Resumen: Ladybug y Chat Noir descubrieron sus identidades por accidente, pero las cosas no salieron para nada como lo habían imaginado. Notando la ruptura entre sus portadores, Tikki y Plagg temen que sean forzados a devolver sus Miraculous.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de la tercera temporada
4) Advertencia: Contiene muchos OC.
A TRAVÉS DEL TIEMPO
CAPÍTULO 17
Calabozos del Palacio
Al mismo tiempo
-Vámonos, sucia plebeya- siseó Hasan mientras que sacaba a Malika de los calabozos, cerrando la puerta con cuidado para que el sultán no escapara.
-No, déjeme. ¡Ayan, por favor…!- escuchó sollozar a Malika, su voz cada vez más lejana.
Mientras que Hasan arrastraba a la chica fuera de los calabozos, Ayan cambió su mirada furiosa por una expresión preocupada mientras corría hacia la puerta y miraba a la chica desaparecer arrastrada por Hasan por la pequeña ventanilla de la puerta.
FLASHBACK
Calabozos del palacio
La noche anterior
Ninguno de los dos quería ser el primero en romper el silencio. Malika estaba sentada en el suelo, encogiendo sus piernas mientras que abrazaba sus rodillas, y mientras tanto Ayan estaba dándole la espalda, decididamente ignorando a la chica.
-Lo siento mucho, Ayan- dijo Malika en voz baja, finalmente rompiendo el silencio.
-¿Porqué no me lo dijiste antes?- dijo el chico mirándola de reojo, pero aún sin moverse- cuando yo te confesé que yo era Qat 'aswad, ¿porqué no me lo dijiste?-
-No lo sé- dijo ella en voz baja bajando la mirada, sintiéndose culpable de no haberle dicho su secreto cuando él lo reveló- fue tan repentino, y mi corazón estaba hecho una maraña. Te lo iba a decir hoy… ayer… cuando fueras a casa-
-Te abrí mi corazón, Malika- continuó Ayan tristemente, volviendo su mirada al suelo también- me arriesgué porque te amaba y te… ugh…- cerró los ojos. No podía creer que ambos estuvieran en esa situación.
-Ayan- dijo Malika extendiendo su mano para tomar la de él- me asusté cuando supe que eras Qat 'aswad. Si no lograba entender porqué un héroe como Qat 'aswad se interesaba en alguien como yo, mucho menos el sultán. Y creí que…- sacudió la cabeza- fue un error, debí haberlo hecho en ese momento-
Ayan finalmente volvió su cabeza y su torso hacia ella, sorprendido de que la gran heroína Sayida pensara tan poco de ella misma. Se arrastró hacia ella por el suelo y puso sus manos en sus hombros.
-¿Cómo puedes decir eso de ti misma?- dijo Ayan sinceramente- quedé flechado cuando… cuando golpeaste a Qat 'aswad con esa escoba- rió en voz baja ante la memoria de Malika defendiéndose del portador de la Destrucción de esa manera- eres una chica extraordinaria, y ahora que sé que eres Sayida, me impresionas aún más-
Malika levantó los ojos mientras que Ayan se acercaba a ella para besar su frente.
-Así que no pienses así de ti- añadió él.
-Gracias, Ayan- dijo ella.
-No es nada, sayidati- sonrió él.
La chica echó sus brazos al cuello de Ayan, y buscó sus labios con los suyos. Al contactarlos, ambos cerraron los ojos y se dejaron llevar. Sin su hiyab puesto, el chico pasó sus dedos por los largos cabellos de Malika mientras que se besaban. No fue un beso casto como cuando Qat 'aswad se había revelado. Esta vez la mezcla de sentimientos que ambos tenían lo había hecho un beso profundo y apasionado.
Ambos se separaron y se miraron, sumamente sonrojados por lo que acababa de hacer. Lo primero que Malika hizo fue aclararse la garganta.
