- ¿Qué es el caos? Sí, porque hablamos mucho del caos pero, realmente, ¿qué es el caos? […] Bueno, esto científicamente se denominó "dependencia sensitiva de las condiciones iniciales" y familiarmente se bautizó como "el efecto mariposa".
-Olivia.
:·.v.·:
Corazón contaminado
-¡No tenemos tiempo! ¡Da la orden!
-Ella vendrá. Siempre lo ha hecho, no va a fallar.
Kano y Heat se mantenían al margen de la discusión, sabiendo que no tenía caso intentarlo y que eran solo un refuerzo para el equipo; junto a ellos esperaba Rush, enmascarado y listo para salir corriendo si era necesario.
-Mira, somos familia, pero ahora mismo no eres Tim Drake, así que tomas las riendas o-
-¿O qué?
-O lo haré yo- amenazó Bluefire, muy seguro de lo que decía. Era raro ver a alguien como el pelirrojo enfadado o de mal humor, tan nervioso, pero la situación se le estaba yendo de las manos, lo estaba alargando demasiado y sabía que ya no había excusa válida, que podía echarlo todo a perder si no tomaba una decisión.- X Negra, ahora eres el líder, tú decides.
El aliénigena de cabello oscuro y ojos violetas tragó saliva, incómodo, y volvió a mirar la máscara que sostenía en sus manos. Vio a Bluefire mover los labios para hablar, pero se le adelantó, con voz alta y clara.
-¡Nuevos Titans, adelante!-Ordenó, y se encajó la máscara en el rostro antes de tomar la delantera y salir de la sala de estar, rumbo a los túneles que su esposa había creado para comunicar la torre con Jump City.
Debían escoger el camino más rápido para meterse en las alcantarillas más cercanas a la estación y taparle el paso a Arachnido, o llegar a la estación antes que él por las vías que permanecían en desuso. Le había pedido a Rush que recorriese los caminos tan rápido como le fuese posible y que comprobase qué rumbo era el más indicado, mientras él se encargaba de dar instrucciones a los demás, no muy seguro de si era lo que Butterfly haría, pero muy convencido de que ellos confiaban en él y que ahora todo estaba en su mano. Se frotó las manos, le sudaban de los nervios, y se dio cuenta de que llevaba guantes, poco acostumbrado a llevarlos en los últimos años. Las observó, como si no creyese que él mismo fuese X Negra, como si más que haber creado aquel héroe hubiese heredado una gran responsabilidad y aún no hubiese asimilado qué ropa llevaba, que nombre usaba y quién era ahora. Se dio cuenta de que tenía miedo, pánico y se sentía desentrenado; todo podía salir tan mal y era tan importante que no fracasasen que sintió el enorme peso de toda la ciudad sobre su espalda y empezó a costarle caminar, con un nudo en el estómago y punzadas en el corazón. ¿Por qué motivos Butterfly no había aparecido? ¿Qué estaba planeando?
-¡Por aquí!-Llamó Rush, a pocos pasos de ellos, en una bifurcación. –Si salimos por la siguiente salida podremos llegar a la estación Acero antes que Arachnido, al menos yo podré hacerlo. Si le esperamos allí no tendrá tiempo de preparar nada, y si llego antes puedo distraerlo hasta que lleguéis.
-Adelántate, porque no sabemos qué método está usando para moverse por la ciudad. Quizá ya esté allí- sugirió Bluefire, con un brazo en alto, iluminando el camino con un reflejo azul cielo.
-De acuerdo.
Rush desapareció a toda prisa y mientras veía, la motita amarilla y roja perderse en la oscuridad del túnel, X Negra se sintió mal, mal por desear poder salir corriendo de allí como Rush lo hacía, con el propósito de huir asustado, más convencido de que perderían que de que podían ganar contra él.
-Será mejor que me quede aquí arriba, no sé cómo podría entorpecer el hecho de que no pare de estornudar.
