Por siempre Tuya

Los personajes no me pertenecen son de la Gran Rumiko Takahashi esto es sin fines de lucro solo diversión por y para los fans.

Capítulo Final amigos, y como sabrán en el anterior "perdimos" a nuestra protagonista en la caída. Desde ahora relata Ranma solo hasta cierto punto. Disfruten la lectura y recuerden solo para Adultos, contenido altamente erótico.

*LLAMANDO A CENTRAL (UNIDAD DE EMERGENCIAS)

-Repito! son dos mujeres jóvenes de unos 28 años cada una, ambas embarazadas, una con 20 semanas de gestación la otra con 24 semanas, están inconscientes! luego de una caída por unas escaleras, necesitamos que nos esperen con lo necesario para verificar el estado de los no natos.

Así repitió tres veces el para médico durante el viaje en la ambulancia, cada vez que relataba lo mismo mi corazón se encogía de puro miedo, me sentía perdido y en shock! Cuando recibí la llamada de Watanabe ni en mis perores pesadillas esperé escuchar de él esas malditas palabras, escalera, ambulancia. Corrí como nunca lo había hecho antes en mi vida, sentía que cada segundo que pasaba era crucial, ni siquiera sentí a Ryoga cuando venía detrás mío muy preocupado al verme pasar desesperado entre las personas.

Hasta que llegué al maldito piso 15, veo a Watanabe pálido como una hoja de papel con mi Akane en sus brazos y un poco más abajo a Mousse tan impactado como el anterior pero con Shampoo.

-Pero qué carajos pasó! exclamé fuerte y doloroso al llegar donde mi amada y mi bebé

-Llamaste a la ambulancia! Saotome! la llamaste! repetía eufórico Toma sin soltar a Akane

-No, no, apenas me dijiste eso bajé corriendo!

-No pierdas más tiempo! hay que llevarla a una clínica, se golpeó la cabeza. el bebé, Saotome! hay que hacer algo! gritaba con los ojos enrojecidos, pude sentir sus desesperación, estuvo llorando, no vi, no sé cómo pero él si.

-Ya vienen en camino- agregó Ryoga a mi lado que fue cuando al fin noté su presencia, los veo a todos en shock pero necesitamos saber qué ocurrió, ¿ustedes las encontraron así? Dijo preocupado

-Mas o menos- dijo Mousse al fin... con Watanabe oímos que discutían pero luego al acercarnos vimos como se enredaron, ambas cayeron pues estaban al borde de la escala.

Una vez dicho eso el poco calor que llevaba conmigo se fue, estaba paralizado, en solo minutos llegaron los para médicos a atenderlas, pude ver que Shampoo sangraba mucho por su cabeza, al subir a la ambulancia Watanabe no se alejaba de Akane.

-Ve con Shampoo- dijo Toma

-Nooo iré con Akane! refuté-

El para médico nos miró fastidiado y agregó... ¿alguien es familiar o amigo de la otra mujer?

-Yo iré con Shampoo! exclamó Mousse

Así nos fuimos en la ambulancia, Watanabe no dejó a Akane y yo tampoco.

*Sala de Espera...

Una hora había pasado desde que llegamos y nadie nos decía nada, era desesperante el reloj avanzaba y la preocupación solo aumentaba.

Estaba intentando mantener la calma pero cuando vi a Mousse me levanté del asiento y caminé hasta quedar en frente de él, lo tomé por la solapa de su chaqueta y lo increpé.

-¿Me quieres decir qué mierda hacías en mi compañía? acaso venías a dejarle más drogas a Shampoo!

- Por supuesto que no! quería hablar con Tendo pero... pasó esto, en verdad lo siento Ranma

-¿Lo sientes? eres una basura, no te creo nada! por qué no te largas!

-No! no puedo, quiero saber el estado de ellas.

-El padre de esas criaturas soy yo! tu presencia me molesta- dije furibundo

En ese momento llegaron mis padres con mucha angustia y no pude continuar discutiendo con el imbécil de Mousse.

-Hijo ¿qué sucedió? dijo Nodoka muy triste

-No lo sé mamá, solo sé que las dos cayeron por las escaleras.

