Capitulo 16
Esa actitud me hizo tanto daño. Me dolió más de lo que mis ojos podían reflejar.
Ahora me miras y te das cuenta de mis sentimientos. Estamos sentados de esquina a esquina, yo en mi cama al lado de mi hermana y tú en el borde de la tuya.
Me es extraño hablar de camas separadas cuando solo ayer compartíamos las sábanas.
-Siento que estoy incomodando. –
-Claro que no noona, tú eres muy bien bienvenida! – intento fingir una gran sonrisa porque no quiero que mi hermana se sienta culpable por ésta situación.
-En verdad JongHyun, yo vine para saludarte por tu cumpleaños y al final solo causé incomodidad entre tú y tu novio. – ella agacha la cabeza, yo tomo su mano.
-KiBum y yo estamos bien, no te preocupes. – me mira y sonríe a medias.
-Bueno…- alza la cabeza y acomoda su cabello. Tan hermosa mi noona. – entonces te daré tu regalo de cumpleaños…!
Mis ojos se abrieron cuando mi hermana sacó su varita e hizo aparecer una gran caja al lado de la cama.
-No me mires así! Ya se que no podemos usar magia en el mundo humano pero no pretendía cargar esa caja gigante hasta aquí. – sonríe divertida ante su propio comentario.
-En verdad muchas gracias Sodam! – me acerco y la abrazo delicadamente.
-De nada Jjong, sabes que eres mi hermano favorito. – se aparta un poco.
-Será que soy tu único hermano hahaha. –
-Mmm… tal vez… - reímos ambos. – Ahora sí, creo que es mejor que me vaya. Ya es tarde y sabes cómo es papá. – vaya que lo sabía.
-Sí…entiendo. – respondo desganado. En verdad extrañaba pasar momentos con ella. Sodam ha sido mi mejor amiga durante tanto tiempo que es raro no verla seguido. Inclusive me visitaba cuando estaba en el castillo. Onew me permitía salir solo si se trataba de noona o de mis padres. Ahora mi vida es distinta.
-No te pongas triste. – coloca su mano en mi hombro. – debes estar esperando el regalo que te dará KiBum verdad? – me guiña un ojo y sonrío.
Tú giras y nos miras extrañado. Es obvio, no sabías que hoy era mi cumpleaños.
-Ah no lo sé. –
-Mmm pues deberías aprovechar Jjong, tu novio es hermoso. – asiento con la cabeza. Hasta ella admira tu belleza KiBum. – si terminas con él me dejarías el camino libre?
-Yah! ¿Qué dices? –
-Hahaha nada Jjong, nada! – se levanta de la cama. – Me voy…! – me abraza y acaricia mi espalda. – me ha gustado verte de nuevo.
-A mi igual noona. –
-Adiós KiBum…- hace un reverencia y tú la respondes atentamente. – cuida de mi hermano si?
-Lo haré, fue un gusto conocerla. – respondes aún avergonzado.
Nos despedimos y yo acompaño a mi hermana hasta la salida. Traigo demasiadas cosas en la cabeza ahora mismo. Ya ni me importa mi cumpleaños. No tengo ganas de celebrar nada.
Ay KiBum íbamos tan bien… todo era perfecto. O al menos que yo haya vivido en un cuento de hadas éstos dos últimos días.
Regreso a la habitación luego de despedir por última vez a mi hermana. Me encuentro con tu figura frente a la ventana dándome la espalda.
Cierro la puerta y camino hacia el baño, necesito darme una ducha para bajar ésta sensación de molestia que traigo encima.
-Jjong… - tu voz me detiene como siempre. Éstas situaciones son tan cotidianas entre nosotros. Tu voz me hipnotiza y me detengo sin siquiera pensarlo.
-Dime. – doy vuelta y te miro. Me doy cuenta que has estado llorando.
-No me odies JongHyun. – sollozas y rompes en llanto otra vez. Quiero correr y abrazarte pero no debo hacerlo. Quiero que sepas que no estoy contento por lo sucedido.
-No te odio. Estoy enojado pero jamás podría odiarte. – levantas la cabeza y caminas hacia mí colgándote inmediatamente de mi cuello.
-Fui un idiota… un completo idiota… - sollozas otra vez.
-Iré a bañarme. – te separo despacio de mi cuerpo y camino de vuelta al baño.
-Ya me disculpé con tu hermana, ¿ahora por qué estas molesto? – me detengo y vuelvo hacia ti. Al parecer no has entendido la razón de mi molestia.
