Harry Potter pertenece a JK Rowling

Tendremos algunos personajes de otros libros, personajes de series de Anime sobre magia y muchos OC.

N/A: Hemos tenido un error, colocamos a este Harry como si fuera un Slytherin, pero no. Es un Ravenclaw. Perdón a todos, por las posibles confusiones causadas y gracias a LazyAdept, por descubrir el error.

Capítulo 16: El Profesor de Defensa Artes Oscura.

—Jamás me acostumbraré a esto —gruñó Harry, mientras salía junto a sus hermanos, de una de las chimeneas, con las que contaba la estación del King Cross mágico.

— ¿Estás bien, Harry? —preguntó Alice algo preocupada.

—Lo estoy, no te preocupes —aseguró él, mientras que subían al tren, seguidos por muchos otros alumnos, los hermanos siguieron a Harry, hasta uno de los compartimientos del tren, donde fueron abriendo sus libros.

La puerta se abrió tras un rato, apareciendo Hermione y Daphne. —Hola chicos —saludó la rubia sonriente.

—Hola cuñadas —saludó un bromista Thomas, mientras que las chicas parecían con ganas de darle un golpe. El viaje pasó sin mayores incidentes, aunque contaron a Daphne, sobre la aparición del elfo.

—Debería de contárselo al profesor Snape o al profesor Flitwick, en su caso —dijo Daphne —Si un elfo traiciona a su familia, para darles a ustedes una advertencia, entonces debe de haber mucho en juego.

—Sí, supongo que tienes razón —dijo Harry, mientras este agarraba delicadamente el brazo de su hermano, quien lo miró confundido —Ven, saldremos y ellas se cambiarán.

—Pero aún falta un largo trayecto, Harry —dijo Thomas.

—Mejor así, luego no estaremos corriendo —dijo Harry, llevándose a su hermano— "Espero y no les tome media hora, porque las mujeres a veces son algo lentas en estas cuestiones" —Thomas se rio de la broma de su hermano y ambos, pasaron fuera casi 11 minutos.

—Ya pueden pasar, a cambiarse ustedes, chicos —dijo Hermione, mientras que ellos entraban y ellas salían, permitiéndoles cambiarse en menos de dos minutos.

—Listos —dijeron ambos sonrientes, mientras que ellas bufaban frustradas, en eso, llegó la señora del carrito y compraron varios dulces y cosas.

—Entonces, no te dijo a qué familia pertenecía —dijo Daphne y Harry negó.

Alice comenzó a comerse un pastel de chocolate —Su nombre es Dobby, pero no creo que es...

—Malfoy —contestó pronto Daphne y todos le miraron —Mi padre y el padre de Draco, han tenido reuniones diversas, por estos meses y los he escuchado nombrar a su Elfo Domestico.

—Así que los Malfoy están en medio de algo extraño —dijo Thomas.

—Algo que pondrá al colegio en peligro —dijo Alice y ambos miraron a Harry y Hermione, por ser ellos los Ravenclaw, Alice pensaba que ellos tenían algún tipo de "magia detectivesca", ambos asintieron.

Llegó la noche y con ella, llegó el gran momento de la ceremonia, siendo la hermana menor de Daphne, Astoria, colocada en Slytherin.

Minutos después, un sobre rojo, volaría hasta la mesa de Gryffindor, Neville lo nombró como "Aullador" y Ron lo tuvo que abrir, los gritos de la madre de Ron, se escucharon amplificados a más no poder: «¡ROBAR EL COCHE, NO ME HABRÍA EXTRAÑADO QUE TE EXPULSARAN; ¡ESPERA A QUE TE ATRAPE, SUPONGO QUE NO TE HAS PARADO A PENSAR LO QUE SUFRIMOS TU PADRE Y YO, CUANDO VIMOS QUE EL COCHE NO ESTABA!» Los gritos de la señora Weasley, hacían tintinear los cubiertos, platos y vasos «¡ESTA NOCHE LA CARTA DE DUMBLEDORE, ¡CREÍ QUE TU PADRE SE MORÍA DE VERGÜENZA, ¡NO TE HEMOS CRIADO PARA QUE TE COMPORTES ASÍ, ¡EN EL TRABAJO DE TU PADRE ESTÁN HACIENDO INDAGACIONES POR TU CULPA, ¡Y SI VUELVES A HACER OTRA COSA, ¡POR MÁS PEQUEÑA QUE SEA, TE SACAREMOS DEL COLEGIO!» Nadie dijo nada, Dumbledore tuvo suerte de ya haber dado su discurso, pues nadie tuvo ganas de hablar, al finalizar la cena, los Prefectos estaban en completo silencio.

