Capítulo XVII: El Gran Día – El Final
Rachel desde el primer día de Quinn en el hospital, estuvo cerca a ella, separándose sólo para comer y asearse, alternando su presencia con Jack y sus amigos, incluso a veces dormía en una cama anexa a la cama de Quinn, siempre sosteniéndole la mano, jugando con sus dedos y rastreando la yema de sus dedos por su palma, estimulando lo que sea que haya ahí. Rachel no era doctora así que no sabía que había ahí, pero sabía que tenía que estimularlos.
A veces sólo llegaba a su cuarto para ponerle flores frescas, y música que a ella le gustara, a veces, solía traer pedazos de bacon y acercarle a la nariz de ella, sabiendo que era su plato favorito.
Ella hacía todo para incluirla a la vida de ella, de Jack, de sus amigos, para tratar de introducirla lentamente a sus vidas, tratando que no se pierda de los acontecimientos en ellas, anécdotas graciosas, adorables, vergonzosos, etc.
- Siempre diciéndose a sí misma – paciencia Rachel, hay esperanza.
…
Ocurrió después de una semana…
Rachel estaba sentada en la silla junto a la cama de Quinn sosteniéndola la mano, hablando con Jack que estaba sentado al lado izquierdo y sostenía la otra mano de Quinn jugando con sus dedos.
- Estoy preocupada – decía ella muy preocupada
- ¿Por qué pequeña? – dispuesto a ayudarla en lo que sea,
- Porque sólo falta una semana para volver a New York con mis clases y hasta pienso que podría dejar pasar un ciclo o dos, depende de cuanto tarde Quinn para mejorar – decía pensativa – es una idea, aún no lo resuelvo – acompañado con un gesto lindo.
- ¿Harías eso? – pregunta intrigado
- Sí, lo que sea por ella, la amo Jack
- Yo también y mucho, por eso es que tengo una mejor idea – dijo feliz y con una gran sonrisa
- ¿Cuál es? – le preguntó muy curiosa por lo que pueda ser.
- Haber, primero escúchame por favor, y no me interrumpas hasta el final ¿ok? - pidió.
- Ok – asintió ella
- He estado pensando pequeña – musitó mirándola – que lo único que tengo aquí a lo que me aferre es mi Quinn, podría vender todo e irme a cualquier lugar siempre que sea con mi Quinn, para poder ver y enorgullecerme con sus actos y con sus logros – Rachel asintió – ahora mi pequeña al encontrarte, te has convertido en mi familia, y quiero ver tus logros también y tus obras, me encanta el teatro por si no lo has notado – dijo y ambos después se rieron felices - y con lo que ahora me dices, creo que tengo la respuesta a todo.
- ¿Y cuál es Jack? – pidió muy curiosa e impaciente que hizo sonreír a Jack con mucha amabilidad.
- Voy a comprar tres departamentos, en New York en uno de los edificios más altos y que tengan vista directa al Central Park , el pent-house será para mi Quinn y para ti – dijo y viendo que Rachel iba a intervenir él la interrumpió diciendo – por favor Rachel, espera hasta el final – y cómo él lo pidió amablemente, ella lo hizo – el otro para mí, y el otro para Finn, Santana que viendo las parejas que han elegido supongo que vivirán ahí también Alice, Brittany. Y eso sería ideal para que Brittany pueda cuidar a mi Quinn el tiempo que necesite y en caso cuando mi Quinn ya no llegue a necesitar ayuda, Brittany podrá elegir el destino que quiera. ¿Qué te parece?
- Creo que es demasiado Jack – dijo haciendo un gesto con su carita muy lindo que hizo que Jack se ría abiertamente reconociendo el porque su sobrina se enamoró de esta pequeña.
- Nada es demasiado Rachel, me has hecho el mejor regalo de mi vida, que te repito, es traerme a Quinn de regreso, la plata que pueda gastar para agradecerte a ti y tus amigos son nada. la plata está ahí para eso, para cuidar a los tuyos. Y así puedes seguir con tu carrera y a la vez ayudar a mi bebé – Rachel asintió ante esto, eso sonaba cómo un buen plan.
- Bueno lo tomó entonces – dijo feliz estrechando la mano con Jack, aquella que no estaba sostenida a la manito de Quinn.
