All I Ask. Capítulo 16.

¡Feliz Navidad! Estoy ansiosa de que lean este capítulo, así que decidí que este lo tenia que traer hoy, mi regalo para ustedes. Gracias infinitas, que disfruten de esta fecha rodeados de sus seres amados, deliciosas comidas y mucha paz.


Sus sentidos comenzaron a despertar y con ellos el dolor de cabeza, lentamente abrió los ojos con temor de ser cegado por la luz, para su suerte la habitación estaba en total obscuridad, aunque podía ver los rayos del sol asomarse por debajo de la cortina, ahí reparó en que no estaba en su habitación, alarmado se incorporó de inmediato, haciendo que el dolor se disparara.

Tratando de evocar la noche anterior, se concentró en su último recuerdo, había entrado a una especie de bodega, estar tomando alcohol hasta sentir su garganta arder, se llevó una mano a la cara como si pudiera desaparecer su vergüenza por haber vomitado el suelo de Granger, sintió nausea al recordar que la había besado y peor, le había pedido que se quedara. Al parecer no lo había hecho porque se encontraba solo, como si hubiera podido leer sus pensamientos, la puerta se abrió y su esposa entró con una bandeja, se cuestionó porque no había utilizado a Poppy para eso, en eso momento su cabeza le recordó que pensar dolía.

-Buen día, que bueno ver que has vuelto a la vida por tu cuenta, aunque me has robado la oportunidad de despertarte con un poco de agua

-No te atreverías – gruño

-¿Me estas retando? - rio

-¿Por qué estas tan contenta? Detente – dijo con irritación

-No todos los días se tiene la oportunidad de verte sufrir de una resaca ¿querías tomar hasta perder el conocimiento? Lo lograste - dijo aun con una sonrisa

-Vete – cubrió su rostro con una almohada

-Lo haría, pero estas en mi cama y, además, si me voy me llevare conmigo esta poción para hacer que las consecuencias de tus malas decisiones también te dejen

-Te estoy odiando, dámela – la miró abatido alejando la almohada, aun molesto

-Pareces un niño pequeño, esa no es manera de pedirlo

-No tengo porque soportar tu tortura- se cruzó de brazos - ¡Poppy!

-Oh no, tiene instrucciones de no acudir a tu llamado – se burló

-Granger, puedes por favor darme la poción – dijo entre dientes una vez que se rindió

-Volvimos al Granger – dijo colocando su mano de manera dramática sobre su pecho, lo vio sonrojarse, solo necesitaba saber si recordaba lo sucedido la noche anterior, sin decir más le entrego el pequeño envase, lo bebió en un solo trago – ahora bebe un poco de agua, te traje tostadas, no creo que tu cuerpo pueda procesar algo muy pesado

-Gracias – dijo sorprendido, aunque no debería de estarlo, sabia la clase de persona que era, siempre cuidando de los demás aun cuando nadie se lo pidió o sin merecerlo. Comenzó a comer lentamente evitando hablar, sabía que ella no dejaría pasar lo sucedido.

-¿Mejor?

-Si – contestó después de pasar su tostada, comía lentamente tratando de evitar lo máximo posible las preguntas y las explicaciones que no deseaba dar.

-Bien, necesitas agradecerle a poppy sin ella no hubiera podido traerte a casa y evitar un escándalo

-Hablaré con ella – dijo haciendo ademan de levantarse de la cama y dejando a un lado la bandeja de comida

-¿A dónde crees que vas?

-Me dijiste que fuera con poppy y ya que aparentemente no puede venir si le llamo, debo ir a ella

-Deja de evitar lo que necesitamos hablar

-Granger – bufó frustrado- ¿puede esperar? Necesito un baño y ropa limpia

-Mi baño está disponible y ahí encontrarás tu ropa, todo lo necesario

-No hace falta, puedo ir a mi habitación

-Veras, he hechizado la puerta, ninguno de los dos puede salir de aquí al menos que hayamos aclarado todo, no sé tú, pero estoy cansada de tener que adivinar que sucede contigo, de tener miedo de decir algo incorrecto y lo de anoche – negó con la cabeza-simplemente quiero que esto sea mejor para ambos, hemos avanzado mucho esta semana y llevamos casi cinco meses casados, si seguimos así seremos miserables, suponiendo sobre el otro, ya no somos unos niños.