-¿Pero cómo es eso posible? refutaba Genma

-Estaban discutiendo, Toma vio todo, él socorrió a Akane y Shampoo... aaahhh no lo sé se veía muy mal! no dicen nada! esto ya no lo tolero- alegaba a toda voz

-Por Kami! no puede ser tanta tragedia, Akane estará bien hijo ella es fuerte! Decía Genma

-¿Y mi hijo? y la ¿otra criatura?

-Oh hijo esperemos que ambas salgan ilesas de esto, aunque Shampoo se ganó mi rechazo no le deseo mal, menos a ese bebé- agregó Nodoka abrazando a su hijo

-Ranma, sé que es una situación horrible pero intenta componerte, Akane querrá verte y no puedes estar así- agregaba el oji miel

-Sí, lo sé...

De pronto escuché a Toma decir: "el médico" todos miramos en su dirección

-¿Familiar de Shampoo?

-Doctor ella no tiene familia pero, soy el padre del bebé- respondí

-Bien, acompáñeme, pero antes necesito también a un familiar de Tendo Akane

-Soy yo, es mi pareja

-Vaya, usted también es...

-Sí, soy el padre de ambas criaturas

El doctor me vio incrédulo y lo seguí por un pasillo hasta un Box que estaba vacío.

-Bien, señor...

-Saotome

-Señor Saotome, no quise informar del estado de las embarazadas pues estaba con mucha compañía, la dama que tiene 24 semanas Shampoo tuvo contusiones muy fuertes en su cabeza además del cuerpo, su cerebro está inflamado por lo que tuvimos que inducirla a un coma, por otro lado al bebé...tuvimos que aplicar una cesárea de urgencia pues con el golpe ella rompió bolsa además de que había una señal clara de aborto prematuro ya que mostraba sangrado, la pequeña está en una incubadora en estos momentos, le aplicaremos corticoides para el correcto desarrollo de sus pulmones, es una niña muy fuerte señor Saotome, aunque en estos momentos está frágil por su condición, esperamos que su desarrollo sea bueno, quizás lento pero tardará meses en poder darle el alta.

No lo podía creer, era una niña! y su madre yacía dormida sin siquiera saber de ella, realmente sentía pena por toda la situación.

-Y la ¿madre?

-Bueno, vamos a dejar que su cerebro se desinflame un poco conforme nos sintamos seguros podremos despertarla.

-Gracias por salvar la vida de esa criatura Doctor

-No hay de que, es mi vocación. Ahora el estado de la otra dama, también es complejo.

-Dígame lo que sea, no se imagina lo preocupado que me siento

-Ella también se golpeó pero no fue tan grave, además de su cabeza y algunas contusiones en el cuerpo que la tienen adolorida, ya despertó. Le dimos analgésicos pero necesita un reposo absoluto si desea que su embarazo llegue a buen puerto, logramos evitar que se adelantara tan prematuramente el parto, lo que queda de meses deberá pasarlos en cama, caminar solo si es necesario está de cuidado y el bebé solo tiene 20 semanas. ¿Comprende la delicadeza?

-Sí, doctor.

-Ahora ella se quedará al menos 1 mes completo internada, solo si evoluciona de buena forma le daría el alta. Por otra parte la señorita Shampoo es más comprometedor y lento todo el proceso. Ella se encuentra en cuidados intensivos, si desea ver a la pequeña puedo indicarle el número de incubadora.

-Claro que sí

-Lo que necesite la bebé se lo dirá la enfermera a cargo de neo natal.

-Doctor muchas gracias!

Minutos más tarde...

Una enfermera de sonrisa muy dulce me ha indicado por dónde debo ingresar para poder ver desde una ventanilla, sí, a unos metros a la pequeña que nació a penas de seis meses. Sentía muchos nervios y sentimientos revueltos en mi interior, por un lado daba gracias al cielo por saber que ambas criaturas pese a las condiciones de cada una estaban "bien" por otro lado Shampoo me preocupaba, después de todo es la madre de la niña que voy a conocer hoy. Y mi amada Akane se encuentra muy delicada luego de tremenda caída, pero nuestro bebé resiste impetuoso ante la adversa realidad dentro del vientre de su madre.

Sentía alivio pero uno que no quitaba del todo las preocupaciones, no todo estaba dicho ni mucho menos ganado, al fin llegaba a la enorme ventanilla. Pude ver a otras parejas y también a madres solas observar a sus hijos desde aquí, era una sala realmente grande y llena de pequeñas cunitas (incubadoras) cada una con un ser tan pequeño e indefenso dentro, algunos con mangueras y unas diminutas pulseras en sus muñecas.

