con normalidad… por Ukyo – le recordó la muchacha con el semblante un poco triste, ella quería que todos supieran que estaban juntos y poder comportarse como una pareja normal ante todos, así como hacían el resto de sus compañeros de escuela pero no podía faltarle a la promesa que le hicieron a la chica de las espátulas.
- Yo recuerdo que le dijimos que seriamos discretos, eso quiere decir que seremos sutiles… no le veo lo malo a que lleguemos tomados de las manos, de todas formas todos van a saber lo del matrimonio en algún momento y prefiero que sea rápido, no quiero escuchar cotilleos por siempre – respondió el chico sonando seguro, aunque por dentro estaba muy nervioso por lo que podría pasar.
- Tienes razón… ya vamos que llegaremos tarde! – dijo la peliazul dándole la mano a su prometido para largarse a correr con él en dirección a la escuela.
Contra todo pronóstico los chicos llegaron con minutos de sobra al Furinkan, inmediatamente todas las miradas se posaron en ellos y sobre todo en sus manos enlazadas, ambos se pusieron nerviosos y se ruborizaron levemente pero se dieron un ligero apretón para darse ánimos mutuos. Llegaron a donde estaban las amigas de Akane, quienes miraban la escena con una enorme sonrisa.
- Hola Yuka, Hola Sayuri… Hola Miho – dijo Ranma alegre hacia las dos primeras y entrecerrando los ojos acusadoramente para la última. Akane lo vio y lanzó una carcajada.
- Hola Ranma! Felicidades! – dijeron Yuka y Sayuri al unísono.
- Ho-hola Ranma… me alegro por ustedes – dijo sorprendida Miho, el gesto del muchacho para con ella no le pasó desapercibido.
- Gracias! Yo me voy con mis amigos, nos vemos después Akane! – dijo el chico de la trenza marchándose hacia el salón, donde de seguro lo esperaban Hiroshi y Daisuke.
- ¿QUE RAYOS FUE ESO? ¿ACASO RANMA ME ODIA? – preguntó Miho apenas el muchacho desapareció de sus vistas.
- De seguro es porque se enteró de su apuesta… y tu apostaste porque él sería un cobarde – dijo Akane de forma risueña.
- Eso significa que yo soy la que más le agrada, aposté porque se atrevería antes de que nos graduáramos! – gritó emocionada Sayuri
- Ya Miho, no creo que le dure mucho tiempo… tendrás que darles un buen regalo de bodas para redimirte – dijo Yuka burlándose de la expresión de alarma que tenia Miho.
- De seguro se le pasará pronto – dijo Akane para tranquilizar a su amiga, ya reprendería después a Ranma por ser tan descortés con su amiga.
No pudieron continuar con su conversación debido a que sonó la campana que avisaba el comienzo de las clases.
…
Ranma entró al salón de clases y sus amigos le cayeron de sorpresa, derribándolo.
- Ranma dinos, ¿ES CIERTO QUE LLEGASTE DE LA MANO CON AKANE? – dijo Hiroshi con evidente emoción.
- CONTESTA RANMA! ¿PASÓ ALGO AL FIN ENTRE USTEDES? – gritó Daisuke, los muchachos no fueron para nada sutiles y todos sus compañeros ya estaban esperando la respuesta del chico de la trenza quien se veía muy ruborizado y nervioso.
- Jeje… sí, es cierto – fue la torpe respuesta del muchacho, a pesar de lo corto todo el salón se emocionó al ver un avance en la relación de sus compañeros, todos siempre habían estado pendientes de ellos, era como ver un dorama en vivo.
- Maldito! No sabes cómo te envidiamos! – dijo Daisuke abrazándolo por el cuello.
- Ya cuéntanos! ¿Qué pasó entre ustedes? – preguntó Hiroshi curioso, Ranma siempre había sido tan hermético con lo que a sus relaciones respecta, que ver este avance le daba alegría, era como ver crecer a su bebé.
- Bueno es que… - empezó Ranma cuando fue interrumpido por la campana de inicio de clases.
- Ya vamos! Cuéntanos! ¿Acaso no somos amigos? – dijo Daisuke con cara de perrito mojado, usaría todo lo que estuviese a su alcance para que su amigo revelara que pasó en sus vacaciones.
Ranma no alcanzó a responder porque en ese momento llegó Akane corriendo junto a sus amigas, todas jadeaban menos ella, el salón completo la miró fijamente – Ay, ya lo saben… - pensó la muchacha, pero no tuvo tiempo para nada puesto que atrás de ella se encontraba el profesor, así que rápidamente se fue a su lugar.
