INICIO DEL CAPITULO
Ubicación: Club de investigación de lo oculto
En la habitación principal la cual está siendo iluminada por las luces de las velas, donde normalmente cuenta con la presencia de los cuatro miembros, ahora solo están dos, el primero es la presidenta del club, Rias Gremory que se encuentra sentada en su escritorio revisando varios documentos, como era muy acostumbrado, pero algo era diferente al comienzo de hace unos días, y eso son los documentos que están sobre el escritorio, y algunos en las manos de la peli roja, en ellos vienen la información de una persona llamada "Allen Walker", cada uno tiene distinta información personal que sería imposible obtener para una persona normal, pero para la presidenta además de ser la heredera del clan Gremory, obtener esta información es cosa fácil, pero lo extraño es que se volvió una rutina investigar en estas horas todos los días sobre ese joven tan extraño que tanto le llamo la atención, antes en lugar de tratarse del joven peli blanco, era sobre otros temas lo que leía en estas horas o incluso se tomaba un descanso, pero todo eso cambio desde su encuentro.
La otra persona que se encuentra en el club es su mejor amiga Akeno Himejima, sentada en uno de los sillones que están en la habitación principal, la cual solo estaba observando como su mejor amiga/presidenta estaba leyendo con mucho detenimiento esos papeles. Al contrario de sus otros compañeros incluida la misma Rias, Akeno era la única en haberse dado cuenta de esa nueva costumbre de su Amo Rias, el pasar investigando sobre ese humano justamente en esta hora, dejando de lado cualquier otro tema. Algo que ni con el usuario Boosted Gear había hecho, no se había centrado tanto en alguna otra cosa, como lo está siendo con ese humano llamado Allen Walker. Esto desde un principio a Akeno no le había llamado tanto la atención a excepción de que su Amo decidiera escoger a ese humano del cual no se sabe casi nada, pero con el pasar de los días, le sorprendió que su Amo se interesara tanto en él, incluso su expresión seria y fría característica el cual usaba para ocultar su verdadero rostro, se alteraba en una expresión de emoción y diversión cuando se trataba sobre ese humano.
Era imposible no interesarse sobre ese humano, si con solo su presencia había provocado ese comportamiento a su mejor amiga, por ello pensó hace pocos días una idea, solo estaba esperando el momento adecuado, para realizar su movimiento.
[...Es el momento de actuar, Kiba se ha mantenido al margen solo vigilándolo, y Koneko...creo que ya hizo el suyo, ahora es mi turno, fufufu me pregunto cómo reaccionará cuando me vuelva a ver] Akeno pensó un poco emocionada, divirtiéndose el pensar cómo será su movimiento para poder sorprenderlo, sin poder evitarlo dejo escapar en una leve risa mientras que sus labios se curvaban en una sutil sonrisa, una sonrisa diferente a la que habitualmente da.
Esto sorprendería a los demás miembros por el repentino comportamiento del segundo miembro mayor del club, pero gracias a que no se encuentran la mitad y que Rias está muy concentrada leyendo, nadie pudo darse cuenta de los planes de la sádica Demonio Akeno.
-Bueno creo con esto termine- Allen dijo tranquilo observando la bolsa de un tamaño grande que se encuentra en su mano, la cual contiene los víveres que había comprado en un supermercado.
Lleva puesto un traje negro, uno distinto con el que había llegado a este mundo, uno que Sirzechs le ha comprado, además de tener puesto unas botas cafés casi del mismo tamaño que sus botas negras, ropa que lo dotaba de un aire de elegancia. Se encuentra recorriendo la ciudad, comprando los víveres que necesitaba, además de poder disfrutar estar afuera en lugar de encerrarse en su habitación, estaba siendo una costumbre caminar por las calles en la tarde horas antes que uno de sus invitados llegara. Aunque aún le molestaba un poco que las personas siguieran murmurando sobre él y lo miraran como un bicho raro, pero por lo menos no le estresa como días antes.