Ellos siguieron conversando después de trivialidades, hasta que Rachel recordó algo dicho por Jake que aún le quedaba duda preguntándoselo a Jack – Sabes Jack – él asintió para que siga – hay algo que se dijo en una de las fiestas en la casa de Jake Puckerman, cuándo vi la foto de Lucy F. que ahora sé que es Quinn. Él dijo que se arrepentía por no poder ayudarla y que ella no lo había logrado, pero no sé de qué se trata.
- ¿Jake Puckerman?
- Sí Jack – le confirmó ella
- Ohh ese joven que yo recuerde – poniendo su cara pensativa y rememorando años atrás – estudió con mi bebé en el internado, uno a las afueras de Lima, supongo que habrá sido su amigo que no pudo ayudarla en algo.
- Con Eliza – susurró Quinn abriendo sus ojitos y haciendo una mueca por la luz.
- Oh mierda¡ - gritó Rachel de emoción al ver que ella había despertado, su amor, había despertado
- Mi bebé¡ – dijo muy emocionado también en voz alta, después recordó lo que dijo Rachel y dijo - Lenguaje – logrando que Quinn emitió un ruidito demasiado lindo, su risita, aunque un poco ronca por no haber hablado hace mucho seguido de carraspeos por tener seca la garganta. Aun así, el que se convertiría en uno de los sonidos más hermosos para ambos.
- Quinn por favor – le pidió Rachel cogiendo un jugo de su mochila y poniéndole una pajita para que Quinn pueda beber.
Jack después apretó muchas veces el botón rojo para que vengan los doctores, que corrieron pensando lo peor y al ver a Quinn con los ojos un poco entrecerrados por la luz, despierta y tomando su jugo se alegraron demasiado.
- Rachel, Jack por favor, necesitamos espacio – y con eso lograron sacarlos para poder evaluar a Quinn lo más que pudieran.
Quinn se resistió a dejar ir la mano de Rachel apretando su dedito. Por lo que Leroy dándose cuenta de esto dijo – por favor Quinn, será sólo un momento, después ellos podrán entrar – y con eso soltó el dedito de Rachel, quién fue halada por Jack hacia afuera de la habitación.
Ambos emotivos y felices porque Quinn despertó después de cinco años, ellos se sumieron en un fuerte abrazo muy cálido, agradecidos por la vida misma. Para después mensajear a sus amigos a que fueran a verla. Queda decir que Brittany fue una de las más emocionadas, junto a Santana.
…
Y no sólo tardaron un momento sino más de una hora, en la que Rachel caminaba cómo león enjaulado en la sala de espera, porque fue hasta ahí que los doctores le pidieron que esperaran, ya que Quinn no dejaba de ver por su gran ventanal a Rachel y no se enfocaba en lo que decían a los doctores o cooperaba, razón por la que pidieron que todos esperaran en la sala de espera.
Pasada hora y media, los doctores salieron y Leroy se acercó a ellos para decirles lo que ya sabían – Quinn está despierta – Rachel volteó sus ojitos dramáticamente haciendo reír a Jack – sí mi amor, está despierta – dijo su papi causando gran sonrisa en su pequeña - Los resultados que estaba esperando ayer junto a lo evaluado está dentro todo del rango normal, aún eso me sorprende mucho después de tanto tiempo, cinco años. Jack puedes ir a verla – le dijo y él fue, entonces Rachel se quedó pensativa al no saber si la recordaría.
Su ánimo se podía decir que era agridulce, estaba muy feliz por Quinn, muy feliz de que despertara y pareciera estar bien más no sabía si Quinn recordaría que ella también pertenecía a su vida.
…
Jack entró al cuarto a ver a su niña.
- Hola mi amor – dijo él con gran sonrisa besando su carita con mucho amor
- Hola tío – le susurró aún con una voz ronca, que, aunque ronca le parecía una voz de lo más hermosa
- ¿Cómo te sientes mi amor?
- Bien, un poco dispersa – dijo con un gesto, y Jack acarició su carita - ¿cuánto tiempo pasó?, ¿qué pasó tío? – preguntó muy lentamente tratando de articular bien lo que decía.
Jack besó su carita y tomándole de la mano le dijo – ha pasado 5 años mi amor, tienes 19 ahora – eso le costó un poco de entender, ella había perdido 5 años de su vida y apenas lo recordaba.
- ¿Qué más? – le preguntó con un gesto muy confuso
- Segura ¿mi amor? – preguntó y Quinn asintió.
Él le contó entonces lo que pasó en el accidente y con su familia, dónde ella había estado durante esos cinco años.
