Saben amigos fue difícil como conectar los puntos que quería para que sintiera que la historia terminara como quisiera, pero a la vez no quería saber que la historia termino como termino pero al final al terminar algo grande comienza algo de igual tamaño, sin saber o esperarlo.

Quería darle la razón por la cual decidí escribir esta historia y por qué elegí a la familia Noroeste de lugar de a los Pines. Bueno la verdad es un poco sencilla, ya que, en el fandom, hay muchas personas que creo algunas líneas alternativas donde hay un equipo de investigadores original, donde toman diferentes decisiones de quedarse en Gravity falls o solo quedarse uno. Aun así, no recuerdo haber leído ninguno donde intente aclarar algunos puntos que la serie nos dejó de los Noroeste. Como es ¿Por qué los Noroeste viven en Gravity falls? sabemos que no son los típicos ricos del pueblo, si no tiene una gran fortuna. Así que por que quedarse. La otra incógnita es porque cuando Bill se presentó a los habitantes del pueblo porque Preston intento negociar con él, ya que parecía que él sabía quién era y que podía hacer. y la pregunta que creo que es más importante, siendo una de las familias más viejas que vive en el pueblo junto a una gran historia porque nadie ha tenido encuentros con criaturas de Gravity falls antes de que existiera la organización del ojo y por qué no se enteraron de lo que paso con esos fenómenos gravitacionales que empezó Ford, ya que ellos no eran supersticiosos.

Para mi esta es intento de encontrar esas respuestas que nunca tuvimos, junto a que no desechemos el desarrollo de personaje que tuvo pacifica en los 3 episodio que tuvo.

Lo unico que me queda para decirle es gracia y feliz 2020. Y adiós a mis pequeño bebe fue bueno escribirlo mientras duro.


Despertaba Ford alarmado, viendo de un lado a otro. Viendo que estaba en una cama improvisada rodeado de otros que estaba tendidos en la misma forma que él; que era sobre una sábana en él suelo. Cada persona ahí estaba vendada en diferentes partes de su cuerpo o conectado a sueros intravenosos, miraba de un lado a otro, cuando encontró la puerta pudo ver a un hombre sentado a lado, durmiendo con un rifle reposado en sus brazos.

Se levantó lentamente viendo si no tenía nada roto, por lo cual lo había traído a ese lugar. Al ver que solo tenía unos moretones y un golpe en la cabeza por las vendas que tenía en la frente decidió ir con el guardia para quitarle el rifle antes de hacer cualquier cosa, se acercaba lentamente viendo que no se despertara. Cada paso lo miraba más, viendo cualquier indicio de que pudiera despertar, se movía primero tomándolo del cañon y cuando estuvo a punto de tomar el mango para ponerle seguro, hizo un ruido que hizo que Ford jalara el rifle antes de que se despertara por completo. Pero cuando lo jalo se dio cuenta de que lo tenía asegurado por una correa que tenía en la muñeca.

Antes de que se diera cuenta el guardia le daba un golpe en la cara a Ford haciendo que soltara su rifle, chocando con una persona tendida en el suelo. Tomaba lo que podía encontrar en el suelo y cuando estuvo a punto de lanzarlo de igual manera ya lo estaba apuntando con su mira.

— ¡Ya basta! — gritaba alguien entrando por la puerta

Ambos hombres se detuvieron su pelea, pero Ford fuel el único quien volteó, ya que el guardia simplemente desviaba ligeramente su cañón de Ford.

— Mira a quien por fin despertó.

Se acercaba a Ford mientras él se levantaba, pero antes de que se pusiera de pie fue recibido por un puñetazo en la cara que lo volvió a regresar al suelo.

— ¿Porque fue eso?

— Incluso te atreves a preguntar por qué, para empezar por arruinar mi carrera, por destruir mi división y por una insignificante cosa más. ¡Por destruir el maldito mundo!

Cuando escucho eso Ford no decía nada ya que sabía que era verdad lo que decía.

— Aun me sorprende que emos sobrevivido por 5 días.

— Espera, 5 días. Todo ese tiempo-

— Si, todo este tiempo me estado encargando de que nadie más muera. Ahora dime, que creaste para hacer eso y como lo regreso de donde vino.

— De que hablas sigue aquí.

Power tomaba a Ford del cuello de su abrigo y suéter mientras lo arrastraba por los pasillos mientras que Ford no luchaba ya que no savia como estaba las cosas, después de unos minutos Power llegaba a un corredor sin salida y con una patada al muro se abría con tanta facilidad que parecía que no existiera. Por un momento Ford fue segado por la luz repentina mientras lo arrojaba al suelo. Abría y cerraba con esfuerzo mientras que sus ojos se acostumbraban a la luz, viendo que el cielo estaba sumido en una extraña penumbra ya que el cielo se sumergía por una oscuridad que parecía absorber cualquier tipo de luz dejando al pueblo con solo la iluminación tétrica de color rojo que salía de un agujero en el cielo.

Al ver el nuevo Gravity Falls Ford no sabía que decir, pero a la vez se quedaba anonadado ya que pensaba que conocía lo extraño del universo y dimensiones, pero lo que veía en verdad salía de lo que el había visto.

— Ahora dime, ¡como detengo esto! — Lo decía Power enojándose con cada palabra.

— No lo entiendes, esto es lo que trataba de evitar. Bill creo esto.

— ¿Esa cosa tiene nombre?

— Creo que ya lo viste de cerca. Bueno, ya sabes de que es capaz. La única manera que se me ocurre que podamos ganar es-

— Bien, soluciona este problema rápido, quiero que este problema acabe antes de que tengamos alguna baja.

— Espera antes de que ocurriera esto no viste algo como una esfera de color morado que se alzaba.

— Te refieres a eso.

Power señalaba de lado contrario donde estaba la pirámide de Bill. En medio del bosque se alzaba una gran esfera morada con el dibujo de una llama destrozada y rodeada de cadenas ancladas en el suelo.

— Vimos esa cosa levantarse, pero no sabemos que es, no se mueve ni ataca a nada. Es similar a una-

— Prisión.

— ¿Si?… ¿quien está ahí, los niños pines?

— Esta Pacifica adentro.

— Espera, Pacifica Noroeste. ¿Qué hace ahí adentro?

Ford dejo de hablar por un corto tiempo pensando si era buena idea, pero deshaciéndose de ese pensamiento sabiendo que no importaba.

— Ella vivió conmigo un tiempo.

Le contaba lo que había pasado en las semanas que regreso contándole de lo que tenía que ver con el portal y desmantelamiento del portal, junto a la extraña creación que salió. Al principio Power lo escuchaba con odio simplemente lo escuchaba para que después lo arrestara después de salir de esto. Pero cuando dijo de su búnker en medio del bosque.

Eso hizo que preguntara que había más sobre los de Gravity Falls junto a algunas cosas que desconocía aún que ya había visto varias memorias con los monstruos del pueblo. Al terminar su historia Power ya no sabía que tanto era verdad y que parte omitió junto a que podía ser mentira.

— Vámonos de aquí. — Contestaba Power súbitamente mientras caminaba a la puerta.

— ¿Que? eso es todo.

— Si, ir ahí. Sin saber qué hay y mucho menos cómo salir, es una locura.

— Espera, no puedo hacerlo solo. Necesito encontrar a barias persona... — Seguía hablando Ford mientras que Power no dejaba de caminar hacia la entrada. — Me entregaré. — Gritó secamente Ford haciendo que Power lo mirara. — Me entregaré, y diré todo lo qué pasó. Por eso es que estas aquí, no es así.

— Bien, pero tengo dos condiciones. No llevaré a nadie con nosotros solo seremos tú y yo. Segundo, harás una confección en video si no sobreviví o te intentas escapar.

Ford solo asintió con la cabeza, sabiendo que no tenía ninguna forma para llegar ahí, pero él debía tenerlo.

Cuando volvieron de nuevo al escondite de Power fueron primero a un lugar con una cámara y una silla, sabiendo que quería Power, el simplemente se sentó esperando a que le dijera que comenzara. Presionó un botón de la cámara y comenzó a hablar.

— Quién eres.

— Soy Stanford Pines.

— Tenemos registro de que Stan pines está muerto. Como sabemos de qué eres el verdadero.

— Nací en Nuevo Jersey. Tengo una deformación en mis manos. — Levantaba una de sus manos y moviendo cada uno.

— Eres consciente de los crímenes de los que se te acusa.

— Por el amor a Dios. Si, conspiración, traición, falsificación, posición de armas y hurto de material nuclear.

— Te estas declarando culpable y negando cualquier derecho de un abogado o un juicio.

— ¡Si!

Firma esto Power le pasaba unas hojas junto con un lápiz. Después de eso Power apago la cámara mientras unos de sus hombres tomaban las hojas viendo que no había hecho ningún truco y asegurando de tomar el lápiz.

— Listo, ahora podemos irnos, Power.

Solo asintió con la cabeza Power haciendo que lo sacaran a Stan llevándolo por los pasillos. Al llegar a un cuarto con 4 camionetas y 2 motos Power subió a una camioneta antes de que le diera una mochila. Sin decir nada Ford subió a la camioneta para irse de ese lugar.

— Entonces, que le paso.

— No mucho, solo vimos un monstruo triangular convirtiendo en piedra mientras el pueblo se llenaba de esas cosas.

— Y no había una salida cerca de la burbuja.

— Si claro, solo tenemos que quitar 40 toneladas de roca, esa entrada la perdimos casi al inicio. Por una de la criatura de Bill.

No dijeron nada más nadie mientras que Ford pensaba que podía ser esa burbuja, si una prisión real, un laberinto, una ilusión. Mientras pensaba solo decía "El bosque está en llamas", una y otra vez. Mientras que Power lo miraba murmurando algo, pero dejó de prestarle atención rápidamente, ya que pensó que solo era maldiciones, y ni le importaba escucharla.

En los primeros minutos del camino fue fácil pero mientras se acercaba a las orillas del pueblo aparecían diferentes criaturas.

Pasaron así 14 min. Sin dirigirse una palabra, cuando llegaron a la esfera, vieron con más detalle que era una cadena anclándola al suelo y sujetando la esfera en alguna parte de su interior.

— Toma. — arrojaba algo Power a Ford haciendo que lo atrapara, dándose cuenta de que era una mochila pesada. — No te daré ninguna arma si no creo que sea necesario. Así que será mejor que no te alejes de mí.

Mientras seguía caminando a la cadena y empezando a treparlo mientras que Ford lo seguía, mientras que esperaba salir con Pacifica lo más rápido posible para detener todo lo que había hecho Bill. Cuando empezaba a acercarse una luz lo segaba mientras desaparecía.

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Despertaba Ford exaltado, levantándose de golpe de su cama haciendo que chocara con algo que se encontraba arriba de él.

— Pesadilla. — Hablaba una voz de niño que se escuchaba cerca de él.

— Si, soñé que había un mostró arriba de mí, pero veo que solo eras tú.

— Claro que sí, nerd. Bueno será mejor que nos levantemos para ir a la escuela antes de que te vayas a la universidad para nerd.

— Cuando llegue volando en una mochila cuete no te lo voy a prestar.

— Si, claro. Como en uno años. Si ni siquiera emos salidos de la secundaria.

De momento escucharon una persona gritando, haciendo que se detuviera de discutir.

— Niños, bajen a comer.

Sin decir nada más, ambos saltaron de su cama y corrieron escaleras abajo llegando Stanford primero, tomando la silla enfrente de la ventana. Mientras que su padre estaba sentado a su lado leyendo su periódico, sin prestar atención a lo que hacia sus hijos.

Cuando terminaron de comer, cada uno, hacia lo cotidiano para ellos, su padre de los gemelos Stan se fue a trabajar. Su madre permaneció en casa viendo tele mientras contestaba llamadas para adivinación y los gemelos fueron a la escuela.

Naturalmente Ford podía más atención a las clases que su hermano, que pasaba el tiempo durmiendo o arrojando bolas de papel a alguien mientras la maestra no miraba.

Así pasaron varios meses en una rutina para los gemelos, yendo a la escuela y ocasional mente en algunas peleas. Ya sea por que se burlaban de Stanford de su dedo extra o que era un nerd, y que le dijera a Stanley que era un fracasado. Ambos defendían a su gemelo aun que Ford apenas podía golpearlos, haciendo que Stan lo ayudara, aunque tuviera el mismo problema con algunos abusivos.

Así pasaron varios meses hasta que salieron de vacaciones de verano, en el último día de clases Stanford se sentía extraño, cada vez que escuchaba las vacaciones de verano o escuchaba que sus compañeros de clase tenia intenciones de ir a acampar en el bosque, sentía un gran escalofrío. Pero cada vez que sentía eso su hermano decía algo haciendo que raccionara.

— No sé, porque haz estado muy distraído, hermano. — Hablaba Stan caminando en frente de su hermano mientras caminaba hacia su casa. — Tanto te interesa saber donde van todos. Bueno, si fuera a otro país de seguro sería interesante.

Seguía hablando Stan de que debería poner más atención a su alrededor y no quedarse pasmado de momento, pero dejaba de escuchar a su hermano y empezando a pensar de por qué quería a campar tanto de momento. Cuando estaba caminando escucho el sonido de un claxon, volteaba la mirada con miedo viendo que era una camioneta a punto de atropellarlo, de un momento a otro una imagen paso enfrente de sus ojos, un pueblo en ruinas con un cielo rojo y en medio una gran pirámide negra.

Pero antes de que se diera cuenta que era lo que había visto su gemelo lo había empujado por dé tras sacándolo del camino del camion, haciendo que callera mientras escuchaba el camion chocar con algo y el sonido de las llantas deslizándose.

Volteaba la mirada esperando que no hubiera ocurrido nada de lo que el se imaginaba, miraba a su hermano sentado en el suelo con los ojos abiertos, pero se notaba que no le había pasado nada. Salió corriendo Ford viendo a su hermano mientras revisaba que en realidad no tuviera nada roto.

— Stan, estas bien.

— Si, estoy bien.

Pero con que choco el camion, volteaba la mirada viendo que el camion estaba estrellado a un muro de un edificio.

— Bueno eso no importa, mejor vámonos.

— Pero que paso con el que conducía.

— No importa, vámonos.

Se ponía Ford de pie mientras jalaba a su gemelo saliendo de ahí, mientras que Ford aún seguía pensando, que fue esa imagen que había visto. Cuando llegaron a casa a un Ford no dejaba de pensar en lo que había pasado, ya que cada vez que pensaba en esa imagen le parecía familiar. Estuvo pensando en eso por todo el día y repasando lo del choque.

En la mañana siguiente sus padres lo esperaban para darle una noticia a sus hijos que iban a ir a un viaje de campo, ambos estaban felices de salir de la ciudad por unos días. Cuando llegaron a la zona de acampar de wharton state estuvieron casi dos horas intentando levantar la casa de campaña, ya que su padre no les ayudo para nada. Así paso 2 días, pescando y explorando los alrededores. En esos días Ford dejo de pensar en las imágenes y del accidente pensando que solo fue algo que soñó. Ese día estaba practicando con su hermano box, pero sin conectar ningún golpe y simplemente golpeando el aire a su alrededor, seguía así hasta que Ford bajo la guardia mientras miraba el cielo.

