Disclaimer: La Franquicias Dragon Ball y Fairy Tail no son de mi propiedad, son propiedad de Akira Toriyama y Hiro Mashima respectivamente.

Muy buenas fiestas a todo el mundo, espero que estén disfrutando las vacaciones con sus familias y amigos, yo por mi parte estoy actualizando el nuevo capítulo para todos mis leales lectores quienes siguen leyendo mi historia.

Capítulo 13.

En medio de una de las habitaciones conectadas por distintas cuevas, se encontraron el dragon slayer de fuego Natsu Dragneel con su compañera Lissana, y el mago de hielo Gray Fullbuster con su compañera Levy.

—Hoy es mi día de suerte, me convertiré en mago de clase S y te patearé el trasero flamitas —declaró confiado el pelinegro de hielo.

—No te creas nudista, voy a barrer esta cueva contigo —afirmo el pelirrosa, tronando los nudillos emocionado; no era lo que esperaba, pero seria suficiente.

Por su parte las compañeras de ambos participantes solo vislumbraban, con cierta gracia como los dos rivales ya comenzaban con sus típicas burlas infantiles.

—Gray, ¿No deberíamos comenzar la pelea ahora? —dijo Levy con gracia, antes que Gray y Natsu perdieran el tiempo.

—Cierto Natsu, sentí muchos temblores y explosiones hace minutos, las otras peleas ya habrán terminado —afirmó Lissana, recordando como cuando ella y sus hermanos llegaron, la isla entera temblaba y se escuchaban constantes explosiones que cesaron a los pocos minutos y no se volvieron a sentir.

—¡¿Qué?! Eso significa que voy atrasado —exclamo Natsu, imaginando que los demás magos lo estaban esperando.

—¡Yo voy atrasado! ¡Y es por tu culpa! —respondió Gray, quien no perdió más tiempo e invocando un círculo mágico, lanzo unos picos de hielo a sus rivales de prueba.

Natsu cubrió a Lissana al tiempo que de su boca escupía bolas de fuego que repelían el ataque del pelinegro nudista.

Levy aprovecho que ambos contrincantes estaban reunidos y uso su magia para escribir "bóveda de acero" en el aire.

—¡Natsu! —grito Lissana al observar el bloque de concreto que estaba sobre ellos así que uso su magia de cambio de formas para obtener un par de alas y escapar antes de ser atrapados.

—Qué lástima —susurro el pelinegro, decepcionada de esa oportunidad pérdida— Aunque fue buena estrategia Levy —.

La maga peliazul agradeció con una sonrisa, tras de que el mago de hielo le había pedido ayuda, se dispuso a practicar su magia para usar hechizos más fuertes.

Aunque no tuvieron mucho tiempo para más felicitaciones, pues el pelirrosa les lanzaba ráfagas de bolas de fuego de su boca, mientras su compañera albina lo cargaba, esta vez transformada en un guepardo.

El siguiente movimiento de Gray fue crear una cúpula de hielo sobre él y su compañera para protegerse de las bolas de fuego que el dragon slayer les lanzaba siendo trasportado por la albina.

—¿Ahora qué hacemos? Lissana es muy rápida —cuestionó la maga de las letras, notando como la cúpula comenzaba a ceder a las ráfagas de fuego.

—Tranquila, ya tengo un plan —dijo el pelinegro, quien invoco un círculo mágico lo posiciono en el suelo.

¡Ice-Make: Floor! —grito el mago de hielo, y la totalidad del suelo de la habitación se convirtió en una pista de hielo. Lissana que estaba transformada en guepardo, resbalo por el hielo que cubría el piso de la cueva, chocando con una pared y perdiendo su forma.

—Excelente Gray —felicito Levy, ahora Natsu y Lissana perdían la ventaja de velocidad— ¡Solid Script: Ice Climb Boots! —.

Ahora, eran Gray y Levy quienes lideraban la pelea, lanzando todos sus ataques, Gray lanzaba bolas de cristal que chocaban con las bolas de fuego que disparaba Natsu, mientras Levy usaba su magia para invocar una ventisca muy potente que frenaba a Lissana quien se había transformado en águila para atacarlos.

—¡Maldición! —grito Natsu, el piso de hielo le dificultaba mantenerse de pie sin resbalar, aspirando mucho air en sus pulmones, disparo una potente ráfaga de fuego al suelo, descongelándolo, e incinerando los escombros que había en la habitación.