- Buenos días estudiantes! Espero que vengan con energías renovadas para las clases, ya les queda muy poco para la graduación así que échenle ganas!... – empezó su discurso el profesor – Ranma Saotome, felicidades por haber ganado el torneo de artes marciales, lo vimos junto a todos los maestros. Justo ese día nos encontrábamos reunidos… todos teníamos fe en usted.
- Gracias profesor – dijo el muchacho cohibido, ahora si sus amigos lo miraban con los ojos a punto de salírseles de sus cuencas, estaban un poco molestos porque su amigo no les había ni mencionado que participaría en un torneo. A Ranma todo eso le pasó desapercibido, solo pensaba en que si los maestros vieron el torneo significaba que también vieron su beso con Akane.
- También vimos a la señorita Tendo con usted, se veía muy bonita… me alegro por ustedes! – insistió el maestro, sabía que esos jóvenes eran muy tímidos y quería molestarlos un poco.
- Gra-gracias – respondieron Akane y Ranma a la vez, ahora sí estaban los dos rojos como un tomate.
Y creían que todo terminaría ahí, pero no tenían tanta suerte. En ese momento entró la profesora Hinako al salón y se veía molesta.
- Ustedes dos! Como se les ocurre besarse en televisión! Tendremos que llamar a sus padres, esos actos no son correctos! – dijo la señorita Hinako agitando los brazos, en su forma infantil. Los compañeros de los prometidos quedaron con la mandíbula hasta el suelo ¿Habían escuchado bien? ¿Ranma y Akane se besaron en televisión y ellos no lo habían visto? Los susodichos ya sobrepasaban el límite de rojo en sus caras, no sabían ni que responder.
- Pero que dice profesora… solo son dos jóvenes enamorados, es normal que quieran besarse y sobre todo para celebrar el triunfo de Saotome – dijo el profesor intentando mediar la situación, le caían bien esos chicos y sabía lo obstinada que era Hinako cuando algo se le metía en la cabeza.
- ¿Cómo que besaste a Akane en televisión, Ranma? Y NOS VENIMOS A ENTERAR AHORA! – dijo Hiroshi enfadado.
- Pensé que éramos amigos, como nos ocultaste algo así! – dijo Daisuke fingiendo dolor por la traición. A Ranma se le escurrió una gota en la cabeza, esos amigos suyos sí que eran un par especial.
- Yo… yo se los diré después! Es que no ha habido tiempo jeje
- ¿No sabían? Que suerte que la señorita Nabiki Tendo nos vendiera un video… Que dicen clase ¿Quieren verlo? – dijo el profesor emocionado, no hacer la clase de historia por un día no les haría mal. La profesora Hinako vió una mariposa por el pasillo y decidió ir a perseguirla.
- SIIIIIIIIII – gritaron todos los chicos y chicas del curso.
- No es necesario! – gritó Akane, veía nerviosa a donde estaba Ukyo, finalmente todos verían esa escena con ella en frente, era lo mismo que romper su promesa.
Haciendo caso omiso a las palabras de Akane y los balbuceos de Ranma el profesor puso el video, que partía desde la pelea final y terminaba hasta la entrevista. Los gritos de todos no se hicieron esperar en la escena del beso al igual que los sonidos y gestos de asombro cuando Ranma decía que había pedido en matrimonio a Akane. Los muchachos se miraron mutuamente para darse apoyo, sabían que el día sería difícil pero nunca pensaron que algo así podía pasar.
- ¿Entonces le pediste matrimonio a Akane? – vociferó Daisuke, su rostro era la clara muestra de lo que significa sorpresa.
- Ese maldito de Saotome! – dijo Gosunkugi en voz baja, sus hechizos no habían funcionado para nada.
- Vamos, Ranma! Di algo! – dijo Hiroshi zarandeándolo, el chico de la trenza había dejado ir su mente para evitar más bochornos pero fue regresado al mundo real por su amigo.
- Sí, le pedí matrimonio a Akane! – dijo nervioso, intentando sonar seguro. El profesor veía todo con gran diversión, como extrañaría todo eso cuando esos jóvenes se graduaran.
- Pero ustedes ya estaban prometidos! – gritó otra compañera, Ranma ni sabía quién era. Akane estaba al borde del desmayo de la vergüenza, básicamente estaban hablando de su vida privada en clase, hasta con el profesor metido en el chisme.