— Que es eso

Todos los demás no dijeron nada, junto a Ford que podía ver una estela de humo que cubría el sol, haciendo que solo se notara un resplandor rojizo que venía de ahí. Junto a un dolor de cabeza que duro solo un instante antes de que su padre diera una orden con un grito.

— Levanten el campamento.

Se miraron ambos gemelos por un momento, pero sin decirse nada siguieron la orden que dijo su padre, ya que no diría algo así, si no creyera que fuera grave. En menor tiempo de lo que habían tardado en armarlo pudieron aguardar todo. Cuando estaba subiendo una de sus últimas mochilas un guardabosque llegaba dentro de un yip.

— Hey, tiene que irse. El bosque está en llamas, todos los campistas tienen que salir lo más rápido que pueda.

— Lo aremos. Sabe un lugar para salir rápido.

Al escuchar lo que dijo el guardabosque Ford se quedaba pensando en esa palabra. "El bosque está en llamas, El bosque está en llamas."

— Hermano, despierta. Gritaba Stan sacudiendo a su hermano haciendo que reaccionara.

— Tenemos que irnos, deja todo y vámonos.

Stan jalaba a su hermano hacia la camioneta, pero el simplemente se negaba mientras que más y más, esas palabras lo hacían pensar en el incendio.

— Stan, sé que pensaras que es una locura, pero no me sigas.

— De que hablas-

Súbitamente Ford empujo a su hermano al suelo sabiendo que el podía intentar detenerlo ya que sus padres estaban con el guardabosque, y tardaría más. Corría más adentro donde solo podía ver un rojo junto a un calor sofocante que quemaba sus ojo y garganta, pero a pesar del dolor seguía corriendo cada vez más adentro donde podía ver las llamas y recordando un paisaje mucho peor que podía ver en ese momento y de golpe recordó el nombre de "Gravity Falls" pero sin saber que significaba.

— Esto está mal, esto no es real.

Lo decía Ford con pequeños recuerdos de el más viejo, y entrando a un lugar extraño, pero en especial un pueblo cubierto de ese rojo que los rodeaba.

— Esto es falso.

Se lo repetí una y otra vez esperando intentando distraerlo del dolor que sentía en los ojos, esperando que pasara junto a que se sofocaba cada vez más.

— Bill.

Al decirlo simplemente todo ese dolor y calor se esfumo junto a todo el bosque que ardía hace un momento, remplazándolo por una nada infinita exceptuando a una puerta que se encontraba delante a él. Miraba sus manos, viendo que estaba más arrugadas junto a pequeñas cicatrices de diferentes partes. Recordando claramente donde estaba, abría la puerta esperando encontrar a alguien más, para por fin encontrar una salida.

Al atravesar la puerta vio que no estaba en un lugar blanco, se encontraba en un edificio rodeado de columnas blancas, enfrente de él se encontraba una fila de asientos acomodado en forma de un semi circulo, cada vez que miraba parecía familiar pero Ford no podía recordar donde lo había visto antes, pero cuando vio más arriba podía observar un mural con ángeles, uno tenía un escudo con los colores de la bandera, sentado a otros ángeles se encontraba franklin, arriba de él decía "E pluribus unum; de muchos, uno"

Enfrente de todo se encontraba Power hablando delante de todos agradeciendo de que su aria del gobierno fuese relevante en la seguridad nacional, a la altura como el servicio secreto, el FBI y la CIA.

Cuando Ford intento acercarse más al atrio fue detenido por unos guardias que no había visto. Lo tomaron por los hombros mientras lo sacaba lo más rápido que podía de la sala.

— Losiento señor, pero no puede acercarse más.

— Espera, pero porque me sacan.

— Porque no te puedes acercar más, seis dedos.

Respondía el mismo guardia, pero cambio sus ojos a unos marrillos con una pupila de gato. Al momento de verlo Ford jalo al guardia hacia el, haciendo que perdiera el equilibrio mientras se zafaba su brazo de el, después dándole un golpe al otro guardia haciendo que callera al suelo. Al estar libre, salió corriendo de nuevo a la puerta donde lo había sacado.

Cuando lo abrió vio otro guardia esperándolo, lanzaba un golpe hacia Ford pero pudo reaccionar antes de que lo golpeara tomándolo por la muñeca y con su otra mano sujetándolo de su antebrazo, haciéndole una técnica de yudo haciéndolo caer al suelo. Tomaba el arma que tenía el guardia. Cortaba cartucho mientras le quitaba el seguro, dando unos disparos al techo haciendo que todos los de la cámara se cubriera debajo de sus escritorios. Excepto a Power que un guardia a su lado intentaba alejarlos de él.

— Power, despierta. — Apuntaba a los guardias y disparando a los dos.

Al ver eso Power simplemente tomo su arma devolviéndole los disparos mientras corría a una columna. Rosándolo un en su brazo haciéndolo sangrar.

— ¡Deja de disparar! Estamos atrapado por Bill.

— Quien carajo es Bill.

Se quedó callado Ford pensando en que lo pudiera despertar ya que parecía que ni siquiera recordaba a Bill. Pensaba en como pudo despertar a parte de la palabra que decía antes de entrar a la esfera. Después de pensar que cosas recordaba más cuando estaba atrapado era el pueblo y lo que había pasado.

— Tu buro es un chiste. Ni siquiera pudieron atrapar a nadie en gravity falls… —Disparaba Power a la cobertura de Ford, deteniendo lo que decía y dándose cuenta de que parece que recordaba el pueblo. — Si, pude ponerte en ridículo fácilmente con unos papeles en blancos, sin mencionar que soy culpable de todos los cargos. En serio crees que te reconocerá así, solo esconderá tu división.

Cuando dijo eso dejo de disparar mientras que el piso empezó a temblar mientras el techo caía pedazo a pedazo mientras todo desaparecía lentamente, quedando todo en blanco como con Ford pero la puerta que estaba era una gran puerta, casi del doble de su tamaño y lo suficientemente ancha como si fuera el de un carro.

— Ford que es todo esto.

— Recuerdas cuando subimos a la cadena.

— Ay… Si, apenas.

— Bueno parece que quien entre es creado su mundo ideal. ¿Cuánto tiempo habías estado ahí?

— Creo que unos dos meses. — Dejaba de hablar por un momento y pensando en lo que había preguntado Ford junto a los recuerdos que había tenido en ese mundo — ¿Crees que el tiempo funcione igual?

— No lo sé, pero será mejor que no los separemos cuando despertemos a pacifica, no sé qué pueda pasar con este mundo.

Sin decir nada más abrieron la puerta, cuando lo hicieron sintieron una corriente fría que lo hizo estremecer su cuerpo junto a una luz. Los segaba momentáneamente como en la primera puerta, al poder ver, miraban que se encontraba en la mansión de los noroestes, pero se mostraba que había pasado meses. Ya que caía nieve, junto a que el jardín estaba lleno de igual manera como el techo.

Ambos se quedaron un nudo en la garganta, dándose cuenta de que en verdad había estado meses dentro de sus ilusiones, ambos querían que fuera esa mentira o decirle que solo era la misma ilusión, pero ninguno podía hablar. Dejaron de pensar en eso y esperaba que algo del planeta quedara.

Caminaron sin decir nada, pero viendo paranoicamente que no hubiese ninguna forma de Bill, dentro del mundo que lo detuviera.

Al acercarse a la mansión empezaron a escuchar música, entraron lentamente mientras que veían que era navidad, ya cerca de las escaleras se encontraba un pino que casi tocaba el techo que era de 4 metros y a su alrededor adornos de navidad dorados y plateado que adornaba las paredes.

— Crees que ella ha estado aquí, en la mansión.

— Es muy posible, la propia esfera parece que no crea un pequeño mundo que podamos ver, pero apena puede construir un pueblo.

— Pero porque en todo este tiempo nunca nos pudimos ver o escuchar, odio estas malditas cosas. — Las ultima oración de Power lo dijo con evidente frustración.

— Jajaja, bueno al menos ya sabes cómo es estar lidiando con cosas paranormales cada día.

Cuando entraron a la mansión vieron que cambiaba la habitación desapareciendo alguno de los adornos en los muros y remplazándolo con diferente de color dorado, debajo del piso se salían globos de igual manera que los adornos, pero con números en blancos decía "año nuevo".

Ambos se quedaron sorprendido de lo que pasaba, ya que veía que todo se cambiaba enfrente de ellos, pero un ruido que venia de la otra habitación los hizo que corriera a esconderse en una mesa llena de sidra. Se mantenía callados viendo que algunas sombras entraban a la sala y salía del suelo diferente persona con ropa elegante y algunas con copa en su mano, pero apenas formándose de una masa negra

— Crees que ellos sean, Bill.

— Tal vez, Cuando entre a tu mundo el empezó a hablarme. Pero sería mejor si nos disfrazamos para buscar a Pacifica, no quiero toparme con esos Bills si no es necesario.

— Disfraces… Creo que te puedo ayudar en eso. — Power le señalaba una puerta. — Si en verdad todo es una verdadera representación de la mansión, debe de haber un cuarto lleno de ropa.

Caminaba rápido a la puerta que había señalado Power, al entrar vieron una gran habitación con trajes de etiquetas y a lado opuesto abrigos y vestidos, evidentemente mente eran de Priscilla, pero salieron de su pensamiento al escuchar un gran ruido que venía detrás de la puerta. Rápidamente tomaron lo que podía cubrir su ropa; que eran abrigos pesados que dejaba apenas ver sus botas de Ford y los zapatos de Power.

Al volver a abrir la puerta se dieron cuenta de que la habitación de sombras estaba llena de personas, que para Power sabía bien quien era cada uno de ellos, aunque la mayoría de ellos parecía más viejos.

— Creo que si a pasado al menos un par de años. — Lo decía Power de la nada, haciendo que Ford se le hiciera un nudo en la garganta.

— So…Solo apresurémonos con esto. No quiero pensar más en eso.

Dejaron de hablar sobre el tema, y solo se encargaron de buscar a Pacifica en toda la habitación intentando evitar hacer contacto visual con cualquiera de los invitados.

— Ford, como haremos que ella reaccione de que esta en un sueño.

— Solo tenemos que decirle algo de Gravity Falls, tal vez… si mencionamos a Dipper y Mabel ella pueda recordar-

Dejo de hablar al ver que Power lo tomaba del hombro y señalando a un lado de la habitación, en donde señalaba estaba Pacifica, Al principio eso hizo que sonriera, pero al darse cuenta, vio que ella era más mayor de cuando la conoció, que parecía una mujer de 16 años. Cuando dio unos pasos hacia ella Power lo detuvo, haciendo que Ford lo mirara con confusión.

— Sera mejor pensar en otro plan.

— A que te refiere solo esta hablando con esos dos chicos. — Al decir eso callo en cuenta de que se refería Power, esos adolescentes de cabello castaño deberían de ser sus familiares; Dipper y Mabel.

— ¿Tienes un mejor Plan?

— Si, tal vez si hacemos que entre en un shock emocional tenga ligero flash back. Aún tiene tu arma.

— Si, claro. — Abría su abrigo y metiendo su mano, pero de un momento a otro busco del otro lado de su costado. Dándose cuenta de que no tenia su arma. — No la tengo.

— La tiraste- — Hablaba con alteración antes de pensar de que no tenia el arma que le había quitado al guardia, pensando cuando fue la última vez que la tenía o si la tenía al salir de la ilusión. — Nuevo plan, aleja a todos de Pacifica e intentare que reaccione.

Ambos se separaron alejándose, Power primero le llamo a los gemelos pines, dándole la excusa de que alguien lo buscaba haciendo que los gemelos se despidieran de Pacifica. Cuando los gemelos se alejaron de la vista de Pacifica Ford le llamo la atención tocándola el hombro. Al darse vuelta Pacifica dio una sonrisa y dándole un abrazo.

— Tío, Ford. Que bueno que pudiste venir.

— Si… Pacifica te importa si hablamos un momento.

— Pasa algo-

— No. No pasa nada que te tenga que preocupar, pero podemos hablar en un lugar donde no haya mucho ruido.

Ford y Pacifica caminaba a la terraza de la mansión, que aun que caía nieve los dos tenían un abrigo que impedía que sintiera el crudo frio que hacía.

— De que querías hablar.

— Pacifica, esto no es real. Es una ilusión de Bill.

Lo decía Ford con esperanza de que empezará a raccionara y hacerla ver de que era una ilucion, pero su respuesta fue totalmente inesperado para Ford.

— jaja, de que hablas. Lose.

— Espera, lo sabes.

— Si, desde los primeros meses que estuve. Al principio no sabia que estaba pasando, pero al pasar el tiempo me di cuenta de que todo mi alrededor y la mayoría de las personas son ilusiones.

— A que te refieres, ¿con la mayoría?

— Tu, Dipper, Mabel, Wendy, y los otros son reales. Tu mismo me lo dijiste.

— Pac… apenas acabo de entrar. Yo también estuve en una ilusión, no sé cuánto tiempo exactamente.

— Pero, si me los dijiste incluso… — Se cayo de momento sabiendo que en verdad todo lo que ella sabía no era verdad. — Entonces Dipper y Mabel aún están desaparecido.

— Paz, dime cuales fueron tus palabras que habías dicho antes de entregarle la anomalía.

— No lose. Algo de tener la vida que he deseado.

Se escuchaba el ruido de la puerta abriéndose de golpe haciendo que ambos se dieran la vuelta viendo a Power cerrando la puerta mientras encajaba un candelabro de oro entre la manija de la puerta.

— Qué diablos hicieron. De un momento a otro todos los de adentro se volvieron como Bill.

— Tu que haces aquí. — Lo decía pacifica con evidente ira reconociéndolo, quien era en verdad.

— Tratamos de sacarte y arreglar todo lo que paso en el pueblo.

— Pacifica tienes que desear volver al mundo real. Eso debería de abrir un portal para salir.

— Tío, Pero no quiero irme.

— Paz…

— Por favor, este mundo es perfecto, somos libres podemos tener lo que deseamos con quien queramos estar.

— Pacifica. — Ponía su mano en el hombro de pacifica, viendo que templaba violentamente. — Se que esto es difícil, pero en verdad quieres saber que todos los demás están sufriendo mientras nosotros somos felices.

Se escuchaba el ruido de las ventanas rompiéndose mientras saltaban al suelo, al darse cuenta, estaban rodeados por Bills.

— No es necesario que tengas que recordar esto, Sabes simplemente te puedo borrar la mente como la ultima vez y volverás a empezar.