- No me molesta lo que pasó con Sodam, me molesta que no confíes en mí... – bajas la mirada. - ...me haces dudar del amor que dices tenerme. Soy yo el ofendido ahora KiBum.
No dices nada, solo me miras y lloras otra vez. Voy a desperdiciar ésta oportunidad de correr a besarte. Necesito relajarme.
[…]
El agua corre por mi cuerpo. Digamos que ya estoy más calmado y relajado. Ahora pienso que tal vez fui un poco duro contigo. Debí tomarlo por el lado más práctico en vez de complicarme más.
Eran celos. Tontos, pero celos al fin y al cabo.
Tú creías que Sodam era mi amante o que se yo, por eso te enojaste tanto al extremo de insultarla. Menos mal que tengo una hermana bastante comprensiva.
Me río de tan solo recordar tus ojos botando fuego. Nunca te había visto tan enojado.
Vaya manera de pelear por lo que dices que es tuyo. De hecho lo soy, soy completamente tuyo.
Sigo bajo la ducha, terminando de quitar el shampoo cuando siento unas suaves manos rodear mi cintura. Giro mi cabeza y te veo, sigues con los ojos hinchados.
-KiBum que… -
-Te amo JongHyun. –
Mi corazón se ha detenido por un segundo. Repítelo KiBum, vamos hazlo…! Dime una vez más que me amas.
-¿Ah…? –
-Te amo… - me miras con los ojos llenos de lágrimas. – Te amo JongHyun… - cubres tu rostro con tus manos y lloras más fuerte.
Siento que mi corazón ha vuelto a latir pero con mucha más fuerza. No puedo verte un minuto más así. No soporto que llores de esa manera.
-KiBum…- susurro tu nombre y levantas la vista hacia mí. – Te amo muchísimo más!
Sin siquiera pensarlo aprisiono mis labios contra los tuyos. Arrinconándote contra la pared contraria mientras saboreo a mi antojo cada parte de tu boca.
Nos separamos y recorro con mi mirada tu cuerpo bello desnudo. ¿Cómo es que puede existir tanta perfección?
-Deja de mirarme así…- te sonrojas. Oh KiBum, sigues avergonzándote de que te vea desnudo?
-Sabes que es imposible no mirarte. Además fuiste tú el que vino hasta aquí para provocarme verdad? – acaricio tus caderas. – Si no pretendías nada entonces no debiste venir sin ropa…
-No podía entrar a la ducha con mi ropa puesta..!
-Bueno entonces atente a las consecuencias… - me acerco para besarte pero colocas tu mano en mi pecho deteniendo mis pasos. – ¿Vas a detenerme? – te muerdes el labio.
-No. – tomas mis hombros y me empujas hasta el otro lado de la ducha haciéndome chocar contra la pared. El agua cae directamente sobre nosotros. – Ya es momento de que yo te de tu regalo de cumpleaños.
-Pero…-
-Shhh…- colocas tu dedo índice sobre mi boca y te acercas a mí haciendo que nuestros miembros produzcan un roce. – Déjame hacer esto a mí…
-Yo no dejaré que me folles… soy yo quién… -
-Nunca dije que te follaría. – sonríes y vas hasta mi cuello dejando besos en él.
-¿Qué…qué pretendes? – me miras y me das un beso rápido en los labios.
-Voy a darte tu regalo de cumpleaños. – te separas y bajas lentamente mientras besas mi pecho hasta llegar a mi cintura.
Te detienes allí y te colocas de rodillas. Me miras y sonríes perversamente.
Estoy empezando a asustarme.
-Ki…KiBum no tienes que hacerlo… -
-No hables y sólo disfruta si? Lo que sí voy a pedirte es que me tengas paciencia porque nunca he hecho esto.
-En verdad no es necesario que lo hagas! Yo …. –
Coges violentamente mi miembro entre tus manos y lo estrujas a tu manera logrando que un fuerte gemido salga de mi boca.
Mierda…
Siento que deslizas tus manos de arriba abajo haciendo más placentero el momento.
-Ah …KiBum!
Tu lengua recorre traviesamente cada parte de mi miembro hinchado. Ésta escena es realmente hermosa.
…Soy un enfermo.
Ahora tienes toda mi hombría dentro de tu boca. No entiendo como dices que nunca lo habías hecho si esto es perfecto. No se ni como ni cuanto tiempo llevamos haciendo esto pero quiero permanecer así toda mi vida.
