Perdido. Hundido. En pocas palabras: jodido.
Mis ojos se movían de aquí a allá sin razón aparente, simplemente distraído en el ir y venir de la pelota de béisbol que pasaba por encima de mí. Mis amigos estaban gritando estupideces cada vez que la pelota era atrapada entre ellos, y me parecía insoportablemente estridente el sonido de sus cuerpos rebotando en las camas correspondientes. Solamente Christian se dedicaba a soltar carcajadas ahogadas de vez en cuando, pero sabía que su atención estaba en mí.
Lo ignoré desde el principio. No tenía ganas de hablar con nadie. La voz de Sherwin gritándome que me alejara de él resonaba constante y audiblemente en mi cabeza. Una, y otra, y otra jodida vez.
— "Si tantas ganas tienes de coger, consíguete a otro"—.
Suspiré y me dí la media vuelta en la cama. Creo que debí verme descorazonado por que enseguida noté que Christian se sentó a mi lado, y los otros dos habían dejado de gritar.
— Jonathan... ¿qué tienes?—
— "Mejor explícale a Shirley por qué me has estado ignorando estos días"—.
No quería platicar. No quería nada. Tenía ganas de quedarme ahí acostado abrazando el inmóvil corazón negro que sostenía en ese momento con fuerza. Corazón que ya no se agitaba al verme.
Era gracioso como hace unos días tenía miedo de Sherwin se alejara de mí completamente después de tenerlo, y que ahora de verdad estuviera pasando.
Tenía razón, todo lo que amo, se aleja de mi vida.
— Jonathan... Hace dos días estás así... ¿Nos dirás que te pasa? Nos preocupas...— Esta vez fué Daniel quien habló. Su tono de voz siempre gritando groserías no era nada parecido a este tono tranquilo y pacífico que me dedicaba—, no has salido ni a comer... Te has estado alejando... Ni siquiera has jugado un partido con nosotros...—
— Somos tus amigos... Lo sabes, ¿no?—.
Me volteé y entonces los vi a los tres, Christian sentado a mi lado, Daniel y Tyler estaban parados a su lado, y todos tenían una mirada que denotaba preocupación.
Son mis amigos... Los más cercanos que tengo. Mis hermanos.
Cuando estamos en un partido, quien me respalda es Christian. Tyler y Dan me defienden. Somos un equipo excelente y siempre me hacen reír.
¿Seguirán respaldándome cuando sepan que me gusta Sherwin? ¿Seguirán defendiéndome cuando se enteren de que tengo novio, y no una novia?
¿Mis compañeros de clase... Me juzgarán? ¿Seguiré siendo el ejemplo de muchos? Soy su jefe de grupo... Su guía.
— Chicos... Prometan que nada saldrá de estas cuatro paredes—.
Dan y Tyler se miraron entre sí y alzaron una ceja al mismo tiempo, encogiéndose de hombros, uno asintió y el otro me sonrió.
Solo Chris me contestó, con una sonrisa más tranquila en su rostro:
— ¿Ahora que hiciste Jonathan?—.
Saqué a Shirley de donde lo tenía tapado con las sábanas, y lo puse frente a ellos.
Antes de que pudieran decir algo, agregué:
— ¿Recuerdan esa vez que me puse a buscar a alguien por toda la escuela, saltándome la última clase?— comencé—, pues... Estaba buscando al dueño de este corazón...—
—...¿dueño?—.
Olivia:
— Esta se ve hermosa, adoro este color, aunque realmente se te ve más bonito a ti, Annie—.
— No, no, tonterías, el verde ddefinitivamente resalta tus ojos. Desde pequeña he pensado que el verde es el color más bonito que hay—. Añadió con una sonrisa amable.
Estábamos comprando ropa. Desde que tengo memoria, la moda es mi pasión. La blusa verde que traía puesta y que estaba a punto de comprar era la prueba pues era la prenda más bonita y elegante que había visto en mi vida, sin embargo, se suponía que veníamos a buscar algo para Annelise, no para mí.