Levantaba la cabeza Pacifica viendo que quien lo decía era una imagen de su padre, pero con los ojos de Bill, al verlo sabia bien todo lo que había echo para tener esa mansión y su fortuna. Miraba a todos lo que la rodeaba viendo cada rostro, sabiendo que todas las personas que estaban ahí no eran reales y se detuvo con un par de gemelos. Pero a la vez pensaba en que tan malo podía ser la realidad y que tan posible era terminar como ella deseaba.

Se levantaba mientras iba a uno de Bill, al ver la que se acercaba intentaron detenerla, pero toda la gente la agarraba de los brazos inmovilizándolos

— Bill, ya es suficiente de la ilusión.

Todos los Bill abría sus ojos mientras que desaparecía paulatinamente mientras que pedazos del mundo tanto la tierra como el cielo caía mostrando pequeños rastros de Gravity Falls.

Se acercaba Pacifica a Ford, pero dándose cuenta de que volvió a verse como cuando pidió el deseo y ellos vestido como cuando entraron a la burbuja.

— ¿Como salimos de aquí? — Preguntaba Ford con algo de pánico en su voz.

— Busca algo en la mochila, puse algunas de tus cosas que encontramos tal vez sirva, pero apresúrate. — Respondía Power mientras se alejaba de los pedazos de tierra que caía.

Lentamente caía pedazo a pedazo del mundo mientras que Ford sacaba lo que podía y tirando lo que no servia para salvarlo. Cuando encontró su pistola magnética el lugar donde se encontraba se callo asiendo que se separara sin que pudiera ver quien estaba cerca.

Caía de la esfera junto con escombros de la tierra que había creado Bill, pero los pedazos cuando caían desaparecían como si fuera simple humo, mientras que la cadena caía al suelo haciendo que la tierra templara junto a que hiciera una estela de tierra.

Cuando Ford pudo ver a Pacifica el tomo de su brazo su pistola magnética apuntando a la cadena que estaba debajo de ellos.

— ¡Sujétense todos!

Sin preguntar nada Power y Pacifica se sujetaron como podía, mientras que Ford cambiaba la polaridad de su pistola y apuntando a la cadena, cuando estaba a punto de chocar con la cadena Ford apretó el gatillo haciendo que su caída empezará a detenerse, esperando a detenerse lentamente sobre la cadena, pero de un segundo a otro lo lanzo hacia los pinos que no había destruido la cadena, quedando en las copas de algunos pinos.

Bajaban lo más rápido que podía de los pinos, ya que veían que los ojos voladores de Bill venia para detenerlos. Cuando pudieron bajar de los arboles con suma dificultad, sobre todo a Pacifica por su tamaño y su inexperiencia, empezaron a huir, corriendo por donde veía que había ninguna criatura de la locura de Bill, mientras que corría todos buscaba una cueva o un lugar donde esconderse, después de unos minutos Ford pudo reconocer una parte del bosque.

— Corran, ya se dónde escondernos.

Los dos corrían siguiendo a Ford mientras que Power se mantenía atrás ya que era el único con un arma de fuego. Mientras corrían una flecha salió volando, después de unos segundo más en el aire choco con un árbol que estaba cerca de Power, sin esperar más apunto con su arma mientras daba un par de disparos donde creía que había venido la flecha, se quedo apuntando al mismo lugar mientras que los demás se detuvieron al escuchar a Power disparar.

Antes que Ford pudiera sacar su pistola magnética como protección, otra flecha salió volando hacia Power, pero de diferente lado donde el apuntaba, dándole a su arma, soltándola, al ver que había perdido el arma una figura salió corriendo encorvada y tacleando a Power mientras gritaba.

— ¡Rápido, corran!

Ford y Pacifica se quedaron sorprendido por ver a Wendy intentando golpear a Power con una gruesa rama.

— ¡Wendy, espera! Esta con nosotros. — Contestaba Ford súbitamente

— ¿Que?

Al Escucharlo lo que decía perdió el control que tenía Wendy, aprovechando ese momento power pudo quitársela de encima.

— Pero si el intento-

— Estamos en una tregua.

Contesto Ford de manera rápida para seguir escapando de los ojos voladores, al escuchar lo que decía Wendy se quedo callada por un momento mientras di un gruñido.

— Hay que irnos.

Sin decir nada mas todos la siguieron y Power lo siguió después de recuperar su arma, corrían lo más rápido que podía ya que empezaba a escuchar el chillido de los ojos que sonaba como murciélagos. Veía un claro y al poder ver más de cerca se dieron cuenta de que estaba la cabaña intacta. Corrieron aún más rápido Ford y Pacifica por ver algo familiar en todo ese tiempo, cuando Ford abrió la puerta se quedó pasmado quedándose quieto en la entrada de la puerta haciendo que todos chocara con él, menos Wendy que fue la ultima en entrar y cerrar la puerta.

— Por que te paraste Ford. — Se callaba Power mientras levantaba la mirada viendo a Pacifica y Ford con la vista hacia arriba. Levanto más la mirada viendo a desenas de criaturas tanto míticas como extrañas.

Power se levantaba de ellos mientras intentaba sacar su arma, pero antes Wendy grito.

— ¡Ojos!

Sin decir nada más muchos se escondieron mientras se alejaba de las ventanas, Wendy también agarro a Power tapándole la boca mientras lo pegaba a un muro. Un momento después se escuchaba ese chillido que se escuchaba en todas partes de la cabaña mientras lo sumía en una luz rojiza iluminando cualquier entrada posible. Todos se mantuvieron callado incluyendo a Power, Pacifica y Ford viendo que los ojos no intentaban entrar a la caballa, si no lo rodeaban como si fuera un obstáculo en su camino. Duro por unos segundos más esa luz roja tan vivida y luego sumiéndolo a una penumbra. Todo se callaron mientras esperaba una clara señal de que todo termino, que fue respondido unos segundos después volviendo a la luz opaca del nuevo cielo.

— No intentes dispararle a nadie, todo nosotros estamos en el mismo barco ahora. — Hablaba Wendy secamente viendo que algunas personas y criaturas salían se sus escondites.

Miraba las criaturas que había visto en las memorias de cada persona. Hombres toros, nomos, unicornio y criaturas que no había visto. Y algunas personas del pueblo parecía en los pacillos. Ford y Pacifica se levantaron del suelo viendo algunas personas que conocía de momento escucharon un grito.

— ¡Pacifica!

Volteaba la mirada donde escucho su nombre viendo a Candy y Grenda yendo hacia ella. Las chicas se abrazaban con fuerza, Grenda y Cady por ver a sus amigas y pacifica por saber que ellas eran reales. Al separarse venia Pacifica que ellas tenían ropas algo extrañas, similares como si fuera de un post apocalipsis zombi. Al pensar eso miro a todos dándose cuenta de que parecía que la mayoría seguía esa tendencia y al pensar por lo que había pasado, por quien sabe cuanto tiempo. En verdad era un tipo de apocalipsis.

— Si, en verdad a sido un lago tiempo.

Se retrancaba pacifica a una forma rocosa, al darse cuenta de que sentía algo áspero como una piedra, pero parecía que se movía se dio la vuelta con miedo sin saber que era, viendo que se había apoyado en el Gremnomo, su primera reacción fue gritar mientras caía de espaldas, pero después hablo la criatura.

— No tienes que gritar, pequeña criatura. Ya no me interesa vengarme con ninguno de los dos. Al final me di cuenta de que no bale la pena, solo quiero sobrevivir. — Los decía con una voz profunda y algo áspero.

Los dos adultos vieron que el grito de pacifica no fue nada de qué preocuparse, mientras seguía a Wendy a una habitación.

— Wendy como llegaste hasta aquí.

— Bueno es una historia un poco larga, pero, en resumen. Cuando todo esto inicio yo estaba de campamento con mi padre y mis hermanos, estábamos en nuestro campamento de supervivencia apocalíptica. Quien pensaría que eso al final sucedería, en fin. Nos separamos a los pocos días que ocurrió esto, los espere por unos días en el punto que habíamos acordado, al saber que no vendría empecé a sobrevivir con todo lo que sabía, moviéndome día a día. Hasta que recordé que en la cabaña podía encontrar comida o ayuda. Al llegar aquí no encontré a nadie, al poco tiempo llego un grupo con criaturas del bosque junto con personas del pueblo. Así que creamos un grupo por así decirlo.

— Y por que los ojos evitaron este lugar.

— Bueno eso es algo curioso, parece que lo que hallan echo aquella vez funciono para alejar a todas las criaturas de Bill.

— Te refieres al cabello de unicornio.

— sí, pero no sabemos como usarlo bien. Así que usamos todos los niveles de la caballa como vivienda.

— Wendy, sabes cuanto tiempo a pasado desde que comenzó esto.

— No sé, es difícil de saber, los días y las noches son casi iguales. Usualmente me guiaba por mi siclo de sueño, pero había días que no dormía bien o tenía que esconderme por un largo tiempo, pero creo que cerca d semanas.

Ambos dejaron escapar un gran suspiro mientras que Wendy lo miraba extraño.

— ¿Que fue eso?

— Veras, recuerdas esa esfera que estaba anclada al suelo, bueno estuvimos atrapados ahí po semanas. Pero sentimos que había pasado ahí meses, y Pacifica parecía que había vivido ahí por un par de años.

Wendy miro a su amiga viendo que en verdad miraba todo con un rostro de tristeza, pero no sabía decir si, era por nostalgia o algo más sentia.

— Eres la encargada de todo esto verdad, tendrán un radio de largo alcance, mi grupo podría ayudarlo. — Preguntaba Power sin rodeo.

— En cierta forma, y sobre el radio tenemos uno en el nivel inferior, pero no logramos que conteste alguien solo se repite un mensaje.

Los tres se dirigieron al ascensor de la cabaña, mientras pasaba por el pasillo Pacifica los miraba, y Ford señalaba el suelo, dándole a entender que irían a los pisos de abajo. Asentía con la cabeza volviendo a lo que estaba.

Mientras estaba en el ascensor Ford preguntaba de nuevo.

— ¿Quién fue el que arreglo el radio? antes de que todo esto comenzara estaba destrozado.

— Si, eso fue lo mismo que él dijo. Tuvo que quitar piezas de tu maquina junto a otras cosas de la cabaña, parece que ese loco del pueblo sabe lo que hace.

— Loco del pueblo, espera estás hablando de McGocket.

Volvió la mirada Power viendo a Ford que tenia un rostro algo tenso.

— Tranquilo estoy bien con eso… Pero me puede dar unos minutos con el.

Wendy lo miraba con extrañeza, pero dijo que si, cuando se abrió la puerta todos salieron, pero el único que seguía caminando era Ford cruzando la siguiente habitación. Daba un suspiro y entrando, viendo a un anciano más bajo que el intentando armar un motor de una camioneta, se acercaba tocándole la espalda.

— A buena hora llegaste, Wendy. Acabo de reparar el motor de la camioneta.

Sacaba su cuerpo mientras limpiaba sus manos del aceite, al darse la vuelta miro que no era Wendy al principio quiso gritar hasta que reconoció quien era el que estaba en frente de el.

— Hola… Viejo amigo. — Hablada Ford con dificultad y sonando con una voz débil.

— Stanford. En verdad eres tu. — se lanzaba a abrazarlo viendo que en verdad era su amigo.

— McGocke, acaso no me odias.

Se separaba de su amigo, pero con una sonrisa en la cara mientras se limpiaba algunas lágrimas.

— Al principio estaba enojado e intente olvidar todo, pero solo olvidarlo solo me trajo más problemas de lugar ponerle un fin.

Ambos genios se miraban con una sonrisa de tristeza sabiendo que si hubiera cambiado algo nunca hubiera llegado a ese punto.

Mientras en la otra habitación estaba power espiando que no se peleara y separarlo si llegara a eso, pero solo se quedaba viendo lo que pasaba.

— ¿Que acaba de pasar? ¿Se conocía los dos?

— Si, ellos fueron los creadores de ese portal. Como debes de saber él se perdió dentro del portal y el otro en su mente… Bueno mejor seguimos, no sabemos si tenemos mucho tiempo.

Al entrar a la habitación llamaron la atención de Ford y de McGocket. Ambos recuperaban parte de su compostura mientras llegaban los dos. Le explicaron que había otro campamento de refugiados encendió el radio de nuevo mientras se escuchaba unos pitidos después se callaba por unos 5 segundos y volvía a comenzar.

— Eso es clave morse. — Hablaba Pacifica llegando con los demás. Al verla Wendy le dio una sonrisa y despeinándola.

— Eso parece, pero no utilizamos el clave morse. El nuestro es un mensaje de voz. Tiene papel y lápiz.

Le daba McGocket lo que había pedido Power anotando unos números. Mientras escribía Ford miraba lo que apuntaba

— Eso son coordenadas.

Solo dio un murmullo mientras anotaba los últimos números.

— Crees que todo esto haya llegado a otro lugar.

— No creo, esta son coordenadas de Gravity Falls, pero más al norte… tal vez a los alrededores. — Se callaba por un momento dándose cuenta de que solo había un lugar. — McGocket, se puede enviar un mensaje.

— Si. Pero ya lo he intentado, pero no cambia, aunque pida ayuda o algo.

— ¿Espera sabes dónde es? ¿Quiénes son?

— No estoy muy seguro si en verdad son ellos o alguien que lo utiliza, pero ya lo veremos.

Conectaba el micrófono y encendiéndolo mientras se lo daba a Power.

— Aquí el gobierno de los estados unido identifíquese. — Lo decía Power con fuerza en su voz notando autoridad. Pero el mensaje seguía con la grabación del mensaje. — Responda al llamado, si lo ignora estará violando una orden del estado. — pero aun así no dejaba de repetirse el mensaje. Lanzaba el micrófono al aire mientras daba un grito de enojo ya que sabía que no haría caso a ninguna de sus órdenes.

— Hola, Al quien me escucha.

Seguía de nuevo sonando el mensaje una vez más antes de que se detenía de momento mientras se habría un canal. Con algo de miedo volvió a hablar Pacifica.

— Soy… Soy Pacifica, son ustedes.

Se mantenía el canal callado por unos momentos y sonando una voz de una mujer.

— Pacifica, eres tú.

Ella reconocía esa voz, de momento volvió a hablar.

— Pacifica, que haces aquí, pensé que estabas lejos del pueblo.

— De que hablas, Mama. Nuca salí del pueblo.

— Hija donde estas, dinos donde y enviaremos a alguien para traerte.

Power tomaba el comunicador que tenía Pacifica y presionando el botón.

— Habla Power, del buro de investigación para normal, exijo hablar con Preston.

— Escucha bien, quiero que mi hija vuelva hablar para sacarla de ahí.

— Dije que quiero hablar con el que esta a cargo de ese lugar.

— Creo que es mejor que lo dejemos solo para que hablen. — Decía Wendy caminando hacia la puerta mientras miraba a Pacifica.

Estuvieron peleando casi por una hora, y a los pocos minutos de la discusión Preston había entrado a la discusión de que le diera la coordenada para sacar a pacifica, pero como era evidente para Powers era su única carta para negociar con ellos. Y dársela seria que no lo necesitaría más, incluso volviendo hacer lo mismo que en el motel.

