17. Otro Tipo de Guerra
Draco estuvo listo muy temprano. Él sabía cómo cuidar de su apariencia. Su madre siempre había estado muy preocupada en eso. Siempre. Ella había sido muy cuidadosa en sólo comprar y usar el tipo de cosas que la hacían ver aún más bonita. Le había enseñado eso a su hijo. Él se acostumbró, y así como pasa con los hábitos que una vez que están establecidos es difícil liberarse de ellos. Limpio y con la apariencia de un aristócrata se sentó en el escalón hacia su cuarto. La última noche no pensó en preguntarle a Hermione a qué hora iba al desayuno. Así que ante la duda iba esperar por ella ahí. Había muy pocas posibilidades de que se hubiera ido ya, porque el desayuno empezaría en 15 minutos.
Después de unos 20 minutos de esperar pacientemente él percibió que alguien se acercaba. Era Weasley, una reacción rápida era querida.
No iba a permitirle llegar a ella tan fácilmente. Se levantó y caminó hacia su puerta. Por supuesto que va a ser muy claro qué era lo que estaba haciendo, pero no le importaba lo que Weasley pudiera pensar de él. Iba incluso a saludarlo si era necesario.
Cuando Ron lo vió caminando hacia la puerta de Hermione, se detuvo en sus pasos. El maldito tipo obviamente quería algo con ella, con su chica ¿Cómo era posible que ella no se diera cuenta? De cualquier manera, aunque esta ocasión el mono ese le había ganado a llegar a Hermione, su tiempo y el de ella eran más compatibles, se mezclaban más fácilmente. El tipo no tomaba ninguna clase con ellos, y ni siquiera podía tomar su comida a la misma hora que ellos. La suerte estaba de su lado. No había necesidad de mirar su tonta cara en esta ocasión. Giró y se dirigió en la otra dirección, hacia el comedor.
Draco estaba tocando la puerta de Hermione, y sin miedo volteó a ver a su oponente; estaba alejándose. Eso había sido fácil. Esta era una guerra nuevamente, y en esta guerra se iba probar quien la necesitaba más.
Hermione abrió su puerta para encontrar su amigo más reciente con una apariencia muy diferente a la noche anterior.
-Hola hermosa -dijo él, observándola con una sonrisa, muy seguro de sí mismo, después de que una pequeña batalla había sido ganada. Tratando de descifrar qué tan apropiada había sido esta hora para tocar a su puerta la observó, ya tenía su uniforme puesto, pero su cabello se veía todavía húmedo debido a su baño. Nunca la había visto así. Su cabello se veía menos esponjado, eso hacía que sus rasgos se vieran diferentes. Igual de hermosos, pero diferentes, similar a cuando los muebles de un cuarto se colocan de diferente manera dando otra perspectiva de lo mismo.
-Buenos días Draco, es muy bueno verte de tan buen humor y ¿a qué evento de corbata negra vas a ir tan temprano? -Carambas ellos eran tan diferentes en ese aspecto. Él sabía cómo usar las ropas en su favor.
-Uno que se llama desayuno, pero solamente si me dejas ir contigo.
-Me encantaría, déjame tomar mis cosas y podemos irnos.
-¿Necesitas tiempo para arreglar tu cabello? -Su madre nunca dejaba simplemente que su cabello se secara sin hacer un millón de cosas con él.
-No, sólo necesita terminar de secarse por sí mismo.
…...
Llegaron al desayuno. Todo el mundo estaba ahí. Draco cargaba su bolsa le dijo que era solamente un gesto cariñoso y que además él no traía nada con el.
Por supuesto cuando los Slytherin se dieron cuenta que estaban ahí, juntos nuevamente, hubo un alboroto en su mesa. Estaban ganando el partido.
-Buen trabajo mi amigo -Dijo uno de los estudiantes en una voz muy fuerte.
-Me haces sentir orgulloso -dijo otro
-Y seguimos anotando -dijo un tercero
El que no se le veía mucho, el haber estado en la cárcel, el ser la persona más joven con una marca en él y aún parecer tan cercano a la bruja más inteligente de su edad, inducía curiosidad en muchos de ellos. La mesa Slytherin fue regañada nuevamente por el desorden.
-Esto es divertido -dijo Draco sonriendo muy entretenido- me siento importante.
Ella se rió un poquito y movió su cabeza juguetonamente. Llegaron a su mesa y se sentaron junto a Luna, ella tendía a siempre tener espacio alrededor de ella.