De pronto la enfermera se acercó y dijo:

-¿Alcanza a ver el número a los pies de su cunita? es el 15- dijo ella muy suave respetando ese momento del cual los adultos disfrutaban al ver a sus pequeños.

Caminé hacia la derecha un poco y pude ver una manita asomar por el número 15, realmente mi corazón se conmovió al ver ese gesto tan natural pero lleno de vida, le habían puesto una ropita color lila igual que el cabello de su madre, me hubiese gustado tenerla más cerca pero era imposible tocarla por lo delicado de su crecimiento, necesitaba desarrollar más su cuerpo y en esa pequeña caja estaba protegida de un sin números de enfermedades. Solo pude posar una de mis manos sobre ese enorme y grueso vidrio, aunque me causaba una ternura y compasión tremenda no podía conectar con ella, me sentía un miserable.

Si los análisis de paternidad llegasen a salir positivos, el dejo amargo que sentía el día de hoy nunca se borraría de mi consciencia. Pero cuidaría de la pequeña hasta que su madre pudiese despertar y protegerla como se es debido.

Cuando salí del neo natal otra enfermera se acercó a pedirme algunos datos, me sentí como un idiota inútil pues al no estar pendiente del embarazo de Shampoo no tenía idea de nada. Con la cara llena de vergüenza tuve que explicarle que aunque "era el padre" no estuve presente durante su desarrollo hasta hoy, lo peor fue cuando me preguntó qué nombre le pondríamos a la pequeña, no me sentía ni con el derecho a eso, así es que de la forma más simple le pedí que esperara a que despertara la madre pues es ella la que decidiría eso.

Al fin pude llegar a la habitación de Akane, cuando llegué estaba durmiendo pero con algunos parches en la cabeza y sus brazos enrojecidos y algunos morados, me sentía culpable de no poder ayudarla en ese momento, acaricié su mejilla y me quedé observando su sueño.
Sé que eres fuerte mi amor, solo tú puedes lograr que nuestro hijo siga creciendo allí. Me senté en una silla a su lado cogí de su mano y lloré amargamente en silencio, impotencia, preocupación, rabia conmigo mismo, quizás pude evitar esto, quizás si hubiese ido con ella, nunca se habría caído.

La vida me sonreía demasiado, pero cómo se le ocurre darme un golpe así.

De pronto sus dedos se movieron y me incorporé para verla mejor.

-Akane ¿cómo te sientes?- dije preocupado

-Oh Ranma... ¿qué pasó, cuánto tiempo llevo dormida?

-Bueno, tuviste un accidente ¿recuerdas?

-mmm... sí con Shampoo, nos caímos...mi bebé! exclamó ella de golpe llevando sus manos al vientre asustada.

-Tranquila, el bebé está bien... bueno tú estás muy delicada deberás quedarte un tiempo en el hospital pero todo saldrá bien mi amor, solo hay que seguir las indicaciones del médico para que el embarazo llegue a término porque estuviste a punto de perderlo pero llegamos a tiempo, además el doctor dijo que a diferencia de Shampoo no recibiste tantos embates en la caída, eso es gracias a Toma.

-¿Toma?

-Si, él vio cuando caías pero corrió a socorrerte evitando que siguieras cayendo. Aunque no evitó el que ahora te sientas dolorida y el hecho de que el embarazo se convierta de alto riesgo, evitó que te golpearas más fuerte y que nuestro bebé siga allí- dije acariciando su pequeña panza que mientras la acariciaba notamos dos movimientos que nos sobre saltó a ambos.

-Lo sentiste!

-Sí, fue una gran patada!

-Creo que ya siente cuánto lo amamos Ranma, debo agradecerle a mi amigo por lo que hizo

-Claro que sí, lo haremos ambos.

-Quiero verlo, por favor dile que pase... pero antes dime ¿qué sucedió con ella?

-Cariño mío hoy no puedes recibir visitas, pero mañana depende de cómo te vea el médico puede dártelas, pero a penas salga de aquí les diré a todos y sobre todo a Watanabe que te encuentras bien, confía en mi. En cuanto a Shampoo... ella... está en coma, tuvieron que hacerle una cesárea de emergencia, nació una pequeña bebé de seis meses que se encuentra luchando en una incubadora en neo natal.