Ford también se negaba que se la llevara, ya que tenia un presentimiento de que no quería volver con ellos, y sin mencionar que le tenía cariño aun que todo lo que había dicho fue mentira.

— ¿Cuánto tiempo crees que sigan peleando? — Wendy preguntaba con diversión.

— Difícil de decirlo, un multimillonario y un jefe de división federal en plena crisis... En el mejor de los casos, 2 años.

— Estamos perdidos, verdad. — Dejaba sacar en un suspiro pesado Wendy mientras subía la vista hacia el cielo. — Esto parece el inicio de un chiste malo. ¿Qué tiene que hacer para que uno alga algo?

— Hasta que pierdan o ganen algo.

— Si… eso suena cono un buen remate.

Así estuvieron por barias horas peleando haciendo que todos lo que no estuvieran involucrado en algo en la discusión se fuera dejándolo pelear. Haciendo que solo se quedara Ford, Pacifica y Power.

— Ya se los dije barias veces, tenemos que destruir a Bill, podemos abastecernos lo suficiente de alimento y armas que tiene ustedes.

— Sabes por que no emos perdido a ninguno de nuestros empleados, es sencillo. No corremos riesgos innecesarios y los mantengo calmado sabiendo que tenemos suficiente munición para sobrevivir. Si acepte intercambiar armas solo porque nuestros últimos camiones nunca llegaron, por una extraña razón. — Lo decía Preston con un notable sarcasmo en la última oración.

— Escucha Preston sé que se escucha loco, pero ya en este punto ya la misma locura son lo que tiene más sentido. Además, cuanto tiempo crees que puedas mantener a tu gente a raya, si el dinero y oro ya no tiene el valor que antes. Dime, cuanto tiempo crees que puedas mantener a mercenarios de tu lado.

— Tengo mis propios métodos.

— Cuales? Chantaje o dinero. Si no te das cuenta estamos peleando con un monstruo.

Dejaba de hablar por un momento todos haciendo que la atmosfera se pusiera pesada, ya que simplemente podía dejar la conversación, dejando que Power no tuviera armas como a Preston sin comida, pero furioso.

— Que ganaría, si ganamos.

Ford y Power se miraron asintiendo al mismo tiempo, ya que Ford sabía de barias cosas que odiaba o queria, y Power podría ayudarlo modificando los documentos de la misma conspiración y otras cosas, sin que llamara la atención y sin que nadie se enterara o llamara la atención de alguien más.

— Puedo borrar el video del verdadero fundador.

— Eso no me interesa, además nadie puede creer en un presidente sin registro, además si se revela eso, ustedes tienen que contestar preguntas peores.

Sabia Power que era verdad, junto a que nunca es bueno mostrar todo lo que podía ofrecer sin mencionar que estaba tan metido en la conspiración de la máquina de Ford y el intento de homicidio.

— Este en el trato cooperación mutua, a cambio no existirá datos de la investigación que te vincule a la maquina de Ford, por lo cual no puede ser juzgado como traidor y no habrá registro de mi intento de asesinato.

Que te parece este te daré apoyo en recursos, pero no te daré la mitad de mis hombre, pero no me vinculara con Ford, y modificaras algunos expedientes. En el caso de tu homicidio lo alegraremos después.

Ambos se quedaron pensando un momento, no sabía qué documento quería modificar. En especial Power, pero sin pedir reducción de condena o cambiarlo a multa millonaria. No sabia que decir, pero no tenía mucho tiempo,

— Aceptamos el trato.

— Bien, ahora cual es el plan.

Estuvieron hablando por dos horas más, Ford hablando de que podía destruir a Bill, pero necesitaban buscar a unas personas; Stanly, Dipper, Mabel, Soos, Robit, Guideon.

Power le dijo a Ford que Guideon alegría es uno de los subordinados de Bill, esta ayudado por prisioneros de Gravity Falls y Robbit fue capturado por Bill casi en la primera semana, ya que fueron parte del grupo de power.

Primero empezaron a tomar nota de los puntos que necesitaría para el asalto de la pirámide de Bill, para eso llamaron a Mcgucket por sugerencia de Ford, ya que decía que podía ayudarlo en la parte del equipo de apoyo. También se comunicaron con el equipo de Power, después de ponerlo al tanto de la situación que tenia entre manos y el trato de los recursos que le darían empezaron a hablar.

— Sabemos que el equipo de Bill tiene un ejército de ojos voladores, 5 criaturas que parece que viene de su dimensión, el pequeño grupo de Gideon que está incorporado los presos de la cárcel y la nueva fauna que el creo, pero al parecer ellos no tienen un bando establecido.

— Tendremos que sacar a las cinco criaturas, bueno ese es sencillos pero aun hay algunos problemas como lo mantendremos distraídos y sacar a los ojos de ahí. — Preguntaba Preston de los incoveniente mas grandes que el veía.

— el tiempo que estuvieron fuera emos visto a los ojos voladores en rutinas de patrullaje junto a que parece que son obedecido por la criatura con cuerno y chupete. — Contestaba uno de los hombres de Power, respondiéndole una de las preguntas de preton.

— Preston decias que podias sacar a los sinco verdad de que manera.

— Bueno, saben lo que es una guerra de guerrillas.

— una, que? — Contestaba confundido Ford.

— Es una estrategia militar en la que pequeños grupos de combatientes, utilizan ataques móviles a pequeña escala contra un enemigo mayor, con el objetivo de debilitarlo o vencerlo mediante una guerra de desgaste. Ya veo por donde vas, Preston. Pero aun queda la parte de como mantenerlo entretenido un largo tiempo.

— Hey. Preston tienes algo de mercurio y 3 kilos de oro. — Preguntaba Ford súbitamente teniendo una idea para algunas trampas.

Asi estuvieron por algunos días manteniendo la comunicación y cumpliendo lo que había pactado. En ese tiempo había determinado que tenía que robar cerca de 7 carros más. Para tener suficientes vehículos. Mientras tanto había mandado un grupo al bosque a prepara una de las trampas, ayudado por Wendy y Dan. No falta mencionar que cuando los dos se reencontraron estaba realmente felices, junto a que Dan estaba orgulloso de Wendy de haber utilizado todo lo que le había enseñado.

En ese tiempo Ford junto con McGocket había reparado parte de la hidra que tenia en el lago del pueblo, junto a que había tomado gran parte del cabello del unicornio que tenía residiendo grandes golpes, al darse cuenta de lo que había hecho. Con el cabello que habían cortado había echo lo mismo que con la cabaña, pero engulléndolo en cuerdas y una cadena gruesa.

— Crees que la cadena sea lo suficiente mente fuerte.

— Solo tenemos que asegurarnos de engullir cada vibra y eslabón. Con suerte no pasara nada malo.

— Espero que sea suficiente cabello no creo que mi barba guante otra golpiza que nos dio el pequeño pony.

— Si, pensé que esa criatura era desesperante pero también golpea muy duro.

Ambos se rieron por recordar algunas platicas que terminaba similar cuando estaba en la universidad, la mayoría después de que algo explotara o los electrocutara.

— Hablando de trabajo duro, como moveremos el cañón de plasma a la mansión. Si para sacarlo tendremos que volar el techo del laboratorio y poner una rampa.

— Creo que es la única manera que tenemos… Si, hey recuerdas eso cristales para encoger.

— Creo que pacifica tiene uno, voy a preguntar si lo dejo aquí.

Así pasaron hasta tener los últimos preparativos y Preston había enviado a un equipo de sus hombres en entrar a la pirámide para buscar a las personas que buscaba Ford, pero solo residiendo solo dos mensajes. Con diferencia de 10 minutos. El primero decía "Los pines y Soos está en la pirámide" y el segundo "Robbit está en la parte inferiores del trono."

Al saber que en verdad todas las personas que necesitaba para vencer a Bill estaban en la pirámide, excepto a Gideon que sabía lo resolvería cuando ellos entraran.

El día anterior Preston se había movido a donde estaba Ford junto al grupo que entrarían, ya que decía que no confiaría que lo vencieron, si no lo ve el mismo.

Cuando llego se mantuvo alejado de Pacifica para evitar cualquier conflicto que pudieran tener ellos, junto a que dijeran algo para empeorar la situación. Pero el solo se mantuvo con Ford y comunicado a los equipos que se movieron a los puntos que había decidido. A la mañana siguiente todos de los campamentos subieron a sus vehículos y lo que se mantendrían en un lugar solo encendía el radio que tenia colocando a la frecuencia que había acordado.

Los tres campamentos estaba preparándose para comenzar el ataque cuando Power diera la señal, en la cabaña encendieron los motores de sus vehículos de igual manera que el campamento de Power y encendiendo las luces de los vehículos. Mientras que en la mansión encendía el nuevo generador junto con las armas de McGocket, y los exsoldados tomando sus lugares.

De momento el todos los radios se escuchó interferencia seguido de una corneta y una grabación diciendo "Play boll". Eso hizo que todos comenzara, se habría el techo de una compuerta junto con una rampa haciendo que los autos lo subieran los más rápido que podía mientras que el tráiler lo seguía al último.

Así siguieron por 20 minutos mientras en otra ubicación empezaba a colocarse a sus posiciones. Y en la mansión encendía el nuevo generador y poniendo los pocos guardias en su posición.

Aceleraba lo más rápido que podía el grupo de Ford, tomando los caminos descascarados y esquivando algunos grandes escombros de la destrucción de Bill y sus creaciones, mientras aceleraban el tráiler desviándose a otro camino junto a un pequeño grupo de carros. Mientras que las camionetas aceleraban más rápido mientras que algunos tomaban su posición de artillería, disparaba proyectiles esféricos de tamaño de un tomate, pero de color azul chocando con la pirámide de Bill y después de un momento explotaron junto con una estela de electricidad en su onda expansiva.

Veía Bill con diversión viendo a todos como lo que él creía que eran, simples hormigas.

— Parece que ese viejo loco no mentía. — Lo decía con evidente sorpresa el conductor, pero siendo callado rápidamente por su artillero.

— Deja de hablar, aquí viene.

Miraba por el agujero que hicieron viendo como unas figuras se agrandaban y saltando desde la pirámide. Al caer al suelo vieron que los compañeros de Bill lucían diferente que antes tanto su aspecto como su presencia que se sentía más macabra.

Al ver eso uno de los conductores tomaba el radio comunicándose con Power mientras el evitaba no entrar en pánico.

— Señor tenemos un problema con las dimensiones de nuestro plan.

— ¿A que te refieres Elias?

— ¿Creo que acaba de crecer? ¿Creo que lo planeamos no sera suficientes para ellos?

— Dígame un estimado. — Lo decía con fuerza haciendo que se escuchara claro.

— Crecieron el doble, todos ellos-

— Manténgalos distraído por el momento.

En ese momento cortó la comunicación Power, mientras se comunicaba con un los demás por separado al comenzar la mayor parte de sus preparativos, pero exceptuando algunos que decía que no podrían detenerlo y solo que demoraría. Así siguieron por 10 minutos separándolos cerca de la pirámide mientras evitaba como podía ser capturado por unos de ellos y segando a los ojos voladores con bengalas que lanzaba cerca segándolas por un momento, pero a la vez haciendo que disparara a todas direcciones ayudando tanto como complicaba su trabajo.

Después de perder tres autos volvieron a escuchar el radio solo dando una orden.

— Sigan con el plan. — Hablo de momento Power en los radios de todos los grupos.

Esas palabras hicieron que todos los vehículos sacaran subfusiles y algunas ametralladoras disparando contra uno de sus secuaces haciendo que cada uno se enojara intentándolo aplastar al ver que consiguieron se alejaron cada uno a diferente dirección. Al ver eso el tráiler volvía a encender el motor y dirigiéndose a la pirámide mientras que sacaba sus armas.

Recargaba de nuevo el arma que había utilizado en el principio mientras disparó cerca del suelo, después de un momento hacia una explosión haciendo que cada uno de los aliados de Bill se separará haciendo que se formará de grupos reducidos de vehiculo y ellos.

El primero grupo se había separado perseguido por el más grande de los secuaces de Bill, Zanthar. En todo el camino que recorría nunca bajaba la velocidad, ya que lo seguía con poca dificultad, pero a diferencia de los vehículos que tenía que rodear cuando había un árbol o los escombros de una casa, Zanthar simplemente lo aplastaba o lo atravesaba sin perder el ritmo de su persecución.

— No, no, no. Vamos mejor por el más grande, decían. De seguro corre como tortuga, decían.

— Ya entendí, tu dispara lo que tengamos.

— Adonde, son simples balas.

El que estaba en la parte de atrás de la camioneta intento decir algo, pero fue callado por el que conducía ya que había dado una vuelta brusca evitando que lo tacleara Zanthar, haciendo que derrapara mientras cambiaba su ruta siguiéndolo, sin decir nada más disparaba en los brazos y piernas intentado que se detuviera por un momento para que pudiera tener la ventaja. al llegar a un claro, con solo una casa de madera ya casi destruida.

— Power, ya estamos en el claro, explótalo cuando nos veas. Power, Power responde.

— Sin munición, acelera, acelera. — Golpeaba la ventana del conductor lo más fuerte que podía y con evidente ansiedad y miedo.

Aceleraba todo lo que podía viendo que el motor de la camioneta empezaba a salir humo.

— Sujétate.

Derrapaba la camioneta de momento haciendo que Zanthar se lanzara para aplastarlo, pero aceleraba saliendo de su camino chocando con el suelo haciendo que saliera grandes cantidades de tierra, cuando intento de nuevo ponerse de pie su mano se hundió más haciendo que volviera a caer, de momento se escuchó una serie de explosiones alrededor de él, haciendo que callera dónde estaba. Quedando en una recamara demasiado amplia que aun que tuviera ese tamaño aun había más espacio. La habitación se llenaba de luces rojas que parpadeaban continuamente seguido de una explosión haciendo que el techo callera enterrándolo.

— ¿Estamos vivos? ¡Vivos! !Si! !Si! — El hombre que conducía después de festejar y viendo que su compañero tenía un rostro de felicidad mientras estaba tirado en la batea de la camioneta sacaba su radio.

— Power, ya tenemos al grandote. iremos a ayudar a los demás.

Intentaba encender la camioneta haciendo que volviera a encender, pero después de unos metros en el motor se escuchó unas pequeñas explosiones seguido de que se apagara.

— Hey, Elias.

— Si.

— El motor no volverá a funcionar, ¿verdad?

No decía nada Elias haciéndole saber que era verdad lo que decía se ponía de pie saltando afuera de la camioneta mientras que Bob salía y se marchaban de ese lugar.

