Loud House y Berserk no son mios, sino de sus respectivos creadores.
Ahora, en un mundo lejos del caótico, ruin, corrupto, traicionero y lleno de supuestos dioses que controlan la casualidad y el destino de las personas. Casi a dos años de la desaparición de Lincoln Loud, ha habido una caida en la familia Loud con el paso del tiempo resumido desde un principio.
Comenzó desde que Lincoln se habia ido de ese mundo gracias a Lisa. Como era evidente, nadie se habia dado de la ausencia del hijo unico en ese momento hasta que era ya hora de la cena.
Fue ahi cuando notaron finalmente la falta de Lincoln en el lugar, cosa que empezo como una extrañes de parte de la familia, siendo que según en palabras de Lynn, la ultima vez que lo vio fue a encerrarse a cuarto, de ahi en adelante nunca lo vio el resto del dia. Y termino siendo una situación alarmante cuando llamaron a la residencia de los Mcbride para estar seguros si Lincoln no habia ido a visitar a Clyde sin darse cuenta.
Pero sus preocupaciones solo aumentaron cuando ellos le confirmaron que tampoco lo habian visto.
Desde ese momento; casi toda la familia Loud se fue costa abajo.
Ahora estaba en panico con la situación y tuveron que hacer contactos con amigos, conocidos y familiares de la ciudad para intentar hallar alguna pista del paradero de Lincoln.
No hubo ninguno, y la situacion era aun mas tensa cuando la policia intento investigar la desaparición del chico de 12 años y tampoco fue de ayuda. Casi todos estaban
Casi.
Lisa, quien era la unica que sabia la verdad, aunque sabia como no mostrar mucha expresividad o alguna actitud que delatara lo que realmente ocurrio com Lincoln, con tanta presión y el ambiente depresivo que habia cambiado a la familia tuvo que alejarse de eso encerandose en su habitacion usando como excusa que usaria alguna red de vigilancia para encontrar algun rastro de Lincoln.
Todos confiaron en ella esperanzadoramente, pero no sabian que nada iba suceder.
Pasaron los meses despues del suceso; y los cambios se hicieron presentes.
El ambiente alguna vez caóticamente familiar y divertido se convirtió en uno depresivo y nada familiar. Todos se ocultaron en su dolor y arrepentimiento.
Otro de los cambios fue que hasta ahora tres miembros mas se fueron del hogar de los Loud.
Lori, como era obvio, fue la primera(o mas bien segundo) en salir de la casa Loud. Su carácter y actitud dura, mas la responsabilidad que tuvo que cargar se ha ia ido al caño despues de lo que paso. Intento de la mejor manera posible tratar de mantener. Unos meses despues de cumplir dieciocho años, habia terminado la escuela y fue la universidad a estudiar derecho.
Dentro, estuvo aliviada de irse de ahi, porque fondo sabían que las cosas irian a peor paso a paso. Y no queria estar ahi para presenciar eso.
Leni fue la segunda en irse. A pesar del dolor y sufrimiento interno similiar a quienes sufria el resto de su familia, intento desde el ultimo minuto que vivio en esa casa de darle una sonrisa a la vida de una familia separada y deprimida. Pero se habia ido cuando ingreso(de alguna manera que ni siquiera su familia supo) a la escuela de moda, se despidio de todos y ahi quedo lo ultimo de la animosidad que tuvo esa familia.
Y ahora fue el turno de Luna quien se habia ido de la casa Loud, pero no de la mejor manera. Meses antes de la epoca actual. Luna fue invitada su banda a recorrer el estado como una gira. Ellos se lo tomaron como una oportunidad para darse a conocer su musica y logran con exito sus metas.
Para Luna. Fue solo una excusa para salir de esa casa de tormentos.
Pero al final. Eso termino en una calorosa discusion sobre el asunto que ningun miembro
—Este lugar... tiene demasiados recuerdos, muchos sobre el. Este lugar dejo de llamarse mi hogar cuando el se fue... solo estar aqui me hace recordarlo, ¡no saben cuanto odiamos hacerlo!
No hacia falta decir mucho para transmitir esa angustia y dolor en las palabras de Luna ese dia. Todos se sentian así, inclusive Lori y Leni antes de que se fuera, ¿pero que podian hacer? Mudarse no cambiarias las cosas en el como se sentian por la falta de Lincoln en sus vidas, pero todos debian estar juntos para apoyarse mutuamente, pero unas simplemente tenian que seguir con sus vidas lejos de la familia y otras se escondian en su dolor.
¿Acaso era la intencion o simplemente nadie sabia como apoyarse el uno al otro?
¿O era que su familia simplemente se habia vuelto rota?
Lynn señor y Rita no pudieron hacer mas que dejarla ir, cosa que la Rockera Loud lo tomo como un alivio. Se despidio de todos y les deseo lo mejor posible en recuperarse de esta situacion.
Para su desfortuna; las cosas seguian igual.
Pero una persona quizas trataria de cambiar las cosas e intentar arreglar a esta familia rota y desigual de una manera que nadie podia pensar que haria.
En esta ocasion, nos vamos al presente, directamente en la perspectiva de Lucy Loud.
Era una tarde en Royal Woods, un día relativamente normal para el quien salia de su casa a menudo y disfrutaba este ambiente. Las aves cantaban, el sol lo reflejaba mas que calentarla, y estaba sola caminando.
¿Porque incluso se fijaba en ese tipo de cosas tan intrascendentes bajo su mirada en este momento?
Quizas porque necesitaba distraerse de muchas cosas que han rondado en su cabeza durante los últimos días, y era algo que no podía dejar de pensar.
O mas bien; era algo que no podía dejarla de sentir un monton de emociones o incluso con dudas con respuestas que debia resolver.
