Sakura Card Captor y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de CLAMP, pero la historia es de mi autoría.

¡Hola! Detesto actualizar los lunes, pero hoy tuvo que ser así jeje.

Capítulo 16. Dejando el miedo de lado

Cuando Shaoran pudo caminar otra vez, ya no se esforzó por correr, sabiendo que no llegaría lejos si lo intentaba. Su vista estaba de un lado a otro, y su boca solo preguntaba a las personas que se encuentra, ¿Ha visto a una castaña claro de ojos verdes esmeralda? Sin obtener resultados favorables, cosa que le estaba hartando, pero no iba a rendirse, por más que la vida le ofrezca la oportunidad de hacerlo.

Pasó por un puesto de periódicos y revistas sin darle importancia, pero quedó impactado al ver una en la que Eriol aparece exactamente en la portada con una mujer que no conoce, así que toma la revista y al abre en la página 11, leyendo precisamente lo mismo que Tomoyo había leído hace poco. Leer sobre el padre de Eriol y del escándalo que provocó la partida de Eriol a Japón, solo confirmaba que tenía problemas serios, y que no estaba allá para apoyarlo.

-Que no cometa una estupidez, por favor – saca su celular y marca el número de su amigo, esperando que le conteste, pero le indicó que estaba apagado o fuera del área de servicio, por lo cual dejó de insistirle – si te casas, no te lo perdonaré – susurró a la vez que observa la revista cerrada, luego viendo que decía algo más que le interesó ver, así que la abre en la página 18, donde comienza a leer el significado de una palabra que influye mucho en su vida

"El Karma es una ley universal que te recompensará por cada buena acción, pero te castigará por cada mala, pues el sufrimiento solo es una prueba para comprobar si eres o no merecedor de la recompensa que te prepararon, y de serlo, luego de pagar el precio del sufrimiento y dolor, vendrá a tu vida felicidad y gozo. Pero en el caso de no ser merecedor, la vida seguirá lastimando tu alma y sentimientos.

El equilibrio dicta que para merecer recompensas es necesario pagar un precio, y de causar dolor a otro ser sin culpa, también debes pagar el precio por el dolor causado. Tarde o temprano, en un día o hasta en 10 años, no importa cuánto tiempo tarde, el Karma te dará lo que mereces, sea premio o castigo, pero siempre cumple de algún modo. Esta ley universal no debe tomarse a juego, porque de ella depende tu éxito o ruina en la vida…"

Deja la revista donde la había tomado, siguiendo con su búsqueda. Si él tuvo dolor causado por el accidente… ¿era un castigo o una prueba para merecer la recompensa? Últimamente ha pensado que el Karma solo estaba castigando sus malas acciones, pero… ¿Alguna vez lo ha premiado por las buenas acciones que hizo?

"Ya lo entendí. Cuando quise regresar a Japón y cuando llegué al departamento sin encontrar a Sakura, el Karma me estaba castigando por haberle lastimado. Pero… lo que está haciendo ahora mismo, es ponerme a prueba, para saber si soy merecedor o no de la recompensa que profundo vida me ha preparado. Y esa hermosa recompensa… es el amor de Sakura."

Ya no quería huir de sus propios sentimientos, y mucho menos quería que Sakura lo hiciera, ya que ella era una chica que siempre enfrenta sus problemas y adversidades. Ahora puede ver claramente que este matrimonio arreglado era parte de su destino, y que si aceptó ese día un trato como ese si supuestamente amaba a otra mujer, era porque el destino era tan caprichoso como para crear un amor profundo y verdadero hacia Sakura Kinomoto. Y realmente, debe admitir que no se arrepiente de ello.

La buscó por la calle donde estaba, pero no daba con ella, así que intentó nuevamente preguntándole a las personas con las que se topaba.

-Disculpa – le llama ahora a una chica de secundaria con su uniforme, de cabello castaño oscuro y ojos negros, quien se acerca a él con una sonrisa al ver que el joven que le estaba llamando es muy atractivo

-Dígame si le puedo ayudar en algo

-Sí, es que estoy buscando a una chica de mi edad, de cabello castaño claro algo corto y ojos color verde esmeralda. Tiene la piel clara y es un poco más alta que tú – eso le decepciona a ella, pero también le dio curiosidad saber porqué buscaba a esa chica que menciona

-¿Es su novia? – Shaoran sintió que sus mejillas adquirieron un rubor rojizo, pero negó con la cabeza fuertemente tratando de enfocar su mente en la situación, ya que no debía sentir pena de algo así, y menos si Sakura ya es legalmente su esposa - ¿No lo es? Entonces no entiendo porqué la busca – dice al ver que él había negado con la cabeza, pero el joven reacciona ante esa otra pregunta

-Ella es mucho más que una novia; ella es mi esposa y la amo – su seguridad fue tal que la chica se decepciona por completo, pero ya era demasiado bueno para ser verdad el conocer a un joven como él y soltero – quiero saber si la has visto o no – repite con impaciencia, ya que estaba perdiendo el tiempo con esa niña de secundaria

-Bueno… sí, se fue por allá – dijo señalando hacia una esquina indicando que se había ido por el lado derecho, recordando a una chica de la edad de él que pasaba mientras lloraba, pero no se atrevía a decirle ese detalle

-Muchas gracias – después de decir eso, se aleja de ella en esa dirección, dejándola sola en la calle. Ahora que tenía más exacta la ubicación de su esposa no iba a seguir perdiendo su pista

-¿Por qué los hombres perfectos como él son inalcanzables? – pregunta la joven hacia la nada cuando ya no lo veía cerca, antes de continuar con su camino, deseando encontrar a uno como él algún día

OOOOOOOOOO

Por más que sabía la hora que era en donde estaba, Eriol no podía dormir otra vez, viendo que el reloj de su habitación tenían las 12:24 AM., significando que en Japón eran las 9:24 AM del mismo día… o noche en el caso de Inglaterra, ya que solo era cuestión de unas horas para que amaneciera.