Eso pareció demasiado para ella, soltó algunas lágrimas primero y ante la mirada tan amorosa de su tío se rompió a llorar, él la consoló en todo momento ayudándola a comprender lo que sería su nueva realidad.
Eso demoró mucho, más de una hora.
- ¿Por qué no me puedo mover bien? – preguntó un pelín ya recuperada e inquieta sobre sus articulaciones.
- Con el tiempo podrás mi amor, con terapia física, te prometo que todo estará bien – le dijo mirándola amorosamente y ella asintió, confiando completamente en su tío.
Y por lo mismo que le contó a Quinn, lo mucho que le costó asimilar lo que estaba pasando. Rachel no pudo entrar ese día o algún otro amigo de ambas.
Quinn estaba agotada y su descanso era muy importante.
Rachel lo pudo comprender.
…
Pero eso no evitó que llegada la noche entrara al cuarto de Quinn, se sentara en la silla anexa y tomara su manito, tal cual lo venía haciendo, y velara su sueño.
…
Ella metida en sus pensamientos ya bien entrada la noche, no se dio cuenta que Quinn se estaba despertando y mirándola bajo la luz tenue dijo – buu – asustándola y haciéndola saltar tal cuál había hecho en el bosque.
- Woahhh – dijo Rachel asustada, girando para ver a su Quinn riendo por su travesura. Esa imagen le encantó, ella estaba riendo y haciendo ese ruidito ten hermoso que le encantaba.
- Gee Quinn, me asustaste – dijo encantada y Quinn asintió riendo tal cual niña pequeña - ¿cómo estás? – le preguntó mirándola aún cogiéndole de su manito jugando con ella.
- Eso no es lo que quieres preguntar – le respondió ella levantando una ceja divertida
- Ufff hay mucho que quiero preguntar Quinn, pero no sé, sólo no sé – levantando sus hombros
- Lo que quieres preguntar es si te recuerdo – dijo despacio, mirándola y Rachel creyó en ese punto que su corazón se detuvo, así fue el shock que sintió, tanto que no pudo decir alguna palabra, así que asintió.
- Yo estaba en un bosque y te conocí ahí – soltó mirándola y Rachel asintió – lo recuerdo cómo si fuera un sueño, ya que estuve en mi cuerpo todo el tiempo. Pero también te conocí a ti y me enamoré de ti – le dijo mirándola con mucho amor en sus ojitos – y no sé cómo explicarlo y eso me asusta.
- Me asusta también – contestó ella con lágrimas no derramadas en sus ojitos, y con una pequeña sonrisa – no sé cómo explicarlo y estoy completamente enamorada de ti, también – finalizó con una pequeña sonrisa y besando su manito. Eso hizo sonreír mucho a Quinn y llorar también, pero de felicidad, lágrimas de felicidad.
Rachel se paró y la abrazó delicadamente para no hacerle peso, pero a la vez lo suficientemente fuerte para contenerla y cobijarla. Limpiando sus lágrimas y besado cada una para después con ambas manos coger su carita muy suavemente. Dándole un beso casto, muy suave, permitiéndole a Quinn que ella tome el control y mande el curso. Y así fue, iniciaron muy suavemente, pero Quinn quiso más y Rachel le dio lo que ella quería. Un beso muy especial, cargado de mucho amor.
Rachel después le dio varios besitos cortos a sus labios y a sus ojitos.
- ¿Eso quiere decir que sí te acuerdas de mí? – le preguntó tomando con ambas manos su carita. Quinn volteó los ojos muy divertida para después hacer un puchero rico que Rachel aprovechó para besar – te amo bebé – le susurró y Quinn contestó – te amo más mi amor – eso volvió a hacer llorar a ambas chicas.
Rachel se subió a la cama de Quinn, acurrucándose con ella, abrazándola, así dormirían esa noche, ya mañana habría más confesiones.
…
Rachel se levantó el día siguiente, moviéndose muy despacito para no despertar a su bebé que susurró por tanto movimiento – no quédate – Rachel contestó – bebé voy por el bacon – le susurró y ella abriendo sus ojitos dijo – apresúrate Rachel, shu shu – haciendo carcajear a Rachel quién el dio un besito dulce para luego ir por la comida.
