Naofumi abrió los ojos. Se hallaba sentado en pose luto, observando frente a él un sin fin de faros en el atardecer.

- ¿Qué diablos?

Al levantarse, pudo notar que él se hallaba en uno. Atrás estaba una puerta de madera, la cuál le sorprendía por llegar a oír la voz de Raphtalia gritando su nombre a lo lejos. No dudó en abrirla de par en par, provocando que una deslumbrante luz blanca lo consumiera por completo.

- ¡Raph! ¡Raphtaliaaaaaa!

...

- ¡Naofumi! ¡Naofumi!

- ¡¿Eh?! ¡¿Q-Qué?! ¡Raph! ¡¿Qué pasó?!

Ella sostuvo su cabeza con fuerza contra su pecho. De hecho, él notó que Dio mordía su nuca y sus hermanos intentaban morder sus brazos.

- Terminamos la construcción... Pero te desmayaste cuando gastaste toda tu magia con las mejoras de las barricadas. Nos habíamos quedado sin pócimas de mana, por lo que no pude recuperarte y me preocupé.

- Está bien. Tuve un sueño bien raro, eso es todo... Vaya...

Frente a él, el amanecer golpeaba lentamente una enorme edificación que se denotaba escondida en medio del bosque. Varios monstruos se acercaron a verla, ya respetando al par que vivía por allí.

- Lo logramos...

- Sí. La construcción tomó desde la tarde del día pasado hasta ahora. Al menos, ahora tenemos un campamento digno.

El lugar tenía un techo hecho de maderas y hojas en forma de cúpula. Bajo este estaban las cosas que ambos disponían. Alrededor había un atrincherado y unas enormes vallas de madera que hacían de muros. Las puertas eran elevadizas, por lo que se veían similares a los muros.

- Solo unos titanes serían capaces de tirarla abajo.

- ¿Hmm? ¿A qué te refieres, Naofumi?

- ¡A las referencias, cariño! ¡Las referencias son la clave del mantener mi cordura de ambos mundos!

- Y-Ya veo... Bueno, tengo sueño. ¿Usted?

- Sí, yo también. Oh, debemos atrapar tres liebres después. Se las prometí a los tres...

- A dormir.

- ¡También debemos preparar algún acolchado!

- ¡Podemos dormir juntos~!

- ¡Por supuesto... Que NO!

- ¡¿HAAA?! ¡LO HACÍAMOS HACE UNOS DÍAS!

- ¡ERAS UNA NIÑA! ¡PARECÍAS MI HIJA!

- ¡¿HI-HIJA?! Oh...

- ¡Raphtalia! ¡No te desmayes aquí!

...

Piquete. Naofumi gruñó en su burbuja mientras luchaba por mantenerse dormido.

Piquete y jilgeo de ave. Repentinamente, abrió los ojos, topándose con una pequeña ave que lo veía contenta.

- ¿Pájaro?

Prestando atención a la situación, notó que Raphtalia estaba acostada sobre él. Su expresión era tranquila y demostraba estar realmente tranquila a pesar se usar su armadura a medias tintas.

- Genial... Tengo el olor de su perfume acá no-. Momento, ¿De dónde consiguió perfume? ¡Oye! ¡Deja de picotearme la frente!

Al intentar espantarla, notó como este se dirigió a los globos y estos la escoltaban a Dios sabe que páramo de los muros. Al seguirles el campo de visión, notó que del huevo solo habían cáscaras.

- ¡Oh! ¡Gané un Filo Rial! Se siente como una victoria vacía... Supongo que ese es el precio de ir "Pay to Win".

- Ufu, fu, fu~. Anata, no deberíamos hacer esas cosas aquí~. Podemos tomarnos de las manos en casa~.

Raphtalia comenzó a removerse con un sonrojo y una sonrisa que babeaba contra el césped, ya que corrió su cabeza justo en el último momento.

- Esta loca tiene un sentido de la perversión muy... Invertido.

Finalmente, luego de lograr escapar de las garras de la muchacha, comenzó a caminar por los alrededores. Naofumi montó los muros que rodeaban un alrededor de dos kilómetros. Tenía dos entradas, conectándose con el pueblo y el reino. Al tomar la cáscara del huevo, absorbió todo en su escudo.

[ Escudo de Criador: Cocina +2/Crianza +1

- Hmm... Curioso. Supongo que es apropiado ir a explorar. Cuiden a Raphtalia. Ave, conmigo.