-KiBum… mierda…
-Shhh… si sigues maldiciendo no….
Cojo tus brazos y te obligo a levantarte. Me miras haciendo un puchero.
-Prefiero correrme dentro tuyo… -
-Ésta charla es un poco pervertida no crees? –
-Soy un pervertido por culpa tuya… además aún no te he dicho todas las cosas sucias que quiero hacerte.
-Yah! Deja de hablar así! –
-Mejor sigamos en lo nuestro. – llevo mis manos a tus nalgas, apretándolas a mi antojo. – Voy a hacerte el amor como nunca antes.
-Hazlo Jjong… quiero que me hagas el amor… - música para mis oídos.
Casi corriendo salimos de la ducha y del baño. Caemos torpemente en la cama, yo sobre ti.
Nos besamos desesperadamente mientras hurgo en tu entrada buscando dilatarte. Me separo de tu boca para dejar besos en tu cuello y unas cuantas mordidas. Sonará enfermo pero sería bueno poder marcar cada parte de tu cuerpo para que todos sepan que eres solo mío.
-Jjong… -
Me muevo sobre ti causando fricción. Es delicioso sentirte.
La luz del sol asomó directamente al rostro del mago blanco. Sus cabellos negros, aún desordenados, y unas cuantas lágrimas corriendo por sus pálidas mejillas.
MinHo apoyaba sus manos sobre sus rodillas. Sosteniendo su peso corporal y emocional. Había estado toda la noche sentado sobre esa roca en medio del bosque, pensando y pensando sobre cómo debía llevar su vida de ahora en adelante. Llevaba varias semanas pensando en lo mismo pero nada claro venía a su cabeza.
Sus sentimientos habían sido expuestos y no tenía idea de cómo afrontar algo parecido. Sobre todo con Kai que era el ahora novio de TaeMin.
Por un lado tenía la facilidad de huir y dejar la congregación, pero por otro estaba su líder. JinKi no podía quedarse solo a cargo de todo. Además en unos días vendría otro enfrentamiento con los Darkzone.
No. No podía huir.
-MINHO! –
El pelinegro alzó la mirada ante una voz familiar.
Esa pequeña figura que tanto temía ver. El pequeño rubio lucía agitado y triste. Sus ojos seguían hinchados.
TaeMin se acercaba poco a poco hasta dónde estaba su hyung. Éste permanecía sentado en aquella roca sin poder reaccionar.
-Hyung… yo quiero… -
-Vete. – interrumpió MinHo notando un asombro en el menor.
-Necesitamos hablar. – insistió el maknae.
-Quiero estar solo. – levantándose de la roca MinHo le dio la espalda al menor.
¿Por qué TaeMin quería seguir complicando las cosas? ¿No era más fácil fingir que él no existía?
-Quiero que me aclares muchas cosas. Ha pasado un mes desde que hablamos por última vez.–
-No hay nada que aclarar. –
-Claro que sí! – habló TaeMin avanzando unos pasos. – Quiero saber por qué nunca me dijiste esto.
-PORQUE TU SOLO TIENES OJOS PARA LOS DEMÁS! NO PARA MI! – MinHo giró quedando cara a cara con TaeMin.
-Somos mejores amigos! Me importas mucho! –
-No TaeMin, ya no me mientas. Yo nunca he sido importante para ti! –
-Parece que te gusta hacerme sentir peor de lo que ya me siento. –
-Si tan mal te sientes! Entonces déjame en paz! Vete con Kai y déjame solo! –
-No quiero ir con él, quiero estar contigo! – corrió hasta el mayor y se aferró a su cintura.
Su corazón comenzó a latir con fuerza. Sentir las delicadas manos de TaeMin aprisionando su cintura con tanta desesperación.
Esa sensación de paz que podía sentir al lado del maknae estaba dominando su mente. No quería apartarlo ni romper ese momento pero tampoco podía apartar la idea de que ese gesto solo era un abrazo de compasión.
-No. – se alejó – Ya me enteré de que Kai es tu novio. – el menor miró al lado. – y…yo no quiero seguir sufriendo… así que será mejor dejar las cosas así.
-Hyung… no puedes abandonarme, no ahora por favor. – los ojos de TaeMin empezaban a aguarse. – te necesito más que nunca MinHo hyung!
-Deja de mentirme TaeMin. Sé que amas a Kai y…. –
-ME EQUIVOQUÉ! – gritó con los ojos llenos de lágrimas. – No estoy enamorado de Kai!