-Está bien, quédate vigilando por si Arachnido volviese, aunque espero que no.
Rook había tomado la mano de Robin antes de bajar, dio un fuerte apretón, infundiéndole ánimos al petirrojo para que confiase en que todo saldría bien. Si Arachnido no daba marcha atrás era muy posible que ganasen aquella guerra que el villano había iniciado, una guerra en la que se pedían las cabezas de Robin y Bluefire a cambio de una paz no asegurada. Feral no pasó por alto el detalle de que habían empezado a trabajar mejor juntos, pero tampoco ignoró aquel contacto breve que habían mantenido. Se alegró de ver aquello y también los envidió, pues nunca había sido capaz de confesarle a Bluefire sus verdaderos sentimientos, menos ahora que el chico parecía haber superado su amor de la infancia, que había sido ella misma. Se transformó en ave para llegar hasta el núcleo de la bomba, junto a Rook, que se quedó levitando por encima de ella, sin tocarla.
-Apenas se ve nada. ¡Robin! ¿Puedes iluminarnos?
-¡Voy!-Anunció ella, que rebuscó en su cinturón para encontrar la linterna que antes habían usado y la dirigió hacia ellos. -¿Así?
-¡Un poco más!
Robin potenció el alumbrado de la bombilla, hasta que pudieron ver el aparato completo, pero algo distinto fue lo que hizo que Feral recuperarse su forma humana, desconcentrada, y tuviese que transformar sus brazos en alas de forma repentina para no caer.
-¿Qué pasa?
-Ryan…-llamó en un susurro. Que lo llamase por su nombre de pila le preocupó bastante, y más aún su tono asustado.- ¿Ves lo mismo que yo?-Preguntó, mirándolo directamente a la cara, aún con un hilo de voz.
Rook aguzó la vista y descubrió unas ramificaciones que partían de la bomba de metal de cromo, por varios túneles. Pensó que serían las fuentes de energía de una bomba de tal magnitud y con un gesto le ordenó a la chica verde que explorase por los túneles, siendo la única capaz de variar su tamaño para investigar. Mientras tanto, en silencio, Robin y él se miraban con preocupación y cuando el pequeño ratón verde volvió a adquirir forma humana no parecía traer buenas noticias.
-¿Y bien?-Inquirió Robin desde su alejada posición.
-Todos los conductos llegan a huecos algo más grandes, en todos ellos hay una bomba como ésta pero de menor tamaño. Y están más cerca de la superficie que esta de aquí.
Un pesado silencio se instaló en el subsuelo, mientras ambas chicas miraban a Rook y el de ojos verdes se ponía la capucha para ocultar su verde mirada perdida, procurando respirar con normalidad y no descontrolar sus poderes allí dentro. Tenía miedo.
-Todo despejado, por ahora- anunció Rush en voz baja a través del comunicador. X Negra no podía dejar de estar de los nervios a pesar de que tenían la ventaja.
Había intentado contactar con Butterfly infinitas veces, incluso había usado su teléfono móvil personal para hablar con Naomi, pero tampoco había dado señales. Más le valía tener un as en la manga, porque como Arachnido hubiese dado con ella o se hubiese rendido se sentiría muy perdido. Todos los demás parecían optimistas, pero él no era capaz de serlo. Un grito ahogado lo sacó de sus pensamientos y dirigió la vista al comunicador que portaba en la mano, con el que mantenía la comunicación con Rush para que los demás lo escuchasen. El chico habló todavía más bajo.
-Ha llegado, está aquí. Está tecleando algo en un dispositivo.
-¿No será el que activa la bomba?-Se asustó Bluefire.
-No, parece estar mandando un mensaje… ¿Qué hago, X?
-Eh… Yo… Aguarda a que lleguemos. Te avisaremos.
-Está bien. Actuaré en caso de extrema urgencia.