El pequeño animal voló lentamente hacia su cabeza, mientras que los globos se alineaban para estar cerca de Raphtalia, observándola murmurar con una sonrisa.

- Volveré en un rato.

Sin más, Naofumi fue rumbo al pueblo en donde se enfrentó a la Ola.

...

- Esto me explica todo... Este mundo no es un juego.

Apenas había llegado al pueblo, Naofumi había sido recibido con respeto y apreciación por su labor en la Ola. Sin embargo, no tardaron para pedirle un favor con respecto a un incidente aparte de la reconstrucción. Resulta que los monstruos que lo perseguían no tenían de chocarse cosas y devastar en el camino.

Frente a él, hacían los restos de la quimera que los héroes abatieron, mientras la gente luchaba por arrastrar el cadáver con sogas. Eso quería decir que si la Ola se desvanecía, las consecuencias estarían allí.

- ¿Les sirve de algo?

- ¿Hmm? No. De hecho, si usted puede hacer algo, nos ayudaría mucho.

- Déjenmelo un momento. Intentaré sacarle todo lo que me sirva y les dejaré lo que se pueda comerciar. Hay gente que pagará mucho por estudiar este material, por lo que podrán favorecer su reconstrucción.

[ Carne de Quinera: +10 cocina.

[ Ojos de Quimera: Visión nocturna breve.

[ Cuero de Quimera: +10 defensa.

[ Garras de Quimera: +10 ataque.

[ Sangre de Quimera: +10 resistencia a envenenamiento y ejecuta pociones de parálisis con mayor efectividad.

[ Hígado de Quimera: -10 sedentarismo.

[ Estómago de Quimera: -10 hambruna.

Demás elementos aparecieron en cuanto Naofumi aprovechó lo que pudo de la quimera. Del resto que ya no podía utilizar por la putrefacción, los aldeanos se encargaron de disecarlo y secarlo al sol para poder venderlo.

- Escudo de Quimera: +20 Ataque/Envenenamiento/2 serpientes se lanzan contra el enemigo para poder paralizarlo... Hmm. Interesante.

También obtuvo un escudo de mosca gracias a las larvas que asquerosamente estaban en la carne, pero fue difícil lograr obtenerlo.

Como recompensa por sus esfuerzos en la limpieza, Naofumi pidió una tabla del alfabeto completo para poder estudiar a futuro.

Y entonces, todos notaron el ave en su cabeza.

- Tate no Yuusha-sama, ¿Acaso esa es una Filorial?

Y, gracias a comparaciones de las criaturas que ayudaban en el pueblo, descubrió que obtuvo un ave de carga que comería hasta madurar y luego se convertiría en un ave enorme.

- Firo... Me traerás problemas a futuro, ¿Eh?

...

Y así fue... En los 45 días que quedaban para la siguiente Ola, unos pocos fueron devastados por el entrenamiento y alimentación que el ave comenzó a tener.

- Menos mal que descubrí ese suplemento alimentario cuando te alimentaba, Raphtalia. En otro caso, hubieras engor- ¡Ugh!

Gracias a distintos brebajes especiales, Naofumi logró que el ave consiguiera un buen nivel en tan solo 3 días.

- Nivel 12, ¿Eh? La desgraciada creció más rápido que nosotros... Que envidia.

Su tamaño era enorme y portaba un plumaje rosa más claro. El cambio de plumas brusco les permitió desarrollar almohadas y colchones, más no pudieron evitar que Naofumi obtuviera otro escudo.

[ Plumas de Filorial: +10 agilidad/Planeo.

Resulta que ahora, si Naofumi portaba su escudo base con ambas manos sobre su cabeza, y se lanzaba de un lugar alto, él planeaba hasta llegar a tierra firme a salvo.

- ¡Es genial!

Por alguna razón que Raphtalia agradecía, su querido compañero había recuperado la sonrisa luego de todo lo que había ocurrido por culpa del reino.

Por cierto, curiosamente, él se iba varias veces que ella dormía y volvía justo cuando despertaba, para dormir. Luego de dos horas, continuaban el día a día.

- Naofumi, ¿A dónde vas mientras duermo?

- ¿Hmm? Ah. Voy a la iglesia de los tres héroes en el reino.

- ¿Eh? ¿Para qué o qué?

- Es un secreto. Necesito que no me sigas, ya que lo que necesito hacer es muy importante para mí... Cuando consiga toda la información que requiera, te diré lo que supongo.

- E-Entendido.

...