Por su parte, Gray y Cana se escondieron tras una barrera de hielo creada por el primero, mientras Lissana se transformó en mono y trepo al techo de la habitación.

Cuando el fuego desapareció de la habitación, Natsu salto directo contra la barrera de hielo, con un puño cargado en fuego, listo para destrozar el muro. Pero Gray con el movimiento de ambas manos, empujo su barrera contra Natsu, chocándolo antes de lo que esperaba y estrellándose contra uno de los muros del lugar.

—¡Genial, ya está derrotado! —afirmo Gray, observando que de las ruinas no se veía algún asomo del dragon slayer.

—No estaría segura de eso —cuestiono Levy, no tan confianda como su compañero— Además ¿Y Lissana? —.

Tan pronto la peliazul acabo de decir, eso escucharon un grito potente y nasal, al girar sus cabezas hacia arriba, vieron a un elefante con cabello blanco cayendo encima de ellos, aplastándolos en el suelo.

El choque de la caída hizo temblar toda la habitación, una nube de polvo se alzó en el lugar, seguido de un eco sonoro que se fue debilitando con el pasar de los segundos.

—¡Natsu, creo que ya los derrote!—

De los escombros de piedra y hielo de uno de los lados de la cueva, surgía el pelirrosa con una sonrisa en el rostro, levantando su pulgar en aprobación a su compañera.

Justo cuando la peliblanca se iba a destransformar, una gran ráfaga de hielo y viento la disparo de vuelta al techo chocando su cabeza contra las rocas y quedando noqueada temporalmente.

—¡Ahora Levy! —grito Gray, quien salto del pequeño hueco donde quedaron atrapados debajo de la albina junto a su compañera.

¡Solid Script: Steel Box! —exclamo la peliazul, y de su escritura mágica surgió una caja metálica a la cual cayo Lissana, ya en su forma humana.

—¡Lissana! —grito Natsu, siendo ahora superado por dos a uno.

Pero el pelirrosa no tuvo tiempo para ayudarla, pues Gray invocaba picos de hielo que emergían del suelo hacia él. Natsu incineraba los picos de hielo evaporándolos con su fuego, llenando la habitación de vapor y elevando la temperatura del lugar.

Gray al notar que ya no podía visualizar al mago de fuego cambio de estrategia, acercándose a su compañera para no golpearla por accidente, invoco centenares de cuchillas de hielo y las arrojaba en todas las direcciones, esperando que alguna le diera a su contrincante.

Por otro lado, Natsu se arrastraba por el suelo, acercándose furtivamente a la caja metálica donde Lissana estaba atrapada, cuando estuvo lo suficientemente cerca, se lanzó con un puño encendido a golpear la prisión de acero.

El golpe del impacto resonó en toda la habitación, alertando a Gray y Levy de la ubicación de Natsu, lamentablemente para el dragon slayer, su ataque no fue suficiente para liberar a su compañera de su encarcelamiento.

—¡Rayos! Aguanta Lissana, te sacare de ahí —gritó Natsu por unas rejillas de ventilación que había en uno de los costados de la caja metálica; puestas por Levy para evitar que Lissana se asfixiara adentro. Natsu cargo una exuberante cantidad de vapor de la habitación, concentrando su poder mágico para incinerar la mitad superior de la caja de metal.

—¡Espera Natsu! ¡Rostizaras a Lissana si lanzas tus llamas tan cerca! —declaro Levy, asustada por la locura que iba a hacer el pelirrosa, desharía su hechizo si el dragon slayer continuaba.

Natsu se detuvo en el acto, comprendiendo a lo que se refería Levy, se acercó nuevamente a la rejilla de la caja y miro de reojo en busca de la silueta de la albina.

—¡Escúchame Lissana! ¡Te sacare de ahí y continuaremos la prueba! —grito Natsu, a lo que escucho unos murmullos en el interior de la caja de metal; su compañera se había despertado y estaba lista.

Gray se le acerco a Natsu por un costado y lo golpeo con un mazo de hielo; Natsu respondió rompiendo la arma con una patada envuelta en llamas; Gray continuo, esta vez con sus puños enfundados en guanteletes de hielo con los que golpeaba en el rostro a su rival y luego con gancho descendente lo tiraba al suelo de un golpe al estómago.