Estaba más claro para Hermione ahora qué diferentes eran las personalidades, de Draco y de Ron. Su ex tendía a retirarse en circunstancias retadoras, mientras su nuevo amigo era un muchacho muy desinhibido. Las estrategias de su ex eran indirectas, menos eficientes, mientras que su amigo más reciente nunca se veía asustado de pedir lo que quería. Tenía que admitirlo, era muy agradable ser claramente pretendida.
Realmente deseaba que ellos dos pudieran llevarse bien, pero tenía miedo de que las intenciones desinhibidas de Draco pudieran hacer más difícil para su ex que se relajara y le diera una oportunidad.
Platicaron, mientras comían su desayuno Draco trató de será agradable alrededor de sus amigos, aún tratando de enamorarla. Harry lo notó con sorpresa. Nunca había visto a su amiga como una muchacha que pudiera atraer atención de los chicos. Claramente la veía como su hermana. La idea nunca se le había ocurrido de que alguien pudiera verla como una mujer atractiva, pero ciertamente debería de ser, de cualquier manera que ella lo fuera. O entonces ¿cómo explicar a Víktor, a Cormac, a Ron y de todas las personas a Draco Malfoy? Era increíble ¿Cómo había eso sucedido? Draco , el chico que la había molestado y despreciado. No había duda ahora del cambio que ella le había asegurado.
Era muy claro que el chico sentía algo por ella, notó Harry. Aunque, parecía que sus sentimientos no eran recíprocos. Ella actuaba normal, como con cualquiera de sus amigos.
Cuando era hora de ir a clase Draco quería saber cuál era su última clase antes del almuerzo, en caso de que estuviera cerca, pudiera entonces ir a encontrarla y caminar con ella hasta el comedor. Eso fue lo que le dijo pero de hecho estaba planeando en hacer que sucediera.
…
A la mitad de su segunda clase esta mañana ella encontró una pequeña bolsita de perlas de chocolates en la bolsa lateral de su mochila, con una nota que decía: en caso que necesites alimentar tu dulzura, un beneficiario de ella.
La hizo sonreír, quién podía haber imaginado que su amigo podría ser así de detallista, y todo había comenzado debido a una coincidencia que parecía mágica.
…..
Él había estado pensando, aquí y allá, en medio de su trabajo escolar, acerca de las cosas que disfrutaba hacer. Pensaba que sería mejor si le mostraba algo en lo cual ella no fuera tan buena. Pero iba ser difícil; esta chica era sorprendente. Después de pensar mucho, el recordó que la había visto volar en una escoba y parecía no tener habilidad y estar asustada. Eso era. Le iba a mostrar cómo lo hacía mientras la ayudaba a mejorar. Su emoción se desvaneció cuando recordó que sus amigos y el ex que le desagradaba, todos ellos eran muy buenos volando en una escoba. No había duda de que al menos uno de ellos hubiera tomado la iniciativa de ayudarla. ¡Oh bueno! Tendría que seguir pensando, quizás mañana. Este día estaba ya muy retrasado.
Tenía que apurarse para ir al almuerzo con Hermione, porque no había comprado ni enviado el libro a su madre. Tendría que hacerlo por la tarde; entonces, no habría posibilidad de estar con ella esta tarde. Y estaba ya bastante atrasado en su tarea, por primera vez en este periodo extraordinario. Tenía que apurarse a terminar, al menos lo que se necesitaba para ese día, pero aún quería mostrarle que tanto la quería, siguiéndola como una sombra.
Además esa era una buena manera de mantener al ex lejos de ella.
Esta vez no tuvo tanta suerte, Ron le había ganado, ya estaba allá con ella. No había problema, él no tenía miedo de la situación, no ahora que no podía besarla.
-Hola preciosa… Weasley -el los saludo.
Ron no estaba contento, ni siquiera se molestó en responder, solamente murmuró con labios torcidos: -estamos ocupados.
-Ron -Hermione le reprochó- Draco va a ir con nosotros al almuerzo.
-Creo que necesitamos un poco de privacía, tú y yo íbamos a hablar -dijo un incómodo Ron.
-Nosotros de hecho acordamos en encontrarnos para ir al almuerzo juntos -No era completamente la verdad o una mentira, era algo en medio de ambas cosas. Algo que le ayudaría a evitar conflictos con su ex-. Pero podemos caminar juntos hacia allá ¿verdad?.
-¡Claro que si hermosa! -agregó Draco, él iba a caminar el kilómetro extra para molestar a su rival y tratar de enamorarla.