…diez minutos después Rachel volvió con unas tiritas de bacon y un jugo de naranja recién exprimido con una pajita, Quinn todavía tenía sus ojitos cerrados y Rachel queriendo probar una teoría, le acercó a su naricita una tira de bacon y Quinn hizo la cosa más hermosa que ella pudo ver, y eso que había visto muchas y todas de Quinn, ella empezó a olfatear con su pequeña naricita cómo si fuera un cachorro para después localizado el bacon darle una mordidita no pudiendo evitar gemir por el sabor.
- ¿Estuvo bueno? – le preguntó – mucho – le contestó ella feliz
Muchas personas entraron después de eso, doctores, Jack, Brittany, Sam, Santana, Finn, Alice y muchas más. Y mientras todas las personas entraban ya sea a evaluarla a ayudarla o a conocerla y conversar con ella, Quinn no quiso que Rachel se baya de su lado, bueno sólo durante el baño de esponja por parte de Brittany quién le preguntó - ¿Quieres ayudar? Y ella muy sonrojada dijo que no, haciendo un gesto muy rico que hizo reír a Quinn.
Claro que ella quería ayudar, peor también respetaba mucho la intimidad de su bebé.
…
Ellas conversando después …
- ¿Rach?
- Sí bebé – le dijo masajeando su pie, notando que cuándo ella pasaba su dedo por la palma de su pie, Quinn movía su pie, poquito, pero lo movía, eso decía que sentía todos los estímulos y eso hacía demasiado feliz a Rachel.
- Necesito saber – pidió con un puchero rico
- Lo que quieras – le susurró ella mirando hipnotizada ese pucherito que tanto le gustaba. Quinn la tenía completamente hipnotizada, lo sabía y le encantaba.
- ¿Cómo es que llegaste a mí? Mi tío Jack me dijo algo, pero quiero escucharlo de ti – curiosa esta criatura hermosa.
- Bueno – empezó la historia Rachel, sentada en la cama anexa a Quinn – llegué con mis amigos, Santana y Finn, a pasar las vacaciones y las fiestas aquí, a pocos días de llegar fui a una fiesta Enel Audi rojo…
- Oh mi carrito – dijo ella con adoración por su carro.
- Yeah, el mismo – dijo ella – y llegando al cruce de caminos experimentamos horrible, yo vomité, gritamos mucho – Quinn asintió, ella recordaba su accidente y fue de lo más horrible – llegamos a la fiesta, ahí encontré tu foto con Jake de peques con la leyenda Lucy F. que me dio mucho sentimiento – cogiendo ella su pecho – quería saber más de ella, me quedé con la foto, Jake después dijo eso de que no lo lograste y me sentí peor, quería saber qué le había pasado a esa pequeña niña, no por morbo o simple curiosidad, sino por algo que me llamaba desde el corazón. Después entre a la casa de tu familia, dos veces – Quinn levantó ambas cejitas en asombro – Yeahhh – asintiendo – invadí tu casa y encontré una foto de tu familia igual con la leyenda de Lucy F. Un día me perdí en el bosque y te encontré – Quinn sintió, ella recordaba eso – después me metí en la casa de tu tío…
- Joder – dijo Quinn
- Sí – y te ví en esa cama, pero no sabía que eras tú, Sam me encontró, pero yo no sabía que era Sam, creí que era tu tío y en ese entonces le tenía miedo, así que salté a través de ese gran ventanal, rompiéndolo en mil pedazos, aterricé en las rosas y me torcí el pie…
- Carajo Rachel – Quinn recordó ese día – fue ese día que apareciste herida en el bosque - soltó y Rachel asintió.
- Sí y luego tu tío me invitó a comer en su casa… - y ella siguió contándole todo lo que había hecho y pasado
- Woahhh - se impresionó mucho ella – pudiste ir a la cárcel
- Yeahhh, pero hubiera valido la pena – contestó con una gran sonrisa marca "Rachel Barbara Berry"
- Awww – dijo – eres muy bella – Quinn derritiéndose por su Rachel, ahí fue que se dio cuenta diciendo – Ohhh
- ¿Qué? – preguntó Rachel atenta a todo lo que diga Quinn.
- ¿Eres mi novia?
- Oh bueno, no me lo has preguntado
- ¿Osea que pasamos directo al "te amo"? – preguntó divertida y Rachel asintió, entonces Quinn volteó sus ojitos de esa manera tan linda que hacía a Rachel babear por lo hermosa que era su Quinn.
- TE amo – le dijo muy enamorada
- Eso ya lo sé Berry – contestó con mirada traviesa
- ¿Así? – preguntó ella, levantándose y acercándose a su Quinn empezó a hacerle cosquillas deleitándose con lo hermosa que era su Quinn y los deliciosos ruiditos que hacía, más enamorada imposible.