Dientes

Dos camionetas eran perseguidas por dientes al principio pensaba que era fácil encargarse de él, pero después de la transformación que tuvo su velocidad era equiparable a un vehículo, muchas veces mordía la parte de atrás comiéndose varias puertas y parte del techo pero por suerte no había comido las llantas, mientras daba una vuelta brusca. mientras que llegaba a la parte del conductor, de momento en medio del lago salía una cabeza junto a un cuello bastante largo corriendo a dientes mientras intentaba escapar y después zafarse.

— Power lo tenemos, tenemos a dientes. Pensé que ese oso no podía manejarlo.

Pyronica

La cuatrimoto junto con la moto eran perseguidas por Pyronica que era difícil de controlar ya que podía alcanzar la velocidad de las motos aunque con dificultad, pero cada vez que está a punto de atrapar un vehículo unos de sus compañeros le disparaba en la manos, pies o en la cara para que pudiera moverse a otro lado o frenar para cambiar su rumbo siguieron una y otra vez hasta que llegaron al bosque que era más sencillo evitar que lo atraparan ya que cada vez que estaba cerca solo pasaba por unos árboles demasiado cerca para que solo pudieran pasar ellos y haciendo que chocara o lo esquivara.

— Prepárense, viene lo más difícil.

Aceleraron lo más que podía apenas pudiendo mantener el equilibrio por la irregularidad del terreno junto a barrios árboles caídos a su alrededor, aunque el camino era demasiado amplio donde podía correr Pyronica sin ningún problema aun con su nuevo tamaño.

Así siguieron conduciendo hasta que Pyronica golpeo la parte trasera de una de las motos saliendo volando a un lado de un arbusto. Al ver que el motor chocaba con un árbol siguió corriendo mientras que los demás siguieron sin mirar atrás, en un momento solo se escuchó a Dan gritando

— ¡Ya!

Seguido de barias explosiones junto con cuerdas salía de un lado de los árboles y del suelo formando una telaraña que sujetaba cada parte del cuerpo de Pyronica rodeándola o pegándose en el suelo o en otro extremo de otro árbol.

terminaba Pyronica atada de una forma extraña y cada vez que intentaba romper las cuerdas se iluminaba mientras aparecía diferentes tipos de signo en cada una de las cuerdas.

— Asegúrense esas estacas bien al suelo, hay que mantenerla aquí.

Gritaba Dan mientras golpeaba una estaca lo más fuerte que podía haciendo que se hundiera más mientras iba a la siguiente.

— Hey Power, aquí Dan. Ya la tenemos.

8 locos

el auto que era perseguido por 8 locos lo seguía por una cueva, se aseguraba de que no se le ocurriera irse asique continuamente le disparaba, aunque sabía que no lo dañaría, si lo molestaría. Lo guiaba a un lugar del pueblo donde la vegetación se acababa y empezaba a ser rocoso.

— Es hora úsalo.

Gritaba el conductor de la camioneta dejando su arma dejando que colgará mientras recogía un arma similar a una escopeta de un cañón, pero con un cañón más pronunciado.

Metía una de la misma munición había disparado a la pirámide, cargaba y disparaba.

De momento hizo una explosión que hizo que 8 locos salieran volando unos metros atrás, mientras se volvía a levantar aturdido por la explosión no se dio cuenta que un par de motos de montaña salían del bosque atando lo con unas cadenas que cada uno de ellos tenía uno de los extremos.

Al tenerlo inmovilizado lo arrastraron por todo el camino haciendo que chocará con cualquier piedra para desorientarlo y metiendo lo a una gran cueva que era el doble de su tamaño actual.

Así los motociclistas siguieron hasta que llegaron un lugar, los pasajeros de la moto saltaron, al aterrizar rodaban y volviendo a recuperar el equilibrio. Veía las estacas que había colocado previamente y colocado un aparato en el suelo. Se alejaba del celular, dejándolo en el suelo, haciendo que sonara una canción, al escucharlo corrieron los pasajeros a las motos que lo esperaba mientras arrojaba un par de cilindros al aire y al chocar se escuchaba que era de metal seguido del choque las motos aceleraron lo más rápido que podía hasta que una luz cegadora y ruido llenó la cueva.

— Acelera, aquí viene.

De momento la cueva empezó a vibrar con la misma entonación del ruido que hizo que ambos se tambalearan y sin poder frenar cuando salieron de la cuevas cantantes.

Al levantarse se quitaba el polvo que tenía quitándose los casco miéntras que uno buscaba su radio en su cinturón sacándolo con dificultad y torpeza.

— Power… aquí en la cueva.. Lo tenemos…

— Bien, mantenga su posición.

— Que. No escucho nada aun… Mantendremos nuestra posición hasta que volvamos a escuchar.

Mientras en la mansión todos los habitantes, corría de un lado a otro. Mientras se escuchaban detonaciones de armas, disparando consecutivamente mientras otros gritaba instrucciones que solo eran entendibles para lo que estaban serca o hablando por el comunicador.

— Vengalas, vengalas.

gritaba alguien de adentro mientras los guardias hacia lo que habia escuchado en el comunicador. en un instante salía volando véngalas segando a los ojos voladores junto a los que perseguía en último grupo de carros.

— Power, ya están adentro, pero no se cuanto tiempo podamos con ellos. ¡Preparen los cañones!

— Solo manténgalo el mayor tiempo que puedan, tenemos que mantenerlos alejado de la pirámide de Bill.

Un soldado de Preston miraba como Dom se acercaba a la mansión destruyendo el portón que lo aplasto, y viendo como más ojos voladores venían y las véngalas casi se acababan.

— Escuchen bien todos, los que tengan armas dispáreles a los ojos, usen las véngalas solo cuando tengamos poca munición y los cañones de plasma enfóquese solo en esos dos. Mas vale que luche hasta el final si quieres gastar todo lo que nos pagaron.

Se escuchaba un gran grito de todos los soldados y empezaron a recargar sus armas mientras que Pacifier cruzaba el jardín de momento se llenos de un halo de luz azul haciendo que volviera a su tamaño normal. Que hizo que los hombres estuvieran felices de ver eso. Aunque aun viniendo una oleada de ojos voladores.

— Que hacemos. — Preguntaba Pacifica con preocupación viendo que ellos eran los únicos que se encontraba en posición,

— Deveriamos esperarlo, antes de atacar. — Respondia su padre con algo de inseguridad.

— No tenemos suficiente tiempo hay que hacerlo ya. — Contestaba Ford cortante.

Sin decir nada más, volvieron a encender el motor del tráiler dirigiéndose hacia Bill. Mientras se acercaba la parte trasera del tanque se Abría dejando una torreta con la misma munición que había arrojado al principio, después de cortar cartucho dispararon una ráfaga a una de las pirámides que hizo que explotará haciendo un gran agujero seguido de un grito.

— ¡Mi pared!

— Enserio, le preocupa más su pared, de lugar de que lo atacamos.

Cuando los conductores miraron hacia arriba vieron que Bill salía de la pirámide, apenas del tamaño de una persona y quedándose enfrente del camión. Los conductores no sabia que decir o si retroceder lo más rápido que podía, pero antes de que pudiera hacer algo Bill creció 7 veces su tamaño mostrándose inmenso a comparación del camión, al final alzaba un puño del mismo tamaño que su cuerpo estrellándolo a donde estaba el camión.

Al levantar el puño había un gran hueco, pero en medio de su puño estaba el tráiler rodeado del mismo campo de fuerza que rodeaba la cabaña.

— Que

Lo decía Bill con ingenuidad y volviendo a golpear una y otra vez, pero solo consiguiendo que el agujero se agrandara más.

— Ford, cuanto tiempo crees que aguante el escudo.

— Es difícil de decir- — Templaba el tráiler. — Nunca lo pusimos a prueba así.

— Que esperan, disparen ya. — Contestaba Preston por el comunicador de Ford.

Salía de los edificios destruidos un par de camionetas que había comenzado con el ataque. Disparaba los mismos proyectiles que había utilizado antes haciendo que Bill diera un grito y poniendo atención. Ambos se movían de diferentes lados y disparando con munición normal para que le diera tiempo al tráiler en salir.

Así estuvieron por varios minutos el tráiler apenas disparando con una torreta, mientras que las demás camionetas le disparaban de la misma munición que en el inicio, haciendo que se enfocara nada en ellos dejando al tráiler en par ya que no podía atacarlo directamente. Al pesar eso dio un gran dispara enfrente del tráiler haciendo una gran explosión, cuando el piloto del tráiler no pudo esquivarlo haciendo que la cabina y la parte de carga se moviera con búsqueda haciendo que perdiera en control y casi dejándolo volcados.

— Lo siento por llegar tarde. Pero tuvimos que ayudar con los cambios de último momento. — Contestaba una vos del radio de la cabina del tráiler, seguido salieron del bosque grandes camionetas junto a otro tráiler. Bill al principio no se dio cuenta de ellos ya que se entretenía jugando con el camión disparando rayos cerca de las ruedas haciendo que perdiera el agarre haciendo que derrapara y viendo la cara del que conducía junto a su copiloto.

Hasta que sintió algo que se le pego en la espalda después de unos segundos prosiguió a un golpe de energía que lo hacía caer.

En ese momento la parte de metal del tráiler caía al suelo dejando ver que en medio había un arma similar a la que había disparado a Bill controlado por un hombre tauro que se ponía de pie tomando a cada uno que estaban adentro con el lanzando a Ford por los aires, seguido de Mc gucket, Preston, Pacifica y wendy. Cuando estuvieron cerca de caer a la abertura que había echo en la pirámide jalaban unos cordones haciendo que saliera unos paracaídas con telas cosidas entre si frenando su caída lo suficiente pero aun así sin controlar su aterrizaje lo suficiente. Al estar dentro se quitaba los chalecos que tenía evitando el peso que tenían.

— Eso resulto mejor de lo que pensaba. Bien, Ford cuál es tu plan para entrar aquí. Ford.

Buscaba con la mirada donde estaba Ford ya que no contestaba viendo que se encontraba con su hija viendo unas estatuas de oro. Al acercarse más se dio cuenta que eran estatua de Dipper, Mabel, Soos y El gemelo de Ford.

Stan se encontraba enfrente con una postura de pelea y con unas nudilleras en cada mano, detrás de ellos se encontraba cerca de su tío los gemelos pines abrasándose entre ellos, pero mirando hacia enfrente donde miraba Stanley y del otro a lado de Stan Soos con una cara sorprendida. Haciendo una extraña cara de sorpresa.

— Stan-ly. — Lo decía con dificultad apenas pudiendo pronunciar.

Se acercaba Ford a la estatua de su hermano con lágrimas en los ojos viendo a su hermano, primero lo vio con desconcierto, pero después empezó a darce cuenta que no eran su imaginación, sino que en realidad era su hermano.

Se acercaba Preston sin decir nada poniéndole una mano a su hija en su hombro asiendo que ella lo mirara con un rostro que no podía saber que sentía, pero solo podía imaginar que sentía impotencia.

Antes de que pudiera decir algo un ruido fue escuchado de un grito agudo acercándose cada vez más cerca. Seguido de un pequeño grito de dolor se pudo escuchar junto a otro paracaídas. Cuando voltearon la mirada vieron a Gideon en el suelo. Cuando todos estaba recobrando el sentido de lo que había pasado un grito que dio el fue el primero en hablar aun que esas palabras no eran para ellos.

— Mabel.

Corría con fuerza lanzándose hacia la estatua de Mabel y de los demás tirándolo al suelo, cuando Ford, Wendy y Pacifica quería golpear a Gideon por hacer eso vieron que dejaba de estar petrificado y quitándose el oro de su cuerpo.

Mientras que la familia Stan se reencontraba con sus familia y amigos más cercanos Preston salió de la habitación intentando buscar que más había adentro junto a donde estaba los demás que él se había llevado en las semanas.

al pasar a la siguiente habitación vio un gran trono de piedra con una, mesa de oro donde estaba una copa del mismo material.

— Siempre pensé que te sentarías en un trono de oro, Bill.

De momento noto que el trono se veía extraño por lo cual se acercaba para verlo más de cerca dándose cuenta de que eso que había visto eran las personas del pueblo que había petrificado, que se encontraba apiladas entre si haciendo que fuera un trono.

Salía de la habitación yendo con Gideon y tomándolo de la chamara baquera que tenía y llevándoselo con el haciendo que todos notaran que no eran los unicons que estaba en la habitación lo seguía intentando detenerlo, pero deteniéndose cuando vieron el trono echo con los habitantes de Gravity Falls.

— Dime como los descongelas

— Quita al alcalde, él es la base de todo.

Señalaba Gideon al octogenario alcalde que aún estaba sentado en la silla de ruedas, sin decir nada presto soltó a Gideon dejándolo caer al suelo. Mientras iba a sacar al alcalde de su petrificación. Tiraba y tiraba hasta que pudo sacarlo haciendo que todos volviera a la normalidad y callera como si fuera una casa de naipes.

Todos intentaban a ponerse de pie mientras que algunos salían de medio de la multitud con un sobresalto y viendo que era los hombres de Preston al darse cuenta de que ya podía moverse de nuevo salieron de la multitud.

— Señor, cuáles son las órdenes.

— Sus órdenes es sacar a todos los del pueblo y llevarlo con Power, un camión debería de llevarlo.

Se empezó a escuchar del comunicador de Preston como de Ford un mensaje haciendo que todo los pudieran escucharlo.

— Power tenemos un problema, se acaba de liberar dientes del mostro robótico,

— Conténgalo tenemos que darle tiempo a Pines.

— Power se acaba de liberar de la red.

Entre cada mensaje llegaba uno tras otro anunciando que los secuaces de Bill pudieron escapar y solo Power repetía el mismo mensaje "consíganos tiempo". las personas que estaba alrededor escuchando se quedaron calladas sabiendo que volvería de nuevo a estar petrificado. De momento Preston vio de nuevo a sus soldados.

— Que esperan saque a todos de aquí y llévelo con Power.

Sin decir nada más los soldados de Preston empezaron a guiarlo por el camino que creía que era el correcto, pero Stanley dijo algo antes de que todos se fueran

— Necesito que se quede Robbit. — Decía Ford de momento haciendo que Robbit se quedara por un momento quieto.

— Espera porque me tengo que quedar aquí.

— Te nesesito para poder derotar a Bill.

— Como vamos a derrotar a Bill, y además parece que los de afuera le esta yendo bien contra Bill.

De un momento una camioneta salió volando por los aires. haciendo que todos mirara que Bill ya casi destruía a todos, ya sea lasándolo al aire o logrando en transformarlo en piedra o una cosa rara.

— Solo quédate y no te muevas, — Ford sacaba una pistola de aspecto futurista y disparando al suelo quemándolo.

— Seguro que esto funcionara, este tipo está disparando al suelo nada más.

— No estoy loco. — Contestaba Ford con un grito audible haciendo que Robbit no dijera nada más.

Después de varios disparos en el suelo estaba formado dos circulo una más pequeño que otro. que se encontraba dentro de otro. Entre esos dos círculos estaba separado en 10 secciones con diferentes dibujos; que eran un corazón roto, una estrella fugas, un pino, unas fes con una media luna, un signo de interrogación, unos lentes, una bolsa de hielo, una mano con seis dedos y una llama. en el centro de todo se encontraba un retrato de Bill Cipher, con las manos extendidas.

