Capítulo 13

Confesión

Pov Shikamaru

No sé cuánto tiempo he permanecido abrazándola, se siente reconfortante y eterno, y me encanta. La verdad es que cuando la vi despierta, mi corazón rebosó de alegría. Soy feliz al saber que sigue con vida y en una pieza. Lentamente, me separo de ella y la veo directo a los ojos. Acaricio su rostro con mi pulgar. Sonrío cual idiota.

-Sí que supiste cómo ponerme el corazón en el cuello. Me asusté mucho cuando te desmayaste. Al principio, admito que no supe cómo reaccionar, de no ser porque Kankuro te cargó, quién sabe qué habría pasado.-Me sigue observando con sorpresa.

-Yo…lo recordé todo.-Sus palabras me dejan estupefacto.

-¿En serio?-Asiente y quita mi mano de su cara.

-Y es por ello, que no quiero volver a verte en mi vida.-Su voz se oye entrecortada. Definitivamente, tiene ganas de llorar; pero su orgullo no le va a permitir hacerlo.

-¿Estás hablando en serio?-Sigo tratando de administrar la información que acabo de recibir en mi cerebro.

-Nunca antes había hablado tan en serio con respecto a algo.-Sigue manteniendo su vista fija y neutral en mí.-Eres la peor persona que pude conocer Nara Shikamaru, y aun así, al final, terminé enamorándome de ti como una estúpida. Te metiste conmigo mientras mantenías una relación amorosa con Tayuya, te aprovechaste de mis sentimientos y me hiciste creer que sentías lo mismo que yo. Pensé que eras diferente, pero resultaste ser uno más del montón; una gran escoria.-Aprieta sus puños para retener su tristeza.

-Escucha, yo realmente no quise hacerte daño, te lo juro. Busqué muchos modos de terminar mi noviazgo con Tayuya antes de involucrarme contigo más allá de una amistad; sin embargo, mi mente y corazón actuaron por cuenta propia atrayéndome hacia ti, y luego, no supe cómo enmendar las cosas para que te volvieras la primera mujer en mi vida.

-¡No mientas!-Alza de repente su tono de voz, y esta vez, no puede contener las lágrimas.-¡Ya no te creo ni una sola palabra! ¡Lárgate! ¡No soporto tu presencia!

-No me hagas esto Temari, te lo ruego. Tus sentimientos son recíprocos. Yo te amo como un imbécil, y sin ti no puedo vivir. Por favor, dame otra oportunidad y te prometo que no fallaré.-Suspira y relaja su cuerpo.

-No vale la pena darte otra oportunidad. Mejor vete, por favor.

-Pero…

-¿No entiendes que el estar cerca de ti me hiere?-No importa cuánto insista ahora, ella no va a ceder. Por el momento, me resignaré.

-Muy bien, por el momento me iré; pero eso no me impedirá que luego vuelva a buscarte para recuperarte.-Salgo de la habitación cabizbajo y con las manos en los bolsillos. Gaara y Kankuro se me acercan con rapidez.

-¿Y bien? ¿Cómo está nuestra hermana?-Levanto la vista hacia los dos.

-Ya despertó y…recuerda todo de mí.

-Eso es un gran alivio. La verdad ya me preocupaba que nunca recuperara sus recuerdos.-Suspiro y miro en otra dirección para ver si este deseo de llorar desaparece.

-¿Y a ti qué te pasa? ¿No deberías estar feliz de que la chica que amas te haya recordado?

-Claro que estoy feliz Gaara; pero las cosas han vuelto a dar un giro que era demasiado predecible.

-¿Un giro predecible? ¿A qué te refieres con eso?-Me rasco la nuca y les cuento todo lo que pasó entre ella y yo desde el inicio del año. Al comienzo, ambos me miran serios y mientras voy avanzando, sus ceños se fruncen. Sé que ahora quieren asesinarme, y están en todo su derecho.