Ahora que termino de comprar lo necesario, estaba dispuesto regresar a su departamento para prepararse de la llegada de uno de sus invitados. Dando unos pasos se estaba encaminando en dirección a su hogar, pero cuando su vista se topó con algo o mejor dicho alguien, su rostro empalideció y sus ojos estaban a punto de salir de sus cuencas, se detuvo abruptamente y sin perder más tiempo salió corriendo en dirección contraria. -¡Pero como demonios está aquí!-Grito desconcertado, mientras corría a toda velocidad esquivando las personas que obstruían su camino, no observaba atrás con la preocupación de perder segundos importantes que puede usar para escapar.
Estaba por completo sorprendido, nunca espero encontrarse con esa "persona" o mejor dicho Demonio justamente en estas horas, debido que los Demonios salen de noche porque esa era la hora establecida para ellos, el día debía de ser para los Ángeles, ¿Entonces como ella está en la ciudad como si nada?. Esta pregunta se la hizo varias veces en su cabeza. Pero ahora eso no era lo importante, se debía concentrar en poder escapar, por ello decidió en tomar un atajo el cual podría llegar más pronto a su departamento, y poder dejar atrás a ese Demonio de cabello peli negro. Aumentando más su velocidad decidió adentrarse entra los callejones, cruzando por varias calles en unos minutos, sus piernas ya estaban cansadas por someterlas a tal velocidad, además su respiración se había vuelto muy pesada, faltando poco para perder sus energías, pero por suerte está a punto de llegar a su departamento.
Cuando por fin logro verlo no pudo retener su sonrisa de gran felicidad, al saber que se había escapado perfectamente, por lo que se detuvo a descansar un poco, al tener la victoria en sus manos. Dio largas bocanadas de aire para poder regular su respiración, le tomo unos segundos, pero ya podía respirar con normalidad sin que sus pulmones le duelan. Ahora con su victoria comenzó a caminar a su departamento con el pecho en alto orgulloso de su logro.
-Ara ara así que este es tu hogar, es un buen departamento bola de nieve-kun- Se escucho una voz serena pero algo divertida aun lado suyo, aunque provocativa cuando menciono eso último, pero al contrario de Allen no se escuchaba cansada o agitada por la pequeña persecución.
-¡Ehhhh!- Allen grito saltando al costado contrario de donde proviene la voz, cayendo con dureza al suelo, su tez palideció más si es que eso fuera posible, abrió su boca por la sorpresa mientras miraba con miedo a la presencia a su lado. La persona o ser que deseaba menos ver, la única que le provocaba ese sentimiento que no sabía controlar y solo provocaba que su mente se hiciera un desastre.
-Hmmm...¿pasa algo?- La Demonio peli negra pregunto con curiosidad ladeando su cabeza como un interrogante, observando como el peli blanco la estaba mirando con una expresión de gran preocupación, algo que le dificulto mucho poder no estallar en risas.
Allen no respondió, solo la miro fijamente haciendo todo lo posible para poder controlarse, observando si la Demonio hacia algún movimiento, levantando su guardia si era necesario defenderse, sin perderse ninguna reacción del Demonio. No sabía cuáles eran sus intenciones, no podía confiar en que no le hará nada, más al saber que hace unos días lo estaban siguiendo cuando el salía en la ciudad, pero para mantener un perfil bajo el actuaba como si no se hubiera dado cuenta. Lo que no se esperaba es que supieran donde viviera, ahora estaba en un gran problema, no solo ellos tenían información sobre el que desconoce cuál pueda ser, sino que esta con el peor Demonio posible, incluso peor que la hermana menor de Sirzechs. Entendía lo complicado que era tratar con esta sádica Demonio, con solo recordar su rostro, esa horrible escena volvía a su mente, como ella torturo ese Demonio renegado como si fuera cualquier cosa, como esa Demonio se divertía incluso se excitaba con ver el sufrimiento y disfrutaba escuchar los gritos de agonía del Demonio renegado. Eso solo provocaba que una fuerte ira emanara desde lo más profundo de su ser.
