Capítulo 16: "Dagas incisivas"
Clark estaba extrañamente calmado. Si bien la primera impresión hizo que tomara una actitud defensiva, comprendió rápidamente que eso no era lo mejor. Ahora su calma no solo le hacía sentir ganas de venganza por su propia desgracia, sino que por la de su mejor amigo.
- Tienes mucha confianza para aparecer así nada más.
La mujer miro al hombre con cara de satisfacción, se había percatado de que el mismo no se encontraba salido de contexto.
- ¿Así que sabes quién soy realmente?
- No, tu cara no me es familiar. Pero si sé que eres tú la que está detrás de la fotografía y también... de lo que le paso a mi amigo.
- Vaya, tenemos a un chico listo y apuesto. ¡Que dupla!
- Lo tomare como un insulto...
Sara miro a un lado, recordando su pequeño "encuentro" con el perro
- Saco de pulgas asqueroso, debí haberlo rematado, pero me daba demasiado asco hacerlo.
Eso hizo que la furia contenida del hombre se mostrara. El aura rojiza comenzó a salir de su cuerpo, de manera mesurada. Adopto su pose de pelea.
- Tu estuviste ayer en donde trabajo...
- Si, bonito lugar, lastima de personal la verdad, demasiados imbéciles con cara de perdidos en el mundo.
- Tienes demasiados aires de grandeza muchacha... me está comenzando a molestar.
- Eso es lo que busco. La mujer sonrió
Clark se arregló su sudadera un momento y se puso en guardia baja. Estaba dispuesto a una pelea.
- Dime una cosa... ¿Como es que sabes pelear?, la mayoría de imbéciles solo saben tirar los puños adelante, pero tu pareces saber lo que haces.
- Vaya... ¿A qué viene ese interés?, Clark no cedía demasiado terreno a la calma, aún era consciente de lo peligrosa que era la situación.
- Curiosidad, rara vez se ven personas con algo más de habilidad...
- Hace años boxeaba, por lo que conozco los conceptos básicos y algunas cosas más.
Sara entonces bajo sus brazos. Al ver que el hombre no iba a ceder en su posición, se dispuso a pelear.
- Ahhh... que desperdicio de belleza y habilidad, alguien como tú no debería exponerse a este tipo de situaciones...
La mujer se dispuso a pelear, era una forma de pararse extraña, su guardia era completamente baja, inexistente, pero su brazo izquierdo estaba posicionado de tal forma que era muy fácil alcanzar su chaqueta. Clark se percató de ello.
- ... pero, por más hermoso que seas, te has estado entrometiendo en asuntos que no te incumben.
Sara lanzo una daga al cuerpo del hombre, le dio de lleno en el hombro derecho.
- ¡Nghnnaaaa!, Clark dio un grito de dolor
- ¡Prepárate para recibir tu castigo!
Aun podía mover el hombro, eso era bueno pensó el hombre.
Sin demasiado tiempo a reaccionar, Sara emprendió feroz acometida sobre Clark. En una carrera frenética, la mujer lanzo un puñetazo con la izquierda, bloqueado con facilidad, pero sin tiempo a que el hombre tuviera reacción, Sara evito ir por el clásico 1-2 de izquierda y derecha para lanzar de nuevo su izquierda, dando de lleno en la cara. Mientras Clark daba un paso hacia atrás por culpa del golpe, Sara lanzo una patada con la pierna derecha al cuerpo, que fue bloqueada con el codo izquierdo del hombre.
- "El hombro me duele una puta barbaridad", pensó Clark mientras se recomponía.
- ¿Qué ocurre, donde está la energía de hace unos días?, la mujer se notaba confiada, el primer golpe lo asesto ella.
La daga que lanzo Sara iba cargada con Zenku. Una propiedad de este tipo de energía es que se pueden cargar objetos con las emociones de una persona. Si la misma se siente triste o feliz, hará que el objeto contraiga esa emoción, pero debe ser hecho a la voluntad del usuario, por ende, si este no quiere entregarle la emoción, el objeto no la llevara y solo será cargado de energía. Sara había practicado mucho el sentirse desesperada por lo que podía hacer que las dagas lanzadas hicieran ese efecto en sus rivales.
Clark rápidamente sintió algo diferente, su corazón comenzó a latir con rapidez y su mente no estaba del todo clara. Al ver la sangre en su mano comenzó a salirse de control.
- ¡Que... qué demonios!, ¡¿QUE ES ESTA SENSACIÓN?!
- Mmmm... esa es la desesperación y ahora haré que crezca, ¡y mucho!