El de cabello rosa cortó la comunicación y X Negra pudo ver el mapa en la pantalla, el cual marcaba su posición y la de Rush, que esperaba. Estaban como a diez o quince minutos de salir del túnel y a otros cinco aproximadamente de la estación. Rush debía mantenerse, aunque estaba seguro de que con su velocidad podría salvarse si lo necesitaba, pero también podría alertar a Arachnido para que desapareciera y perder todo lo avanzado hasta entonces. Suspiró y continuó su camino, deseando que ninguno de los demás notase su ansiedad, su miedo y su preocupación. Bluefire fue el primero en salir, estaba más cerca de la trapa que les abriría paso a la calle, en un callejón estrecho y oscuro, flanqueado por dos enormes contenedores de basura. Cuando Heat, que era el último, salió a la superficie Bluefire volvió a colocar la trapa en su lugar, disimulando la entrada secreta, y levitó por encima de los contenedores que cerraban el paso al callejón, mientras que X Negra los saltaba con agilidad, Kano se valía de sus gadgets para trepar por la pared y sobrepasarlos y Heat los sorteaba sin problema, modelando su flamígero cuerpo en una figura alta para pasar entre ambos recipientes. Con sigilo y siguiendo las indicaciones que X Negra les hacía por señas, se aproximaron desde distintas posiciones, asegurándose de ser precavidos, pues no sabían si Arachnido tendría algún tipo de emboscada preparada para casos de emergencia. X Negra recibió una llamada de un número desconocido a su comunicador, al igual que los demás. ¿Cómo podía una línea externa inmiscuirse así de fácil en la línea privada de los Titans? Sabía que el sonido de su llamada habría alertado al villano y, sin perder más tiempo, aparecieron por ambos lados del túnel que cubría la vía en desuso y encontraron a Rush tirado en el suelo, con la espalda contra la grafiteada pared, parte del suelo destrozado y al villano frente a él, con la palma apuntándole directamente. Se volvió hacia ellos cuando aparecieron, aún con el comunicador sonando en sus bolsillos, y X Negra apuntó con un dedo.
-¡No te muevas, Arachnido! Quedas detenido.
Bluefire se preparó para disparar sus rayos con toda la furia contenida que había reprimido, pero la voz de Rush se elevó por encima de todo ruido.
-¡No!-pidió, y Bluefire se frenó, desconcertado, aunque sus ojos seguían brillando en su típico color azul cian.
-¿Qué?-Se extrañó el pelirrojo, mirando al resto de miembros, que parecían tan perdidos como él.
-No es Arachnido…- murmuró, dolido, seguramente a causa del golpe que se había llevado en la espalda.
-¿Ese es el famoso síndrome de Estocolmo?-Murmuró Kano, que no se había inmutado y permanecía en guardia.
La figura enmascarada contra la que ya habían luchado con anterioridad se retiró la máscara negra, dejando a la vista una larga cabellera pelirroja y dos ojos distintos: uno azul y uno rosa.
-¿Mary?-Murmuró X Negra, hundido. Bluefire había abierto mucho los ojos y boqueaba como un pez fuera del agua, y sabía que su primo, tras la máscara, debía tener una expresión dolida y desconcertada, similar a la suya. Kano y Heat no podían entenderlo, pero parecían haber comprendido que algo allí no marchaba como habían previsto.-Pero, tú no eres Arachnido.
-Eso quiere decir… ¿Dónde está?-Se atrevió a preguntar el otro pelirrojo, a sabiendas de que su tono sonaba entrecortado y titubeante, temeroso de conocer la respuesta y no saber qué hacer si ella decidía atacar.
Kano, astuta como siempre, recuperó la posición y con un simple gesto de dos dedos alertó a Heat de mantenerse en guardia; sabía que algo había ocurrido allí, algo que no conocía pero percibía y no podía permitir que las bajas defensas de sus compañeros supusieran un fallo garrafal para la misión. Estaría preparada para atacar si ellos no eran capaces.
-Trabajo para él, y voy a avisarle de que estáis aquí para que no venga.