Quizá no pueda conciliar el sueño por no adaptarse aún al horario tan diferente de su hogar después de vivir tanto tiempo en Japón, pero ni siquiera se molestó en tomarse otra pastilla para dormir, ya que quería resolver una duda de una vez por todas. ¿Cómo era posible que Tomoyo lo haya encontrado si nunca le dijo su dirección de Inglaterra? Podría haber sido por su número de teléfono contratando a alguien para rastrearlo… o bien pudo haber sido algo menos drástico, pero igual de importante, ya que a una sola persona en Tomoeda le dio su dirección.

Se sentó en la cama donde antes estaba acostado, tomando su celular y encendiéndolo, viendo que tenía una llamada perdida de Shaoran, comenzando a marcar su número, esperando que le conteste, cosa que fue más rápido de lo que esperaba.

-Hiromi, ¿Ya llegó Sakura al hotel? – su amigo sonaba desesperado, pero eso no impidió que Eriol sintiera curiosidad por lo que acaba de escuchar

-¿Disculpa? Shaoran, la próxima vez que contestes una llamada, revisa si es de la persona que esperas o no. Tú me habías marcado antes. Además, ¿Quién es Hiromi, y por qué le llamas por su nombre si nunca haces eso con personas que no conoces?

-Ah, perdón Eriol, es que estaba esperando encontrar a Sakura. Han pasado muchas cosas desde que te fuiste y yo regresé a Tomoeda. Sakura se fue del departamento donde vivíamos y tuve que buscarla dando con ella en un hotel, pero Meiling, el hermano de Sakura y dos amigos del hermano llegaron a hacer su escena, y ahora debo encontrarla otra vez – le explica lo más resumido que puede, sorprendiendo a su amigo al ver que no solo él tenía problemas. Pensó que tal vez ya estaría resuelto el asunto de Sakura y Shaoran, pero acaba de saber que no es así

-¿Y la tal Hiromi es alguien del hotel?

-Sí, y le pedí que me avise si ve a Sakura regresar. Y la razón por la que le llamo por su nombre… pues… - escuchó que el tono de Shaoran cambia un poco, algo incómodo con lo que iba a decir – cuando Sakura confía en alguien, le empieza a llamar por su nombre, así que quiero intentar hacer lo mismo. Dicen que cambiar lo que eres por una persona no está bien, pero en mi caso, estaría demostrando quién soy realmente, por ella

El joven de lentes debía admitir que su mejor amigo se estaba cambiando mucho, pero era para bien, al igual que Tomoyo… y fue precisamente por amor… era simplemente impresionante que haga algo así, sintiéndose satisfecho de haberle llamado cuando el castaño estaba en Hong Kong.

-Mira, debo reconocer que estás haciendo un esfuerzo admirable, pero por alguna razón, he llegado a pensar que tú le diste mi dirección de Inglaterra a Tomoyo – esperó la respuesta del chico, pero al escuchar que solo estaba respirando, sin decirle nada, suspiró con frustración – Shaoran, ¿te das cuenta de lo que hiciste? Tomoyo no puede estar cerca de mí, no cuando Kaho se ha hecho un peligro peor – bajó la voz cuando dijo eso último, dejando a su amigo algo sorprendido por esa acción de Eriol

-¿Qué hizo para que bajes la voz como si fuera película de terror? Si es lo que creo que es, no te atrevas a hacerlo – el joven Hiragizawa por unos segundos se ríe de la tontería de su amigo, pero continuó con su explicación

-No he comprobado que haya hecho algo malo tal cual, pero tengo sospechas. Así que… tuve que dejarla irse de mi casa, para no ponerla en riesgo mientras me quito a Kaho de encima – del otro lado de la línea, Shaoran miró al cielo implorando porque se trate de una estúpida broma, pero claro, últimamente nunca se le concede lo que quiere

-¡No me jodas Eriol! Ya me di cuenta porqué te gustó Daidouji desde el principio: ambos son igual de inmaduros e inestables. Ella no se va a rendir tan fácilmente después de que fue a buscarte. ¿Y sabes porqué? Porque ella está haciendo lo mismo que yo. Sigo buscando a Sakura, porque la amo, porque cometí un error, y si ella está en problemas yo iré indudablemente a ayudarle. Después de que ella se ha decidido, seguramente buscará la forma de ayudarte aunque no quieras