- Ssssí pero, rompimos ese compromiso y… yo le pedí que se casara conmigo… y… ella aceptó! Eso es todo, ya empecemos con la lección profesor – dijo Ranma acomodándose en pose de prestar atención a clases, por primera vez en su vida.
- ¿Y qué pasó con tus otros compromisos? – preguntó ahora otro compañero, a este sí lo conocía, era miembro del equipo de basquetbol, ya se las cobraría. Ahora todos los ojos se dirigían a Ranma, Akane y Ukyo, quien había mantenido la boca cerrada todo el tiempo, aguantándose las ganas de interrumpir todo ese show, se sentía humillada al ver que todos estaba felices por la relación de Akane y Ranma.
- Están… rotos… el único válido siempre fue… es el con Akane – titubeó Ranma, estuvo a punto de hablar de más, quería dejarle claro a todos que solo quería estar con la peliazul pero tampoco quería hacer sentir mal a Ukyo.
- Ya profesor… creo que ha sido bastante tiempo hablando de nuestra vida personal… si no quiere hacer la clase cuéntenos algo de usted – dijo Akane muy nerviosa, ya todo se estaba poniendo más incómodo de lo normal.
- JAJAJA, está bien señorita Tendo, empezaremos con la lección… me recordó a su hermana Nabiki – dijo el maestro sonriendo, definitivamente las hermanas Tendo eran únicas, después de la graduación solo le quedaba esperar si tenía suerte y llegaban otros alumnos así de divertidos para aliviar los aburridos días de clases.
El profesor empezó a dictar la clase cuando sonó la campana para el receso, inmediatamente Hiroshi y Daisuke tomaron a Ranma, con una fuerza que desconocían tener, y lo arrastraron hacia el patio para conversar con él. Akane se compadeció de su prometido y salió tranquilamente del salón con sus amigas, lo peor definitivamente había pasado ya para ella.
- Ya Ranma, ahora sí vas y nos cuentas como corresponde! – dijo Daisuke mirándolo fijamente con gesto decidido
- Sí, si nos consideras tus amigos nos vas a contar! Me duele que no nos hayas confiado tu primer beso con la hermosa Akane – dijo Hiroshi recibiendo un puñetazo.
- Nunca más dirán cosas pervertidas sobre Akane! – dijo Ranma mirándolos fijamente, los muchachos asintieron pero continuaron a la espera, el chico de la trenza resopló, no sacaba nada con dilatarlo si finalmente igual les contaría parte de lo que había pasado, ocultando cosas que solo eran de Akane y él – Bueno… para navidad le pedí a Akane que me acompañara para un torneo que se celebraba en otra ciudad, ella aceptó así que nos fuimos en secreto para que nadie nos siguiera, por eso nadie sabía… hace tiempo estaba intentando pedirle a Akane que nos casáramos pero siempre interrumpían todos! Así que planee pedírselo allá cuando estuviésemos solos y así lo hice… primero le pedí que rompiéramos el compromiso hecho por nuestros padres y después le pedí que se casara conmigo y ahí fue la primera vez que la besé, fue solo un par de horas antes de ese video – terminó el muchacho, lanzó un largo suspiro.
- AAAAAAAAAY! – gritaron sus amigos al mismo tiempo, como si de dos chiquillas se tratara. Ranma se avergonzó inmediatamente.
- Ya guarden la compostura! – dijo Ranma agitándose, nuevamente todos los observaban.
- Al fin lo hiciste Saotome, estoy orgulloso! Te odio por habernos quitado a la pre… nada nada – dijo Hiroshi intentando evitar recibir un nuevo golpe.
- Que emoción, ahora si ya tienes que convencer a Akane para que nos deje salir con sus amigas… SALGAMOS EN UNA CITA TRIPLE! – dijo emocionado Daisuke, sabía que si Yuka y Sayuri no salían con ellos solo era porque Akane les decía que no lo hicieran.
- Yo no me entrometo en esas cosas! El sábado será nuestra fiesta de compromiso y están invitados, de seguro las amigas de Akane también irán, eso es todo lo que haré por ustedes
- Ranma! Nos lanzaste al infierno al quitarnos la posibilidad de siquiera soñar con Akane… pero nos devuelves al cielo con esta posibilidad! Eres tan bueno – dijo Daisuke lanzándose a los brazos de su amigo, acto seguido Hiroshi hizo lo mismo. Ranma se soltó rápido, no era varonil abrazarse a otros hombres en pleno patio de la escuela.