La Demonio se sorprendió, sabía que cuando ese humano se había escapado tanto esta vez como la anterior, el debería saber su existencia y además de ser precavido como para evitar cruzarse con ella nuevamente. Pero que actuara de esa forma, fue algo que no se esperó, eso solo la hizo confundir más, al no poder entender tal comportamiento, se hizo preguntar, ¿Qué piensa de ella?, por su comportamiento parece que nada bueno. ¿Pero que hizo?, además de haberlo perseguido, no recuerda algo como para haberlo molestado, ella solo actuó normalmente como siempre lo hace, tal vez solo tenga miedo por no estar muy informado sobre ellos, por eso es muy precavido al no saber si lo lastimaran o harán algo en contra de él.
-...Creo que es mejor que me presente, soy Akeno Himejima miembro del clan Gremory- Akeno respondió cortésmente inclinándose en un cordial saludo, dando una pequeña y linda sonrisa mostrando sus buenos modales como si se tratara de una maid.
Allen la observo intentando soportar su ira, pero el hecho que ella se comportara de esa forma tan serena como si matar fuera tan natural, solo le resultaba más complicado. No sabía que haría si esto seguía de esta manera, no quería explotar y hacer una estupidez de la cual se arrepienta, solo perjudicaría el plan de Sirzechs, es lo que menos desea por eso era mejor simplemente ignorarla. Después de todo ella no lo atacara o por lo menos eso parece, de todos modos, no bajara la guardia si intenta hacer un ataque sorpresa. Sin verla de frente se levantó del frio suelo y se dirigió a su departamento, era imposible saber cuál era la expresión de Allen, debido que su cabello estaba obstruyendo su rostro, excepto Akeno quien estaba tan cerca, pero algo es claro, en estos momentos no está en sus casillas.
Paso a un lado evadiendo por completo a la Demonio Akeno, quien la miro desconcertada inmóvil por la mirada llena de desdén por parte del humano hacia su persona, esta dura mirada fue un duro golpe al corazón de la mujer Demonio. Esa fría mirada le trajo recuerdos de su infancia, después de haber perdido a su madre y dejar a su padre, esa mirada que todos le hacían por su sangre de Ángel Caído, algunas de desprecio u otras de lastima, como si tratara de un cachorro abandono. Una de las varias razones del porque odiaba tanto su parte de Ángel Caído, sino hubiera sido por su Amo/mejor amiga Rias, en estos momentos ya estuviera muerta, por eso logro olvidar esos sentimientos.
Pero que este humano le diera justamente esa mirada de desdén, le trajo todos esos sentimientos de nuevo.
Curvando sus labios en una mueca, rechisto y sus ojos se llenaron de ira, sin pensar claramente sujeto con fuerza el brazo del peli blanco. -...Dime quien te crees que eres...atreverte a mirarme de esa forma- Dijo con desprecio y recelo, mirando el rostro del ex-exorcista.
Esta acción solo tenso más el ambiente, provocando que Allen no soportara más su indignación, apartando con brusquedad su brazo del agarre de la peli negra, para después regresarle la misma mirada. -...Así que también puedes sentir odio, ¿acaso será lo que te dije te dolió?, hmmm que extraño- Dijo con una voz tan helada que no parecía el mismo, sus ojos que estaban llenos de ira ahora estaban envueltos de indignación. -...Después de todo matas y disfrutas del dolor de los demás, como alguien como tu puede sentirse ofendido- Saco todo lo que tenía adentro, ya no estaba pensando en las consecuencias, ahora solo su boca menciona todo lo que pensaba.
Akeno estrecho sus ojos, ahora comprendía mejor porque ese humano se comportaba de esa forma, pero el saber su razón solo hizo que su ira aumentara. -¡Tu como podrías entenderlo!, ¡solo eres un humano!, ¡esas son las ordenes que cualquier Demonio tiene que obedecer!- Respondió ofendida por la declaraciones que para ella son injustas, aun si era cierto que disfrutaba torturar a los Demonios renegados, realmente solo lo hacía con ellos, nunca ha lastimado aun humano o inocente. -¡Yo no puse las reglas!...por lo que deja de mirarme de esa forma- Grito enojada dando una mirada penetrante al humano, mostrando lo ofendida que se sentía.