-¿Me estás diciendo que te compadeces de ella solo porque quieres que Sakura te perdone a ti? – su pregunta tenía un tono sarcástico que a Shaoran le estaba irritando. Tal vez en el fondo sea cierto ese cuestionamiento de Eriol, pero independientemente de eso, el peliazul se comporta de una manera que no tolera – además, todavía no cumples con tu tarea que te encargué. Sigues sin arreglar las cosas con tu esposa

-Para tu información maestrito de segunda, ya hice lo que me pediste, solo que no es tan fácil como parece. Pero olvídate de mis problemas por un rato y toma en cuenta mis argumentos. Sé de tus problemas y créeme que yo tampoco la tendría fácil, pero no tiene caso complacer a tu padre en sus caprichos mientras aprovecha su enfermedad para ello. ¿Por qué se te hace tan difícil enfrentar la realidad? ¿Por qué te cuesta demasiado trabajo aceptar que Daidouji y tú ya no deben separarse?

El chico de lentes tardó en responder esas preguntas, y es que realmente no tenía una respuesta convincente para que Shaoran le deje en paz. Solamente diría lo primero que le venga a la mente.

-Porque tú tienes más suerte en el amor que yo – dijo con un leve tono burlón, pero estaba mezclado con melancolía

-No sabía que tener más suerte que tú sea enamorarme de alguien por un accidente automovilístico y amnesia postraumática – el Hiragizawa debía admitir que era un buen punto, ya que realmente Shaoran de haber sufrido mayores daños no estaría vivo. Pero no quería lidiar más con él, no ahora

-Detalles más, detalles menos – nuevamente Eriol sacó de sus casillas al joven castaño. ¿Qué era ese afán de decirle tantas estupideces en tan pocos minutos?

-¡Escúchame bien Harry Potter sin cicatriz! – el de lentes quedó estupefacto por lo que sus oídos escuchaban, ya que Shaoran sabía perfectamente que él odia que le comparen de esa manera - ¡Me dijiste cobarde por huir de mis sentimientos, y ahora yo te digo cobarde por huir de tus problemas con ella! – Eriol cerró los ojos con fuerza, escuchando cada palabra que ese chico le estaba diciendo - ¿Qué estás esperando para romper ese compromiso? Sea cual sea la dificultad, dijiste que ibas a dejarlo todo por ella. Tú no eres el único que está sufriendo, así que piensa mejor en lo que haces – no iba a ser un mal amigo después de lo que el de lentes había hecho por él, así que aunque fuera por llamada, tenía que hacerle entrar en razón de un modo u otro

Eriol ya no tuvo argumento o comentario sarcástico para negar las palabras de Shaoran, ya que en eso él tenía razón; Tomoyo fue solamente para verlo, y él se fue sin darle la oportunidad de hablar. Le estaba pagando con la misma moneda sin darse cuenta… y eso es lo que menos quería hacer.

-Tienes razón, muchas gracias por tus palabras, y deseo que puedas encontrar a Sakura

-Gracias a ti, y yo espero que no olvides que no estás solo, aunque estemos a kilómetros de distancia. También deseo que tus problemas se resuelvan – fue lo último que escuchó, para luego ver que había colgado la llamada. Nunca logró entender porqué veían a Shaoran como si fuera una mala persona. Cada ser humano comete errores, y solo pueden perdonarse si está realmente arrepentido de ellos… cosa que precisamente, estaba haciendo su amigo

"No voy a temer de Kaho, no ahora que ya tengo la clave para liberarme de ella. No sólo lo haré porque Shaoran me lo pidió o porque Tomoyo no merece sufrir… esto debí hacerlo por mí desde un principio. Ahora, lo hago por una vida feliz al lado de las personas que de verdad me quieren a su lado, Sakura, Shaoran… y Tomoyo…"

OOOOOOOOOO

Cuando Sakura se dio cuenta de que en ese momento se encontraba en un lugar donde casi no pasaba gente, por unos instantes pensó que era mucho mejor para que nadie le viera derramar lágrimas mientras caminaba, pero unos minutos después de ese pensamiento, se pudo dar cuenta de que las calles por las que estaba pasando eran unas cada vez más alejadas de los lugares que ella conoce.

Aunque al principio no le había tomado importancia, al cabo de unos minutos pudo notar que una persona iba detrás de ella desde hace más de 5 calles. Decidió no alarmarse y tratar de pensar que era una simple casualidad el que ese hombre estuviera tomando ese camino por algún motivo más importante que el de ella, ya que ella realmente no tenía a dónde ir ni sabía a donde se dirige ella misma.

Pero mientras más tiempo pasaba, sus nervios aumentaron, ya que el hombre que se veía de unos 26 años, se acercaba cada vez más a ella. Se fue por lados diferentes, desde girar a la derecha como a la izquierda, pero no perdía a esa persona. No fue hasta que llegó sin querer a un callejón sin salida que se volteó a mirarlo directamente con una expresión de molestia, intentando inútilmente de esconder su miedo. Tenía que pensar en algo para no dejarse ver más vulnerable de lo que se ha visto, aunque eso le cueste trabajo.