Lo vio asentir, sin decir ni una palabra se fue directo al baño, cuando escuchó el agua de la ducha correr se permitió exhalar sonoramente, había estado muy ansiosa, pero al despertar esa mañana había decidió que era momento de hablar, no hace mucho él le había pedido que le hablara con la verdad, pues necesitaba decirle lo que pensaba, porque ya no podía seguir jugando al gato y al ratón, no podía continuar esperando a que algo sucediera que los haría retroceder dos pasos.

Para tener algo que hacer con sus manos, ordenó la cama, acomodó su escritorio, estaba organizando sus libros y se detuvo cuando tomó el que Malfoy había firmado, nunca creyó que conocería a uno de sus autores favoritos y mucho menos casarse con él, sonrió recordando la noche en la que se lo confesó, se había quedado sin palabras, una parte de ella había sentido pena por él porque era un gran autor y debía utilizar un nombre diferente para que sus publicaciones fueran tomadas enserio.

Escuchó la puerta del baño abrirse, rápidamente dejo el libro en su lugar, girándose para encontrarse con él, quien ya se miraba mucho mejor, le sonrió ligeramente, usualmente era muy difícil para ella descifrar las emociones del hombre, pero al parecer había olvidado poner ese muro entre ellos pues claramente podía ver que estaba ansioso.

-¿Sería posible que pretendamos que lo de anoche no sucedió? – preguntó después de un par de segundos en silencio – supongo que de eso quieres hablar

-Es un tema que tenemos que discutir, sí, pero no estoy dispuesta a seguir pretendiendo que algo no está mal contigo, sinceramente harías mi vida más sencilla si tan solo supiera en qué términos estamos, no quiero más sorpresas

-Mi vida seria más sencilla sin tener que hablar de mi pasado, no se puede tener todo – se encogió de hombros

-¿Ha funcionado no hablar al respecto? porque evidentemente solo te trae más soledad y dolor, Malfoy, no te estoy pidiendo tus secretos más obscuros, no tienes que contarme nada sino lo quieres, pero lo preferiría, no seremos una pareja, aunque sea difícil siquiera para mí entenderlo, honestamente y con toda libertad te digo, me importas.

-¿Por qué? – preguntó sorprendido

-Técnicamente crecimos juntos, como sea que haya sido, has sido un constante en mi vida, incluso estuviste ahí en una de las peores noches que he tenido que vivir, sea destino, sea mi deseo de hacer un mundo mejor, sea magia, ese hechizo que tú mismo descubriste nos ha traído hasta aquí, puede sonar tonto, pero es lo que creo

Dejó escapar un suspiro, supo que había ganado la batalla, cuando resignado y con lentitud lo vio caminar hacia ella, tomando asiento en su pequeña salita de la cual ella no se había movido temiendo acobardarse, temiendo no poder enfrentarlo al ver su mirada, la de alguien que iba muerto en vida.

Creyó que se tomaría su tiempo en encontrar las palabras para expresar todo aquello que deseaba saber y que él tanto se negaba a dar, se llevó una sorpresa cuando comenzó a hablar, como si tanto callar lo estuviera ahogando.

-La primera vez que utilicé el hechizo, fue el nombre de Astoria el que apareció, en aquel entonces ella seguía comprometida con Theo, me dispuse a ignorarlo, me fui de viaje, llegué a Egipto donde nadie conocía mi nombre, me dedique a estudiar cada libro, escultura, reliquia, sabía que el origen del hechizo de almas gemelas estaba ahí, me dijeron que nunca había fallado, solo que en ocasiones, en pocas, la otra persona en cuestión no tenía el mismo resultado, es magia muy antigua; regresé a casa dispuesto a seguir ignorando lo que ella significaba y podría significar para mí si decía actuar, para mi sorpresa, la atracción era mutua, no sé si Theo te lo contó alguna vez