— Listo, todos entre al círculo.

— Hey, geniecito. esta seguro que funcionara esto. — Contestaba Ford viendo que solo era un simple dibujo y con cierta desconfianza.

— Seguro, mira, — Entraba Ford al círculo al símbolo de seis dedos haciendo que se iluminara, pero aun su hermano lo miraba con cierta desconfianza.

— Nos quedamos sin municiones y los caños se está sobrecalentando. — salía otro mensaje del comunicador de Preston y de Stanly haciendo que barios se empezará a mover a donde ellos pensaban que era su lugar cada vez que alguien entraba se iluminaba cada vez más hasta que solo faltaba un signo, que era el de la llama.

Todos lo que se encontraba en el circulo voltearon a ver a Pacifica y ella mirándolos, empezó a caminar cada vez más al círculo entrando al principio su cuerpo se ilumino como los demás, pero de un momento a otro el brillo de ella y de los demás se apagó de golpe.

— ¿Que paso? ¿eso es todo? — Preguntaba Wendy con cierto sobresalto. Cada uno se veía igual que ella sin saber si en verdad había funcionado, pero fue respondido con una sola palabra.

— Porque no me lo dicen ustedes.

Todos con horror miraron donde esa voz venia viendo que era Bill con una mirada feliz de un momento señalo al círculo lanzando un rayo quemando el suelo donde todos se encontraban deshaciendo la imagen. mientras entraba Bill se reía con burla.

— Saben me mantuvieron por un buen tiempo distraído, al principio pensé que era mi fin cuando sentí esa energía, pero fue una buena sorpresa que confundieron a llama con su hija. — Cruzaba sus manos entre sí y rápidamente abriendo sus brazos haciendo que una pequeña explosiónn de energía, haciendo que todos en la habitación saliera volando a diferentes lugares.

— A que te refieres- — Contesto Ford y de momento mientras intentaba pararse cayendo en cuenta de lo que decía Bill. Miro de momento a Preston y luego a pacifica sabiendo a que se refería.

— Pero tengo que darles las gracias a ustedes y de nuevo a ti seis dedos, no solo reuniste a todos del circulo para que me encarde de ellos sino me trajiste a las dos únicas personas que sabe cómo liberarme.

Apuntaba a cada uno de la habitación con su dedo como si fuera una pistola, disparando rallos a cada uno desapareciéndolos a todos menos a la familia Pines y Noroeste. Chasqueaba de nuevos los dedos apareciendo cadenas dentro de las paredes agarrando a todos y separándolos a los niños de los más viejo, un momento después aparecieron del suelo un par de cárcel en forma de pirámide cerrándolos de abajo hacia arriba,

— Este es el trato, viejos. El primero que me diga cómo salir de aquí tiene la garantía de ser el último en el universo destruya.

— Ese es un trato para bobos. — Gritaba Mabel dentro de la jaula mientras intentaba doblarla. Mientras que Mabel seguía distrayendo a Bill, Dipper buscaba la manera de como poder salir, viendo que en la mochila de pacífica llevaba una linterna con el cristal para cambiar de tamaño.

— Pacifica.

Voltea a su miraba a Dipper viendo que señalaba en uno de sus bolsillos, ella sin decir nada lo sacó dándose cuenta de cuál era su plan.

— Y… y sabes que más, ser convertida en oro fue tan molesto como, como.

— Mabel, ya.

— Como esto. — Tomaba algo de brillantina de su bolsillo arrojándolo hacia Bill dándole en su ojo.

Prendía la linterna siguiendo las istrucciones que sellaba a una de las paredes de la jaula, poco a poco cambiaba de tamaño la jaula haciéndose más grande. Tanto que podía salir por las rendijas aleatorias que tenía. Huyendo a los pasillos mientras que Mabel gritaba.

— Volveremos por ustedes.

Desapareciendo de su vista, pero seguido por Bill que se había recuperado de nuevo siguiendo en una forma mucha más grande que tenía y partiendo su cuerpo en tres partes que flotaba en sí mismo mientras salía un par de manos en cada sección junto a hileras de dientes en los extremos que flotaba.

Los tres hombres se quedaron callados sumergiéndose en una desesperación y tristeza. Consiguiendo que todos solo pudiera mirar el suelo con impotencia.

— Esto es tu culpa. — Contestaba Preston con odio mientras lo picaba con su dedo en su pecho de Ford.

— Mi culpa. Te recuerdo quien hizo un trato con el por primera vez.

— No me trates de echar la culpa de todo, nosotros no fuimos culpables de que tu construyera ese portal.

— ¡Ya basta! ¡Basta! No sé qué intenta conseguir culpando se entre sí, pero los niños necesitan de nuestra ayuda en este momento.

Se escuchaba un estruendo junto a una ligera vibración que se sentía en el suelo.

— No tiene caso, sólo tenía dos formas de eliminarlo. Y el primero ya fallo.

— Y por qué no usas el segundo, genio. — Contestaba mordaz Preston con evidente odio en su voz.

— Crees que no quiero. Pero no puedo borrarme la memoria con mi placa. — Lo decía Ford con ira y dando ligeros golpes en su cabeza haciendo que sonara.

— Qué pasa si lo metes en mi mente podría borrarla si eso garantiza que nos desharemos de ese demonio. — Decía Preston intentando buscar una solución.

— Estás loco, que pasa si encuentra el secreto de cómo salir antes de que se borre toda tu memoria. Sería nuestro fin.

— Hey, se le olvida que tenemos dos cosas importantes, estas con un estafador y una memoria sin nada importante que quiera.

— Podría funcionar. — Contestó secamente Preston haciendo que Ford enloqueciera.

— De qué hablas, no vamos a hacer eso.

Se escuchaban explosiones junto a un rugido de Bill.

— Creo que no tenemos otra manera, genio. Rápido hay que cambiarnos. Quién sabe cuánto tiempo tengamos.

En ese tiempo los dos gemelos cambiaron su ropa que tenía, intentando que todo su aspecto sea igual que el otro antes de que cambiaran. Cuando terminaron de cambiarse se dieron cuenta de que Stanley ya no tenía sus guantes.

— Eso no importa ahora, solo mantelo escondido hasta el último momento. — Contesto secamente Ford.

Estuvieron sentado en el suelo esperando que volviera Bill a la habitación con los niños, esperando que no estuvieran lastimados. Después de unos minutos volvió con los niños cada uno en diferente mano.

— Parece que ya solo tengo tiempo para un juego más.

Volvía Bill enfrente de los viejos mientras que todos lo miraban con desesperación para seguir el acto, gritaba que lo dejara ir a los niños cada hombre en la celda, haciendo que Bill lo viera con diversión ya que sabía que faltaba poco para que uno se quebrara.

Bill cambiaba de forma nuevamente, poniendo la punta mas pequeño mientras que en la parte del medio se unía con la ultima de abajo, esa parte se metía la única mano que no tenia nada junto a que se cambiaba como si su cuerpo fuer un tipo de ruleta.

— Bien juguemos. El primero que hable tendrá un deseo, Me pregunto quién será el primero que destruiré, — Giraba la parte donde tenía a los niños mientras que su ojo se encendía con una luz azul deteniéndose en Dipper. — Sera Pino. — Giraba de nuevo su cuerpo con rapidez dando varias vueltas deteniéndose con Pacifica. — Sera Tu hija llama. — Hagan sus apuestas señores quien será el primero en perder.

Giraba su cuerpo como la última vez haciendo que se perdiera continuamente cada niño mientras que la luz que proyectaba Bill se enfocaba más junto a que cambiaba a una luz roja, al ver eso la desesperación de los hombres había cambiado a verdadera, pero aun los gemelos trataban de escondes su plan evitando mostrar abiertamente sus manos. Cuando se detenía el cuerpo de Bill pasando por Mabel, Pacifica y Dipper.

— Alto, Bill.

Se detuvo su cuerpo súbitamente dejando que dejara de girar su cuerpo iluminando la nada, miraba quien había hablado, Valla seis dedos pensé que llama seria quien te apuñalaría por la espalda de lugar de ti.

Soltaba a los niños dejando que cayeran al suelo, pero siendo sujetado una energía azul que impedía que se moviera más pero aun pudiendo mover su cabeza y hablar.

— Genio que tratas de hacer. — Su gemelo lo sujetaba del hombro haciendo que lo viera mientras que Bill desaparecía la jaula que se sumergía dentro del suelo.

— Es la unica manera Stan.

— Tu hermano tiene razón. — Lo dijo súbitamente Preston seguido de un golpe al sombrero de Stan, haciendo que el cabello canoso de StanFord se viera y seguido de que Preston arrojara un arma con estilo ciberpunk.

Todos en la habitación se había callado ya que podía ver que Preston lo había traicionado dejando en evidencia el plan de los gemelos pines, ese silencio dejo de existir

— Acaso intentaron engañarme — En un momento cadenas azules aparecieron del suelo sujetándolo a los gemelos Stan.

— Creo que solo el único con quien puedes hacer un trato.

— Confiar en otro noroeste.

— Bill, tú sabes tan bien como yo el que no cumpla su parte del trato es el que pierde todo. Además, tú has sido quien tuerce lo que pide la gente.

No decía nada Bill viendo a Preston y los pines.

— Parece que tú eres mi única opción, solo tengo una condición tu deseo no me podrá lastimar.

— Bien, pido tener un planeta similar a la tierra, donde mi familia sea la mayor autoridad y no puedas atacarnos en ningún momento o ser afectado por lo que tu hagas.

Extendía su mano Preston a Bill y con una mirada enojada encendió su mano en llamas mientras cerraban el trato. Cuando estrecha sus manos parecía que el tiempo se detenía, pero para ambos se sentía con normalidad viendo que el cuerpo de Bill se convertía en una estatua de oro cayendo al suelo mientras que otra forma transparente de él entraba a la cabeza de Preston.

En la mente de Preston se mostraba la mansión con la única diferencia de que no se encontraba ninguna estatua o retrato, a cambio se encontraba una infinidad de puertas con nombres y algunos de años.

— Tengo que admitirlo Preston al menos eres organizado.

Mientras pasaba por los pasillos pasaba recuerdos "horribles", "queridos" "entrar" pero otros diciendo "ignorarlo", al principio Bill quería entrar, pero ya que quería ser libre lo más rápido. pasaba por los años de niñez, su adolescencia que se encontraban cerradas con cadenas y algunas libres. hasta que llegaba a secretos de familia.

Sin pensar mucho entraba viendo que en un escritorio se encontraba un libro bastante gordo con un dibujo de una llama.

— En serio otro diario, que tiene esta gente por escribir diarios.

Abría el diario viendo que no era de Preston sino de su padre, pasaba las páginas con rapidez buscando lo que quería encontrándolo en la parte casi final y una especie de carta a Pacífica, pero lo ignoro ya que no le importaba. Leyendo solo como construyó los pilares junto a como se rompían el hechizo ya que podía funcionar para demonios y personas poseídas.

— Lo tengo… Maldito noroeste.

Tiraba el diario al suelo mostrando una imagen del collar que tenía, pero más abajo mostraba explicaba que la llave para abrir el candado era la sangre de un noroeste.

Cuando se dio cuenta de que no podía ya que Preston no le daría la sangre y que no podía hacer daño a su familia para que la tuviera, pensó en chantajearlo a alguien más de su familia para que lo liberara cuando estuvo a punto de salir la puerta se cerraba con cadenas rodeándolas mientras se quemaba.

— Enserio creías que no sabría que utilizaría a mi familia para que te liberara.

— ¿Que haces? sabes que solo me costara un momento para salir.

— Sabes por qué lo escondí aquí, déjame mostrarte mi secreto más nuevo.

Las paredes desaparecían mostrando un lugar blanco donde se veía que escribió un mensaje en un papel antes del asalto y guardándolo en un bolsillo de su traje y cuando golpeaba el sombrero de Stan mientras tiraba el rayo borra memorias y rompiéndolo, sacaba el papel teniéndolo en la mano contraria con la que hizo el trato.

— Que escribiste. — Pregunto Bill con miedo ya que sabía bien que él no tenía escrúpulos para ganar.

— Bueno pensé primer en que era buena idea el rayo y que no necesitaría hacerlo, pero ya sabes. Si recupere la memoria, que evita de que intentes volver de una u otra manera, al final ahora solo existe en mi mente y solo aquí.

— ¡No, no, no, no, no!

Rompía Bill la puerta saliendo del cuarto y corriendo a la salida mientras que pedazos de la mansión caia y las puertas desaparecía lentamente como si nunca estuvieran ahí. cuando llego a ver la puerta desaparecía viendo de nuevo a Preston a su lado.

— Sabes a diferencia de muchos, yo estaba dispuesto a llegar a dar vidas para dejar que existieras e incluso a costa de la mía.

— Espera, que hiciste. ¡Que hiciste!

Se escuchaba un ruido mecánico junto a una explosión.

— ¿Por qué no te lo imaginas? Bill.

Mientras en la realidad el cuerpo de Preston dejaba caer sus brazos mientras se arrodillaba mientras su cabeza miraba hacia arriba. mientras que casi todos en su alrededor estaban desmallados por lo que había ocurrido o apenas podía ponerse de pie.

Al quien se ponía de pie caminando con furia a Preston dándole un golpe en su rostro tras otro haciendo que soltara lo que tenía en una de sus manos que tenía en la espalda, dejando caer un pedazo de papel que era notable, al principio dudo en tomarlo, pero sin saber la razón lo leyó.

Cuando termino de leer vio que dentro de su traje había un arma, lo tomaba sin dejar de apuntar a su cabeza, se escuchaba su respiración pesada junto a su exhalación.

— Alto. — Se escucho junto a una explosión del arma.

Mientras que afuera los habitantes de Gravity falls miraba como la pirámide de Bill se destruía poco a poco siendo absorbida nuevamente por donde había salido junto a todos sus secuaces que intentaba sujetarse a algo, pero siendo arrastrado fácilmente. junto a cada cambio que había echo Bill volviendo a la normalidad.

Las personas que se había convertido en piedra volvían a la normalidad, los bosques que fueron quemados y parte de la ciudad volvió a su antigua apariencia rustica.

En medio de un claro se encontraba una niña de cabello amarillo llorando frente al cuerpo de su padre, mientras que los de la familia pines solo podía mirar, La mitad sin saber que había pasado y la otra sin saber que decir.

Lentamente Mabel solo camino hacia su amiga tocándolo en su hombro haciendo que se diera la vuelta con una mirada de ira, pero cambiando rápidamente a una de tristeza y lanzándose a llorar al pecho de su amiga y ella solo respondiendo de la única forma que se le ocurrió en ese momento dándole un brazo y dejando que se desahogara.