-¿Por qué me has estado siguiendo? Eso no es normal; es muy incómodo – se queja mientras observa mejor a ese sujeto, que tenía el cabello negro y ojos del mismo color, y vestía ropa casual que consistía en una camiseta gris y pantalón de mezclilla azul, con zapatos negros

-Al principio era por una razón, y ahora debo admitir que es por dos razones – dijo el tipo como si nada, preocupando más a Sakura por no saber exactamente lo que quería decir con esas palabras, pero su mente no le ayudaba a tranquilizarse por más que lo intentó

-¿Qué es lo que quieres? – no sabía si había hecho la pregunta adecuada, pero ya no hay vuelta atrás

-No te preocupes preciosa, estoy seguro de que lo vas a disfrutar – dijo mientras se acerca a ella rápidamente, y aunque Sakura hizo el intento de alejarse de él y del callejón, el sujeto le agarró por la fuerza y le tapó la boca, impidiéndole gritar

La chica derrama lágrimas sin poder evitarlo, ya que por más que trataba de zafarse del agarre, él era muy fuerte para ella, y a pesar de que le dio más de un pisotón y codazos, todo estaba siendo en vano.

Incluso en una situación como esa, ella solo podía pensar en algo que le desgarraba el alma, y era que en su mente y en su corazón, ya se había jurado a si misma ser solamente de una persona, y si esa persona no la quería más a su lado, simplemente no sería de nadie más.

"Shaoran…"

OOOOOOOOOO

Eriol salió de la habitación sin importarle que eran las 12:33 AM., caminando por los pasillos de la mansión y dirigiéndose a la habitación de sus padres. Dijeran lo que le dijeran, su padre no podía obligarlo a casarse con Kaho si no conocen todo de ella, y trataría nuevamente de convencerlo. Llegando a la puerta que buscaba, estaba a punto de tocar, ya no se iría por más que le dijeran chiquillo inmaduro o cobarde, todo acabaría allí mismo… cuando una voz femenina se escucha desde adentro, interrumpiendo su acción.

-Debemos acelerar las cosas. Eriol está empezando a inventar excusas para no casarse. Dice que estoy loca y que lo confundo con alguien más, solo para que ustedes no confíen en mí – claramente era Kaho la que estaba hablando con sus padres, enojándolo con esas palabras tan descaradas, y dispuesto a interrumpir esa conversación

Pero una cosa le hace detenerse otra vez, y es que escucha la risa de su padre, lo cual le deja impactado. ¿Cómo es que su padre está riéndose así si tosía cada vez que hablaba? ¿Cómo podía reír sin toser? Si estaba grave su enfermedad. Algo no andaba bien en todo esto, así que acerca su oído a la puerta, tratando de averiguar lo que ocurre.

-No te preocupes; sin importar lo que nos diga, Eriol va a casarse contigo antes de que se cumpla el mes. Él dejó de ser valiente cuando le dije inmaduro. Lo conocemos mejor que nadie; es demasiado influenciable ese hijo que nos tocó – dijo el único hombre que estaba dentro de esa habitación, haciendo que el joven abriera los ojos más de lo que estaban, mientras que se humedecían lentamente y su boca se abrió un poco, a la vez que en su cabeza todo al fin encaja perfectamente… y en su corazón todo se rompía nuevamente, siendo en esta ocasión una causa completamente diferente

-¿No creen que lo mejor sería que Eriol quiera casarse con Kaho? Hay que convencerlo por las buenas para que ante la prensa se vea como el feliz matrimonio que serán en el futuro. Mi hijo es algo caprichoso, pero no creo que el berrinche le dure mucho más tiempo después de que su padre enfermo le pida la boda – Eriol cerró los ojos, derramando unas lágrimas al escuchar que su madre pensaba eso de él, cuando antes había dicho que era valiente y fuerte. ¿Acaso… era mentira?

-Yo no puedo creer que ni fingiendo estar muriendo nuestro hijo no se compadezca del padre que le ha dado todo. Se nota que es un malagradecido – se quejó el hombre con molestia, siendo eso lo último que el peliazul pudo soportar

Abrió la puerta de tal forma que golpeó fuertemente la pared, provocando que los tres presentes vieran al muchacho del que estaban hablando, completamente fúrico. Kaho estaba sorprendida y a la vez frustrada, mientras que su padre frunció el entrecejo, y su madre estaba completamente asustada.

-Eriol, hijo, creímos que estabas dormido… - comenzó a hablar su madre con dulzura, pero ni eso fue suficiente para aminorar su furia. Todo este tiempo…

-¡Lo único que hicieron fue destruir la poca confianza que les tenía! – poco le importó gritarles y despertar a la servidumbre junto con Nakuru, ya que simplemente solo pensaba en desahogarse - ¡Lo que yo no puedo creer, es que solo soy un vudú manipulable para ustedes! De verdad llegué a pensar que ustedes no se merecían que su hijo fuera un cobarde, que debía buscar la manera de que estuviéramos de acuerdo en la ruptura del compromiso…

Eriol bajó la mirada, derramando más lágrimas, las cuales se limpia apenas salían para que no le vieran llorar, reteniendo las demás que luchaban por salir de sus ojos. Nunca lo quisieron realmente; solo fue un niño criado para hacer lo que ellos quisieran en el futuro, pero ya no más. ¿Cómo es que nunca se había dado cuenta de que la "enfermedad" de su padre, fue demasiado repentina para ser verdad? Kaho lo convenció de sentirse culpable al no estar enterado, y ahora… todo el tiempo resultó ser una vil mentira para acelerar la boda.