-Nunca quise hacer muchas preguntas - dijo incomoda ya que eso estaba haciendo en esos momentos

-Era como un imán atrayendo a otro, era algo inevitable, Theo nos descubrió besándonos una tarde que no medí las consecuencias, que fui egoísta y me deje llevar, ese mismo día lo perdí como mi amigo, Blaise tomó su lado y Pansy no concebía que hubiera traicionado a nuestro amigo de esa manera y simplemente se alejó – levantó la vista del suelo, para ver su reacción ante la atrocidad que acaba de confesar, pero ella no se escandalizó ni lo juzgo, eso le dio pauta para seguir contando su historia - por mucho tiempo fuimos nosotros cuatro contra el mundo y mi traición, también daño nuestra amistad, pero en aquel entonces creí que algún día lo entenderían, cuando vieran que tan felices éramos

-Cuéntame de ella – dijo antes de pensarlo bien

-Era hermosa, inteligente, tenía la habilidad de calmarme con solo mirarme, me alentaba a ser mejor, era educada, todo lo que mi madre me dijo que una esposa debía hacer, la mujer que siempre desee tener a mi lado, la amaba, dependía de ella tanto como respirar, nunca creí que alguien vería más allá de mis errores, que alguien estuviera dispuesto a darme un cariño sincero, se quedó a mi lado en mis facetas más obscuras y nunca me hiso sentir que había fallado.

-Suena como una mujer increíble, lamento tu perdida- estaba siendo honesta

-Tenía que recordarme cada día que era real – suspiró – le emocionaba mucho cuando le compartía sobre mis expediciones, me dijo que debería comenzar a escribir sobre ellas, así lo hice y comencé a hacerlo de manera profesional, una tarde le conté sobre el hechizo de las almas gemelas, insistió en hacerlo, nuestras vidas se tornaron tensas cuando fue el nombre de Theo el que apareció y no el mío, me molesté con ella, fue algo estúpido, ahora lo sé.

-Malfoy – se detuvo, se sentía mal hablarle por su apellido cuando se estaba abriendo por primera vez – Draco, un alma gemela no necesariamente es alguien con quien tendrás una relación amorosa, es tener una conexión, una afinidad tan fuerte que permanecerás siempre a su lado, puede ser platónico, una hermandad, por ejemplo, considero a Harry mi alma gemela, pero eso no significa que este enamorada de él

-Como dije, fue estúpido, quizá estaba buscando excusas para alejar a alguien que no creía merecer, a los pocos días nos enteramos de que seriamos padres, con eso se me olvide de todo, sin importar si lo merecía o no, jure hacer lo imposible por mantener mi familia a salvo y feliz; tenía una expedición planeada a Egipto, pensé en cancelarla para quedarme en casa, Tory insistió en que no lo hiciera, no quise dejarla sola, así que nos fuimos los dos – sus ojos se humedecieron, ante eso ella decidió acortar la distancia entre ambos, se colocó de cuclillas frente a él, tomando sus manos

-No tienes que seguir, no tienes por qué contarme todo, no sino estas listo

-Es muy fácil en ocasiones ignorar todo el tema, todos evitamos el tema y en parte es mi culpa, porque no me gusta hablarlo, no me gusta recordarlo

-Draco, no te conoceré como otras personas, pero sé que no estás bien y no es necesario pretender, perder a alguien amado es doloroso y no existe un tiempo ideal para dejar ir, puede ser muy solitario, pero ahora me tienes a mí, si es que me dejas ser tu amiga.

La miró intensamente, se soltó de su agarre para tomarla de los hombros levantándola de su posición, atrayéndola hacia él, sin pensarlo llevo sus labios sobre los de ella, al principio ella se sorprendió, pero no tardó en responder, no importaba que estaba ahora sentada sobre él, que lo que estaban hablando era algo delicado y serio, que su mente le gritaba que no siguiera, que él no estaba listo para involucrarse con alguien, aun siendo su esposa, ni que una parte de ella no quisiera ser usada para olvidar a alguien más.