Simplemente lloraba desesperada solo parando para recuperar el aliento para seguir llorando, los mayores miraban sin saber que hacer y solo desviando la mirada, así pasaron hasta que dejo de llorar, lentamente Mabel ayuda a Pacifica a levantarse. En ese tiempo diferentes personas habían llegado a ese lugar viendo el escenario de pacifica siendo consolada por Mabel, pero lo que llamo más su atención fue ver a Preston muerto y a su lado un arma.

Algunas personas quisieron preguntar, pero sabía que no era el mejor momento junto a que en verdad parecía que en verdad el escenario fue muy claro, aunque paro lo que estuvieron en ese lugar sabía que era más complicado que un simple suicidio. Aunque lo más desconcertante era la madre de pacifica que aun que estaba desbastada aún tenía algo de compostura para ver a su esposo, aunque estuviera llorando.

— Alguien me ayuda a sepultarlo. — Lo decía con una evidente voz que intentaba no quebrarse.

Algunos habitantes de Gravity Falls junto a los gemelos mayores pines la ayudaron a cavar una tumba, al terminar de darle una sepultura fue con su hija que la había ignorado por todo ese tiempo dándole un abrazo que ella necesitaba para desahogarse como ella igualmente lo necesitaba.

— Ven. — La tomaba su mano mientras salía del bosque Prisilla.

Poco a poco la gente se iba de la tumba de Preston, los últimos que se quedaron fueron Power y Stanford.

— ¿Este era tu verdadero plan?

— No, era de él. Parece que en verdad él fue por todo o nada. — Tomaba un gran respiro y volviendo a hablar. — Y bien, que le dirás a tus superiores. — Extendía sus manos Ford a Power.

— Debo de estar loco, pero es mejor que se quede todo oculto. No sería buena idea que alguien más quiera buscar respuesta de Bill o lo que este en este pueblo.

— Y que has de nuestro trato.

— Bueno técnicamente, el gobierno no puede hacer trato con un muerto y un fantasma. es una pena en verdad, pero creo que solo quería el reconocimiento y no me importaba nada más, que pueblo tan raro. En fin.

En el auto miraba con una ligera preocupación los regalos mal envuelto que intento hacer ayer en la noche. Cuando su madre vio su rostro de preocupación habló con una voz tranquila, pero haciéndola sorprender.

— Hija, recuerda lo que te habíamos dicho cuando das un regalo.

Tomaba una bocanada de aire y mientras lo sacaba para relajarse hablaba.

— Mantén la cabeza en alto en todo momento… pero esto es diferente, a ellos no le importan que tan caros son los obsequios.

— Aún que no sea así siempre recuerda siempre hacer lo que confiada. Además, estoy segura de que le gustaran.

Al escucharlo tomaba otra respiración profunda. vez, mientras su semblante de preocupación se relajó más, pero aun conservando una sensación de tristeza por lo que había pasado en ese verano.

Al llegar a la cabaña veía que la mayoría del pueblo estaba en la cabaña ya decorada, celebrando a los gemelos con los que convivieron por ese verano. Esa fiesta fue conmovedora para Pacifica. Debido a que podía ver a sus amigos nuevamente, aun que temiendo que no fuera real todo, pero decidió no pensar en eso ya que sabía que el día posterior serian abrumadores.

Al día siguiente la familia Pines y sus amigos más cercanos se reunieron para darle la despedida a los gemelos que a más de uno había cambiado su vida, el tío Stan tenía un suéter de color rosa junto a una escritura en frente escribiendo "the best oncul Stan", cuando algunas personas más se daban cuenta lo miraba con extrañeza, pero el solo respondía con una sola oración.

— Que quiere que haga. Si tengo frio.

Todo sabía que fue hecho por su sobrina el día anterior como un recuerdo a su tío, ya que pasaron todo el verano con el. mientras que Ford apenas lo conocía. y solo Dipper lo admiraba, pero no por ser su tío sino por ser el autor de todos los diarios que leía con tato fervor en las vacaciones. Aun que eso no evitaba que todo ese tiempo que estuvo con ellos Dipper estuviera preguntando por cada pregunta que tenia incluso por que había elegido ese tipo de hojas y color

Wendy miraba con diversión a Stan por tener el suéter tomando la oportunidad para tomar fotos con su teléfono para publicarlo después junto a la oportunidad de burlarse de eso pero no podría hacerlo enfrente de ella decidió aguardarse sus comentario. O al menos hasta que todo terminara, pero también tenía una mira triste ya que sabía que se tenía que despedí de los gemelos que hicieron su verano inolvidable y esperando como sus tíos que volviera lo más pronto.

Mientras sus amigas de Mabel se despedía con evidente tristeza por perder a su amiga de verano, mientras lloraba Candy le daba algunos tenedores pegados en un guante, mientras que Grenda le daba un pastel algo mal hecho, ya que cada vez que apretaba las mangas pastelera para adornarlo lo apretaba demasiado fuerte, haciendo que fuera manchas de glaseado, mientras con Soos se despedía a su forma de su compañero dándole consejo que se escuchaba absurdo, pero conociendo todo lo que vivieron parecía como las palabras más importante.

— Recuerda siempre tienes que cargar sal en tu volsillo, nunca se sabe cuándo tienes que utilizarlo. No olvides que es bugbog bog, no buggub gob. eso te costaría la cabeza, y no olvides siempre tener todo lo que vas a usar cargado o ya calentado.

mientras Soos hablaba Dipper le prestaba una atención similar como cuando leía los diarios mientras asentía la cabeza con cada consejo.

después de despedirse todos ellos solo faltaba los nuevos integrantes de la familia tanto el tío Stanford y Pacifica. primero fue su tío disculpándose por todo lo que había pasado y hacerlo desaparecer en el portal, lamentándose de no haber pasado tanto como el quería que, aunque apena lo conocía lo extrañaría, al despedirse ambos lo miraba con una mirada de tristeza pero a la vez se sentía diferente ya que no se sentía igual como con los demás, ya que sabía que aun que fueran familiares apenas sabían algo de él, pero anhelando de volver y conocerse más.

Al final solo quedaba Pacifica sobándose su brazo ya que tanto como los gemelos no sabía cómo comenzar a despedirse, ya que se sentía como si fue hermanos, aunque solo tuvieron poco tiempo en estar juntos, al verse de frente se dieron cuenta de que estaba llorando, se abrazaron fuerte mente mientras lloraba ya que no querían separarse ya que los tres sabía que aunque el regreso de los gemelos estaba garantizado, el de ella era incierto. los niños lo sabían muy bien por lo cual mientras se despedía solo llorando sin decir nada deseaba tener más tiempo para pasar juntos.

Lo único que podía decir eran lo que sentía, aun que apenas era entendible por el llanto de cada uno. Diciéndose que se quería, que lo estrellarían. Solo decía recuerdos que había tenido y intentando dejar de llorar mientras lo contaba, reviviéndolos. Pero dejaron de contar más historia, cuando escucharon un ruido de un auto, que se había detenido enfrente de ellos.

Mabel llora no queriéndose ir junto a Dipper aferrándose a Pacifica

Mientras prometía Mabel que cuando vuelva a verse aria una gran fiesta que duraría 2 días.

Dipper prometía que cuando se volviera a ver cazarían a los duendes y lo usaría como flechas.

Cada promesa que hacía se escuchaba más descabellada mientras que pacifica también prometía que al verse nuevamente montaría a los unicornios y correría por todo el pueblo.

Dejaron de decir más promesas cuando escucharon el claxon del autobús, se soltaban mientras que Mabel le daba un último abrazo a Pato mientras que Dipper subía las maletas que tenían. Al estar sentados veía como el autobús empezó a moverse. Dejando de poder verlos, pero solo durando un instante antes de verlos corriendo con el auto bus mientras se despedían. Al verlos los gemelos abrieron la ventana despidiéndose de todos ellos mientras pacifica tomaba aliento y gritando con todas sus fuerzas.

— Los volveré a ver el siguiente año y estaremos más tiempo juntos.

Los gemelos la miraban con felicidad, pero sabiendo que ella solo hacia una promesa vacía de volverse a ver el siguiente verano solo lloraban deseando que tuvieran más tiempo para estar juntos y despedirse como deseaban.

Un par de días pasaron y las construcciones de Gravity Falls ya casi había acabado. Haciendo que la noticia más grande fue la muerte de Preston, que había muerto en un incendio en su mansión, junto a algunas personas. Haciendo que sacudiera todo el mundo, pudiendo evitar que la prensa fuera a la mansión destruida antes del último homenaje que la familia tenía que hacer, Pacifica y su madre iban en un auto lujoso llevándolo a la mansión que se notaba destruida toda su fachada.

— Nunca pensé en volver a la mansión en esta condición. — Decía pacifica en un suspiro, pero su madre lo pudo notar.

— Es extraño volver donde todo comenzó, no es así.

Ella simplemente asentía con la cabeza creyendo a que se refería al día de la mansión, mientras que su madre recordaba todo lo que le había contado. Sin decir nada más empezó a caminar Pricilla seguida por su hija, entraba por la gran puerta que era difícil de abrir viendo como la mayor parte de la madera estaba rayada o la usaron para una barricada improvisada por las escaleras.

Daughter – Medicine

Mogwai - Take Me Somewhere Nice

Pacifica caminaba por los pasillos abandonados de la mansión, viendo que solo algunos estaban destruidos. pero por los pasillos que lo llevaba su madre podía caminar con cierta dificultad, al llegar a un viejo reloj de péndulo Pacifica se quedó mirándolo por unos momentos mientras su madre lo movía con esfuerzo, mostrando que detrás se encontraba un elevador como en la cabaña del misterio.

Su madre se tocaba su brazo y ella respondía siguiéndola a dentro viendo que descendía, mientras estaba en el elevador su madre empezó a sollozar, pero aun conservando su compostura.

— Mama, ocurre algo.

— Estoy bien. Solo me cuesta creer que todo haya terminado… Escucha, se bien que no siempre hemos sido los mejores padres, se bien que tiene muchos motivos porque odiarnos. Solo te pido que conserve dos cosas.

— Cuales son.

— Quieres que conserve el diario de la familia. — Se lo entregaba en las manos mostrando que en la portada se encontraba una llama marcada. — Te suplico que por favor conserve el apellido de tu padre. Sabemos que ese apellido lo debes de detestar, pero tu padre ha querido limpiar los errores de sus familiares, tal vez contigo por fin pueda ser un apellido que este orgulloso de llevarlo.

Pacifica miraba la portada del diario viendo que si su padre hubiera entrado en el círculo antes todo hubiera acabado de una mejor manera.

— Te dejare a solas.

Salía del cuarto donde estaba dejando a Pacifica solo con el diario. Ella solo miraba con odio de que significaba su apellido, pero a la vez con tristeza por saber que su padre intentó cortar sus errores con él.

Habria el libro y comenzando a leer su primera página, "Para Preston o cualquier noroeste" Pacifica pasó casi dos horas leyendo el diario de su familia sabiendo qué crímenes había cometido sus ancestros y leyendo las anotaciones de su padre de los últimos días. Leyendo que tenía miedo de no ver más el mundo de antes, miedo a que todo terminara por unas simples palabras de su vida y miedo a que su linaje sólo fuera de personas que solo hicieron el mal. Al final de la última hoja que había escrito.

"Pacifica, no sé si estarás leyendo esto, porque temo que el mundo acabe antes de decirte que lo siento. Lo siento por todo lo que hice y volverte en una persona insensible, se bien que hice mal, pero tenía miedo de que tuvieras que lidiar con este apocalipsis sin el apoyo de alguien… Dios estoy justificando me. lo único que te pido es que por favor no olvides nuestro pasado, se bien que no es el que te enorgullecen, pero no cometas los errores que cometimos cada uno de nosotros.

solo te quiero pedir un favor quema esta casa, Ya que es un símbolo de la vergüenza de nuestra familia, construida con mentiras y vidas de personas quienes no debieron de terminar así. Aun lado de ti debe de estar una computadora de escritorio. El usuario: así habló Bill Chiper. y la contraseña es: nuevo amanecer"

Dejaba de leer el libro y mirando a donde decía viendo que era cierto lo que decía, escribía la contraseña y el usuario con cierta incomodidad de saber que alguna vez quería desaparecer la mansión y que su padre le pidiera eso.

Antes de que oprimiera el botón de entrar se dudaba en realizarlo, pero convenciéndose de que su padre y ella lo quería, la pantalla cambiaba mostrando un reloj iniciando en 20 min. y reduciendo el tiempo.

En la pantalla mostraba un mensaje diciendo "suerte en tu vida. Te quiero." se eliminaba el mensaje volviendo al reloj.

Sin ver nada más se iba de la habitación llegando al ascensor donde su madre lo esperaba.

— ¿Estas bien?

— Eso creo. mama, sabias que mi padre odiaba la mansión.

— En cierta forma lo sabía, cuando lo conocí le fascinaba mostrar cada habitación junto con su cuarto y después ya no quería alardear de los cuadros de su familia entre nosotros, pero en público era como antes. Tardó mucho tiempo en decirme que lo odiaba y más en decirme la razón.

— Mama qué harías si la mansión ya no existiera.

— Eso pidió tu padre, bueno creo que buscaríamos un lugar donde vivir.

Caminaba por los pasillos destruidos mientras pasaba prisilla daba una sonrisa, mientras que Pacifica la miraba extrañada de ese cambio de emoción.

— Solo recordaba de que este fue el pasillo donde aprendiste a caminar.

— ¿Me vieron?

— Si, fue unos de los pocos días que pudimos estar contigo. Aún usabas pañales y tenía un vestido amarillo, gateabas para seguirnos ya que había salido de la habitación. Te veías muy adorable, intentando alcanzarnos y de momento te pusiste de pie para seguirnos.

— Me gustaría recordar eso. — Lo decía pacifica imaginado a ella a esa edad junto a sus padres que la miraban.

Daba una sonrisa viendo el lago pasillo y recordando su vida en la mansión. Los momentos felices de cuando competía, celebraba su cumpleaños, fiestas y algunos días festivos. Pero a la par recordaba los días más sofocantes que había tenido. Con un cumpleaños donde le presentaron a sus demás amigos y algunos de ellos mostrando la fiesta al público: que hizo que su cumpleaños fuera perfecto incluyendo, y así en cada evento público que a poco tiempo era más constante. se sentía tan vivo y fresco como si hubiera ocurrido hace unos días.

Mientras Priscilla hacia lo mismo recordando cómo su vida con Preston era, momentos maravillosos algunos de desagrados y otros de terror, pero aun así sentía que la vida que con él en verdad valió la pena, pero sintiendo que este momento era un sueño por sentir tantas emociones y recuerdos tan vivos.

Mientras pasaba por las escaleras principales algo gastadas volvió a hablar Pricilla con una felicidad que destacaba.

— Recuerdas que siempre colocábamos el árbol de navidad en ese lugar.

Señalaba un lado de las escaleras mientras soñaba como lucia el color verde intenso del pino junto con los arreglos dorados y blancos que parecía que brillaba el árbol.

