16. Es Bueno Tenerte de Regreso
Hermione había estado preocupada toda la noche y la mañana también ¿Qué estaba pasando con Draco? Todo aquello había sido una serie de eventos muy locos. No sabía cómo explicarse todo… No sabía si aquello había sido realidad, si Draco realmente había tenido una emergencia en su casa, pero lo dudaba seriamente. De otra manera ¿por qué él no habría respondido a su búho? Esto definitivamente tenía que ver con lo que había pasado entre ellos.
Ahora el profesor sabía, porque ella le había dicho. Sin embargo pensaba que había sido necesario.
En la mañana no creyó que fuera apropiado ir a molestar a su profesor a su recámara, para saber qué había pasado, pero estaba lista para atraparlo, antes de que él entrara al comedor para su desayuno. Ella necesitaba saber acerca de su amigo. No podía borrar de su mente la imagen de él tratando de hacerse daño.
-Profesor -ella le llamó y corrió detrás de él cuando lo vio- ¿Podía quitarle unos segundos de su tiempo?
-Claro que sí señorita Granger -él dijo volteando a verla.
-¿Recibió usted respuesta de Draco? Profesor -Ella necesitaba saber.
-Sí señorita, él respondió y dijo que todo estaba bien. El regresará a las seis de la tarde como es costumbre.
-Gracias profesor -dijo ella sintiéndose apenada- siento mucho haberlo molestado tanto con esto.
…..
Hermione llegó a la puerta de la escuela antes que el señor Filch y esperó. El llegó puntualmente dos minutos antes de las seis. Exactamente cinco minutos después de las seis él estaba furioso ¿No sabía ese muchacho que él era una persona muy ocupada? Necesitaba ir a encargarse de otras cosas mucho más importantes. Ella le ofreció abrir y cerrar la puerta por él, de cualquier manera ella necesitaba esperar a su amigo. Sí, el señor Filch pensó que eso podía hacerse; ella era la supervisora honoraria de prefectos, ese título la autorizaba a manejar la puerta. Le dejó instrucciones y la llave, instrucciones que ella ya conocía claramente.
Se había comenzado a sentir ansiosa. Mirar cada detalle en la nueva barda y entrada, construidos después de la guerra, no podía continuar distrayéndola más. Finalmente a las 6:30 alguien tocó a la puerta. Ella miró a través de la mirilla; era él. Con manos ansiosas abrió la puerta.
¿Qué diablos estaba haciendo ella aquí? El señor Filch era el que se suponía que abriera la puerta. Trato de no mirarla.
-Hola Draco -le dijo ella para saludarlo.
-Granger -dijo él, y aún decir su apellido era doloroso. Lo dijo sin mirarla y con severidad en su voz.
-Es bueno tenerte de regreso -Ella dijo empezando a cerrar la puerta.
-No por mucho tiempo -El murmuro, ya un par de pasos más lejos, sin siquiera molestarse por voltear a verla. Rápidamente continuó caminando hacia su cuarto.
-!Espera! -Ella le llamó, no pudo realmente entender qué fue lo que le había dicho. Aún tenía que proteger la puerta y dejar la llave en su recipiente encantado en la pared.
Aparentemente él no le escucho, o no le importó lo que le dijo, porque estaba rápidamente dejándola atrás. Ella tuvo que correr para alcanzarlo antes de que él cerrara su puerta.
-Draco, tenemos que hablar -Dijo ella tomando su costado y respirando agitada. El estaba dentro de su cuarto mirándola con ojos fríos-. Por favor -ella le rogó.
Él se movió a un lado para dejar espacio para que Hermione entrara, mientras continuaba deteniendo la manija de la puerta. Su expresión era sombrilla, quizás enojada. Ella se comenzó a sentir incómoda, un poco asustada ¿Qué le había pasado a su amistad? Espero a que él cerrara la puerta y la mirara antes de hablar: -lo siento Draco.
-No me importa realmente -Le respondió frío, despreciativo, como el antiguo Malfoy lo hubiera hecho antes de la guerra.
