Hola a todos si que pasaron muchos meses TuT lo lamento pero no había tenido tiempo a pesar de salir de vacaciones TwT

pero antes de entrar a la escuela terminaré con la primera parte así que esperenlo OuO por ahora disfruten del capítulo :)


Lucy atacó con sus garras oscuras, Igneel pudo esquivar pero la falta de poder lo estaba agotando si la chica seguía así muy pronto moriría, miró el rostro oscuro de la muchacha, era igual a Layla, aunque sus ojos parecían muertos sin una pizca de piedad, así quería que acabarán, todo el descendiente de Jude Heartfilia debía sufrir, aquel considerado como su mejor amigo, a quien le quiso como un hermano, ese hombre le arrebató aquello que amaba y desapareció con él. Jamás quiso matar a Layla, aún sabiendo que ella pertenecía a otro, el amor nunca se desvaneció, ese día del ataque él no pudo llegar antes de que la flecha atravesará el corazón y matará al amor de su vida, lloró su muerte, se maldijo por perderla, pero, todo había acabado, ningún Heartfilia había quedado vivo, incluida Layla...

-Hermosa como Layla. -susurró Igneel alejándose de Lucy. -Lamentablemente en tu sangre llevas la escencia de Jude y eso es lo que debo eliminar.

Lucy atacó nuevamente, desgarro la playera del rey, aún así Igneel atacó logrando que sus garras tocaran la mejilla de la chica haciendo que sangrara.

-No hay dolor, eres estúpida... Minerva ha logrado entrar en lo profundo de tu corazón, acabará contigo, al igual que tú acabarás conmigo.

Lucy apretó la mandíbula y una espada negra apareció, las alas y garras emergieron haciendose más largas, Igneel hizo lo mismo, las llamas rodearán su cuerpo y una espada apareció frente a él.

-La espada de los Dragneel te matará...

-Yo mataré al origen del mal. -Lucy susurró apuntando con su espada, nuevamente salió corriendo ignorando la punzada de dolor que su mejilla y brazo sentían.
Sus ojos pasaban de negros a café, parecía que ella quería recuperar el control de su cuerpo.

...

- Matará a mi padre. -susurró Juvia mirando a Natsu. -Hermano, ella lo matará...

-Él se lo merece. -Gray hablo mirando a los príncipes. -Hizo cosas horribles, le quitó el futuro a muchas personas, destruyó la vida de Lucy y trato de hacer lo mismo con ustedes... ¿Aún lo consideran su padre sabiendo todo lo que hizo?

-Es nuestro padre. -Natsu hablo mirando a Gray. - Decidí apoyarlos con la condición que mi padre sería juzgado no asesinado...Gray ¿No cumplirán con su promesa?
Los ojos del Dragneel mostraron coraje ante la idea de que su padre sería asesinado, era cierto e Igneel había hecho cosas horribles pero, siempre procuró que nada les faltara, aunque trato de arruinar sus futuros uniendolos a personas que no amaban, aún así seguía siendo su padre y no dejaría que nadie le matará.

-Lamento decirle que eso será imposible. -La voz de la mujer les hizo voltear. -La princesa acabará con Igneel con o sin su aprobación. -dijo Minerva con una sonrisa.

Gray miró con despreció a Minerva que no desvanecía su sonrisa. -Así que tú fuiste la que provocó todo este caos.

-Todos ustedes estaban tan concentrados en eliminarse que jamás se dieron cuenta de su verdadero enemigo.

Natsu y Gray estaban a punto de atacar pero Wendy los detuvo.

-No pueden atacar a una imagen, esa mujer no es la verdadera Minerva. -Dijo la pequeña dragonslayer. -Ella esta en otro lado.

-Perceptiva pequeña Wendy, Grandine te entreno bien... es lamentable que jamás la volverás a ver.

Wendy y Gray quedaron pasmados ante las palabras de la chica de cabello negro.

-¿Qué estás diciendo? ¿Donde esta Grandine? -Gritó Gray atacando con una espada de hielo que atravesó el espejismo.

-Aquella que os crío como una madre será la que inicie el fin de los tiempos.

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

El sello evitaba que la mujer de blanca cabellera pudiera escapar, Grandine trataba de utilizar sus hechizos para destruir el ritual pero era inútil la magia de Minerva era poderosa.

-No lo entiendes Grandine. -Minerva apareció y sonrío al ver a la Dragneel agotada. -Este es el día, tú serás quien desate el inicio del final.

Alrededor de Grandine los sellos empezaron a resplandecer.

-Fuego, aire, luz, oscuridad, metal, agua, y por último...-Grandine observo como los seis libros resplandecieron, el lugar comenzó a temblar al igual que las palabras antiguas resplandecían con un color distinto a todos los existentes, una combinación de todos los colores que no era negro. -El color único del libro que destruirá todo, al final necesitabas la sangre correcta.

Grandine cerro los ojos, su sonrisa no se desvaneció al sentir el líquido caliente derramándose por su vientre, el dolor al ser traspasada se desvaneció al recordar toda su vida, la sonrisa de sus amados padres, la calidez de la mano de Igneel al guiarla por el castillo, la sonrisa de su amiga Layla antes de morir, su huida y vivencia en Lunac y por último la sonrisa de sus amados niños.