-No creo. Yo puedo hablar contigo después, en circunstancias más agradables. -añadió Ron e inmediatamente se fue de ahí ¡Por Todos los diablos! Pensaba él ¿Le había dicho o no? El maldito tipo quería algo con ella, y ella había sido tan tonta. ¿Quizás le había estado mintiendo? o quizás era tan cerrada de su cabeza que no se había dado cuenta de lo que era extremadamente claro.
Pero él iba a idear algo para desquitarse de ellos. No tuvo que pensarlo mucho. Lavender podía oler la carnicería y estaba lista para aprovechar la oportunidad. Ella estaba caminando con con su amiga hacia el comedor; cuando ya casi llegaban ahí, lo vieron. De hecho habían estado hablando de él, de la que, aparentemente ahora, era su ex y del drama alrededor de ellos.
-Hola Ron -las mejores amigas lo saludaron. A ella le gustaba tanto. Lo admiraba y no le importaba hacer lo necesario para que volviera enamorarse de ella. Sufrió cuando la dejó y otra vez cuando descubrió que él y la sabelotodo eran una pareja. Pero estaba lista para dejarle saber que ella estaba disponible por el momento y aún estaba interesada.
¡Maravilloso! Pensó él, esas chicas eran la herramienta perfecta para hacer daño. Comenzaron a hacer conversación y se sentaron juntos a la mesa. Iba a darle tanto placer herirla.
Cuando Draco y Hermione llegaron al comedor, había nuevos acomodos en la manera en que la gente estaba sentada. Así que esta vez se sentaron enfrente del Luna. Era muy obvio lo que el ex quería lograr, pensó Draco, pero dos pueden jugar ese juego, Y comenzó a abiertamente mostrarle más afecto, tocando su mano, su brazo, su espalda, ofreciéndole pruebas de su comida con su tenedor, usando frases cariñosas, haciéndola reír, mirándola con miradas enamorados, jugando un juego de seducción muy seguro de sí mismo. Una actividad que requiere seguridad en sí mismo, porque el rechazo público es más doloroso.
Para el final del almuerzo Ron y Lavender estaban entrando en confianza, la mano de ella en su pierna; la de él, a veces en su cintura.
Draco movió un poco del cabello de Hermione para ponerlo detrás de su oreja, se acercó a ella y le dijo en voz baja: -recuerdas mi plan para hacer que tu ex muera de celos ¿quieres intentarlo?
Los dos se rieron de buena gana, pero ella dijo, aún sonando divertida: -no ahora, Draco, no ahora.
Era muy claro para Luna que algo estaba sucediendo entre ellos, así que les preguntó: ¿Ustedes dos son novios finalmente?
-No -respondió Hermione un poco incómoda, moviéndose en la banca.
-Bueno - agregó Luna-, entonces deberían serlo ¿Cuántos chicos en esta escuela te han dado flores tan hermosas como las que te dio Draco? Y además,seriamente dudo que ninguna otra chica de la escuela haya recibido algo remotamente tan bello.
-¡Gracias Luna! Deberías de ser mi abogada -Y le ofreció un saludo con su puños.
Ginny escuchó y volteó a verla para preguntar ¿Draco te dió flores? -Todo el mundo estaba tratando de poner atención, en tan breve periodo de tiempo el chico Slytherin estaba mostrando que era una buena pareja potencial para la bruja más inteligente de su edad.
-Sí -asintió Hermione.
-Y eran las flores más maravillosas que yo jamás he visto -añadió Luna.
Ginny volteó a ver a su novio -¿escuchaste eso? -Y ella le dio un golpe en el brazo- quizás deberías de aprender un poco de él.
- ¿Saben? -continuó Luna- yo creo que muchos de nosotros estaríamos contentos de que ustedes dos fueran una pareja -Ella sentía que su querida amiga merecía ser tratada como la princesa que era. Quizás no era la más hermosa, no era exuberantemente bella como Lavender, Pansy o Ginny, pero tenía lo más importante a la larga, un alma increíble y un corazón de oro.
Draco volteó a verla, y ella simplemente se enrojeció y trato de evitar los ojos de todos concentrándose con mucho interés su comida.