— ¿Lo dices por mi color de ojos? Agh, lo detesto, este verde nunca me ha gustado, es como verde podrido— lancé una carcajada seca—, hubiera preferido un verde esmeralda, o uno con tonos amarillos—.
— Estás loca, Olivia— Contestó riendo. Bajó la mirada algo tímida y su sonrisa se hizo mucho más tierna— A mi me encantan tus ojos—.
La frase parecía haber ofrecido más, pero Annie no agregó nada. Nos quedamos en silencio un momento y justo iba a tomarla de la mano cuando ella se dió la media vuelta y comenzó a buscar más prendas.
— Quiero un verde bonito también. Esa fiesta de graduación será tan elegante, después de todo Jonathan tiene tu buen gusto y porte refinado— Comenzó a platicar de otra cosa, mientras yo suspiré decepcionada de no poder llegar a algo más con ella, pero sin duda, seguí el hilo de la conversación.
— Oh, si— no supe que más decir, por lo que me aclaré la garganta y pensé un poco más—, desde que era un niño, a Jonathan le gustaba mucho combinar mi ropa, incluso en su cuarto se pasaba horas intentando "crear" cosas nuevas, como vestidos y faldas con pedazos de tela de las cortinas y sábanas—.
Sonreí ante el recuerdo.
Mi Jonathan, mi bebé era tan lindo en esos días. Recordé inconscientemente cuando a los 5 años de edad me hizo un intento de vestido de color rosa, demasiado esponjoso y llamativo. Aunque estaba mal costurado, se veía la forma y fácilmente podría haberse usado. Claro, si querías parecer un pastel.
— Y fué por eso mismo que tuvimos muchos problemas su padre y yo... Por que mi "enfermedad", la tenía el niño...— Conté, completamente perdida en mis recuerdos. Derek, su padre, llegó ese mismo día de trabajar sin avisar, encontrando a su hijo jugueteando con tela rosa y rápidamente corrió a buscarme a mí, para decirme que gracias a mis cuidados, el niño se estaba haciendo gay.
Qué persona más ignorante fuí por creerle...
Distraje a Jonathan por un tiempo, enseñándole a tocar el violín, el piano y la flauta. Cosa que jamás le gustó, pues la música no le llamaba la atención, pero de alguna forma él hacía sonar esos instrumentos sin vida de una manera mucho más sentimental. Se volvió un niño educado, serio y firme; y olvidó lo de diseñar ropa.
— Y lo comencé a alejar de eso, sin embargo, eso no impedía que pasara horas en el espejo escogiendo atuendos que combinaran con sus ojos, tanto él como yo, amamos la moda. Incluso cuando fuimos a buscar una secundaria para que estudiara, me suplicó buscar una donde el uniforme fuera azul, y combinara de forma natural con él— Terminé de relatar con una sonrisa, sintiéndome bien al poder abordar temas de mi vida sin causarme tristeza y pena.
— Jonathan es un niño adorable. Y si, escogió bien, por que Sherwin desde que lo vió el primer día de clases, se enamoró de él— Agregó Annie mirando un bonito abrigo color gris, que combinaba perfectamente con su cabello, si se me permite decir—. Ese día cuando llegó a casa, corrió a la cocina y me dijo que le gustaba mucho alguien— me miró y creí ver cierta emoción en ella—, y ese alguien, tenía unos ojos muy bonitos y azules— Hizo una pausa y soltó el abrigo para mirarme de forma rara—, de hecho, mencionó algo de un corazón y que había sentido que de alguna forma, algo lo guió a ir a esa escuela—.
Reí con ganas y tomé el abrigo.
— Son niños, Annie. Sueñan e imaginan muchas cosas. Pero nosotras no, así que vamos, tienes que medirte esto. Es precioso, y con un bonito vestido de color abajo te verás más preciosa de lo que ya eres—.