-Ahora tenemos que ponernos a pensar sobre cómo vamos a hacer para salir de aquí- dijo la chica.
-¿Uh?- dijo Ayan, bajando la mirada con una expresión completamente derrotada- ¿no te has dado cuenta? No hay nada que podamos hacer. Estamos atrapados aquí y Hasan tiene en su poder nuestros Miraculous-
-Error- dijo Malika, levantando su dedo índice con una sonrisa traviesa- Hasan tiene tu Miraculous, pero no te preocupes, vamos a conseguirlo de regreso-
-¿Y el tuyo?- dijo Ayan confundido- vi que se lo diste a Hasan-
-Le di a Hasan el Lucky Charm. Me dio un par de aretes, ¿recuerdas? Mandé a Tikki con mi verdadero Miraculous a esperarme fuera del palacio- dijo Malika con una sonrisa traviesa mientras que tomaba su hiyab y volvía a ponérselo- espero que seas bueno actuando-
-¿Actuando?- dijo él alzando las cejas.
-Sí, porque tengo un plan. Escucha bien-
FIN DEL FLASHBACK
El chico respiró hondo mientras que trataba de tranquilizarse. Tenía que confiar en que Malika encontraría una manera de escapar de Hasan y rescatarlo. No tenían opción: el plan de la chica estaba diseñado no solo para escapar, sino para vencer a su enemigo de una vez por todas.
-Realmente espero que tu plan funcione, Malika- dijo el chico en voz baja, odiándose a sí mismo por dejar que la chica se pusiera en riesgo de esa manera.
x-x-x
Fuera del palacio
Poco después
Hasan había entregado a Malika a un par de soldados de confianza con a orden de ejecutarla fuera del palacio para que el sultán no se diera cuenta de nada. La chica siguió con su actuación, fingiendo llorar y rogándoles que la liberaran, pero los guardias la ignoraron.
-Creo que este es un buen sitio- dijo uno de los hombres, empujando a Malika al suelo en una pequeña calle junto a las paredes del palacio.
-Muy bien, hazlo- dijo el otro pasándole una espada- córtale la cabeza-
La chica se encogió en el suelo, y ninguno de los dos se dio cuenta cuando una pequeña luz color roja se dirigió a sus manos, ni cuando ella se puso un par de aretes en los oídos.
-Prepárate, a la cuenta de tres- dijo el primero de los soldados mientras que el otro levantaba su espada- uno, dos…-
-¡DÉJALA!-
Malika abrió los ojos desmesuradamente. Tikki se había llevado los aretes de la Catarina mientras que la chica le dio el Lucky Charm a Hasan, con instrucciones de seguirla de cerca en caso de que la necesitara. La kwami había hecho lo que la chica le dijo, y Malika estaba a punto de transformarse para librarse de esos dos, pero no contaba con que Luwaih llegaría a intentar ayudarla.
Luwaih golpeó con todas sus fuerzas al guarda que llevaba la espada en sus manos, tirándolo a un lado y haciéndolo tirar su arma, pero el otro guardia lo atrapó de la espalda y comenzó a estrangularlo con su enorme brazo.
-Aaaargg…-
-Te daré una lección por meterte en lo que no te importa, muchacho- dijo el guardia que había sido golpeado mientras que se limpiaba la sangre de la boca y caminaba hacia él, ignorando a Malika por un momento- no te preocupes, cuando mueras, ella te seguirá muy pronto-
Un nuevo grito ahogado de Luwaih intentando desesperadamente liberarse sacó a la chica de sus pensamientos.
-Tikki, transfórmame-
Una gran luz color rosado la recorrió, y Malika se convirtió en Sayida. La heronía no perdió el tiempo y lanzó su yoyo a ambos guardias, atándolos uno contra el otro, haciendo que ambas cabezas chocaran por el impulso. Ambos hombres cayeron al suelo de lado y quedaron inconscientes, liberando finalmente a Luwaih.
-Coff… coff…- el chico tosió mientras se frotaba el cuello.