Lo único que parecía importar el calor que estaban dejando sus besos sobre su cuello, como su mano derecha hacia contacto con su piel bajo su camisa, como sentía la necesidad de deshacerse de toda la ropa que les estorbaba, quizá ella también sentía la necesidad de sentirse deseada. Lo escuchó gemir cuando en un movimiento colocó sus piernas a sus costados, aferrándose a su cuello, tomándola de las caderas, se levantó del sillón y con pasos torpes llegó hasta la cama sin dejar de acariciarla.

La dejó caer sobre el colchón para quitarse su playera, ella lo imitó, una vez que la aventó al suelo, sus manos se fueron a su pantalón, viendo como estaba teniendo problemas técnicos, el soltó una risa y le ayudó, para después hacer lo mismo con los suyos, quedando ambos en ropa interior, antes de volver a tocarla, se permitió admirarla, ella se sonrojo y se giró para evitar mirarlo, eso no le gustó, verla insegura de sí misma le causo conflicto y pensó que quizá parte de ello era su culpa.

Tomándola de la barbilla giró su cabeza con delicadeza para que ella pudiera mirarlo, en ese momento quiso detenerse, quiso poder volver el tiempo atrás, no haberla besado en primer lugar, porque ahí viéndola a los ojos, la deseaba. Se abalanzo sobre ella, dejaría que sus acciones hablaran, que no le quedara duda de lo hermosa que era y lo que provocaba en él.

-Hermione, Hermione – decía entre cada beso que dejaba sobre su piel, ella no sabía si era para recordarse con quien estaba o si simplemente era algo que le gustaba hacer, pero la manera en que decía su nombre solo le recordaba a la noche anterior en la que a pesar de su estado de embriaguez la había besado y la había dejado confundida, con ganas de más.

Él se detuvo un par de segundos para mirarla una vez más grabando cada una de sus cuervas en su memoria, sus miradas se conectaron, espero a que ella le pidiera detener esa locura, pero en su rostro solo podía ver la determinación, aquel mismo gesto cuando estaba a punto de probar que ella tenía razón.

El resto de la ropa termino sobre el suelo de la habitación, las caricias, los besos fueron suficientes para callar sus pensamientos, sus razones, no hacía falta que Hermione le dijera que había mentido, que la puerta no tenía ninguno hechizo, que no estaban atrapados ahí, pero honestamente había sido una de sus mejores ideas en los últimos días, aunque nunca imagino que su conversación terminaría sin muchas palabras.

Él fue el primero en despertar, la vio dormir tranquilamente, sin pensarlo mucho, comenzó a pasar su dedo índice sobre su brazo, hacía mucho tiempo que no tenía contacto físico con nadie, necesitaba distraerse de los pensamientos de culpa que comenzaban a invadirlo, algo que se sentía tan bien no debería hacerlo sentir tan terrible, lo atribuyó a que era la primera vez que estaba con alguien desde el embarazo de Astoria.

Estaría mintiendo si dijera que no había rondado por su cabeza intimar con Granger, a pesar del odio y los malos momentos, nunca negó su belleza, ni la exterior como la interior, la manera en la que le había dicho que se preocupaba por él, que le importaba, lo había hasta mareado.

Ella se removió en la cama, abriendo lentamente los ojos, se giró para verlo con clara preocupación, para calmarla le sonrió para después depositar un beso en su frente, ella se sentó, cubriéndose lo más que podía con las sabanas, conociéndola iba a querer hablar aún más sobre lo sucedió y racionalizarlo, así que se le adelanto.

-No siempre hay una razón, a veces actuamos por emoción y deseo - la tomó de la barbilla – ¿te arrepientes? Porque yo no

-Ni yo, es solo que quiero que ambos estemos bien con esto, no quiero que creas que esto era un plan para llevarte a la cama – el rubio soltó una carcajada

-Fui yo quien lo inicio ¿recuerdas? – sonrió de lado acercándose a su rostro – tal vez necesitas que te ayude a hacer memoria

La besó lentamente volviendo a callar todas sus preguntas y temores, no tenía porque significar algo, pero quizá debería discutir sobre lo ocurrido con Ginny o Pansy, quizá necesitaba ayuda de las dos, aunque su amiga pelirroja quedaba descartada ya que seguramente ya se encontraba en su luna de miel, por el momento debía recordar no mezclar sus sentimientos con lo ocurrido.