— ¿Estás segura? Livy... Y-yo, es decir... Está muy bonito pero, no acostumbro a vestir así, es demasiado...— La interrumpí, pegándome a su rostro lo suficiente para besarnos si yo quería.
— Te verás hermosa, confía en mí— La jugada me cambió, por que no pude resistirme y le dió un beso en la comisura de los labios, apenas siendo un roce.
Pero Annie se puso increíblemente roja.
— Olivia, q-qué...
— ¿Que si qué llevaré yo?— Me dí la vuelta y dejé la blusa verde a un lado. Volvería por ella después—, llevaré algo que combine con tu ropa, preciosa. Iremos juntas, ¿no?— reí de lado.
— ¿Me estás invitando a ir a una cita, contigo?— Preguntó, imitando mi sonrisa. En ella se ve mejor esa mueca.
— Si así le quieres llamar...
— Entonces es una cita—.
Sonreí sinceramente. Me siento tan felíz.
— Es una cita— Repetí, y anoté mentalmente que mas tarde llamaría a Jonathan para saber como iban las cosas por allá.
Estábamos serios como si estuviéramos velando a alguien. Conté todo a mis amigos, sin perder detalles y esperando sus reacciones.
Creo que más jodida la situación no podría estar.
— Entonces... Sherwin, ¿eh?— Comenzó Dan, sonriendo de lado—, es lindo. Tiene... Ya sabes, esas pecas, y sus ojos...— Hizo gestos con sus manos, señalando su cara—. Es muy lindo, y tiene una apariencia muy tierna—.
Christian lo volteó a ver sonriendo pícaramente, para enseguida darle un codazo.
— Cuidado, que es de Jonathan, tigre—. Habló Chris alzando una ceja y riéndose, pasando el brazo por los hombros del pelinegro.
— Ahora resulta que todos son unos maricas— Tyler empujó a los otros dos de la cama, riéndose con malicia por quitarlos de mi lado—, a follar a otro lado, cabrones. Jonathan tiene problemas y ustedes coqueteando enfrente de él—.
— No te pongas celoso, amor. Hay para todos— Dan le respondió desde el suelo y entonces sí se me escapó una risa.
— Quédate con tu novio allá abajo si quieres, chiquita. Mi amigo necesita ayuda y tenemos que ayudarlo a que Sherwin le perdone por andar de caliente—.
Ahora sí me reí fuerte y me senté en la cama.
— No jodas, Ty, cállate, si hay alguien afuera te escucharán—, logré decir entre risas.
Los tres se miraron entre ellos y Tyler se acomodó mejor en la cama, carraspeando un poco.
Chris y Dan solamente se acomodaron en el suelo y me miraron de una forma que no supe descifrar. Creo que arruiné el buen ambiente y de repente me sentí triste otra vez.
— Jonathan... Mira, es que tu problema no es que quieras algo más con Sherwin...— Dan llamó mi atención con sus palabras, dejando de ver el corazón negro que estaba recostado en la cama.
— Claro que si... Es que... Joder chicos — me acomodé mejor, y crucé mis piernas, dispuesto a platicar mejor con ellos—, no han visto bien a Sherwin, tiene unos labios preciosos, y su piel es tan bonita... Su cadera y sus piernas, joder, me encantan. Y se ve adorable con ropa interior, cuando me quedé a dormir con él solamente tenía unos bóxer y—
— Ok, ok, ok. Son demasiados detalles, Jonathan— Me interrumpió Christian, que se veía entre molesto y sonrojado, volteando a otro lado—, tú si que le traes ganas, eso queda claro. Pero eso lo tiene cualquier hombre, y si Sherwin no quiere tener nada sexual contigo, puedes intentar ver porno o qué se yo. Al menos para que cuando estés con él, no sientas necesidad de tocarlo—.
La sola idea me causaba una sensación repugnante. Como si fuera a hacer algo realmente malo.
— O si quieres, puedes coger con Alexander — se unió a la plática Tyler—, ese tipo es gay también.