A la mañana siguiente, Slytherin tenía clase con Hufflepuff, en los invernaderos y fueron hasta el invernadero, esperando a que la profesora Sprout abriera la puerta, tenía una mano vendada.

—Por Salazar —pronunció una preocupada Daphne —Profesora Sprout, ¿se encuentra bien?

—Sí cariño, estaré bien —dijo su profesora sonriente.

—Hola a todos —dijo el profesor Lockhart sonriente —Le estaba diciendo a la profesora Sprout la forma de curar el sauce boxeador, pero no quiero que piensen que sé más que su querida maestra...

— ¿Usará sangre de dragón o sangre de Pegaso, profesora Sprout? —preguntó una sonriente Daphne, a su profesora le brillaron los ojos, ante una alumna que conociera tales remedios para ciertas plantas.

—De Pegaso, cariño —dijo la profesora Sprout —combinada con el líquido que expulsa el Mimbulus Mimbletonia.

—Sabía que algo se me escapaba —dijo la rubia.

—Vamos niños, hora de trabajar —dijo su profesora, Narcissa Black, fue una maravillosa alumna y no quería que el recuerdo que Harry tuviera de ella, gracias a las probables conversaciones con James Potter o quizás, con Severus Snape, se vieran opacados por el recuerdo doloroso, de que su madre murió esa misma noche, en misteriosas circunstancias. Todos se posicionaron en distintas mesas y en parejas — ¿Quién puede hablarme sobre las propiedades de la Madragora?

Susan Bones alzó una mano —La Mandragora es un reconstituyente. Si alguien ha sido transformado o encantado, se puede usar para devolverle a la normalidad.

—Muy bien, querida —dijo su maestra —10 puntos para Hufflepuff. ¿Quién puede decirme a qué es debido su peligrosidad? —Harry alzó su mano.

—El llanto de la Mandragora, puede literalmente matar a la persona —dijo Theodore.

—10 puntos para Slytherin. Las Mandragoras que tenemos aquí, son recién nacidas, algunas nacieron ayer o antes de ayer, así que no moriremos si los escuchamos accidentalmente, pero sí que pasaremos un mal rato y se desmayarán.

Se colocaron orejeras según las ordenes de su maestra y luego, les entregó una matera donde había una Mandragora bebé y una matera donde esta debía de ser trasplantada. Harry intentó halar la planta, pero esta estaba muy bien aferrada al suelo, entonces vio a Susan Bones, hacerle como... cosquillas al tallo y luego la haló con todas sus fuerzas.

Daphne apuntó a la planta, con la varita y.… ningún Hufflepuff o Slytherin, supo que empleó el Rictusempra, la planta comenzó a moverse y salió desde el fondo de la matera, un bebé de color verde, riéndose, rápidamente fue atrapado por Theodore y lo metió en la matera, mientras que Daphne lo cubría con tierra y abono. La profesora Sprout caminó por todo el invernadero, antes decirles que se quitaran las orejeras, mientras daba calificaciones.

Llegó el turno de Transformaciones, Gryffindor/Ravenclaw y los hermanos querían hacerse juntos, pero Thomas llevó a Alice a la fila trasera —Que la cuñada se haga junto a Harry, ¿no crees que eso sería mejor? —Daphne, gozaba de que su madre, le hubiera dado al colegio una buena cantidad de dinero, para añadir algunas cosas y varios libros, de su abuelo, para la biblioteca, la ofendida Greengrass le dio a Thomas, una mirada que prometía un asesinato, mientras que ellos se sentaban en la mesa de atrás.

Transformar un escarabajo en un botón, no iba a ser fácil, eso lo pensó más de uno, pero los Hermanos Potter. Daphne, junto a algunos más (principalmente de Ravenclaw), como Lavender Brown, Neville Longbottom, las hermanas Patil, Amada Connor y el propio Harry, solo dejaron que las palabras que Harry dijo el año pasado, fueran su mantra: «Deja que la magia fluya, que envuelva aquello que quieras transformar, que penetren en él e imagínalo, luego: libera tu magia» o bueno, dijo algo así...