-Cada vez que escucho lo sucedido, me da mucha rabia que mi hermana se hay fijado en un imbécil como tú.-Dice el castaño revolviéndose el cabello.

-Esperen, ¿ustedes ya lo sabían?

-Claro que lo sabíamos.-Exclama Gaara cruzándose de brazos.-Temari no nos puede ocultar lo que le sucede, y si lo intenta, lo descubrimos de todos modos, ya sea por su boca o la de otros.

-Supongo que como ya me tienen al frente suyo, pueden aprovechar para romperme la cara y todos mis huesos.-Kankuro se remanga y sonríe con malicia.

-Claro que aprovecharé esta gran oportunidad de lastimarte al igual que lo hiciste con mi hermana.-Prepara sus puños para atacar. Así que, no me tomo la molestia de huir y espero el impacto; sin embargo, este nunca llega. ¿Qué pasó?

-Ni creas que te dejaré hacerlo Kankuro, al menos no aquí.-Gaara ha puesto su brazo delante de él para detenerlo.

-No tienes que defenderme, deja que haga lo que quiera conmigo.

-Sé racional Nara. Este no es el sitio ni el momento para que entre mi hermano y yo te aplastemos como a una cucaracha.-Suspira.-Es preferible que te vayas de vuelta a tu casa. Nosotros nos encargaremos de hablar con Temari sobre este asunto.

-Gaara…

-Hazme caso antes de que cambie de opinión y te machaque, por favor. No creas que no estoy cabreado en este momento, solo trato de actuar maduramente.

-Entiendo. Entonces me retiro. Con permiso.

-Sayonara.-Salgo caminando rápido para que no sea tan obvio que esos dos me asustan cuando se les salta la piedra. Me dirijo hacia el parque para observar las nubes y ver si puedo calmarme un poco. Me recuesto en el pasto y ubico mis brazos detrás de mi nuca como almohada. De repente, todos los bellos recuerdos que tengo con Temari vuelven a mi cabeza, haciéndome soltar las lágrimas que intentaba retener con tanto esfuerzo.

-Espero que algún día puedas perdonar mis errores contigo. Nunca quise herir tu lindo corazón, en serio. Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, y no existe nada por lo que te cambiaría, porque eres irremplazable. Mi mundo es perfecto cuando estás en él. Me has dado tantas oportunidades, y cada una de ellas las arruiné por idiota. Vuelve a mí, te lo ruego. Entre más pasa el tiempo, más te necesito a mi lado. Por favor, no te deshagas de este lindo sentimiento que nos une.

-¿Shika? ¿Eres tú?-Conozco esa voz. Limpio el llanto de mis ojos, me siento y volteo a verla.

-¿Qué haces aquí Tayuya?

-Al menos podrías saludarme, ¿no?-Me limito a suspirar.

-¿Qué es lo que quieres ahora?-Se cruza de brazos haciendo un puchero. ¿De verdad piensa que me puede comprar con esa cara?

-No tienes que ser tan frío conmigo, lo único que te pido es que hablemos un momento como personas civilizadas.-Me rasco la nuca. No estoy de ánimos para mandarla al carajo.

-Da igual. Habla rápido que no tengo tiempo.-Ella toma asiento a mi lado.

-Mira, quiero que volvamos a ser la bella pareja que éramos antes. Yo de verdad te extraño mucho y no hay un día en el que no te piense.

-Ya te lo he dicho muchas veces, nuestra relación es del pasado y allí debe quedarse. A pesar de que me digas una y mil veces que me sigues amando, no puedo corresponderte. Mi corazón le pertenece a Temari, y aunque intentes hasta lo imposible por cambiar eso, no lo lograrás.

-Sé que ella se ha convertido en la mujer con la que quieres estar; pero si perdió sus recuerdos en un accidente, ¿no crees que es una señal de que ustedes dos no están destinados a permanecer juntos?-Me muerdo el labio inferior.

-No es ninguna señal, es solo un obstáculo más que toca atravesar para finalmente convertirnos en novios. No me rendiré, eso tenlo por seguro.-Aprieta los puños y rechista.