-¿Vas a sacrificarte por él?-Mary no contestó.
-Voy a hacer mi trabajo. Arachnido y yo vamos a controlar la ciudad y poco después el país. No va a sacrificarme porque me necesita para controlar el caos en el que vamos a sumir al mundo.
-Mary, tú no eres así…-trató de recordarle Bluefire y mientras no dejaba de apuntar a Rush con una mano, apuntó la otra hacia ellos, dispuesta a atacar al primero que hiciera un movimiento brusco.
-Esto es lo que he sido estos últimos años, no va a venir ningún crío a decir qué soy o qué no soy.
X Negra percibió que no apartaba la vista de Rush, seguramente porque sabía que aunque les retirase la mirada el chico se movería si Bluefire u otro atacaba, y no podía permitirse el lujo de quitar la vista del de cabello rosa, que sabía que el poder de su hermana mayor era el único capaz de alcanzarlo, pues viajaba por tierra y aire, y podía abarcar mucho terreno. También se fijó en que Rush no tenía ninguna herida grave, y quizá debían aprovechar el hecho de que fuese la única persona intocable para ella en esa estación alejada de todo el mundo. Mientras maquinaba a toda prisa se dio cuenta de que su comunicador volvía a sonar: debía ser el verdadero Arachnido tratando de citarlos en el centro, y se decidió a contestar.
-¿Sí?
-ESTÁN AQUÍ- advirtió la chica en un grito repentino que los obligó a ponerse en guardia.
-¿X?-Preguntó la voz de Robin y, aunque tenía la máscara puesta, su gesto era triunfante mientras el de Mary era decepcionante. Su actitud corporal demostró que se sentía un poco más relajado, con una actitud muy típica del antiguo X Negra, juvenil, bromista y algo jocoso.
-Dime, Robin. ¿Tenéis problemas?
-Verás, la bomba… Va a ser un problema mayor.
-¿Y eso por qué?-De nuevo volvió a su actitud preocupada, pero Mary no parecía demasiado contenta con la información que estaba recibiendo.
-Es que no es una bomba… Son muchas bombas.
-¿Cómo?
-Repartidas por la ciudad, muchas de ellas. Cientos. Estamos en el núcleo, pero no sabemos cómo desactivarla, y en el momento que esto se encienda todas las demás van detrás. ¿Qué hacemos?
-Por ahora buscar la forma de desactivarlas. Nosotros estamos en una situación delicada.
-Hablamos luego- se limitó a decir, sabiendo que no obtendría nada por su parte por más que insistiese.
-Muy bien, Mary. Vas a venirte con nosotros a ese núcleo y vas a desactivar la bomba.
-¿Por qué debería hacer eso?
-Porque si no lo haces te hundirás con nosotros- advirtió, y por dentro se estaba preguntando porqué seguía haciendo expresiones tras la máscara para intimidar si nadie más podía verlas.
Rush parecía asustado con su advertencia, pero ella no, como si estuviese muy segura de que si peleaba contra todos les ganaría sin problema y no debería someterse a sus órdenes. Una sonrisa burlona se dibujó en su rostro, el cual solo podía ver Rush y supo que ella no aceptaría tan fácilmente la petición de X Negra, que solo obedecería a Arachnido.
-Puedo con todos vosotros, casi sin despeinarme. Y después nos encargaremos de los que tratan de desactivar la bomba, imagino que son Ryan y Crow.
-Mary, por favor…-Pidió un derrotado Rush desde el suelo, en el tono más humano y humilde que pudo. La sonrisa burlona de la de cabello rojo se disipó unos momentos, como si algo se removiera dentro de ella al saber que su hermano se dirigía a ella con aquella súplica desesperada.- Sabes que si no te arrepientes yo me quedaré con ellos, ¿verdad? No voy a irme contigo si ese es el camino que vas a seguir- la pelirroja apretó los dientes y entrecerró los ojos. Se moría por apartarlos de Rush, pero no iba a permitir que el rayo humano se le escapase.- Mamá y papá no querrían est-
-¡Cállate! No me cuentes tus problemas de niño bueno. Esto es para lo que sirvo, ¿no lo ves? Nunca fui capaz de ayudaros, pero con estos poderes puedo controlar lo incontrolable.