Más o menos.

Pero los Gryffindor ganaron casi 50 puntos, gracias a los hermanos Potter-Evans, Neville y Lavender.

Los Ravenclaw ganaron 45 puntos gracias a Harry, Padma y Mandy.

Luego, fue hora del almuerzo, Harry intentó comer, como si nada pasara, aunque no podía evitar mirar de reojo y burlonamente a Dumbledore, quien lo miraba fijamente y a veces apretaba los dientes.

Recuerdo

Harry despertó, tras ese sueño y junto a él, estaba Zeref, Harry le miró asombrado.

Soy una creación de la Magia de Vida —explicó Zeref, mientras le tendía una varita blanca con tallas que se asemejan a racimos de bayas de sauco, además de varitas protuberancias recorriéndola y adornándola —Mientras defendías tu mente, Zeref me mandó a buscar a Albus Dumbledore y robarle su varita. Sabes cómo es él —Harry agarró la varita y el otro Zeref desapareció en el aire.

La leyenda cuenta —pronunció la voz de Zeref en su cabeza —Que solo quienes dominen la muerte, pueden usarla y: en caso tal de que sea verdad, entonces deberías de dejarle a Thomas o Alice la Capa de Invisibilidad, tú quédate con esta varita.

Alice es más responsable, dejaremos la Capa para ella deberemos de buscar luego la Piedra de la Resurrección para Thomas —dijo Harry. Merlín y Zeref asintieron. Harry transformó la apariencia de la varita, volviéndola bastante ordinaria y de color escarlata.

Fin del Recuerdo

El almuerzo pasó y fue hora de que Ravenclaw y Slytherin, tuvieran su primera clase con Lockhart.

—Hola a todos, soy Gilderoy Lockhart, caballero de la Orden de Merlín de tercera clase, miembro honorario de la liga de Defensa Contra las Artes Oscuras y ganador en cinco ocasiones al premio Corazón de Bruja a la mejor sonrisa —dijo el maestro rubio. —Comenzaremos con un pequeño test, es solo para ver si han podido asimilar todo lo que digo en los libros, no se preocupen. Disponen de 30 minutos —agitó su varita y el test llegó a las mesas.

¿Cuál es el color favorito de Gilderoy Lockhart?

¿Cuál es la ambición secreta de Gilderoy Lockhart?

¿Cuál es, en tu opinión el mayor logro de Gilderoy Lockhart?

Y así seguía por tres páginas, enteras.

¿Qué día es el cumpleaños de Gilderoy Lockhart, y cuál sería su regalo ideal?

— ¿Es una broma verdad? —preguntó Harry a Hermione, luego miraron a Daphne y a Padma, las cuales tenían la misma cara de Harry y Hermione: de completa incredulidad. Ellos junto a otros cuantos, dejaron de prestar atención a su maestro, mientras pensaban en llevar todo eso, ante sus jefes de casa.

—Pocos recuerdan que mi color favorito es el lila y.… te creía un alumno más aplicado, Harry —dijo Lockhart, Hermione y Daphne apretaron las manos de Harry, mientras le pedían no escuchar a su maestro y que no explotara. (Especialmente Hermione, pues no quería que ellos dos fueran los únicos sobrevivientes, por un uso indebido de la maldición de Ankhseram). —Ahora, quiero ver que tal pueden hacerlo. Les pido que no hablen en alta voz, o podrían asustarlos o incluso hacerlos enfadar —destapó algo un cubo que estuvo cubierto con una tela toda la clase —Así es: Duendecillos de Cornualles recién capturados. —los liberó y destrozaron el salón, entre varios casi le arrancaron la ropa a más de una alumna y el grito de horror, mezclado con pena de Padma Patil y Mandy Brocklehurst, no se hizo esperar.

—Este imbécil... —gruñeron entre susurros Harry, Daphne y Hermione— ¡Petrificus Totallus!

—Estupendo trabajo, señor Potter, señoritas Granger y Greengrass, yo...

—Tranquilo profesor, no pasa nada —rápidamente, Hermione tomó uno de los exámenes y el profesor les dejó irse, mientras que cada uno, iba con su respectivo jefe de casa, para presentarles al idiota de Lockhart, quizás ellos pudieran convencer a Dumbledore de contratar a otro maestro.