- Yayaya! Aún quedan varios días, pero no hagan nada degenerado o Akane los matará ahí mismo, aún no descubro donde guarda ese maldito mazo! – dijo el chico de la trenza a sus amigos.
- Oye Ranma… sí estuvieron solos tantos días y ya habían aceptado su relación ¿durmieron juntos? Dinos la verdad! – dijo Hiroshi alzando y bajando las cejas, con una gran sonrisa, para dar a conocer las verdaderas intenciones de su pregunta.
- ES CIERTO! No te pongas nervioso, es lo normal de una pareja! Queremos saber, somos tus amigos y tenemos derecho! – dijo Daisuke pasando su brazo por los hombros de Ranma en gesto de camaradería. El chico de la trenza se puso de todos colores, esos amigos suyos no se contentaban con nada, querían saberlo todo!
- Claro que no! Porque creen que yo querría hacer algo… antes de casarme? – dijo Ranma atropelladamente, por poco salen a flote sus viejas costumbres de lo nervioso que estaba.
- Ay no seas cínico! Es obvio que quieres, todos los hombres quieren! Lo que queremos saber es si Akane lo permitió! – dijo Daisuke mirándolo fijamente, conocía bien a su amigo y sabía que le mentía.
- Yo… yo… no no! No pasó nada de lo que ustedes piensan! – vociferó el chico de la trenza
- O sea que… ¿si durmieron juntos pero no pasó nada? – preguntó Hiroshi, poniendo atención a los gestos del muchacho.
- SÍ! … o sea no!... o sea sí! Exactamente eso, no habían más habitaciones así que compartimos pero no pasó nada, debo ir al baño, adiós! – dijo Ranma y se fue corriendo hacia el edificio, por poco va y lo revela todo.
- Yo no le creo que no haya pasado nada ¿Qué dices tú? – dijo Hiroshi
- Yo tampoco, Saotome no sabe mentir… esperemos unos días y le volvemos a preguntar! – dijo Daisuke, su amigo asintió y fueron hacia el edificio a buscar a Ranma, ahora le pedirían consejos para conquistar a Yuka y Sayuri, en ese momento él era quien tenia más experiencia de los tres.
…
Akane se encontraba con sus amigas, las chicas querían saber cada detalle de la pedida de matrimonio y la muchacha muy contenta se los contó con lujo de detalles, incluyendo el beso. Todas las chicas no paraban de gritar emocionadas en la azotea del Furinkan, estaban muy felices porque al fin Akane formalizara su relación.
- De todas formas fue muy idiota al hacerte creer que rompía contigo – dijo Yuka
- No le pidas tanto a Saotome, al menos se atrevió a hacerlo! Yo creo que a pesar de todo fue muy romántico – dijo Sayuri
- Bueno, nosotros nunca hemos sido parte de la normalidad… si así paso era porque así tenía que pasar y ya… A TODO ESTO! El sábado haremos una fiesta de compromiso, la mamá de Ranma insistió mucho en que la celebremos… ¿Vendrán verdad? – preguntó la peliazul muy animada a sus amigas, quería vivir todo como corresponde, como siempre se lo habían negado.
- CLARO QUE SÍ! – respondieron las chicas muy felices
- Genial, espero que todo salga bien… a pesar de que Ranma no tiene más compromisos y nos deshicimos de Kuno, sigo pensando que alguien podría arruinarlo…
- No pienses esas cosas, todo saldrá bien! – dijo Yuka
- Sí! No atraigas las malas vibras con esos pensamientos! ¿Quiénes más irán? – preguntó Sayuri
- Ustedes, supongo que Ranma invitará a Hiroshi y Daisuke… aún no sé si debamos invitar a Ukyo pero quisiera que Konatsu fuera, igual que Mousse… eso debo hablarlo con Ranma – dijo Akane mirando hacia el cielo.
- Vaya, ya pareces una esposa… pidiendo la opinión de Ranma – rio divertida Sayuri. Las chicas rieron hasta que vieron como entraba Ukyo, esta cuando se percató de que las chicas estaban ahí se quedó detenida en la puerta.
- Lo siento, no sabía que estaban aquí… yo, yo me voy – dijo la cocinera de okonomiyakis, no quería ver más a Akane, se sentía fatal y solo quería dejar de disimular el malestar.
- No, Ukyo… déjame hablarte un momento, por favor – pidió la peliazul, sus amigas la miraron sorprendida, Akane las miró pidiendo que las dejaran a solas y ellas entendieron.