-Qué fácil es decir 'me equivoqué'. Tuve que aguantar todo éste dolor por tu equivocación… yo…ya no pretendo seguir escuchándote. –
MinHo caminó por el lado del maknae, dejándolo confundido. TaeMin necesitaba que su hyung lo escuchara, y que le ayudara como siempre lo había hecho.
Tantas cosas que pasaron durante ese mes en que MinHo empezó a ignorarlo. Tanta tristeza acumulada dentro del corazón lo hizo hacer muchas tonterías. Esas tonterías que ahora lo hacían dudar del amor que sentía por su novio, Kai.
-ME ODIAS VERDAD?! –
El mayor detuvo su andar. Girando de inmediato hacia TaeMin.
-Me gustaría odiarte, pero no puedo. – habló nervioso – por más que lo intente no puedo odiarte TaeMin.
-Entonces …sigues enamorado de mí? – el maknae avanzó poco a poco hasta MinHo. – dime que aún me quieres!
-¿Para qué quieres escucharlo? ¿Acaso pretendes burlarte de mí?! –
-No…solo quiero que me ayudes, que estés conmigo como siempre lo has estado. – acercándose un poco más, TaeMin abrazó a MinHo con fuerza sin tener intención de dejarlo ir.
-TaeMin basta! – intentó soltarse pero el otro lo tomó mucho más fuerte.
-Dime que aún me quieres hyung…por favor! –
Ya no podía más. Sentir los finos brazos de su pequeño atraparlo de esa manera lo hicieron ceder.
El calor que tanto necesitaba solo se lo podía dar él, esa personita que seguía clavado en su corazón y se negaba a salir de él.
TaeMin, su TaeMin lo necesitaba y MinHo se había rendido una vez más ante él.
-Hyung… - se separó un poco para observar mejor a MinHo.
-Es mejor que vuelvas al castillo. – retrocedió apartándose del menor.
-Vine hasta aquí porque necesito que me aclares algunas cosas.
-No quiero que tengas problemas con Kai así que mejor vete.
-Me iré cuando me aclares una cosa. – TaeMin llevó sus manos a los bolsillos de su pantalón y sacó una hoja.
-¿Qué es eso? –
-Ésta es la canción que cantó JongHyun hyung en mi cumpleaños pasado.
-¿De… dónde sacaste eso? –
-De tu armario. Lo encontré ayer.
-NO DEBES BUSCAR ENTRE MIS COSAS! – intentó quitarle la hoja de las manos pero TaeMin lo esquivó hábilmente.
-Fuiste tú el que la escribió verdad?
-TaeMin para qué quieres…
-"Tan mala…una persona como tú. – el rubio empezó a leer las líneas de la hoja – "¿Por qué te llevaste mi corazón sin mi permiso? Estoy viviendo con mucha dificultad… pero tu ni quiera lo sabes" –
-Cállate por favor… - MinHo se dio vuelta dándole la espalda al maknae.
-"Sé que no soy yo…que no soy lo suficientemente digno incluso para una mirada tuya, pero a veces… ¿no puedes compartir….
-"…tu sonrisa…conmigo también?... Incluso si no es amor…" – habló MinHo completando la letra de esa canción que con mucho dolor logró escribir para TaeMin. – Sí, yo la escribí y se la di a JongHyun hyung para que la cantara en tu cumpleaños. Ahora que ya lo sabes por favor déjame….
Sin siquiera dejar que su hyung terminara de hablar, TaeMin sacó su varita y la apuntó directo al cielo. Una gran luz color verde se disparó dejando sin aliento a MinHo.
¿Qué significaba eso?
Acaso…. ¿el hechizo del "sogsam –im" de MinHo al fin era correspondido?
-TaeMin qué… -
-Kai y yo ya no somos novios. –
-¿Qué? –
-Terminé con él, por esto. Mejor dicho…por ti. – suspiró – ahora mismo estoy confundido y…tú eres la única persona que puede ayudarme. Así que… por favor no me odies por lo que voy a hacer…
En un abrir y cerrar sus ojos TaeMin atrapó con astucia los labios de MinHo. Haciendo presión y dejándose llevar inconscientemente por una nueva sensación, un nuevo sabor. Siendo correspondido de inmediato por unas hambrientas ganas de probar su cavidad bucal. MinHo no entendía como había pasado, y sinceramente no le importaba.
Ahora solo quería disfrutar el momento que tal vez duraría para siempre, o terminaría definitivamente con su propia confianza.