Natsu estiraba sus piernas sobre su cuerpo y enviaba una patada doble al rostro del pelinegro, quien se agachaba y con una barrida lateral forzaba a su rival a tomar distancia.

Mientras, Levy vigilaba la prisión metálica que se agitaba de un lado a otro, fieros gruñidos salían de entre las rejillas de la prisión de acero. Lissana intentaba escapar.

¡Solid Script: Double Size! —El aura de la magia de Levy recubrió la caja de metal, duplicando el grosor de las paredes metálicas; asegurando que la menor de los Strauss no fuera a romper la caja antes que vencieran a Natsu.

Luego regreso su atención a la pelea, dándose cuenta que no podría acercarse; pues ambos muchachos cargaban puños, patadas, rodillazos y codazos con sus respectivas habilidades mágicas, provocando ráfagas que explotaban al contacto de sus golpes.

Natsu lanzaba un puño al estómago de Gray, provocando que una ola de fuego atravesara el torso del pelinegro y chocando contra el muro detrás de él; este se lo devolvía con una patada ascendente que golpeaba al mentón del pelirrosa, y levantando una ráfaga helada que congelo momentáneamente el rostro del dragon slayer e impactaba al techo.

Natsu cargaba fuego dentro de sus mejillas, descongelando su rostro y las disparaba a las pernas del pelinegro que evadía el ataque moviéndose de un lado al otro, cuando Natsu término de su carga de disparos, Gray dio un salto elevado tocando el techo y hay rápidamente se volvió a impulsar, esta vez contra el mago de fuego que estaba tomando una nueva bocanada de aire.

Antes que Nnatsu pudiera lanzar una nueva andanada de disparos, Gray de un golpe certero enterró su cabeza en el suelo, haciendo que explote en ese mismo lugar una explosión que envolvió a ambos magos.

—Increíble, jamás los había visto pelear con tanta fuerza —afirmo Levy, anonadada por el espectáculo que presenciaba, comúnmente cuando ambos magos peleaban en el gremio, eran simples puños y patadas, algunas veces cargadas con magia; pero esto era otro nivel.

De la polvareda de humo salió Natsu, tosiendo fuertemente por el polvo y tierra que había tragado durante la explosión, no era el resultado que esperaba, pero en cierto modo estaba satisfecho.

—¡Si! Ese nudista seguro esta inconsciente —vitoreó Natsu, ahora que su contrincante estaba vencido solo tenía que vencer a Levy, girando su rostro en busca de la maga peliazul, fue recibido por dos muros de roca que lo rodeaban de lado a lado y que se acercaban mutuamente como dos olas apunto de chocar.

El dragon slayer, quedo enterrado en medio de ambas formaciones de tierra, trato salir de prisa de ahí; pero el grito de la maga de la escritura llamo su atención.

¡Solid Script: Quicksand! —grito Levy, tocando la tierra frente a ella con su pluma, en pocos segundos, la tierra que rodeaba a Natsu se transformó de sólida y polvorosa, a inestable y húmeda; Natsu luchaba para salir de su trampa, moviéndose de un lugar a otro sin éxito de acercarse a la orilla.

Levy por su lado corría apresurada a donde estaba Gray, el inconsciente chico era despertado por su compañera quien sonreía al verlo abrir sus ojos.

—¡Rapido Gray, ya los hemos derrotado! —declaraba la peliazul, indicando que deberían salir de la habitación, ahora que habían ganado.

Gray al escuchar la noticia no pudo evitar sonreír con satisfacción mientras veía a todos lados en la habitación; Lissana seguía luchando en la caja de metal, lo más probable transformándose en diferentes animales enormes para poder liberarse, mientras que Natsu…

—¡Donde esta Natsu? —pregunto el mago de hielo, curioso por no ver rastro de su rival por ningún lado.

—Pues en las arenas movedizas —respondió la maga peliazul, señalando al gran charco de tierra húmeda en la que se hallaba atrapado el mago de fuego.

Gray se levantó después de unos segundos de reposo y se acercó a donde le indico su compañera, mirando de cerca el pozo no pudo evitar fruncir el ceño.

—Está muy quieto —declaro el mago de hielo, no apartando su mirada en el fango frente a él.

Levy no captó a lo que se refería el chico hasta después de unos segundos, su cara adquiriendo una mueca horrorizada.