-Me alegra que lo tengas tan claro, querida- se sumó a la conversación una nueva voz, masculina, tranquila y serena.
-¡Arachnido!-Advirtió X Negra, y todos ignoraron a Mary, a pesar de que seguía apuntándoles, para atacar a Arachnido si este se disponía a mover ficha primero.
-¡Los Nuevos Titans! No esperaba veros por aquí. De hecho, no esperaba veros. Tenía otros planes para vosotros, pero en vista de que faltan unos cuantos- comentó con desgana, ojeando a los que tenía delante- que imagino morirán aquí, puedo llevaros a vosotros conmigo y torturaros un poco más. Incluso podríais servirme como trofeo ante el resto del mundo cuando vaya a dominarlos. Un pena que vuestros padres no vayan a presenciar todo el daño que voy a haceros, mientras que ellos pudieron ser testigos de mi sufrimiento de niño al perder al ser que más admiraba- su tono se había vuelto agresivo hasta convertirse en un grito desquiciado, pero poco después se recuperó. Podían asegurar que estaban muy asustados de ver en persona el tipo de persona desequilibrada que era.
-Nuestros padres nunca hubieran permitido algo así de haberlo sabido- comenzó Bluefire, harto de tener que escuchar que los héroes de Jump City habían sido culpables de la muerte de un villano.
-¡Tu padre encerró al mío provocando así su muerte! ¡Es tan responsable como los agentes que vigilan la prisión!
-Eso está fuera de las dependencias de los héroes y de su ocupación.
-¡Y me lo dice el hijo de unos villanos! Me gustaría reclutarte, porque como héroe eres bastante mediocre; eres como un Deadpool de mercadillo.
-¡Otra vez no!-Se quejó el ahora líder, recordando quién le dijo esas palabras hacía años, la misma persona que ahora estaba casada con él.
-¡No vamos a ir contigo a ninguna parte! ¡Estás acabado! Será mejor que te rindas o tendrás que pelear contra todos nosotros.
-Una vez pude con todos vosotros, ¿por qué iba a ser diferente esta vez?
-Porque tenemos dos miembros que no conoces y porque somos más fuertes que antes-Bluefire había tomado las riendas del grupo, ya había tomado aquello como algo personal. A final de cuentas, los había estado buscando a él y a su hermana, no iba a irse sin pelear y sin ganar.
Sin esperar nada ni a nadie Bluefire lanzó dos rayos contra Arachnido, alertando a Mary, que apartó la vista de Rush y este pudo reunirse con el grupo, aunque seguía débil. Kano aprovechó las explosiones para lanzar un gancho al techo y subir hasta allí, jugando con el factor sorpresa. Heat se encendió y se puso delante de Rush, procurando protegerlo, pues era el que peor se encontraba, mientras X Negra lo sostenía hasta que se recuperase. Bluefire continuó lanzando una serie de starbolts y después lanzó rayos oculares, que eran menos potentes pero más precisos, y pudo detectar la ubicación del villano gracias a su visión de calor. El hecho de haber usado tanto poder de golpe más el esfuerzo que había supuesto para él haber reprimido su rabia tanto tiempo lo habían debilitado y le costó mantenerse en el aire, respirando con dificultad y sin apartar la vista de la humareda que había provocado.
-¿Ha acabado con él?-Preguntó al voz cansada de Rush.
-No lo sé, no veo nada, pero es difícil que algo se le escape a Bluefire- animó el líder.
-¿Eso es todo?-Preguntó la voz serena del villano, que caminó hacia ellos con decisión.
-¿Qué?- susurró Bluefire para sí mismo, sintiéndose humillado por semejante naturalidad tras un ataque.