Era mejor estar sola sin hacer ninguna escena o algo sospechsamente raro en su comportamiento. Y aqui estaba, caminando sola desde la escuela directo a casa.
Sus padres le habian mandado un mensaje y le avisaron que tuvieron demasiados retrasos para que fuera a recogerla.
Suspiro.
Compresible, pero era lo mejor estar en solitario en momentos asi, como lo habia dicho antes, era lo mejor. Ademas, ella se podia cuidar sola.
Dejando esos pensamientos de lado. Necesitaba llegar a casa pronto.
Al dar un paso directo dentro del piso de la casa. La energia que sintió ahora fue diferente. La habitual desde hace un tiempo, se podria decir que incluso era algo que se termino acostumbrado con el tiempo, pero los semtimientos negativos aun permanecia ahi.
Subio tranquilamente las escaleras para dirigirse a su habitación, en el camino pudo escuchar una serie de golpes hacia algo viniendo de su cuarto. Sabian de quien provenia, pero igualmente sujeto la perrilla y abrio la puerta de su habitacion.
Era Lynn. Y estaba golpeando un saco de boxeo con sus manos desnudas. Estaba acostumbrada a ver este tipo de rutina con su hermana deportista, pero era raro que lo hiciera dentro
Si habia alguien de la familia que le había afectado mas la perdida de Lincoln, era Lynn. Sentia una enorme culpa, cosa que en consecuencia tuvo que renunciar a todas las actividades deportivas en las que Lynn participaba, pero esa culpa aun seguia ahí, y nunca podria desaparecer. Asi que se dedico en mayor parte a tomar un tipo de entrenamiento que supuestamente hacia calmar su ira en base a golpear montones de cosas; paredes, arboles, personas que la molestaban, etc.
Era algo que hacia todos los dias fuera de casa. Y si tenia que ser sincera, sabia que en vez de calmarla solo lo hacia enojar mas y su actitud se volvio mas engreida que nunca. Nadie intento ayudarla, asi como nadie lo hacia con el otro, al igual que ella. Tipico de una familia rota.
Viendo de nuevo a Lynn. Mirar la intensidad de sus golpes, lo rapido y precisos que era cada movmiento que hacia contra el costal, la mirada en su rostro lleno de furia y clavando su mirada en la zona donde mas golpeaba. La de arriba, como si fuera una cara.
Y tambien juzgando por su negativa y rojo aura. A veces pensaba que si Lynn veia ese saco como uno mismo y estaba tan dispuesta a lastimarse de esa manera como lo hacia al golpear ese saco.
Suspiro
Realmente esso eventos recientes le hicieron pensar mucho en su alrededor, cosa que nunca paso desde hace dos años.
—¿Tengo algo en la cara o que?—Se detuvo la deportista de su entranamiento, sacandola de sus pensamientos. Si era sincera, no esperaba mucho que siquiera notara que estaba ahi.
—No.
—Entonces sal de aqui, tengo el cuerpo ocupado.—Le espeto Lynn, con un leve tono de molestia.
—Tengo que ir por algunas cosas.—Entonces dirigio a donde estaba su cama
Eso le llamo mucho la atención, por extraño que pareciera que realmente le importara algo que hiciera otra persona. —¿Para que necesitas esa linterna si no vas a irte a escondias a leer tus tontos poemas?
¿Porque lo necesitaba?
Porque era algo que le serviria y nadie entenderia un porque.
Nadie entenderia lo que vio hace dias, en ese sueño... Pero primero se tiene que ir desde el principio.
Desde hace algun tiempo, mucho antes de que Lincoln hubiera desaparecido. Habia hecho un tipo de marcas tipo maldicion conectadas con la sangre para casi todos los miembros de su familia sin que ellos lo supieran(eso era facil de hacer por obvias razones). Penso en esto como una forma que siempre estuviera "en linea" lejos de ella y supiera que hacían o donde estaban.
Lo habia utilizado muchas veces antes y funcionaba.
Pero con Lincoln no funciono esa vez.
Durante el tiempo en que todos estuvimos buscando inutilmente su paradero. Yo intente usar la marca para encontrarlo, pero por alguna razon no llego, no sintio nada, no vio nada de lo que estaba viendo Lincoln.
Simplemente, parecio que su presencia habia desvanecido.
Podia suponer en ese momento, que la marca desapareceria si alguien que la tuviera se fuera de este mundo. Nunca pense en tomar en consideracion o siquiera pensar eso de manera literal, sino de entederlo de otra forma.
Pense que nunca lo volveriamos a ver de nuevo. Pero algo habia ocurrido hace cinco atrás. Cuando iba directo al mundo de los sueños en mi mente, cerre los ojos y todo mi alrededor podria convertirse en cualquier cosa: Una fantasia llena de ponis de colores o una pesadilla que la atacarían fisica y mentalmente durante esas horas,
Pero sucedio algo diferente; algo que podia ser clave en el paredero su hermano perdido.
Lo que no pensó antes es que tanto la afectaría lo que vio ahí.
Su cuerpo se estremecio, su mente se estaba volviendo mas aturdida, y su alrededor se estaba desvaneciendo asi como su vista hasta quedar ciega. Cuando una luz aparecio, su vista volvio y miro por completo lo primero que le llego:
Un eclipse.
Luego el ambiente cambio, no solamente en el cielo, sino tambien un lago que estaba ahi y la hierba habían cambiado su tonalidad a un rojo fuerte. Tambien noto que habia varios hombres con armaduras de batalla montados con caballos.
Pero al paso de segundos, el suelo parecia desaparecer poco a poco y ahora parecian salir caras tenebrosas, sin mencionar que a su alrededor estaba llenos de demonios horripilamtes; eran casi descripcion perfecta de un libro de terror. Luego de un momento a otro, el piso lleno las caras se estaba materialización en una gigantesca mano roja.