El paso de los días continuó. El ave creció gracias al adiestramiento, alimentación y cariño del héroe y su alumna. Ambos pasaban el mayor tiempo así desde que el ave comenzó a ser una pesadilla hambrienta.

[ Iwatani Raphtalia (######) (#########): Nivel 42.

[ Iwatani Naofumi (####): Nivel 43.

[ Iwatani Firo (Mascota) (##### ########): Nivel 18.

Esos son los estatus que ellos portaban ahora.

- Hnnn...

- Raph, ¿No has estado durmiendo bien? No, es más, ¿Por qué Dio muerde tu hombro?

- Es afecto...

- Está sangrando.

- Es un afecto agresivo.

Resulta el ave había crecido mucho, tanto que Naofumi miraba rara la situación:

Los globos se encariñaron de Firo y la seguían escoltando o hasta montaban su espalda mientras que ella velaba por entretenerlos.

Raphtalia, que dormía con un colchón pegado a su lado, ahora dormía un poco más lejos, ya que Firo se había instalado en el medio.

Por último, los últimos días, Raphtalia despertaba con ojeras y alguna herida de picotazos y mordiscos, pero la cuestión no era esa, si no que ella no afirmaba nada negativo ante esto. La realidad era que Raphtalia luchaba con Firo por dormir al lado de su compañero, pero el ave y sus compañeros no se lo permitían.

El ave por reclamar el lugar; los globos para proteger a su cuidador de una violación.

- Bien, comenzaremos la tala.

El pueblo había solicitado ayuda con la reconstrucción, a cambio, le otorgarían al héroe un carro de transporte, por lo que le pareció un negocio justo. Firo transportaba a todos con una sonrisa innata, Naofumi observaba las letras mientras estudiaba y usaba la esfera que tenía en sus manos, girando con su mano de vez en cuando. Raphtalia vomitaba a un lado del carro por los mareos que había sufrido en el camino.

- Raph... ¿Estás bien?

Ella subió el pulgar débilmente. Eso le fue suficiente.

- ¡GAJA, JA, JA, JA! ¡ES RIDÍCULO!

- ¿Hmm? ¿Motoyasu?

Él alzó la cabeza, notando que en la carretera, estaba el héroe de la lanza con un grupo de mujeres, riendo sin parar al ver a Firo.

- ¡UN PÁJARO GORDO Y LENTO! ¡ESTO ES MUY DIVERTIDO! ¡ADEMÁS DE FRACASADO, COMERCIANTE!

Naofumi pensó seriamente en eso con algo de gracia.

- ¿Hmm? ¿Firo?

Golpe. Motoyasu salió volando de un devastador golpe en la entrepierna que lo mandó a volar 5 metros.

- Oh. Homerun... ¡Yo lo bajo! ¡Escudo de Quimera!

Con una sonrisa cruel, Naofumi desplegó dos serpientes que mordieron la pierna del héroe de la lanza, paralizándolo mientras se sostenía los testículos, para luego caer al suelo en seco.

- ¡JA, JA, JA! ¡CUÍDATE MUCHO MOTOYASU! ¡AH, UN REGALO! ¡ESCUDO DE AVISPAS DE LA OLA!

Y así, el héroe del escudo abandonó el área ante los gritos de agonía y pánico de Motoyasu y sus acompañantes.

...

- Descansa, Raph. Ustedes, cuídenla.

Los globos asintieron mientras que la mareada Raphtalia dormía. Naofumi suspiró y comenzó a golpear a los árbol, abrumando a los trabajadores del área.

Varios troncos cayeron al suelo por consecuencia de los golpes a puño limpio que daba. Luego tomó dos troncos bajos sus brazos y comenzó a caminar hasta el transporte, donde Firo esperaba sonriendo. Luego repitió el proceso unas 3 veces.

- Firo, traga al conejo. Ya no lo aguanto chillar.

Ella hizo un gesto abrupto, tragando una enorme cosa que desapareció de su garganta. Así obtuvo 34 de experiencia.

[ Iwatani Firo (Mascota) (##### ########): Nivel 22.

- Creces rápido...

Y entonces, montando al animal tras asegurar la carga, volvió al pueblo para terminar el día y rescatar a Raphtalia de las garras del mareo.

...

- Creo que algo anda mal...

- ¡Recién lo notas! ¡¿Y si el escudo hace eso conmigo?!

- ¡Loca! ¡No hay ningún bono de equipo que diga que modifica el crecimiento! ¡Yo mido 170cm!