-¡Has estado tomando! -Ella había percibido el olor del alcohol cuando él habló, había horror en su cara. -Eso fue tan irresponsable, venir a la escuela aún intoxicado, el señor Filch pudo haberse dado cuenta. Seguramente te hubieran castigado, quizás te hubieran expulsado.
El torció su boca con desprecio antes de hablar -no hubiera importado, voy a irme de esta escuela muy, muy pronto, quizás mañana.
-No… Pero… No vale la pena -Ella estaba asustada. Ella había causado eso, sí… Había sido tan tonta. Él de seguro no estaba acostumbrado abrazos y besos de amistad. Había malinterpretado sus intenciones. Lágrimas comenzaron a caer rápidamente por su cara-. No te puedes ir, no puedes abandonar todo, es tu futuro… Por favor -Era real, lo que la profesora McGonagall le había dicho era verdad, había razón de preocuparse por él. Podía caer en las garras del alcohol, y solamente tenía 18 años. Él era probablemente una de las personas que esa guerra horrible había lastimado más. Estaba solo, sintiéndose culpable, hasta el grado de querer rechazar la ayuda que la gente quería darle, hasta el grado de querer abandonar la escuela, su futuro-. No lo hagas, por favor… Quédate.
Ella estaba llorando por él … si tan sólo pudiera abrazarla sin lastimarse también en el proceso, sin después necesitarla más. Deseo poderlo hacerlo, pero sabía que no tenía la fuerza, la estabilidad emocional. No era posible, así que le dijo con frialdad: -Creo que necesitas irte ahora. Puedes ir con Weasley. Él te puede consolar todo lo que necesites.
No había aún tristeza en su cara, se sentía ofendida, insultada. Ella ya no estaba con Ron, y él era parcialmente culpable por eso. Ella había estado ahí para él, aún después de todos los problemas que eso había generado con su ex novio. Y ahora la estaba corriendo con desprecio en su voz. Trato de darle una bofetada, pero él atrapó su mano. Ella dijo muy enojada: -estás siendo muy egoísta, vas a lastimar a todas las personas que te quieren y todo por un berrinche -Después ella usó su mano izquierda para golpear el pecho de él. Ésa mano fue atrapada también, después del primer golpe; él la estaba sosteniendo firmemente.
Él miraba ligeramente hacia un lado, evitando los ojos de Hermione mientras ella continúa furiosamente diciendo: -tú no estás pensando en nadie, solamente en ti mismo. Puedo ver ahora que mi amistad no significaba nada para ti. Todo lo que me preocupé, no significa nada para ti. Todo lo que hice. Todos los problemas que tuve por ti… Ron probablemente tenía razón desde el principio -con eso él rápidamente la miró directamente a los ojos con una cara sorprendida-. El dijo que lo único que querías era meterte mis pantalones. Y ella trató de liberar sus manos con toda su fuerza.
Pero las manos de Draco eran más grandes y más fuertes que las de ella, y la estaba sosteniendo firmemente. Después él movió su cabeza y le dijo: -No, yo no quise… yo nunca….
-Suéltame, suéltame -estaba furiosa, no lo dejó hablar, mientras aún estaba intentando salvajemente de liberar sus manos.
El cerró sus ojos por unos segundos temiendo, no quería que ella estuviera enojada con él. Así que se disculpó: -lo siento, tú realmente eres todo para mí. Se dobló un poco para besar su mano derecha y continuó, esta vez mirando directamente a sus ojos-, estoy inmensamente agradecido por lo que has hecho por mí, pero todo es tan doloroso que creo que realmente me estoy volviendo loco. Soltó sus manos, sus ojos se habían puesto rojos y húmedos.
Ella comenzó a llorar nuevamente debido a su confesión, por la imagen de sus ojos tristes. -¡Oh, Draco! Yo lo sé… Esta guerra ha sido un infierno para nosotros ¡Pero no te vayas! A muchos de nosotros nos interesa tu bienestar.
No pudo contenerse y se lanzó a abrazarlo.
El simplemente la dejó, con sus brazos sueltos a sus costados. Deseo ansiosamente no sentir nada, ignorar la cercanía de su cuerpo, su necesidad de ella. Estaba totalmente lástimado.