-No tiene caso que lo intentes, ella jamás cederá, da igual si al final te recuerda o no. Es necesario que mires a otras direcciones. Yo te ofrezco todo lo que tengo para que seas feliz.-Acorto la distancia entre los dos.

-Entiéndelo de una maldita vez, ¿quieres? No volveré contigo.-Exclamo haciendo énfasis en mis últimas palabras.-No tiene caso que sigas insistiendo.

-Pero…-Su rostro se vuelve triste y enfoca sus ojos en los míos.

-Voy a ser sincero contigo. Yo te quise mucho durante nuestra relación sentimental; pero eso cambió y ya no siento amor cuando te veo. Aún así, te tengo mucho cariño y aprecio a pesar de todas las locuras que has hecho por tu deseo de volver conmigo.

-Shika…-Sus orbes se humedecen.

-Los momentos que pasamos se han convertido en lindos recuerdos que forman parte del pasado de los dos, los cuales en varios aspectos nos han marcado.-Tayuya decide ceder ante el llanto. Ubica la mano en su pecho y agacha su cabeza.

-Es que no puedo evitar amarte, a tal punto que pierdo el control de mis pensamientos y acciones, convirtiéndome en una mujer posesiva que si no tiene a ese chico con ella, nadie más se lo va a quedar.-Sé que no siento nada por ella; sin embargo, no soporto ver a una mujer llorar. Me hace sentir que debo hacer algo al respecto. Pongo mi mano sobre su cabeza. Levanta su mirada con sorpresa ante el contacto.

-Tayuya, ya es momento de que avances y dejes nuestra historia en el tiempo al que pertenece, ¿sí? Debes buscar a alguien que te quiera de verdad, y aunque te duela, yo no puedo ser ese alguien.-Suspira.

-Lo sé, solo mantenía la esperanza de que en verdad lo fueras. Es obvio que no puedo sacar a Temari de tu corazón; pero creo que, si eres feliz, yo también lo seré, da igual con quién te quedes al final.-Sus palabras me sorprenden. No había visto que fuese tan comprensiva desde que lo nuestro acabó.

-Tayuya…

-Sin embargo, quiero hacerte una última petición antes de alejarme oficialmente de ti.-Se limpia las lágrimas.

-Está bien, te escucho.-Traga saliva.

-Abrázame.-Hago lo que me pide, rodeándola por los hombros.

-¿Te sientes mejor?

-Sí, arigato.-Duramos así unos breves minutos, hasta que nos separamos.

-Entonces, me voy.-Me levanto para irme; pero antes de dar un paso, Tayuya agarra mi brazo. La observo de reojo.

-Espera, antes…quiero decirte algo más, y es importante que lo sepas.-Su voz se oye entrecortada.-Quien causó el accidente de Temari…fui yo.-Mi semblante permanece serio.

-La verdad es que me lo suponía. Eres la única con un motivo para hacerle daño, o bueno, la única que conozco.-Desvía el rostro.

-Gomen.

-A mí no me tienes que pedir perdón, sino a Temari.

-Pero, ¿no estás enojado conmigo?

-¿Y por qué debería? No me hiciste nada malo.

-Ya veo.

-Si quieres, mañana búscame y vamos juntos al hospital para que hables con ella.

-¿Le gustará verme?

-Probablemente no; pero no creo que le moleste escuchar que te arrepientes de lo que le hiciste.

-Eso espero. Bueno, nos vemos mañana.-Sonríe como hace tiempo no lo hacía y toma su camino. Llego a mi casa y cierro la puerta despacio para no despertar a nadie, ya que es evidente que es un poco tarde.

-Pensé que nunca llegarías. De no ser porque tu madre está demasiado cansada hoy debido a que puso la casa patas arriba para hacer el oficio, se habría quedado aquí preparándose para aniquilarte por llegar tan tarde a casa.-Me sobresalto al escuchar la voz de mi padre. Está leyendo el periódico.