En un momento a otro, 4 figuras aparecieron, de los cuales constaban de; dos diablos flotantes, una mujer desnuda con el "cabello" verde de serpientes y un tipo con el cerebro salido en la parte posterior de su cabeza. Cada uno en cada dedo, solo sobrando el faltante.
Después una serie de rayos verdes se multiplcaron en cientos y se dirigieron hacia rapidamente ellos, y pudo sentir el choque de eso en el cuello, apesar de que no lo sintio, debio haber sido doloroso. Los demonios empezaron a abalanzarse a los hombres evidentemente asustados y ahi es donde empezo una masacre.
Este tipo de cosas era algo que veia a menudo en libros, peliculas, etc... pero ver a esa gente siendo comida, destripada y entre otras cosas de manera... tan real la hacia sentir asco presenciar eso.
No pudo mas darle atencion cuando lo escucho.
—¡Deja de hablarme, y sal de mi cabeza!
Esa voz... ¿Lincoln? ¿Como es que estaba- Espera ¿a quien se supone que le estaba hablando y porque le dolia tanto?
¿Que se supone que significaba ese sueño?
Luego vio que esos demonios iban a hacia el. Ella estuvo muy alarmada y en peligro por eso a pesar de que supuestamente era un sueño... ¿o lo que estaba viendo su hermano? Miro su mano donde se encontro sosteniendomuna espada, que estaba emanando luz brillante y de repente empezo a cortarlos, o Lincoln lo hizo.
Se hubiera fijado en la manera tan facil que se manejaba su hermano con esa espada para matar a esos momstrous sino fuera porque su vision se cambiaba constantemente viendo una cosa y luego regresando a ese infierno, pero lo que vio ahi le parecia curioso: Un hombre con el rostro cubierto, un bosque y un extraño amuleto en forma de huevo de color negro.
¿Era real todo? ¿Esto podria significar que Lincoln estaba vivo en algun lugar o en alguna pesadilla?
Luego sintio que el cuerpo se caia hacia un vacio de un acantilado, todo se volvio negro en su visión, tan oscuro que estaba viendo a la nada. Parecia volcer al principio de este sueño. Queria despertar ahora.
Pero en vez de eso, otra vision aparicion: Fue dferente, ahora parecia estar inmovilazdo junto a lado de uno de esos hombres, que al parecer era un sobreviviente de esa masacre de demonios, quien tenia el brazo atrapado en las fauxes de uno de esos demonios. De repente de la mano gigante salió una extraña criatura oscura y con alas.
La criatura con alas aterrizo justo casi al frente suyo, por el silencio que se genero todos se sorpendieerin(incluso ella como todo esto). Levanto la mano como si fuera a pedir algo, y de ahi un monstruo tentaculoso sostenia a una mujer desnuda. Cuando estuvo a su alcance, le agarro su barbilla y empezo a tocar su cuerpo.
De eso se convirtió en algo peor. Casi quize que esto se detuviera, y esos mismos parecían reaccionar en Lincoln con sus gritos y pedir a esa cristura que parara, tambien parecia reaccionar el otro quien se lo estab tomando mucho. Incluso si no lo viera o sintiera, escuchar su rabia y grito de furia la hizo convencer de eso. Y de alguna manera se zafo de las fauces del demonio e hiba atacar a la criatura con alas, pero fue un intento inutil y termino siendo inmovilzado igualmente para ser obligado a comtemplar a esa mujer siendo abusada sexualmente.
Esto era peor que una pesadilla.
La voz de Lincoln no pararon de dar suplica incluso sonando mas debilitado que nunca.
—Por favor... detente ... eras ... nuestro ... amigo. Detente... Griffith...
¿Amigo? ¿Con que clase de personas se habia involucrado su hermano? ¿Acaso llamo un amigo quien hacia... esa atrocidad con esa mujer?
Mientras una lagrimas salian en la vision de parte de Lincoln, se estaba desvaneciendo poco a poco hasta quedar en nada.
Y ahi desperto.
Recordo muy lo acalorada que sentia su cuerpo, el sudor que recorría su cuerpo, un jadeo por falta de aire. Y una mente totalmente pertubada y totalmente confundida por lo que presencio.
Estuvo unos dias tratando de relfexionar eso... o mas bien aun lo hacia a dia de hoy.
Saliendo de sus pensamientos. Simplemente no respondió a la pregunta que Lynn le hizo y solo salio de la habitacion de manera silenciosa.
Cuando estuvo fuera del cuarto, dio un vistazo al fondo del pasillo donde se encontraba la habitación "prohibida".
La habitación de Lincoln.
Suspiro.
Habian pasado meses despues de que el desapareciera. Sus padres, sus hermanas y ella misma acordaron nunca entrar ahi, como si se tratara de tabu(bueno, hablar abiertamente sobre Lincoln ya era de por si un tabu), pero habia excepciones cuando su madre cada cierto tiempo entraba para limpiar el cuarto para que no estuviera polvoriento y llenos de telarañas.
¿Porque lo estaba viendo ahora?
Ah... Esto habia sucedido despues de pensar mas en claro lo que habia sucedido en ese sueño. Intento de varias forma intentar tener otras de esas visiones extrañas desde el punto de mira de Lincoln de nuevo, pero no funciono, en caso contrario o no sucedía o volveros a presenciar ese infierno lleno de caras, demonios y esa mano gigante.
Entonces, trato de ver en uno de sus libros alguna forma de mantener algun contacto activo reaciente de la marca que le dio a Lincoln. Por suerte pudo encontrar algo, pero que requeriría de algunos preparativos y un objeto valioso de quien tuviera la marca.