- ¿Qué sucede? Creí que ya habíamos conversado ayer… - dijo Ukyo sentándose cerca de la menor de las Tendo.
- Sí, es por lo de hoy… lo siento, no pensé que el profesor traería el video, ni que todos dijeran esas cosas incómodas… no fue mi intención ni la de Ranma causarte malestar – dijo Akane con honesta preocupación, ella se puso en el lugar de la chica de las espátulas y una disculpa es lo mínimo que esperaría.
- No te preocupes Akane, yo sé que no fue culpa de ustedes… y no me siento mal para nada, todo quedo claro ayer y yo ya lo asumí – dijo Ukyo forzando una sonrisa, ahora sí se sentía fatal. Que Akane fuera tan buena persona la desesperaba, ella quería odiarla y aunque lo lograba por momentos, luego venia ella y se comportaba así. Estaba clara de que nada de lo que había pasado desde que la conoció había sido su culpa, ni siquiera el que Ranma se enamorara de ella pero aun así sentía un poco de rencor y es que no conseguía entender porque Akane y no ella, debía fingir un poco más hasta descubrirlo.
- Me alegro, quisiera que pudiéramos ser amigas algún día… yo sé que para Ranma tu amistad es algo importante en su vida y no quisiera que lo perdieran – dijo Akane levantándose, no recibió ninguna respuesta así que se marchó. Pensaba en que pasaría por la mente de Ukyo, seguía desconfiando de ella.
El resto de la jornada escolar pasó con normalidad aunque todos hablaban de la futura boda entre Ranma y Akane. Los prometidos hicieron caso omiso a las habladurías de todos y continuaron el día como siempre, cada uno con sus respectivos amigos, aunque se daban miradas llenas de complicidad cada vez que podían.
Al terminar las clases Ranma esperaba en la entrada a Akane para irse juntos a casa, cuando la chica salió del edificio venia como hacia regularmente, acompañada de sus amigas.
- Ranma, me esperaste… lo siento, no iré a casa aún… las chicas me invitaron a comer – dijo la peliazul, estaba nerviosa porque sus amigas estaban junto a ella, esperaba que Ranma no reaccionara como un idiota.
- Ya veo… ¿A qué hora regresas? ¿Dónde van a estar? Puedo ir a buscarte si quieres – dijo el muchacho un poco cohibido, no había pasado por su mente la idea de no estar con su prometida, días habían pasado sin separarse más que para lo esencial.
- No es necesario que vayas por mí y no sé a qué hora regresaré, estaremos en el local de ramen de siempre… de seguro ya estoy en casa a la hora de la cena – dijo sonriendo, esa era mejor reacción de la que habría esperado.
- Bien… entonces, adiós – dijo el chico de la trenza, sentía extraño irse así como así.
- Adiós – respondió la muchacha, era tan extraño despedirse así, tan fríamente.
- Ya bésense, cerraremos los ojos! – dijo Yuka carcajeándose, esos dos siempre serian tímidos en público.
- Sí, despídanse bien… hagan como que no estamos aquí! – dijo Sayuri poniendo sus manos en sus ojos, el resto de las chicas hicieron lo mismo, eran alrededor de cinco en total las que planeaban ir a comer.
- Supongo que está bien si… - dijo Akane acercándose a su prometido
- Sí, yo también lo creo – respondió nervioso, se acercó más a ella y sujetándola de la cintura la besó tiernamente en los labios para despedirse, manteniendo el contacto por unos segundos.
- AAAAAAAAAAY QUE TIERNO! – gritaron todas las chicas emocionadas a la vez, los prometidos no se habían percatado de que las muchachas se habían descubierto los ojos. Se ruborizaron al máximo.
- Yo ya me voy jeje Adiós chicas! – dijo Ranma y sin esperar un segundo más corrió hacia el dojo Tendo.
- Que mentirosas! No confiaré más en sus palabras – dijo Akane levantando una ceja y con voz de regaño.
- Ay Akane no te enojes, solo queríamos estar seguras de que todo es real! – dijo una de las muchachas
- Sí, aparte llevamos dos años esperando ver un beso de ustedes… el de cuando Ranma se comportaba como gato no cuenta! – dijo Sayuri
- Es cierto, nos lo debían! Sobre todo a nosotras que nunca perdimos la fe en su amor – dijo Yuka con mirada soñadora.
- Ya, mejor vamos a comer! – dijo Akane intentando cambiar de tema, había querido rechazar la oferta de ir a comer con sus amigas pues sabía que su compromiso seria el tema principal, si es que no todo el tema de conversación.