-Luwaih, ¿te encuentras bien?- dijo Sayida corriendo hacia él y mirando aliviada que se estaba recuperando el aliento.
El chico se volvió hacia la heroína con una expresión sorprendida, pues a pesar de su predicamento había alcanzado a verla transformándose, pero a pesar de ello aún no podía creer que Sayida y Malika fueran la misma persona.
-¿Malika? ¿Eres realmente tú…?-
-Shhh…- dijo ella, poniendo una mano en su boca para hacerlo callar- en este momento soy Sayida. Vamos, yúdame a esconder a estos dos antes de que despierten y den la alarma- miró hacia el palacio y frunció el entrecejo- no tenemos mucho tiempo; tengo que rescatar a Ayan-
Luwaih abrió la boca por un momento, pero la volvió a cerrar. Malika había desaparecido de casa la noche anterior, su padre, alarmado por ello, había salido por su propia cuenta de su casa para buscarla hasta que Luwaih lo convenció de que él lo haría. Recordando el incidente entre ella y el sultán, había decidido ir a buscarla al palacio. Jamás imaginó encontrarla a punto de ser ejecutada por dos guardias, y mucho menos teniendo la conversación que ambos tenían en ese momento.
-¿De qué estás hablando?- dijo el chico cada vez más confundido- ¿es… estás hablando del sultán? ¡Has estado desaparecida por más de un día!¡Tu padre está muerto de preocupación! ¿Dónde has estado todo este tiempo?-
La heroína lo miró con tristeza. El pobre Luwaih y su padre ignoraban todo lo que había pasado a su alrededor. No había alcanzado a hablar con ellos sobre su cambio de parecer sobre la propuesta de Ayan, y seguramente ambos estarían muy asustados por su desaparición.
-Lo siento, no quise preocuparlos, Luwaih. Es… es una larga historia- dijo Sayida- por favor, confía en mí y ayúdame con esto. Tenemos unas horas antes de que el sultán sea forzado a desposar a la hija del consejero Hasan. Tengo que salvarlo, ¿entiendes?-
Luwaih no entendía absolutamente nada, pero confiaba en Malika, así que finalmente asintió e hizo lo que Sayida le había dicho. Tenía que confiar en ella por ahora. Sabía que eventualmente Malika le explicaría todo. Mientras que ambos se alejaban del palacio llevando consigo a los guardias inconscientes, Sayida se volvió por un momento a mirar hacia el palacio.
-Espérame, Ayan- dijo ella en voz baja.
x-x-x
Habitaciones de Hasan
Al mismo tiempo
Tras dar la orden de ejecutar a la vendedora de telas y dejar encerrado a Ayan de nuevo en el calabozo, Hasan regresó a sus habitaciones y mandó llamar a su hija. Sabía que ella tampoco estará feliz con el arreglo, pero no tenía opción y tenía que seguir sus órdenes.
La puerta se abrió, y su hija Saira entró acompañada de su chaperona. Con un gesto, Hasan despidió a la otra mujer e hizo que cerrara la puerta tras de sí.
-¿Querías verme, al'ab?- dijo ella seriamente.
-Sí, tengo una misión de suma importancia para ti- dijo el hombre- mañana a primera hora te casarás con el sultán-
-¿Qué?-
-No me respondas así- siseó él haciendo que la chica se callara, pero su expresión molesta no desapareció de su rostro- mañana te casarás con el sultán. Espero que estés consciente de lo importante que es eso para nuestro poder personal…-
-El tuyo, querrás decir- dijo ella- aunque dudo que el sultán quiera dártelo luego de lo que hiciste-
-No tiene opción- dijo Hasan dándole la espalda, abriendo el cajón de su escritorio y tomando algo de él. Saira alcanzó a ver un anillo negro y unos aretes rojos en manos de su padre.
-¿No se te ha ocurrido que no quiero ser parte de esto?- dijo Saira bruscamente.