-Pero si podemos estar de acuerdo – escucha a su padre hablar con tranquilidad – solo debes hacerme ese favor sin necesidad de que creas mi pronto fallecimiento

De haber estado alguno de sus amigos o Tomoyo allí, ellos hubiesen sido su fuerza para continuar firme ante ellos, le hubieran ayudado mucho con su sola presencia, para hacerle entender que no está solo. Pero él mismo alejó a Tomoyo de él, así que ese era su castigo por ello; estar completamente solo entre tanta gente insensible…

Abrió más los ojos nuevamente, completamente asombrado de sus pensamientos, y es que, la voz de Sakura, Shaoran y la de Tomoyo resonaban en su mente como si de verdad estuvieran junto a él, diciéndole exactamente lo que necesitaba escuchar…

"Muchas gracias Eriol. Te deseo mucha suerte."

"Gracias a ti, y yo espero que no olvides que no estás solo, aunque estemos a kilómetros de distancia. También deseo que tus problemas se resuelvan."

"Eriol… vine para pedirte que no cometas el peor error de tu vida. Sé que te fallé, pero después de lo que pasó, no pienso abandonarte, incluso si no me quieres cerca de ti, no te dejaré solo otra vez"

No, no estaba solo, ya no lo estaba, y no podía seguir decepcionando a las personas que realmente lo querían, que siempre se reían de sus estupideces, pero que también… le apoyan incondicionalmente aunque no estén directamente allí. Ellos no merecen saber que se dejó influenciar por estas personas, lo que deben ver… es a un Eriol Hiragizawa que valga la pena conocer.

-¡Se acabó! ¡Me largo! – ya no tenía el deber de permanecer un solo segundo más en ese lugar; a partir de ese momento, era completamente una persona sin compromisos, más que el de ser digno de sus verdaderos seres queridos por siempre, aunque suene un poco tonto algo así

-¡¿A dónde crees que vas?! – escucha que Kaho le grita y le sigue, pero Eriol no se detiene, aunque se da cuenta de que sus padres habían salido de la habitación, mirándole

-¡A dónde se me de la gana! ¡Soy libre de largarme a donde quiera! – exclamó mirando a sus padres más que a la misma Kaho, dejándoles en claro que no iban a seguir manipulándolo y humillándolo así - ¡Y si quieren quitarme la herencia y dejarme en la calle, perfecto! ¡Prefiero vivir bajo de un puente antes que vivir en esta prisión lujosa! – por un segundo se sintió como Tomoyo cuando decía que su casa era una prisión disfrazada de mansión, pero le entendía perfectamente

-¡Tú no te vas de aquí, debes casarte conmigo! – allí el peliazul tuvo que prestarle toda su atención a Kaho, quien le gritaba como si tuviera derecho de reclamarle algo. Obviamente las cosas no podían seguir así, y si quería terminar con el asunto de una vez por todas, ya no podía dejar que ella se salga con la suya

-¡¿Por qué no puedes aceptar que no te amo?! – era más que obvio; la idea de la enfermedad de su padre fue un plan de Kaho para retenerlo en Londres y conseguir que se case con ella, pero las cosas no le estaban saliendo como ella pensó, y Eriol agradece infinitamente que no se le ocurrió aceptar en ningún momento

La mujer ya no tolera más esa pregunta que tantas veces había escuchado de él. ¿Acaso no lo entiende?

-¡Jamás voy a aceptar que me hayas dejado por otra, entiéndelo de una maldita vez, Clow!

Solo la respiración agitada de los presentes era lo que se escuchaba entre ese tenso silencio, mientras que Nakuru a lo lejos observa las expresiones incrédulas de sus tíos, acabando de llegar para ver lo que pasaba. Vio después a Eriol, quien cambia su expresión de furia a una neutral, con una mirada gélida que jamás había visto en él, y que solo la misma Kaho vio antes de ese muchacho.

-Si eso es lo que quieres creer, hazlo, pero acabas de condenarte por completo. Yo no te puedo dejar por otra, porque nunca fuimos nada. Créeme, que en lo único que estoy de acuerdo con ese tal Reed Clow, es que lo mejor es sacarte de nuestras vidas. Dile a tus padres que necesitas un psicólogo o un psiquiatra, porque a mí no volverás a verme por lo que resta de tu vida – dicho eso, se alejó de ella con rumbo a su habitación, cerrando la puerta y agarrando sus maletas, para comenzar a guardar todo lo que había llevado

Con esto, sus padres acaban de ver que Kaho no estaba bien, y que comprometerlos fue un error, aunque ya no le importaba tanto la opinión de esas personas.

"Shaoran tiene razón; soy igual de inestable que Tomoyo. Yo… de lo que tenía miedo realmente no era de Kaho. Tenía miedo de que las palabras de Tomoyo fueran mentira. Después de que ella misma dijo que yo no era suficiente, no me sentí capaz de aceptarla a mi lado si tarde o temprano iba a hacer lo mismo. En algo tenía razón mi papá: soy un cobarde y un inmaduro.

¿Sería mala idea… hablarle?"