Después de un momento ella lo soltó -a mí me interesa tu bienestar. Quédate y sé valiente, vas a estar bien. Nadie, nada vale tanto como para que destruyas tu vida. Ella estaba más calmada pero aún caían lágrimas por su cara.
Él las secó con sus pulgares. -Lo siento, no lo puedo hacer -aún estaba pensando que lo mejor para él era simplemente irse de ahí-. No puedo dejar de pensar en ti. Estuve toda la noche despierto, volviéndome loco haciendo eso.
-¡Por favor! ¡No lo entiendo! Todo estaba bien entre nosotros. Un beso estúpido no vale la pena -Una idea loca vino su cabeza. Puso sus manos el pecho de Draco y se levantó en las puntas de sus pies para besarlo rápidamente. Ella no esperaba que lo tomara como una invitación.
Pero sin embargo, si lo hizo, cuando la vió acercarse y sintió sus labios fue arrastrado por una avalancha de emociones e inmediatamente la apretó, besándola con la desesperación de su necesidad. Sus manos en ella, una en su espalda manteniéndola abrazada muy cerca de él. La otra entretejida en su cabello moviéndose ansiosamente con necesidad, estaba finalmente besando sus labios, sus labios suaves y húmedos. Y era la gloria. El quería decirle cuánto la amaba, de una manera que nunca había amado en su vida. Y la estaba besándola con esa emoción que difícilmente cabía en su pecho. Ella lo podía sentir temblar bajo sus manos.
Lo dejo por un minuto. No lo estaba besando exactamente, pero no estaba oponiéndose a sus expresiones tampoco. Si no fuera tan racional, estuviera tan asustada o en negación, se hubiera dado cuenta de que ella lo estaba disfrutando mucho también. Su cuerpo le estaba pidiendo más, ella se negó a escuchar. Solo pensaba que había dejado al estúpido Cormac hacer lo mismo, simplemente para desquitarse de Ron; era mucho más valioso hacerlo por su amigo, para así tratar de salvar su sanidad mental. Después comenzó a empujarlo.
-Escúchame Draco, si te vas vas a lastimar a tus padres -Ahora era ella la que estaba tratando de evitar su mirada por un momento, hasta que pudo recobrar el control; nunca había sido besada de esa manera- No puedes hacerlo… Tienes que ser valiente… Yo no sabía qué era lo que tú estabas sintiendo -estaba sorprendida y no podía creer lo que estaba pasando- y quizás solamente estés confundido.
-¿Confundido? Tú has estado diciéndome que puedo cambiar, ¿por qué entonces dirías que no puedo cambiar y sentir algo por ti?
-No lo sé, quizás solamente estoy asustada. Tú solías odiarme. Nunca, jamás, ni en mis sueños más locos, me hubiera imaginado la posibilidad de que sintieras algo así por mi… Entonces, por el momento, yo no siento lo mismo por ti.
Pensaba que él solamente estaba confundido, porque ella le había ayudado. Lo que él estaba sintiendo no era real ¿cómo podría ser? Ellos venían de lugares muy diferentes, sus pasados era muy contrastantes. Y quizás él no era capaz aún de dar amor real. Tal vez sólo necesitaba usarla para sentirse mejor, porque estaba sufriendo y después la olvidaría, no sentía que eso valiera la pena.
-¿Por qué me besaste entonces?
-Sólo fue un beso estúpido. Si eso puede hacer la diferencia para que te quedes, no me importa, lo puedo hacer. Lo ves, te aprecio mucho.
-No lo sé Hermione, es que todo es tan doloroso que no se si pueda.
-Esto es solamente la última gota en el vaso lleno de agua. Todo lo demás que estás pasando lo está haciendo mucho más complicado, pero me puedo imaginar lo que estás sintiendo. Yo he sentido eso también. Casi todo el mundo tiene que experimentar frustraciones en la vida. Yo lo sé, sé cómo se siente. Y sé también que vas a estar bien… Mira, te voy a decir algo que no le he dicho a nadie, ni siquiera mi madre o a Harry.