…
Ranma llegó al dojo en un santiamén, los nervios por lo que había hecho frente a las amigas de Akane fueron el mejor impulso. Lamentaba haberla dejado sola en ese bochornoso momento pero eran sus amigas y no las de él.
- Estoy en casa!
- Hola Ranma ¿Dónde está Akane? – dijo Kasumi quien salió a recibir al muchacho.
- Fue a comer con sus amigas, dijo que llegaría a la hora de la cena – respondió un poco tímido, no sabía cómo actuar aún con Kasumi después de que Akane le confirmara lo que pasó entre ellos y sobre todo, por lo que él escuchó sobre ella y el Doctor Tofú.
- Bien, espera que ya te llevo la comida… tía Nodoka dijo que saldrían ustedes dos cuando terminaras – dijo la mayor de las Tendo con su sonrisa habitual, ya había aceptado todo y no guardaba ningún rencor, sabía que el muchacho amaba a su hermana.
- Gracias, Kasumi – dijo y se fue al comedor.
Comió todo lo que pudo, el día había resultado agotador mentalmente y necesitaba reponer energías, cuando terminó su madre lo arrastró hacia afuera sin derecho a réplicas, el muchacho estaba sorprendido, su mamá nunca había actuado así con él.
- ¿Qué pasa? ¿A dónde vamos? – preguntó por milésima vez a su madre, ya iban bastante lejos del dojo.
- Vamos a hacer algo, que de seguro olvidaste y es muy importante – dijo Nodoka mirándolo seriamente, el chico de la trenza la miró con cara de curiosidad, no se imaginaba a que se podía referir su madre y ella se dio cuenta de eso – Iremos a comprar el anillo de compromiso… no vi que Akane llevara uno, solo lleva esa pulsera que va a juego con la tuya… ¿Cómo pudiste olvidarlo? – continuó la mujer, se cuestionaba como su hijo podía haber olvidado algo así, realmente la educación que le dio Genma fue nula en estos temas.
- MALDICIÓN! Lo olvidé, lo olvidé! Pero Akane no me ha dicho nada, eso es bueno – dijo Ranma en voz alta. – Como diablos olvidé eso, es lo típico de las pedidas de matrimonio! Soy un idiota – pensó el muchacho.
- Como si no la conocieras ¿Tú crees que ella te pediría un anillo? Sabes que ella no es así, si no se lo das no te lo pedirá
- Es cierto! Mamá… soy un idiota! TENEMOS QUE COMPRAR EL ANILLO! – dijo el chico de la trenza, ahora era él quien jalaba a su madre hacia el centro comercial.
- Soy el peor prometido del mundo, quizás decepcioné a Akane al no darle un anillo cuando le pedí que se casara conmigo… y si mamá no me lo recuerda no me entero! Soy un idiota, idiota, idiota, idiotaaaaaaa – pensaba el muchacho
…
Tras un largo día en la escuela y una larga charla con sus amigas, en las que evitó decir cualquier cosa que no correspondiera, Akane llegó a casa. Estaba agotada, después de comer sus amigas quisieron ir a pasear por la ciudad así que había hecho una gran caminata para volver al Dojo.
- Estoy en casa!
- Hola hermana! ¿Cómo te fue? – preguntó Kasumi quien fue la única que apareció a recibirla.
- Como crees… ya toda la escuela sabe que Ranma y yo nos casaremos, el profesor tenia el video del torneo y lo mostró a la clase! Qué vergüenza! – dijo Akane a su hermana, sabía que ya podía confiar nuevamente en ella.
- Vaya… no te preocupes, seguro mañana irá mejor! – dijo la mayor sonriendo genuinamente.
- Eso espero, hermana
La peliazul fue a su habitación y se puso el gi de entrenamiento, debía botar las nuevas tensiones. Al pasar por la casa se dio cuenta que su prometido no estaba, y un sentimiento que creía en el pasado afloró en ella. – ¿No estará con alguna de sus otras prometidas? Que digo, ya no son sus prometidas… no me dijo que saldría- meditaba, Kasumi la vio y se imaginó lo que pasaba por su mente.
- Ranma salió con tía Nodoka hace un rato, ya debe estar por volver – dijo la mayor de las Tendo.
- Ya veo… iré a entrenar un rato – dijo la peliazul, se regañó mentalmente por desconfiar tan rápido de su prometido.