—¿Crees que se está ahogando? —cuestiono arrepentida la maga, no había dimensionado el riesgo de atrapar al dragon slayer en ese pantano.

Gray iba a dar otro paso a más hasta que sintió un pequeño temblor, reaccionando rápidamente agarro de la mano a levy y se tiró a un costado de la habitación; al tiempo que hacia eso, una llamarada de fuego emergió del suelo, a uno de los lados de las arenas movedizas, golpeando el techo, e incluso atravesándolo hasta que cuando termino, había un hueco de unos cuantos metros cruzando el techo de la habitación.

—¡BWAHAHAHA! ¡Aún estoy en la competencia! —declaro victorioso Natsu, mientras esbozaba una sonrisa dentuda y sus ojos se afilaban contra sus dos contrincantes.

—¿Pero cómo? —pregunto Levy, confundida por como había Natsu logrado escapar de su trampa.

—Solo recordé un viejo consejo —afirmo Natsu, rememorando la advertencia que Gildarts le había hecho en caso de que acabara en aprietos.

—Y recuerda, si metes la pata y acabas en arenas movedizas, déjate caer al fondo y camina sobre la tierra solida —.

Gray no tardó en reaccionar, invocando un mazo de hielo se abalanzo sobre el dragon slayer, esperando noquearlo de una buena vez.

—¡Maldición Flamitas, no me vas a vencer! —exclamo el pelinegro, balanceando su arma de un lado al otro, intentando infructuosamente golpear a su oponente.

Natsu continuaba esquivando el arma, ocasionalmente cargaba un puño concentrado de fuego, que rompía partes del mazo, forzando al mago de hielo a usar su poder mágico para reparar su arma.

Levy uso su pluma para invocar una ráfaga helada que lleno la habitación de nieve, alertando a Natsu, quien sentía su cuerpo temblando por las bajas temperaturas a las que llego el lugar.

—Ahora estas acabado flamitas —afirmo Gray, extendiendo su mano hacia arriba de su cuerpo, invocaba un hechizo muy fuerte— Tenia esto guardado para Erza, pero creo que te venceré primero con el —.

Sobre la mano de Gray, surgió un disco de hielo, con chispas de magia azules que se movían alrededor del mismo, y pequeños copos de nieves que acompañaban el aura mágica.

—¡Ice-Make: Destructor Disc! —exclamo el pelinegro, lanzo el potente disco de hielo contra el mago de fuego, quien primero lanzo un rugido de fuego, el cual era cortado como agua por el disco volador; moviéndose a un costado para esquivar el ataque, observo sorprendido como el disco redirigía su rumbo para otra vez estar a punto de golpearlo.

—Te lo dije flamitas, cree este hechizo para vencer a Erza —explico el mago de hielo, quien movía ambas manos, en compas con el disco mágico, manipulando su dirección y velocidad— No hay forma de que me venzas ahora —.

El dragon slayer corría de un lado a otro, sin objetivo claro, no podía detenerse un momento sin que el disco lo persiguiera, en más de una ocasión se hallaba a centímetros de ser golpeado hasta que un giro brusco lo salvaba nuevamente de ser tocado por el hechizo del mago de hielo.

A su difícil situación se sumaba que Levy seguía escribiendo nuevos hechizos que empeoraban la situación para él, desde lluvia de cristales de hielo, hasta ráfagas de agua que solo complicaban aún más el que pudiera descansar o contraatacar.

«¡Rayos! Debo sacar a Lissana rápido» Pensó el pelirrosa, era obvio que no podría vencer a Gray y Levy él solo, miro a la caja que estaba a un lado de la habitación y después de un momento rio burlonamente, ya sabía qué hacer.

—¡Oye nudista! ¿Es todo lo que tienes? —Gritó Natsu, quien dio un salto en el aire alertando a sus contrincantes, preparándose para cualquier sorpresa— ¡Voy a barrer el piso contigo! —.

Y escupió un potente rugido de fuego, el cual cegó a sus dos contrincantes, forzando a Levy a parar de escribir, y a Gray a paralizar su disco para evitar lastimarse a sí mismo o a su compañera, incluso para evitar lastimar a Natsu de gravedad.

—¡Bwahahaha! ¡La victoria es mía! —exclamo Natsu, cuya figura era visible en la pequeña neblina que apareció debido al hielo evaporado por el ataque de Natsu.