Sí, era un riesgo, el pretender a una chica que no ha mandado señales claras claras de que te quiera, es una tarea que muchas veces genera ansiedad, pánico, errores, malas interpretaciones. Un baile complicado, donde a veces la mitad de la posible pareja pisa dolorosamente los pies del otro. Para algunos, se siente tan terriblemente difícil que se resignan a no hacer nada, a simplemente esperar, con la esperanza de que el otro haga lo que es necesario. Ron había hecho exactamente eso, pero ella definitivamente merecía alguien que estuviera dispuesto a soportar el ritual emocionalmente demandante de enamorarse.
…...
El tiempo pasaba lenta y dolorosamente. Un millón de preguntas creándose en su cabeza. Él, tratando de acercarse a ella, ella, manteniéndolo en la zona de amistad. Lo había dejado la abrazara muchas veces; siempre. Lo disfrutaba como nada más, pero sólo eso, no lo dejaba avanzar un centímetro extra.
Un día estaban sentados bajo un árbol, trabajando en la carta que él iba a enviar a su tía. La modificaron aquí y allá. Hermione escribió ahí, bajo el árbol, cuatro párrafos para agregar como una introducción de su parte. Draco estaba todo el tiempo pensando en qué hacer con ella. Sí, él quería conocer a su tía y a su sobrino pero ese objetivo perdía fuerza junto a su necesidad por Hermione. Improvisó una razón para poner su brazo alrededor de sus hombros. Su mente había estado trabajando muy duro todo este tiempo, siempre tratando de navegar la corriente de sus respuestas. Ajustando cada uno de sus movimientos para tratar de acercarse más a ella. Preguntándose constantemente a sí mismo que podría ser lo que ella quisiera en este momento.
La carta estaba ahora lista para ser enviada al siguiente día. Y él imaginó, después de un largo día y de haber estado trabajando en la carta por un tiempo, que ella quizás podría estar cansada -¿Te importaría si cierro mis ojos por unos momentos? Me siento cansado -le dijo, para ver si ella quería hacer eso también, si quería. Ambos cerraron sus ojos, sin embargo él no se relajó; no era un momento para no poner atención, era un momento para sentirla, para percibir su fragancia. Su cabeza acurrucada entre su pecho y su mejilla.
Ella estaba en el paraíso también, extremadamente relajada. Sintiéndose protegida por su fuerza, atraída por el delicioso aroma de su cuerpo, tranquilizada por su calor. Lo pudo identificar, el sentimiento de sentirse completa, de no querer estar en ningún otro lugar, de querer permanecer así por siempre, de querer abandonarse en sus brazos. Sin embargo, desafortunadamente para él, lo que ella diría que estaba sintiendo no era amor de parejas, era más bien algo como amistad, amor de amistad. Él se quería fundir con ella, ella solamente quería ser cuidada de esa manera.
Algunas veces él se sentía frustrado. Quería saber ya que era lo que iba pasar entre ellos, y tenía que recordar de las palabras de ella: había una posibilidad, necesitaba intentarlo, ella había enfrentado dolor también.
Se había convertido en una parte de su vida, al comienzo de la semana, necesitó trabajar duro para mantener a su ex lejos. Poco a poco, sin embargo, parecía que el ex se estaba sintiendo más cómodo con Lavender, ella era una muchacha muy bien informada en las maneras del amor. Había continuado aprendiendo después de su tiempo con Ron.
Ese lunes pasado Draco, finalmente, no había ido a comprar el libro, Hermione le ofreció prestarle uno. Le sugirió "El principito". Era lo suficientemente corto y rápido de leer para que su mamá pudiera terminarlo dentro del periodo de tiempo tan corto. Él había enviado una nota a su madre el domingo en la noche disculpándose por no haber enviado el libro; había estado muy ocupado. Le prometió que el libro llegaría el lunes por la noche. Ahora le envió otra nota diciéndole que libro llegaría a más tardar el martes por la mañana. Le explicó que era un libro que su querida amiga le iba prestar. Hermione también envió una nota a su mamá, pidiéndole que por favor buscara el libro y se lo enviara con el ave de regreso a la escuela. Fue muy sencillo para su madre encontrarlo; su recámara estaba muy bien organizada.
El martes, durante el almuerzo, ellos platicaron acerca de muchas cosas y acerca de quidditch. Sus amigos amaban a hablar de eso. Entonces Draco se enteró de que nadie se había molestado en tratar de ayudarla a mejorar sus habilidades. Hermione se sentía un poco avergonzada era una de las peores en la escuela para manejar el instrumento. En todas las ocasiones que jugaba con ellos, sólo como un favor para completar los equipos, ella estaba segura que era más un riesgo para su propio equipo. Ellos la molestaron juguetonamente acerca de eso. Se reían recordando todas las experiencias graciosas y ridículas que habían tenido cuando jugaban con ella.