-¿Qué sigue? – no pudo evitar esa pregunta- ¿A dónde nos lleva esto?

-No estoy seguro – resopló – tal vez signifique que no debemos ser miserables en este matrimonio, podemos disfrutar un poco y hacernos un poco de compañía ¿no crees?

-Si – dijo sonrojándose

-Entonces, no se diga más – le sonrió – aunque sé que necesitas procesarlo

-Solo un poco – asintió

-¿Qué te parece si invitamos a Potter y a Pansy a comer? Eso ayudaría a que te sientas cómoda

-¿No te molesta que Harry venga?

-Te dije que era algo que me gustaría hacer, además, no es tan malo y si quiero que mi amistad con Pansy vuelva a ser como antes necesito a Potter aquí

-Y yo creyendo que honestamente te agradaba

-Slytherin ¿recuerdas?

Depositó otro beso en su frente, sin pena alguna se levantó de la cama buscando su ropa, ella evitó mirarlo concentrándose en el techo, no comentó nada aun cuando le dijo que iría a escribirle a Harry y de paso tomaría otra ducha.

Cuando la puerta al fin se cerró dejándola sola, sintió como si un peso se le hubiera quitado de encima, paso sus manos sobre su rostro, en ella no había ninguna duda, ningún arrepentimiento, sin embargo, ahora existía incertidumbre ¿Cómo se tratarían ahora? A ella no se le daba muy bien eso de separar las emociones de actos tan íntimos, ¿Qué tal si esa pequeña admiración que sentía por él se convertía en algo más? Por unos segundos maldijo la habilidad de Malfoy de hacerla olvidar con sus labios. No podía negar que, si la oportunidad se presentara, volvería a hacerlo

Por su parte Draco ya se había cambiado, esperando para darle tiempo a la castaña para pensar y también a el mismo para mantenerse calmado, durante su ducha se repitió a si mismo que no había necesidad de sentirse culpable, después de todo, Hermione era su esposa y su alma gemela, aunque no resultó muy bien la última vez, tal como le dijo, no tenia que ser algo mas que una actividad de placer para disfrutar, sin ataduras.

Se dejó caer sobre la cama, cerrando los ojos y tratando de calmar su corazón, un escalofrió lo recorrió, protección, no habian usado protección. Salió corriendo a la habitación de ella, ni se molestó en tocar la puerta, deseo haberlo hecho, así se hubiera evitado verla vestirse con un sencillo vestido verde mientras intentaba subir el cierre en su espalda.

-Déjame ayudarte – ella se sobresaltó, no esperaba verlo ahí, había estado tan concentrada pensando aun que no se dio cuenta de su llegada, al terminar con el cierre, su dedo recorrió sus hombros provocando un escalofrió – Potter y Pansy estarán aquí en unos treinta minutos, Poppy está feliz de preparar un banquete

-No hacia falta algo tan grande

-Lo sé, pero le ha alegrado tener algo que hacer, después de sentirse inútil porque su ama le prohibió ayudarme

-¿te estas quejando?

-En absoluto, pero, hay algo que debemos hablar

-Dime – comentó mientras se colocaba sus zapatos

-¿Estas tomando poción o algo muggle para evitar embarazos?

-No te preocupes, tomó poción sin falta – claro que ya había pensado en eso, no iba con ella no estar preparada para lo que sea, alerta permanente

-Oh, es que por un momento me asusté, no creo que sea algo que necesitemos agregar a todo esto – dijo señalándose a ambos – no ahora

-Estoy de acuerdo, tranquilo – tomó sus manos para darles un apretón, si bien no le contó el resto de la historia, no hacia falta de muchas palabras para saber que había sucedido con su bebé, un paso a la vez se dijo a si misma. – muero de hambre ¿crees que Poppy me deje robar algo de la cocina?

-Ni en sueños

Harry miraba su interacción sin quitarles la mirada de encima, desde el momento que llegaron fueron recibidos por ambos, no pasó por alto el nerviosismo de su amiga, ni la manera en que Malfoy la miró dirigirse al comedor, cosa que le provocó un escalofrió.