-¿Qué demonios…? ¿Por qué no estás durmiendo?

-Porque si lo hago, fijo tu madre se levanta de esa cama y me mata por no esperarte. Ya sabes lo problemática que puede llegar a ser.

-Bueno sí, en eso tienes razón.

-Ven, siéntate un momento y tengamos una conversación entre padre e hijo.-Me hace un ademán con la mano sin despegar la vista del papel.

-De acuerdo.-Le hago caso y me ubico a su lado.

-Cuéntame, ¿dónde estabas y qué hacías?-Le relato lo sucedido desde que me encontré con Temari hasta lo acontecido con Tayuya. Detiene su lectura y pone el periódico aparte. Se rasca la nuca y me mira a los ojos con neutralidad.-Ya veo.

-¿Eso es todo lo que piensas opinar al respecto? ¿Un "ya veo"?

-¿Qué otra cosa quieres que diga? Toda tu historia es predecible hasta para un niño de 10 años.-Rechisto.

-Como sea, ¿qué consejo me darías para aclarar todo este problema?

-Hay que admitir que cometiste un gran error al meterte con ambas al tiempo, y para que Temari te perdone, va a ser un proceso complicado. Una de las personas a las que más quiere quebrantó la confianza que habían forjado los dos con tanto esmero.

-Lo sé, y no hay ni un solo día en el que no me arrepienta al respecto.

-Pero si realmente estás enamorado de esa chica y tienes la certeza de que ella siente lo mismo, sigue luchando. En algún punto, cederá ante lo que le dicta su corazón y llegará a ti.

-Con su orgullo tan alto dudo que algo como eso pase.-Mi padre suspira y me abraza alrededor del hombro.

-La fe es lo último que se pierde hijo. Yo entiendo que alcanzar a una chica tan difícil como Temari es casi inútil, aunque no imposible si te esfuerzas al máximo por hacerla ver que sin ella no puedes vivir.

-¿Y cómo hago para que ella lo entienda?

-Cada mujer es un mundo diferente, así que no existe una fórmula específica para lograrlo. Por eso lidiar con ellas es problemático. Aun así, si la conoces bien, deberías saber esa respuesta.-Suelto un sonoro suspiro.

-Pero tengo que actuar cuando estemos a solas ella y yo, y como ahora me odia, será más difícil a tal punto que es probable que me mande a volar de una patada.-Mi padre trata de contener una carcajada.

-Ya te imagino por los aires. De todas formas, no pierdes mucho intentándolo, ¿o sí?

-Supongo que no.-Me levanto del sofá.-Tengo que dormir. Mañana va a ser un día largo.

-Yo subo contigo. Mis ojos ya no aguantan el cansancio.-Subimos las escaleras y cada uno entra a su habitación. Me recuesto en mi cama y quedo dormido al instante.

Al día siguiente, a eso de las ocho de la mañana, mi celular me despierta. ¿Quién llama a esta hora y más un fin de semana? No tiene sentido. Intento buscar el dispositivo medio adormilado para contestar.

-¿Halo?

-Hola Shika, soy yo, Tayuya.

-¿Qué carajos haces levantada tan temprano? ¿No sabes lo irritante que es para mí que me interrumpan durante uno de mis mayores placeres?

-Lo sé y lo lamento; pero necesito ver a Temari lo antes posible, sino será más difícil para mí armarme de valor y disculparme.

-¿Y eso qué tiene que ver conmigo?

-Que dijiste que me acompañarías, ¿o se te había olvidado?-La verdad es que sí; pero mejor no digo nada al respecto y me resigno a hacerle compañía.

-No, claro que no. Aunque prefiero hacerlo más tarde, ¿sí?

-No tienes opción, ya estoy al frente de tu casa.-Me paro al instante de mi cama tirando todas las cobijas al suelo.