- Para, para – le decía Quinn entre risas
- Sólo si eres mi novia – le susurró directo a su linda boquita
- Sí Rach – dijo de manera encantadora, robándole un beso rico y después muchos más.
…
La semana siguiente, Quinn se mudó a New York tal cuál el plan de su tío, Rachel y sus amigos con ella.
Así es cómo se instaló una rutina para Rachel, una que ella adoraba al convivir con Quinn. Muy temprano venía Brittany a cuidar de Quinn, Rachel iba a sus clases, venía un terapeuta físico para ayudar a Quinn, Rachel iba a su trabajo de medio tiempo en la cafetería por más que Jack le insistió qué él podía financiarlas a ambas, Rachel no lo aceptó. Luego ella volvía y pasaba el tiempo con su novia, Santana solía unirse para estar con Brittany y Finn con Alice.
Luego el día volvía a empezar.
Y Rachel adoraba cada segundo de ello, ya que ella avanzaba en lo suyo, Quinn cada día mostraba más seguridad en sus movimientos, ella también avanzaba y sus amigos con ella.
Y si el día de Quinn había sido demasiado agotador, Rachel pasaba el tiempo mostrándole efectivamente que la vida es mágica. Engriéndola, conociéndola más, divirtiéndose con cada cosita y gesto que hacía su novia, adorando cada segundo de ellos.
…
Pasados seis meses…
Quinn ya podía caminar, lentamente y por poco tiempo ya que se cansaba mucho y le dolían las piernas pro el esfuerzo.
Pero ya podía caminar y eso era genial.
Rachel decía – pasito a pasito amor, no hay prisas bebé – y con tal sonrisa que lograba que Quinn también sonría.
Quinn también se encontraba tomando clases con un tutor a fin de acabar el secundario, y con lo inteligente que era, sólo era cuestión de tiempo para que lo logre.
Su tío cumplió su cometido, restauró la cabaña e instaló lo necesario para que halla red de internet y telefonía.
Ambas con la promesa en el aire de volver todos juntos en las siguientes vacaciones.
…
Cumplido el año…
Quinn ya podía caminar con mucha más seguridad, al igual que había logrado terminar sus estudios y hasta logró conseguir una beca para estudiar en New York aquello que la apasionaba, "literatura"
La relación con Rachel se fortaleció aún más, al igual que la de sus amigas Santana y Brittany quién ya se habían comprometido.
Y sí, Santana, Brittany y Quinn lograron comprenderse muy bien, llegando a ser mejores amigas y formando la "Unholy Trinity" ella siendo la bebé del grupo con dos añitos menos que el resto.
Pasado el año, llegando sus vacaciones todos fueron a Lima Ohio para las mismas. Los más felices Leroy e Hiram al ver a su pequeña que, aunque tuviera 22 años, para ellos seguía siendo su pequeña bebé.
…
Rachel llevó a Quinn en el Audi rojo a la cabaña del bosque maravillándose ambas que la cabaña tal cómo prometió Jack estaba hermosa, y la casita en el árbol terminada. El huerto, el río, el escondite de Quinn.
- Woahhh – decía ella – al tocar la madera y sentir la casa misma. Era una sensación subreal, ella había estado en el bosque sólo en sus "sueños" cómo le explicó a Rachel quién la corrigió diciendo – no era un sueño, "tu alma estaba en el limbo, tú eras la niña en el limbo"
Y aquello, ambas aún no lo podían explicar, y sobre todo cómo Quinn desde el bosque logró llamar a Rachel y desarrollar una relación hermosa. Ninguna de las dos lo podía explicar.
Quinn parecía una niña pequeña corroborando todo lo de la cabaña, lo de la casita en el árbol, su escondite – Woahhh – decía cada tanto así cómo también daba unos saltitos y unas risitas tremendamente adorables.
Rachel se derretía por su novia, por cada ruidito, cada acción, esos pequeños detalles, las pequeñas cositas así, era lo que valía en la vida, y aunque llevaran un año juntas, todavía cada expresión de Quinn la maravillaba.
Y así sería para el resto de sus vidas, ya que resultó que sí, Quinn era el amor de su vida, y Rachel era el suyo.
…
Nota:
Hemos llegado al final, un poquito largo este capítulo, gracias por acompañarme en esta historia, nos vemos en la siguiente.