Gray con su mirada fija, concentro su vista en dirección a Natsu, y dirigió su ataque contra el pelirrosa; este último solo dio saltos hacia atrás, manteniendo su mirada fija en el disco y en el último momento se arrojó al piso, dejando que el ataque pase por encima de él.

¡SHRINNK!

Sonó en toda la habitación, un eco sonoro pero también afilado, que erizó la piel de los niños aún más por no saber el porqué del ruido.

—¡Ahora Lissana, sal de ahí! —exclamo el pelirrosa, quien atacaba sorpresivamente a Levy no permitiendo a la peliazul usar su escritura sólida.

«¡La caja!» Recordó el pelinegro, al mirar mejor a la caja de metal, notó un perfecto corte diagonal provocado por su disco, del orificio salía un pequeño mapache quien se transformaba en la maga albina.

—Gracias Natsu, ya estaba cansada de esa cosa —agradeció la albina, con gruesas gotas de sudor en todo su cuerpo, se había transformado demasiadas veces intentando salir de ahí.

Aunque tampoco tuvo mucho tiempo, pues fue recibida por un bloque de hielo que la ataco de lleno, y se estrelló contra uno de los muros del lugar.

Gray respiraba pesadamente, había usado mucho poder mágico para invocar su técnica secreta, la cual se dispersó al chocar contra la prisión metálica doblemente reforzada de Levy.

«Aun puedo vencer a flamitas, solo no debo permitir que me golpee» analizo el mago nudista, sabía que tendría fuerzas para vencer el pelirrosa, pero debía mantenerse distanciado.

Fijo su atención de vuelta en el mago de fuego, quien no paraba de atacar a la peliazul, lanzando puños y patadas cargados en fuego para destrozar los improvisados hechizos que hacia la maga para alejarse de él.

Cuando Levy intento invocar un muro, fue golpeada en el rostro por el pelirrosa, quien tomo la pluma de la peliazul.

—¡Si! Ahora solo tengo que…

El mago de fuego fue callado por una bola de hielo que lo impacto en el rostro, Gray no dudo un segundo e invoco otra docena de ese ataque, quitándole la respiración al pelirrosa.

Tras unos segundos de calma, el pelirrosa volvia a ponerse de pie, esta vez muy lentamente en el otro lado de la habitación se encontraba el pelinegro quien también se encontraba exhausto por la batalla; y a un costado estaba la maga de la escritura, quien sin su pluma prefirió hacerse a un lado pues sabía que no sería de mucha utilidad.

—Tú y yo nudista —afirmo el mago de fuego, estirando una de sus piernas, mientras se tronaba los dedos.

—Te voy a aplastar, lagartija —afirmo el pelinegro, estirando su cuello y preparado para tomar impulso.

—No tienes los pantalones —se burló el pelirrosa, observando burlonamente al mago de hielo.

—¡Claro que sí! —refuto Gray, listo para cerrarle la boca al dragon slayer.

—No, Gray, de verdad no los tienes —esta vez fue Levy, quien miraba apenada pues apenas se daba cuenta que su compañero se los había quitado hacia unos minutos durante su pelea contra el mago de fuego.

El mago de hielo ignoro ese comentario, ambos magos salieron corriendo con sus puños cargados hacia atrás, preparados para golpear a su rival y dar por terminado este combate.

¡BROOOOMMMMMM!

En medio de la habitación justo donde ambos magos estaban a punto de golpearse, el piso se vino abajo derribando a ambos magos y asustando a la peliazul quien corrió a ver que sucedió.

—Bwahahaa, te dije que te iba a vencer —declaro Natsu quien estaba parado cerca de un Gray recostado sin fuerzas en el piso, quien miraba molesto hacia otro lado.

—¿Qué pero cómo? —exclamo Levy confundido por lo que había sucedido.

—No fue cerebro de cerillo —afirmo Gray, haciendo seña a su compañera para que mirara hacia donde él lo hacía.

A un lado de la escena a unos metros de ellos, se hallaba un topo con un cabello blanco en forma de hongo, quien esbozaba lo que parecía una sonrisa alegre.

—¿Li-lissana? —cuestiono consternada la peliazul, creyó que Gray la había noqueado cuando recién escapo de la prisión de acero.

—Si, por suerte me transforme en armadillo antes de que me golpeara —explico la albina, recordando que luego de eso se transformó en topo y cavo bajo tierra hasta llegar a donde estaba Natsu tras ser golpeado por la primera bola de hielo de Gray.