El problema venia que esa habitacion estaba cerrada con llave y no sabia como conseguirlas en esta casa. Entonces vio la rejilla de ventilacion y se le ocurrio otra idea, y para eso necesitaba
Era el momento. Encendio el interruptor de la linterna... pero no se encendio. Com extrañez ante eso, le di unos golpes para que funcionara... pero seguia igual.
Ahh... malditas baterias.
Le quito las baterías y se dispuso a pensar en donde conseguir otras. Pero eso de por si ya era dificil, porque tendria hace
Perdirle a Luan de por si era imposible hacerle hablar... literalmente. Despues de lo que sucedio a Lincoln, Luan, como la mayoria, habia entrado en una etapa de depresion y empezo a reflexionar sobre ciertas cosas, y uan de ellas era dejar de hacer chistes. Uno pensar que eso seria un alivio, pero para ella fue un sufirimiento esa transicion de comediante a un mimo. Casi nunca hablaba, solamente se expresaba medisntes gestos faciles y indicaciones a traves de otros medios; era un acto muy molesto, pero compresible porque lo hacía.
Lola y Lana tambien era un caso perdido, mas alla de que no le pedirían acesso a su habitacion, lo mas seguro es que se terminarian peleando primero antes que perdirles algo.
Y ahi quedo su ultima opcion y la mas salvable, Lisa. Tenia monton de cosas en su cuarto ya sea para hacerlo en algun experimento o cualquoer otra tonteria y penso que pedirle baterias de manera desinteresada no seria gran problema, ella actuaría de igual forma ¿Porque no penso en ella en primer lugar y se ahorraba en pensar en lo demas?
Entonces fue directo al cuarto de Lisa y de Lily(quien a estas horas aun debia estar en la guardería). Cuando entro a la habitacion se encintro con ella leyendo un libro de algo que sinceramente no le importaba tomar atención.
Se acercó a su hermana menor. Cuando estaba a tan sólo dos metros, Lisa inmediatamente levantó la vista de su libro y la miro. Realmente era alguien dificil de asustar, esa niña era muy atenta a su presencia.
—Hola, Lisa.
—Si vienes a preguntar si tengo baterías triple A, ni doble A, ni A, ni cualquier otro tipo de fuente de energía que funcione a base de zinc ni dióxido de magnesio, llegaste al lugar correcto. Aunque tampoco es que tuvieras mas opciones en donde encontrar.—Dijo Lisa, y antes de que pudiera preguntar algo, la genio se adelanto. —Se que preguntaras el porque como sabia que iba a pedirme eso, entonces te dire que esa literna te delata a tu predecible pedido y pregunta. No hay que ser genio para saberlo.
Suspiro
A veces le sorprendía lo lista que era incluso de la forma mas relajada posible y sin hacer nada. Es mas, le sorprendia la actitud calmada y distante que tomaba Lisa todo el tiempo. Incluso cuando Lincoln habia desaparecido.
Sabia lo reservada que era Lisa con el como se sentia realmente, ella podia ver un bloqueo en su aura que le impedia ver que tipo de sentimiento tenía en este momento.
A veces pensaba que ocultaba algo muy grande en ese cerebro suyo.
—¿Donde estan?
—Estan ahi.—Apunto hacia un mueble, para momento despues volver a su lectura.
—Gracias.
Entonces camino hasta ahi y abrio el cajon, encontro las baterias que necesitas y las agarro. Luego se fue de esa habitacion sino antes de darle una mirada de reojo que lo mas seguro Lisa sabia que se lo estaba dedicando.
Al salir de la habitación fijo su mirada en la habitacion de Lincoln para cambiarla despues a la rejilla de ventilación. Puso las batarias en la linterna y verifico si funcionaban; y efectivamente lo hicieron.
Ya tenia todo preparado.
Se dirigio hacia la rejilla en medio del pasillo, se agacho y quito los tornilos medio sueltos que cubrian a sus esquinas, y lo dejo a un lado para ver el oscuro espacio reducido que alguna vez fue el mejor lugar para leer sus poemas. A su suerte, aun podia caber ahi.
Levanto la linterna para ver mejor dentro de esos ductos de ventilacion. Se metio ahi, pero antes tener que avanzar se dio la vuelta y cerro la rejilla que estaba detras de ella.
Se arastro de rodillas hacia el conducto mientras alumbraba el camino dentro de los ductos con la linterna, cada paso era mas al acercamiento a donde estaba la habitacion de Lincoln. Se encontro a final de camino de frente, pero habian dos caminos por seguir. Una a la izquierda y el otro a la derecha.
Movio la linterna hacia la derecha en donde podia ver por el deslumbre un camino mas largo, obviamente no iba a tomar ese por una obvia razón de que ahi no se encontraria la habitacion. Entonces cambio de dirección de la linterna donde ahi se encontraba lo que buscaba. Una pequeña abertura de las rejillas que se encontraria ese cuarto.
Procedio a moverse hacia delante con las rodillas mientras se acercaba mas y mas. Hasta logro llegar donde estaba la rejilla e intento abrirla.
El problema vino que estaba totalmente cerrado.
Casi quiso gritar de la frustración por eso, pero entonces una idea se le vino a la caneza para entrar ahi de una vez por todas. Cambio de posicion a una de espaldas arrba, levanto un poco su cabeza para que pudiera ver y estaba preparada para derribar esa rejilla. Ella no penso en tener cuidado en que nadie escuchara eso, porque penso que realmente pocas les importaria que es lo que pasaba.
Tomando el curso en accion, estiro un poco ambas piernas para que agarraran impulso y luego chocaran directamente a la rejilla. Se fijo por un momento y aun no se habia derriba, lo esperaba, pero penso que era un progreso, solo necesitaba hacerlo mas fuerte.