Debía reconocer que lo único que lograba distraerlo de su misión era la deliciosa comida, pues Pansy prácticamente lo estaba ignorando, hablando con su amiga, aunque sabía que era porque estaba ansiosa de estar ahí, había estado perfectamente cuando estaban rodeados del resto, pero estando solo ellos cuatro era difícil para ella.

-¿Qué sucedió anoche? Ya no los vimos durante la cena – arqueó la ceja

-Harry, si sabes que no te deben explicaciones – intervino Pansy

-Lo sé, pero solo quiero saber si todo está bien – dijo viendo directamente a la castaña

-Nada de que preocuparse, ya sabes que no tolero estar rodeada de tantas personas y me aleje porque sentía que podía tener un episodio, Draco me encontró y decidimos venir a casa

No se creyó su mentira, la conocía perfectamente, pero no dijo nada al darse cuenta de cómo se había referido a su marido, ahora sí, estaba cien por ciento seguro que algo más había pasado entre ellos y una parte de él se sentía aliviado, la otra parte comenzaba a preocuparse por ella.

Terminaron de comer, Malfoy propuso enseñarles el resto de la propiedad, después de recorrer el lugar, Hermione los llevo al jardín, aprovechando que Pansy se había retirado al baño y el rubio se ofreció a guiarla sin darle la oportunidad a la castaña, Harry se acercó a ella y solo basto con que la mirara intensamente para que comenzara a hablar.

-Tuvo sexo con Draco Malfoy

-No hacia falta que lo dijeras así nada más – dijo alarmado – sutileza, Herms

-¡Es tu culpa! Llevas toda la tarde mirándome como si estuviéramos en una sala de interrogación, así que, si te quieres meter en mi vida, tendrás que escuchar los detalles – bufó – se que estas preocupado por mí, se que tus intenciones son buenas, pero si necesito de tu ayuda te lo diré, no hace falta que me trates como un sospechoso a punto de ser atrapado.

-Sabes que algo raro está sucediendo cuando recibes una invitación de Malfoy, si hubiera sido tuya no hubiera estado tan alerta y claro, solo basta ver como te come con la mirada para saber que sucedió, una parte de mi deseaba estar equivocado

-Dime que he perdido la cabeza – suplicó

-Creo que nunca has estado mejor, no tiene nada de malo ¿sabes?

-Comenzó a contarme sobre Astoria, una cosa llevo a la otra y me siento confundida

-¿Por qué?

-Siento que hay en mi una posibilidad de querer mas de lo que él esta dispuesto a ofrecer por ahora

-Tu lo has dicho, es una posibilidad, no quieras tener todas las respuestas ahora, los sentimientos y emociones no son un libro ni una poción que debas saber a la perfección, son confusos y complicados

-¿Y si creo que pueda ser mutuo? Fue él quien te invito porque supuso que necesitaría de ti

-Entonces déjaselo al tiempo y a la magia

-¿Por qué Pansy debe tener esta versión de ti? En cambio, yo, tuve que lidiar con la versión adolescente y sus crisis

-En mi defensa, tu ayudaste a crear quien soy y actualmente, nadie está intentado asesinarme.

La castaña lo envolvió en sus brazos, no había mentido cuando dijo que Harry era su alma gemela, su hermano, confidente y de solo platicar con él se sentía muchísimo mejor, de verdad Malfoy la conocía más de lo que creía.

-¿De verdad necesitas el baño?

-Claro que no, Harry se Moria por hablar con Hermione y supuse que tu no perderías oportunidad en hablar conmigo, así que dime lo que tengas que decir – soltó sin rodeos

-Lo siento – resopló– por no haberte buscado antes, por creer que eras tu quien debía venir a mí, mi orgullo nunca ha sido una virtud

-Nunca creí que escucharía esto, Veo que por lo menos Astoria te ayudo un poco

-Su ausencia es la que me sigue enseñando

-Perdóname por no haber estado, no pensé que fuera tan grave y cuando quise estar a tu lado, ya era tarde, Ni Cissy lograba hablar contigo - lamentó bajando su guardia

-Lo sé, es mas sencillo dejarse envolver por la soledad y la obscuridad que ver lo bueno cuando crees que los has perdido todo

-¿Qué ha cambiado ahora?