-Oh! pero todo se pudo evitar, pero ella estaba tan enojada... todo se nos fue a negro.

-no te sientas así, necesito que no tengas preocupaciones, ella está siendo atendida por los mejores médicos, y la pequeña también solo hay que esperar que ambas se recuperen.

-Está bien, no deja de ser horrible pero tienes razón en estos momentos debo enfocarme en recuperarme, me duele el cuerpo y tengo mucha sed.

-Bueno voy a llamar al médico, de seguro necesitas algún analgésico, Akane perdóname, todo esto, nunca debió suceder.

-No es tu culpa, fue un accidente.

-Pero... no lo sé, tu sabes que ella ha hecho cosas sin escrúpulos, quizás su intención era...

-De qué sirve pensar en ello, si lo hizo, creo que está pagando, está inconsciente y sin su pequeña, ni siquiera sabe que ya no la tiene dentro.

-De todas formas

-No Ranma, cada quién es responsable de sus acciones, cuando ella despierte lo sabremos pero realmente lo único que me importa en estos momentos es mi bebé.

Así fue como pasaron tres largos meses desde aquel día Shampoo no despertó mientras la pequeña crecía de forma saludable pese a no tener el calor de su madre, la visitaba a diario pues estaba preocupado de sus cuidados, seguía siendo delicada y pequeña en comparación al resto pero una verdadera luchadora, hoy han permitido que pueda ingresar por primera vez y poder tomarla en mis brazos, mi madre me ha acompañado en este proceso, ella dice que la bebé no tiene nada de mi pero que le causa una ternura al verla tan frágil y sola, el doctor dice que el cerebro de Shampoo ha desinflamado bastante, hace un mes intentaron despertarla pero ella no reaccionó al estímulo, eso me preocupa, por otro lado Mousse no deja de visitarla y ya era obvio darse cuenta de los sentimientos de él para con ella, inclusive a la bebé. Aún no me agrada tenerlo cerca pero he llegado a ese punto en el que no deseo desgastarme por nadie que no sea Akane, mi bebé y la bebé.

Watanabe se fue finalmente pero luego de que Akane le dijera mil veces que estaría bien, aún recuerdo cuando luego de unos días el doctor autorizó visitas, fue el primero en entrar a verla.

Flas Back...

-Oh má cherie ¿cómo te sientes, cómo estás, necesitas algo? solo dímelo- decía con premura abrazando a Akane sin importarle poco que estuviese allí.

-Estoy bien, solo debo cuidarme y hacer caso al médico. respondió ella

-No me hagas pasar de nuevo por ese susto, no te imaginas el miedo que causaste, al verte caer te golpeaste la cabeza bien feo.

-Lo sé, fue un accidente pero gracias a ti mi bebé y yo estamos bien, nunca olvidaré tu gesto- dijo acariciando una de sus mejillas

-No digas más preciosa, solo corrí, fue instintivo- agregó él

-De todas formas Watanabe- dije aclarando mi garganta, no solo Akane sino yo estaré eternamente agradecido- dije muy sinceramente

-Lo haría mil veces Saotome, ella es el amor de mi vida no lo olvides, solo cuídala- dijo serio.

Podrían pensar que lo que dijo me molestó, pero para nada, Toma es y será un tipo de respetar nunca interfirió entre nosotros aunque hubo algunos malos entendidos y hasta golpes de por medio, que alguien más ame al amor de mi vida solo me confirma una cosa, que debo atesorar su corazón pues es a mí quien pertenece, ella me eligió y no desaprovecharé la oportunidad que me da la vida menos ahora que seremos padres, Akane lo ama mucho lo sé, pero no es el mismo amor que siente por mí, nosotros estábamos destinados, ella es la libertad que siempre anhelé, una demasiado buena.

Luego de eso la visitó por un mes completo posponiendo su viaje, pero finalmente accedió a la petición de Akane, se fue a Sidney y la llama a diario, a veces hasta pide hablar conmigo, solo para recordarme que si le hago algo tomará el primer vuelo a Japón solo para partirme la cara y arrepentirme en agonía de lo que pueda hacerle. Las primeras veces le dije "maldito idiota para eso llamas" luego ya solo sonreía y respondía un "no será necesario"

Akane no pudo salir del hospital, a los dos meses de intentarlo tras el alta tuvimos que regresar casi enseguida, el bebé mostraba signos de adelanto pero nuevamente lograron frenar el trabajo de parto, quizás esté ansioso por salir, pero me tranquiliza el saber que está con la asistencia necesaria en caso de cualquier cosa, aunque muero por tenerla a mi lado, y despertar junto a ella.