Tomó su celular, pero no hizo ninguna llamada. Sin embargo, entró al WhatsApp, mandándole un mensaje, con algo de temor y un leve temblor en ambas manos. Siempre se ponía nervioso con la sola idea de hablar con ella, razón por la que no lo había hecho hasta después de la unión matrimonial de Sakura y Shaoran. Después, parecía tan sencillo hablar con la pelinegra, que el miedo se fue rápidamente. Ahora, tenía miedo otra vez, pero ya no quería ser el mismo de antes.

"¿Podemos hablar en algún lugar que no sea mi casa?"

Lo mandó pensando que era probable que no le responda después de lo que le dijo, o tal vez por estar dormida ya que era de noche en Inglaterra. Pero para su sorpresa, recibió la respuesta solo 30 segundos después de haberle enviado su WhatsApp.

"Nos vemos en la entrada del hotel donde me hospedo. Te mandaré la dirección en un momento."

Sonrió levemente al ver que aceptaba verlo, cosa que comprueba las palabras de Shaoran; Tomoyo Daidouji estaba dispuesta a cambiar por él, así que debía hacer lo mismo si quiere merecer su amor, porque el amor de su amada amatista si vale la pena para él…

OOOOOOOOOO

Sakura Kinomoto seguía con sus esfuerzos a pesar de que todo su cuerpo estaba agotado, y al ver que la mano que tapaba su boca iba perdiendo fuerza inconscientemente, hizo lo posible por gritar.

-¡Ayuda! ¡Por fa…! – su boca volvió a ser cubierta por esa mano, mientras le obligaba a acercar su rostro a suyo, haciendo que ella derrame más lágrimas a causa del dolor físico y emocional que le estaba ocasionando

¿Resignarse era la mejor opción? Jamás, así que seguía moviéndose bruscamente para lograr escapar del sujeto que le estaba reteniendo, solo consiguiendo su enojo.

-¡Deja de moverte! – ella desvía la mirada hacia el suelo, pero al ver una sombra detrás de ellos acercándose, imploró en su mente que esa persona sea alguien de ayuda y que no solo sea su imaginación - ¡Ahg! – fue todo lo que ella escuchó, antes de que el hombre que le estaba agarrando cayera al piso inconsciente, logrando dejarla en libertad

Respirando con alivio, se volteó a ver a su salvador, pero al reconocerlo, sintió que su alma regresaba por completo a su cuerpo mientras observa los cabellos castaños chocolate de esa persona, y sus ojos del mismo color, solo que con toques ámbar que le hacían más brillantes, y que le estaban mirando fijamente.

-Sha… ¡Shaoran! – el muchacho tomó de la muñeca derecha a la chica, alejándose rápidamente de ese lugar, haciendo que ella note un detalle en la forma de caminar de Shaoran; seguía sin usar muletas como el día antes en que fue a su habitación del hotel, pero eso también demostraba que había caminado mucho hasta que la encontró

No sabía si agradecer su acción o si regañarle por no usar muletas cuando se nota claramente que le dolía su pierna izquierda, y que hacía un sobreesfuerzo para caminar bien sin quejarse del dolor.

-Vámonos antes de que despierte, ya que solo le di un golpe en la nuca para dejarlo inconsciente – fueron las únicas palabras que escuchó de él, y ella no protestó contra eso, caminando de regreso por donde había venido. Le vio después marcando en su celular un número, sin soltarle, con la otra mano, y no pasó mucho tiempo para que entienda lo que estaba haciendo – Sí, quiero hacer una denuncia, sobre un tipo que quiso asaltar a mi esposa. Quiero que lo arresten y nosotros iremos a declarar cuando estemos más tranquilos. Le daré la dirección

Ella seguía escuchando cada palabra que él decía, mientras observa que seguían alejándose del lugar, dándole a entender que antes de ir con las autoridades a declarar, Shaoran iba a hablar con ella. Ya se lo esperaba, pero no sabía si estaba lista después de ese momento amargo. Realmente no se siente tan mal con lo que pasó, ya que prácticamente no ocurrió nada más que el susto, porque… Shaoran Li le había salvado, tal y como le había salvado de Ren.

Ambos estaban en completo silencio, mientras Sakura todavía sigue agarrada de Shaoran, y él había dejado de hablar por teléfono. Pero antes de cruzar una calle, ve que él reprime un quejido de dolor, por lo cual, suspira profundo y decide romper con esa tensión.

-Hay un parque aquí cerca. No es como el parque Pingüino, pero hay unas bancas allí; así podrás descansar tu pierna

-No te preocupes por eso; todavía puedo caminar – le asegura con una leve sonrisa, pero ella niega con la cabeza

-Te has esforzado más de la cuenta, y así no te vas a recuperar por completo. Yo también quiero descansar un poco, así que vamos

-Está bien – se resigna después de unos segundos, pensando en que a final de cuentas, ella iba a estar con él, y así podrían hablar antes de regresar al hotel donde los esperaban esos tres sujetos. Aunque claro, antes de eso, irían a declarar

No tardaron mucho en sentarse en una de las bancas blancas de ese parque, donde Shaoran suspiró aliviado de ya no sentir presión en su pierna, ante la mirada preocupada de Sakura.