Agarro impulso de nuevo en sus pierna y hizo de nuevo el choque, seguidamente repitió el acto varias veces, en una de esas el impulso de sus piernas se hizo mas fuerte y con el choque por fin pudo derribr la rejilla.
Lo tomo como un alivio bastante agotador. Luego procedio a salir de ahi y entrar al fin a la habitación "prohibida".
Debo decir... que su vista fue bastante... unica.
Para sincera, no era mucho de visitar este lugar en el pasado, pero ver todo lo aquí habia aquí lo hacian sentir como si una parte de Lincoln aun permanecía aqui. Su esencia. Sus cosas como: Posters de Ace Savvy, los comics que leia, su consola de videojuegos, y un largo etc.
La maravillo. La hacia sentir... segura.
Un movimiento facial se hizo presente en mi rostro de manera involuntaria. Me puse una mano en la boca para saber que fue eso, y senti... una expresion que no pensé que usaria de nuevo. Pero no era seguro que si era eso o no.
Entonces me dirigi a un espajo para verme mi reflejo y comprobar si era cierto o no. Me quite la mano de la boca y lo vi...
Una sonrisa.
Estaba sonriendo.
El ambiente, la energia y positivdad que sentia en todo este cuarto estaba metiendo en su cuerpo y le hizo sentir una experiencia mas viva que nunca.
Casi la hizo reir.
¿Reir? ¡Esta habitacion la estaba volviendo loca!
Si, quizas asi era y disfrutaba estar asi... Espera, no era el momento para distraerse. Necesitaba encontrar ese objeto valioso.
Luego cambio su mirada hacia la cama y encontro lo que buscaba: Bun-Bun; el conejo peluche de Lincoln, su primer compañero que estuvo a su lado toda su vida.
Esperaba con todas las esperanzas requeridas que todo esto funcionara y lograra encontrar a su hermano.
En otro mundo...
El corcel de SkullKnight cabalgaba mucho más rápido que cualquier caballo vivo. Sus piernas esqueléticas pero fuertes transportaban fácilmente a sus dos ocupantes sin signos de tensión. Guts sabía que había corrido una gran distancia, habían pasado horas corriendo, pero el caballo parecía saltar kilómetros enteros al atravesar el terreno que había recorrido anteriormente. Antes de que Guts se diera cuenta, pasaban zumbando por la cabaña de Godo y se acercaban a un acantilado.
—Están aquí.—informó SkullKnight mientras detenía su caballo. Guts, sin perder tiempo, salto y corrio hacia donde los espíritus rodeaban dos figuras, cada una tenía un delgado rastro de sangre que corría desde donde la marca del Godhand los había golpeado.
Con Guts en posesión de la espada de Lincoln, el niño se había armado con una espada estándar que debe haber estado en el taller de Godo. Estaba tratando de evitar que los espíritus circulantes llegaran a Casca, pero con la pierna aún enyesada, su movimiento estaba severamente limitado, haciendo que sus ataques no alcanzaran sus objetivos. Pero, cualquier cosa que se acercara a Casca parecía sentir algo sobre ella, algo que les impedía tratar de poseer completamente su cuerpo.
Guts perdió poco tiempo corriendo hacia ellos, cortando algunos espíritus a medida que avanzaba. —¡Casca!—él gritó cuando de repente cayó de rodillas, agarrándose el estómago. Los espíritus retrocedieron y comenzaron a rodearlos a los tres como buitres acuosos que buscaban descender en cualquier momento para matar.
—¿Qué le pasa a ella?—Preguntó Lincoln, finalmente capaz de dejar de tratar de alejar a los espíritus. —Ella no estaba así hace unos momentos. Había salido de la cueva, así que la seguí.—Incluso con el estado en que se encontraba su pierna, lo había seguido.
—Ella no debería haber salido de esa cueva.—SkullKnight habló con convicción. —Hubiera estado mucho más segura si lo hubiera hecho.
—¿Como?—Guts exigió. Casca había pasado lo suficiente, si había algo que él pudiera hacer por ella, cualquier cosa, lo haría.
Skull Knight señaló con un dedo huesudo la marca del cuello de Guts. —Esas marcas, actúan como un faro. Ya te lo he dicho, mientras los tengas, mientras exista el ser que administró la marca, nunca sabrás descansar y nunca conocerás la paz. Todos los días, cuando se ponga el sol, vendrán, nunca cederán. Esa cueva propiedad de ese herrero, una vez estuvo habitada por elfos. Su presencia aún persiste, enmascarando el faro de la marca. Es uno de los pocos refugios seguros para ustedes tres.
—Entonces tenemos que recuperarla.—se determinó Guts. —Lincoln, agarra su brazo y movámosla.
—Eso sería imprudente.—aconsejó SkullKnight. —Espera hasta que termine.
—¿Hasta que termine?—los dos preguntaron. La respuesta fue proporcionada por la visión de la sangre que comenzaba a gotear entre las piernas de Casca, una expresión de pura incomodidad en su rostro. Ella agarró y arrancó algunos mechones de hierba, y comenzó a gritar.
—¡Aaaaghhhhahhhahh!—Algo cayó al suelo entre sus piernas. Era pequeño y parecía ser una masa de grumos circulares todos juntos. Carecía de extremidades reales, pero había una cabeza bulbosa con una boca sin labios y un solo ojo abultado. No había duda de que parecía ser una especie de feto subdesarrollado.
Lincoln dio un paso atrás, asqueado al ver lo que acababa de presenciar. Guts miró en estado de shock al feto mientras su único ojo abultado lo miraba muerto en su ahora solo también. Dirigio su mirada hacia SkullKnight, exigiendo una respuesta. —¿Qué demonios es eso?