— Si, ustedes nunca le gusto los árboles naturales por los insectos que tenía, pero el árbol que teníamos parecía tan real que me costaba creer que en verdad era falso.

— Si, en verdad fue unos de las mejores cosas que teníamos en navidad.

Pasaba por los pasillos mirando como si los arreglos verde y rojizo estuvieran colgados en las paredes junto con una gran cantidad de coronas de navidad en cada marco de entrada. mientras escuchaba una música de cascabeles sonando por la habitación.

— Si, era hermoso cuando la mansión estaba llena de personas. — Constaba Pacifica con nostalgia recordando varias navidades.

Daba una mirada a las escaleras el resto de los noroestes recordando cada evento importante o algo que le traía nostalgia, que en realidad era muchos de sus recuerdos donde estaba Preston.

Salía de la mansión sujetándose de su madre al alejarse a la puerta de la mansión se dieron la vuelta viendo por última vez la mansión que inició toda una serie de evento desafortunado por generaciones y vidas de otras personas.

Mientras Pacifica miraba la mansión intentaba buscar que decir para despedirse de una parte de su vida, pero no se le ocurría nada, cuando intento decir algo vio a su madre que lloraba sin decir nada. en ese momento se dio cuenta que no era fácil decir algo y lo mejor era solo dar una última vista antes de partir, sabiendo que era difícil dejar todo lo que conocía y buscar una nueva vida.

Cuando el cronómetro había terminado su cuenta inicia pequeñas explosiones en la mansión destruyendo cuartos enteros y en la superficie quemando lentamente cada habitación, destruyendo la casa de una generación y a la vez liberando a la siguiente.

Lo único que hacía era ver, eso hizo que Pacifica agarrara con más fuerza la mano de su madre sin darse cuenta pero ella lo noto.

— Es extraño ver que todo acabara así. — Lo decí Priscilla mientras sujetaba con fuerza la mano de su hija.

— Si.

Solo se mantuvieron calladas mientras veía como la mansión ardía, así estuvieron por un tiempo hasta que decidieron que ya no tenía nada que hacer ahí. Subiéndose al auto y dejando que la mansión ardiera mientras ellas se marchaban.

El día siguiente la familia noroeste estaba en el cementerio junto con varias personas de prensa y familias que conocía a los noroestes, pero no decía nada simplemente dejaba que el padre dirigiera la ceremonia como siempre lo había hecho.

— Porque crees que los noroestes dejaron entrar a varia gente del pueblo. — Hablaba un hombre que se encontraba en medio de la multitud

— De seguro para quedar bien por las cámaras.

Veía el otro tipo viendo como varios de la prensa enfoca a la familia de luto junto con un hombre mayor vestido como todos de negro, pero con uno guantes blancos, que acompañaba a la familia junto con una mujer pelirroja que se encontraba a lado de Pacifica.

— Si, creo que tienes razón. al fin acabo ya no está Preston así que tiene que mostrar fuerza.

Dejaba de hablar mientras seguía con la ceremonia, la siguiente hora el padre hablaba de Preston junto con su vida, hablando que siempre fue un hombre con modales que siempre cumplía sus promesas. Así siguió el padre contando un pasaje de la biblia

Job 19:25-29. Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo: Y después de deshecha esta mi piel, Aun he de ver en mi carne á Dios; Al cual yo tengo de ver por mí, Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mis riñones se consuman dentro de mí. Mas debierais decir: ¿Por qué lo perseguimos? Ya que la raíz del negocio en mí se halla. Temed vosotros delante de la espada; Porque sobreviene el furor de la espada á causa de las injusticias, Para que sepáis que hay un juicio.

Eclesiastés 1:1-11 3:1-9. Todo es del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén. Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad. ¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol? Generación va, y generación viene; más la tierra siempre permanece. Sale el sol, y se pone el sol, y se apresura a volver al lugar de donde se levanta. El viento tira hacia el sur, y rodea al norte; va girando de continuo, y a sus giros vuelve el viento de nuevo. Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo. Todas las cosas son fatigosas más de lo que el hombre puede expresar; nunca se sacia el ojo de ver, ni el oído de oír. ¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol. ¿Hay algo de que se puede decir: ¿He aquí esto es nuevo? Ya fue en los siglos que nos han precedido. No hay memoria de lo que precedió, ni tampoco de lo que sucederá habrá memoria en los que serán después.

Hay un tiempo para todo. Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo: un tiempo para nacer, y un tiempo para morir; un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar; un tiempo para matar, y un tiempo para sanar; un tiempo para destruir, y un tiempo para construir; un tiempo para llorar, y un tiempo para reír; un tiempo para estar de luto, y un tiempo para saltar de gusto; un tiempo para esparcir piedras, y un tiempo para recogerlas; un tiempo para abrazarse, y un tiempo para despedirse; un tiempo para intentar, y un tiempo para desistir; un tiempo para guardar, y un tiempo para desechar; un tiempo para rasgar, y un tiempo para coser; un tiempo para callar, y un tiempo para hablar; un tiempo para amar, y un tiempo para odiar; un tiempo para la guerra, y un tiempo para la paz. De nada sirve afanarse ¿Qué provecho saca quien trabaja de tanto afanarse?

Al terminar solo invitaba a su familia a decir unas palabras para despedirse.

Priscilla noroeste solo relataba una pequeña historia de cómo fue que se conocieron, como muchos ya sabía fueron presentados por sus padres. Aunque sus familias los juntaron, pero terminaron en confiar en cada uno y amarse en el proceso. Ya que a su manera era similares.

Cuando terminó Priscilla dejó el podio para más personas, algunos inversionistas que hablaron con ellos, otros OC de las compañías y algunos viejos conocidos de ellos. Cada uno mencionaba que presto siempre era alguien determinado, sin arrepentimiento. Elogios tras elogios, haciendo ver que era más grande que cualquiera.

Al terminar el funeral la prensa se quedó por un tiempo más, ya que quería tener más historias de Preston, junto algunos rumores de todos los que estuvieron en él funeral. ignorando a todos los del pueblo ya que en día anterior intentaron tener algo, pero decía que no sabía nada hasta el día de su muerte.

Mientras que el resto de los noroestes, Stanford y Wendy se quedaron en la falsa tumba de Preston, esperando que todos se fueran para poder hablar libremente.

Cuando estuvieron enfrente de ese ataúd vacío pensé en todo lo que ella tendría que hacer para mantener a los accionistas y a todos tranquilo, haciendo saber que tendría que ir país tras país. Dejando sola a Pacifica en los Hoteles. Sabia que ella podía cuidase solo en la parte de los idiomas, pero ella se sentiría de nuevo abandonada. Junto que veía que tenia un apego a Stanford y Wendy. Pensó con seriedad lo que haría. Dando un gran respiro.

— Sabe estaré ocupada por mucho tiempo moviéndome de un paisa a otro.

— Mamá acaso puedo.

— Está bien. pero solo llámame todos los días. — Priscilla se acercaba a su hija dándole un abrazo mientras que ella le correspondía con fuerza.

Se alejaba de ella yendo con Ford y susurrándole una cosa en el oído.

— Mas te vale cuidarla, porque yo no soy como Preston de paciente.

— Si, no habrá ningún problema. — Respondía Ford de prisa y con titubeos en su voz.

Se alejaba de él yendo con Pacifica dándole un beso y abrazándola, diciéndole que la quería. Se marchaba del cementerio mirando la tumba de Preston y a su hija. Con un pensamiento en su mente de cuidar el futuro de su hija y esperar que sea feliz. Y solo Pacifica miraba con tristeza como entraba ala limosina viendo como desaparecía en el horizonte sabiendo que aun que no la había perdido se sentía un gran vacío.

En la semana siguientes Ford y Stan pasaron el tiempo recordando su vida y disculpándose tanto Ford como su gemelo por lo que había hecho mal.

— Lo siento por romper tu nave a escala.

— Lo siento por arruinar tu cita con mi recolección de minerales.

— Lo siento por tomar tu nombre.

— Lo siento por no decir nada el día que te echaron.

— Yo lo ciento por no decir nada de que averíe tu proyecto.

— Lo siento por arrastrarte a esto.

— Creo que es todo, hermano.

— Tengo una más, lo siento por nunca perdonarte antes.

— Ya olvídalo 4 ojos. Al estar todo ese tiempo en la dimensión me di cuenta que tu sufriste mucho más que yo. Por un momento pensé en comerme mi mano era buena idea.

— No eres el único que había pensado en eso.

Ambos se reían con evidente diversión, pero queriendo evitar hablar del tema de su identidad.

— Hermano, has pensado en que vamos a hacer con, nuestro nombre.

— Si. Power me llamo después del funeral dice que cuando estuvo creando el acta de defunción de todos que murieron, el también vio que podía hacer con nuestro nombre, pero parece que no puede revivir a Stanley de la nada, ya que también tiene numerosas cantidades de cargo.

— Ah, Si. Creo que tuve que pensar mejor en que pasaría cuando regresaras.

— En fin, legalmente no puedo llamarme Stanford ya que tu existe con ese nombre y no puedo tomar tu nombre, así que Power me dio el nombre de un falsificarte de identidad, el me daría un nuevo nombre y historia. Y Power me ayudaría para que no se vea la farsa.

— Pero como puede hacer eso. Pensé que lo despedirían.

— Bueno, sí. Pero también fue contratado por otra división en la parte privada. Y digamos cobro un gran favor.

— En serio esa mujer da algo de miedo. Ya veo por que Preston y ella se llevaron tan bien.

— Si… en fin. Me ayudas a preparar mi maleta, aún tengo que prepararla para salir a Sudamérica.

— Claro, solo recuerda traerme algo de café de ahí.

Epílogo

Se mostraba una adolescente de 16 años caminando en la nieve, llevando dos maletas en cada brazo, mientras un hombre mayor la seguía en medio de la nieve.

— Ya te dije que no tienes que llevar mi maleta. — Reclamaba el más viejo mientras llegaba con su acompañante.

— Te recuerdo que ya no eres tan joven. — Lo decía sin chistar mientras seguía con su camino. — Además no es una larga distancia.

Se detenía en la cabaña del misterio y tocando la puerta, mientras que uno de los dos esperaba con incomodidad, mientras que el otro lo miraba con diversión de cómo actuaba.

Abría la puerta Stan y dándole un abrazo a su hermano mientras que él devolvía la misma forma de afecto, después de un momento se detenía y viendo a Pacifica, dándole un abrazo.

— Qué bueno que llegaron, pensé que no vendrían esta temporada. — Hablaba Stan con felicidad mientras los dejaba pasar.

— Bueno, como no vinimos el verano pasado pensábamos que sería bonito volver en invierno.

— Tío, Ford. Sabes si ya llego mi madre. Hable con ella antes de venir, pero no se en que tiempo llegara.

— No lose. Solo sé que tomaría el avión para venir aquí pero no sé en cuanto tiempo vendrá.

Esto hizo que el rostro de Pacifica pusiera una mueca, pero en ese momento alguien le tapo la vista, al principio se alarmo, pero después de escuchar esa voz que reconocía bien.

— Es bueno verte de nuevo, hija.

Le quitaba las manos de los ojos y la miraba que era su madre, aunque en verdad, aunque los años demostraba su edad real ella se veía feliz viéndose de como algo que haces años no se permitiría. En ese momento le daba un abrazo Pacifica a su madre.

— Bueno, que tal estuvo el polo norte.

— No creerás las aventuras que hemos vivido, mama. Pero ya hemos terminado con el ultimo portal.

— Eso espero, el geniecito ya no es tan ágil como antes.

Contestaba Stan súbitamente, burlándose de su hermano y el solo respondía levantando el puño hacia el y moviéndolo en forma de amenaza. Después de eso ambos se reía sabiendo que aun que era cierto lo que había dicho ellos eran muy hábiles para la edad que tenía.

— Mama, puedo hablar contigo.

— Está bien… Pero qué pasa con la comida.

— No te preocupes nosotros nos encargamos. — Contesto Ford llevando a su gemelo a la cocina.

— Hey, hermano de que-

Lo callaba Ford con un golpe de codo en su hermano haciéndole saber que era importante, al mirar a su hermano Stan se dio cuenta de que tenía una mirada de felicidad, pero a la vez se sentía como si fuera una mirada triste.

Mientras Pacifica y Priscilla se fueron a otra habitación en la planta de arriba dejando a los gemelos Stan en la cocina, estando lo suficiente mente lejos para no escuchar lo que tenía que decir Pacifica.

— Me alegro de que tengas un tiempo para pasar en familia, al principio me preocupe cuando dijiste que tenía que ir al norte. — hablaba de momento Priscilla.

— Mama.

— Al principio me preocupe, ya que sabes que Ford ya no es como antes-

—¡Mama!

— ¿Por qué no visitamos a los gemelos? De seguro le gustaría verte antes de que vuelvas a irte.

— !Mama¡

Guardaba silencio de momento Priscilla sabiendo que se había dejado llevar de nuevo de sus planes con su hija, como cada vez que la veía que eran 2 o 10 días antes de que se volviera ir por meses.

— Lo siento, me deje llevar de nuevo. ¿Verdad?

Se ponía algo triste Priscilla mientras miraba hacia el suelo, ya que en verdad le hacía sentir feliz ver de nuevo a su hija, pero sabía que a veces se dejaba llevar. Cuando Pacifica vio que la había hecho entristecer se acercó de nuevo a su madre evitando que se deprimiera más.

— Mama, yo también lo siento. no tuve que gritarte… — No decía nada sabiendo que había perdido el ritmo de la conversación y sin saber cómo volver a tomarlo. — Mama… quiero volver a vivir contigo.

Esas palabras hicieron que su madre la mirara con felicidad mientras empezaban a llorar.

— ¿Enserio? Ya no tendrás que irte de nuevo.

Su hija lo miraba con felicidad dándole a entender a su madre que era verdad lo que ella decía.

— Mama sé que me dejaste ir por qué era lo que deseaba, pero ahora solo quiero volver a estar contigo y tener una vida tranquila.

Su madre la abrazaba con fuerza mientras sonreía mientras decía — Qué bueno que volviste"

Mientras afuera en el pacillo escuchaba los gemelos, ya que había escuchado a Pacifica gritar, Cuando subieron a ver si no ocurría algo malo, pero al escuchar lo que decía decidieron quedarse por petición de Stan.

— Hermano estas seguro de esto.

— Si, por mucho tiempo ella fue como mi hija, pero se veía cuando terminamos cada trabajo con una felicidad de volver a casa por unos días. Creo que tu mejor que yo debes de saber que es extrañar a una madre a esa edad.

— No me lo recuerdes… — Caminaba Stan escaleras abajo y sin detenerse solo diciendo — Sabes, eres un buen tipo, cuatro ojos.

Mientras que Ford lo seguía escaleras abajo, dejando a Pacifica con su madre para que continuara con lo que estaba, mientras que ellos esperarían que sus nietos llegaran ese día siguiente.