Allen se sorprendió, esta declaración le recordó la platica que tuvo con Sirzechs, las palabras las cuales mencionaban sus reglas pasaron por su mente. Guardo silencio, bajando su mirada sin poder ver esos ojos que penetraba su ser, ahora por fin entendía su ira, no era hacia ella esos sentimientos, sino esa regla que obligaba los Demonios matar a los suyos. Ahora todo era más claro para Allen, misma razón del porque no podía mirar a Akeno quien le exige una respuesta, una que no tiene.
Akeno quien tiene una expresión dura hacia el humano, comprendió que este entendió su error, por lo que suavizó un poco su dura y penetrante mirada. Pero no encontró palabras para continuar, no sabía que responder después de haber ganado esta discusión, se suponía que quería hacerse amiga del humano que su Amo estaba interesado, de esta forma podría convencerlo de unirlo al Clan, pero con esto solo había acabado con las posibilidades que eso sucediera.
Sin que ninguno de los supiera que decir, el lugar se mantuvo en silencio muy incómodo para ambos, llegando a la conclusión cada uno de alejarse e ignorar todo lo sucedido, como todo hubiera sido un sueño, como si esto no hubiera sucedido. Estando dispuestos dieron un paso cada quien, en una dirección diferente, pero un extraño gruñido se escuchó en los estómagos de cada uno, provocando un fuerte sonrojo del humano y Demonio, que sin darse cuenta miraron la bolsa que estaba tirada en suelo todo este tiempo.
"Tenso" era lo único que estaba en la mente de ambos jóvenes, los cuales estaban en la cocina, el joven de pelo blanco estaba lavando los platos y otros utensilios de cocina que se necesitaba en el fregadero, al otro lado la joven peli negra estaba cocinando usando los víveres que el ex-exorcista había comprado. Cada uno realizando su parte para poder realizar la comida, aunque ninguno se había hablado aparte de ponerse de acuerdo para entrar a la cocina, ahora estaban en un incómodo silencio del cual no sabían cómo escapar.
-...- Allen no podía concentrarse en nada por lo que dejo a Akeno la parte de la comida, si él lo hubiera hecho le saldría tan mal que solo desperdiciaría lo que compro, incluso el lavar le estaba siendo una difícil tarea, en varias ocasiones estuvo a punto de tirar algunos platos, si no fuera por sus buenos reflejos ya estuvieran rotos.
Su mente está repitiéndose las duras palabras que le dijo a la Demonio Akeno, palabras que se escaparan de su boca sin poder haberlo pensado con claridad, se está arrepintiendo de haberlas dicho. Se sentía como un idiota, el lastimar de esa forma a alguien que no se lo merece, una persona que solo estaba haciendo su trabajo, tal vez sus métodos son discutibles, pero al final estaba cumpliendo con su misión, con las reglas de los Demonios. Sabe muy bien que no puede hacer nada al respecto debido que solo es un humano de otro mundo, alguien que no debería de estar aquí ni mucho menos criticando a los demás, no puede imponer sus creencias a la demás gente como si fuera un tipo de profeta.
Por eso guardaba silencio, al sentirse tan culpable, el no saber que hacer para poder solucionar este problema.
La mente del ex-exorcista no era la única que está hecha un caos, también la de Akeno está hecha un lió, las duras palabras que le menciono al humano pasaban por su mente. Puede que el humano Allen estuviera equivocado, pero el haberle contestado de esa forma tampoco estuvo bien de su parte. Ella se estaba desquitando de su odio retenido de hace años, a un humano que no tiene nada que ver con su pasado, eso era lo que más le dolía, hace solo unos minutos estaba dispuesta en expulsar esos sentimientos a una persona inocente. Además, desde un principio solo buscaba hacerse amiga del humano Allen, no provocar una pelea, ahora solo ha empeorado los planes de su Amo, tal vez incluso arruinarlos.