-¿Es mucho el dolor? Tal vez debas ir al hospital a que te revisen

-No, yo creo que con un poco de descanso se me quita. Además… debemos hablar antes de hacer otras cosas. ¿No crees? – le dice mientras miraba hacia la calle por donde no pasaban casi vehículos, distrayéndose un poco de su dolor

-Pues… sí – reconoce ella después de pensarlo un momento, siendo la primera en hablarle del tema – ¿Cómo me encontraste? – Shaoran le mira fijamente al escuchar esa pregunta, sin dudar en ningún momento sobre sus palabras

-Creo que ya te lo había dicho: Donde sea que estés en el mundo te voy a volver a encontrar pase lo que pase – ella abrió sus ojos más de lo normal, quedando asombrada nuevamente al escuchar esa frase. Shaoran se lo había tomado en serio, y la buscó otra vez, sin importarle en lo absoluto su propio bienestar… por cuidar el de ella…

-Muchas gracias. De no ser por ti, no quiero saber que hubiera pasado – él vuelve a mirar hacia la carretera, apretando sus manos tratando de descargar así su furia, cosa que estaba asustando a la Kinomoto - ¿Qué…?

-Yo si sé que hubiera pasado, así que no quiero hablar de ese tema en lo que resta de nuestras vidas, ya que de lo contrario regresaré a partirle la cara a ese miserable – por supuesto que no le culpaba a ella, aunque Sakura fue muy ingenua yendo a lugares desconocidos para ella. La razón del porqué no dejó sin descendencia a ese sujeto que obviamente se lo merece, es simple; no puede hacer más movimientos bruscos. De haber estado en óptimas condiciones, antes de dejarlo inconsciente le hubiera dado la paliza de su vida

-Está bien – dijo con un tono de voz bajo, para después volver a hablarle con algo de timidez – lo último que te diré de ese tema es que te lo agradezco – Shaoran suspiró profundamente, calmándose poco a poco

-También te dije que siempre puedes contar conmigo… Sakura… - la mencionada le mira directamente, completamente impactada por lo que él acaba de decir… eso significa que él no ha olvidado tampoco ese día en que él le había consolado, el cual fue hace tiempo – no vuelvas a hacer eso, me preocupaste mucho – cada momento que pasaba, estaba más asombrada por lo que sus ojos veían y sus oídos escuchaban – y no solamente esta ocasión, si no también cuando te fuiste del departamento

-Shaoran… digo, Li – se corrige a si misma con tristeza, ya que no se sentía con el derecho de llamarle por su nombre como antes – yo te dejé una carta…

-Tú no tienes el deber de tratarme con tanta formalidad. Para ti sigo siendo Shaoran – le afirma con seriedad, aún mirando hacia la carretera, pero al mirarle de reojo pudo ver que ella se sorprendió nuevamente – y si la leí. Yo estaba molesto contigo por no haberme dicho la verdad, pero no era para que hicieras cosas tan extremistas como yo lo hice. Ese ejemplo que te di fue una estupidez de mi parte – frunció el entrecejo al mirarle por un momento, pero suaviza su expresión al ver la tristeza en su rostro

-Lo sé… pero tú tratabas de llevarte bien conmigo y… yo… - no puede terminar de hablar, ya que él vuelve a interrumpirle

-Quiero que seas sincera conmigo, porque de ti dependerá el futuro de este matrimonio – fue directo en sus palabras, mientras se gira a verle a los ojos, dejándola confusa

-¿De qué hablas? – él suspiró profundamente por segunda vez, sabiendo que debe estar tranquilo en este momento tan importante. Haberse dejado llevar por sus emociones negativas en ocasiones anteriores fue fatídico para su relación, así que debía controlar esos malos impulsos si quería arreglar todo de inmediato, porque sinceramente, ya no le quedaban energías para buscarla una tercera vez

Aunque, si ese fuera el caso, volvería a buscarla, sin importarle nada más que ella.

-¿Estabas consciente del riesgo que tomaste al no aclarar el malentendido? Al recordar todo, era lógico que yo iba a tomar una decisión para componer las cosas – ella baja la mirada, entendiendo a lo que se refiere; todo lo que pasó se originó no solo del matrimonio arreglado, si no también de la amnesia retrógrada total de Shaoran desde del accidente automovilístico

-Sí, lo estuve desde el principio – él se sorprende un poco ante esa respuesta

-¿Entonces por qué dejaste que las cosas pasaran como lo hicieron? – cada palabra de sus respuestas iba a ser de suma importancia, así que toda su atención estaba en ella

"¿Será posible que ella sintiera algo más por mí desde que estábamos casados en ese matrimonio que antes no queríamos, y que por eso no me dijera nada?

No lo creo muy probable, y es que en lo único en lo que estábamos de acuerdo en ese primer mes de matrimonio, era en que esa convivencia era insoportable. Por más que sonaría tierno que ella me quisiera desde el principio, también sería absurdo. Hasta yo reconozco que fui insoportable ese primer mes, así que… ella seguramente se enamoró después de que inició nuestra segunda convivencia, al igual que yo."