-¿Qué?-Maldigo por lo bajo.-En fin, no te muevas de ahí y no dejes que nadie te vea, ya salgo.-Me alisto lo más rápido que puedo y bajo las escaleras corriendo; sin embargo, mi madre me agarra del cuello de la camisa antes de llegar a la puerta.

-¿A dónde piensas ir tan temprano un fin de semana? No es un comportamiento usual en un vago como tú.-Trago saliva. Si se llega a enterar de que Tayuya está afuera esperándome, me convertiré en hombre muerto.

-Solo estaba pensando en visitar a Temari un rato, nada más.

-¿Estás consciente de que puedes hacerlo en la tarde?

-Sí; pero estoy ansioso de verla. Me es inútil aguantar las ganas.

-¿Seguro que es solo eso? ¿No hay nada más?

-¿Algo más? ¿Por qué tendría que haber algo más?-Mi voz está temblando. A este paso seré descubierto.

-Está bien, confiaré en que no me estás mintiendo.-Me suelta y toma un florero. Lentamente, se acerca a la ventana y lo tira por ahí. Se oye cómo choca con el suelo al tiempo que se percibe el grito de una muchacha asustada.

-¿Qué demonios…?-Saca su cabeza y grita a todo pulmón.

-¡¿Cuántas veces te tengo que decir lo mismo maldita?! ¡No te acerques a mi hijo!-Carajo, se dio cuenta. Lo que me faltaba. Me acabo de meter en un gran lio.

-¿Cómo supiste que Tayuya estaba allí abajo?

-El olor a zorra es fácil de detectar.-A pesar de que voltea a verme con ira, su voz suena relajada.-Ahora, ¿me vas a explicar qué hace esa vieja en frente de mi casa o tengo que sacártelo a la fuerza? Tú decides.-Se remanga preparándose para atacar. Suspiro y me rasco la nuca.

-Básicamente, voy a ir con Tayuya a visitar a Temari ya que las dos tienen que hablar de un asunto importante. No es que esté interesado en volver con ella ni nada parecido. No te preocupes, tal locura no está en mi lista de planes.

-Eso espero, o de lo contrario, vas a conocer mi verdadera furia desatada.

-¿Esa no es la que veo a menudo?

-¡No me respondas! ¡La única persona que me ha conocido completamente enojada es tu padre!-Toma aire y exhala.-Como sea, ve con ella; pero que solo sea porque van a ver a Temari, ¿me entendiste?

-Hai.

-Y si me llego a enterar de que estás buscando el modo de volver con Tayuya, te juro que no respondo Shikamaru.-Trago saliva.

-Lo sé. Entonces, me voy.-Salgo de mi casa para encontrarme con quien acaba de generarme tantos problemas.

-Gomen, realmente no quería causarte ningún inconveniente. No pensé que tu madre se enteraría de que estaba aquí.

-Da igual. De todos modos, era obvio que se iba a dar cuenta. Es demasiado perspicaz como para que hubiera pasado lo contrario.

-En eso supongo que tienes razón.-Tomamos rumbo al hospital. Es seguro que Temari volverá a decirme que no quiere volver a verme; sin embargo, no puedo rendirme con ella, no se me escapará de nuevo. Finalmente, nos encontramos frente a la puerta del establecimiento.

-¿Lista?

-La verdad es que no; pero no me queda otra opción.-Nos adentramos en el lugar y nos encontramos con Kankuro y Gaara que están sentados en la sala de espera. Nos voltean a ver.

-Hola Nara.

-Hola, ¿cómo sigue Temari?

-De a poco se ha estado recuperando y todavía sigue diciendo que te odia.-Doy un sonoro suspiro.

-Me lo imaginaba.-Enfocan su vista en Tayuya. Alzan una ceja.

-¿Para qué trajiste a tu ex aquí? No me digas que volvieron.

-Claro que no Kankuro. ¿Cómo se te ocurre? Yo solo tengo ojos para tu hermana.

-Eso espero.