Quería solucionar este problema, pero no encontraba las palabras ni el valor, por eso solo guardo silencio, no quería empeorarlo más de lo que ya lo está.
Ambos se quedaron callados, solo realizando su parte, esto duro así varios minutos, con este complicado ambiente entre los dos. Sintiéndose culpables por sus tontas acciones, pero no sabían cómo disculparse, por el temor de arruinarlo más. Allen termino con lo suyo y se fue a preparar la mesa sin ver a la Demonio, por otra parte, Akeno termino minutos después, dirigiéndose también a la mesa y colocar la comida en los platos. Se sentaron enfrente de cada uno, aunque sin voltearse a ver ni dirigirse la palabra, parecía que así estarían mientras comen.
Aunque en este incomodo momento, Allen sintió esto extrañamente parecido a algo que le ocurrió en su mundo, pero no lo podía recordar muy bien. El tiempo para él se había hecho más lento, mientras que su mente se estaba esforzando en recordar ese momento, pensó que sería inútil pero involuntariamente observo el rostro de Akeno, esa expresión de melancolía le refresco su memoria. Sin darse cuenta en su rostro se había dibujado una cálida sonrisa, por el agradable momento que le había sucedido en su tiempo como exorcista. Esto se parecía a su primera discusión con su compañera Lenalee.
Allen agito su cabeza en negación, al sentirse culpable por haber olvidado ese momento, como podría olvidar cuando tuvo que disculparse con su compañera. Su primera pelea fue debido a la ingenuidad de su parte, estando a punto de morir en la explosión hecha por un Akuma, había olvidado todo su sentido común y se lanzó intentando atacarlo antes que eso pasara, pero antes de hacerlo su compañera lo detuvo, él no había entendido en un principio y le exigió que lo soltara, eso ofendió mucho a Lenalee. Eso ocasiono que su compañera no le dirigiera la palabra, Allen sintiéndose culpable fue disculparse, al principio pensó que ella lo ignoraría, pero por suerte acepto su disculpa, desde ese día su relación mejor mucho.
Se sentía nostálgico recordando ese momento, tal vez fue una pelea, pero gracias a ella aprendió algo importante sobre los compañeros, pero eso no evito que se olvidara por completo de ese recuerdo, sino fuera por esta discusión con la Demonio Akeno, no lo hubiera recordado, una razón del porque se siente agradecido
[...No puede quedarme sin hacer nada... ¿verdad Lenalee?] Allen pensó con un poco de melancolía, pero decidido en solucionarte esto, levantándose de su asiento y con las palmas de su mano golpeo la mesa, esto fue tan repentino que tomó por sorpresa a su invitado quien dio un pequeño grito.
Sin darse cuenta de su espantado invitado, se inclinó lo suficiente como para que su cabeza casi tocara la mesa. -Yo lo siento mucho, la ofendí y le dije palabras muy fuertes...realmente le ruego que me perdone- Dijo con una voz serena, pero con sinceridad, sin titubeo alguno al disculparse, quedándose inmóvil esperando la respuesta de la peli negra.
Gracias a que tiene la cabeza inclinada, no pudo ver la expresión de desconcierto de la peli negra, ni tampoco pudo escuchar su respuesta, debido que la boca de la Demonio estaba abierta sin moverse debido a su sorpresa. Akeno nunca se espero que el hablara, incluso ya estaba resignada a las duras consecuencias de las cuales estaba segura que pasarían por su discusión, por eso esta acción del humano Allen, la tomo por completo por sorpresa, nunca pensó que él se disculpará, más por haberle dicho todo eso hace solo unos minutos.
-Puff...hahaha- Akeno no pudo retener su risa, incluso había intentado cubrir su boca, pero solo fue un intento en vano, aunque después le restó importancia, dando una gran sonrisa mientras reía, mostrando sus blancos dientes.