-He perdido mucho tiempo, Tory fue esa pequeña luz que encontré en la obscuridad, me aferre a ella, vivir a su lado era increíble no solo porque la tenia a mi lado, sino porque me sentía vivo por primera vez, cuando ambos me dejaron, me sentí muerto en vida porque ahora ya sabia lo que era vivir y ahora comienzo a creer que podría sentirme igual si lo intento, empezando por recuperar a una de mis mejores amigas

-Debo confesar que no quería venir, hemos sido amigos por tantos años que no saber en qué términos estaba contigo me hacia sentir que algo me faltaba, me sentía apenada y enojado por sentirme así en primer lugar

-Quisiera que pudiéramos recuperar lo perdido ¿me dejarías intentarlo?

-Por mi está bien, además, adoro a tu esposa y como te dije, ella y Potter son un paquete – se encogió de hombros como si fuera una trivialidad y no el gran alivio que sentía

-Entonces ¿amigos? – le tendió la mano, pero ella lo abrazó

-Alguien tiene que cuidar que tus tendencias autodestructivas, no queremos que eso te lleve a arruinarlo todo con Hermione

-No se dé qué hablas – rodó los ojos

-Engáñate todo lo que quieras, comienzas a sentirte atraído por ella y eso no tiene nada de malo

-¿tu que me dices de Potter?

-Es adorable ¿no lo crees? – se rio al verlo rodar los ojos nuevamente

Lo tomó de la mano guiándolo de regreso al jardín sin dejar de quejarse de haberles dado tiempo suficiente a los gryffindor de hablar de lo que necesitaban, parecía que el haber aclarado la situación con ella había logrado quitar toda restricción de la mujer sobre su vida, había olvidado lo mucho que se involucraba, para cuando llegaron con el otro par ya había acordado asistir a una cena con Theo y Blaise, un desayuno con su madre y Hermione, tenia una cita en su taller para una nueva colección en la que estaba trabajando y para la que según necesitaba a alguien de su complexión para terminarla.

-Tenemos que irnos, tengo la prueba de traje de Theo – dijo en cuanto se colocó a lado de Harry

-¿Otra boda tan pronto? – preguntó el rubio con pesadez

-Aun no, pero ese hombre nunca tiene tiempo, lo obligue a que tenga todo listo para cuando decidan la fecha

-Buena suerte, Potter – le susurró al hombre, comenzaba a recordad que tan controladora podía ser

Harry solo se rio, mientras tomaba a Pansy de la mano quien había insistido que no era necesario que los acompañaran a la chimenea, cuando escucharon que habian partido, el ambiente se tornó un poco tenso.

-¿Te sientes mejor?

-Si, gracias por hoy – sacudió la cabeza – y por esta mañana

-No hay de que, gracias a ti

-¿todo bien con Pansy? Parecía mucho mas animada de lo que la he visto

-Somos amigos nuevamente, supongo que ya no es necesario tener a Potter de mi lado

-Seguro que lo necesitaras cuando logres hacerla enojar

-Y bueno, debo soportarlo porque es tu alma gemela y para bien y para mal – dijo levantando su mano izquierda

-Deja de buscar excusas, solo admite que te agrada

-Nunca

-Draco – lo reprimió

-Nunca lo diré, ni, aunque lo piense – sonrió

Ella soltó una carcajada, si el resto de sus días a su lado seria como ese, debía agradecer al hechizo que los llevo a esa situación porque de no haber sido por eso, ella jamás se hubiera cruzado con él, hubiera vivido una vida sin complicaciones, o se hubiera comprometido con Viktor, pero jamás estaría en el medio del jardín de su hogar riendo con Draco Malfoy, quien no amaba, pero si admiraba, alguien que podría llevarla a nuevas aventuras, y así seria, pues la magia de las almas gemelas es poderosa e inevitable.