-Entonces, ¿a qué se debe tu visita Tayuya?-Gaara se levanta de su asiento y se cruza de brazos.-Que yo sepa, no te agrada ni cinco nuestra hermana. Por ende, no es que vengas porque te nazca, ¿me equivoco?

-No, no lo haces.-Tayuya agacha la cabeza mientras juega con sus dedos debido a la incomodidad que le provoca el pelirrojo.-La verdad es que vengo porque tengo un asunto importante que atender con ella.

-Ya veo, ¿y de qué se trata si se puede saber?-Ella me mira con duda. No sabe si decirles a ellos también o no. Asiento con mi cabeza en señal de que prosiga con su discurso. Se pone la mano en el pecho y respira profundo.

-Bueno…el hecho de que Temari hubiera perdido la memoria fue por culpa mía.-Los hermanos fruncen el ceño.

-¿Qué quieres decir con eso? ¿Acaso fuiste tú la causante del incidente?

-Sí. Por eso, quiero disculparme con ella por mi falta de madurez y sensatez, porque pudo haber ocurrido algo peor.-No es capaz de mirar a ninguno a los ojos. No tiene el coraje para ello, no por el momento.

-Así que, tú eres la causa de todo este complot. No me sorprende, y a pesar de eso, quiero romperte la cara en este mismo instante.-Kankuro aprieta la quijada y los puños.

-Si quieres golpearme, adelante. Estás en todo tu derecho. No pondré defensa alguna.-El castaño se le abalanza dispuesto a destrozarla; sin embargo, Tayuya comienza a llorar sin remedio, logrando que Kankuro se detenga de golpe y la mire con los ojos bien abiertos. Miro a mi ex con preocupación.

-Tayuya…

-En serio estoy muy arrepentida de lo que hice. Solo quería que nadie me quitara a Shika de mi lado, y por causa de mi obsesión compulsiva con él, casi destruyo una familia. Sé que eso no es una excusa para justificar mis actos; pero es la verdad. Me gustaría que me perdonaran, aunque sé que no lo harán.-Aprieta los puños. Gaara se le acerca y le pone una mano en el hombro.

-Descuida, nosotros te perdonamos.-La deja sorprendida, y ella lentamente levanta la mirada. Le sonríe con ternura, dejándonos a todos más atónitos que en un principio. No me lo puedo creer. ¿Esto en serio está pasando?

-Espérate, ¿nosotros? Yo nunca he considerado la posibilidad de perdonarla. ¿Estás mal de la cabeza o qué?-El pelirrojo suspira y enfoca la vista en su hermano.

-Vamos Kankuro, no seas tan rencoroso. Es cierto que ella cometió un error y por ello tendrá que pagar una sanción; pero se ve que está realmente arrepentida de su conducta.

-Yo…no puedo dejar las cosas así. Entiendo que ella sufrió porque Nara le fue infiel. Debió desquitarse con él en lugar de con nuestra hermana.

-Pues en cierto punto sí se desquitó conmigo al lastimar a la persona más importante para mí. Toda esta situación es mi culpa. Estuvo mal el meterme con Temari mientras mantenía un noviazgo con Tayuya.

-Shika…

-Por favor Kankuro, perdónanos a ambos por haber arruinado la vida de tu hermana.-Se queda pensativo por un par de segundos hasta que finalmente suspira.

-Está bien, si no queda de otra. Acepto sus disculpas.

-¿De verdad?

-Sí.-Tayuya sonríe de oreja a oreja y se abalanza sobre el castaño para abrazarlo, haciendo que este se sorprenda.

-Arigato Kankuro.

-¿Qué rayos…?

-Te prometo que no volveré a lastimar a tu hermana. Soy muy feliz al saber que no me odias tanto.-Supongo que nunca creyó recibir una segunda oportunidad de mejorar como ser humano.

-De acuerdo. Ahora, ¿serías tan amable de soltarme? Me estás ahogando.-A Kankuro se le está poniendo la piel morada. Tayuya se aleja.

-Gomen.-Gaara solo se ríe.