Él iba a poner atención a cada una de sus palabras. Que se le confiara a algo que no le había dicho a nadie más lo hacía sentir un poco mejor.
-Yo estuve locamente enamorada del hermano más grande de Ron. Él es maravilloso, pero es ocho años más grande que yo. Creo que nunca me vió como una mujer, solamente como una niña. Yo sabía que no había la posibilidad de que nada sucediera ahí, hasta que yo tuviera cierta edad. Pero cuando casi llegaba a ese lugar, él conoció a la chica que se convertiría en su esposa. Ellos se enamoraron locamente, yo lo vi suceder. Me dolió muchísimo. Pero estoy bien ahora, aunque me llevó algo de tiempo. Ahora yo sé que algunas cosas no van a suceder y que sin embargo estaré bien.
-Y tú crees que nosotros no vamos a suceder. -Dijo él para resumir su idea, tratando aún de digerir lo que había pasado.
-Eso es no es lo que quise decir, lo que quiero decir es que, lo que sea que suceda, tú vas a estar bien. Y no es como que ya me hubiera casado… El amor es un una misión complicada. Algunas veces sucede fácilmente; algunas veces no es posible, no importa que tan duro lo intentes; algunas veces sucede después de cierto esfuerzo. El hecho es que por el momento yo no siento lo mismo por ti. Pero las cosas pueden cambiar, Sin embargo tú te tienes que quedar -Era una manera muy lista de hacer que quisiera permanecer en la escuela-. Yo aún no sé, aún no te conozco lo suficiente para saber si puedo sentir lo mismo por ti, pero ciertamente el que huyas no va a hacer que las cosas sucedan.
-Y ¿cuáles serían las cosas que lo harían suceder? -Le preguntó.
-¡Oh! Yo amo a una persona que tiene un corazón amable y bueno. También amo que las personas se respeten así mismos, especialmente cuando aman lo que hacen y lo hacen con pasión. Me encanta ver a un muchacho hacer con maestría las cosas que ama. Intenta eso. Muéstrame cómo amas ser tu mismo, cuando haces algo con pasión. Pero también recuerda que no te estoy prometiendo nada -ella estaba en cierta forma tratando de recordar lo que el profesor le había dicho, pero sinceramente sintió que todo había salido de su propio corazón.
-Está bien, me quedaré. Solo te pido una cosa por favor, evítame el dolor de verte a ti y a tu novio… Tu sabes… De verdad quisiera evitar eso.
-Eso va ser muy fácil… Ron y yo terminamos. Estamos tomando un tiempo para ver si lo nuestro puede suceder. Ella bajó su cabeza, había tenido tanto sufrimiento últimamente.
-Oh...yo… ¿podría abrazarte Hermione? -Le pregunto suavemente, con ternura, después de que pensó que estaba presenciando más tristeza.
-Si, por favor.
Lo dejó que la abrazara mientras sollozaba silenciosamente; no importaba que estuviera enojada con Ron. Aún había tristeza en el hecho de darse cuenta de que sus sueños con él se estaban rompiendo. Se sintió como una niña pequeña, manteniendo sus brazos doblados dentro de su abrazo cálido. Cerrando sus ojos y descansando su frente en el espacio cóncavo de su cuello. Él sintió su camisa humedeciendose por las lágrimas.
Le gustaba ser abrazada, a sus padres les encantaba cargarla cuando era pequeña. Y a ella le encantaba quedarse dormida en sus brazos. Ser acariciada, querida y calmada en brazos de sus padres. Ésa era la razón por la cual a ella le encantaba también abrazar a la gente. Pero algunas veces ser abrazada era exactamente lo que ella necesitaba. Su novio nunca había sido realmente muy cariñoso de esa manera. Los abrazos de Ron se sentía nerviosos, extraños, apresurados, incómodos. Draco era tan diferente, su abrazo se sentía lleno de confianza, firme pero al mismo tiempo suave y cálido, como si él estuviera presente con todos sus sentidos ahí, compartiendo conscientemente el mismo espacio, la misma experiencia con ella.