Abrí los ojos sorprendido.
— ¿Alex es gay?— Pregunté, pensando en mi compañero de salón. Un muchacho que si bien es muy divertido, es de los más groseros y rudos del salón.
— Súper gay. Intentó besarme en la fiesta de hace meses, cuando comenzamos a tomar— Ah si, esa jodida fiesta. En la que intentaron desnudar a Sherwin frente a mi—, y aunque no lo dejé, me buscó en dos ocasiones más— Tyler hizo una mueca de asco estremeciéndose un poco, pero reponiéndose al fin—. Así que si quieres estar con alguien, Alex seguramente querrá. Ese tipo tiene más vida sexual que todos nosotros juntos—.
Negué con la cabeza, pensando.
— ¿Te dan asco... Las personas... Ya sabes... Gay?— Pregunté incómodo.
Chris me miró con comprensión en su mirada y Dan se rió de una forma muy tierna.
— ¿Por qué deberían darme asco? Sherwin es gay y me cae muy bien— Estaba a punto de mencionarle que hace poco al hablar de Alexander hizo una mueca que denotaba esa molestia con personas homosexuales pero su siguiente frase me dejó helado—. De hecho, yo creí que a tí te daban asco los gays, por que desde primer año todos sabíamos que Sherwin lo era, y tu siempre lo evitabas. Nunca hablabas con él, ni cuando lo invitábamos a sentarse con nosotros—.
— Si... De hecho, creíamos que eras homofóbico o algo así— Agregó Chris, riendo suavemente—, pero ahora veo que solo tenías miedo de que se rompiera tu "heterosexualidad" al acercarte a él... Ya sabes, por lo lindo que es— Se rieron los tres con ganas pero yo me sentí tremendamente mal.
— "Pasaste primero, segundo y parte del tercer año de secundaria sin hablarme. T-te dije que te amaba, y cuando estuvimos solos quisiste aprovecharte de mí, sabiendo lo que yo siento. Vuelves a estar sin hablarme y cuando me buscas otra vez es para intentar lo mismo"—.
Sherwin tenía razón en todo. Yo... Lo ignoré mucho tiempo y cuando ya no pude ignorarlo más, me aproveché de sus sentimientos para acercarme a él y...
— Hey...— un toque en mi rodilla me hizo alzar la cara y tragarme la culpa—, solo bromeábamos. No te pongas triste Jonathan...— Habló Cristhian con suavidad.
Volteé la mirada a la ventana y ví que ya era de noche. Otro día más sin hablarle a Sherwin, y solo quedaban cuatro días aquí. Ni siquiera estaba disfrutando mis vacaciones. Ni la última vez que la pasaríamos todos bien siendo compañeros.
— No le hablaba por que sabía que era gay— Confesé, sintiendo como algo trepaba por mi garganta. Estaba seguro que de haber tomado un trago de vinagre, se sentiría menos desagradable—, y una vez, hace mucho tiempo, escuché a mi padre decir que ser gay era una enfermedad muy grave—.
Miré el corazón de Sherwin. Me miraba de vuelta, con tanto coraje contenido.
— No tenía a nadie con quien consultar eso. Y me quedé con esa idea, hasta que conocí mejor a Kelly, y ella me aclaró muchas dudas— Hice una pausa y suspiré. Aquí venía la peor parte—. Supe que ser gay no es una enfermedad, y que no se contagiaba, pero en ese entonces ya no intentaba alejarme de Sherwin, ni siquiera lo miraba, por que Kelly me decía muchas veces que yo a él le gustaba. De repente estábamos en algún lugar, y ella me decía "Sherwin está viéndote", o "A Sherwin le encanta verte jugar béisbol".
— Es que era verdad, Jonathan, para nadie era un secreto que ese niño suspiraba por tí—.