Mis padres han estado muy al pendiente de todo y por la compañía me he desentendido estos meses, Ryoga ha sido un apoyo incondicional pues se ha hecho cargo de la gerencia con total éxito, mi padre lo apoya en todo lo que puede y me va dando reportes quincenales de lo que va sucediendo con la empresa.

Hoy ha llegado el momento de saber si efectivamente la pequeña Ichigo es mi hija, digamos que es el nombre temporal que le he puesto, le puse ese nombre pues es igual que una pequeña fresa ya todos la llaman así pero de seguro su madre lo cambiará cuando despierte, sujeta firme uno de mis dedos y me mira fijo con sus ojitos verdes, es muy bonita y como no si su madre es hermosa, algo loca pero hermosa.

Tengo el sobre en mis manos y la verdad sudo de solo pensar en el posible resultado, me encuentro en el hall del Hospital y mi madre acaba de llegar como cada día con algo de almuerzo para que me alimente.

-Hijo sea lo que sea la pequeña Ichigo necesita que la cuidemos, no temas, te apoyaremos, además Shampoo despertará confiemos en que regresará con nosotros.

-Lo sé mamá, sabes que guardo un cariño por esa pequeña solo que me sentiré tan miserable si efectivamente es mi hija, pues no la siento así.

-Pero Ichigo no sabe ni entiende esas cosas, ella solo necesita el amor que su madre no puede darle en estos momentos.

-Sí, tienes razón madre, lo haré de una vez, esto es absurdo! me levanté de la silla abrí el sobre y una enfermera nos ha interrumpido.

-Señor Saotome, su novia acaba de ser trasladada, comenzó el trabajo de parto.

Mis nervios se fueron a la fregada, guardé el sobre en el bolsillo mi madre me observó con aprobación y caminé rápido junto a la enfermera por un largo pasillo para alistarme, estaría presente y apoyando a Akane cuando naciera nuestro bebé.

Dos horas después...

Yoshio Hiroki Saotome Tendo, fue un varón de mejillas regordetes ojos azules profundos y con la sonrisa de su madre, ambos elegimos su nombre que significa "Coraje" y encaja perfecto pues es un niño valiente y aventurero que se atreve a todo, y Hiroki por su "gran fuerza" después de todo esperó triunfal dentro de su madre para nacer pese a las adversidades.

Cuando le di la noticia a sus abuelos no podían de felicidad, un amor profundo me llenó todo el pecho me sentía tan orgulloso de Akane y del nuevo integrante de la familia, no quisimos saber su sexo hasta el final, por fin se acababa esto, por fin el peligro ya pasaba, por fin tenía a mi hijo en brazos y a mi mujer, no quería más solo hacerlos inmensamente felices.

Desde que nació Yoshio mi mundo cambió por completo, todo inevitablemente gira en torno a sus aventuras y crecimiento, cada día muestra facetas de su personalidad y nos hace reír con sus pequeñas gracias. Con Ranma hemos sabido llevar de la mejor forma posible esta nueva etapa de nuestras vidas.

¿Quieren saber qué sucedió con Shampoo y su bebita? pues les contaré, que un mes después de dar a luz, ella despertó al fin, se ha repuesto lento pero bien de todo lo sucedido, ella se marchó a casa con su pequeña Ichigo, finalmente le ha dejado ese nombre, y mi querido Ranma pudo ver los resultados luego de que naciera nuestro pequeño Yoshio, efectivamente la beba no era hija de él, a esas alturas recriminar más las acciones de ella verdaderamente era una pérdida de tiempo, pese a todo Shampoo con mucha vergüenza agradeció infinitamente el que Ranma no haya desamparado a su hija , y cómo hacerlo si ella no tenía culpa de nada. Desapareció de nuestras vidas llevando su empresa de moda a otra parte de la ciudad.

En menos de lo que pensamos supimos que el padre era Mousse, ellos no están juntos, pero por su propia boca he sabido que está enamorado de su pequeña y que vive por y para ella.