Akane terminó de entrenar y fue a darse un baño, cuando bajó para la cena escuchó la voz de Ranma quejándose. Sonrió instantáneamente.
Ranma se sentía fatal, estaba cansado pues odiaba ir de compras, y encima pensaba que había defraudado a su prometida, cuando ella se sentó a su lado en la mesa solo aumentó su malestar, cada sonrisa que ella le daba le clavaba el corazón. Lamentablemente habían quedado con su madre en que le entregarían el anillo en la fiesta de compromiso, así que ese sentimiento continuaría por unos días más.
- Ranma, ¿Qué sucede? Te ves desanimado – preguntó la muchacha en voz baja, la familia estaba enfrascada en su conversación sobre la fiesta del sábado.
- No es nada Akane, tengo mucho sueño… ¿Cómo te fue con tus amigas? – preguntó para cambiar de tema.
- Muy bien, el ramen estaba excelente! Y las invité para la fiesta, ¿invitaste a tus amigos?
- Sí, le dije a Hiroshi y Daisuke… pero no sé si vendrán por nosotros o para coquetear con tus amigas – dijo ya más relajado el chico de la trenza. A pesar de que estaban frente a la familia conversaban muy bien los dos solos, aunque el hecho de que los ignoraban por planear la fiesta ayudo bastante.
- Supongo que no planean nada pervertido, si las molestan de ese modo voy a golpearlos
- Lo sé y se los dije, no creo que lo intenten
- Ranma… estuve pensando… ¿Qué pasará con Ukyo? ¿Vas a invitarla? Yo quería invitar a Konatsu y a Mousse, ellos han sido buenos con nosotros – dijo Akane en tono serio, la familia dejo de conversar y se centró en la plática de los más jóvenes, aunque estos ni se enteraron.
- No sé ¿Crees que debería?... U-chan es la única amiga que he tenido pero no quiero problemas, si invitamos a Konatsu ella vendrá también… con Mousse lo mismo, si viene de seguro viene con Shampoo
- Shampoo dijo que volvería y no lo ha hecho, si no viene en un par de días tendremos que ir nosotros para ver que trama… y bueno, hoy hable con Ukyo por lo que pasó en clase, me disculpé… pero sigo sintiendo que ella no es sincera… De todos modos creo que lo mejor es invitarla, podría enfadarse más si no lo hacemos – resolvió la menor de las Tendo. La familia cada día se sorprendía más, los jóvenes se encontraban hablando civilizadamente sobre esas chicas y respetaban la opinión del otro, sin insultos ni golpes.
- Si tú crees que es lo mejor, eso haremos – respondió Ranma continuando con su comida.
- Que hermoso momento para estar vivo – dijo Soun emocionado.
- Lo mismo digo, Tendo… falta muy poco para que las escuelas estén unidas! – dijo Genma limpiándose una lagrima falsa de los ojos.
Ranma y Akane dieron un suspiro en conjunto, habían olvidado que estaban todos ahí, agradecían internamente no haber dicho nada que podría darles pie a situaciones incomodas.
Ese día habia resultado agotador para todos los habitantes del dojo Tendo, por lo que tras la cena uno a uno se fueron retirando hacia sus habitaciones para descansar. Akane fue la primera en marcharse, se puso su pijama y tras dejar la escotilla de su ventana abierta, se acostó con la luz encendida, a pesar del sueño que la invadía intentaría esperar a Ranma despierta.
El chico de la trenza estaba que se caía de sueño, estaba muy cansado y solo quería dormir pero no podía, estaba en su habitación esperando que pasara un poco de tiempo para escabullirse a la habitación de su prometida, el hecho de que fuese en secreto solo le provocaba más ansiedad. Empezó a dormitar y cuando su cabeza chocó con la almohada se sobresaltó – si no me voy ahora, voy a dormirme aquí… espero que no sea muy temprano- pensó el muchacho. Se levantó sigiloso y salió por la ventana, su madre que solo fingía dormir sonrió y se apegó más a su esposo-panda.
Ranma llegó al cuarto de Akane y encontró una imagen que guardaría en su memoria, la muchacha se encontraba dentro de la cama con la espalda apoyada en la pared y abrazaba un cojín, parecía una niña pequeña – Lo más seguro es que intentó esperar despierta… - pensó el muchacho y sonrió, nunca terminaría de agradecer a los Dioses poder llevar esta relación con ella. Se sentó en la cama y le tocó las mejillas con su dedo índice para despertarla, si dormía en esa posición iba a amanecer con dolor de espalda, ella sintió el contacto y despertó asustada, como acto reflejo lanzó un puñetazo.