-No te preocupes, te voy a ayudar a que mejores -le dijo Draco sintiendo ternura.
Harry lo vio tratando nuevamente de ganar su corazón. Se sentía conflictuado. Había solamente una Hermione y no estaba seguro de con quien deseaba que se quedara. Probablemente con ninguno de ellos. Se sentía un poco mal por Draco sin embargo. Al menos Ron había tenido su oportunidad con ella. Pero en este caso parecía que ella no estaba muy interesada de esa manera en su nuevo pretendiente.
Comenzando ese mismo martes, él comenzó a llevarla al campo de quidditch todas las tardes. Preguntó por aquí por allá consejos para enseñar a alguien ese tipo de habilidad, a su tíos, a sus profesores, incluso a la profesora McGonagall. Él estaba en la mente de todos en la escuela. Podían oler sus intenciones. Todo el mundo ha estado, alguna vez al menos en la vida, en las mismas circunstancias. El amor es universal, un precio que casi todo el mundo tiene que pagar para estar vivo. Uno se podía identificar fácilmente. Secretamente todos sus maestros estaban echándole porras. Algunos estudiantes también. Los profesores muy orgullosos de él, de que supiera algo que a veces no se aprende tan pronto, que no es ninguna vergüenza intentar.
Le dijeron que era importante que ella quisiera aprender. Era mejor si lo disfrutaba o se divertía en el proceso. Tenía que hacerse a su propio paso. Ella era el marcador. Era importante que no se sintiera avergonzada, presionada o ridiculizada. Y él necesitaba entender en su propia mente cómo hacía las cosas, para así ser capaz de explicar los pequeños detalles.
-Tengo miedo -le dijo Hermione jugando, la primera vez, pero en realidad si estaba asustada, sus manos estaban húmedas con ansiedad.
Él le dijo que no necesitaba preocuparse. Iban a ir juntos en su escoba . Él los iba a llevar despacio y cerca del piso. Ella iba ir detrás de él sosteniéndose abrazándola a él, de esta manera se iba acostumbrar a la experiencia de volar. Poco a poco él comenzó a volar más alto y menos despacio. Después de horas ella comenzó a sentirse cómoda para intentarlo ella misma. Pasaron muchas horas en el campo durante esa semana era una actividad difícil para ella. Para él podría haber sido aburrido si no fuera porque lo estaba haciendo con ella. Disfrutando su compañía. Sus manos alrededor de él o en él. El sentimiento de estar haciendo algo para ella. La posibilidad de estar juntos.
Como parte de su plan de enseñarle, la iba a llevar a un lugar especial. Tuvo que contactar algunas personas rápidamente. Un par de sus tíos del lado de su padre. Quería que se le diera permiso de ir a una cabaña en las islas Canarias. Sus padres habían sido dueños de una, no más. Pero él sabía que algunos de los miembros de su familia aún las tenía.
Al final resultó que no fue tan difícil, uno de sus tíos estuvo de acuerdo rápidamente. Él le explicó que solamente deseaba usar la playa protegida, el baño y el vestidor fuera de la cabaña por unas cuantas horas. El tío no tuvo ningún problema, ellos iban muy poco ese lugar. La cabaña era solamente un lujo que podían darse a sí mismos en caso de que fuera necesitada de vez en cuando. Como un collar de piedras preciosas, que solamente es usado ocasionalmente. O los pianos de cola, o las albercas o las de canchas de tenis en sus mansiones, raramente usadas pero aún mantenidas porque podían hacerlo.
Aún tenía que asegurarse de que ella tuviera los papeles adecuados para viajar fuera del país. Si los tenía.
Le dijo que necesitaba llevar un traje de baño. No estaba planeando nadar, pero si ella quería hacerlo, lo podían hacer. También debería de traer un cambio de ropa, en caso de que las suyas se mojaron. debería vestir ligero porque el clima era cálido quizás caliente. Ella quería saber adonde iban a ir, pero él le dijo que era una sorpresa. Le podía dar un sobre con la dirección del lugar a donde iban, en caso de que ella quisiera dejarle saber a sus padres. Finalmente estuvo de acuerdo. Le mandó una nota a sus padres para decirle que iba a salir del país con Draco el domingo. Les mencionó que iba hacer una sorpresa pero que querían dejarles saber adonde iban a ir.