—Ella estaba embarazada durante el Eclipse. Su encuentro con el miembro más nuevo de la Mano de Dios la corrompió. Lo que ves ante ti es un híbrido humano y demonio.—Contesto SkullKnight, sonando casi empático.
—Estaba embarazada...—repitió Guts. El recuerdo de la noche que habían compartido juntos regresó flotando hacia él, se habían consumado la noche antes de enviar a rescatar a Griffith. Casca había estado cargando a su hijo. ¿Lo habría sabido ella? No sabía cuánto tiempo les tomó a las mujeres darse cuenta de que estaban embarazadas, y ella no le había dicho nada al respecto. Tal vez ella había estado esperando para contarle una vez que toda la emoción se había calmado. Guts nunca sabría esa respuesta.
Pero acurrucado en la hierba en este momento era todo lo que quedaba de su hijo. Una gota grotesca que no se parecía a ningún bebé, al menos no humano. —Oouu. Ouhhh.
—¿Que esta haciendo?—Preguntó Lincoln, sin apartar los ojos del "bebe".
—Todos los recién nacidos anhelan a sus padres.—informó SkullKnight. —Incluso los de naturaleza demoníaca.
Casca miró lo que acababa de dar a luz y sonrió. Ella hizo un movimiento para recogerlo, pero Guts fue más rápido. Con su única mano restante, se la llevó a la cara y la examinó. De cerca, era aún más horrible verlo. Era suave y viscoso al tocarlo, y el hecho de que su "piel" parecía estar hecha de sangre no hizo nada para calmar su apariencia. ¿Era realmente su hijo y el de Casca? No se parecía en nada a ninguno de ellos. Pero el ojo; el ojo tenía el mismo tono de fuerza que el suyo.
¡No quería creerlo!
—Si valoras tu vida, lo matarás.—SkullKnight lo miró. —No te traerá más que desgracia si no lo haces.
Casi inconscientemente, sus dedos comenzaron a apretarse alrededor de la pequeña forma del feto demoniaco. Sería tan fácil matarlo ahora mismo. La cosa comenzó a retorcerse y agitarse en sus manos. Todo lo que tenía que hacer era apretar un poco más y...
Casca gritó y mordió el pulgar de Guts. Siguió hundiendo los dientes en su carne hasta que finalmente la soltó, renunciando a su control sobre ella. Ella lo sostuvo no como un monstruo, sino como cualquier madre lo haria como un hijo. Cascando como una pájaro madre para su cria, Casca movió el feto a donde la marca la había golpeado en la clavícula casi para dejar que esa cosa bebiera su sangre que como si fuera su leche.
—Guts ... pu-puedo hacerlo, ¿Si quieres?—Se ofrecio Lincoln. Aunque su evidente nerviosismo ante su propia peticion y el temor en su rostro demostraban lo contrario, no se sintia cómodo con que Guts tuviera que enfrentar la posibilidad de matar lo que era lo más parecido a su hijo.
—Solo detenla y yo ...—dejó el resto sin decir nada.
Guts no hizo ningún movimiento para someter a Casca, quien parecía muy contenta con sostener el feto demoniaco en sus brazos como una madre amorosa. El tiempo pasó y Guts solo la miró. Odiaba lo que ella sostenía en sus brazos, pero no la privaría del amor que sentía. Ese amor incondicional por esa cosa: su hijo era una de las únicas cosas que quedarían de la mujer que una vez fue. Sería lo único que dejaría vivo por ella.
El sol atravesó la capa de nubes, y los espíritus que los habían estado rodeando como buitres hambrientos de repente comenzaron a desaparecer, como si nunca hubieran existido. Lo mismo era cierto para la cosa que Casca mantuvo un remanente protector. Comenzó a volverse transparente a medida que los rayos del sol comenzaron a brillar, y la cosa se desvaneció de sus ojos. Casca, sin comprender a dónde había ido el bebe demoniaco, comenzó a llorar, llorando para que volviera a ella.
—Eso fue imprudente.—le dijo SkullKnight. —Ese niño será tu ruina.
—No me importa.—dijo Guts despectivamente. —Pero no planeo morir. No hasta que lo mate.—Podría pasar por el peor tipo de tortura, pero no vacilaría ante su reciente sueño. Su declaración de guerra había sido hecha, y no se echaría para atras.
SkullKnight había desaparecido tan misteriosamente como había aparecido después de que los espíritus se habían desvanecido en el sol naciente. Casca, por mucho que le doliera ver a Lincoln, se había visto obligado a quedarse en la cueva de Godo bajo llave. Con su mente como estaba ahora, sería inseguro si salía después de que se hubiera puesto el sol. Sería su refugio; y su prisión.
Habían pasado unos días más desde ese fatídico día, y Godo había hecho lo que pudo para ayudar a los miembros sobrevivientes de los Halcones. —Quítate ese yeso, muchacho.—le ordenó Godo al albino una vez que había llevado a los residentes de su casa, sin Casca a su cobertizo de almacenamiento. Haciendo lo que le dijeron, Lincoln se quitó la envoltura de su pierna derecha destrozada. Godo acercó una silla y un taburete para él. Levantando su pierna, Godo se acercó con un valiente de algún tipo.
El herrero enrolló la pierna del pantalón de Lincoln, colocando el aparato en su lugar. —Intenta moverlo.—Lo hizo, y provocó un ligero crujido. —Necesita algo de aceite.—Godo se rascó su barba blanca. —Pero te mantendrá de pie; junto con esto.—Godo le entregó una especie de bastón, la madera estaba recién pulida y se sentía más pesada de lo que parecía. —Levanta la capota.
Era como una espada desenvainada, Lincoln ahora sostenía una hoja de dos pies, el resto del bastón sirvió para ocultar el arma. Sin embargo, ese no fue el final; el recibió su espada una vez más, luciendo mejor que antes. –Gracias.
