*3 AÑOS DESPUÉS*
Logre quitarme de encima ese jutsu que hacía que me vea de 12 años, bien, este pueblo no es como juzgue al principio cuando llegué.
Todo es más tranquilo aquí, no hay ninjas.
Levanté mi ropa sucia para mandarla a lavar al rio con Jastsuje.
— ¿Es toda la ropa?
— Si.
El pelirojo no preguntó nada más y se marchó.
Hace un año que dejé Konoha, la cuidé por dos años luego se que Naruto se fue, todo siguió en calma, Tsunade es una buena hokage.
Vine a una aldea dónde no hay ninjas, tenía que despejar mi mente, estar más tranquila, aunque no lo conseguí.
Aquí hay muy pocos ninjas, se pueden contar los los dedos y te sobran dedos, uno de los pocos que hay me ayudó a ajustar mi jutsu, ahora parezco de unos 19 años.
Incluso tengo pechos.
Vine aquí buscando paz pero obtuve todo lo contrario. A la semana de llegar me había conseguido una pequeña casa con 2 habitaciones, no estaba nada mal para una sola persona, hasta que escuché mi puerta una madrugada y me encontré conuna gran sorpresa.
Era una bebe de no mas de 4 mese de nacida, estaba en una canasta con una nota que decía "Es una abominación, tú decide que hacer con ella por que desde el principio la tuve que abortar".
Hay mucha gente hija de puta en estos tiempos.
Decidi cuidar yo misma de ella, las vecinas cercanas me ayudaron a comprarle ropa y leche, tuve que decidir un nombre para ella.
Flashback
"La pequeña ya tenía 8 meses, sabía gatear y sentarse sola, incluso tenía algunos dientes.
— Tienes que escogerle un nombre.— dijo mi vecina, Miatgi, sosteniendo a la niña.
— Hummm... no soy buena con eso, pónselo tú.
— Es tu hija.
— Eso no importa.— dije encogiéndome de hombros.
— Vaya... que responsable de tu parte, Keke.
Yo le quité a la niña de sus brazos y me quedé mirándola a los ojos.
Nadie creerá que es mi hija, ella tiene el cabello castaño y rizado, en su cara le acompañaban unos gigantescos ojos azules y una carita regordeta.
— Natsuya.— dije firme.
— ¿Cómo?— dijo mi vecina, quitándomela de los brazos de nuevo.
— Su nombre es Natsuya.
— Que rara eres.— comentó Miatgi."
La niña tenía un año y unos meses, ya no está tan llorona y molestosa como al principio.
¿Quien puede tener el alma tan podrida para abandonar a bebé?
— Oye Keke.— escuché la voz de Miatgi— ¿No crees que es tiempo de que le busques un padre a Natsuya?
¿De nuevo con eso?
— Ya no molestes.
— Eres muy rara, no sales, no hablas ¿Como puede alguien ser así? Necesitas sexo en tú vida.
¿Que?
— No necesito sexo, y mi hija no necesita un padre.
— ¿Nunca te ha gustado nadie?— preguntó acercándose a mí.— y no me digas que no.
Respire profundo.
Me había prometido olvidarme de él.
— Eso no te incumbe.
— ¡Entonces eso es un si!— chilló— ¿Como se llama? ¿Como se conocieron? ¿Por que no están juntos? ¿Que pasó entre ustedes?
Demasiadas preguntas.
— ¿Te quieres callar? Vas a despertar a la niña.— dije un poco irritada.
— Lo siento— dijo bajando la voz— es que es tan difícil de creer que realmente te haya gustado alguien.
— hump.
Esa era su frase favorita.
— ¿Era de Konoha verdad?
— ¿ Cómo lo sabes?
— ¡Entonces si es de ahí!— volvió a chillar— lo se por que ahí vivías.
Yo suspiré.
— Ya olvídalo.
— Deberías de volver a visitar a tus viejos amigos.
— No volveré nunca a ese lugar.