-Pensaba que ibais a pelear de verdad-sonaba aburrido y eso hizo enfadar más aún al pelirrojo.- Mi turno- anunció con calma y lanzó telas de araña a Bluefire y a Heat, que la quemó al instante.- Muy interesante- parecía admirado por las capacidades de Heat.
Bluefire había quedado atrapado, pegado a la pared que había al otro lado de la vía. X Negra lo observó, su mirada era severa, pero nuevamente sabía que no podría verle la cara, así que le gritó para que lo oyese desde su posición.
-¡Por eso no debes actuar solo! Ahora eres débil, pero te liberaré en cuanto pueda, tú repón fuerzas.
-¡Qué tierno!-Se burló el de la enorme capa negra, fingiendo un tono infantil. Mary permanecía de pie a su lado, apuntándoles con la palma de una mano.- Encárgate de él- señaló con la cabeza a la figura envuelta en llamas plateadas y Mary lanzó rayos de color rosa hacia una pared, desconcertando a todos.
Los ladrillos de la pared se resquebrajaron y una de las tuberías se partió, lanzando un chorro de abundante agua directo hacia Heat, que se apagó como una triste vela y por más que se apartase, el chorro apuntaba hacia él, como si tuviese vida propia. X Negra dejó a Rush a un lado, apoyado en la pared y se preparó para mantener distraído a Arachnido mientras Kano se preparaba para atacar desde arriba.
-Arachnido, esto no tiene ningún sentido. Tarde o temprano, los que faltan vendrán a ayudarnos y acabaremos contigo. Tu bomba está siendo desactivada en estos momentos, todas ellas.
Al oír aquello, Arachnido cambió el rostro, no solo su expresión se modificó: sus ojos se habían multiplicado, se habían vuelto todos completamente rojos, como si estuviesen llenos de sangre, sin pupilas ni iris, y sus colmillos se habían agrandado. Su voz volvía a sonar chillona y distorsionada, como si fueran mil voces agudas a la vez, acompañando a la grave del dueño de aquel cuerpo. Murmuraba algo, desesperado, mientras buscaba el botón para activar la red de explosiones, pero Kano fue más rápida y ágil y saltó sobre Mary, distrayendo más al villano. Mientras la pequeña ninja forcejeaba con la pelirroja, X Negra se lanzó a por Arachnido, que con los nervios había olvidado dónde había guardado el interruptor portátil. Con uno de sus muchos gadgets pegajosos, aprisionó su cuerpo, pero un centenar de arañas emergieron de ninguna parte y se comieron la equis negra que había lanzado contra Arachnido, liberándolo de su prisión. Buscó uno nuevo a tientas, mientras ambos trataban de no sufrir los daños colaterales de la pelea de Mary con Kano, que lanzaba rayos a diestro y siniestro para liberarse de la pequeña, pero parecía imposible. Miró por el rabillo del ojo para ver que Rush intentaba liberar a Bluefire de su tela de araña, con discreción. Justo cuando volvió la vista al frente, pudo ver a Kano volar hacia él y estamparse contra Rush, que no la vio venir. Veloz, Arachnido la capturó como a Galfore, en la pared, unos metros más alejada. Rush estaba tendido en el suelo, agotado, Mary continuaba observándolo, con una mirada diferente a la que lanzaba a los demás.
-Ten- dijo, lanzándole a la joven una daga que atrapó al vuelo.-Si tienes oportunidad de apuñalar a alguno, hazlo-ordenó.
X Negra pudo ver como abría los ojos, totalmente desconcertada por aquella petición. ¿Acaso pensaba que en algún momento se apiadaría, o que podrían escapar sin que Arachnido se enterase? Ese bicho malo no iba a largarse hasta que supiese que no quedaba ninguno con vida. La pelirroja asintió aún con la expresión de terror en el rostro, algo que Arachnido no vio o no quiso ver.