—Gracias a tu amigo.—Godo señaló a Rickert con el pulgar. —Me ayudó con el
Rickert parecía un poco avergonzado. —No imaginé que dejarías que una lesión te detuviera. Guts tampoco.
—¡Sí, muéstrale lo que tienes, papá!–Erica saltó ansiosamente a una mesa cubierta de lona. Godo le dio unas palmaditas en la cabeza y tiró la lona. Debajo había una variedad de equipo.
—Tomé tus medidas cuando dormías, me tomé un tiempo para hacer ajustes en un brazo protésico.—Godo ató el brazo de metal a la base de su codo, donde Guts lo había cortado en un intento de salvar a Casca. Terminó donde habría tenido su verdadero brazo. —La palma de esa mano está hecha con un metal que se adhiere a los demás para que puedas agarrar una espada. Sé que te apetece una de dos manos.—Se bajó la muñeca para mostrar que el brazo tenía un cañón secreto incorporado y metió una bola de metal del tamaño de un puño dentro, cerrando la muñeca en su lugar. —El interior esta lleno de polvo inflamable, tira de la cuerda en la parte superior y prepárate.
—Has estado ocupado, viejo.—Dijo Guts mientras admiraba su nuevo brazo.
—Eso no es todo.— Rickert y Erica llevaron una ballesta y rayos. —Esta ballesta se puede montar en tu brazo, romper su palanca y disparará tan rápido como puedas girarla.
—Esto será útil.—comentó Guts. —¿Qué tal una espada?
Godo extendió sus brazos, señalando todas las espadas que cubrían las paredes. —Ya deberías saberlo.—Pero la atención de Guts fue atraída hacia una forma grande también cubierta por una lona apoyada contra una pared.
—¿Eso?
Godo se rio por un momemto. —¿No te conté la historia el día que trajiste al niño por su espada? Esa espada no tiene sentido si puedes llamarla espada. Nadie puede levantarla.
Guts se acercó a él de todos modos y arrojó la lona a un lado. Godo tenía razón en una cosa; era demasiado grande para ser llamado una espada. Demasiado grande, demasiado gruesa, demasiado pesada y demasiado áspero. Era más como una gran losa de hierro.
Erica trotó hasta donde estaba Guts para admirar el arma. —Esa es la Matadragones
—Es es una pérdida de tiempo, eso es lo que es.—bufo Godo. —Puedes ser fuerte, pero incluso tu no puedes-
Fue interrumpido cuando Guts había agarrado la empuñadura de la Matadragones, y con un gruñido y un tirón, levantó la enorme espada.
Lincoln no estaba demasiado sorprendido. Al saber cómo se había entrenado Guts, siempre estaba buscando cuchillas más grandes y pesadas para trabajar. Si bien algunas de sus espadas anteriores se habían roto en el pasado, esta parecía que duraría toda la eternidad. Por la forma en que Guts estaba mirando la espada, también estaba pensando en algo similar.
—Es perfecto para lo que necesito, Godo. ¿Entonces me lo quedo?
Godo todavía parecía un poco perplejo de que alguien hubiera podido levantarlo. —¡Realmente lo está haciendo, papá!—Erica estaba feliz de presenciar el manejo de la espada.
—Asi es, Erica—Godo recuperó su brusca compostura. —Llévatelo contigo. Ponlo en uso; probablemente eres el único que puede hacerlo. Que Rickert se quede para ayudarme en la fragua es más de lo que podría pedir en mi vejez mientras tu te vas.
Rickert miró a Guts confundido. —Espera, ¿ya te vas?
Guts bajo la matadragones al escuchar la pregunta. —Sí, Rickert. Me voy. Hay cosas de las que tengo que ocuparme.
El chico parecía que quería decir algo, pero solo se conformó con: —Volverás, ¿verdad?
—Algun un día.—Fue la única respuesta de Guts.
—Yo también me ire.—dijo Lincoln inmediatamente. Rickert parecía más sorprendido por esto que lo de Guts.
—¿Igualmente?
Lincoln asintió con la cabeza. —Sí.
Todo lo que Rickert iba a decirle a Guts, se lo dijo a Lincoln. —¿Pero qué hay de Casca? ¿Qué hay de todos nosotros? Somos los últimos de los Halcones, ¿no tiene sentido permanecer juntos?
—Casca te tiene a ti y a Erica.—señaló Lincoln. Lo que qeudaba de Casca, parecia entretenerse mucho con Erica, las dos habían estado jugando un juego de niños el otro día que Casca había disfrutado. Penso que era lo mejor para ella estar aqui. —Volveré algún día también.—Una vez que aprendió a controlar la magia, por supuesto.
Rickert no parecía muy convencido. —Guts estaba preparado para abandonarnos una vez antes; lo trajiste de regreso. Pero nunca hubiera pensado que terminarías abandonándonos tambien.—A pesar de lo ofensivo que fue esa comparativa para Lincoln. El sabía que tenía buenas intenciones, pero no había estado allí. No había visto a las personas que había llamado amigos ser destrozadas por esas monstruosidades salvajes. Ni Lincoln ni Guts le dijeron a Rickert lo que había sucedido durante el Eclipse, solo que fueron los únicos que quedaron. Tenía poco que ver con ellos creyendo que Rickert no podía manejarlo, pero más que ver con el hecho de que había estado ausente. Él recordaría a los caídos tal como habían sido, preservando sus recuerdos de la mejor manera posible.