— Lo sé. Yo también lo sabía, pero...— Desvié la mirada, no quería, ni tenía el descaro, de ver a Shirley después de lo que iba a decir— Sherwin se convirtió para mí en algo invisible porque, efectivamente, tenía miedo de que mi heterosexualidad se rompiera. En algún punto, él comenzó a gustarme, y yo lo negué tanto que terminé por creerlo— Continué, mirando a mis amigos y sus reacciones.
Dan estaba serio, a cada rato el cabello negro le caía en la frente y se lo hacía para atrás. Si bien, era demasiado guapo, no me llamaba la atención lo suficiente como para quedarme viendo su cabello, sabiendo que cuando entra en confianza su boca se vuelve un arma de groserías y vulgaridades. Por Daniel, yo no sentía mas que una fuerte amistad, y estaba completamente agradecido de que no me juzgara.
Tyler, era otra cosa. Su mirada preocupada me hacía sentir comprendido, tranquilo. De los tres, era con quien menos convivía debido a que él tomaba clases de idiomas después de los partidos, y por ello casi nunca salíamos juntos o quedábamos de vernos después de jugar. Pero sin duda lo apreciaba mucho y confiaba en él, pues si bien era un tanto grosero y el más gracioso de los tres, era alguien que escuchaba y aconsejaba de la mejor manera.
Y Christian. De quien sentí celos alguna vez por acercarse tanto a Sherwin. Nunca había sentido nada parecido, y eso que Christian era uno de los que más le hablaba a Sherwin desde que entramos a la secundaria. Recuerdo que el primer día, se sentó a lado de él, y que pensé hacían una bonita pareja al verlos tan juntos. Después, las palabras de mi papá llegaron a mi mente, y ya no los ví como una pareja, sino como si Sherwin fuera un virus, y Christian un contagiado.
Es increíble como la gente puede llegar a manipular tu entorno con pocas palabras. Quizás no me dí cuenta gracias a mi padre que quien quería hacer una bonita pareja con Sherwin, era yo. Que quien quería ver a Sherwin todo el tiempo, era yo.
Quise a Sherwin todo el tiempo.
— Y cuando ví su corazón, buscándome... Me sentí tan contento... Fuí consciente de lo mucho que me gustaba, pero tenía miedo incluso de admitirmelo a mi mismo...— Bajé la mirada, arrepentido de todo. Ahora entiendo por que mamá no habla muy bien de mi papá.
— ¿Y por qué sigues teniendo miedo, Jonathan? Tienes a Sherwin, él te quiere, es tu novio...— Christian habló de una forma que no puse descifrar, su mirada se veía diferente, quizás triste—. Si ese niño fuera mío, no sentiría miedo o vergüenza de decirle al mundo que me pertenece por que es una persona jodidamente hermosa. ¿Sabes acaso que todos los domingos por la mañana va a orfanato a llevar comida a niños huérfanos? ¿O que en su tiempo libre estudia lenguaje de señas, para comunicarse con personas que tienen problemas de audición o de habla? ¿Sabías de casualidad que su sueño y meta es ser enfermero en un hospital para niños especiales? No conoces para nada a Sherwin, y aún así él te quiere a tí ¡Te prefiere a tí por sobre todo y tú... tienes miedo?! ¿Miedo de qué, maldita sea?! Si Sherwin fuera mío...—
Dan tomó la mano de Christian y le miró con enojo, advirtiéndole algo.
No me equivoqué. No por nada me sentí amenazado por Christian.
A Christian le gusta Sherwin. Y le gusta mucho.
— No entiendo nada... ¿Te gusta Sherwin, Chris?— Tyler preguntó inocentemente y enseguida el rubio se levantó enojado de donde estaba, para dirigirse a la puerta de la cabaña.
— ¿A donde vas, Chris?! ¡Es de noche, te comerá un puto oso!— Habló con autoridad Dan, frunciendo el seño.
Esto se me salió de las manos.
— Aquí no hay osos, idiota— Abrió la puerta, y antes de irse me miró—. Mas te vale arreglar esto con Sherwin, no quiero verlo triste o llorando otra vez por tus estupideces. Eres mi amigo, Jonathan, pero superas las idioteces que te puedo tolerar—. El portazo fuerte que dió dejó entrar de golpe el aire frío y me estremecí en busca de calor.