Todo se calmó, Ranma regresó a sus labores diarias en Recony, yo solo voy por medio día y lo apoyo en lo que pueda, el resto se lo dedico a mi hijo.

De Toma sé que se encuentra muy bien en Sidney su empresa ha crecido a pasos agigantados nos escribimos por e-mail todos los meses, así conoció a Yoshio por foto y dice que es tan lindo como su madre, han pasado tres años ya y él se encuentra comprometido con una linda australiana, espero sea feliz porque lo merece.

Luego del cumpleaños número tres de Yoshio sus abuelos me han pedido un fin de semana con él, quien gustoso se ha quedado con su abuela Nodoka que solo lo consciente con arrumacos y galletitas horneadas mientras juega como nunca con Genma, verlo en esa faceta es pura dulzura.

Es Viernes y he venido a buscar a mi flamante novio, un fin de semana en aquella casa cerca de la costa nos hará muy bien. Subí por el elevador hasta su oficina y caminé directo hasta su puerta.

-Ranma ¿estás listo? pregunté cuando al fin crucé la puerta

-Sí amor, solo dos minutos en lo que guardo este archivo, ¿Yoshio quedó bien? si no estás segura de dejarlo con mamá lo vamos a buscar y lo llevamos- decía Ranma mientras miraba la pantalla de su computador.

-No, es decir, he dejado todas las indicaciones a tu madre, confío en ella, además cualquier cosa en menos de una hora estamos en su casa.

-Sí mi amor, ahora sí- dijo alzando su vista en mi dirección- vaya... pero qué hermoso luces ese vestido azul

-Gracias, mejor vamos pronto antes de que nos pille el tráfico alcancé a decir antes de que me cerrara la boca con un beso fugaz pero intenso.

-Vamos! dijo separándose bruscamente y jalando de mi mano me arrastró a toda prisa hasta el elevador

Esperamos frente a este algo impacientes y llegaron dos personas a nuestro lado, al fin se abrían las puertas, Ranma hizo que entrara primero y se puso en medio no permitiendo que subieran los demás.

-Lo siento señores, esperen el siguiente- dijo muy campante mientras este se cerraba

-Pero qué haces! alcancé a decir antes de que me arrinconara en el elevador y de la forma más hambrienta posible devorara mis labios, sus manos apretaron firme mis nalgas y levantó el vestido que no era tan largo hasta mis muslos, la piel se me erizaba con cada rose de sus dedos y cuando al fin liberó mis labios por falta de aire mordisqueó el lóbulo de mi oreja derecha sacando el arete con sus dientes depositandolo en el escote de mi vestido, miraba los números del elevador y bajaba lento pero seguro hasta el estacionamiento al igual que sus labios junto a su lengua que no paraba de recorrer desde mi cuello hasta el hueso de la clavícula.

-Te amo Akane- dijo algo agitado

-Ya... vamos a llegar- respondí a penas pues sus manos subieron hasta mi ingle sin tapujos acariciando suave y tentador todo el borde de la tela de mi ropa intima.

-Está bien- dijo algo resignado cuando llegamos, bajó mi vestido y caminamos directo al carro.

-Te haría el amor ahora mismo pero quiero hacerte mía de todas las formas posibles en cuanto lleguemos a casa.

-Estás loco! jajaja, conduce con cuidado- pude decir pero aceleraba como desquiciado, lo que normalmente demorábamos 40 minutos lo hizo en tan solo la mitad de ello.

-Al fin llegamos! exclamó feliz y sonriente luego de estacionar el carro

Bajé miré el mar y sus olas romper con fuerza en la orilla, no se veía a nadie y la calidez y el aroma de la arena junto a la sal de la brisa marina inundó mis sentidos, suspiré profundo y satisfecha de poder admirar tal maravilla.

-Bien señora Saotome, ¿entramos o quieres hacerlo aquí?

-Qué! cómo se te ocurre, y ¿cómo es eso de señora? dije con el entre cejo arrugado

-Bueno ya lo eres, o casi, ¿quieres acompañarme lo que resta de vida? dijo sacando un hermoso anillo de brillante del bolsillo de su chaqueta.

-Esto lo planeaste hace mucho ¿cierto?

-Más o menos- me vas a contestar o...