- ¡Pfff! ¡Enano!

- ¡¿TE BURLAS DE MÍ?!

Firo soltó un tierno chillido ante la situación que ocurría frente a ella. Resulta que ahora medía 3 metros, mucho más de lo que medían los de su especie.

- Debemos volver al reino...

- Si lleva esa ave, alguien morirá del susto...

- ... O de la ternura.

Sin duda alguna, esa ave no era normal.

...

- 2 metros, 30 centímetros. Seguramente se reformó en el camino, ya que es más ancha que los de su especie. Probablemente ya maduró, pero te digo algo, se parece mucho a una Reina Filorial. Es decir, tienes a una líder de grupos.

- Ya veo...

Naofumi se sentó en una silla mientras Raphtalia masajeaba sus hombros expuestos. Él había obtenido su armadura. Sin embargo, no tendía a usarla al trabajar en la reconstrucción.

- ¡Naofumi! ¡No te desmayes!

- ¡No voy a desmayarme!

Ahora que lo pensaba, desde el incidente de su hogar, Raphtalia había cambiado su forma de relacionarse con él. Trataba de tomar más atención de él y demostraba preocuparse excesivamente en su bienestar. Siendo sinceros, hasta había cambiado su forma de mirarlo.

Antes, ella lo veía con admiración y respeto, pero ahora, era algo mucho más suave y distintivo. Sea lo que sea que ella viera de él ahora, no era un maestro.

- Emm... ¿Tate no Yuusha? Creo que quiere ver esto...

Al llegar, Naofumi encerró a Firo en una jaula mientras la estudiaban con la mirada. Luego se comenzó un análisis de su forma distintiva, determinando lo que es.

Cuando el grupo se acercó a la jaula que hospedaba al ave, sus ojos se abrumaron ante la presencia de una pequeña niña rubia con alas en la espalda y notoria desnudes.

- No otra vez...

...

- ¡Oyaji! ¡Oyaji!

- ¡Por una vez puedes dejarme cerrar la tienda sin tener un problema!

- ¡Mira!

Frente a él, en el aire, se mostraba a la pequeña niña apenas cubierta por la capa de Raphtalia.

- ¡Más hijas! ¡Que terrible hábito tienes conmigo!

- ¡Lo siento mucho!

...

- Gracias por su ayuda, Oya-san-desu.

Raphtalia le agradeció encarecidamente mientras bajaba la mochila que tenía alrededor de 7 conejos listos para cocinarse.

- Bien. Raph, déjalos ahí. Cocinaré de inmediato.

Naofumi desapareció en la cocina, preparando casi de inmediato la cena para todos al arrastrar la mochila hasta dentro con su pie mientras picaba cebollas.

- No hay de qué, Raph. Ella me recuerda a ti.

Firo miraba los alrededores con curiosidad intensa. Sus alas se removían con cada cosa que notaba distinta.

- ... Demasiado. ¿Y bien? ¿Cómo te va con él?

La muchacha se sonrojó completamente mientras se abochornaba.

- B-Bien...

- Eso es bueno. Él estaba muy devastado por lo que hizo el Rey y su hija. Aún le cuesta reponerse.

- ¿Cómo era antes de conocerme?

- No había mucha diferencia a lo de ahora... Pero tenía un odio enorme. Un pozo sin fondo que aborrecía de odio todo lo que este reino conlleva. Era aterrador. Pude corroborarlo cuando te rescató...

- ¿Eh? ¿Corroborarlo?

- Estabas muriendo, niña. Naofumi era el más consciente de ello... Fue en ese momento que lo supe... Si tú morías esa noche, el reino y su gente no tendrían posibilidades de sobrevivir a su ira. De eso no me cabe duda.

La muchacha miró a su compañero, quien cocinaba con una seriedad inaudita mientras procuraba que la cuchara siguiera removiendo todo para que no se pegara. Si algo podía notar algo ella era un brillo inimaginable en sus ojos.

- Él lo hace por nosotras... Él solo vive por nosotras...

- Entonces vuélvete fuerte y has que ese tonto no se mate intentando sacrificarse por ustedes. Además, dale un nuevo motivo para vivir.

Oyaji jamás había sido tan duro con ella. Por primera vez, ella sabía que él no bromeaba con lo que decía. Y si él lo decía, entonces Raphtalia debería tener mucho cuidado al velar de Naofumi.

Después de todo... Su odio era una bomba de tiempo.

Y no tardaría en estallar... Jamás.