-No tienes elección, ni Ayan tampoco- dijo el hombre bruscamente- además, no será por mucho tiempo-
Saira sintió un terrible escalofrío al escuchar a su padre decir eso.
-¿No quieres decir que…?-
-Que en algunos días el chico morirá y yo me encargaré de tomar su lugar, todo gracias a ti- dijo Hasan dándole la espalda, guardando el anillo y los aretes en el cajón del escritorio de nuevo- daré la orden de que estés lista para la ceremonia. Puedes retirarte-
La chica se quedó helada y, por un momento, no se movió. No fue sino hasta que escuchó a su padre aclararse de nuevo la garganta que reaccionó y le dio la espalda para salir de la oficina.
X-x-x
Casa de la familia Cafrune
Esa noche
Aliya estuvo a punto de asesinar a Malika, si no fuera porque Luwaih y su padre no lo permitieron. Su mejor amiga había estado tan preocupada como los demás, y estaba aliviada de que estuviera sana y salva.
Luwaih había llevado a Malika y a su padre a esconderse a su casa. Después de cómo Hasan había intentado eliminar a la chica de su camino, Luwaih tenía miedo de que quisiera desquitarse con su padre, y sabía que al menos en su casa estarían a salvo.
Una vez que Muhammad Gadaff se fue a dormir, Malika le explicó a Luwaih y a Aliya todo lo que sabía: que ella era Sayida y que el sultán Ayan era Qat 'aswad. Que Hasan era el dragón Tanin que estaba causando destrozos en la ciudad para hacer creer a toda la ciudad que el sultán no era más que un adolescente irresponsable para intentar robar su trono, y que quería casarlo con su hija para tomar el poder para él mismo.
-Todo esto es demasiado complicado- se quejó Luwaih frotándose la frente.
-No puedo creerlo- dijo Aliya a su vez, apenas conteniendo su emoción- ¡mi mejor amiga es una heroína!-
-Ayan y yo hicimos un plan para vencer a Hasan- dijo Malika. Luwaih hizo una mueca de nuevo; le causaba conflicto escucharla llamar al sultán por su primer nombre- él fingió aceptar casarse con Saira y estar enojado conmigo, mientras que yo escapaba y recuperaba mi Miraculous. El plan es que lo rescataré de la boda y encontraremos su Miraculous antes de pasar a la pelea final-
Luwaih asintió seriamente.
-Quizá…- dijo el chico de pronto- quizá hay algo que pueda hacer al respecto-
-¿Qué dices?-
-Que yo puedo ayudarles- dijo él levantando un poco la voz- he entrado al palacio en el pasado, para dejar los pedidos de especias en las cocinas. Yo puedo entrar al palacio y buscar el anillo de Qat 'aswad mientras que todos están ocupados en la boda y tú intentas rescatarlo-
Malika parpadeó.
-¿Estás seguro de querer hacer eso, Luwaih?- dijo la chica preocupada- es peligroso, y esta no es tu pelea-
-Es peligroso, por eso quiero ayudarte- dijo el chico sonriendo levemente- si Ay… el sultán te hace feliz, haré lo posible por ayudarlos a ambos-
La chica sonrió y se puso de puntillas para besar la mejilla de Luwaih, quien se ruborizó ante el contacto.
-¡Yo también quiero ayudarles!- dijo Aliya golpeando la mesa- ¡no voy a dejar las cosas así, no después de lo que ese bueno para nada estuvo a punto de hacerle a mi mejor amiga, no solo una sino varias veces!-
-Aliya, ya suficientes personas están en problemas por mi culpa- dijo ella- papa, Ayan, Luwaih. No quiero que tú también…-
-Pues mala suerte, Mali, porque voy a ir con ustedes-
-Gracias, Luwaih, Aliya- dijo Malika sonriendo por un momento, pero borró su sonrisa al escuchar las campanas sonando en la distancia, anunciando el matrimonio del sultán- es hora de comenzar-
X-x-x
Palacio del Sultán
La mañana siguiente
Ayan se miró al espejo con una expresión ansiosa. Su boda con Saira acababa de ser anunciada por toda la ciudad, y tras apresurados preparativos ya estaba lista para llevarse a cabo. Los sirvientes habían ido por él para vestido para la ocasión, y ahora lo conducían a la gran sala del trono, donde se llevaría a cabo la ceremonia.