-Wendy, Gray...Lucy perdónenme por no poder detener el destino. -La extraña luz envolvió el cuerpo de Grandine, los libros se volvieron cenizas y en el centro del ritual un objeto comenzó a emerger.

-Por fin es mío. -Río Minerva al ver que el ritual había finalizado. -Todo volverá hacer uno, todo será perfecto, el poder esta en la palma de mi mano, surge o dios del odio y la destrucción, surge Dios de la nada.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Lucy e Igneel se atacaban ferozmente, sus espadas de magia resonaban en la sala, sus ojos mostraban odio y ferocidad, querían eliminarse, acabar con el dolor. Igneel logro lastimar el brazo derecho de Lucy, Lucy grito al sentir el fuego carcomer su piel pero eso le dio la oportunidad para enterrar su espada en la pierna derecha del rey, Igneel apreto los dientes e intento golpear nuevamente a la muchacha, Lucy ladeo su cuerpo y con su pierna pateo el cuerpo lastimado de Igneel.

Los dos estaban malheridos y fatigados, su magia no resistiría demasiado y eso sería fatal para los dos, los ojos de la princesa se volvieron más oscuros, las imágenes de sus padres al ser asesinados, la traición del supuesto amigo de su padre y la destrucción de su reino, ese hombre debía eliminarlo, borrarlo de la historia y tomar venganza, estaba punto de lograrlo solo debía exigirle a su cuerpo resistir.

-No importa si mis huesos son rotos o si mi cuerpo perece ¡te mataré Igneel!

-¡Ven aquí maldita Heartfilia!

Los dos corrieron en la misma dirección, las espadas colocadas frente a ellos, ese era el golpe final, uno de los dos caería y sería el triunfo del otro. Bloqueadas por un muro de hielo las espadas se detuvieron a un metro de distancia, los dos dragones slayers miraron a la entrada del trono, Lucy apretó los dientes y miró furiosa a su amigo.

-¡Gray, no te entrometas! -Lucy exclamo observando a su compañero de pelea. -Esto no es asunto tuyo.

-Créeme Lucy que siento lo mismo que tú pero...esos dos me lo pidieron.

Igneel miró a su lado derecho, sus dos hijos estaban ahí, Juvia lloraba y la cara de Natsu era indescriptible.

-Padre esto debe terminar.

-Natsu. -Lucy observo al chico de cabello rosa, sus ojos adquirieron un tomo parecido al chocolate pero si perder su tono oscuro. -Dragneel.

-No intervengas Natsu, esta mujer acabó con la gloria de Goliac y aún así quieres que pare, esto no terminará hasta que uno de los dos muera.

-¡Yo no quiero que mueras! -Natsu grito observando a su padre. -No quiero que mueras y tampoco quiero que mates a la mujer que amo.

Igneel no se sorprendió, su hijo en verdad estaba enamorado de la última de los Heartfilia, pero él sabía que ese amor jamás terminaría en nada bueno, por eso debía poner fin a los absurdos sentimientos de su hijo.

-Es ella o yo Natsu. -Las llamas de Igneel se volvieron más grandes, la luz hizo que los presentes a excepción de Lucy cerraran los ojos. -Uno de los dos morirá.

-Ese serás tú Ignee... -Lucy no termino su frase al sentir una resonancia emerger de su cuerpo, las alas desaparecieron y sus ojos regresaron a la normalidad, Igneel regreso a su forma normal y cayó al piso al sentir la misma resonancia, no solo ellos, Natsu igual cayó al piso al sentir el fuego extenderse por su cuerpo.

-¿Qué pasa?

-¡Hermano!

-Oye flamitas ¿qué ocurre? ¿Lucy? -Gray miró a su amiga que tenía las manos en su pecho, su cara mostraba dolor y le costaba respirar.

-Esta presencia es...-Igneel susurro mirando hacia la ventana y el cielo enrojecido. -Minerva lo logró, el séptimo libro fue.

Las lágrimas rodaron por las mejillas de Lucy, su mente se había aclarado, la voz había desaparecido y solo permaneció el dolor y el vació al sentir la ausencia de aquella que había sido una madre para ella.

-Grandine.

La tierra tembló y los cuerpos de los Dragones Slayers resonaron al mismo tiempo, el cielo se volvió de un tono oscuro, no era el negro más bien un tono más extraño y jamás visto por el humano. El séptimo sello había sido liberado y con el la nada emergió del vacío del universo.

-Y aquí mis queridos niños llegamos al final de la historia.

:::::::::::::::::::::::::::::::::

Sin palabras, ahora si estamos a pocos capítulos del final, espero estén intrigados como yo xD os pido una disculpa y que disfruten de este capítulo y del final TuT Kaede os quiere y hasta aquí mi reporte Joaquín OwO

*Neko-vampiro se da a la fuga*

Capítulo 18. El séptimo libro.

Capítulo 19. Sacrificio.

Capítulo 20. Epílogo.