-Ya te lo dije… quería llevarme bien contigo, aunque fuera por un periodo corto de tiempo. Esa fue mi convicción todo el tiempo – dijo con una leve sonrisa sin humor, sin mirarle siquiera, recordando esos días que extraña y que ya no volverán

-¿Sólo fue por eso? – esa respuesta le dejó decepcionado, ya que esperaba mucho más que solo un intento de buena convivencia, o al menos esperaba eso en un después, pero… ella había dicho "todo el tiempo". ¿Significa que… eso es todo lo que pasó para ella? ¿Se llevaron bien solamente?

-Sí… - Shaoran cerró los ojos, sintiendo como su corazón sufría por esas palabras, con un dolor muy fuerte que solo ella le causaba. Su dolor físico no era nada en comparación con el que su alma estaba recibiendo con cada palabra que salía de la boca de Sakura. Jamás imaginó llegar a querer tanto a una persona, siendo esa persona la que podría hacerle completamente feliz… o ser su mayor dolor y sufrimiento en su vida… – pero solo al principio – el joven volvió a abrir los ojos, ahora observando que ella había desviado su mirada hacia la calle, tal y como él lo había hecho antes

-¿Qué quisiste decir con eso? – esa última frase, era su esperanza. Ya había leído en esa misma carta que ella lo ama, pero quería que lo dijera una vez más; poder escuchar de sus labios con su hermosa voz que no era mentira todo lo que le dijo a Meiling para convencerla… que Sakura si lo ama, y que sus problemas pueden resolverse teniendo una conversación sin terceros que los fastidien

-Eso… es algo que ya no viene al caso…

-Creo que dejé muy claro que de tus respuestas dependerán este matrimonio – le vuelve a decir con esa seriedad que le caracteriza, siendo muy poco común en la mayoría de jóvenes de su edad. Ella estaba evitando responderle, estaba empezando a huir de sus sentimientos, cosa que no le gustaba para nada – responde, y con la verdad – Sakura le mira al fin, con los ojos brillosos por las lágrimas que se acumulan en ellos, lo cual le sorprendió y le preocupó en sobremanera

-¿Por qué me lastimas así? – su voz quebrada fue suficiente para que Shaoran deje de lado esa actitud, sin dejar de ver las expresiones de la chica - ¿Qué más da si solo fue por querer una buena convivencia o fue por algo más? Sin importar lo que yo diga, tú vas a regresar al lado de Meiling

"Estaba empezando a creer en ti otra vez, y me dirigía a verte para decirte que podíamos intentarlo de nuevo… pero vi que mi hermano estaba ansioso por separarnos, que Yukito y Yue estaban con él, que Meiling había aparecido diciendo que te ibas a casar con ella cuando me habías dicho que no era así… y simplemente no pude evitar decepcionarme de ti de tan solo pensar que me estabas mintiendo."

-¿Vas a creer en las palabras del tal Kōtaro? – le cuestiona con algo de molestia, pero intentando no perder la paciencia – Meiling fue al hotel a buscarme, pero yo le dejé en claro que ella y yo ya no tenemos nada. Nuestra relación dejó de funcionar desde el momento en que perdí la memoria, y simplemente no podíamos regresar a lo que éramos antes

-¿Entonces que es lo que quieres de mí? – ya no soportaba estar allí con él, si no lo iba a tener a su lado no podía seguir cerca de Shaoran Li… no con todo lo que su sola presencia le hace sentir – yo arruiné tu relación con ella, así que no tiene caso que vengas conmigo diciéndome tantas cosas bonitas si lo que buscas es vengarte por lo que causé

-¿Quién te dijo tal cosa? ¿Fue ese imbécil? – le pregunta con una clara molestia en su voz, pero deja esa emoción negativa de lado para aclarar ese asunto de una vez por todas – yo jamás me atrevería a vengarme. Dejé ese enojo que te tenía desde antes de regresar a Tomoeda

-Si eso es cierto… ¿Qué ganas hablando de esto?

El castaño se mueve un poco en la banca, acercándose un poco a la chica de ojos verdes esmeralda, observando cada facción de su rostro, cada detalle y cada lágrima que recorría sus mejillas como gotas de lluvia brillantes. El aroma de cerezas se sentía más cercano, y su respiración estaba mezclándose un poco con la suya. Todo eso era más que suficiente para confirmar algo de lo que ya estaba seguro, pero que con todo lo que había pasado le hizo dudar incluso de sí mismo, y peor aún, dudó de ella…

-Yo…- ella observa hipnotizada los ojos color chocolate con toques ámbar que le miraban, sus cabellos rebeldes que le encanta tocar con sus manos, las facciones tan perfectas del muchacho, podía respirar nuevamente su champú de cacao que le hace oler a chocolate… y podía tener tan cerca esos labios que tanto desea volver a besar... – solo quiero… saber que no es mentira lo que decía la carta… que me amas… como yo te amo a ti – lo dijo al fin, sin pensarlo siquiera, dejando que su corazón tome la palabra, y demostrando abiertamente que ella estaba equivocada… que ya no la quería dejar nunca...

Continuará…

¿Por qué será que muchos enfermos buscan a la inocente de Sakura? Bueno, a final de cuentas, no pasó nada porque Shaoran llegó a tiempo.

Falta la conversación de Eriol y Tomoyo, además del resto de la conversación de Sakura y Shaoran. ¿Qué más puedo decir en este momento? Mmm… ¡Ya sé! Jeje

¡Hasta la actualización!

Sakurita de Li