-Esto está mal- dijo Nazim, su consejero y amigo más cercano, arrugando la nariz con una expresión molesta mientras caminaba a su lado- ¿cómo aceptaste casarte con ella, de todas las personas? Además, Hasan no es de fiar: estuvo esparciendo el rumor de que estabas enfermo-
-Está bien, Nazim- dijo Ayan sin decirle nada. Tenía que seguir con el plan de Malika- no te preocupes por eso, estoy seguro de que todo saldrá bien-
-¡Esto no esta nada bien, Ayan!- dijo Nazim alzando la voz- Hasan puede tomar el poder a través de su hija y quitarte tu trono. Y estoy seguro de que eso es lo que quieres hacer. ¡No puedes darle esta oportunidad!-
Ayan sintió una punzada de agradecimiento hacia Nazim. A pesar de que eran pocas veces cuando podía verlo, en las reuniones con sus ministros, el chico seguía siendo un fiel compañero y amigo. Aún así, tenían un plan y Ayan tenía que apegarse a él para emboscar a Tanin y quitarle su Miraculous de una vez por todas.
"Tengo que confiar en Malika", pensó el chico cerrando los ojos y tragando saliva "estoy seguro de que su plan funcionará"
Nazim suspiró tristemente y lo dejó, caminando hacia donde estaban el resto de los ministros esperando a que iniciara la ceremonia.
Los sirvientes colocaron a Ayan en el centro de la sala del trono, en el sitio donde debería estar el novio, mientras que Hasan conducía a su hija frente a él. Saira era una mujer hermosa e inteligente pero… no era Malika. El chico respiró hondo mientras que el consejero le lanzó una mirada de advertencia y se alejaba. Tomó todo su autocontrol no mirar hacia arriba para ver si Sayida ya estaba en posición para atacar. Tenía que tener confianza en ella.
Saira levantó los ojos hacia él, lanzándole una mirada extraña. Parecía una sonrisa. Ayan alzó las cejas confundido por su expresión.
-¿Qué sucede?-
-Ella está aquí- dijo la chica simplemente.
-¿Uh?- dijo Ayan abriendo los ojos desmesuradamente sin saber a qué se refería exactamente, pero Saira no dijo nada mas.
FLASHBACK
Oficina de Hasan, Palacio del sultán
Poco antes
Sayida había dejado a Luwaih y a Aliya en el palacio antes de que la ceremonia comenzara, para que pudieran buscar el Miraculous de Qat 'aswad. Ambos amigos se habían escabullido a la oficina del consejero principal del sultán, y comenzaron a buscar entre sus cosas.
"Tengo que encontrarlo",pensó el chico "no puedo decepcionar a Malika"
-Un anillo negro, un anillo negro- repitió Luwaih.
-Tiene que estar por aquí…- dijo Aliya, buscando entre los papeles del escritorio mientras que Luwaih abrió los cajones apresuradamente, buscando el anillo negro que Malika les había descrito que era el Miraculous del Gato Negro. Incluso les había dicho que encontrarían junto al anillo un pequeño ser en forma de un gato negro.
-¿Qué es lo que ambos hacen aquí?-
La espalda del chico se tensó al escuchar eso y Aliya palideció al escuchar una voz severa detrás de ellos. ¡Habían sido descubiertos! Luwaih se volvió de golpe, para encontrarse cara a cara con una hermosa mujer, ataviada con un traje de boda, que miraba alternadamente a los intrusos.
