Capítulo 16: King Rat

El título pertenece a Modest Mouse.

Podría decirte acerca de cómo fue el resto de mi día, como me vi a obligada a salir de la ciudad para comprar drogas (todavía sigo molesta con Bismuto), de cómo activamente he estado evitando al trio de amigos, sobre como olvidé que Steven me había invitado a un evento organizado por la ciudad en el muelle y de cómo he estado más sensible que de costumbre. Pero nada de eso es ahora lo mínimamente relevante.

Llegué casi cuarenta minutos después de que Steven me llamara para recordarme sobre nuestro encuentro, toda su familia parecía estar pasando un agradable día en el parque de diversiones, Amatista, Steven e incluso Connie (era la primera vez que la veía desde que la conocí) parecían ansiosos de subir a la mayor cantidad de juegos mecánicos posibles.

Peridot, Garnet y Perla también estaban presentes, pero estaban más interesadas comiendo y platicando, en cuando llegué inmediatamente pude sentir la incomodidad palpable de Peridot. Apenas movió su mano para saludarme. Para mi fortuna no tuve que quedarme con ellas mucho tiempo, en cuanto bajaron de la montaña rusa, Steven me arrastró con ellos hacía los juegos. Fue una tarde agradable.

Después de los juegos, fuimos a comer a los puestos ambulantes aledaños, compré un par de banderillas y un helado. Steven parecía bastante complacido de que su novia estuviera ahí, la chica estaba estudiando ingeniería mecatrónica y casi nunca tenía tiempo libre, si todo iba bien podía ganar una beca para estudiar en el centro espacial Kennedy.

Durante ese tiempo Peridot se excusó para ir al baño y ya que parecía que nadie me estaba prestando atención en ese momento, me escabullí para seguirla. Se estaba lavando las manos cuando entré, parecía que al igual que yo era un desastre cuando comía con las manos, esperé mientras se lavaba y se secaba la cara con su camisa.

La abordé en cuanto giro su cuerpo, extendí mis brazos a cada lateral de su cuerpo para sujetar el lavabo y bloquear su camino. No perdí tiempo en enterrar mi nariz en su cuello, todavía estaba un poco húmedo. Peridot en realidad me gruñó y trató de alejarme, logró apartarme del fregadero pero me permitió tener mis manos libres para dejarlas vagar por su estómago, pude ver en el reflejo del espejo su expresión, parecía que la pequeña rubia podía golpearme en cualquier momento.

–¡Suéltame! –se quejó, incluso trato de darme un cabezazo.

Mi diversión fue interrumpida por la apertura de la puerta, era Perla, contempló por unos segundos la escena que acababa de encontrar y me dio una mirada sucia (aunque no fue nada en comparación con la que me daría más tarde), Peridot aprovechó ese momento para apartarme con brusquedad. –No fue nada –la escuché decirle a la irritante mujer mientras se iban. Cuando volví con el grupo, pude notar la mirada fija de Garnet sobre mí.

La tarde continuó sin algún otro acontecimiento relevante, casi media hora antes del espectáculo de fuegos artificiales Steven se fue con Connie a dar un breve paseo.

–Eres bastante buena en los juegos de feria –dijo Amatista mientras tomaba asiento a mi lado en un banco de piedra sin respaldo. Peridot estaba a su lado en silencio, recargada en su contra, con una tranquilidad envidiable, me irritó en lo más profundo.

–Cuando solía ser niña iba a la feria cada vez que tenía oportunidad –contesté abrazando el enorme peluche que había estado sosteniendo desde el lanzamiento de pelotas. Mis otros dos premios se los había regalado a Steven para Connie.

–Después del tercero la gente de los puestos te estaba mirando con horror –se rió. Dudaba que me hubiera hablado de esa manera si Peridot le hubiera dicho lo que paso.

–¿Solo vas a fingir qué no pasó nada? Merezco la cortesía después de darte un orgasmo ¿No lo crees?

Pude ver el cuerpo de Peridot tensarse, Amatista se desconcertó pero después de unos segundos pareció comprender mi implicación.

–Es un poco triste que no le hayas dicho –agregué.

Amatista miró entre nosotras.

–¿Te acostaste con ella? –preguntó con incredulidad total.

–Eso no fue… exactamente lo que paso –respondió la chica rubia tropezando con sus palabras.

–¿¡Exactamente!?

–Yo ni siquiera toqué… –dijo mientras miraba hacia el océano.

–¿Pero ella a ti si? –cuestionó empujándola por los hombros, los ojos de Peridot permanecieron en el mar. Alguna gente alrededor miró en nuestra dirección debido al ruido.

–Fue hace tiempo –murmuró en voz baja.

–Eso no cambia una mierda, la has seguido viendo –. Y tal vez, sino no me hubiera vuelto a ver su relación habría tenido probabilidad de arreglarse, pero no lo había hecho y ya no había nada que hacer por el momento.

Amatista se levantó y Peridot trató de detenerla pero la mujer de cabello teñido la empujo con todas sus fuerzas, Peridot cayó al otro lado del banco. Para mi sorpresa un puñetazo golpeó mi zona media justo después.

Garnet y Perla solo miraron a la distancia. Peridot se levantó como pudo y trató de ir tras Amatista…

Cuando Steven regresó preguntó por ambas, pero Garnet le aseguró que querían pasar un poco de tiempo solas. Era imposible evitar notar el aura que tanto ella como Perla desprendían así que me fui apenas comenzaron los fuegos artificiales.

N/A: Me estaba costando muchísimo la narrativa normal con diálogos y de esta manera siento que se entiende mejor. Gracias a darknest7 en wattpad por seguir esta historia desde hace años. De nuevo perdón por la disminución de calidad.