-Mary, no tienes por qué hacer algo así…- comenzó X Negra, ignorando a Arachnido, pero este se echó a reír.
-¿Mary? Se llama Chaos, es su nuevo nombre. La única capaz de crearlo y controlarlo.
-No, tu nombre es Luck, Mary. Tú traes suerte, y también puedes quitarla. ¿Te acuerdas? Tus rayos azules nos ayudaban, y los rosas nunca los usabas contra nosotros.
-¡Yo no soy un simple refuerzo! Tengo un gran poder, si se descontrola puedo hacer mucho daño.
-¡Lo sé! Todo poder tiene responsabilidades. Tú sola has podido con casi todo el equipo, no eres un refuerzo, pero nos haces mejo-
-¡Cállate ya! No tienes que lavarle el cerebro, tiene claro cuál es su lugar en este mundo. Ella va a gobernarlo todo, a mi lado. Pero primero vamos a acabar contigo, como habrás escuchado alguna vez, las arañas capturamos a nuestras presas con vida…-comenzó, sonriente, a punto de lanzar una tela de araña hacia él.-Es una pena que no esté aquí vuestra líder, Butterfly, ¿no? Ella me lo hubiese puesto un poco más difícil, y habría sido una presa deliciosa.
-¡Hijo de p-!
En ese instante se cortó la voz de X Negra. Su insulto quedó sepultado bajo el estruendo de las piedras que acababan de caer de la pared, abriendo un enorme agujero por el que entraba la luz y, recortada contra esta estaba la silueta de una mujer alta con enormes alas robóticas que simulaban las alas de una mariposa.
-¡Perdón por el retraso! Estaba reclutando a mi mano derecha- anunció con orgullo.
-¡Querrás decir la mía!- Junto a ella apareció un hombre más alto, que lucía una gafas rojas de estilo futurista, un atuendo casual y cómodo y una reluciente letra D en el pecho, en color verde. Alzaba un guantelete de cuya muñeca no nacía una mano, sino un cañón láser, y parecía potente. -¿Alguien ha pedido una explosión? Porque la única que habrá hoy la provocaré yo- entró a la estación con una sonrisa altiva y soberbia, seguido de cerca por su melliza, con quien compartía la misma mirada gris de su padre.
-¡Tú!- Rugió Arachnido, mirando hacia ellos, con el rostro desfigurado por la rabia. Saco el botón rojo y a punto de presionarlo estaba cuando un pequeño haz de luz golpeó su mano, la hizo arder, y provocó que el dispositivo saliese disparado a un rincón del suelo, seguido por la mirada de todos los presentes.
-He dicho que yo soy el que trae los fuegos artificiales, Incy Wincy*- bromeó, soplando después el humo que aún salía de su cañón recién estrenado. Con una ceja enarcada y expresión burlona desafió a Arachnido, quien no sabía si lanzarse a por el dispositivo o a por él. Cada vez que trataba de dar un paso hacia él, Dephector lanzaba un láser a sus pies y se divertía haciéndolo bailar.
Mary apuntó hacia él con sus manos, pero Butterfly lanzó una descarga eléctrica hacia ella, y aunque fue pequeña, fue suficiente para detenerla.
-Hoy no es tu día de suerte, Luck.- La pelirroja gruñó, no supo si porque usase su antiguo nombre o por el hecho de que utilizase un juego de palabras como aquel. Sin esperar a que hiciese un nuevo movimiento, Butterfly se encogió y se acercó a liberar a los demás, sin que la pelirroja pudiese detectarla.
-¡Encárgate de ella!-Exigió Arachnido.
Mary asintió, asustada, y cuando se acercó al grupo su mirada se encontró con la de Rush, la hizo dudar y se detuvo breves segundos, segundos en los que, desde el hombro del chico, Butterfly lanzó un rayo a la chica y esta, que se había detenido encima del agua que ella misma había hecho salir, cayó débil al suelo.