-Eh… nosotros dos solo…- dijo el chico ruborizándose- los dos estamos aquí para hacerle un favor al sultán-
La recién llegada miró fijamente a Luwaih.
-¿Quiénes son ustedes dos?-
-Somos… somos solo sirvientes…- dijo Luwaih, sin saber qué otra cosa podría responder mientras que Aliya se escondía debajo del escritorio sacudiendo la cabeza. La chica recién llegada se acercó a Luwaih con curiosidad.
-¿Qué estás buscando?-
-Eh…estamos buscando… un anillo, ¿verdad, Ali?- dijo Luwaih sinceramente mientras que Aliya se palmeaba la cara. No era como que la hija de Hasan fuera a ayudarlos, ¿verdad?- escuché que el sultán quiere usarlo el día de su boda-
Por la expresión de la novia, el chico sabía que no le había creído absolutamente nada. Sintió como si tuviera un hueco en el estómago. ¿La chica lanzaría la alarma?¿Los encerrarían o los ejecutarían ahora que los habían descubierto?
-Los dos están con Sayida, ¿no es así?- dijo de pronto la mujer. Luwaih separó los labios por un momento, pero luego los cerró cuando ella siguió hablando- el anillo que buscan está en un compartimento secreto bajo el escritorio. Tienes que tirar de la esquina derecha para que se abra-
El chico la miró extrañado mientras que Aliya se levantaba y buscaba en el sitio donde Saira le había indicado, y efectivamente recuperó el anillo negro con una huella verde en el engaste.
-Lo tengo- declaró la chica.
Sorprendido, Luwaih levantó los ojos hacia la novia, y se sorprendió al verla a escasos centímetros de su rostro.
Saira puso de puntillas, y por un momento Luwaih pensó que lo iba a besar. Sus mejillas se encendieron y dio un paso atrás. En vez de ello, la chica le susurró algo al oído.
-Mi padre está planeando asesinar al sultán tan pronto como la boda termine- dijo ella en voz baja- sálvenos de esto-
Al volverse a ellos, Aliya aguantó la risa y se dirigió hacia la puerta, donde la heroína los estaría esperando.
-Yo… le llevaré esto a Sayida. Les daré un poco de privacidad- dijo Aliya con una sonrisa traviesa, mirando alternadamente a la novia y a Luwaih, haciendo que sus rostros se enrojecieran ante la sugerencia.
FIN DEL FLASHBACK
"Va a estar bien. Tengo que confiar en Malika", se repitió Ayan.
Hasan se colocó entre ambos chicos y unió sus manos para comenzar la ceremonia. Esforzándose por no mirar hacia arriba, Ayan se volvió hacia Saira con una expresión preocupada, idéntica a la de ella. La vio tragar saliva.
-Ya casi está hecho- dijo Hasan para sí mismo con una sonrisa maliciosa- solamente falta que…-
Pero no alcanzó a terminar su frase, pues el yoyo de Sayida se enredó alrededor de la cintura del sultán, rodeándolo por completo y tirando de él para subirlo al techo.
-Aaaaah…- exclamó Ayan por la sorpresa.
-¿Pero qué…?- dijo Hasan en voz alta, mirando hacia el sitio donde el sultán había desaparecido.
-Lo lamento, Tanin, pero yo me opongo a este matrimonio- dijo Sayida en tono burlón desde el techo junto al sultán, haciendo enfurecer a Hasan. Un murmullo recorrió la sala entre todos los presentes que habían acudido a mirar la boda. La heroína pasó el anillo a Ayan, quien sonrió aliviado de haber sido rescatado por su sayidati.
-Gracias- sonrió Ayan mientras que se ponía el anillo en su dedo con una sonrisa, mientras que todos los presentes murmuraban entre sí, sorprendidos de la manera en la que la heroína había llamado a Hasan.