Tenía tanto coraje. Tanta rabia.
— ¡Mierda!— grité de impotencia, no quería empeorar las cosas, no tenía certeza de que a Chris le gustara Sherwin.
— Cálmate. No solucionarás nada así— habló Dan, quien miraba con preocupación a Tyler, que ya iba a ir tras Chris con ese frío y sin suéter.
— ¿Cómo quieres que me calme?! ¡Todo se fué a la mierda! ¡Y todo por mis inseguridades de mierda! Amo a Sherwin, y si tengo tanto miedo es por que en mi puta vida, ¡siempre, todo lo que me importa, se va al carajo!—.
Tyler me miró con tristeza y se acercó a mí, tomándome de los hombros con fuerza.
— Escuchame bien, Jonathan, por que no lo repetiré dos veces—.
Dan se quedó callado y suspiró de alivio, quedándose a un lado mío. Creo que ya sé porqué Ty iba a salir a hablar con Chris. Ese cabrón puede controlar las situaciones con palabras de una forma increíble.
— Eres un idiota— aseguró—, por miedo no puedes dejar ir algo que quieres, y que también te quiere. Si tanto quieres a Sherwin y tienes la certeza de que corresponde a tu afecto, aférrate a él hasta que no puedas más, sino, nunca lo quisiste. Esa mierda de dejar ir lo que amas no es cierto, por que se siente terrible cuando vez ese algo en los brazos de alguien más—. En ese instante pensé que quizás Tyler había pasado por algo realmente malo, como para dar un consejo con tanta seguridad—. Y Christian quiere a Sherwin tanto o más que tú, por el simple hecho de que te deja el camino libre para buscarlo y arreglar las cosas con él. Prefiere verlo felíz aunque no sea a su lado—.
Me sentí tan afortunadamente mal. O tan malditamente afortunado. No sé.
— Así que, harás esto—, mis ojos azules chocaron contra los marrones de Tyler y me sentí seguro a su lado— Irás a buscar a Sherwin para arreglar las cosas con él. Demuéstrale que no tienes miedo a quererlo, hazle sentir que si lo mereces. Y después discúlpate con Christian por ser un idiota—. Sonrió de lado y sonreí levemente con él.
Tenía un dolor de cabeza que seguramente se me pasaría hasta mañana.
— Está bien tener miedo, Jonathan, no digo que sea algo malo, pero lo que si no está bien, es tener miedo siempre. En algún momento debes enfrentar todo, para que nuevas puertas se abran—.
Miré de reojo a Shirley y no sentí miedo o tristeza de verlo de color negro. Seguía siendo él. Seguía siendo el corazón de Sherwin y seguía vivo. Que Sherwin tenga sentimientos negativos no es malo, por que destaca más sus buenas intensiones, por que el negro da vida a los demás colores; los hace resaltar y los hace brillar.
Que Sherwin tenga un lado tan carismático y tan empático es bonito, por que pocas personas son así. Él prefiere ir a donar, en vez de robar como miles de personas. Él eligiría sanar a la gente, en vez de herirla.
En un mundo donde las personas eligen ser de un color blanco, o negro, o gris, Sherwin destaca, por que prefiere elegir el rojo, el azul, el amarillo, morado, verde, rosa y naranja antes que otros. Sherwin es diferente, y eso no es malo. Incluso si no eligiera un colorido tono, sería especial.
Que yo quiera escoger a Sherwin tampoco es malo, y no debo tener miedo de ello. Que las personas me juzguen, y me señalen, o me aparten, no debe atemorizarme.
Que Sherwin sea gay y que sea mi novio no es malo.
— Gracias, Ty... Haré lo que me dices... Pero antes, necesito de tu ayuda. La tuya también, Dan—. Me solté de mi amigo sin rudeza y busqué a Shirley con la mirada. Lo tomé entre mis manos y no hice caso a su mirada molesta ni me dolió que me rechazara cuando besé su mejilla.