- Ranma… eras tú! – dijo la peliazul sorprendida, sentir que le tocaban el rostro mientras dormía, sabiendo que no había nadie con ella en el lugar la asustó y por eso actuó así por reflejo, olvidó a quien estaba esperando.
- Claro que soy yo! ¿Acaso esperabas a alguien más? – dijo enfadado mientras se sobaba la mejilla donde recibió el golpe.
- Claro que no! Solo que olvidé que vendrías y me asusté… aparte estaba dormida, lo siento
- Ya, solo quería que te acostaras bien, si duermes así mañana te dolerá todo y andarás de pésimo humor – respondió con un poco de enfado aún, seguía sentado en la cama y puso sus brazos en su pecho.
- Estaba esperándote… ¿Vas a quedarte o dormirás en tu habitación? – preguntó la muchacha mientras se acomodaba en su cama.
- No sé ¿Qué quieres tú?
- Mmmm… que te quedes, por supuesto…
- Bien, eso planeaba hacer! – dijo el muchacho levantándose para apagar la luz, rápidamente se devolvió hacia la cama y se acostó junto a la chica.
- Fue un día intenso ¿No crees? Sabía que sería difícil pero no pensé que tanto – dijo la peliazul abrazándose al chico, por fin podía estar con él en paz.
- Fue horrible… espero no pasar por algo así nunca, odio que todos sean tan entrometidos! Hasta el maestro, no puede ser – bufó el chico de la trenza, aún se sentía mal por lo del anillo, sentía una mezcla de enojo por el día en la escuela y frustración por no ser capaz de ser un buen novio.
- Sí, pero ya que hacerle… mejor ya vamos a dormir, me muero de sueño! – dijo Akane cerrando los ojos.
- Buenas noches, Akane – se acercó a ella para poder besarla, la última vez que la besó fue en la escuela frente a sus amigas, y ya habían sido muchas horas de eso. La muchacha le correspondió el beso que poco a poco se volvió más intenso, a pesar de tener sueño el calor empezó a subir en ambos pero continuaron, se habían extrañado. Se encontraban de lado, frente a frente y Ranma empezó a tocar el cuerpo de su prometida y besar su cuello, Akane soltó un jadeo y reaccionó. Estaban en la casa, con toda la familia ahí.
- Ranma… no podemos… no aquí – dijo la menor de las Tendo separándose del chico.
- ¿Por qué no? Todos están durmiendo – respondió el chico de la trenza, sentía como ese conocido calor recorría su cuerpo, ya habían pasado un par de días sin estar con ella de esa manera y la extrañaba.
- Pueden oír… Nabiki está al lado… - dijo un poco triste la muchacha, ella también quería estar así con su prometido.
- Seremos silenciosos! – dijo Ranma muy seguro, a pesar de la oscuridad, gracias a la luz de la luna pudo ver como Akane levantaba una ceja, demostrándole que no creía que eso fuese algo posible – Está bien… ya deberíamos irnos de viaje de nuevo ¿Qué dices?
- Claro, muy pronto… ahora debemos dormir! Buenas noches – respondió Akane, le causó gracia como el chico ya quería tomarle palabra de lo que ella dijo en su viaje, sobre salir un fin de semana de "entrenamiento". Aunque quisieran, no podría ser esta semana por la fiesta de compromiso. Se besaron, esta vez de forma tierna, como en la escuela y se dispusieron a dormir, recibiendo el calor de los brazos del otro. Eso les bastaba para ser felices, por el momento.
Continuará…
Hola a todos! Lo siento por la demora, un sin fin de cosas me han pasado desde la ultima actualización. Sigo con gripe, con tareas de la universidad, empecé otros animes y sobre todo, muchas ideas que no sabia como poner en la historia! así que espero que les guste este capitulo. Esta historia siempre pensé escribirla para mi misma (y así sigue siendo) y saber que hay más personas a quienes les gusta, me hace muy feliz :)
Gracias por sus reviews!
Hola: realmente no creo que sean más de 20 capítulos, aunque definitivamente cuando empecé a escribir no pensé que se extenderia así jajaja
pceleste377: me alegro mucho de que te guste mi historia! muchas gracias :)
nancyriny: a mi tampoco me gustan los celos, mi feminista interna me odia por esas escenas jajaja pero Ranma sin celos no es Ranma! y como es ficción, se lo permito xD