—Le explique a Natsu rápidamente que tenía un plan y estuvo de acuerdo —afirmo esto último con mucha más emoción, feliz de que pudo ayudar al dragon slayer para continuar en la prueba.

—¡Si! ¡Y ahora ya gane! —afirmo victorioso el mago de fuego

—¡No te confies! ¡Aun puedo…

—¡Que ya gané! —grito esta vez molesto el pelirrosa, golpeando en el rostro a su contrincante para dejarlo noqueado de una vez antes que sucediera otra cosa más.

Tanto Natsu como Lissana salieron del hueco en la habitación y se limpiaron sus ropas, luego miraron de vuelta hacia Levy quien se tensó al ser observada.

—¡N-no me miren! ¡Ni siquiera tengo mi pluma para escribir! —se defendía la peliazul, no tenía forma de pelear sin su pluma, por lo que no tenía caso intentar hacer algo.

Tanto la albina como dragon slayer estuvieron de acuerdo que tenía razón, aunque eso tampoco detuvo a Natsu de golpearla en la cabeza por si acaso. Luego de unos segundos, una puerta se abrió repentinamente, indicando la salida del lugar, ambos magos que aún estaban despiertos sonrieron uno al toro y corrieron directo a la salida emocionados por comenzar de una vez con la segunda etapa.

—¿Quiénes crees que pasaron la prueba? —pregunto Lissana a su compañero, esperaba que sus hermanos hubiesen pasado; aunque no tenía que esforzarse mucho para creerlo.

—No me importa quien este al otro lado, ¡Vamos a vencerlos! —afirmo el pelirrosa, quien observaba la luz de la salida cada vez más cerca, corrió con mayor avidez hasta que llego al final y ambos fueron recibidos con una vista a la frondosa y salvaje selva que se extendía por toda la vista cubriendo a la isla.

A lo largo de la isla se podía ver kilómetros de frondoso follaje, siendo habitados por criaturas gigantes y peligrosas que vagaban libremente por toda la isla; incluso el árbol gigante que estaba en medio de la isla se veía más colosal a tan corta distancia, se sentía como si la isla estuviera congelada en otro tiempo.

—Vaya, hasta que por fin aparecen —se escuchó una voz molesta, al voltear sus rostros vieron a una molesta Mirajane, quien se hallaba recostada contra una rama de un árbol. Acompañada de su hermano Elfman, quien con una sonrisa saludaba a su hermana menor y a Natsu, felicitándolos por pasar la primera etapa.

—No se molesten por las palabras de Mirajane, debieron pelear muy duro para pasar la primera etapa —se escuchaba una nueva voz, esta vez era la de Erza, quien se hallaba junto a Cana, almorzando sentadas en una columna caída en medio de la selva.

—Sí, Gray y Levy debieron causarles muchos problemas —secundo Cana, conociendo de antemano la amplia gama de habilidades y hechizos que el par de magos contaba con ellos.

—Sí, Gray nos mostró una técnica que hizo especialmente para pelear contigo —declaro Lissana con el pecho lleno de orgullo, mientras señalaba a Erza quien miraba interesada a las palabras de la albina más joven.

—Es agradable saber eso, espero tener una oportunidad para ver que tiene preparado —afirmo la pelirroja, quien se imaginaba que todos tenían algún plan secreto para pelear con ella, incluso imaginaba que Natsu debía tener algo en mente.

—Pues debe ser muy decepcionante que su "técnica secreta" no le sirvió siquiera para matar a una lagartija —esta vez era Mirajane quien volvía a meterse en la discusión—, ni siquiera la nerd pudo ser útil de todas maneras —.

—Hermana, no seas así —pidió la menor de los Strauss a su hermana mayor, sorprendiendo a esta última— Nos esforzamos mucho para vencerlos —.

Todos se quedaron callados esperando a la reacción de Mira, incluso Elfman; Lissana nunca le había reclamado a su hermana mayor por su actitud antes, no se imaginaban cual sería la reacción de la albina gótica.

—Está bien, lo que sea —declaro con aparente indiferencia la maga takeover, alejando la mirada pero ligeramente mirando de reojo a su hermana y susurro— Bien hecho Lissana —.