-¿Sayida lo llamó Tanin?-
-¿El malvado dragón era Hasan todo el tiempo?-
-No puede ser…-
-Y pensar que Hasan tenía en sus garras al sultán…-
-¡Es un traidor!-
Hasan miró enfurecido a los dos chicos, pero ninguno de ellos se sintió intimidado por el villano. Como respuesta a sus amenazas, Ayan deslizó su anillo en su dedo. Plagg apareció frente a sus ojos.
-¡Chico idiota! ¿Cómo te atreves a asustarme de esa manera?- exclamó el kwami- ¡te dije que tuvieras cuidado!-
Ayan sonrió levemente y levantó su mano derecha.
-Ya me regañarás más tarde, ahora tenemos trabajo que hacer. Plagg, transfórmame-
Finalmente Sayida y Qat 'aswad estaban juntos para pelear contra Tanin.
-¿Estás listo para hacer esto, gatito?- dijo la heroína.
-Siempre estoy listo para pelear junto a ti, sayidati- dijo Qat 'aswad antes de volverse al consejero- vamos, Hasan. Terminemos con esto de una vez-
-¡Ya verán, mocosos!¡Terminaré con ustedes como debí haber hecho desde el principio!- dijo Hasan, descubriéndose el cuello para mostrar el collar que llevaba- Longg, transfórmame-
Y finalmente, delante de todos se reveló que Hasan era el temido dragón Tanin, el cual había causado desmanes en toda la ciudad, y que su sultán era el héroe Qat 'aswad. Todos los invitados de la boda huyeron despavoridos, dejando a los héroes pelear solos contra el dragón. Aliya y Luwaih se ocultaron detrás del trono junto a Saira y Nazim, el amigo de Ayan.
El dragón no retrocedió, entrecerró los ojos mientras que levantaba su espada.
-¡Dragón de agua!-
Tanin se lanzó contra el sultán en forma de dragón de agua, pero Qat 'aswad lo rechazó haciendo girar su bastón. Intentó lo mismo contra Sayida, pero la heroína lo detuvo con relativa facilidad usando su yoyo
-Tenemos que encontrar una manera de atraparlo de una vez por todas, sayidati- dijo el chico mirando de reojo a su compañera, pero sin quitar su atención del villano- no podemos dejar que escape-
-Supongo que para esto necesitamos un poco de suerte- dijo ella levantando su yoyo- LUCKY CHARM-
Un costal lleno de arena cayó en sus manos.
-Como si en el desierto no hubiera suficiente arena- dijo Qat 'aswad mirando un poco frustrado lo que le había dado el Lucky Charm, pero tenía confianza de que su compañera pudiera encontrar la respuesta al enigma- ¿qué piensas hacer con eso?-
Sayida sonrió con esa expresión que su compañero supo que tenía un plan.
-Prepara tu poder- dijo Sayida entrecerrando los ojos- necesito que destruyas la espada de Tanin, sin ella no se puede transformar-
-Hecho- dijo el chico- CATACLISM-
Tanin rió maliciosamente.
-¿Qué pretenden hacer con un saco de arena y tu absurdo poder?-
-Ya lo verás- dijo Sayida con una sonrisa astuta- ¿no te has dado cuenta? Ganes o pierdas esta pelea, jamás tendrás el poder del sultán. Todos en la ciudad saben que manipulaste a Ayan para tu beneficio y que aterrorizaste la ciudad como el dragón-
-No ganaré, pero les causaré el mayor daño posible a los culpables de mi desgracia- dijo Tanin- y si puedo destruirlos a ambos, lo haré. ¡Dragón de Agua!-
El hombre se lanzó contra Sayida, pero ésta abrió el costal de arena y lo vació frente a ella, haciendo que el agua que era el dragón fuera absorbida por la arena. Tanin gritó y se materializó para escapar de la arena, pero Qat 'aswad ya estaba listo, y destruyó su espada con su poder.
-¡NOOOOOOO!-
Sayida aprovchó su distracción y le arrancó su Miraculous, obligándolo a detransformarse. El kwami de Tanin, un pequeño dragón rojo llamado Longg, cayó agotado en las manos de la heroína, quien le ofreció algo de comer y lo consoló.