-Como sea, dijiste que tenías que atender un asunto importante con Temari, ¿verdad?-Ella asiente.-Bien, entonces ve.

-Hai. ¿Te importaría acompañarme Shika?-Me hace ojitos de perrito. Me rasco la nuca.

-No es necesario que me hagas esa cara. Anoche te dije que te acompañaría. Vamos.-Busco la habitación de Temari. Una vez frente a la puerta, trago saliva y toco.

-Siga.-Se oye desde adentro. Abro con lentitud y avanzo. Gira su cabeza y sus ojos aguamarina se abren de par en par para luego cambiar su semblante casi al instante a enojo.

-Hola Temari.-Digo desviando la mirada.

-Recuerdo haberte dicho que no quería volver a verte de nuevo Nara.-Se cruza de brazos.

-Ya lo sé.

-¿Entonces qué es lo que haces aquí?

-Resulta que hay alguien que quiere hablar contigo de un asunto un tanto delicado.-Enarca una ceja.

-¿Ah sí? ¿De quién se trata?-Me hago a un lado para que ella se haga visible. Queda estupefacta al verla.-¿Tayuya?

-Hola. Espero que te encuentres mejor.-Tayuya agacha la cabeza con incomodidad.

-Lo estaba hasta que este apareció.-Frunce su ceño al tiempo que me clava su fulminante mirada.

-Ya da igual. Mejor escucha lo que Tayuya te tiene que decir.-Suspira.

-Está bien. ¿Qué pasó?

-Bueno, yo…quería disculparme contigo.

-¿Disculparte?-Pregunta Temari confundida.-¿Disculparte por qué?

-Es que…es mi culpa que perdieras la memoria ya que fui yo quien te atropelló, y también me arrepiento de haberte hecho la vida cuadritos por mi obsesión con Shika.

-¿Qué? ¿Fuiste tú la causante de mi accidente?

-Sí; pero no te preocupes. No tienes la necesidad de hacer la demanda. Yo misma me entregaré a la policía. Lo que quiero saber es si aceptas mis disculpas.-Aquella hermosa rubia me mira en busca de una respuesta. Sé que le costará perdonarla; sin embargo, no creo que pierda mucho si le da una segunda oportunidad.

-Perdónala. Créeme que sus palabras son genuinas.-Relaja el rostro.

-Está bien, te perdono.-Los ojos de Tayuya toman un brillo de felicidad y se le abalanza a Temari para abrazarla, dejando a la rubia sorprendida.

-¡Arigato! Pensé que me odiarías por siempre.

-Etto…no es necesario que seas tan expresiva.

-No te cuesta nada corresponder a mi abrazo, ¿o sí?-Una sonrisa ladina se posa en los labios de Temari.

-Supongo que no.-Corresponde ante tal afectivo gesto. Admito que ver a esas dos en tal pose es extraño; pero lindo al mismo tiempo.

-Esto se siente bien. A este paso, es probable que te conviertas en mi primera amiga.-Me atraganto con mi propia saliva al escuchar tal confesión. ¿En serio acaba de decir lo que acabo de oír? Temari no está menos atónita que yo.

-¿Amigas? ¿Quieres ser mi amiga?-Se separan.

-Sí, ¿por qué no? Esta vez no intentaré lastimarte, te lo prometo. Además, por mi forma de ser, nunca he tenido amigas o al menos alguien que me quiera. Al comienzo solo estaba Shika, y por eso no me separaba de él por ningún motivo, hasta que tú lograste que se olvidara de mí.-No puedo evitar sentir lástima por Tayuya.

-Bueno, por el momento no puedo confirmar así no más que te has convertido en mi amiga; pero creo que podemos intentar serlo.

-Está bien.-Este son el tipo de cosas que nunca te esperas en la vida.-Por cierto Shika, ¿no te molesta dejarnos a solas a mi amiga no oficial y a mí por un rato?

-No, para nada. Tómense el tiempo que necesiten. Tayuya, ¿quieres que te espere o me voy de una vez?