Todos decidieron ignorar la escena que acababa de ocurrir, ya sea por temor a Mirajane, o por respeto a la relación entre ambas hermanas, luego de unos instantes Natsu sintió algo haciendo clic en su mente y apresuradamente pregunto.

—¡¿Dónde están Mystogan y Goku!? —interrogó ansioso el mago, Lissana también tenía curiosidad por saber donde estaban.

Los demás competidores solo señalaron a una rama en la que ambas personas se hallaban recostados; Goku dormia plácidamente con su cabeza sobre el tronco del árbol, mientras Mystogan solo miraba al grupo de magos sin pronunciar palabra alguna.

—Ellos estaban aquí cuando Cana y yo llegamos, Goku ya estaba dormido desde antes —afirmo Erza, quien miraba a Goku con quien no ha podido hablar personalmente en todo el rato.

—¿Eh? Pero si no ha pasado más de medio día —declaro Lissana, sorprendida de que el azabache se hubiese acostado tan temprano, no recordaba que el fuese tan flojo cuando estaba en el gremio.

—Nuestra pelea con Gildarts lo cansó, lo tuve que traer arrastrado para que pudiéramos continuar —para sorpresa de todos, Mystogan hablo, explicando el porqué de la inconsciencia de su compañero.

—¿Si? Y el descerebrado hizo todo el trabajo o fuiste por lo menos útil —se burló Mirajane, queriendo hacer enojar al chico misterioso que no mostraba reacción alguna.

—La verdad, ya le había pedido que se limitara durante la prueba —confeso el chico encapuchado, sorprendiendo a los competidores por su respuesta— Le solicite que siguiera mis indicaciones durante la pelea —.

—¿Y cómo hiciste para que te hiciera caso? —esta vez fue Cana quien se involucró en la conversación, no creía que Goku aceptara algo así tan fácilmente.

—Le ofrecí pelear contra mí cuando terminara el examen —declaro el encapuchado, provocando sorpresa e interés en los demás competidores por saber que Goku pelearía contra el miembro casi desconocido del gremio.

—¡Oye chico raro! ¿Y cómo fue la pelea con Gildarts? —cuestiono Natsu, ansioso por saber cómo hicieron ambos para vencer al mago de clase S.

Los demás magos también estaban curiosos por saber que había sucedido en esa pelea. Ver a Gildarts, el mago más fuerte de Fairy Tail, contra Goku, quien fue la promesa para convertirse en el más fuerte, era algo que cualquiera en el gremio pagaría por ver.

Lamentablemente para todos Mystogan solo se paró de su lugar, sujeto a Goku sobre su hombro y salió disparado hacia el bosque, rumbo a la segunda parte del examen.

—¡Rayos! Realmente quería saber que paso —afirmo Natsu, aunque el sentimiento era compartido por todo los demás magos, con resignación se enlistaron para comenzar la segunda etapa con la curiosidad de saber qué fue lo que paso hacia unas horas.


—Vamos Mystogan, siento que Gildarts está cerca —afirmaba el pelinegro, quien se movía en la cueva con su compañero preparados para tomar la primera prueba.

—No hay prisa, somos los primeros en llegar —afirmo el chico proveniente de Edolas, adentro de su estoica apariencia realmente se encontraba sudando, escoger al adicto al adicto a las peleas y que puede demoler edificios enteros con absurda facilidad no era tan buena idea, pero era su única opción.

Ambos magos continuaron hasta encontrarse con un mago de pelo naranja de alta estatura y que los esperaba mostrando una amplia sonrisa.

—Hola muchachos, al parecer voy a ser su examinador —declaro el peliaranja, pero giro su rostro sorprendido al mirar nuevamente y no creer a quien veía frente a él— ¿Goku, ya has vuelto? —.

—Hola Gildarts, ¡Vamos Mystogan! ¡Te ayudare a convertirte en mago de clase S! —

El mago encapuchado sonrió adentro de su máscara, realmente había tomado una buena decisión.

¡Y CORTEN!

Ahora si amigos míos, se vino lo chido, Mystogan y Goku vs Gildarts; la pelea que toda latinoamerica unida ha estado esperando; hagan sus apuestas, que creen que vaya a ocurrir en el siguiente capítulo.

Recuerden que si ven algún error gramatical o tienen alguna duda sobre los sucesos del capítulo, no duden en avisarme.

Este es Lozato quien se despide BYE BYE.