—Déjalo , Rickert.—Godo lo regañó ligeramente. —¿No ves la pasión en sus ojos? Lo veo y lo he visto antes. Los hombres siempre tienen esa mirada en sus ojos cuando creen en algo más grande que ellos mismos. Cada vez que lo veo, veo esa luz en las chispas de mi fragua. Se queman tan calientes como cualquier fuego y solo se pueden enfriar con el tiempo.—Por la forma en que Godo hablaba, sonaba casi como Guts cuando había querido dejar a los Halcones. ¿Acaso Godo los estaba alentando a perseguir sus objetivos porque solo podía ver el futuro que se presentaba en forma de forja? Era un forma de pensar muy extraña y lo dejo pensando en eso, e hizo que Lincoln viera al viejo herrero bajo una nueva luz. Incluso sin un gran sueño, Godo logró vivir una buena vida.
Lincoln miró a su amigo a los ojos. —Volveré.
Erica se apresuró hacia él, extendiéndole el dedo meñique. —¿Lo prometes?
Sintió un pequeña sonrisa en su rostro y tomó su meñique con el suyo. —Si, lo prometo.
Al día siguiente, Lincoln se despidió de Casca en la cueva de Godo. Acababa de terminar de jugar a las escondidas con Erica, riéndose y aplaudiendo todo el tiempo. —Nos vamos hoy. Sé que probablemente no entiendes lo que digo, pero ambos volveremos algún día. Guts perseguirá a los que te hicieron esto, a los que mataron nuestros amigos. Y yo, voy a buscar a esa bruja. Encontraré una manera de ayudarte, no me detendré hasta que lo haga.
Casca, por supuesto, no parecía entender una palabra de lo que acababa de decir. Se contentaba con sentarse y revolverse el pelo. Lincoln miró hacia donde estaba Guts, apoyado contra la puerta para salir de la cueva. No había venido a decir adiós, pero la mirada en sus ojos parecía transmitir todas las palabras que nunca diría.
Los tres residentes de la pequeña granja los vieron partir cuando los dos partieron ese día. —¡Cuídate!—Erica gritó tras ellos.
—¡Te estaremos esperando!—Gritó Rickert. —¡Mantendremos a Casca a salvo!
Godo era poco más que un susurro. —Traten de no matarse allí. El mundo está cambiando.
Caminaron en silencio por un rato, sin decir una palabra. Antes de irse, habían equipado algo de ropa nueva para sus viajes. Lincoln se había conformado con una capa gris, túnica verde y pantalones oscuros. El atuendo de Guts consistía en todo negro. Capa negra, armadura negra, pantalones negros y botas negras. Su lucha yacía en las sombras; él se mezclaría mucho mejor de esta manera. Lincoln no sabía si la bruja que buscaba se parecería a cómo los percibiría, por lo que quería mantener una apariencia neutral.
—¿De verdad crees que encontraras a esa bruja?— Guts rompió el silencio.
—Tal vez.—Lincoln no estaba seguro de sí mismo sobre eso, pero se lo debía a Casca por intentarlo. —Son solo rumores, pero es todo lo que tengo como guia.
El asintió, en compresion.
—¿Y tu?—Pregunto Lincoln. —¿Cómo planeas encontrarlos?
—Al rastrear a sus sirvientes. Si encuentro a esos apóstoles, me dirán cómo puedo encontrarlos.
Recorrieron el resto del camino en silencio. Solo se detuvieron una vez que llegaron a una bifurcación en el camino. Entre las horquillas había un poste de madera que señalaba las direcciones de cada camino. A la derecha tomaría el camino de regreso hacia Windham, la izquierda a un pueblo local. Lincoln miró a la derecha y Guts a la izquierda.
—Bueno, supongo que aquí es donde nos separamos.—dijo Lincoln sintiéndose un poco incómodo ante la perspectiva de partir por una cantidad de tiempo desconocida, pero tenía que hacerse.
—Lo se.—afirmó Guts.
Sin pensarlo, Lincoln extendió su mano hacia Guts. —Buena suerte en tu viaje entonces.
Tomó un momento, pero Guts, por fin, hizo lo mismo al extender su mano y tomar la mano del albino, haciendo ambos un apretón de manos. —Igualmente.
Y ambos partieron por su propio camino. El joven mago va por un lado y el Espadachín Negro por el otro. Uno por el camino del conocimiento y el otro por el camino de la venganza. Pero incluso mientras caminaban por diferentes caminos, todavia traerian consigo los espíritus de los condenados que clamaban por sus dos vidas mientras las marcas en sus cuellos sangraban, actuando como las faros de almas que eran. Cientos de kilometros los separaban a ambos, pero esa noche estuvo llena de sonidos de choques de acero y una noche de insomnio para los dos. Sería el primero de muchos para el aspirante a brujo, y el Espadachin Negro.
La verdadera historia comienza ahora.
¡Berserker esta de regreso con el final de una parte de esta historia, La Era Dorada! Si, que ironia que fuese asi, pero tenia que concluir las cosas de esta manera este arco argumental. Lo hubiese hecho el año pasado, pero tenia que terminar la decada a lo grande con El Eclipse.
Por cierto, aun apesar de que fue necesario poner la situacion de la familia Loud en consecuencia a que Lincoln se fuera a Midland, sinceramente no me gusto mucho escribirlo sin mencionar que fue muy dificil y pesado tener que hacerlo, pero ya que, siguio siendo necesario. Ademas de que pense en hacer esa parte en un solo capitulo, pero me replantee que lo otro seria muy corto para un capitulo propio.
A partir de este momento, una parte de esta historia ya no seguira tanto una linea completamente basada en el canon de la obra original, unicamente solo seria la de Guts que esta atado a esto. El siguiente arco de personaje de Lincoln y lo de Lucy son completamente creados por mi y tomaron un rumbo que tomaran mas cambios significativos y calentar mas las cosas hasta que el siguiente arco argumental importante empieze.
Espero que les haya gustado y sigan esperando por mas, adios.