-Ya, todo estará bien, pequeño- le dijo Sayida a Longg- ya estás a salvo-
-¡Maldita perra!- gritó Hasan con dirección a Sayida- ¡no mereces ser reina, no eres más que una sucia callejera! Debí molerte a palos cuando tuve la oportunidad y destruir todo lo que…-
PAFF
Una bofetada de parte de Qat 'aswad lo tiró al suelo.
-¡No te atrevas a hablarle así a mi sayidati!- siseó Qat 'aswad antes de detransformarse en el sultán y volverse a los soldados- ¡guardias, arréstenlo inmediatamente! Y asegúrense que nadie lo busque en el calabozo.
Mientras veían a los guardias llevarse al hombre, Saira respiró aliviada, mientras que Aliya y Luwaih salieron de su escondite, mirando a los héroes como si no creyera lo que estaba viendo cuando Sayida se detransformó en Malika. Nazim, el amigo de Ayan, se rascaba la cabeza sin poder entender aún lo que acababa de pasar.
Los amigos de Malika los alcanzaron.
-¡Oh por Alá, mi mejor amiga es tan genial!- gritó Aliya dando algunos saltitos de emoción. Luwaih, sin embargo, aún tenía un aspecto que no podía creer lo que había visto.
-Ustedes dos están completamente locos- dijo Luwaih finalmente.
x-x-x
Templo de los Guardianes
Época actual
Adrien y Marinette escucharon el relato de Malika y Ayan hasta el final sin decir palabra alguna. Estaban sorprendidos de que, como ellos, habían descubierto sus identidades en circunstancias que no eran las ideales, pero habían finalmente las cosas se habían resuelto porque se tenían mutua confianza.
-¿Qué fue lo que sucedió después?- preguntó finalmente Adrien al ver que Tikki se había detenido
-El sultán Ayen se casó con Malika- dijo Tikki con una sonrisa- y aunque el viejo guardián estuvo a punto de quitarle el Miraculous a Qat 'aswad, tanto Malika como Plagg intercedieron por él, explicándole que había cambiado al lado del bien antes de la derrota de Tanin, y finalmente aceptó dejárselo-
-Me alegro por ellos dos- dijo Marinette con una leve sonrisa- espero que nosotros tengamos la misma suerte de conservar los nuestros-
Adrien meditó la situación, pensando que quizá eso le daba una idea para que los guardianes actuales no les quitaran sus Miraculous a ellos dos. ¿Cuál había sido la clave en esa historia? A pesar de que eran enemigos en un principio, los dos habían logrado trabajar juntos al final porque confiaban uno en el otro. Ambos arriesgaron sus vidas para que su plan funcionara. Quizá podía… hacer un esfuerzo para arreglar las cosas con Marinette.
-Bueno, chicos- dijo la kwami aclarándose la garganta- es hora de que se vayan a dormir, o mañana Jian y Mei les van a dar otra paliza mañana-
-Tikki tiene razón, será mejor que nos vayamos a dormir porque nos espera un largo día- dijo Adrien levantándose de la cama y volviéndose a Marinette- buenas noches, ma lad… digo, Marinette-
-Buenas noches, Adrien- dijo ella sonriendo levemente. Adrien dudó por un momento, pero finalmente se acercó a besarla en la mejilla como despedida antes de salir de la habitación. Marinette lo miró alejarse con una leve sonrisa.
Tikki y Plagg se lanzaron un par de miradas cómplices antes de separarse también, siguiendo cada uno a su portador.
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CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Se terminó la historia de Ayan y Malika terminó, pero Adrien y Marinette aún tienen mucho que aprender para poder pelear juntos. En el segundo día de entrenamiento Mei y Jian no pretenden hacerlo fácil. Muchas gracias a todos por seguir leyendo y por sus reviews. Nos leemos pronto.
Abby L.