-No te preocupes, se recuperará- explicó la líder a Rush, que había ahogado un grito y había hecho el intento de levantarse a socorrerla.
Butterfly recuperó su tamaño normal y se acercó a la chica, quien inició un combate cuerpo a cuerpo, algo que nadie había esperado. Sacó la daga y apuntó hacia Butterfly, que caminó en círculos para tenerla entretenida. Mientras tanto, Arachnido seguía aumentando su rabia y todo por culpa de Dephector, que no hacía más que jugar con él y provocarlo.
-¿Qué te pasa, Spiderman? ¿No te gusta bailar?
-Tú…- gruñó al oír esas palabras.- Estuve a punto de matarte una vez- recordó,- nada me impide hacerlo ahora mismo.
Se lanzó hacia él, a pesar de los disparos que Depehector acertaba en puntos no vitales, pero nada podía detenerlo. Dañado y herido alcanzó a Dephector y trató de clavar sus colmillos impregnados de veneno en el chico cuya espalda estaba contra la pared. Una fuerte ráfaga de viento lo empujó hacia un lado justo cuando cerró los ojos para dejar de ver el aterrorizado rostro de Rush en la otra punta de la estación, dispuesto a asumir que sería su final. Desde el suelo pudo ver los colmillos de Arachnido clavados en la carne, pero no en la suya. El cuerpo que yacía bajo Arachnido era el de un muchacho de cabello rosa.
-¡NO!-El desgarrador grito de Dephector fue lo único que hizo a Mary apartar la vista de Butterfly, para encontrarse con la escena de Arachnido retirando sus colmillos ensangrentados de la carne de Rush, su hermano menor.
El rostro de la joven se torció en una mueca entre triste y atemorizada, una mezcla que no dejaba lugar a dudas: iba a llorar. Sus ojos vidriosos no podían apartarse de Rush, Bluefire, Kano y Heat, desde sus posiciones, impotentes, no daban crédito, el pelirrojo lloraba en silencio. Butterfly relajó la posición, entristecida, y su mirada viajaba de Mary a Dephector, y ninguno parecía estar mejor que el otro, aunque el chico parecía permanecer alerta ella sabía que se moría de ganas de salir corriendo y abrazar a Rush, protegiéndolo de todo, aunque de nada sirviese. Pudo ver a la pelirroja agarrar el mango de la daga con fuerza y en apenas segundos se lanzó a por su muñeca para que no apuñalase a Dephector, pero la muchacha siempre había sido más ágil, no supo cómo no se había dado cuenta nadie al pelear contra ella en las alcantarillas de que era ella. ¿Podía ser acaso la única que no la había olvidado de verdad? Se escapó de entre sus dedos como aire y con una grácil pirueta aterrizó sobre él y asestó una puñalada certera en el pecho, dónde el filo quedó clavado.
-¿Chaos?-Preguntó la moribunda voz de Arachnido, con la cara aún contra el suelo tras el empujón agresivo que había recibido.
Mary volvió a cambiar de expresión, no hacía más que mover los músculos del rostro cuando algo ocurría a su alrededor, como si se hubiese vuelto totalmente inestable. Sí, se había vuelto inestable. Él la había hecho inestable, débil y manipulable, le había contaminado el corazón, la había engañado para poder usarla. Se levantó a toda prisa, con las manos aún manchadas de salpicaduras de sangre, y se volvió para mirar al resto, que la observaban espantados, menos Dephector que había corrido hacia Rush como si el suelo quemase. La pelirroja se volvió hacia Arachnido, como si quisiera asegurarse de lo que había hecho y de que había sido lo correcto, pero el villano había alargado el brazo para alcanzar el botón rojo que le habían arrebatado con anterioridad, con su último aliento lo presionó y abandonó el mundo con una sonrisa en los labios.
*Incy Wincy es una personaje infantil, una arañita que sube al canalón y que la lluvia se lleva. Soy madre, lo siento.
Hale, hasta aquí puedo leer por ahora.
¡Nos leemos!