Confundiendo al ex-exorcista quien se enderezo, encontrándose con la Demonio riéndose fuertemente, cosa que no comprendía. -...¿Todo está bien?...sabes si te ríes de esa forma, hace que me sienta como un tonto- Se sintió un poco molesto, un color rojo se adornó en su rostro, mirando culposamente a la peli negra.
Akeno dio su mayor esfuerzo para poder controlarse, duro unos minutos, pero por fin lo consiguió. En seguida miro el rostro molesto de Allen, cosa que le provocaba gracia. [Ahora lo entiendo, él también estaba pensando en disculparse... parece que no fui la única en sentirse culpable] Pensó aliviada, dando su característica sonrisa de una Onee-San, provocando que el ex-exorcista frunciera el ceño.
No podía evitar sentirse muy feliz, al no ser la única en sentirse culpable, no solo eso. Que Allen fuera tan comprensible como para disculparse primero, aun estando en su propio hogar y tener la amabilidad para invitarla a comer. Pero también se sentía como una tonta, por pensar tanto en ello que no fue capaz de darse cuenta que ambos estaban pasando por lo mismo. Al final solo lo estaba pensando de más, en lugar de haber hecho algo que ayudara.
Dejando un lado su sonrisa desvergonzada que molestaba un poco a Allen, también se levantó de su asiento y dio una reverencia. -También lo siento, dije cosas muy duras, espero que me disculpe- Dijo con su serena voz disculpándose, mostrando esos modales que una maid tiene.
Allen miro extrañado la disculpa de Akeno, no se esperaba que también se disculpara, aun mas el siendo el culpable y causante de este embrolló. Pero sin darle muchas vueltas al asunto decidió aceptar sus disculpas, regalándole su elegante sonrisa.
-...Disculpe Akeno-San, ¿le puedo pedir un gran favor?- Allen pregunto mirando detenidamente a la Demonio, un poco inseguro si lo podría comprender y no hacerle preguntas al respecto.
Ya había pasado un rato desde que ellos habían comido, donde tuvieron una tranquila conversación, donde entraron con la suficiente confianza como para dirigirse con su nombre de pila, fue una corta platica donde solo hablaron de cosas triviales sin mucha importancia, pero fue tan agradable que hizo que ellos no se sintieran más como unos extraños.
Akeno ya se había despedido mientras abrió la puerta, pero se detuvo teniendo la perilla en su mano, mirando curiosa la petición del pelo blanco. -¿Qué podría ser?...acaso te gusto nuestro momento a solas y lo quieres volver a repetir, ara ara Allen-Kun no pierdes el tiempo- Menciono fingiendo estar avergonzada, tocando su mejilla con su mano desocupada, dándole una sonrisa que al peli blanco pensaba que solo lo hacía para molestarlo.
Allen la miro con los ojos en blanco, al parecer ella empezara hacerle estas bromas. -...Por favor Akeno-San evita hacer esas bromas, alguien puede pensar mal...pero dejando las bromas pesadas de lado, le pido que por favor no mencione nada de esto- Pidió con una voz seria reflejando lo importante que es para él esto, mirando fijamente el rostro de Akeno.
Akeno se confundió un poco, pero esto solo hizo que su curiosidad aumentara, pensaba en preguntar pero al ver el rostro serio de Allen, decidió en retenerse aunque eso no evita que se interesara [...¿Qué estas escondiendo Allen Walker?] Se pregunto recordando los misterios de tras de este humano, el cual no solo había llamado la atención de su Amo, sino que ahora también se ganó su interés.
FIN DEL CAPITULO
¡Hola y que tal a todos!, aquí su autor principiante Izayoi de Cisne, entregándoles el especial de la ganadora Akeno, sobre el especial no estaba seguro si contarlo como canónico, pero al final me decidí que lo fuera por lo que este especial esta cronológicamente 2 semanas después del capitulo 9.
Espero que disfrutaran del especial, ademas les deseo una feliz navidad, que la pasen bien con su familia, amigos o pareja.
¡Nos vemos en una próxima actualización!