-Claro que sí quiero bobo! besó mi frente y puso el anillo en mi dedo

Lo demás... fue amor sin medidas, el mar, la casa y las paredes de ella solo albergaron dos amantes sedientos el uno por el otro.

Una a una las prendas fueron cayendo dentro de la casa, regadas por cada rincón de ella, lo dejé sentado en el sillón de la sala completamente desnudo a mi merced y con una evidente y contundente erección que clamaba por compañía.

-¿Tienes hambre? dijo él aludiendo a nuestro primer encuentro- solo le sonreí con astucia desabrochando el brasier negro de encaje que llevaba, lo puse sobre su cabeza acercando mis redondos senos a su rostro pero sin dejar que me tocara.

-no, no, aún no - dije sonriendo mientras él rodaba los ojos por su fallido cometido

Pasé mis dedos por todo su pecho dibujando círculos interminables mientras mi lengua debatía con la suya una guerra sin tregua, di dos pasos hacia atrás y me puse de lado frente a él bajando despacio y sensual la pequeña braga por mis blancas y largas piernas, sin perder de vista sus orbes azules que no dejaban de ver cada detalle hasta que en la misma posición lancé la ropa interior hecha bola directo a su rostro, se removía tenso en sus asiento pero la cogió con éxito con una sola mano.

Caminé lento por su alrededor hasta quedar detrás de su nuca, solté su cabello viéndose salvaje y sediento de mi, incliné mi cuerpo y por encima de su hombro lo besé en los labios mientras mis manos acariciaban su largo y grueso falo a gusto, jadeaba con cada toque hasta que de improvisto me atrapó los brazos y de un solo tirón me montó sobre él.

-Lo estás haciendo tortuoso amor- dijo besando mi cuello, entonces me separé un poco y giré mi cuerpo mostrando mi espalda a su frente mientras nuestros sexos húmedos y latentes rosaban entre sí con deseo y expectantes.

Sentía sus labios besar la fina línea de mi columna hasta llegar a mi nuca y mientras sus manos apretujaban cada uno de mis montes haciendo masajes que estimulaban mis pezones haciendo de la situación un preámbulo excitante para ambos, moviendo suave mis caderas contra su pelvis comencé a darle placer con mis manos subiendo y bajando por su venoso miembro, escuchaba sus gemidos detrás de mi espalda.

-Joder Akane... te necesito- dijo ahogado levantó de mis caderas y me embistió con fuerza sentía la invasión de su falo entrando todo y bien profundo por mi centro, los dos gemimos extasiados y fuerte.

Comenzando una lluvia de sensaciones exquisitas en un frenesí de nunca acabar, a mi propio ritmo, comenzando suave y degustando cada entrada y salida hasta hacerlo con fuerza y sin tapujos, con un calor que nos quemaba el alma, sentía arder mi interior en cada vaivén, sus fuertes manos se posicionaron en le hueso de mis caderas y ayudando a que cada embestida fuera dura y con fuerza, como una danza de dos, sincronizados de principio a fin hacíamos el amor con locura, además de nuestros gemidos solo se escuchaba el mar, y mis pechos que subían y bajaban con bravura por el dulce y sensual contacto de nuestros cuerpos.

-Aahh- una y otra vez... sentía que subía a tocar la punta del cielo para luego quemarme en el mismísimo infierno, el éxtasis llegaba a su punto más álgido queriendo continuar pero el orgasmo venía sin retorno llegando ambos a la cima del placer dejando fluir nuestros jugos uno en el cuerpo del otro, cayendo tal cual con mi espalda sobre su pecho agitado, feliz, satisfecha y porque no, con ganas de más.

-Te amo Ranma- dije acariciando sus manos que estaban sobre mi vientre, besó el costado de mi mejilla y dijo...

-¿Preparada?

-¿Para qué?

-Para ser mía toda la vida.

Fin._

Estimado lector hemos llegado al final de esta suculenta y enredosa historia de amor espero les guste el desenlace, cada quién obtuvo su merecido, y nuestros protagonistas terminaron o más bien comenzaron su vida junto a su pequeño, felices y prósperos pero con todo el erotismo característico del primer capítulo. Espero sus opiniones, sean positivas o negativas o constructivas, todo se respeta.

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Desde Chile una fanática más de Ranma 1/2

Sweetsimphony._