Sara se lanzó de nuevo y con una sucesión de puñetazos dados en la cara logro hacer caer a Clark, quien se notaba totalmente fuera de concentración.
- Pensé que sería más difícil pelear contigo, pero supongo que la daga fue-
La mujer no alcanzo a terminar la frase cuando Clark, estando en el suelo, tomo la daga y se la saco del hombro.
- ¡NGHHH!, el hombre dio un quejido de dolor.
- ¿Aun pretendes continuar?, sí que eres duro de roer...
- Ni creas que una daga me detendrá, este es el momento que llevaba esperando desde hace años y no lo voy a desperdiciar.
- Bueno... supongo que tendré que seguir con lo planeado...
- ¿Lo planeado?
- Una sorpresa...
Clark estaba molesto, ese aire de grandeza que se daba lo desquiciaba. Mientras se recuperaba de los golpes, pensó en algo que le podría ayudar a equilibrar la balanza.
- Por lo que veo tendré que usar esta cosa..., Clark se levantó las mangas de su sudadera y miro las vendas de su brazo izquierdo, ensangrentadas.
- Vaya vaya... aun estas confiado... al final y tendré que matarte de verdad...
- ¿Acaso pensaste en no hacerlo?
La mujer soltó una risa.
- No has hecho nada que merezca tu muerte, no eres una basura Elemental y solo has estado malogrando gente con poca importancia.
- ¿Merezca mi muerte?, ¿Poca importancia?, ¿Basura elemental?... No han cambiado en lo absoluto desde que me usaron de conejillo de indias.
La mujer se mantuvo silente.
Clark se sacó su sudadera, "la favorita" como él le llamaba. Ahora estaba toda ensangrentada. Luego siguió con las vendas de su brazo izquierdo. Él dice que las lleva por un dolor crónico, pero la verdad es otra, una verdad que Sara descubriría de primera mano. Se las saco de dos movimientos, dejando al descubierto su brazo.
- ¡¿Una... una piedra de Zenfiro?!
La mujer quedo helada. Su confianza se desmorono por completo al ver el brazo izquierdo del hombre.
- Ustedes miserables basuras asquerosas me hicieron esto. Ahora tengo que vivir toda mi vida pegado a una piedra como esta, sin saber el momento en donde me quedare sin brazo...
La extremidad tenía la piedra adherida y una cicatriz espeluznante rodeándola.
- Me deben mi tranquilidad, al mundo le deben la tranquilidad. Y tú en especial, me debes algo...
La mujer, por primera vez en años sintió el verdadero terror. Clark hizo que su aura roja de furia creciera, haciéndola muy grande. Era el Zenku de la ira, de la frustración, potenciado por la piedra de su brazo.
- "No sé hasta donde llegara mi limite usando esta cosa, pero espero que sea útil...", pensó mientras hacía crecer su aura.
El hombre se abalanzo sobre la mujer, una sucesión de puñetazos en carrera que hacían ver la defensa de Sara como un pedazo de cartón.
- "¡Es demasiado fuerte!", pensó la mujer mientras se defendía.
Sara arrastro los pies por el suelo luego del ultimo puñetazo, la gente del lugar comenzó a salir por las ventanas a ver él porque del estruendo. La mujer solo corrió por la calle.
- "Necesito ganar un poco de espacio", pensó mientras corría.
Clark la vio escapar, pero con la poca calma que le quedaba grito.
- ¡Si alguien llama a la policía, díganles que no se acerquen por ningún motivo a nosotros!
Luego de eso salió corriendo en persecución, pero no detrás de ella, sino que en paralelo por las calles de la ciudad.
Cada cierta cantidad de calles, los dos cruzaban un par de golpes y seguían corriendo. Su velocidad era muy alta, pero no imperceptible para las personas que transitaban.
- "Demonios, si sigue así, se formará un gran alboroto", pensó Clark.
La mujer dio un gran salto, por unos segundos pudo pensar claramente sus opciones.
- "Aun me quedan cinco dagas y en la dirección que estamos corriendo, nos dirigimos hacia la Plaza Roja, ¡perfecto!"
- "Maldición, esa mujer corre muy rápido, a este paso no podre alcanzarla", pensó Clark mientras corría.
Un par de golpes más mientras la persecución continuaba. Cerca de la Plaza, la mujer dio un salto hacia adelante y se giró en el aire, lanzando una daga a una de las tiendas que estaban en el camino. La misma, sin embargo, iba cargada con Zenku potenciado por su brazalete. Al momento de tocar la tienda, la daga exploto, haciendo que Clark se tuviera que detener.
- "Bien, solo cuatro dagas serán suficientes"