-Espérame. No creo que me demore mucho.

-Vale.-Salgo de la habitación para dirigirme hacia la sala de espera; sin embargo, palabras de cierta rubia hacen que detenga mis pasos.

-¿Qué pasa? ¿Por qué echaste a Shikamaru? Esa era mi labor.-Apoyo mi oreja sobre la puerta para escuchar mejor.

-Yo insisto en que deberías perdonar a Shika y darle otra oportunidad.-Abro mis ojos de par en par. ¿Quién es esa mujer y qué hizo con Tayuya?

-¿Darle otra oportunidad? Debes estar bromeando.

-¿Por qué no? Es cierto que se equivocó al juntarse con las dos al tiempo; pero no es una mala persona.

-Tú solo dices eso porque estás perdidamente enamorada de él.

-Al igual que tú. No intentes negarlo.

-No, no te lo negaré. Lo sigo amando como una tonta.-Mi corazón se acelera a pesar de que sé que ella me ama.-Aun así, no pienso perdonarlo.

-Deberías dejar tu orgullo como mujer a un lado, porque luego puede llegar otra igual o más intensa que yo y arrebatártelo.-Temari permanece callada.-Piensa bien en si quieres dejarlo ir o no.

-¿Por qué me lo estás dando así no más? Si también lo amas, ¿no deberías luchar por él?

-Ya lo hice por mucho tiempo y nada salió como lo esperaba. Al fin y al cabo, es a ti a quien ama y no puedo sacarte de su corazón. Por eso, te estoy dejando el camino abierto para que te quedes con él.

-De todos modos, no iré de nuevo detrás de él.-Tayuya suspira.

-Como sea, ese ya no es mi problema. Después de todo es tu decisión. Estás cerca de perder a un hombre que vale la pena.-Siento que alguien se acerca para abrir la puerta. Me hago a un lado para que no sea tan obvio que estaba escuchando.

-¿Ya terminaron?

-Sí. ¿Me acompañarías a confesarme a la policía? Sé que hoy te estoy pidiendo mucho.

-¿Estás segura de que no quieres ir sola?

-No, contigo considero que me sentiré más segura.

-Muy bien. Vamos entonces.-Volvemos a la sala de espera y nos encontramos de nuevo con Kankuro y Gaara.

-¿Y bien? ¿Cómo te fue disculpándote con nuestra hermana?-Pregunta el pelirrojo.

-Bien. Me perdonó.

-Qué bueno.

-Ahora, voy a confesar mi delito.

-Es lo mejor.-Nos vamos los dos hacia la estación de policía. Una vez ahí, Tayuya admite lo que había hecho. Para confirmarlo y que no está encubriendo a alguien más, revisan las cámaras de seguridad de ese incidente y se alcanza a distinguir que realmente era ella la causante. La esposan de inmediato.

-¿Sí estarás bien aquí?-Ella me sonríe. A pesar de que hizo mal, todavía me preocupa su bienestar.

-Estaré bien, no te preocupes. Lo que debería importarte en este momento es lo que vas a hacer para recuperar a Temari. Prométeme que la harás feliz y jamás la soltarás.-Sonrío ladinamente.

-Lo prometo.

-Sayonara.-Los agentes se la llevan a una celda. Suspiro y decido dirigirme a casa. Una vez que den de alta a Temari, llevaré a cabo una nueva estrategia para recuperarla, y esta, no fallará.

ooooooooOOOOOOOOoooooooo

Hasta aquí el capítulo. Espero que les haya gustado. Díganme en los comentarios qué consideran que podrá ayudar a Shikamaru a recuperar a Temari.

-Tayu: Pensé que me harías llevar la verdad a la tumba.

-Yo: ¿Para qué? ¿Poner más relleno? No. A veces es bueno mostrar el lado bueno del villano.

-Tayu: Puede que tengas razón.

-Ambas: Gracias por leer y nos vemos en el próximo capítulo.