Me quedaban cuatro días aquí de vacaciones y tenían que ser las mejores.
— Necesito que me ayuden a infiltrarme a las cabañas de las niñas, Kelly me matará si hago esto sin ella, y necesito un ambiente muy romántico para que Sherwin pueda escuchar mis disculpas—.
— Jonathan, no era a eso a lo que...—
— Lo sé, Ty, pero no quiero empezar con el pie izquierdo. Le pediré a Sherwin que sea mi novio como se debe, y le demostraré de lo que soy capaz por él—.
— La verdad en primer año me caías bastante mal por que esa mirada de loco que pones cuando planeas las cosas si asusta, Jonathan— habló Daniel con una sonrisa, acercándose a nosotros—, pero debo admitir que eso mismo hizo que nos lleváramos tan bien. Así que cuenta conmigo—.
— Jaja, claro, si llevas enamorado de mí desde el primer año, Daniel—. Inquirí con burla, dándole un empujón.
— Ya quisieras, preciosa.
— Chicos, no se desvíen del tema con sus joterías. Alexander nos puede ayudar a infiltrarnos pero... Pedirá algo a cambio...— La mirada resignada de Tyler nos hizo reír por lo bajo.
Ya todos sabíamos que es lo que Alex pediría.
— Ve preparando tu culo, Ty, tienes cara de pasiva—.
Reí fuertemente ante lo dicho, y Tyler empujó a Dan a la cama para subirse encima de él y, "demostrarle" quien era la pasiva.
— Ya verás quien si muerde la almohada, Daniel—.
No me molesté en separarlos, solamente sonreí y abracé a Shirley fuertemente contra mi pecho, sabiendo que todo se iba a arreglar pronto.
Olivia:
— ¡Joder, contesta!— Estoy segura que mi grito despertó a los vecinos por que se escucharon gritos.
Igual no me importó, y me desquité con Sans, jalando suavemente, —pero no tanto-, de su cola.
— Livy... No creo que les haya pasado nada malo, simplemente son las once de la noche y Jonathan debe estar dormido—.
— Pero, ¡ay! Jonathan me las pagará, es la décima vez que le llamo y no contesta el jodido celular—.
— Pues estará dormido, o con sus amigos—.
— O con Sherwin...— Pensé, pero miré a Annie muy tranquila, mirando televisión y tomando una de las palomitas de maíz que tenía en un tazón.
Bien. Me tranquilizaré. Mi bebé de ojitos azules es un caballero. Un niño nuy respetuoso.
Si, todo debe estar bien.
Tomé una palomita y seguí mirando la película que estaban pasando.
Igual si me entero que Jonathan abusó de la inocencia de Sherwin, lo castro.
Hola amores
Espero que este cap les haya gustado. La verdad, esto es basado en hechos reales y pues, justamente me pasó a mi. Alejarse de una persona por miedo a lo que te pueda provocar sentir, no es la mejor opción, por que nunca sabrás si te estabas alejando de algo realmente bueno.
En fin ;u; a todos los que comentaron el cap anterior, los amo tanto AHHH los besaría gaymente a todos pero que asco llenarlos de mis babas uwu ajjjj
Kssjajdhsjd aún así, si les doy las gracias a todos los que me dan palabras tan hermosas, y dejan sus comentarios que me hacen reír con ganas xd
No fué una pregunta directa, pero si supe que la mayoría no quería lemon en esta historia, así que pueden afirmarlo en este capítulo, aquí -- v:
O si prefieren dejarlo así, o un lime, no sé, a mi no me afecta la trama si deciden que si haya lemon o no uwu
Así que, bueno, muchísimas MUCHISISISISISISÍMAS gracias por leer x'3
Los amo, bai
Por cierto, Wattpad quedó muy bonito en su nuevo diseño, me encantó x'3
